
Con 13 años, Amina tiene las mismas ambiciones y sueños que cualquier otra niña en el mundo.
Quizás la única diferencia sea que sus sueños tienen que esforzarse en
superar muros más altos: vive en Gaza y desde que aprendió a hablar, la
palabra bloqueo está en todas partes.
Porque
siempre le ha gustado cuidar animales, nos cuenta que de mayor quiere
ser veterinaria. Amina está segura de que podrá prepararse e ir a la
universidad porque hoy, a pesar de las dificultades que implica vivir en Gaza, estudia y disfruta estudiando en una de las escuelas de UNRWA en Gaza. Los sueños de Amina son más altos que el muro.
En
UNRWA creemos que educar no solo se basa en transmitir conocimientos
académicos sino que también es crear un tipo de confianza fundamental:
la confianza en uno mismo. Y eso es lo que cada día intentamos compartir
con los más de 240.400 que asisten a nuestras escuelas en Gaza.
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