sábado, 27 de septiembre de 2008

álbum imaginario

En el patio de noche y tempestad
el viento huracanado consumía
la débil llama de mi velita
Me refugiaba bajo las sábanas tibias
de la oscuridad y esperaba
que el alba trajese con la luz
la bonanza y el ritmo alegre
de los pájaros en las hojas
del magnolio

Al fondo, atravesando el paseo junto al mar,
las negras piedras se bañaban
en el alterno temblor de las mareas,
en la espuma cimbreante
que resbalaba perezosa
sobre las arenas tamizadas
por vientos y resacas marinas

Mis sueños, por entonces,
llevaban ya pre-escrito
el nombre de otro punto cadinal
dibujado en esa orografía perenne
que el tiempo remodela

Era una niña entonces.
Y todo parecía coincidir
en el valle incólume
de la gracia y los colores suaves
de cada ocaso.

Soñaba aquellos mares sinestésicos
transmutados en trigo y en llanura
mientras una brisa acostumbrada
me peinaba los rizos rubios y sedosos
y el gato en su silencio me miraba y lamía
los rincones de luz en la verja del fondo

Siento que aquella niña sobrevive
en la colina azul de otras mañanas
donde los mismos sueños han crecido
como brotes en el árbol del incienso
como el musgo en la estepa invernal
como rosa de mayo en boca del amor
o canto de jilguero en la copa repleta
de aquel almendro remotísimo
que sin embargo sigue floreciendo...

jueves, 25 de septiembre de 2008

el llanto del bushodrilo

Se pregunta don Bush meditabundo
cómo aliviar las penas del bolsillo
de un Wall Street que yace moribundo
entre las hecatombes del ladrillo

Y clama en el congreso, knoqueado
por el golpe previsto y consecuente,
que resulta el sumario desgraciado
de un gobernar cretino y prepotente

La solución más simple y más certera
la ve hasta el más obtuso de su barrio:
es termirar la bélica carrera
que ha vaciado las arcas del erario

Invertir en cultura e intelecto
en vez de hacerlo en armas y destrozos
dejar de ser gendarmes y sustento
de todo descalabro global y peligroso

Invertir en ayudas gratuítas
que son deudas de peso obligatorias
que levanten la vida que han matado
y son sólo vergüenza de esta historia

Pedir perdón a quienes han hundido
a quienes han mentido y engañado
a quienes sepultados en olvido
son parte de un botín tan desgraciado

Ni Obama ni Mc Cain ni la del rifle
podrán salvar a Bush de este desastre
porque la solución es imposible
si primero no cambian de paisaje

Un pueblo que refrenda doblemente
los crímenes de un tonto genocida
merece recibir las consecuencias
de sus mismos criterios fratricidas

No arrastrán al mundo en su caída,
no son tan decisivos ni importantes,
son más bien una plaga de ignorantes
que confunden el dólar con la vida

El llanto de este triste bushodrilo
no va a solucionar los estropicios
que al mundo han puesto en vilo
con sus beligerantes maleficios

Si tuviese una pizca de vergüenza
y un mínimo resquicio de cordura
no abusaría más de la paciencia
con esa estrafalaria caradura

Váyase, señor Bush, váyase pronto,
deje ya de infectar con su estulticia
que tiene dimensión catedralicia,
aquello que a su paso ha empobrecido
dejándolo arruinado, loco y tonto...

miércoles, 24 de septiembre de 2008

La vía iniciática de Massaxufes

Son cuatro luces en corro. Como una corola de flor con acento de la Ribera. Cuando te acercas despacito a su mirador del suroeste te tropiezas con un pentagrama cosido a cualquier puesta de sol personalizado y un bucle de campanas se encarama a la tapia de tu jardín interior. Quizás te asalte, inesperado, un susurro de berenjenas gratinadas o la sombra inquietante de un tendedero cargado de sudaderas de duende y pijamas élficos recién bañados entre un pinto-pinto de buganvillas y jazmines prestados. Cronopios chiquitillos que Cortázar ni se imaginaba en los tiempos de Solentiname, cuando lanzarse con la poesía a las cataratas de una certidumbre solidaria no estaba tan mal visto como en estos días de poco vino y rosas contadas, teñidas de anilina honkongesa, a euro el par. Llegar hasta allí es como acercarse a la trastienda de Shambala. El tiempo se vuelve perezoso y no te deja marchar; se va estirando, estirando, como un sueño elástico, como la diadema de las nubes que lo mismo se alarga a lo ancho que a lo hondo, que a lo alto, que a lo bajo...Son las dimensiones de una genialidad en zapatillas. De la naturaleza y sus alfombras tibias, suaves, con textura de hierbas desconocidas, de poco fiar, que empiezan a hacerse querer sólo porque brotan pegaditas al muro de la confianza y dejan el prejuicio y las distancias a la altura del betún.
Así comienza el acorde mágico donde Massaxufes adquiere en propiedad su nombre patronímico y gentilicio. Es, simplemente, un cuarteto de soules y de bluses, de jazzes y baladas nada baladíes, donde te puedes encontrar a Don Jaime Sastre y su calva venerable planchando una pantalla con saltitos de niño contagiado de ritmos y acrobacias sonoras.
Y la noche se desnocha la botonadura del silencio. Y en sus ojales va colocando, con primor, estrellas que sonríen divertidas con guiños de naranjo y contoneo de palmera reivindicativa.
Queridos massaxuferos del alma y de sus alrededores, sólo quiero deciros que sois un pellizco de cielo con raíces terráqueas, que sois como un refresco oportuno en medio del agosto sofocante de un desierto. O como un anorak calentito en medio del círculo polar. Gracias por estar. Y sobre todo, por ser.

martes, 23 de septiembre de 2008

Sugerencia...

Si poneis a tención en las presentaciones adjuntas al texto vereis en secuencia un ciclo de luces en el cielo y en la tierra. Es el ciclo de la luz. Su dinámica sobre la vida. Un comienzo y un declinar, un declinar para volver a comenzar. Una respiración completa que en su trayecto permite la vida activa y en reposo. Así reparte orden y belleza en todo. Así es nuestro camino en este estadío vital. La luz y la sombra unidas forman un conjunto que permite el fluir del cielo a la tierra y de la tierra al cielo. Nuestro crecimiento es el néctar que mana en lo profundo del ser, nutre y perfuma el trabajo de la luz y el reposo de la sombra. Llena de sentido el curso del tiempo y los cambios naturales de los elementos. Todo está tan bien hecho que sólo debemos pararnos a contemplar un momento en el silencio, para comprender más allá de la "razón" el maravilloso secreto de lo que ES.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Acabo de llegar del teatro. Ha sido una experiencia total. Por cuarta o quinta vez he asistido a la representación de "Jesucristo Superstar" y como sempre me ha conmocionado. No sé que fuerzas se despiertan en mi interior cada vez que entro en contacto con esa historia. Desde el principio al fin estoy en constante escalofrío. La música es espléndida, honda y contundente. Los personajes totalmente creibles. Los textos muy bien traducidos, se han cambiado a un vocabulario menos retórico y más coloquial pero no han perdido ni su significado ni su valor poético, simplemente se han aligerado, comprimido, para dar más paso a los símbolos del entorno coreográfico que es un acierto al pleno. Un montaje sobrio,con pocos elementos. Con una simplicidad que recuerda a los cuadros de Zurbarán. Los contrastes escénicos entre luz y sombra, entre el lleno y el vacío. El diseño del vestuario. Tan simple como elegante y variado. La danza y las coreografías de diferentes tonalidades y sobre todo la interpretación y las voces que han sido ejemplares. Gente jovencísima capaz de una disciplina y de un esfuerzo increíbles. Se nota el estudio, el conocimiento que da el trabajo constante y que permite aparecer en escena con una total naturalidad, con flexibilidad y destreza, con inteligencia, con frescura y al mismo tiempo con verdadera maestría. Y luego la calidad de la obra, el acierto de los autores que han conseguido calar en la médula intemporal de la historia. Consiguen el retrato y el perfil aproximativo a la figura de Cristo, colocándole como el gran interrogante que la humanidad aun no ha sido capaz de responder. La cruz supendida en el aire con el cuerpo del hombre divinizado y escarnecido, queda con su misterio balanceando su enigma sobre un mundo que no ha cambiado en estos 2000 años de andadura. El miedo, la violencia, el totalitarismo, la maldad, el interés, la superficialidad, la avaricia, la iconsciencia y el fanatismo, siguen ahora como rasgos habituales, igual que entonces. Y Cristo sigue resultando una anomalía igualmente. Si apareciese ahora, le volverian a crucificar de mil maneras.
Estoy muy agradecida por esta oportunidad de disfrutar algo hermoso, bienhecho y conmovedor. El teatro estaba a tope. Todo ha sido perfecto hasta que en el silencio impactante de la muerte de Cristo, ha comenzado a rascar el aire el telefonillo de una buena señora en la fila de delante. Y encima no lo encontraba. Así que haciendo caso omiso a los requerimeintos que siempre se dan antes de los conciertos, no ha apagado el artefacto. Así funciona una ciudadanía qu está tan falta de esa educación hipernecesaria y que nunca se toma en serio. Será porque al estudiarla en inglés, nuestras reclacitrantes abuelas no han entendido ni pruna.

sábado, 20 de septiembre de 2008

septiembre

Me pregunto a la luz de una tarde presuntamente otoñal
que encierra primavera en la solapa, invierno en la trastienda
y un verano florido en la mirada.
Y la música azul de los enigmas desciende tibia como un cisne
dormido en el reloj sin cuerda de un parque cercanísimo
bordado entre luces y piedras viejas salpicadas de liquen
y suspiros.

No hay respuestas. O es que no las encuentro
cuando escarbo en el fondo verde descolorido
de una maleta sin tiempo, de un vaso sin flores,
de una rueda sin aire en la bici de ayer.

Tal vez no hay nada que responda.
Y solamente el eco de esta tarde
rellena de partículas solares, de iones
con sabor a manzana y caramelo
este hueco analógico de sonidos
y silencios alternos, tranquilos...

Ahora me despregunto. Me libero.
Y entonces te descubro aquí. Conmigo
o con lo que queda de mí
después de recorrerte tan despacio.
A ritmo de campanada lenta
bajo el arco de la magia, con el olor
de la fuente y los azulejos tristes
de Caltagirone y sus escaleras anfibias
entre tiempo y eternidades superpuestas.

Es fácil como entonces
encontrar el lugar en que se aparca
la nostalgia camuflada de saludos
siempre tan reverentes y corteses.
Como de cartón y tintas planas.
Estereotipo de pactos recurrentes
y viciados
como el aire de los cafés espesos
y ligeramente alicaídos
en las jaulas ahumadas del segundero implacable
que arrastra tras de sí la soledad .

Entre Mozart y Mahler se va este gato al agua
de una sonrisa alada y sumergida
en el rastro que deja tu mirada entre los folios
en decúbito adagio e riposante assai.
Cosa del ritmo, será. O tal vez del compás
o del salto mortal de cada nota
en el trapecio de este circo vespertino
que cambia la frecuencia luminiscente
del preotoño.

Indiferente a todo, la música discurre
como arroyo fresco entre los juncos virtuales
de la orilla imaginaria.

Son las cuatro. Y sólo tu presencia clarifica
la eclíptica terrestre de las tardes más cortas
y los soles oblicuos de este septiembre
a medio terminar.

Saludo inicial

Os doy la bienvenida a este rinconcillo generoso que ciberlandia pone a disposición de la peña. La intención previa ha sido un consejo de Tere, siempre tan acuarianamente lanzada a los descubrimientos avanzados. Es lo que tiene ser nativa de Acuario y ascendente en Libra para rematar la faena. Gracias, Canufito, desde hoy quedas nombrada responsable remota y próxima de las cosas bonitas que discurran por este pizarrín, desde el que estamos dispuestos a la apertura, al diálogo, a la escucha, a la magia de la palabra que es ese aroma imperceptible que se queda flotando detrás del signo ortográfico o sonoro, si es vis a vis. En fin, a la creación del instante,ésa que pone en remojo las lentejas del conocimiento y deja que el tiempo, el espacio y las circunstancias adoben el guiso. Amigos y amigas, familia humana, aquí dejo la invitación al vals de la comunicación. A ver qué pasa...

Sol