viernes, 22 de marzo de 2019

OI AMA EUSKAL HERRIA PIANO BENITO LERTXUNDI

La SOLUCIÓN más sabia al CONFLICTO CATALÁN (JULIO ANGUITA)

 

Querido y entrañable Julio, escucharte o leerte es una conexión con la sensatez y la conciencia despierta. Te echamos de menos en la gestión política, pero siempre estás presente como referencia valiosa en el alma de la democracia y de la dignidad, de los DDHH...de la esencia soberana de un pueblo sometido a la mendicidad miserable de un legalismo farisaico, absurdo y mentecato, en las ántipodas de la legitimidad. Institucionalizar la basura que nos infecta, lavarle la cara y maquillarla sin hacer limpieza primero en los archivos de la desmemoria, es lo que tiene...Seguramente estos disparates deben ser por el karma histórico: llevar este desastre durante siglos a otro continente y dejarlo hecho trizas para los restos, en todos los sentidos, a imagen y semejanza de sus "conquistadores", seguramente es la causa de nuestro desastre crónico. Pura justicia poética. Cuando se hace daño a otros, especialmente, a los indefensos e inocentes, en realidad se lo hacen a sí mismos. La Historia es el testigo más fidedigno de esas tramas seculares. España se lleva la "recompensa" de las dictaduras y de los políticos incapaces y corruptos, lo mismo que EEUU genera peña como Bush, Trump, la pasta terminator, el kkk o los psicópatas matarifes por derecho constitucional a tiro limpio por cualquier chifladura...El imperialismo capitalista está en la lista negra de esa lotería infernal. Y España aun no lo ha comprendido. Sigue en sus trece, haciendo méritos para prolongar la agonía del muermo heredado, a golpe de bandera y de destarifo crónico. ¿Será por eso que nuestros emigrantes no quieren volver ni sienten nostalgia por su tierra de origen, que en realidad es más un marrón insoportable que una pérdida digna de echar en falta?

Valencia, el Ayuntamiento informa

Amb Mª Ángeles Durán Heras, 
catedràtica de sociologia, investigadora espanyola especialitzada en l’anàlisi de les cures i la seua relació amb l’estructura social i econòmica.-Premi Nacional d’Investigació Pascual Madoz-Doctora honoris causa per tres universitats-Premi Nacional de Sociologia i Ciència Política del CIS. 

“TREBALLADORES DE LES CURES. EL LLARG CAMÍ CAP A LA IGUALTAT” CONFERÈNCIA                                                                                                                                                                        
26 març, 18 hSala Conferències ADEIT - Fundació Universitat Empresa (Plaça Verge de la Pau, 3)  
Oberta al públic fins a completar aforament 
Con Mª Ángeles Durán Heras, catedrática de sociología, investigadora española especializada en el análisis de los cuidados y su relación con la estructura social y económica.-Premio Nacional de Investigación Pascual Madoz-Doctora honoris causa por tres universidades-Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política

Otro regalazo a portata di mano, por parte de los doctores Guillermo Basauri y Gualberto Díaz, cómo no, desde 'Hablando de homeopatía', una de las webs más necesarias e imprescindibles que se puedan imaginar. Gracias, doctores. Si hay ángeles sueltos por este mundo, sois vosotras, los y las médicas de verdad, enteros, y no en fascículos; cuando ciencia y amor se confabulan en conciencia y en luz, la esperanza se recupera en el mundo. ¡Gracias!



10 preguntas frecuentes sobre Homeopatía que nos hacen a los médicos en la consulta



 21-marzo-2019

En este vídeo-post, el Dr. Gualberto Díaz y yo mismo vamos a daros respuesta a algunas de las preguntas más frecuentes de los pacientes sobre la Homeopatía cuando acuden a nuestras consultas. 



1. ¿Quién puede tomar medicamentos homeopáticos?

Esta es de las preguntas que tienen una respuesta más sencilla; todo el mundo.
Los medicamentos homeopáticos son tan seguros que nos permiten poder utilizarlos en todo tipo de pacientes, incluyendo bebés y niños pequeños, ancianos, mujeres embarazadas y personas que están tomando otro tipo de medicamentos. Incluso las personas diabéticas pueden tomar los medicamentos homeopáticos en su forma más frecuente de utilización, los gránulos, sin riesgo de alterar sus niveles de azúcar en sangre.

2. ¿La Homeopatía es más eficaz en los niños que en los adultos?

La Homeopatía sabemos que actúa estimulando los mecanismos propios de regulación del organismo. Esta es la manera que tiene de llevarnos de nuevo a un estado de salud.
En este sentido, presuponemos que los niños tienen que ser siempre mejores respondedores a los tratamientos homeopáticos al presuponerles también mayor vitalidad y mayor capacidad de respuesta biológica.
La realidad es que vemos grandes respuestas a los tratamientos homeopáticos en todo tipo de personas y en todos los rangos de edad. Así, en nuestra experiencia, nos gusta contestar que, cuando el medicamento homeopático está bien indicado, vemos muy buenas respuestas en todo tipo de pacientes.
En realidad, lo que podemos esperar de un tratamiento homeopático en relación a la respuesta del paciente es lo mismo que lo que debemos esperar con cualquier otro tipo de tratamientos; cuanto menos grave y menos cronificada sea una dolencia y mayor vitalidad tenga la persona que la sufre mejor será el pronóstico que podemos esperar de nuestro tratamiento, sea cual sea.
Pero insistimos en la utilidad y en la capacidad de mejorar la salud de todo tipo de personas incluyendo los pacientes más mayores y las personas debilitadas por cualquier circunstancia. Es más, al ser medicamentos tan seguros podremos usarlos en este tipo de pacientes con la confianza de que no les causaran problemas a nivel de órganos sensibles como puede ocurrir con otros medicamentos.

3. ¿Si estamos tomando otros medicamentos la Homeopatía tiene menos efecto?

Siempre decimos que el mejor medicamento es el que necesita cada paciente. De esta manera, el médico tiene que valorar cuál es el tratamiento que necesita cada persona teniendo en cuenta una máxima: Hacer el mayor bien con el menor daño. Y si el daño es ninguno, pues ese será el tratamiento ideal.
Uno de los valores más destacables del medicamento homeopático es la posibilidad que nos da de combinarlo con cualquier otro medicamento sin riesgo de interacciones entre ellos. Así podremos sumar los efectos deseados de cada medicamento asegurándonos minimizar el riesgo de efectos cruzados entre ellos.
No solo el uso de otros medicamentos no disminuye el efecto de la Homeopatía sino que, en muchos casos, será esta sinergia la que consiga los mejores resultados para nuestro paciente. Esto es muy fácil de entender en el caso de infecciones graves en donde podremos usar un antibiótico que actúe atacando a las bacterias y sumar un medicamento homeopático que estimule las defensas del paciente. ¿Puede haber mejor sinergia? Y esto es aplicable a infinidad de situaciones clínicas que vemos a diario en la consulta.

4. ¿Si estoy tomando homeopatía se lo tengo que contar a mi médico?

, y sí.
Hace un tiempo, no mucho, ya escribía un post en relación a esto porque siempre nos ha parecido un asunto de una importancia máxima. Cómo vamos a hacer la mejor medicina, cómo vamos a cuidar de la mejor manera posible a nuestros pacientes sin conocer todos los tratamientos y medicamentos que están siguiendo y tomando. Es tan obvio que no merece mucho comentario.
El único que pierde cuando el médico no conoce información relevante de su paciente es, precisamente, el paciente. Y la medicación que uno toma es de las cosas más importantes a tener en cuenta a la hora de valorar la evolución de una enfermedad.
¿Cómo vamos a saber por qué está mejorando un paciente si no sabemos lo que está tomando?
Ahora la cuestión es si los médicos estamos siempre a la altura que debe esperarse de nosotros. Porque el médico debe respetar y comprender las decisiones que su paciente, bien informado, tome en relación con su salud. Sí, digo bien, con “su salud”, que no es nuestra.
Invito a leer este post del Dr. Gérvas en el que reflexiona, entre otras cosas, sobre este asunto del que estamos hablando.

5. ¿Es usted médico de los de verdad?

Esta es de las preguntas divertidas porque, la mayoría de los pacientes, según se escuchan la pregunta tienden a disculparse por miedo a haberte ofendido con la duda.
Yo siempre les digo que la duda no solo no ofende sino que están en todo su derecho de conocer la cualificación del profesional sanitario que les va a tratar.
Cualquier terapia médica no convencional debe ser ejercida por un médico cualificado y esto es algo que debe exigir todo paciente, pero no solo a su terapeuta sino a toda la administración.
Una de las responsabilidades de la OMC y de todos los colegios de médicos es el de trabajar para evitar el intrusismo médico que es el único y verdadero riesgo que puede tener una persona al decidir acudir a alguien que utilice estas terapias médicas no convencionales.
Un médico experto en Homeopatía primero es médico y, como tal, siempre actuará con toda su profesionalidad recomendando el o los medicamentos o tratamientos que considere más adecuados para cada caso. Y, si como médicos intentamos por encima de todo aliviar a nuestros pacientes causando el mínimo daño (ninguno a poder ser), el uso de los medicamentos homeopáticos en nuestra práctica diaria debiera ser la norma.
Insisto, perseguir el intrusismo médico y fomentar la formación reglada de médicos, farmacéuticos y veterinarios en esta disciplina médica deben ser dos exigencias básicas de la población hacia sus autoridades sanitarias. 

6. ¿Dónde podemos conseguir los medicamentos homeopáticos?

Esta es otra pregunta de las fáciles. El medicamento homeopático, como el resto de los medicamentos, son de venta exclusiva en farmacias.
Digo esto porque hay que saber que si compras un medicamento homeopático en un lugar que no sea una farmacia o lo están vendiendo irregularmente o no es un medicamento homeopático.
Por supuesto que se pueden conseguir por internet, siempre que sea una farmacia la que lo esté vendiendo a través de este medio.
Así que en este sentido también máxima seguridad; medicamentos regulados y de venta exclusiva en farmacias.

7. ¿En que se diferencian de los medicamentos convencionales?

La primera diferencia tiene que ver con su proceso de fabricación que es único y diferenciado del resto de los medicamentos y es, precisamente esto, lo que le da al medicamento homeopático su forma particular de actuar en el organismo.
Hay que decir que este método de fabricación del medicamento homeopático está totalmente regulado y tiene los mismos niveles de rigor y control que el aplicado al resto de los medicamentos.
Una vez dejado bien claro el asunto de la seguridad en todo su proceso de fabricación hay otro aspecto que nos parece absolutamente relevante y es la manera en la que el medicamento homeopático actúa en el organismo, pues lo hace estimulando los mecanismos de regulación del propio cuerpo. Y lo hace teniendo en cuenta la globalidad del paciente.
Un ejemplo real para que se entienda esto que queremos contaros. Hay publicado un estudio en el que se quería ver el efecto de la Homeopatía individualizada, los antidepresivos y un placebo en el tratamiento de la depresión en mujeres perimenopáusicas. Lo que se vio fue que el medicamento homeopático era igual o más efectivo que el antidepresivo y que ambos eran mejores que el placebo.
Hasta aquí fenomenal pero es que ahora viene lo mejor porque lo que también se vio es que el medicamento homeopático individualizado, prescrito según el diagnóstico de depresión y teniendo en cuenta además las características particulares de cada paciente, no solo mejoraba la depresión sino que actuaba mejorando en muchas pacientes otras dolencias asociadas como el insomnio o los sofocos, cosa que no ocurría con el antidepresivo.
Esto es así porque al mejorar un síntoma a través de una regulación global del organismo es totalmente esperable que otras molestias también mejoren.
Esto también nos da la dimensión de las posibilidades que tenemos de combinarlo con otros medicamentos para mejorar la eficacia en el tratamiento de muchos cuadros. Por ejemplo, en una infección severa podremos utilizar el antibiótico que ataca a la bacteria junto con el medicamento homeopático que estimula las defensas del paciente, como ya hemos comentado unos párrafos más arriba, o acompañando a una cirugía para que la cicatrización y todo el posoperatorio se desarrollen lo mejor posible. Magnífica sinergia.

8. ¿La Homeopatía es medicina natural?

Si entendemos a la Homeopatía como medicina natural en el contexto de una terapéutica que es segura, que no daña al organismo y que actúa, como decíamos, estimulando los propios mecanismos naturales de autorregulación del cuerpo, teniendo en cuenta a la persona en su globalidad biológica, social y emocional, pues sí, podríamos considerar a la Homeopatía como una medicina natural. 

9. ¿Los medicamentos homeopáticos tienen efectos secundarios?

Hay que tener en cuenta que cualquier sustancia con un efecto biológico en el organismo puede, en un momento dado, provocar un efecto no deseado.
Lo que ocurre con la Homeopatía en este caso es que los efectos secundarios que se han descrito han sido siempre muy escasos, leves y transitorios, de manera que, en la mayoría de los casos, no es necesario ni tan si quiera retirar el tratamiento, tan solo ajustarlo a la necesidad del paciente.
Podemos decir sin duda que son los medicamentos más seguros de nuestras oficinas de farmacia hasta el punto de que podemos usarlos con total seguridad en bebés, mujeres embarazadas, en personas mayores y en pacientes polimedicados. 

10. Una pregunta muy… ¿curiosa?

Quiero terminar nuestra lista de 10 preguntas frecuentes en consulta con una que me hacía hace muy poco una paciente y que quiero compartir con todos vosotros, y no por frecuente sino porque creo que explica muy bien el punto de sin sentido al que ha llegado esta campaña de acoso, desinformación e “infoxicación” que estamos viviendo en nuestra sociedad.
Cuarta consulta con una paciente que había venido por un problema puntual pero que no conseguía aliviar desde hacía mucho tiempo. Todo había ido muy bien, se sentía ya totalmente recuperada y ya, terminando la consulta, le estaba dando alguna indicación para cerrar el tratamiento y darle el alta, cuando me pregunta:
Perdone doctor, pero ¿esto de la Homeopatía funciona de verdad?
Claro, yo levanté la vista de la receta y debí mirarla de una manera que la pobre mujer enseguida se disculpó. Yo le pregunté dónde estaba la cámara oculta y los dos nos reímos un rato de la situación tan divertida que acababa de ocurrir. Divertida sí, obvias, por supuesto, lo dramático de que se esté haciendo dudar a las personas hasta de sus propias experiencias.
Seguimos haciendo un poco de broma sobre la naturaleza humana, lo porosos que podemos llegar a ser, me volvió a repetir lo contenta que estaba con el resultado del tratamiento y no la he vuelto a ver. Pero debía estar contenta de verdad porque algún paciente ya ha venido de su parte.
Esperamos que os hayáis sentido identificados con alguna, al menos, de estas preguntas frecuentes y, por supuesto, estamos a vuestra disposición en este blog para intentar dar respuesta a todas esas otras preguntas que tengáis en torno a la Homeopatía. Lo haremos siempre desde nuestra experiencia y nuestro cariño.
#Homeopatíasuma

¡¡¡¡Yayo Herrero for presidenta, porfa!!!!!

Carta a la comunidad de CTXT

Un acto de amor por la vida y con la gente

Y de repente, en las últimas semanas irrumpieron jóvenes y adolescentes para exigir responsabilidades, su derecho al futuro. Salen para denunciar las falsas soluciones: el sacrificio de lo vivo que supone el capitalismo
Yayo Herrero

<p>Huevo frito.</p>
Huevo frito.
LA BOCA DEL LOGO
20 de Marzo de 2019-Público
Querida comunidad de CTXT:
Este 15 de marzo ha sido un día muy especial para todas las personas que estamos preocupadas por la situación política y económica y,  a la vez,  somos conscientes de que la crisis ecológica y sobre todo el binomio inseparable que conforman el cambio climático y el declive de energía y materiales están en el núcleo central de esta crisis.

El viernes, la gente más joven abandonó sus institutos y universidades para denunciar que los adultos de la sociedad de la que forman parte han declarado la guerra a la vida y están haciendo inviable su futuro. Jóvenes, adolescentes, niños y niñas han puesto un espejo delante de la sociedad en la que viven. La imagen reflejada parece pintada por Goya. Representa a Saturno devorando a sus propios hijos. A ellos. Por eso salen a la calle.
Nuestra sociedad se autodenomina sociedad del conocimiento pero la economía y la  política que la organizan son analfabetas en el plano ecológico, es decir, en el plano de la vida, y las subjetividades e imaginarios que se crean bajo ellas discurren divorciados de la realidad material.
Se nos ha olvidado que somos una especie viva que obtiene absolutamente todo lo necesario para vivir de ese medio natural. Hemos aprendido a mirar a la naturaleza –y a los cuerpos– desde la exterioridad, la superioridad y la instrumentalidad.

De forma demasiado extendida, existe la creencia de que la biosfera es una especie de máquina previsible y controlable a voluntad por la tecnología, que los ciclos naturales degradados son reparables o que lo materiales agotados son sustituibles por capital.
En apenas dos siglos, y sobre todo en los últimos sesenta años, hemos desmantelado los equilibrios dinámicos de los ecosistemas y esquilmado los bienes naturales imprescindibles para que ese mundo se sostenga.
El cambio climático es una de las consecuencias más incontrolables de una economía que ha funcionado como un sistema digestivo insaciable, que en apenas dos siglos ha devorado energías fósiles que tardaron trescientos millones de años en ser producidas.
Los ecosistemas, abandonados a sus propios mecanismos, suelen ser muy conservadores y su ritmo de evolución es lento. Sin embargo, las transformaciones de origen antropogénico en la naturaleza han sido, y son, intensas y vertiginosas.
La magnitud y velocidad de los cambios actuales en los ecosistemas (pérdida de biodiversidad, extractivismo, proliferación nuclear o bombardeo de productos químicos ajenos a la vida) se unen al cambio climático y están forzando el colapso de la biosfera en su conjunto. Se pone en riesgo la propia existencia de la vida tal y como la conocemos.

Y no es que no lo supiéramos. A comienzos de los años 70 se publicaba el informe del Club de Roma sobre los límites al crecimiento. En él se alertaba sobre la inviabilidad del crecimiento permanente de la población y sus consumos en un planeta que tenía límites físicos. Desde entonces, la comunidad científica ha ido proporcionando información que avisaba de la intensificación del proceso y de las consecuencias potencialmente catastróficas que podía tener. En paralelo, los mercaderes de la duda se ocupaban de alentar y financiar el negacionismo y la estigmatización de los movimientos sociales, personas o pueblos y sociedades que resistían.
Hoy nos encontramos ante un verdadero atolladero. Ese gran almacén y vertedero inagotable que algunos veían en la naturaleza tenía efectivamente límites que ya están sobrepasados y, a pesar de sus promesas y discursos, ni el capital ni la tecnología son capaces de reparar el daño que ellos mismos crearon.

La propia humanidad empuja la dinámica planetaria hacia una nueva situación en la que la vida se hace extremadamente difícil: aumenta la frecuencia y la fuerza de los eventos climáticos extremos; se incrementa la incidencia de los grandes incendios en lugares como Australia, California, Amazonía, Indonesia, Chile, Portugal o España; se está produciendo el crecimiento del nivel de los mares y se espera,  en el caso más favorable, un aumento de unos 40 cm a final del siglo XXI –lo que comportará la desaparición de lugares como el Delta del Ebro, múltiples playas o los estuarios del Guadiana y Guadalquivir–; disminuye la capacidad de producir alimento; hay –y serán más agudos– problemas con el abastecimiento de agua dulce; se manifiestan cambios en las corrientes marinas…
Hasta hace poco, y a pesar de ser un problema de un calado monumental, la profundidad de la crisis ecológica ha permanecido invisibilizada y orillada en el debate social y político. Las repercusión y consecuencias de esta crisis sobre la vida humana, la economía y la política han pasado inadvertidas para la mayoría.

Y de repente, en las últimas semanas irrumpieron jóvenes y adolescentes para exigir responsabilidades, para exigir su derecho al futuro. Con un sentido común y pragmatismo aplastante no han salido a la calle para reclamar proyectos ilusionantes ni amables. Salen para denunciar las falsas soluciones, para denunciar el sacrificio de lo vivo que supone el capitalismo, una verdadera religión civil, que como auguró Polanyi tiene el efecto devastador del peor de los fundamentalismos religiosos.
En los últimos días hemos leído entrevistas a personas muy jóvenes, que hablan de liderazgos compartidos, que resisten al afán mediático de detectar líderes unipersonales; hablan de cambio de sistema y lo pergeñan tejiendo una trenza que se construye con hebras de feminismo, ecologismo y justicia con todas las personas y con otras especies. Con esas hebras que se anudan firmes e inseparables.
Recuerdan en sus pancartas que no hay economía o sociedad sin naturaleza;  que la economía es parte de la biosfera, y no al revés como cree la economía convencional. Señalan en sus discursos que si los cambios se reducen a lo políticamente posible y no a lo que se necesita para resolver los problemas, el futuro será duro, o no será.

La fuerte emergencia de este movimiento ha obligado a incorporar en tiempo récord en muchas agendas electorales la cuestión ecológica.
La cuestión es que el Green New Deal, la transición socioecológica, el Horizonte Verde, el postfosilismo, o la etiqueta que más nos guste, debe apoyarse en cuatro pilares irrenunciables: reducción de la huella ecológica acorde a la biocapacidad de la tierra, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta ajustarse a los umbrales definidos en la Cumbre de París, la equidad como criterio rector de la reconversión y la democracia basada en la ética del cuidado.
Acercarse a esto requiere un cambio en el metabolismo económico y en los estilos de vida de unas dimensiones descomunales pero, desgraciadamente, ya no son suficientes las medidas tibias que, aunque bien orientadas, sean irrelevantes para afrontar el problema.
En CTXT, estamos abordando todas estas cuestiones sin miedo, de una forma plural, comprometida, porque los medios de comunicación tienen responsabilidad en la disputa de la hegemonía cultural y en la visibilización de aportaciones que han estado demasiado ocultas.
La tarea es grande y costosa pero desde luego está llena de sentido. Se trata de, nada menos, reconciliarnos con la tierra de la que dependemos, con las personas subyugadas y progresivamente expulsadas. Se trata de reconciliarnos con nuestras propias hijas.
En el fondo, no es más que un acto de amor por la vida y con la gente. Os invitamos a participar esforzada, radical y apasionadamente en esta tarea.
Un abrazo fuerte.

Autora

  • Yayo Herrero

    Es activista y ecofeminista. Antropóloga, ingeniera técnica agrícola y diplomada en Educación Social.

jueves, 21 de marzo de 2019

Querida Lidia, el problema no es la demonización de la política, sino seguir llamando política a lo que solo es un juego obsceno de poderes partidócratas a los que la ciudadanía les ha perdido el respeto, tras años y legislaturas de paciencia más que probada. Circunstancia que los fachas esperan rentabilizar en las urnas como agua de abril, convencidos de que la cosa no va con ellos, y claro que va con ellos... ¿Quienes provocaron la crisis? ellos y su avaricia sin límites ¿Quienes agravaron la situación con una reforma laboral indecente y la supervivencia de los más desfavorecidos con unos recortes del copón? Ellos, sin duda ¿Quienes amordazaron las protestas con una ley medieval? Ellos, sin más. ¿Quienes se lo han llevado crudo en la corrupción hasta las cachas? Ellos, los salvadores de la patria...¿Quienes impiden el voto a los españoles migrantes a causa de tal atraco institucional y la libre expresión en un referendum en Catalunya, como se hizo en Escocia? Ellos, los fachas ¿Quienes han provocado que Catalunya salte por los aires al quitarles el esatut? Ellos, obviamente, los cerriles e incapaces para todo lo que no sea trincar e irse de rositas. Pero, ¿Qué hizo mientras la oposición izquierdista? Se hizo una de escaqueo monumental: abstenerse en el mejor de los casos y apoyar descaradamente a los vándalos en el mismo ataque patriótico. ¿Y crees, Lidia, que debemos seguir votando esa basura que para nada nos representa, para que todo siga igual destrozando la política y a los politoi, o sea a nosotras, el demos, mujeres y hombres en la misma remesa? Precisamente porque queremos una política decente y digna, limpia y sana no podemos seguir votándoles. Por eso es el momento de votar al partido feminista. Por muy mal que nos pudiese salir la iniciativa, no es posible que salga peor de lo que ahora nos aflige y aplasta. No se demoniza la política por no querer semejantes esperpentos al cargo del estado, son los pésimos gestores quienes se demonizan a sí mismos, con conductas degradantes en la manipulación de las leyes a su servicio, -en plan Luis XIV, l'etat c'est nous- impidiendo la reforma de la constitución y una consulta definitiva sobre el modelo de un estado que nunca hemos podido elegir en libertad, sino solo corroborar la trama de maquillaje legalista que el tardofranquismo nos endosó. Ahí está la verdadera demonización del asunto político en España. No nos vayamos por las ramas.




Opinión · La verdad es siempre revolucionaria

La demonización de la política





Es una evidencia que la política está desprestigiada ante las grandes masas. En sucesivos eventos que se han celebrado en varias ciudades de España en estas últimas semanas, organizados  por diversas asociaciones ciudadanas, dedicadas a denunciar y paliar los devastadores efectos de la crisis tales como el abandono de los sectores sociales más desfavorecidos: ancianos pobres, niños abandonados, mujeres maltratadas, la sanidad desmantelada, las trabajadoras explotadas, los desahucios masivos, a los que asistieron centenares de activistas, se hizo hincapié en que aquel encuentro se había organizado al margen de los partidos políticos. Los y las participantes vibraron emocionados con discursos que demonizaban la política y los partidos, rechazando toda participación política e impidiendo que asistieran representantes de los partidos, como si estuvieran contaminados por algún virus infeccioso.
Después de dar enérgicos y emocionantes discursos sobre las explotaciones que sufrían, las participantes –la mayoría eran mujeres- se retiraban entre aplausos. Pero ninguna explicó cuáles eran los objetivos que se pretendían con aquellos encuentros que habían costado muchos esfuerzos, trabajo y tiempo organizarlos, aparte de recordar las desgracias que estaban sufriendo. Se relataron las conocidas quejas: la corrupción de los políticos, el incumplimiento de las promesas difundidas por los partidos antes de elecciones, y se repitieron las consignas habituales: hay que seguir luchando, en la calle tenemos el poder, la unidad de las organizaciones y el repudio de toda identificación con un partido político.
En un encuentro con las camareras de piso en Calviá, Mallorca, se produjo incluso una situación tensa cuando se les indicó que sin apoyar un programa político sus reivindicaciones no tendrían nunca la posibilidad de ser defendidas. Argumentaron que en la asociación había 30.000 miembras en toda España y que cada una tenía un criterio diferente respecto a su opción política y a su voto y que esa pluralidad no podía romperse si la asociación se decantaba por defender una determinada opción ideológica. Ni aún para defender sus intereses.
Entienden que han alcanzado la meta deseada con la supuesta unión de sus componentes, sin entender que los objetivos por los que se agrupan no pueden alcanzarse si no apoyan un partido que las defienda. 30.000 votos diseminados entre las diferentes opciones que se ofrecen a los votantes –muchas de las cuales trabajan en contra de sus intereses-  no tienen ninguna consecuencia. Unidas con una ideología común podrían convertirse en verdadera fuerza política.
Este mismo discurso y estrategia son los que rigen el Movimiento Feminista. El éxito de las movilizaciones de los 8 de marzo no se convierte en el de los partidos políticos que pueden cumplir las reivindicaciones feministas. Si los dos millones de personas que salieron a la calle los 8 de marzo y los 25 de noviembre votaran a las formaciones feministas que durante años se han postulado como fuerzas políticas, ahora tendríamos un verdadero poder en el Parlamento, en los Ayuntamientos, en las Comunidades.
Con una falta de visión de lo que ese estaba dirimiendo en las elecciones andaluzas las feministas no hicieron campaña ni dieron consigna de voto antes de las votaciones, aunque al día siguiente salieron indignadas a manifestarse. Y hoy se niegan, en su mayoría, a apoyar al Partido Feminista, causando verdaderos conflictos cuando se oponen a su participación en las Comisiones y en las asambleas del 8 de marzo y del 25 de noviembre. Con una estrategia suicida los movimientos sociales se reclaman apolíticos y apartidistas para demostrar su virtud. Acusando a los políticos de actuar únicamente movidos por su interés personal, asegurando  que todos son corruptos, “y que todos son iguales”, mantra que recorre las redes sociales y se repite en las tertulias privadas y en los actos públicos, las asociaciones están abocadas a su fracaso.
Creyendo que con las manifestaciones se doblega la voluntad de los que gobiernan, las dirigentes del MF no demuestran más que su falta de formación y de información. Pocas veces el éxito acompaña a las movilizaciones sociales, una de las excepciones fue el fracaso del ministro Gallardón cuando pretendió modificar la ley de aborto. Y por supuesto se trataba de una causa perdida. En todo caso lo que se consigue es alcanzar un éxito pequeño sobre un tema sectorial. Uno de los tristes ejemplos que tenemos de hace pocos años  fueron las manifestaciones multitudinarias contra la guerra de Irak que se celebraron a lo largo y ancho del planeta y que no cambiaron un ápice el propósito criminal de los que gobernaban el mundo, incluido nuestro país.
Se acaba de formar un gran movimiento ecologista de adolescentes y jóvenes que ha emocionado a los ecologistas y a los militantes de izquierda, pero que me temo seguirá el mismo camino que otros y servirá para entretener a las muchachas y muchachos que tienen que invertir sus fuerzas y su juventud en una causa por la que luchar. Mientras el poder les oculta que es el capitalismo el que organiza la depredación del medio ambiente y las guerras que destruyen el planeta. (Ver el artículo de Nazanin Armanian en Público)
Proteger a las víctimas de violencia machista y poner freno al Patriarcado, acabar con las guerras de agresión imperialista, lograr un reparto de la riqueza más justo, modificar la forma de Estado, son objetivos de largo alcance que únicamente desde el poder político se pueden lograr.
Despreciar ese poder no demuestra más que ignorancia de las relaciones de poder. Aunque naturalmente esa ignorancia está orquestada y organizada desde el mismo poder.
El posmodernismo vino a decirnos que olvidáramos los grandes proyectos de transformación del mundo. La destrucción de la Unión Soviética, la derrota de Yugoeslavia, el hundimiento del Muro de Berlín, loa desaparición del mundo socialista han permitido que el Capital domine el mundo. Ese imperialismo que ahora se llama globalización -porque para ocultar la verdad y convertir la mentira en posverdad hay que cambiar el lenguaje- ha ocasionado muchas tragedias en el planeta: la masacre de los indígenas de Latinoamérica, el triunfo de la derecha en varios países latinoamericanos y en EEUU, con la consecuencia de los asesinatos de activistas en Latinoamérica, las guerras organizadas por el complejo militar industrial en todo el Medio Oriente y África, millones de desplazados, huidos de las guerras, de la miseria, de la destrucción de su hábitat, la pobreza que se instala en Occidente, el avance de los fascismos.
Pero la peor consecuencia de la eficaz propaganda del Capital es el desprestigio de la política, de sus instituciones y de su participación popular. Despreciando a los partidos y a los políticos, acusándolos sistemáticamente de aprovechados y corruptos, reclamando la desaparición de varias instituciones: el Senado, las Diputaciones, únicamente se consigue apoyar el Capital. Y lanzar a las masas en los brazos del fascismo que promete resolver rápidamente y eficazmente los problemas. Si los políticos no sirven habrá que reclamar un salvador de la patria.
Los discursos contra el Parlamento y las elecciones ya fueron inventados por Mussolini y copiados por José Antonio Primo de Rivera.
Como en el proyecto del TTIP, el tratado económico que se pretende aprobar entre EEUU y la UE, serán las corporaciones internacionales, es decir el gran Capital, el que decidirá el futuro de nuestras clases trabajadoras. No habrá freno para los propósitos depredadores de las multinacionales: ni Parlamentos, ni gobiernos nacionales ni la administración de justicia, podrán impedir la destrucción del medio ambiente, la explotación exhaustiva de los trabajadores y de las mujeres, los salarios de miseria, la pérdida de derechos sociales y económicos de las grandes masas.
Sin partidos políticos que defiendan las causas por las que la izquierda siempre ha luchado, sin sindicatos que formen un muro ante las pretensiones explotadoras de la patronal, las mujeres y los trabajadores estarán cada vez más desprotegidos, más abandonados ante los propósitos de la derecha organizada.
Eso sí, de momento, nos permitirán manifestarnos con pancartas en la calle.

LA VOZ DORMIDA | Ebri Knight [Videoclip]

Fernando Luengo, eso que tanto te escandaliza ahora, es el signo "normal" de Podemos, su gran contradicción entendida como virtud y herramienta política imprescindible. ¿Ya no te acuerdas de Vista Alagre I y la patada a la democracia interna a favor del hegemonismo, porque si no se hacía jefe de la tribu a Iglesias, éste decía que se largaba y dejaría "huérfano" el proyecto, como si solo fuera suyo? ¿Y qué decir de la desactivación de los círculos sin preguntar nada en las asambleas? ¿y qué decir de la magia potagia en las votaciones, que dejó fuera de juego los mejores proyectos e hizo ganar a lo más mediocre y estrepitoso? Lo que está pasando es solo la consecuencia de lo que hasta ahora nadie ha querido asumir ni analizar en asamblea no corregir a tiempo. Es el cuento de los tres cerditos y el lobo. Las casas mal construidas se cayeron al primer soplido del depredador, sólo la casa bien hecha resistió.Pues eso mismo le pasa a Podemos desde el principio, solo que la venda en los ojos no permite ver lo que hay xd! Por eso, a los que se les cae, se van. Cuanto más se retrase el cambio imprescindible, peores resultados se obtendran en la eficacia política, en la credibilidad y, como consecuencia, en las urnas electorales. ¿Cómo es posible que esta sangría imparable no espabile ni alarme al aparato organizador (¡?)

El lío de la candidatura de Podemos al Parlamento Europeo



Fernando Luengo
Economista y miembro del círculo de Chamberí de Podemos

Aclaro lo primero para no inducir a la confusión: tengo la mejor opinión de Maria Eugenia Rodríguez Palop. He coincidido con ella en diferentes espacios y recientemente ha participado como conferenciante en los encuentros “Por Otra Europa” que yo organizo. Su ponencia “¿Cómo hacer frente a la extrema derecha?” fue brillante, interesante e inteligente. Siempre es un placer escucharla y leerla.
Hoy me entero por las redes sociales, como la inmensa mayoría de inscritos en Podemos, que nuestro cabeza de lista en la candidatura a las elecciones del Parlamento Europeo (PE), Pablo Bustinduy, ha dimitido. Más allá de su declaración oficial, ignoro las razones de fondo, si es que existen, para que haya dado ese paso atrás. De cualquier modo, su retirada es una pésima noticia. Era un gran candidato y estoy seguro que, rodeado de un buen equipo, con la experiencia del trabajo ya realizado por la Secretaría de Europa, coordinada por Miguel Urbán, podría haber realizado un trabajo extraordinario en el PE.
Al mismo tiempo, ha saltado la noticia de que su lugar será ocupado por Maria Eugenia Rodríguez Palop. No dudo, como indicaba al principio, de su capacidad política, y, seguramente, su trabajo en Europa al frente de nuestro grupo parlamentario será muy valioso. Pero, para mí, no es esa la cuestión, o al menos no es la única cuestión a considerar. Lo siento, no soy tan funcional, ni me he vuelto tan pragmático.
Hace unas pocas semanas habíamos tenido unas primarias que habían colocado en la primera posición a Pablo Bustinduy, seguido de Idoia Villanueva y de Miguel Urbán (el más votado de la lista). La celebración de primarias, de las que Podemos ha sido pionero -poniendo patas arriba un escenario político vertical, centralista y conservador- está en nuestro ADN, o debería estarlo. Es la manera de que los inscritos decidamos sobre programas, objetivos y prioridades, y designemos los equipos que deben llevarlos a la práctica.
Por eso, me pregunto ¿ingenuamente? qué poderosa y para mí misteriosa razón existe para que no se haya tirado de la lista ya votada; o por qué no se ha sometido a votación el liderazgo de la candidatura. De cualquier modo, necesitamos protocolos reconocibles y donde nos reconozcamos. El “dedazo”, la arbitrariedad, las decisiones tomadas en las bambalinas (por cualificadas que sean las personas que sean elegidas) nunca pueden ser una opción, una buena alternativa para un Podemos que quiere ser un factor de transformación de un régimen político podrido hasta la médula.
Son muchas las amenazas y los riesgos que se ciernen sobre Podemos. Pero actuando de esta manera -con estas urgencias, con esta opacidad- no nos hacemos más fuertes, sino todo lo contrario.
Sinceramente, no soy de los que creen que los fines justifican los medios.

Un hombre y su lazo... Ains!

Victor Manuel - Canción de la Esperanza (En Directo)




Este artículo del Profesor Navarro viene que ni pintado con la canción de Víctor Manuel y Rosendo.

Cómo los ‘superpatriotas’ de ambos lados ocultan la enorme crisis social que han creado





Una visión bastante extendida entre los partidos de izquierdas independentistas o próximos al independentismo catalán es percibir al movimiento independentista actual como una continuación del movimiento de los indignados o 15M, justificando así su apoyo al primero, presentándolo como continuación del segundo. La realidad, sin embargo, no avala tal supuesto. Las derechas catalanas gobernantes, que hoy hegemonizan el movimiento independentista, al sentirse amenazadas por el 15M (cuando este apareció en Catalunya) estimularon y promovieron las movilizaciones independentistas como manera de parar y sustituir al 15M. Veamos la evidencia que así lo muestra.

El origen del 15M: un movimiento contestatario que exigía la democratización de la política en España (incluyendo Catalunya)
 Cualquier persona con capacidad de análisis objetivo del pasado reciente de nuestro país concluiría que el 15M fue un movimiento popular de protesta frente al establishment político-mediático español (que incluía también el establishment político-mediático catalán), el cual, a través de la aplicación de políticas públicas neoliberales (tales como las reformas laborales encaminadas a debilitar el mundo del trabajo y los recortes de gasto público social de los servicios públicos del Estado del Bienestar, a fin de debilitar y desempoderar a las clases populares, las clases sociales más dependientes de tales servicios), estaba causando un gran sufrimiento entre la mayoría de la población, y muy en particular de las clases populares de este país. Tales políticas neoliberales se estaban imponiendo sin mandato popular, pues no estaban en los programas electorales de los partidos gobernantes (el PSOE y el PP en España, y Convergència, gobernando en aquel período en alianza con Unió Democràtica en Catalunya). De ahí que el eslogan del movimiento de los indignados fuera una denuncia contra la falta de democracia del Estado (incluyendo de la Generalitat de Catalunya), gobernado por partidos que no seguían el mandato recibido de la ciudadanía. Su eslogan “No nos representan se extendió por todo el territorio español (incluyendo el catalán), alarmando con ello a aquellos establishments político-mediáticos que dominaban la política y medios de información del país. El poder y legitimidad de tales establishments estaban siendo cuestionados por un movimiento (el 15M) altamente popular.


La indignación en Catalunya en contra del establishment político-mediático catalán
En Catalunya, el 15M tuvo un enorme impacto. Su movilización (que culminó el 15 de junio de 2011, cuando rodeó el Parlament de Catalunya el día que iba a aprobar unos presupuestos con los recortes de gasto público social más duros que se habían presentado en España) fue enorme. Y determinó que el Sr. Artur Mas, presidente de la Generalitat, tuviera que llegar a la explanada del Parlament en helicóptero. La propuesta económico-social de su gobierno había sido expresada meses antes, en marzo, cuando presentó al Parlament sus propuestas de austeridad. Como describió El Periódico (utilizando la narrativa neoliberal dominante en el establishment político-mediático catalán de aquel momento), el “presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha defendido en el Parlament su política de recortes para evitar que Catalunya vaya hacia el ‘colapso’ y ha puesto a Grecia como ejemplo de lo que le puede pasar al país si no se realizan los ajustes necesarios. Frente a las críticas de la oposición, el jefe del Govern ha elevado más el tono contra los socios del tripartito, a los que ha acusado de contribuir con su ‘derroche’ a la insostenibilidad de los servicios públicos”, (ver “Mas justifica los recortes para evitar que Catalunya ‘se colapse’ como Grecia”, El Periódico, 13.04.11). Había, pues, que salvar a Catalunya de la irresponsabilidad del tripartito catalán, la coalición de partidos de izquierdas que había gobernado en la Generalitat de Catalunya (aseveración hecha, por cierto, en el país que tenía uno de los gastos públicos sociales más bajos de la UE-15, el grupo de países de la UE de semejante nivel de desarrollo económico al español), a fin de evitar el colapso económico. Como ya había proclamado unos meses antes, el Sr. Artur Mas consideraba que “La austeridad nos hará fuertes, frase que se hizo famosa en los círculos intelectuales del país.
Y para conseguir tal fortaleza llevó a cabo los mayores recortes de gasto público social que jamás se hayan llevado a cabo en Catalunya, y ello con el apoyo del Partido Popular, que era y continúa siendo, junto con Ciudadanos, la derecha española de clara orientación conservadora-neoliberal. En sanidad, por ejemplo, el Sr. Boi Ruiz, conseller del ramo del gobierno de Artur Mas (constituido por los “mejores”, tal como lo definió el presidente), que antes de ser nombrado como máximo responsable de la sanidad pública había sido la máxima autoridad de la patronal del sector sanitario, llevó a cabo unos enormes recortes, aconsejando a la población que cubriera sus necesidades a través del aseguramiento sanitario privado. Tal gobierno Mas era la expresión más ortodoxa del neoliberalismo en el panorama político catalán, junto con Ciudadanos. Era lógico, por lo tanto, que se sintiera amenazado por el movimiento 15M, popular, democrático y antineoliberal, al que respondió con una gran represión (dirigida por el conseller de Interior, el Sr. Felip Puig) por –parte de la policía catalana, los Mossos d’Esquadra. Y el gobierno y el partido gobernante, Convergència, pidieron la cárcel para varios de sus miembros, llevándolos hasta el Tribunal Supremo (ver mi artículo “Los presos políticos de los que no se habla”, Público, 12.02.19). El actual presidente de la Generalitat y máximo dirigente hoy del movimiento independentista, el Sr. Quim Torra, se refirió a tal movimiento en aquel momento como una “pandilla de memos (…) que nos lleva directamente al quinto mundo. (…) ni en Uzbekistán pasa esto, que es intolerable, democráticamente hablando” (ver Un dia de fúria i de vergonya, Matí Digital, 16.06.11).


La respuesta de las derechas catalanas nacionalistas, hoy independentistas, frente al 15M
Parte de tal respuesta de las derechas gobernantes fue la creación de un movimiento que sustituyera al 15M, pues de triunfar tal movimiento y su denuncia del neoliberalismo significaría el fin de su mandato. Convergència (apoyada entonces por Unió Democràtica de Catalunya) había gobernado la Generalitat como si fuera su finca, convirtiéndola en una red clientelar a través de la que controlaba y continúa controlando los servicios, aparatos y medios de comunicación públicos. El patrimonialismo de las derechas catalanas gobernantes no tenía nada que envidiar al patrimonialismo de las derechas españolas. En realidad, las raíces de la corrupción (extendida en ambos partidos) estaban, precisamente, basadas en este patrimonialismo.
El proyecto de Convergència era facilitar y estimular el crecimiento del movimiento independentista para que tuviera la suficiente capacidad de convocatoria para contrarrestar el movimiento de protesta democrática y social. Para alcanzar tal objetivo tenía que sustituir el tema social por el tema nacional, presentando al 15M como un cuerpo foráneo, no catalán. El hecho de que gran parte de ese movimiento estuviera formado por gente de las clases populares de habla castellana fue un hecho detectado y denunciado por muchos dirigentes del nacionalismo de derechas catalanas (Convergència) y también por personajes del movimiento independentista, todavía muy minoritario entonces. El movimiento 15M había mostrado animosidad hacia el gobierno nacionalista de las derechas catalanas, no solo por la implementación de sus medidas de austeridad, sino también por dividir a Catalunya entre los catalanes “auténticos” y todos los demás. Esta actitud hizo enfadar a dirigentes nacionalistas, incluidos algunos de ERC como Carod-Rovira, que denunciaron tal movimiento 15M por su supuesta falta de sensibilidad hacia el tema nacional. Se preguntaba así “¿Cómo se deben entender las muestras de rechazo a las banderas catalanas, esteladas y al uso del catalán que se ha producido en el centro neurálgico de la capital catalana?”, Josep Lluís Carod-Rovira en su artículo Indignació espanyola, publicado en Naciódigital, 16.06.11.)
Más contundente fue el nacionalismo derechista de Convergència, que había expresado ya su gran alarma cuando el Sr. Montilla, no nacido en Catalunya, y procedente de Andalucía, llegó a ser presidente de la Generalitat. La agresividad hacia estos acontecimientos fue enorme, y reflejaba un sentimiento de amenaza a su concepto patrimonial del Estado. Vicenç Villatoro, que aspiraba a ser el ideólogo del nacionalismo, definió estos hechos como una “reversión e inflexión muy peligrosa, pues significaba la abolición del eje nacional como eje político significativo y la consagración de la confrontación entre derechas e izquierdas como relato central de la política catalana” (extracto del libro L’engany, 2007).
El neoliberalismo imperante desapareció bajo las banderas
Las políticas de austeridad se habían iniciado con los socialistas –el gobierno Zapatero– a finales de la primera década del siglo, lo cual causó una gran abstención de la clase trabajadora en Catalunya, motivo por el que ganó Convergència en Catalunya, poniendo a Artur Mas en la presidencia, el cual acentuó todavía más los recortes siguiendo su vocación neoliberal (bajo el lema, como he mencionado antes, de que “la austeridad nos hará fuertes”). Su gobierno contó con el apoyo del Partido Popular –el mayor partido neoliberal a nivel del Estado- para desarrollar sus políticas neoliberales, aprobando ambos más tarde, cuando Rajoy sucedió a Zapatero en el gobierno español, la reforma laboral (que tuvo un impacto desastroso en la calidad de vida de la clase trabajadora y las clases populares en Catalunya y en el resto de España).


La imposición de políticas neoliberales generó unas enormes protestas populares que culminaron en el movimiento de los indignados, que (como había ocurrido en Francia con el Mayo Francés) tuvo un enorme impacto en España, incluyendo Catalunya. El gobierno Mas, tal como he indicado antes, reaccionó con una enorme represión y con toda una batería de respuestas, encaminadas todas ellas a debilitar el movimiento antiestablishment que representaba el 15M, y que significaba una amenaza para su permanencia en el poder. Era, en realidad, la mayor protesta que había existido en Catalunya frente al abusivo control que Convergència había ejercido sobre los aparatos del Estado, controlados por el gobierno catalán nacionalista conservador-neoliberal (que había gobernado Catalunya durante la mayor parte del período democrático). Frente a una amenaza de las clases populares, había que presentar un proyecto que cuestionara la existencia de clases sociales en Catalunya, aduciendo que todos éramos un pueblo, cohesionado por la defensa de la nación frente a los enemigos internos y externos. Era el intento de distraer y reconducir el conflicto hacia el ámbito nacional, ocultando así el conflicto social, generado este último por el conflicto de intereses existente en Catalunya entre las clases populares, por un lado (la mayoría de la base social del 15M), y el establishment político-mediático catalán, por el otro. La lucha de naciones sustituiría así a la lucha de clases.
Para ello se lanzó una gran movilización de instrumentos, algunos de los cuales habían estado casi apagados durante muchos años. Es el caso de Òmnium Cultural, a la que se añadió la recientemente creada ANC. Òmnium, que hasta entonces había tenido una orientación predominantemente cultural, se convirtió, junto con la ANC, en un instrumento clave de liberación nacional. Detrás de todos estos instrumentos estaba y sigue estando el gobierno convergente, que se transformó en independentista. Todo ello permitió, como apunta Jordi Amat en su libro La conjura de los irresponsables, que “el poder siguiera en las manos de siempre.  Ni que decir tiene que esta estrategia fue enormemente facilitada por el exacerbado uninacionalismo del Estado central, controlado por el Partido Popular, cuyas políticas neoliberales habían también sido ocultadas por unas políticas agresivas en contra del reconocimiento de la plurinacionalidad de España.


El gran error de las izquierdas independentistas
La tesis central de las izquierdas independentistas es creer que  la gran crisis social se debe a la pertenencia de Catalunya a España, requiriendo la secesión para conseguir el bienestar de las clases populares catalanas, hoy supuestamente negado por el Estado español. Tal externalización de responsabilidades ignora u oculta las responsabilidades que el establishment conservador-neoliberal catalán tiene en la creación de la enorme crisis social que hoy tales clases sociales están experimentando. Su estrategia de anteponer la secesión por delante de todo lo demás ha reforzado el dominio de tal establishment en Catalunya (y en España). Esto ha sido reconocido incluso por dirigentes de la CUP como el Sr. Vidal Aragonés, que durante la campaña de las elecciones autonómicas del 21 de diciembre de 2017 indicó: “Nosotros votamos unos presupuestos antisociales –los de la Generalitat de Catalunya, gobernada por Convergència (rebautizada como PdeCAT) apoyada por ERC–, para acelerar el proceso de construcción del referéndum”. El último ejemplo de tal supeditación de las necesidades de las clases populares a los intereses partidistas del independentismo catalán, incluyendo sus izquierdas, se dio más recientemente con el veto a los presupuestos pactados entre PSOE y Unidos Podemos en las Cortes españolas, que hubieran sido un paso importante en la reversión del neoliberalismo (ver mi artículo El triunfo de las derechas con la ayuda de los independentistas, Público, 07.03.19).
Incluyo en esta crítica también a las izquierdas que se definen a sí mismas como revolucionarias y que consideran que la secesión es un elemento esencial de la derrota del Estado borbónico español, permitiendo así su sustitución por un Estado republicano. En realidad, cualquier persona con sensibilidad democrática y vocación republicana debería tener simpatía y ofrecer apoyo a tal objetivo. Pero lo que este supuesto ignora es que es imposible alcanzar su objetivo a través de una estrategia que ponga el conflicto España-Catalunya en su centro. El cambio en España no ocurrirá sin la participación activa de las clases populares españolas en el movimiento pro-republicano español, hecho que los movimientos supuestamente revolucionarios ignoran, y que con sus comportamientos (definiendo a España casi como el enemigo) dificultan.
En realidad, el mayor error de tales izquierdas supuestamente revolucionarias es el no darse cuenta de que una de las principales causas del subdesarrollo social de Catalunya es el dominio que el establishment político-mediático catalán, hoy independentista, tiene sobre las instituciones de la Generalitat, al cual están apoyando en sus políticas. Catalunya está hoy polarizada y la convivencia dañada, pues la clase trabajadora catalana no es mayoritariamente independentista. Y ahí está el tema clave que los “revolucionarios” no consideran.


La polarización unionistas versus secesionistas beneficia a los partidos de sus bloques pero perjudica a toda la población del país
El objetivo de la estrategia independentista ha sido la de crear una polarización entre independentistas y unionistas, objetivo compartido por estos últimos, pues muchos estaban en contra del proyecto plurinacional que había sido característico de las izquierdas no solo catalanas, sino también españolas. De ahí su intento de destruir a En Comú Podem en Catalunya. Tal como reconoció Lluís Salvadó: “Los de Colau están histéricos. Están jiñados (…).Están jiñados, porque los del movimiento de Colau están partiendo peras con el Estado español, la gente se va hacia un lado o hacia el otro y los del medio se quedan fulminados”, (según lo expresado en conversaciones recogidas en los autos del juicio por el 1-O, recogidos por La Vanguardia, 21.11.17).
En su intento de movilización y polarización crearon un futuro imposible por su inmediatez. Es imposible pensar que se creyeran lo que decía el bloque independentista. Es difícil creer, por ejemplo, que el presidente Puigdemont creyera lo que expresó en una comparecencia ante el Parlament de Catalunya el 28 de septiembre de 2016: “Estaremos preparados porque ya se está trabajando desde hace tiempo con este objetivo. Y sería una irresponsabilidad grave, por parte del Gobierno y de los partidos que le apoyan, proponer la creación de un Estado propio y no preparar con el máximo cuidado esta creación y su funcionamiento inicial. Estamos preparados para este tránsito hacia el Estado independiente de manera ordenada, como decía, sin saltos en el vacío, con garantías por lo que se refiere, no solamente a la seguridad jurídica, sino también a la viabilidad económica. En definitiva, hacia junio de 2017 ya estaremos preparados para podernos desconectar del Estado español con plenas garantías”.
La realidad actual ha mostrado la enorme falsedad de tal proyecto. Y más tarde, las declaraciones que afirmaban que Catalunya ya era una república eran abundantes y contundentes, todo ello como parte de una estrategia de movilización llena de falsedades, como al final muchos de sus líderes así lo reconocieron. Si no se lo creían (que es más que probable), la única explicación plausible es que intentaban algo que no aparecía escrito y que sí consiguieron: que no se hablara de las horribles consecuencias de la aplicación de sus políticas neoliberales. Incluso voces próximas al presidente Puigdemont reconocieron esta realidad. Uno de los miembros de su gobierno, Santi Vila, exconsejero de la Generalitat (en declaraciones al diario ARA del 15 de diciembre de 2014), indicó con una franqueza poco usual que “el procés independentista convierte en soportables los recortes”, y “¿Alguien imagina que podríamos resistir un ajuste de 6.000 millones desde 2010, con los sacrificios que hemos pedido, si no hubiéramos tenido un tejido social muy fuerte y la esperanza y la ilusión que ha generado el proceso soberanista?”.  
No se podría haber dicho más claro. Y lo que veremos en estas elecciones legislativas será más de lo mismo: el tema nacional ocultando el daño social causado por los “superpatriotas” de ambos lados. Así de claro. Y de ello no se habla en los mayores medios de información y persuasión del país.

A verlas venir



Releía y releo a Ortega y Gasset  en estos días falleros, folloneros y terroristas medioambientales hasta la saturación; La rebelión de las masas . Y me pregunto cómo se le quedaría el cuerpo y el alma a ese clarividente pensador y comunicador, si levantase la cabeza ahora mismo. Sus peores pronósticos se cumplen sin duda, pero al contrario de lo que él pronosticaba, que es aun más heavy.

Ortega sentía un ambiguo escalofrío cuando observaba el presente de Europa, y del mundo, desde el mirador de 1937. La eclosión de las masas empoderándose de todo a lo largo del Atlas Geopolítico Universal del momento, le desconcertaba para bien y para mal, lo mismo que la, en apariencia, amenazante desaparición inminente de las oligarquías, que para todo sensato buen razonador decimonónico, eran imprescindibles para el funcionamiento de las mismas masas y para que no se convirtiese el mundo en un polvorín enloquecido y desgobernado por manadas de adolescentes y niños problemáticos malcriados dispuestos a convertirse en churros y buñuelos ya incomestibles por falta de consumidores, si por fin consiguiesen hacerse con los plenos poderes del mundo mundial. Ortega da por supuesto que el ser humano convertido en masa no puede pensar ni analizar ni sintetizar y tiene toda la razón. Considerar masa irreversible a las acumulaciones humanas tiene el alto riesgo de encontrarse con que no es lo mismo la masa para churros, para embutidos o corridas taurinas, que una aglomeración de seres humanos pensando, razonando con responsabilidad  y cooperando en común lo razonado individualmente. Afortunadamente, la 'masa' humana tiene un defecto de fábrica que puede ser su salvoconducto hacia niveles mucho más sanos y felices si aprende a descubrirlo y a trabajarlo; y esa 'tara' que rompe previsiones y quinielas calculadas se llama conciencia. Resulta que es una fuerza infinita, pero sin poder fáctico, la matrix electromagnética y consciente, de todo empuje cósmico, y que sin ella no es posible generar ni utilizar adecuadamente ingenio ni talento. Procede del mix entre cuerpo y mente cruzado e iluminado por el mix o "matrimonio energético" entre alma y espíritu, que en un salto cuántico se "contagia" y unifica la diversidad, -no uniformándola a toque de silbato, ni a ritual, ni a baile de banderas-, sino fundiéndola en la igualdad y la justicia del amor. Lo que el Evangelio llama bienaventuranza o estado de eukharistós o eukharistía: un estado de atención permanente de agradecimiento, de 'buena gracia' y de ágape: encuentro entrañable y alimento compartido en todos los aspectos.  El budismo lo llama ahimsa, el islam shalam aleikum y el judaísmo shalom, el zen, equilibrio y el taoísmo Tao te king, armonización entre cielo y  tierra, luz y sombra, bien y mal (que no significa en absoluto aceptar lo injusto y lo cruel como 'bueno',sino como mejorable y cambiable mediante el intercambio con la energía  espiritualmente mejor) Nada de santurronería. Nada de dogmatismos. Nada de imposiciones externas para creer en lo que no es poder sobre los enemigos, sino experimentar a toca teja,  el servicio mutuo y le fluidez fraternal incluso hacia los posibles o declarados "enemigos". Gandhi, Lanza del Vasto, las comunidades pedagógicas anarquistas noviolentas y cooperativas, los hippies, el pacifismo, el 0'7, el 15M, la mujeres, los jóvenes por el cambio climático, han venido siendo y son, los signos visibles de esa nueva condición capaz de reciclar y desactivar en las y los seres humanas, el fenómeno  masa teledirigida desde siempre. 

Lo que tanto asustaba y maravillaba a Ortega y Gasset, puede resultar ser la mejor de las soluciones al caos creado por el dominio de las oligarquías, siempre en guerra y compitiendo por prevalecer sobre los rivales y ganar, vencer y humillar enriqueciéndose con los despojos y la expoliación, que es su caldo de cultivo, valiéndose de cualquier medio que favorezca la consecución del fin perseguido, que acaba siendo la implementación hegemónica de los egos más potentes, vistosos, fraudulentos y seductores y al mismo tiempo, los que mejor saben acabar con el bien común de esa colectividad imprescindible, que, según esos parámetros, por nada del mundo debe dejar de ser "masa" dúctil y maleable, incapaz de convertirse en inteligencia colectiva, auto-organizada, democrática, analítica, libre, consensuada  y ejecutiva: la politeia, la civilitas, la Nueva Ciudad de la Revelación. La ciudadanía. No confundir con c's, porfa!  Ni con cualquier  ideología impuesta y vendida por la eterna oligarquía disfrazada de lo que sea, como mercancía lava-cerebros, por los siglos de los siglos y a caballo sobre el dragón reptiliano e insaciable, que en realidad se alimenta de sus cuidadores, vampirizando su energía, su miedo, su rabia, su fe ciega en el sistem in falliure, al que hasta han llegado a llamar "dios", pero que se establece desde "los poderes sensatos de siempre", como la única posibilidad de seguir vivos y funcionando según los cánones interminables, leyes y normas de cualquier imperio parásito de tiempos y espacios y atado a las cadenas del poder im-pres-cin-di-ble como Tántalo o al monopolio del pedrusco infernal como Sísifo.

Lo venden así. ¿Cómo renunciar a las maravillas de la "ciencia" que nos permitirá en el futuro (siempre en el futuro, of course) no tener que pensar siquiera, porque las máquinas nos habrán sustituido por completo y ya no seremos necesarios ni para diseñarlas ni regularlas? Qué maravilla de ofertas tan alentadoras, qué pedazaco de provenir ¿verdad? El domador domado por el tigre a dentelladas y desgarramientos, el hombre y la mujer enjaulados en el zoo de la locura colectiva por los gorilas ultratodo con auriculares recibiendo por las redes socio-líticas órdenes y consignas de cualquier FAES Perejil fashion o relaxing ppeopple caféconleche in plaza mayor, o Pentágono histérico con Piolín incorporado, por ejemplo, la enfermedad como médico de la inseguridad social, los videojuegos como escuela de vida, los instintos encadenando la lucidez, la razón y la intuición, y los robots y los cyborgs al cargo de las instituciones. Jo, menudo chollo, qué momentazo, qué eclosión de inteligencia selectiva, xd!
En efecto, ese porvenir está ahí como posibilidad demoledora e innegable, y seguramente era lo que más temía del efecto "masa" globalizado nuestro querido Don José Ortega, el filósofo sin duda más preclaro, -junto a Unamuno que estaba en las antípodas de Ortega en casi todo-, que hemos conocido en las Españas del primer siglo XX, (afortunadamente con el tiempo, han ido apareciendo otros y otras conciencias al loro, como López Aranguren, María Riaza, Emilio Lledó, Adela Cortina, Jorge Riechmann, Victoria Camps,  Jordi Pigem, Marina Garcés, Pérez Tapias o Ángel Gabilondo), también hay otra posibilidad mucho más esperanzadora, que es la bifurcación de las conciencias individuales confluyendo hacia la Conciencia Colectiva como eje de un cambio irreversible hacia estados de frecuencia mucho más lúcida y amplia, con mucha mejor visión y perspectiva de la realidad, y por ello capaz de gestionar adecuadamente lo materialmente concreto y necesario. Esa posibilidad también la contemplaba Ortega pero casi como un milagro imposible, porque ante un presente desbordado por los nacionalismos, los egos a destajo, la rivalidad y la guerra civil española como trampolín experimental para la Segunda Guerra Mundial, en 1937  tampoco había un panorama que posibilitase la esperanza en algo mejor y no imposible. 
Pero se ve que Ortega no alcanzó a prever algo peor aún que la rebelión de las masas en negativo provocada y mixtificada por la confabulación de las oligarquías planetarias que también son masa, pero de pedigrí tóxico, para reducir a serrín la conciencia social e individual de los seres humanos mediante la condición de masa manipulada por todas partes, acosada y contaminada desde la corrupción más salvaje y cínica. Oprimida en lo laboral. Engañada en lo ideológico, abusada en lo religioso, prostituida en lo económico, destruida en lo emocional, alienada en lo pedagógico y ahogada en el consumismo destarifado e incompatible con la misma bios.Vida.

Ortega fue un gran pensador desde la platea de un calderoniano Gran Teatro del Mundo, instalado en el mirador del ático. Sobre todo reflexionando desde el extranjero (La rebelión de las masas -que reúne artículos en prensa del autor- está rematado firmado en Holanda y escrito entre Francia y Alemania) Tal vez sea, porque como el mismo autor afirma, para filosofar bien hay que alejarse del medio problemático para volver al núcleo real, una vez terminado el conflicto y aceptar una dictadura como hecho natural cuando las masas se pasan de listas. Menos mal que también ha habido pensadores responsables y valientes capaces de permanecer en el problema sin dejar de pensar y de responsabilizarse de lo pensado. A algunos les costó la vida, es cierto, tal vez, porque como aquel Gabriel en la peli The Mission, eligieron el riesgo de salir de un mundo en el que para sobrevivir hay que matar a  nuestros semejantes ,a  nuestros hermanos de especie. Y seguramente sabían que una vida en tales condiciones ya está muerta antes de que el cuerpo se desgaste, porque una vez  perdidas alma y conciencia, la vida es solo un trámite en el camino de la nada a través de un infierno de autor.
Si todos los seres más lúcidos se largasen siempre de las zonas de conflicto para pensar mejor en cómo organizar el mundo y encontrar soluciones, la humanidad estaría mucho peor o tal vez ya ni estaría por estos andurriales. 

Creo que más Sócrates, más Aristóteles, Budas, Jesuses, Kants, Hegels, Marxes, Husserls, Gandhis, Mandelas, Erasmos, Luteros, Ellacurías, hermanos Cardenal, Noam Chomskys y Varoufakis, Vincenç Navarros, Torres Lópeces, nos vendrían de lujo, la verdad...También es cierto, que aunque algunos de ellos escribieron y aun escriben, seguramente dedican más tiempo al compromiso y a la reflexión práctica que a la escritura de bets-sellers forrísticos. Sobre todo porque son sabios y "saben" que si esto no se arregla materialmente, sus libros no servirían nada más que para aumentar los residuos de un Planeta finiquitado por su propia inteligencia artificial y sin rastro de lectores, lectoras ni de nada de nada...que no sea un remedo planetario residual como el de Marte. 

Ains!



Está cada vez más claro el enjuague: se trata de convertir en algoritmo lo que Hitler y los suyos hicieron en vivo y en directo. Matar la conciencia de un pueblo por medio del lavado de cerebro con violencia militarizada. Ahora es igual pero con violencia psicológica y tecnológica. La pseudociencia fetén que no se descubre hasta que la sociedad, la libertad, los principios éticos, la conciencia colectiva y la democracia se convierten en sus víctimas. O sea, demasiado tarde. Orwell dixit. Gracias, Elisa por tu conciencia ética y tu valor

El algoritmo mata la democracia

El debate público no es real. Es producto de una ficción intoxicada. Aquí es donde entra en juego el papel blanqueador de los medios convencionales. Entiendo que no haya aún forma de imponer una ética a los algoritmos pero entiendo menos que la ética de los medios se la hayan tragado los algoritmos



Una capilla barcelonesa desacralizada alberga el ordenador MareNostrum
Un superordenador
Aún no ha empezado la campaña pero estamos en campaña. Llevamos años en campaña y esto no cambiará. Hay que acostumbrarse, no lamentarse. El siglo ha despertado y trae realidades nuevas, cambiantes, líquidas y también inaprensibles. O no lo son y simplemente se ha complicado infinitamente la posibilidad de saber quiénes somos, qué hacemos, quién nos dice qué y con qué efectos. En todo caso la democracia tal y como la conocemos sólo puede basarse, todos lo hemos estudiado, en una opinión pública informada y libre. Sólo un ciudadano con acceso a los datos reales y pertinentes para formar libremente su criterio es el ciudadano de una democracia liberal. Hasta ahora hemos peleado mucho para que la información pudiera fluir de forma libre y sin censuras pero ahora nos encontramos con el problema no sólo de un excesivo flujo sino de que nos hemos quedado sin guardias que ordenen el tráfico o, por ser más precisos, hemos dejado que sea el capital el que se otorgue esa función a sí mismo.
Cuatro o cinco empresas establecidas a nivel mundial tienen el poder de decidir qué vemos con seguridad y qué no vemos porque se pierde en el fárrago del tráfico. Esa es la realidad. No son ya los sistemas los que nos censuran sino que es el modelo de negocio de unas pocas empresas, ni siquiera de la mayoría, que se han atribuido no sólo el derecho a hacerlo sino que se han asegurado de que su decisión no tendrá consecuencias ni responsabilidad. Algo inaudito. Ninguna empresa periodística ha tenido jamás el poder de ser irresponsable. Ninguna.
El problema no son los algoritmos sino la mente humana que los diseña. Lo hace perfectamente para lograr sus objetivos que son mantenernos cuanto más tiempo mejor en sus dominios aprovechando los conocimientos que tienen de nuestro funcionamiento cognitivo y de los sesgos que traemos de serie. El algoritmo tiene su lógica y nos la impone a nosotros como individuos y a nuestros sistemas sociales y políticos por ende. Un importante e inteligente empresario de este país me decía hace poco: “¿por qué todo el mundo ha asumido que esas concretas empresas pueden imponernos su modelo de negocio a todos?, porque es su modelo de negocio y no otra cosa”. Su modelo de negocio no nuestra libertad ni nuestra democracia ni nuestro modelo de mundo.
Uno de los sesgos de los algoritmos que nos rigen es que lo provocador genera apoyos y relevancia social. Algo que si es conocido por los individuos en busca de su ‘momento Warhol’, es obvio que no ignoran los propagandistas ni los pergeñadores de campañas políticas. Estamos en sus manos. Provocar mediante proposiciones ajenas a las ideas de consenso social les procura la mayor de las notoriedades. No importa qué burrada sea. Eso les concita agenda, colocación, tráfico y les hace gratis la campaña y el posicionamiento. No es nada nuevo. Lo han explicado por activa y por pasiva los estudiosos de las campañas de los líderes populistas y de ultraderecha de las últimas décadas. Aquí no nos damos por enterados. Tenemos un partido de estas características cuyos líderes obvian el discurso político normal -no conceden entrevistas, no admiten preguntas de los periodistas ni dan ruedas de prensa, están desaparecidos literalmente- y que lanzan a las fauces de las redes propuestas descatalogadas, absurdas, que nadie demanda, y que de pronto vemos convertidas en centro de debate de la campaña y de la sociedad. Nos usan. Nos utilizan y les dejamos.
No seamos ingenuos. El esquema está trazado. Han sido detectadas cuentas típicas del astroturfing apoyando a ese partido. ¿Que qué es esto? Pues es un sistema para aparentar lo que no se es. En este caso, son cuentas de Twitter con un número de seguidores y una actividad que es propia de usuarios individuales -tienen unos cientos de seguidores y no se han creado ahora- pero que monitorizadas permiten detectar que hasta un determinado momento tenían un tráfico y un contenido determinado que luego cambia. Han sido vendidas. En la ‘deep’ web hay un mercado de cuentas de este tipo para convertirlas en cuentas esclavas de granjas de trolls. De este modo, algunas personas del partido o la opción concreta controlan decenas de cuentas, aparentemente reales, que son lanzadas en ataques sistemáticos contra partidos o personas o bien a hacer campaña, copando el espacio real y aparentando que esa posición, minoritaria o inexistente, tiene un gran seguimiento. Estas granjas existen incluso con cuentas monitorizadas automáticamente. En México hay tradición desde sus elecciones de 2012. Muchos ataques en redes contra periodistas o políticos promovidos por esa formación en España han sido monitorizados por expertos y conducen hasta estas granjas.
El debate público no es real. Es producto de una ficción intoxicada. Aquí es donde entra en juego el papel blanqueador de los medios convencionales. Entiendo que no haya aún forma de imponer una ética a los algoritmos pero entiendo menos que la ética de los medios se la hayan tragado los algoritmos. La prensa convencional, necesitada también de clicks y de presencia en redes o eso cree al menos, introduce estos falsos debates en su agenda y así los blanquea y los convierte en reales. Después, utiliza su propia programación y los fragmentos que se adecuan a este lógica de la provocación para hacer su propia contribución a la confusión en el espacio público.
Les hacemos la campaña. Ellos no se mojan, no responden, no se prestan a una interacción democrática y saludable con los medios de comunicación y con los ciudadanos. Cuando se descubra el vacío de sus propuestas y de sus soluciones será demasiado tarde. Los periodistas tenemos la obligación de desenmascararlos con las armas que la profesión y la deontología nos han puesto en las manos desde la consagración de la prensa como control democrático. Todo lo contrario no es periodismo y constituye una actitud no sólo peligrosa sino infame.
Los líderes políticos no están exentos de responsabilidad. No pueden sumarse a esta ceremonia de incineración de la democracia plena. No pueden utilizar estos métodos y tampoco puede adherirse a los debates falsos y a la creación de una agenda ficticia. No pueden posicionarse ni pactar con aquellos que ponen en cuestión las reglas democráticas del juego, niegan la legitimidad de sus oponentes, afirman su voluntad de restringir las libertades civiles o toleran la violencia. No pueden hacerlo porque esos son los síntomas que señalan a los autoritarios y su deber de combatirlos está incluso por encima de su propósito de vencer.
Esto no tiene vuelta atrás. Lo que se nos vende como propio de dioses amenaza con volver a convertirnos en esclavos. Sólo en una sociedad democrática sana seremos capaces de iniciar un diálogo fructífero sobre qué deseamos y dónde vamos a autolimitar la tecnología y su desarrollo porque si ésta amenaza a nuestra propia esencia, la humanidad, estaremos cavando la tumba de nuestra civilización y de los espacios de libertad que la caracterizan.

A quí van los tres últimos comentarios de Iñaki, que no tienen desperdicio, como siempre. La huída de las Fallas me impidió colgarlos en el blogg en su momento; los cuelgo hoy porque la historia real no caduca nunca. ¡Gracias, hermano Iñaki!




la firma

 21 Marzo 2019

Independentismo en acción

La desobediencia, cuando se convierte en rutina, como es el caso, sirve para apuntalar la idea fundamental: que en Cataluña, antes de cumplir los mandatos de la ley española, se ponderan en el marco de sus interese

La Voz de Iñaki | 20/03/19 | Independentismo en acción. / CADENA SER


Es un pulso sin tregua. Pedro Sánchez apostó por la desinflamación del conflicto, pero por lo que se ve, aquí no rige el principio de reciprocidad. La conducta de Quim Torra en todos y cada uno de los casos está dictada por un único principio; reconocer solamente las instituciones catalanas. Los representantes del Estado, del rey para abajo, han de percibir en toda circunstancia su condición de forasters, desprovistos de autoritas y con potestas que se discute hasta donde se pueda, y un poquito más.

Torra retirará de los edificios oficiales los lazos amarillos y las esteladas solo si le lo ordena el Sindic de Greuges, el defensor del pueblo catalán. La Junta Electoral Central es para él un cuerpo extraño, sus órdenes son humo. Torra, al que apoya Esquerra, convierte en libertad de expresión el incumplimiento de la exigida neutralidad de campaña. En cada incidente, el mismo pulso. La desobediencia, cuando se convierte en rutina, como es el caso, sirve para apuntalar la idea fundamental: que en Cataluña, antes de cumplir los mandatos de la ley española, se ponderan en el marco de sus intereses. Eso es independentismo en acción. Paso a paso.
Para el Gobierno de Sánchez es un sapo, pero él no puede ponderar; ha de apoyar con la máxima firmeza a la Junta Electoral. Alimento de campaña para los enemigos del PSOE, y una patata ardiendo para los Mossos en su primer gran test desde los sucesos de 2017.

Me siento rejuvenecer

En cuanto nos sacudamos la última viruta de complejo y cojamos carrerilla: a recuperar la mili, la Sección Femenina, el sindicato vertical y una buena mano de hierro para acabar con las autonomías y tomar Gibraltar.



Me siento rejuvenecer. Regresan los viejos aromas de las prohibiciones, los vetos, las soluciones por la tremenda que marcaron mi adolescencia y mi juventud, con ese penetrante perfume agrio, cuartelero, portador de verdades indiscutibles y mayúsculas. O, añorado país de la democracia orgánica con flores a María, confortablemente cerrado al mundo exterior y a sus perversos influjos y donde nunca cabía la menor duda. Regresan, por fin, el sentido común y la línea recta. El número 3 de Vox define a los partidos de izquierda como enemigos, no rivales, y considera que debería ilegalizarse a Podemos porque dice que no defiende la unidad de España y no renuncia al marxismo.
La formación de Santiago Abascal incorpora a sus listas a cuatro generales del Ejército retirados, lo cual no tendría nada de objetable si no fuera porque afirman que lo hacen así para desagraviar a Franco.
Cayetana Álvarez de Toledo, candidata del PP a la alcaldía de Barcelona, alardea de no saber una palabra de catalán. Atención al matiz, no es que no sepa que habla catalán, eso sería otra cosa, es que lo pregona como si fuera un dato puntuable.
Abogados cristianos, la plataforma Millán Astray y HazteOir, los del autobús de Hitler, se han lanzado a la cruzada de retirar de las carteleras una función teatral perniciosa y arremeter contra una librería.
Para acabar con la crisis catalana, nuestras derechas proponen 155 permanente y asunto resuelto, miren qué fácil. Ya iba siendo hora de que nos dejáramos de monsergas. Y en cuanto nos sacudamos la última viruta de complejo y cojamos carrerilla: a recuperar la mili, la Sección Femenina, el sindicato vertical y una buena mano de hierro para acabar con las autonomías y tomar Gibraltar. Me siento rejuvenecer. Esta mañana me he descubierto un brote de acné.

martes, 19 de marzo de 2019

Gracies, Albert Pla, germà, por dar en el clavo y no callarte. Las fronteras más terribles están en la mente obtusa y en los instintos irracional-emotivos de la gandería con apariencia humana y realidad rebañil... con lo que libera de verdad, descubrir que la única patria posible es el mundo con todas sus diferencias culturales en unidad fraterna y libertad real, no enjaulada ni manipulada. Esa diversidad es el verdadero tesoro, que el capitalismo golum se pierde por analfabeto en valores que nunca aruinan a nadie y enriquecen a todas. Visca l'humanitat amb consciencia de si mateixa! Soc castellana de naiximent i catalana, gallega, vasca y lo que haga falta, d'anima i cor. La meua bandera sou totes i tots, sense res mès. No m'agradèu totes i tots per igual, ès veritat, però vos estime igualment, no em quede mès remei si vull èsser mès 'nosaltres' que sols "jo" i les meues coses i les meues idees fixes, una malaltia molt dolenta, de veres...

Nacionalista catalán, nacionalista español

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Me llaman nacionalista catalán, me llaman nacionalista español, pero cuando voy a América todos me llaman Gallego. Y como catalán nacionalista gallego español errante que soy, me parece que el nacionalismo castellano arrasa en España.
Los castellanos ocultan su nacionalismo, y saca a relucir las vergüenzas de los otros nacionalismos.
¿Os habéis fijado?

Un hombre sostiene una bandera española junto a personas con banderas estelades, que participaban en la marcha por el derecho a decidir de este fin de semana en Madrid. REUTERS / Juan Medina
Un hombre sostiene una bandera española junto a personas con banderas estelades, que participaban en la marcha por el derecho a decidir de este fin de semana en Madrid. REUTERS / Juan Medina
Si un catalán dice que se siente catalán es un nacionalista, pero si dice que se siente tan catalán como español, no es nacionalista. Pero yo creo que la lógica y la matemática indican que es el doble de nacionalista. ¿O sentirse catalán y a la vez español no es ser el doble de nacionalista que sentirse solo catalán?
Porque si un catalán dice que ama Catalunya, es un nacionalista.
En cambio, si un español dice que es español, y que ama España, es lo normal.
Si un catalán dice que ama Catalunya, quiere decir es una persona que odia a todo el mundo menos a los catalanes. Pero un español que ama España, no es nacionalista, porque es una persona que ama a España y, cuando se ama España, se ama a todo el mundo.
Si un catalán habla catalán, es por que odia a las demás lenguas. Si un español habla español es lo normal.
Si un catalán lee en catalán, es un acto de nacionalismo. En cambio, que un español lea en castellano, es lo normal.
Si un catalán lee en catalán es porque está subvencionado por la totalidad de los españoles que no se explican porque un catalán lee en catalán pudiendo leer en castellano.
Si un español habla castellano es para entenderse con todo el mundo.
Pero si un catalán habla catalán, es para que nadie pueda entenderlo.
Que un español le diga a un catalán que hable en castellano es lógico.
Pero que un catalán le diga a un castellano que hable catalán, es intolerable.
Si un catalán se siente catalán es porque ha sido manipulado por una educación catalibán. Pero si un catalán se siente español, es porque funciona el sistema educativo plural español.
Si los españoles convencen a un catalán para que se sienta español no es un acto nacionalista, pero si un catalán convence a un catalán de que sea catalán, es un complot nacionalista.
Sentirse español es lo normal, sentirse catalán, es el resultado de un lavado de cerebro y de una educación corrupta. Porque los nacionalistas catalanes manipulan la historia para glorificar Catalunya, en cambio ningún español jamás ha manipulado la historia para glorificar España.
La bandera catalana es producto del nacionalismo catalán, pero la bandera española no tiene nada que ver con el nacionalismo. La bandera española, es un símbolo internacional de libertad en el mundo entero.
Si un catalán levanta una bandera catalana en Catalunya o en España, es una provocación nacionalista, pero que un español ondee una bandera en España o en Catalunya, es lo normal.
Si un catalán ondea según que bandera catalana puede ser hasta ilegal, pero que ondee una bandera española en Afganistán, es lo normal. Nada que ver con el nacionalismo. Es otro mensaje profundamente español no nacionalista de paz i amor universal.
Si los catalanes son nacionalistas, es porque quieren levantar fronteras para quedarse encerrados dentro de ellas y aislarse del mundo, sin dejar entrar ni salir a nadie. En cambio, los españoles no son nacionalistas, pero no conozco ninguna fuerza política nacional que defienda el derribo de todas las fronteras.
Los españoles no quieren fronteras y, menos aún, las de Catalunya y Gibraltar.
Pero en cambio, las fronteras de Ceuta y Melilla no son fronteras, son el resultado del sentir mayoritario de los ciudadanos africanos que viven ahí.
Si el nacionalismo es catalán, en España se hablará del problema nacionalista. Si el nacionalismo es español, no es un problema, es una cosa muy hermosa.
Si un catalán dice que España es una mierda, es casi un delito. Pero si a diario miles de españoles dicen que Catalunya es una mierda, es porque es normal que los españoles se expresen libremente.
Si un catalán gana una medalla olímpica u enarbola la bandera catalana es un nacionalista radical racista. Si un español gana y enarbola la bandera española es normal. Es más, los españoles no aplauden a los atletas españoles porque sean españoles, sino porque son grandes atletas.
Ser español es una cosa normal, natural, obvia, mientras que ser catalán es el resultado de la constante tergiversación de la historia.
Españolizar Catalunya es lo normal, pero catalanizar España es un disparate.
Por mucho que pienso, llego a la conclusión de que ser español no es ser nacionalista, en cambio ser catalán es ser nacionalista. Ser catalán es una ideología de regímenes totalitarios del pasado. Ser español es mi naturaleza, un orgullo, un privilegio, incluso a veces creo que soy español por gracia divina.
Es raro, igual se trata, no de españolizar Catalunya, más bien se trata de castellanizar España.
De momento, no conozco ni un catalán que no sepa hablar el castellano.
Pero conozco muchos catalanes que no hablan el catalán. Y nadie se espanta.
A parte, y por último, una expresión muy española:
¿Puedes hablar en castellano para que te entienda todo el mundo?
¿Todo el mundo? A los catalanes nos hace mucha gracia.
Igual me equivoco, porque claro, pienso en catalán, pero pienso que la lengua catalana debería ser defendida por la totalidad de los españoles, porque también es una lengua española. Además, es una lengua minoritaria, muchas veces puesta en peligro, precisamente, por muchos gobiernos españoles a lo largo de la historia. El catalán es una lengua preciosa, un tesoro que debería ser mimado y no insultado y despreciado.
Pero, tristemente, seguro que muchos españoles leen este artículo y se piensan que odio España y el castellano.