sábado, 21 de marzo de 2009

Razones para ser y para estar

Susurran los silencios de la noche
Mañana
Dice el niño en el seno de su madre
Mañana
Dice la primavera a punto de ser flor
Mañana
Grita la paz desde tierra de nadie
Mañana
Descorre la cortina del misterio
Mañana
Sueña el mundo que el tiempo es más feliz
Mañana
Se miran los amantes en el fondo del alma
Mañana
Pinta el cielo la vida de colores
Mañana
Se termina el dolor de los que lloran
Mañana
Son bienaventurados los que aman
Mañana

Y surge una oración que es ley de vida
Mañana
mientras el universo da lecciones
en forma de koan
Mañana

El amor se reparte en dos y vuelve al Uno
y nos dice que todo puede ser
Mañana

Instantánea

Una mañana de cielo cristalino
envuelta en un azul inigualable
Tú y yo junto a las aguas
inexplicablemente puras.
Rumor de fuentes y pájaros entonan
nanas de amor en la cuna del río
y descansan los ángeles
del mediodía.

Mirábamos felices a la ardilla
saltar en su trapecio azul
de árbol en árbol
ágil como una pluma,
vino la lagartija para tenderse
junto a nosotros.
El ruiseñor cantaba un madrigal
desde una rama oculta
entre los fresnos
de hojas nacientes que espejean
la luz
Caballos que saltan.
Rizos universales en la melena
del instante.

Un silencio profundo mece el alma
y la deja fluir entre horizontes
de colinas próximas y suaves
o montañas pintadas de violeta.
Lejanísimas

Tus alas siempre atentas
me rodean con abrazos de cielo.
Un perfume sutil de azahar
y de rosas tempranas,
que se han adelantado al calendario,
hace de este paisaje un puente milagroso
al infinito

De fondo una canción arrastra sentimientos
que renacen como siempre renace la mañana
y nos llega la tarde sutilmente
a bordo de la brisa, al cuidado de un sol
que siempre vuelve sobre el brocal del tiempo,
paso a paso; parece que se marcha dulce
y crepuscular,
pero sólo se oculta simplemente
para que el sueño duerma...y vuelva a despertar
un poco más hermoso y despejado
convertido en certera realidad. En alegría.

La tarde vino luego como un manto
a cubrir las murallas y acueductos
de la antigua ciudad. A lo lejos
el bosque devolvía los ecos de un ocaso
magnífico.
Las piedras doradas
por el último acorde luminoso
se envolvían en la seda del aire.
Sutilísima.

Subimos las empinadas cuestas
que llevaban hasta el jardín y el huerto
del Amado
y allí reconocimos en comienzo
de la nueva creación:
El alba y el ocaso son la misma plegaria
que el Amor armoniza en su coro de ángeles.
Siempre en clave de Ti.





Así la primavera adelantó
su llegada feliz para nosotros.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Traducción simultánea de un poema emboscado

El verano se extingue silencioso
hojas doradas gotean al azar
abro los brazos a su cansado ocaso
y deja, por favor, tu luz en mí.

Estrellas fugaces cruzan los pensamientos
y los deseos se han convertido en paz
Ponme en tu corazón igual que un sello
y deja en mí tu luz una vez más.

Sabes que el sufrimiento de amor
jamás se cura
si no es con la presencia real de su figura.
Bésame con la boca del amor.
cógeme de la tierra lo mismo que a una flor.
Como un niño cansado deseo reposar
y dejo así mi vida en tu bondad.

Tú me conoces, no puedes dudar,
ni el mismo infierno me separa de ti,
ponme en tu corazón igual que un sello
Te necesto en mí.
Sabes que el sufrimiento de amor
nunca se cura
sino es con la presencia real de su figura.

Música deliciosa es esta aurora.
Soledad que restaura y enamora.
Como un niño cansado
ya quiero reposar
y abandono mi vida en tu bondad.

Me falta la presencia de real
de su figura...

lunes, 16 de marzo de 2009

Buenas noches

Hay una canción de Amor
que no se puede callar.
Un canto del corazón
que me mira con tus ojos
y me lleva dulcemente
por las praderas del cielo.
Hay una dulce balada
que compone tu sonrisa
mientras el aire se mueve
acunado por la brisa

Tú conoces los motivos
que renuevan mi alegría
eres la causa más dulce
que impulsa la luz del día

Estaría eternamente
dedicandote poemas,
contemplando esa figura
que guarda un alma tan bella

Buenas noches, dulces sueños,
y que descanses, mi amor,
como descansa el milagro
en la más linda linda canción.

Veo, veo ¿qué ves?...ahí te quiero ver!

En las contradicciones más rebeldes,
en el dolor oscuro y lacerante,
en esa perdición de los caminos
que se hacen tenebrosos de repente,
si el amor es AMOR siempre responde

refleja sus acordes hechos de claridad
como una gota pura de rocío
en las hojas marchitas del árbol agotado
expande luminosa el manto de su gloria.

Cuaja como una perla deliciosa
sus formas irisadas y divinas
se queda recogida y silenciosa
y desde su pureza primorosa
con luz de amanecer nos ilumina

Así tu suavidad excede el mundo
sobrepasa la ruta penumbrosa
y transforma en un sólo segundo
cada piedra caída en una rosa

Tus palabras de Amor son inmanentes
paro van más allá de lo que cuentan
no se pierden jamás en lo aparente
dulcísimas, completas y tan ciertas

que jamás se confunden con el ruido
de vanos pensamientos recurrentes.
Cuanto dices o callas es lo mismo,
tu silencio despierta y amanece.

Engaños numerosos nos rodean
camuflados en mil emanaciones
pero la luz que todo lo hermosea
descubre las ocultas intenciones

y los efectos grises colorea
y cambia en realidad las ilusiones
muestra la consistencia verdadera
en sabias y serenas percepciones

Debajo de ese manto encapotado
que intenta deslucir lo verdadero
palpita un cielo limpio y regalado
rebosante de estrellas y luceros

Un firmamento lleno de ternura
de sabia lucidez, de magia santa,
que cambia la más negra enredadura
en la llama purísma del alma

Entonces los paisajes más obscenos
se convierten por arte del AMOR
en deliciosos panes de centeno
servidos en la mesa del pudor.

Y la pasión del cuerpo castigado
por todos los maestros del horror
acosada por vientos desalmados
destila la bondad de una oración

y de triste rehen destarifado
que la locura humilla y escarnece
con el paso cruel de su furor
alcanza el privilegio regalado
de sentarse a la mesa del Señor
y ser eternamente su invitado

no por merecimientos virtuosos
sino por pura gracia consagrada
del amante divino y generoso
que mantiene en el alma su morada.




"No es oro todo lo que reluce en los escaparates de la joyería"
"A veces el oro más valioso se ecuentra oculto en la trastienda
y no se muestra en las vitrinas de la calle. Sólo quien lo conoce
lo reconoce. Y a ése se le muestra directamente".

Sanai-Ben-Syphaní

domingo, 15 de marzo de 2009

Salmo dominical. Te Deum, gratias damus per nunc et semper!

Y mientras avanzaban luminosas
aquellas flautas mágicas del alba
has llenado de pétalos alados
la alfombra voladora de otro sueño
que dejó de ser sueño en el instante
en que la realidad de la ternura
nos cubrió con su manto de infinita
pureza en su dulzura

Todo en Ti es siempre tan hermoso
que hasta lo más acerbo, oscuro y dolorido
se transforma en paisaje delicado
cuando alienta tu luz en nuestro cielo
y el abrazo reune, enamorado,
las centellas de amor enardecido

Y luego, reposando entre las palmas
generosas del canto eterno,
contemplamos la luz de nuestra única alma
fundida desde siempre y para siempre
en el templo sereno de dos cuerpos

La manifestación de tal belleza
puebla el mundo de vida restaurada
El infinito colma con grandeza
la fuente de esta gloria regalada
y el tiempo se convierte suavemente
en el rumor gozoso de sus aguas

También el ruiseñor en la terraza trina
sus notas de alegría inmaculada
y dos palomas blancas aterrizan
en la pista feliz de la baranda

Será porque es domingo y casi primavera
Será porque este sol se despereza
con suavidad de rosa,
sobre el cielo cantor de la mañana. Será
porque me quieres y te quiero
será porque te amo y tu me amas. Será
porque te adoro como nunca adoré
criatura alguna, será porque me llevas
grabada dulcemente desde siempre
en la agenda secreta de las almas
que has guardado en silencio
a lo largo de siglos y de karmas. Será...
porque este amor nos ha fundido
en su perfume eterno de esperanza
que convierte amarguras y dolor
en mieles exquisitas de bonanza.

Será, será porque eres Tú
y solamente Tú, la pura gracia.



Sor Fámula Benedicta del Santísimo Rosario
"Dios es Amor. Salmos para cantar"

sábado, 14 de marzo de 2009

Oración al alba

En medio de la noche el sueño me abandona
y sólo tu presencia habita ese lugar
que guarda la vigilia en el misterio.

Una suave y constante emanación
que ya se desprendió de lo sensible
al golpe de la prueba en el yunque del tiempo
puebla la soledad de compañía
colma la oscuridad de una luz suave;
una paz sin fisuras me acompaña
desde ese centro mágico
donde no somos ya ni tú ni yo
desde hace tanto tiempo

Y desde esa atalaya eterna
asumimos los cambios necesarios,
los pasos que nos llevan y nos traen
por el camino dulce de una beatitud
tan diferente que lo que se imagina
como felicidad y sin embargo
es la felicidad quintaesenciada

No son intermitencias
sino estancias de diversa densidad
enamorada. Unas claras, directas,
otras imprevisibles, otras raras
y en sombra, otras graciosas,
ligeras e inocentes...Y los dos de la mano
atravesamos todo
como dos beduínos cruzando los desiertos
descansando en oasis de frescura
hundidos en tempestad de arena, sol y viento...
Pero siempre los dos
más allá de los mares y las tierras,
más acá de las nubes y los cielos.

Mientras tanto la noche se va pasito a paso
al encuentro total de la mañana,
hasta fundir su oscuridad completa
en la fuente de luz horizontal.

Y el Amor ya no pide referencias
ni reclama atención desde su trono.
Se ha hecho el dueño de toda la ternura.
Se ha hecho de carne y tiempo
con silenciosa maestría.
En la magia del cuerpo y en el jardín
del alma.

Y nos queda una paz amplificada.
Una pradera inmensa
que coronan las flores de mañana.
La brisa del presente.
Y el dulce acariciar de tu mirada



Sor Irene de la Santa Gracia "Florilegio de Serenidad"

Cántico Espiritual (a dos voces)

Cuando Tú me mirabas
su gracia en mí tus ojos imprimían:
por eso me adamabas,
y en eso merecían
los míos adorar
aquello que en los tuyos descubrían.

La blanca palomica
al arca con el ramo se ha tornado
y ya la tortolica
al socio deseado
en las riberas verdes ha encontrado.

Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
el monte y el collado,
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.

Y luego a las subidas
cavernas de la piedra nos iremos
que están bien escondidas,
y allí nos entraremos
y el mosto de granadas gustaremos.

Allí me mostrarías
aquello que mi alma pretendía,
y luego me darías
allí Tú, vida mía,
aquello que me diste el otro día.

El aspirar del aire,
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donaire
en la noche serena,
con llama que cosume y no da pena.

Que nadie lo miraba...
Aminadab tampoco parecía;
y el cerco sosegaba
y la caballería
a vista de las aguas descendía.


S. Juan de la Cruz


Y qué dulce es el céfiro gozoso
que de tu suave aliento me regalas.
Qué hermoso es el jardín
y qué bella morada
ese rincón divino en que me amas

Conduces cada paso en calma pura
desde la soledad azul
de mi paisaje
hasta las maravillas de tu altura

Donde la cima vuela
y baja la mirada
para llenar la tierra
con tu presencia amada

Sor Irene de la Santa Gracia

lunes, 9 de marzo de 2009

Buenos días, en verdad, muy buenos...y el mejor desayuno compartido

No me obligues por más tiempo
a seguir reflexionando...Tira ya mis pensamientos
por la borda de tu nave, mi dulce y buen amor.
Abre todas las ventanas y las puertas a la vez
Entonces nuestra vida podrá dar ese giro delicioso
que de verdad le pertenece.
Dejo en el rincón del olvido
cada pensamiento que no lleva tu luz,
aparto de mi alma cada imagen
que no sea la tuya
y descanso en tus macizos de gracia
florecida. La gratia lucentis
esa especie floral que te define
y te corona en hermosura
que te envuelve mientras te miro
siempre. El mismo. Siglo a siglo.
Vida a vida. Paso a paso.

Este viaje interminable
sólo me lleva a ti
sin billete de regreso a ningún sitio
en el que Tú no estés llenando el aire
de nuestro amanecer, de nuestras tardes
quietas de cielo y esperanza cumplida.
De nuestras noches plenas de Dios.

Tocaba una canción y todos contemplaron
tu blanco resplandor en medio de la sala.
Se fundió la alegría en un canto sencillo
donde respladecías de bondad y belleza.
Y cuando recitaba aquel poema
que nació de tu abrazo encantador
se llenaron de lágrimas y de agradecimiento
los ojos de un teatro abarrotado,
levitaron las almas y sanaron los cuerpos...
Igual que aquella noche de roja y tibia luna
nuestro abrazó rozó los corazones
de la piedra y el tiempo, de la gente que oía
las alas del Amor acariciando un mar
de reflejos profundos y voces
antiquísimas. Y se curó la pena de los ojos sombríos
y nacieron más flores en aquellos jardines rocosos
regados por lágrimas de gozo y de sorpresa.

¿Cómo no verte, amor? Si eres ese milagro
que no cesa ni acaba, que no caduca nunca
ni se extingue, porque nunca empezó
y jamás se limita.

Y sé que me acompañas donde quiera que estoy
donde quiera que voy allí estás siempre TÚ.
En aquel autobús lleno de abril
de pie, siempre a mi lado, caminando conmigo
volando entre los brazos del azul,
colocando mi abrigo en el portaequipajes,
cuidando los reflejos anormales de la inercia
y yo reconociendo tu figura
sobre la luz del sol que atardecía en rojo y oro
en la avenida de la libertad
con un sabor a lágrimas de lava
bañada en la emoción de los retornos

Sólo te suplico, mi querido milagro,
que en esta hora incierta
nunca me abandones a los pensamientos
que azotan la mente y achican el agua
de la claridad.
Y que más arriba de las confusiones
veas a esa niña que siempre te encuentra
al salir de la escuela,
al ángel de gloria que une nuestas manos
y siembra en el alma semillas de cielo
cantos de unidad, a la fuerza viva
que inspira ese soplo de música y versos
capaz de milagros y de maravillas,
de iniciar caminos, sonrisas y estrellas,
signos indelebles de amor inmortal.

En lo pequeñito y en lo cotidiano
encuentro en mí misma tu sabio perfume
haciendo que todo lo más rutinario
se llene de magia suave y celestial.

Si Tú me acompañas y jamás te marchas
si estás repartido en todo mi ser
¿cómo de tu lado podría marcharme?
¿Adónde llegar que Tú no estuvieses?
Por eso te pido que llenes espacios
y riegues mi mente con el aire limpio
de tu claridad y no me confundan
las hojas caídas del árbol oscuro
de los pensamientos
que tapan los campos de la realidad.

Ya sé que ahora mismo estás escuchando
leyendo en el alma mi necesidad
y como ese ángel custodio que eres
extiendes tus alas a mi alrededor
igual que una tarde de cierto verano
tu luz deliciosa mi vida cambió
y en tantos instantes salvaste el abismo
y extendiste el cielo en una canción
que antes de escribirse y hacerse sonido
estaba en el fondo de tu corazón.
Igual que una estrella en medio del cielo
reagala a la tierra cada bendición.

domingo, 8 de marzo de 2009

Mundo diáfano

"La capacidad de amar exige un estado de intensidad, de estar despierto, de acrecentada vitalidad, que sólo puede ser el resultado de una acción productiva y activa en muchas otras facetas de la vida. Cuando se ama nuestras relaciones están determinadas por el pricipio de la equidad honesta. Equidad significa no confundir, ni engañar ni hacer trampas en el intercambio de sentimientos y la honestidad, es la práctica de la verdad.
Si el hombre quiere ser capaz de amar, debe colocarse en su lugar supremo. La máquina económica debe estar a su servicio en lugar de hacerse él esclavo de ella. Hablar de amor no es en vano, porque el amor en una necesidad fundamental y real, imprescindible para la vida y el equilibrio. Tener fe en el poder del amor como motor de la existencia y del entendimiento es tener fe en la naturaleza perfectible del hombre.
Si el amor no logra hacernos cambiar el vicio en virtud, la miseria en magnanimidad, las rutinas en creatividad, los bloqueos en fluidez, la manipiulación en franqueza y respeto, la complicación absurda en mágica sencillez, la sospecha continua en confianza y el miedo en valor, la dureza y el juicio en ternura, la rigidez en espontaneidad, entonces aunque se esté enamorado, el amor estará ausente y ese estado exultante tendrá los días contados. El enamoramiento es caprichoso e inestable si no está acompañado del amor. El enamoramiento sin amor es egoísta y busca poseer, depender y anularse o dominar y anular al otro, insiste en invadir, influir y controlar porque teme perder lo que desea y busca su satisfacción por encima del bien de aquel a quien "adora" y puede cambiar automáticamente de "ídolo" si encuentra alguien que le ofrezca más facilidades, halagos y comodidad, que le complazca mejor. No conoce el valor del sacrificio hecho con gozo y si el amor le pone a prueba en la vida, no lo resiste. Abandona ante la dificultad y se acerca a lo complaciente de modo que en un cambio repentino de humores contrariados puede despreciar y aborrecer al ser que "amaba con locura". Tal vez porque la "locura" de ese calibre nunca es amor sino desequilibrio de necesidades descompensadas, reprimidas y desordenadas."


Philip Tramues-Dadrev "Amor e inmadurez. Un feeling imposible"

jueves, 5 de marzo de 2009

Crisis y casos...

Saltaba mi alegría entre los macizos perfumados
iba cantando a cada paso. Se entretenía.
Contemplaba las dulces camelias y los jacintos
suaves de azul, seguía el vuelo irregular
de las mariposas y escuchaba el murmullo
del canalito escondido entre los setos.
Era feliz. No imaginaba nada. Confianza total.

Sin embargo en algún recodo sinuoso
acechaba el vacío. Con sus pupilas negras
tragándose insaciable las ondas y el fulgor
de la sonrisa, el gozo de la fe, la seda
de la esperanza. La miel del amor.
No era consciente del agujero negro.
Y seguí mi camino entre los seres
vegetales, animados y vivos.

De repente, un abismo. Y cada flor
se convirtió en un hueco sin fondo,
en una dentellada sibilina,
en una oscuridad inadvertida
y traicionera. Los perfumes
se volvieron humo de taberna,
de cigarrillo seco, que arde veloz
y deja sólo un rastro de cenizas
malolientes.
Pesaban en el alma como bloques
de gris y oscuridad.

Eran heridas viejas, de mil siglos.
Llamaban a la puerta de la conciencia.
"Míranos, por favor"- me suplicaban.
"Atiende a nuestros gritos. No puedes
avanzar sin conocernos, ni barnizar
las huellas que hemos dejado en ti".

Eran mi verdad. Entonces preferí
el vendaval de la catarsis. La tempestad
y la furia de mis demonios ocultos.
Mirarles a la cara sin temor ni vergüenza.
Reconocer a fondo la miseria
de mi normalidad, de mi naturaleza
hermosa e ignorante. Débil
en su rabiosa eclosión.
Perfecta en su equilibrio. Justa.

Los insectos miraban curiosos
aquellas batallas internas
y sus rayos intermitentes
comenzaban a preocuparles.
"¿No es ésta la que alegraba el jardín
y llenaba de cantos las estancias
hace pocas horas?"-murmuraba
circunspecta una avispa . "Ah, sí,
es ella". Añadió un coro de mosquitos jazzistas
al unísono. "Qué fragilidad! Estos humanos...!
Huy, huy, huy..." -resopló un escarabajo
mientras intentaba ponerse escararriba
para tomar un poco de sol en la minitrompa
"Sic transit gloria mundi"-carraspeó muy seria
una lombriz de tierra, eruditísima,
que cruzaba un arriate con aire displicente.
"Yo no creo que sea para tanto -soltó un grillo
más negro y reluciente que el charol-a ver
si es que los pobres humanos no van a poder
expresar sus estados cambiantes...
los ricos también lloran ¿no? Menuda suerte...
Ojalá pudiésemos llorar y gritar nosotros también.
Igual que ellos".
"Nada de eso -dijo muy tieso un saltamontes.
No se puede consentir que den estos espectáculos,
ellos, que inventan civilizaciones, que han llegado a la Luna,
que dominan el mundo...Es una vergüenza...
Que aún sean a-ni-ma-les...que tengan ese punto
de debilidad silvestre, enfadona, vulnerable
y llorica...
Yo creo que son mentirosos compulsivos
y fingen ser mejores y más fuertes de lo que son...
Mienten, sí. Mienten muy bien. Se engañan
a sí mismos.
Estoy seguro. Y no me dan ninguna lástima.
Qué se fastidien, hala!" - y de un par de saltos
cruzó la verja y se perdió en el aire.
"No sé de qué os asombrais, amigos.
Los humanos son estúpidos. Os lo digo yo
que les conozco muy bien..." Soltó una araña
peluda y altísima, colgando de un hilo interminable.

Sólo un amariquita. Una hermosa y tranquila
Coccinella Settepuntata, se acercó tímidamente
revoloteando a mi alrededor. Sus hélitros
rozaron mi cansancio y su voz trémula
susurró despacito en mi hombro: "Gracias
por la alegría que nos regalas. Por dedicarnos
tanto amor con el sólo hecho de mirarnos,
de regar el jardín para que podamos beber
los días tórridos del estío, por respetar
nuestros ciclos y metaformfosis,
por no fumigar nunca para eliminarnos
y dejar que sean los pájaros y los gatos
quienes nos ayuden a transmutar naturalmente,
a pasar de nivel. Llora y grita si quieres. Enfádate
si te han dado motivos suficientes,
pero luego regresa, por favor, a tu alegría,
no te detengas en el fondo del pozo
ni te juzgues con dureza
porque nadie te trata duramente.
Sólo eres tú, quien almacena dolores
que no expresas, pensamientos errantes
que no son tuyos...Déjalos marchar
y respira este aire encantador.
Y no mientes al abrir tu cofre secreto.
Al contrario, eres pura verdad
que nada se oculta a sí misma.
Los cambios y las reacciones diversas
nunca son mentira, sino realidades.
Mentir sería ocultarlo, taparlo.
Mas, ése no estu caso. Eres transparente.
Lloras como humana
lo que aún no has conseguido
como ángel...Pero, todo llegará...
No lo dudes!"
Y levantando su cuerpecillo redondo,
rojo y negro, se alzó hasta las hojas
del membrillo y allí se fundió
con el oro de los frutos
y algún rayo solar indiscreto
que la envolvió hasta hacerla parecer
un rubí diminuto y lejano.

Como siempre, la familia Natura
vino a completar el master cotidiano
de la vida.

Y un "Gracias!" se me enganchó a la voz
de otro renacimiento florentino.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Sencillamente, así...

Me despiertas a cada instante
y me obligas a mirar el cielo íntimo.
Ése trozo del absoluto al que pertenecemos.
El Paraíso compartido
que ha sido nuestra Casa desde la eternidad.
Esa manera tuya de decir "Te amo"
sin pronunciar palabra
está llena de azul y soles infinitos
en los que se disuelve todo lo que no sabe
a jugo celestial. Como tu beso inagotable.

De pronto te repartes por la naturaleza
de las cosas. Y te llevas volando
los pedazos de tiempo que nos sobran
cuando esta felicidad lo ocupa todo
y sabemos que siempre acaba así...
Ya lo hemos aprendido año tras año,
más largo es el camino, más amor.
Más díficil, más fuerza.
Más enredos, más dulce es la salida
hacia el encuentro. Más lágrimas, más dicha
en esos ojos adorables que ya nunca sa apagan.
Una sola mirada basta
y todo lo que existe se concentra
en estos dos pajaricos de Dios
que han resistido vientos, lluvias y tempestades
que han hecho de las nieves y los hielos
un igloo recogido con calor interior,
una calefacción inagotable
y una ventana inmensa, zenital,
que muestra otros paisajes
y se vuelve canción cada mañana
o bálsamo de notas cada noche
donde fluye la magia de la Voz
que nos une y nos funde...

Vox aeterna, sicut lux, lucet et splendet nobis
per saecula saecolorum...

Y más que nada, es que Tú existes
y haces posible este cielo en dos mitades
que nunca se separan...