martes, 30 de noviembre de 2010

Románticos y trasnochados

Las revelaciones del informe Wikileaks , además de confirmar lo que más o menos barrunta cada hijo de vecino medianamente despierto, han aportado la clave exacta de la fijación neocon con esta España periférica que se resistía a entrar en el club del eurocentrismo capitalicio a costa de crear miseria para todos menos para sí mismo. EEUU tampoco puede consentir que haya una chispa suelta en el Planeta que se salga de su abecedario ecuménico, que dé la nota discordante del bien común, cuando lo común es que el bien sólo sea privado, especialmente privado de ética y sobreabundado de codicia, de carencia de escrúpulos y que se deposite el progreso de los trust y holdings económicos en los paraísos fiscales de la piratería monetaria, aceptada ya con una naturalidad espeluznante. "Es lo que hay", "del sistema no se puede salir", "hay que convivir con la delincuencia económica, con las mafias internacionales, como se convive con las bacterias y los virus"...poco a poco la infiltración de esa pragmática de la legaña social, va ganando terreno. Y vamos mirando hacia la historia y vemos entre la niebla ,los huecos irrellenables de Willy Brand, de Oloff Palme, de Sandro Pertini, de Miterrand,de Gorbachov, del Papa Roncalli,o del Papa Luciani, que se van diluyendo en el gris acerado de esa estética helada como SSuecia, como Alemania, como Rusia o Polonia, Francia o Italia, como China o la Corea del Norte hundida en su miseria grandilocuente en armas y mendicante en justicia y en calidad de vida o la Corea del Sur sierva del consumismo esclavizante, que tiene la misma miseria pero camuflada por la ambición ilusa de que es libre. En este planeta la libertad no existe. Ni siqueira los mentores yankies de la democracia saben lo que significa.
Un mundo esclavo del tener y del poder, poseído por el miedo a todo, desde la enfermedad y la guerra, al desempleo, desde la carencia a la inseguridad y a la amenaza terrorista, desde la neurosis al fármaco, drogada por el dinero, los estupefacientes y el estrés, ¿puede acaso ser libre? Una sociedad que ha basado el estado del bienestar en el mucho tener, mucho acumular, mucho trepar, mucho invadir y controlar , ¿qué clase de mundo puede sostener? Simplemente, el que hay. Obra nuestra. Exclusiva. Ninguna especie ha venido a imponerla. Creación propia, como la moda de diseño. Es cierto que hay una minoría poderosa que tiene la ilusión del control del mundo porque maneja tecnologías punta que todos debemos comprar para estar al día y através de nuestra propia colaboración ser controlados y teledirigidos voluntarios. Pero también es cierto que ese poder escondido acaba por salir del escondrijo precisamente por los medios que él mismo utiliza. Ahí está este Asange con su informe Wikileaks, demostrando como todo el poderío en un momento, como pedrada de un David en la frente de un Goliat, pega el golpe y descubre el pastel. Lo más triste es que, como Primo Levi afirmaba sobre los presos de los campos nazis, esto ya no es el hombre, sino su caricatura petrificada. La alienación es tan fuerte que ha liquidado el poder de la respuesta, de la reacción. Y lo mismo que el mundo se ha acostumbrado al horror como noticia diaria, se ha acostumbrado a la indecencia como modus vivendi. Y nadie se sorprende de que haya espías, mafiosos, inrigantes, ladrones, pedófilos, abusadores y delincuentes al mando de los estados "libres y democráticos". La prueba es el mismo Asange. Que ese hombre pueda libremente acceder a los medios de comunicación sin que nada se lo impida, sólo se debe a que forma parte del mismo entramado del poder. El poder del chantaje, de la tecnología al servicio del espionaje internacional. Del basurero en el montón de inmundicia. Más de lo mismo. Al Capone contra Bonny & Clyde. Ahora el señor del anillo es él y su empresa.

Llegado el punto en que las bolsas, los mercados, los partidos, las iglesias, los países y sus instituciones son un sólo cuerpo dominado por la misma fuerza, quienes disienten de ese entramado demencial, son los anormales. Aquellos que no comparten el estilo de pensamiento y de influencia social, que se alejan del tejido nudoso de la "normalidad", donde sólo quienes llevan impresa la huella de Caín y su código de barras pueden adquirir los poderes necesarios para el "triunfo". Y ahí estamos todos inmersos. Los unos como opresores, los otros, como oprimidos.

Ante tal tesitura y después de haber leído los informes Wikileaks, tal vez sólo nos quede conservar la utopía de la inocencia como escudo protector y estar muy agradecidos y deseosos de que los EEUU lleguen a calificarnos algún día de "románticos y trasnochados". En un mundo donde ganar es morir de "éxito", ser marginales y raritos, es una verdadera gracia del cielo. El fin del tiempo lo confirmará. Y mientras, ¡qué no decaiga, quiyos!

lunes, 29 de noviembre de 2010

Precioso y entrañable, este artículo de Rosa Montero en el País Dominical

DE HÉROES Y BIRRIAS.
(Rosa Montero)

Vi el otro día en EL PAÍS una foto de Berlusconi y Fini, el presidente del Congreso italiano. Berlusconi estaba al fondo, serio, de frente, y mostraba un asombroso e inquietante parecido con una figura de cera. Quiero decir que su rostro no era de naturaleza carnal, sino de materia inerte, puro plástico. Sin duda su aspecto es un resultado de la transfiguración quirúrgica, de los implantes y los recosidos, de los muchos trabajitos de cirugía estética. Parece haberse puesto de moda últimamente entre los dirigentes políticos mundiales el rehacerse la cara en el quirófano. Ahí está la argentina Cristina Fernández, por ejemplo, brutalmente siliconada (probablemente sería guapa sin todo eso), o la presidenta de Brasil, la recién elegida Dilma Rousseff, que ha admitido haberse hecho dos operaciones estéticas, aunque en este caso deben de ser menores, porque hay que reconocer que a Dilma se le nota menos la carnicería. Por no hablar de Vladímir Putin, que hace poco apareció con unos sospechosos moretones en la cara que mismamente parecían las secuelas de un lifting, y de quien además se diría que es un vigoréxico, o sea, una de esas personas excesivamente obsesionadas por la musculatura.

En realidad, no sé por qué me extraño de esta predisposición de los mandatarios a remendarse el físico: la cirugía plástica se está convirtiendo en algo habitual en la gente de la farándula, es decir, en todos aquellos que viven de la cara, y por desgracia la clase política cada día se queda más en la superficie de las cosas, más en la forma de las cejas que en la calidad de las ideas que supuestamente se agolpan detrás. Nuestros políticos son vendedores de apariencias, y las apariencias que hoy se venden mejor son las recauchutadas. Aun así, no deja de sorprenderme que los ciudadanos puedan creer y confiar en un dirigente que engaña hasta en el grosor y la forma de sus labios. Si el pellejo, que es algo tan visible, ya es una mentira, ¿no es de temer que las palabras, que son mucho menos verificables, resulten aún más falsas?

A menudo la gente me pregunta quiénes han sido los individuos más interesantes de los cientos de personajes famosos que he entrevistado, y siempre contesto lo mismo: salvo excepciones, los tipos anónimos son mucho más atractivos que los importantes. Ahí, en la realidad de cada día, es donde surge la veracidad, la intensidad, el talento. Incluso el heroísmo. Es el caso de Manuel González, por ejemplo. Manuel, que tiene hasta un nombre con vocación de anonimato (es tan común que resulta difícilmente memorable), fue el rescatador chileno que descendió el primero en la cápsula Fénix II hasta encontrarse con los 33 hombres atrapados debajo del desierto de Atacama. Tiene 46 años, es un experto en perforación vertical y lleva doce años trabajando como rescatador de mineros. Seguro que en ese tiempo ha pasado por momentos angustiosos y peligrosos. Por trances quizá más duros que este último. Pero, claro, no tenía a medio planeta contemplando su proeza en directo.

En cualquier caso, ese hombre modesto descendió el primero, probó la viabilidad de la cápsula con su propia vida, se quedó ahí abajo durante 25 horas y, lo que todavía me parece más angustioso, salió el último. Héroe es aquel que hace lo que debe en una situación ante la que la mayoría de las personas encontrarían excusas razonables para no hacerlo. Por eso el héroe de verdad ni se da cuenta de que lo es: solo cumple con el papel que le ha tocado. Cuando Manuel González llegó abajo y se reunió por fin con los mineros, el planeta entero esperaba con avidez mitómana sus primeras palabras. Y lo que dijo fue: “Estoy feliz de la vida, pero cagao de calor”. Ah, qué pequeños son los héroes de verdad: y es justamente esa pequeñez lo que los hace grandes. Se preguntarán qué tiene que ver todo esto con los birriosos mofletes de goma de Berlusconi. Pues verán, a mí me parece que bastante. Entre esos dirigentes tan famosos y esos rescatadores usualmente ignorados que se meten en las tripas de las minas, me parece atisbar una línea metafórica que define la condición humana. Arriba, en lo alto, la artificialidad y la impostura. Abajo, en los subterráneos cotidianos, la autenticidad de lo real. Cuando el pomposo fingimiento de los diversos Berlusconis me llena de desaliento, pensar en los Manolos cagaos de calor que hay en el mundo me hace recordar dónde está la vida

sábado, 20 de noviembre de 2010

Un poco más alto, por favor!

La santa paranoia de SS no tiene confines. Ni su filopantocracia tampoco. El laicismo no sólo es una amenaza para la iglesia vaticana, sino también lo es, nada menos, que para la verdad. Como en un despotismo dogmáticamente ilustrado, Yavalisto XVI identifica su negocio religioso con la verdad. Única y monocolor, faltaría más. L'etat c'est moi! Por supuesto, que él es el Estado Vaticano, eso no lo duda nadie. Todos estamos perfectamente de acuerdo en que allí puede hacer de su sotana un sayo o trescientos, si le apetece. Para eso le han nombrado regidor máximo del cotarro. Y sus secuaces no ponen la menor traba. Están en todo su derecho. Sólo parece que tienen una ligera desviación perceptiva de la realidad. Y es que la verdad es mucho más grande que una religión, que un estado, que un país, que un continente y que un planeta. La verdad es la dignidad humana unida a la dignidad de la creación realizando el bien cumún, y es patrimonio de todos, porque todos formamos parte de ella. Y todo lo que percibimos como realidad inmutable y eterna,en medio de lo cambiante, son sus fragmentos referenciales, no su totaldad, que dado nuestro tamaño y grado de desarrollo evolutivo, no podemos percibir aunque se intuya y se sienta tantas veces y de tantos modos. Pero sí sabemos que se manifiesta en el equilibrio de fuerzas psiquicas y mentales, en la realización benéfica sin exclusiones, en la claridad y en la transparencia, en la disposición compasiva y solidaria, en el respeto a los caminos de búsqueda personal, en la honestidad y en la coherencia, en la visión y comprensión de lo universal en lo particular y viceversa. En la generosidad indiscriminada y en la apertura de la conciencia hacia latitudes más altas que el puro imperio impositor y fanático de ideologías, credos y religiones. Que en definitiva en vez de ser caminos hacia la liberación humana se convierten en cárceles atroces para el desarrollo de todos. Esto lo vio muy claro Jesucristo. Por eso lo condenaron a morir en cruz. Había que proteger el sistema del poder frente al despertar humano. Había que combatir el laicismo de Dios, que no era judío, ni es musulmán ni católico. Esta parte de la verdad no se puede admitir en una sociedad cerrada, muerta de miedo, que necesita inventarse cada día una relación con la divinidad diseñada a su medida. Un conjunto de seres no evolucionados, asustados ante la idea del mal, que ellos mismos generan sin darse cuenta, ante la idea de la duda que pone en crisis las inercias heredadas, ante las incógnitas del "más allá" que pormete ser la cara oculta de la felicidad aunque aquí se haya sido un canalla y una víbora rabiosa. Todo se puede arreglar en el último momento con una buena confesión que abrirá las puertas del cielo al más espantoso elemento, siempre que se incline a aceptar el yugo de la iglesia católica. Con ese planteamiento, es lógico que el mundo católico no mejore, que se endurezca, que esté atrofiado , en putrefacción y cada vez más lejos de esa verdad de la que se cree único poseedor y dispensador. La manifestación natural y divina de esa verdad, es la prueba irrefutable de la oscuridad y patetismo en que se mueve esa iglesia, que no es "el pueblo de Dios", sino un fragmento clerical y fósil ,de credos, dogmas y cultos pretéritos, ineficaces y anacrónicos. Basados en las liturgias y parafernalias del antiguo Israel y en los restos de la religión del imperio romano.
Esa es una parte de la verdad universal que la obcecación fanática del Vaticano no quiere ni siquiera considerar. Una parte de la verdad que se les escapa y les denuncia a los ojos del mundo. No necesitan acusadores. ¿Qué mejor muestra que ellos mismos cada vez que hablan para juzgar, condenar, apartar y rechazar todo lo que ellos no han pensado o dicho? Son incapaces de ver la manifestación de ese Dios del que tanto hablan y del que están a millones de años luz, por su afición a las tinieblas del poder. Ese Dios laico. Ateo de sí mismo. Servidor de la vida. Que como Pablo de Tarso lo intuyó : "Siendo Dios quiso manifestarse como esclavo" para liberar la esencia del hombre, que es otra manifestación riquísma de la divinidad materializada y en estado de ascensión hacia su perfección constante. Si esta parte indispensable de la verdad la ven otras opciones de búsqueda que entienden el mensaje del Evangelio mejor que ese extremo duro de la fijación, ¿no será ya el tiempo de avanzar sin lastres en la conciencia y camino del abrazo fraterno entre los hombres de todas las culturas, religiones e ideologías? No es un relativismo -como dice Ratzinger- ni una dejadez desganada lo que vacía los templos. Es que el Espíritu enciende su luz en los corazones, en las mentes y en las almas que están buscándole y no se conforman con la fabricación de barreras de seguridad, porque están detectando que nada en el mundo ni en la vida está separado de ese Dios que es mucho más que un "dios", que está repartido en la esencia de todos como los granos de una granada son parte de ella y ella está constituída por ellos.

Estas experiencias liberadoras que hacen comprender la grandeza de lo creado, no son exclusivas de ningún dogma. Son la herencia espiritual de nuestro destino cósmico. El jugo dulce de la granada. Y cuando los canales que deberían regar el campo de la verdad se obstruyen definitivamente por las piedras inamovibles de la costumbre, del temor y de la inercia, ese agua divina que fluye dentro de nosotros, salta los obstáculos y abre nuevos canales, en donde el camino hacia la verdad se nos revela parte responsable y dinámica de la verdad misma. Entonces comienzan las sincronicidades, los mensajes envueltos en todo que nos llevan al Todo, pasando por el cada uno. Y se empieza a formar un tejido nuevo y reparador que nos dota de una alma más fina,limpia y bella. Mucho más lúcida y clarividente. Mucho más segura, valiente y optimista. Reguladora del estado de indefensión y de primitivos temores ya sin sentido, cuando el miedo a la destrucción y el chantaje del terror, se evaporan ante la fuerza insuperable de otro estado que sube más alto cuanto más encarnado y humano se hace. ¿Tiene acaso el Vaticano explicación para este fenómeno ya felizmente extendido en el mundo o la humildad suficiente para reconocer que no está a la altura en que el Espíritu está colocando el listón de la simplicidad y de la inocencia del hombre capaz de percibir que una nueva creación está emergiendo de las cenizas y de los escombros y que para contenerla no sirven ya los viejos moldes milenarios, sino que una voz intemporal está diciendo "ahora vengo y todo lo hago nuevo"?

La verdad es que las palabras de ese viejito aferrado a lo que murió y está muriendo, dentro de poco dejarán de indignar y de ser noticia, porque la Verdad del hijo de Hombre le dejará sin audiencia. Estamos recibiendo una oleada preciosa de impulsos espirituales renovadores y todo lo viejo se está desmigando como un pan duro que el desgaste del tiempo ralla sin cesar. No pasarán más de dos años y ya habremos comprobado qué es al Verdad y que todo le pertenece. Nosotros, todos, también. Lo mismo que los que ahora se aislan en sus creencias como en una fortaleza amurallada. Compeenderásn de pronto que también ellos y sus valuartes defensivos son perte de la misma Verdad de todos. Y ese día no está tan lejos como parece.
SS lo teme y lo intuye como una catástrofe y un ataque de los descreídos, pero cuando lo vea y lo entienda, se alegrará también y puede que entonces comprenda que no hay diferencia alguna entre "sacro" y"profano", entre "religioso" y "laico", porque Dios es todo eso y nosotros los granos de la divina granada eterna, que no tiene principio ni fin, a pesar de las explosiones de antimateria que según los científicos sorprenden las leyes de la física. Sin ver que ellos mismos son ya una demostración de aquello que no entienden.
Al final, como en las viejas películas bonitas del pasado, el amor triunfa siempre. Porque la Verdad y la Vida, son Amor. Y el Amor, más allá del tiempo y de los espacios, es el único que gana la partida del futuro. Que cuando llega resulta que también es el Presente.


El Papa denuncia la "dictadura" laicista que atenta contra la Iglesia

Benedicto XVI asegura que el "relativismo" amenaza con destruir la verdad

PÚBLICO.ES/ EFE Madrid / Ciudad del Vaticano 19/11/2010 16:51 Actualizado: 19/11/2010 17:30



El papa Benedicto XVI saluda a los devotos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano (Italia). EFE/ETTORE FERRARI ANSA

El papa Benedicto XVI saluda a los devotos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano (Italia). EFE/ETTORE FERRARI ANSA

El papa Benedicto XVI, en la línea de sus últimas intervenciones públicas, ha denunciado la "dictadura del relativismo" que atenta contra la libertad del hombre, que dificulta el anuncio del Evangelio y los grandes logros, dice, de la cultura cristiana.

El Pontífice, que en su reciente visita a Santiago de Compostela y Barcelona criticó el "laicismo agresivo" de España, censura la "oposición" que existe frente al mandato de Jesús de anunciar el Evangelio, donde "está implícita la exigencia de la libertad de hacerlo".

Ratzinger asegura que "hoy se encuentra ante el gran desafío del relativismo, que parece completar el concepto de verdad, pero en realidad amenaza con destruirla, proponiéndose como una verdadera dictadura", aseguró el Papa, según el comunicado.

Según un comunicado del Vaticano, el Pontífice hizo estas manifestaciones ante 150 cardenales de todo el mundo, venidos a Roma para participar este fin de semana en su tercer consistorio para el nombramiento de nuevos purpurados. En la reunión a puerta cerrada se "reflexiona" sobre los casos de sacerdotes pederastas, la situación de la libertad religiosa en el mundo y la apertura de la Iglesia Católica a los anglicanos que quieran volver.

"Proceso de secularización"

Tras su intervención, tomó la palabra el cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, que habló de la libertad de la Iglesia en la época actual.

Bertone también arremetió contra los "intentos" de limitar la libertad de los cristianos en diferentes partes del mundo y se refirió también a la situación de la libertad religiosa en Occidente y al "proceso de secularización" que registra y la consiguiente "marginación de los valores espirituales de la vida social".

El "primer ministro" del Vaticano también expuso la situación de la libertad religiosa en los países islámicos y la actividad de la Santa Sede y de los Episcopados locales en defensa de los católicos en Occidente y Oriente.

martes, 16 de noviembre de 2010

La gesta mítica de Alicia Croft

La derecha española tiene un serio problema. En su afán por conseguir votos y recuperar los restos del naufragio y del sufragio, ha incluído ecuménicamente a la extema derecha, racista,xenófoba y montaraz. Ha ido arrinconando las velidades demócratas y moderadas ,a Piqué y a Gallardón. Y se ha echado al monte sin más. Ya no se corta un duro. Ha elevado a los altares a la versión catalana de la lideresa, a la Rita Barberá de la Barceloneta, a la Agustina de Aragón con pinta de payesa del Alto Ampurdán que bambolea la bandera de la patria popular a lomos de la gaviota Pepe. Si yo fuese del club de Pepe y lo viese en plan mitológico, cabalgado por esa Alicia Croft, perseguidora de inmigrantes, me borraría inmediatamente de las listas de apoyo a semejante espectáculo.
Ya no me paro en lo aberrante de la cruzada mágica de Doña Croft, ni en la crueldad de sus manifestaciones inhumanas, ni en su sensibilidad de lija del 5, ni en la frivolidad con que se toma a chacota el dolor de los más desfavorecidos, que han abandonado sus raíces para trabajar donde ningún español lo hace, y así ganarse el pan y poder pagar los estudios a los hijos y regresar con unos ahorros que les permitan vivir en sus paises montando algún modesto taller, negocio o tiendecita, como hicieron tantos españoles en tiempos alucinantemente cutres de dictadura ruinosa, donde la inmigración fue el maná para sobrevivir y para comparar como se vivía fuera del purgatorio, detrás de las rejas del Pireneo; ni siquiera me pararé en la vergüenza ajena que produce la exhibición circense de una jamona volandera, prietas las filas, recias marciales y alegre el ademán. No. ¿Para qué insistir en la suerte taurina de esta sota de bastos de la catalanidad en horas bajas? Ya se encarga ella misma de componer su epitafio cívico, sobre la losa que sepulta la dignidad y la ética de una Catalunya siempre distinguida por el seny y la elegancia de la moderación. Muy catalana , desde luego, no debe ser esta Camacho de pelo en pecho . Aunque haya nacido allí por obra y gracia de la emigración incomunitaria. Lleva inoculado hasta las cachas el yugo de Isabel y Fernando y las flechas de matar el futuro, el sello de la expulsión de judíos y moriscos. Y además, ninguna mujer catalana de verdad perdería los estribos hasta terminar liderando algo así. Y jamás terminaría despatarrada sobre la gaviota en un videojuego que caza inmigrantes sin papeles.
Terrible es la perspectiva que se le viene encima a Catalunya con este panorama, pero es mucho peor aún que la tradicional cultura de los catalanes desemboque entre las piernas cibernéticas de una sota de bastos acaballada encima de una gaviota virtual, que además, en el colmo de la creatividad y del ingenio, se llama Pepe. A veces la falta de imaginación y el pésimo gusto de un surrealismo esperpéntico pueden ser los mejores aliados de la democracia...quién sabe!

Toma nota:Esto es lo que nos espera si se vota a la gaviota

'Alicia Croft', la heroína que 'elimina' inmigrantes ilegales

El PP catalán lanza un videojuego en el que Sánchez-Camacho lucha, a lomos de su gaviota Pepe, contra la inmigración o el independentismo

SERGIO LEÓN Madrid.


El PP de Catalunya ha ido un paso más allá en su campaña para las elecciones catalanas. Las Noves Generacions, la rama juvenil de los conservadores catalanes, han convertido a su candidata a la Generalitat, Alicia Sánchez-Camacho, en Alicia Croft, la protagonista de un videojuego que hace desaparecer, entre otros, a inmigrantes ilegales o el independentismo.

La heroína del juego viaja por la ciudad condal a lomos de su gaviota Pepe lanzando "ideas resolutivas" en forma de bombillas para "transformar y resolver los problemas de Catalunya", tal y como señalan las instrucciones.

En el videojuego, disponible en la página web del PP catalán, Alicia Croft -en referencia al mítico personaje consolero Lara Croft- puede nutrirse de los "elementos que nos unen", como el toro, el burro, la montera o la barretina, para ganar puntos y poder disparar contra sus verdaderos objetivos: un avión desde el que se lanzan en paracaídas dos "inmigrantes ilegales", un zepelling independentista o una boca que pretende representar la libertad lingüística en Catalunya.

A cada 'bombillazo' de Camacho, los problemas que detaca Rescate, así se llama el videojuego, desaparecen con el fin de conseguir sentirse "orgulloso de ser catalán y español". Una vez acabada la partida, la gaviota Pepe da la enhorabuena e invitar a los catalanes a votar el 28 de noviembre para hacer realidad eso que el PP califica de "todo lo que nos une".

"No queremos rumanos"

Rescate, que incluso tiene también una versión para móviles, es un capítulo más en la lucha de Sánchez-Camacho contra la inmigración en Catalunya. Al margen del siempre recurrente tema de la crisis económica, el partido liderado por la ahora Alicia Croft se ha especializado, de cara a las elecciones, en temas que unen delincuencia con inmigrantes. De hecho, el PP catalán se ha cebado desde el principio con los extranjeros para atraer votantes, y siempre con el beneplácito de Génova.

Camacho ha defendido siempre al edil de Badalona que editó los panfletos xenófobos

Hace unos días, en un acto preelectoral celebrado en Santa Coloma de Gramanet, una población que destaca por su alto número de inmigrantes, la candidata del PP a la Generalitat propuso que los extranjeros en paro regresen a su país, una idea que iba en consonancia con la defensa de Rajoy de la instauración de un "contrato de integración", como el aprendizaje de la lengua o las costumbres, para poder residir en España.

El mes pasado, Camacho tuvo que salir ante la prensa para defender que su política de inmigración no es de "extrema derecha" ante la querella presentada por ICV contra el concejal del PP en Badalona Xavier García Albiol, que editó unos panfletos en los que, entre otras cosas, se podía leer "no queremos rumanos". Lejos de alejarse de la polémica, Camacho ha descartado en todo momento sancionar al edil xenófobo.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Otra vuelta de tuerca en la piedra de molino

21.000 archivos pedófilos en una parroquia de Castellón

El cura ha sido imputado por un delito de distribución de pornografía infantil

EFE Valencia 12/11/2010 18:16 Actualizado: 12/11/2010 19:32


(Diario "Público" de hoy sábado 13 de noviembre de 2010)



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Era un buen párroco muy amante de la cultura y "daba sermones de diez". Muy amable con los vecinos. Así definen en el pueblo al pedófilo que archivaba y distribuía pornografía infantil. Que además era el cura, el pastor del rebaño municipal. Cuando la brigada de la Guardia Civil especialista en la investigación de estos repugnantes delitos se presentó a detenerlo, las ovejas de la majada parroquial se quedaron sin balido. No se lo podían creer. Es lo que suele ocurrir cuando un modo de vida represivo e hipócrita se empeña en llamar sagrado a lo beato y laico a lo profano. Cuando se vive un mundo de definiciones teóricas y rupturas internas. Cuando Dios se la da y San Pedro es un Estado de lesa vaticanidad, una nación del ecosistema imperial, que flota entre la Nada y el armario de los disfraces. Un criadero de patologías tristísmas que se niega a revisar su sistema de ventilación, de limpieza íntima, de nutrición integral.

Una iglesia enferma sólo cultiva enfermedad. Una iglesia rígida y juzgadora, que no asume la realidad del hombre y pretende enmendarle la plana a Dios, es un tristísimo elenco de locura camuflada de falsa moral. Y no es nada extraño que produzca estas cosechas de delincuencia inconsciente e inmadura.

Sería muy perverso meter en el mismo saco a estos desgraciados personajes que a los seres generosos y llenos de bondad, que también los hay, y estan dando su tiempo, su dedicación y su vida, por la causa del hombre. Allí donde la miseria limita con la muerte, allí donde los recursos humanos sólo son las personas, allí donde el olvido de la sociedad ha relegado a lo más sufriente, allí, también, se encuentran cristianos católicos que han renunciado a todo por amor verdadero. Que no distinguen entre sacro y profano,entre religioso y laico, porque son gente de frontera, libres como el soplo del espíritu. Mucho más que creyentes: realizadores de la palabra que da vida en los actos justos. La normalidad del santo, es que es profunda y esencialmente humano. Sin embargo estos delincuentes patológicos no han alcanzado aún esa condición. Flotan en el mar confuso del caos de las reglas impuestas por lo arbitrario y el tirón natural y no asumido de sus pulsiones sexuales. Personas que eligen quizás esa dedicación pastoral para esconder inclinaciones que no consideran naturales, como la homosexualidad, debido a una educación insana. Prefieren esconderse bajo el alzacuellos antes que tener el valor de manifestar lo que sienten y desean en realidad. La iglesia institución lo sabe perfectamente y cultiva a posta esa castración enfermiza con tal de ampliar su recolección de vocaciones cada vez más precarias.

Es muy grave y no es de ahora. Esto ha sido historia desde siempre. Y no sólo en la iglesia católica sino entre los no religiosos también. Padres, hermanos o tíos, o vecinos o amigos de la familia, que durante generaciones han violado y estuprado criaturas inocentes sin el más mínimo escrúpulo, e incluso con la connivencia resignada de madres e hijas indefensas y paralizadas por el horror hasta verlo natural.

Sin embargo dentro del mundo religioso resulta mucho más terrible. La religión debería ser un consuelo, una orientación limpia hacia la salud del alma, de la mente y del cuerpo, de las relaciones y los vínculos humanos. Una salida del primitivismo hacia la realización civilizada y por eso, divina. El camino hacia una espiritualidad integradora y evolutiva. Sana, porque si no lo es no puede ser espiritualidad, sino neurosis. Pero no es así con una frecuencia alarmante y obscena.

Es urgente que esa igesia deje de criticar lo que no le gusta del mundo que la rodea y empiece a hacer limpieza general dentro de sí misma. Humildemente. Sin palios ni justificaciones. Que deje de ser una escuela profesional de devociones teológocas y de dogmas clasificadores de lo inclasficable y simplifique. Allane los caminos en vez de cavar trincheras. Tienda puentes en vez de quitarlos. Y sobre todo, de que se baje del trono de los poderes del dinero y la fuerza de la opresión y se convierta de corazón y de pensamiento en lo que de verdad debería ser: Un toque de salud para el mundo. Un abrazo de bondad para el dolor.


martes, 9 de noviembre de 2010

Desde El Aiun en directo. Al amanecer.

"Gases, porras, piedras, jaimas incendiadas... Todo destruido"

Antonio Velázquez es un cooperante mexicano

SUSANA HIDALGO 09/11/2010 08:00 Actualizado: 09/11/2010 11:28


A las siete de la mañana, cuando aún no había salido el sol y todo el mundo dormía, llegaron los helicópteros, los mensajes por megafonía en árabe, la policía marroquí despertando a la gente con gran violencia, a empujones y golpes y tirando las jaimas. Con el susto aún en el cuerpo y sin poder recoger sus cosas, los desplazados empezaron a abandonar la zona con la ayuda del grupo de seguridad de saharauis que se había formado a propósito para el campamento.

Gases lacrimógenos, porras, piedras, jaimas incendiadas... Todo para controlar a una población formada principalmente por niños, ancianos, mujeres y discapacitados. La población del campamento es un reflejo de la población general saharaui: es decir, no hay apenas gente joven porque la mayoría ha emigrado. Todos los represaliados han sido los más débiles. Todo quedó quemado y destruido. No ha quedado ni una jaima en pie. Vi a muchos heridos pero no puedo confirmar que haya habido muertos.

Tras la violenta acción militar y policial, empezamos a desplazarnos hacia El Aaiún, a 15 kilómetros de distancia. Salimos andando y en los Land Rover; aún hay gente caminando en pleno desierto.

Mientras caminábamos, a lo lejos pudimos ver El Aaiún envuelto en humo. La ciudad tenía fumarolas. Luego nos hemos enterado de que los familiares de las personas que estaban en el campamento han salido a la calle a protestar. Está habiendo una Intifada, la ciudad está sitiada.

Ya el día anterior habíamos empezado a sospechar que algo iba a suceder cuando a las tres de la tarde cortaron las entradas al campamento. No dejaron salir a nadie, tampoco a las familias que iban a recoger a los niños a la escuela.

El calvario saharawi y la injustica del olvido

Todas las portadas de la prensa de hoy muestran las fotos del campamento saharawi en llamas. Arrasado por el ejército marroquí y permitido por la indiferencia internacional y la pereza de las instituciones mundiales. Y también por la irresponsabilidad insolidaria de España, el país al que el pueblo saharawi está ligado por historia, lengua, cultura y proximidad humana y afectiva. No en vano fueron españoles durante mucho tiempo y siguen siendo hermanos muy queridos. A partir del año 1975 en que Marruecos con la marcha verde y aprovechando el momento de la muerte del dictador español, invadió el Sahara Occidental, apropiándose de El Aiun, la suerte desgraciada de este pueblo extraordinario, quedó echada en el saco de la injusticia y del olvido,convirtiendo en nómada forzoso a un pueblo sedentario, cultisimo y de una calidad humana extraordinaria. Condenados a errar por el desierto entre la tierra de nadie de tres países: Argelia, Marruecos y Mauritania, esta comunidad de seres dolientes se ha debido adaptar a toda inclemencia. Milagrosamente no sólo no se han embrutecido por esa crueldad xenófoba e imperialista de Marruecos, sino que han conseguido ser un ejemplo único en el mundo islámico. No han perdido su raiz espiritual, pero la han depurado. Han conseguido hacer una sociedad democrática, donde hombres y mujeres tienen idéntico valor y derechos. Asambleas para informar y decidir. Leyes justas y tolerantes. Puesta en común de los bienes que se poseen, para que no haya nadie carente de lo fundamental. Mantienen sus ceremonias sociales, su música y sus danzas. Todos estudian. Y tienen un número grandísimo de universitarios útiles para muchas cosas, desde hacer una operación quirúrgica a inventar un sistema generador de electricidad, formas de cocinar inimaginables, higiene perfecta en un medio salvaje y tantas veces de durísma naturaleza. Mujeres ingenieros informáticos. Psicólogas, matemáticas, maestras, médicos, abogadas y a la vez madres responsables y esposas , luchadoras sociales como sus maridos, padres e hijos y compañeras estupendas. Hombres a su altura en todos los sentidos, pues ellas no serían lo que son si ellos no fuesen como ellas. Diálogo y reflexión. Amor y cuidado excelente de los niños. Respeto y escucha a los ancianos, que tienen un valor que nunca se jubila. Valoran la educación al máximo. Tienen un sistema de banca común, en que se ahorra, no sabemos con cuanto esfuerzo, para pagar los estudios en España a los jóvenes que aquí son admirables en brillantez académica y responsabilidad en la convivencia. Nos dan sopa con onda a todos los europeos, que no sé si podríamos soportar ese estado de asedio y rechazo, esa forma de vida bajo mínimos en todos los sentidos menos en los valores.
Al pueblo saharawi le salvan los valores que no sólo no ha perdido sino que ha enriquecido con lo que aprende. De las dos culturas que conoce a fondo, la islámica y la europea, ha obtenido al alquimia perfecta para sobrevivir y crecer y superarse en las peores condiciones.

Ahora Marruecos, una vez más, les invade. Se apodera de El Aiun y saquea el campamento más próximo. Asociaciones españolas comprometidas con su causa les están apoyando y sus miembros también han sido maltratados y apaleados por la represión marroquí. La tentación que mueve esta barbarie es bicéfala. Por un lado, creando este problema se distrae la atención del pueblo marroquí que cada vez exije más información y más democracia, en una monarquía feudal, así que mejor crear un enemigo amenazante y distraer y unir al pueblo bajo el poder real. Y por otro lado, apoderarse de las minas de fosfatos y de la zona pesquera atlántica de las costas saharawis que es riquísima. Y por último, tal vez el matiz subliminal más potente: acabar con esa mancha oscura de libertad y democracia natural en el mapa religioso de una cultura teocrática dominada por el poder religioso unido al poder político. Los saharawis, son ante todo la anomalía escandalosa del Islam. Aunque seguramente son los musulmanes más fieles al designio humano de Allah.

El Gobierno de España tiene la obligación moral y la responsabilidad histórica de apoyar y ayudar a este pueblo, porque al abandonarles a su suerte, en 1975, en manos de la voracidad marroquí se abrió una herida hondísima en la conciencia del pueblo español. Usar y tirar son dos verbos de combinación suicida cuando se refiren a la ecología, pero cuando además se refieren a los seres humanos que un día fueron "propiedad exclusiva" de la garra política y económica, de la colonización, explotados y luego olvidados en medio del desierto, es además, un delito criminal de lesa humanidad. Un contubernio con lo más negro y maldito de este mundo: el sometimiento y el exterminio del hombre por parte de la ambición irresponsable y monstruosa. Sin conciencia y sin ética alguna. Desalmada.
Esperamos que Trinidad Giménez, la actual ministra de Asuntos Exteriores, esté a la altura de la situación y que España no se conforme con la paz de los muertos y represora de los vivos. La paz real sólo llega de la mano de la justicia y del diálogo entre iguales. Y los saharawis se merecen todo el esfuerzo diplomático y personal. Un viaje de Zapatero a El Aiun acompañado del secretario general de la ONU. Por ejemplo.

El imposible encaje de bolillos del Padre Lombardi


Todo sea por Dios y su santa iglesia. Pobre Lombardi. Debe ser terrible andar con el cazamariposas de los dimesydiretes, en plan coche escoba para salidadas de tiesto y de país en país, detrás de un ancianito apostólicamente molestón. Solucionando entuertos piadoso-diplomáticos. Zurciendo desgarrones que ponen al Islam a escurrir en un encuentro centroeuropeo, haciendo festones en otro evento en que habla de la lucha entre civilizaciones en su primer viaje a Inglaterra, que en el segundo safari procesional al iunitedkindón donde debe hacer una vainica doble cuando SS mete hasta el corbejón la santa pata, rematada en esa habitual manoletina bermeja, comentando con cierta nostalgia aria que el aeropuerto de Londres parece el tercer mundo por los transeúntes tan poco rubios y jacarandosos y más bien tirando a café con leche o a aceituna de Jaén.
Ahora, al Padre Lombardi, le ha tocado hacer un encaje de bolillos almagreños.
A su superficialidad Yavalisto XVI, le empezó a patinar la sacra pinza en el avión peregrino a
Santiago. Poco antes del aterrizaje ya lanzó, para abrir boca, los primeros arcabuzazos de rigor: España se pasa de laica y es muy preocupante que haya tanto gay emparejándose entre sí. Lo dice mientras se sacude el polvo de las manoletinas magenta y comprueba que la sotana blanca esté im-pecable. Faltaría más! Luego, pasando a todo trapo por las calles, bendiciendo el vacío y las voces lejanas, enfila los aires hacia Barcelona, allí incide sobre la familia, animado por
la inauguración del templo homónimo y quizás escandalizado por la peña protestona y homosexual que se ha morreado salvajemente ante sus propios ojos.
Que lo que Dios une con amor, no lo separe su representante con homofobia y sus chinelas rojas de delicada confección artesanal a juego con la esclavina de terciopelo bermellón bordeado en suave piel blanca de armiño, como un cuadro premonitorio de Raffaello, el de Urbino.

Luego la charla con los poderes políticos, que es lo suyo. Y aguantar que Zapatero le recuerde amablemente que España, a pesar de los trabucos del PP, es laica por decisión mucho
más amplia que las huestes montaraces de Curro Jiménez. Como es muy prudente y educado se abstuvo de ponerle al corriente de que no todo el monte es orégano entre sus huestes católico hispanas, que también se cuecen habas en el lado oscuro del pantalón. Y de las faldas. Y de las
sotanas. Porque lo único que distingue a un gay católico acérrimo de otro que va por libre, es sólo la hipocresía. Y que en definitiva, antes que gay, Lucifer es mentiroso y padre de la mentira, como dice el evangelio. También pudo decirle que se ocupase de apartar pederastas de los niños y de las niñas, porque está viendo la mota en la sociedad ajena y no ve las vigas, la bóveda de crucería y el cimborrio en la propia. Y mira que canta. A coro. O quizás sí, vea todo el panorama arquitectónico del conjunto y esté mirando al cielo a ver si algún santo se lo soluciona, mientras va moviendo pederastas por el tablero infinito de ese ajedrez vergonzante de la vanidad religiosa, especialista en lamentos retroactivos y en considerar que el mal sólo es mal cuando se hace público.

Imaginamos al Padre Lombardi revisando a cada minuto el vocabulario despontificio, ya que este ancianito de aspecto frágil, no es un pontífice, sino un pontiterminator. Se carga cualquier posibilidad literal de pontificar, es decir de tender puentes. El pontifica taladrando con los ecos del Ripalda y del concilio de Trento, que para eso le han colocado en la silla del pescador, que seguramente él propio pescador habría tirado sin más al lago de Galilea. Y despistando la trayectoria del Espíritu Santo que ya ni se molesta en pasar por los cónclaves self made.
Pobre Lombardi, qué destino el suyo. Ir remendando el tejido dialéctico desgastado de una institución que se cae a cachitos, eso sí, bendecidos urbi et orbe.
Lo cierto es que daría pena si no fuese una pena en sí el resultado represivo, humillante para los sencillos y los más pobres, descorazonador para los seguidores de Jesús de Nazareth, que dentro y fuera de esa estructura dinosaúrica sufren y soportan desvaríos anacrónicos, corrupciones gravísmas y chanchullos increíbles para mayor gloria del montaje.
Darían pena si no hubiese tantos damnificados a consecuencia de esos de poderes aferrados al imperio del desguace humano. Al enamoramieto entre la catolicidad enganchada al glamour de los armiños y la bestia sanguinaria de la ambición y del lucro.

Por otra parte es muy curiosa la fijación de este papa con España y su laicismo. Por ejemplo, de Francia, de Alemania, de Bélgica o de Portugal, de Inglaterra, de Estados Unidos, no dice nada. La obsesión es con España. Yo creo que es que al Vaticano lo tenemos muy mal acostumbrado. Seguramente en los demás países no hay concordato, la igesia católica es una más de las muchas religiones y no recibe ayuda estatal y se conforma simplemente con que no la molesten y por ese temor respeta los límites que la sociedad civil tiene establecidos en la libertad de credos y cultos. Pero aquí no es así. Aquí la iglesia es un poder más potente que la política, a pesar de que católicos practicates no hay tantos como católicos culturales. Las procesiones, las romerías, los sacramentos hechos folklore, la idolatría de la tradición que pasó de Isis a Mariasantísma y de los dioses romanos al santoral católico, sin reflexión ni lógica alguna, bajo la etiqueta de un cristianismo ya devaluado por Constantino y una iglesia a media luz, se ha hecho costra social y se unido al modo de entender la vida. Las monarquías católicas, las dictaduras bajo palio, y la falta de prática democrática, han ido generando una niebla difusa que ha velado no sólo el rostro de la fe verdadera, sino el sentido honestamente laico de la dignidad y de la libertad de los hijos del hombre que Jesús de Nazareth vino a despertar, enfrentándose por ello al sistema religioso de su tiempo basado en el poder de un mundo tan injusto como obsceno.

Y es muy triste ver personas válidas para el Reino de Dios que se quedan atascadas en el barrizal del negocio del fango y de la confusión. Y que han montado allí sus palacios, sus templos, sus ritos, sus campañas políticas de desprestigio contra lo que no les cuadra. Que han olvidado la mirada y la voz del carpintero nazareno, de la inteligencia humana y divina, para convertirse en servidores del vacío, del extermnio camuflado de seguridades etnocéntricas. Mientras sacan en procesión los fetiches idolátricos y convierten en fetiche al primer ancianito estudioso de los dogmas que se elige entre la élite del fetiche. Pobre Lombardi. No sé si cuando se enamoró del Evangelio en su juventud y decidió , como jesuíta, ser compañero de Jesús, el profeta de los desposeídos, de los marginados por los poderes del mundo, ni siquiera pudo imaginar que terminaría haciendo de limpia parabrisas detrás de un despropósito inexplicable ya en tiempos de renovación. Donde el Espíritu está permitiendo que salgan a la luz los motivos del cambio de conciencia en la humanidad. Ni que se especializaría en filigranas artesanales, zurcidos rápidos, remiendos de emergencia y bordados de precisión inigualabes en las sedas desgastadas y amarillentas del lenguaje vaticano. Se está ganando el cielo.

domingo, 7 de noviembre de 2010

España, masoquismo subvencionado

Comentarios: 188
Tras arremeter ayer contra el "laicismo" del Gobierno hoy critica las leyes españolas desde la ciudad de Barcelona que no ha salido masivamente a las calles como se aseguraba.


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¿Cómo conseguir ser completamente idiotas? Pagando una millonada por minuto de permanencia, a un señor vestido de largo y de blanco, que se pasea , con más miedo que otra cosa, en una especie de licuadora motorizada, jefe de estado de otro pais, para que venga a insultar a los ciudadanos que han votado mayoritariamente a un gobierno que legisla lo que esa mayoría ha pedido desde hace mucho tiempo: El respeto a lo diferente y la no condena a la libertad de elegir bajo lo que se decide en conciencia. No sabemos como se deciden las visitas de este insultador a domicilio. Si es una autoinvitación subvencionada por el gobierno con dinero de todos o si es una invitación inexplicable a todo trapo del gobierno de un país aconfesional que ya debería haber metido mano en ese concordato surrealista e incompatible con la constitución, que agravia comparativamente a los no católicos, que deben sostener con sus impuestos una religión que ni les va ni les viene. Los cristianos no católicoroamanos, estamos completamente en oposición evangélica a ese modo de gobernar y de actuar en materia religiosa. No creemos que alguien que ni siquiera conoce a aquellos a los que insulta y desprecia, tenga la menor autoridad para descalificar a nadie por opciones que sólo afectan a slaresponsabilidad personal, como el aborto o la homosexualidad. Creemos que además los católicos deberían pagar por su cuenta su religión. Organizarse económicamente al margen del Estado y de los impuestos normales. Que mantengan ellos el Vaticano y a sus sacerdotes. Y que éstos sólo cobren un sueldo cuando hagan un trabaj0 normal. Obreros, maestros, taxistas, médicos...y además, ministros de su iglesia.
Ese método dogmático que no es capaz de distinguir entre lo que a unos les parece sagrado y a otros no, no es válido para todos ni como religión ni como modo de convivencia.

¿Qué deberá hacer un homosexual del PP? ¿O los divorciados o alguien que aborta, que también las hay? Se trata sólo de que finjan. De que callen su condición y acepten las bendiciones aparentes del jerarca. Perfecto, si eso les ayuda a ser mejores, allá ellos, quizás sin eso serían aun peores. Pero, por favor, que se lo costeen de su bolsillo. Que lo festejen en sus locales. Que no invadan los espacios públicos que son de todos, con una procesión que paraliza los servicios, que rompe la marcha normal de los demás.
No se entiende como una igesia que traiciona gravemente el mensaje que supuestamente la inspira, se vea con fuerza moral para acusar a nadie de nada. Si ese representante de lo divino fuese un poco más humano y menos fanático,seguramente sería mucho más humilde y menos ostentoso. Viajaría como un peregrino,sin molestar, sin pedir dineros a cambio de su show mediático, como si fuese Madonna o un emperador de la dinastía Ming.
Dice la prensa que se le ha recibido con frialdad. Y es natural. A nadie le gusta pagar a alguien que vive de pasearse y dar consejos que su entorno no cumple. Que riñe a los de fuera por sucios mientras dentro de los armarios esconde la basura imunda de la pederastia más vergonzosa, nunca denunciada y siempre amenazante. Que tiene un derecho y unas leyes a su aire y que en nombre de eso, se permite saltarse las leyes humanas a la torera.
En nombre de Dios no se puede despreciar al hombre, por muy pecador que sea. Dios es Padre de todos, en cualquier estado que estén. Y justo los que tanto critica esa igesia serían los que más comprensión y escucha necesiten y menos juicio y dureza deberían sufrir. Parece mentira que no les avergüence que las sociedades laicas sean más compasivas y respetuosas, pacíficas y civilizadas que las más religiosas y cerradas en sí mismas.

El mundo ha cambiado y está cambiando cada vez más aprisa. Las religiones que perduran de verdad, no son los cancerberos de la moralidad, sino la guía del Espíritu. No se imponen jamás como condenas destructivas, sino que ayudan a construir la dignidad de todos. Los adeptos y los no adeptos. Nunca ven enemigos en los diferentes, sino caminos distintos hacia la misma realidad del absoluto. A ritmos distintos, por senderos diversos. Puede gustar más o menos cada forma de ver las cosas, se tiene que denuciar la injusticia, pero siempre desde la unidad, desde la bondad y la empatía. Nadie sobra en la mesa universal. Sólo faltarán los que no quieren sentarse para compartir el pan y la solidaridad.

Quien viene a rechazar a sus anfitriones y a criticar sin misericordia a los que no comprende ,no deberá extrañarse de que no se despierte ningún fervor en quienes no comparten los métodos impositivos de su poder temporal, que convierte a un servidor del Espíritu en esclavo de las componendas del mundo corrupto. Está terminando el tiempo masificado en que la conciencia del hombre confundía el ritual emotivo de la costumbre heredada que no cambia nada en la vida de nadie con sus rutinas calmantes de miedos y tensiones, que permiten despellajar al prójimo o pagar fatal a los asalariados o abusar de niños y comulgar o consagrar tan tranquilos, con el mensaje de espiritualidad real que cambia la vida. Y eso, parece que este devoto e ilustre convidado de piedra, no lo ha comprendido todavía.

¡Vaya por Dios, Felipe!

"La corrupción fue para mí una gran decepción, una gran frustración y probablemente una de las razones por las que decidí no hacer más política institucional"
(Felipe González. Entrevistado por JJ.Millás. "El País" dominical)

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Debe ser muy triste nacer para filósofo y acabar siendo el promotor y bendecidor del terrorismo de estado. Menos mal , según afirma este prócer de morro inconmensurable y verborrea similitruqui, que se negó a dinamitar materialmente la cúpula de E.T.A. No tuvieron tanta suerte los torturados y asesinados Lasa y Zabala, ni el secuestrado y torturado por error, Segundo Marey. El agujero negro de la corrupción absoluta crea un aura de incredulidad tan espesa que no hay lavado de cara ni de memoria que lo pueda dar por pasado, por obviedad natural en el entramado político, y, por lo que se ve, amoral y deformador orwelliano de esa realidad que a González se le escapa en el torrente circulatorio de la especulación palabrera. Su tortura y su éxtasis.
Millás lo escanea a la perfección y refleja en trazos impolutos el sentimiento de incredulidad y agnosticismo felipista que la mayoría de víctimas de su nefasta política sufrimos en sus dos legislaturas y media, cuando el Estado se convirtió en el Patio de Monipodio, y Rinconete y Cortadillo en sus gestores más potentes y sobre todo prepotentes. En su circunloquio de Maese Pedro faltan alguna piezas claves en el retablo de maravillas. Nos ha faltado la mano en el fuego por la impecabilidad de Mariano Rubio. El brazo larguísimo de Aida Álvarez, la pinacoteca del BOE, el mercadillo de Juan Guerra en la sevillana Plaza de España, el búnker de la Moncloa rezumando cuñados a tresbolillo, el referendum de la OTAN, el caso Harry el "sucio" alias Amedo, el inenarrable Intxaurrondo con Galindo adosado, el delincuente ladrón y chantajista Roldán al mando de la Benemérita, las condenas juramentadas de Vera y Barrionuevo que salvaron de la quema al desgastado ex chaval de Buenavista en crisis, el desastre provocado en la PSV para hacer caer la decencia incontestable de Nicolás Redondo, que asqueado había abandonado el escaño parlamentario ya incompatible con cualquier asomo de coherencia decente, la Guerra del Golfo y la parte suculenta de pastel a la que según él España no podía renunciar ahora que ya estaba inscrita entre las potencias democráticas de la vergüenza filobelicista, el estado-cloaca, definido así con un cinismo impresionante en la SER una mañana cualquiera ante las preguntas y el asombro estupefacto de Gabilondo. Sí, aquel discurso que justificaba el terrorismo del Estado, como la cloaca necesaria para la limpieza de aguas residuales y hediondas de todo estado democrático que se precie. Inolvidable. Aunque se ve que él , Felipe el amnésico, lo ha olvidado. Dice en la entrevista que tiene muy mala memoria, como su madre. Vaya por Dios, González, qué mala suerte tienes. Pero no te preocuopes, la memoria de los conciudadanos tiene mejor genética. Y no olvida. No es que se te quiera pasar la factura de tus irresposabilidades gravísimas, es que nos conformaríamos solamente con que tuvieses la prudencia de callarte y el buen gusto de desaparecer de la climatología social y política. Ya que no posees la coherencia ética del arrepentimiento, ni la sabia virtud de la humildad , ni la capacidad para asumir los resultados de tus decisiones pésimas.

No sólo eres responsable de delitos reales como la vida misma, sino también de algo más y quizás de mucha más grave repercusión: Mataste y liquidaste en tu inutilidad hamletiana y dubitativo-pragmática, pseudofiolosófica, el potencial inocente de un pueblo entero. De un conjunto de autonomias que nacían unidas al proyecto práctico socialdemócrata, pero más allá de las ideologías. Era una España renovada y recién nacida a la esperanza la que se fió de tus palabras programáticas. Una España trabajadora y sacrificada, aplastada durante centurias por la dictadura del miedo, la chulería de la sinrazón, los chismes de sacristía y el porcojonismo. Un pueblo que sólo aspiraba a respirar libertad sin ira. Dispuesto a todo. Diez millones de votos os pusieron en las manos el futuro. Y vosotros, contigo a la cabeza, lo hicísteis picadillo.

Aún resuena tu voz infraética repitiendo un mantra importado de tu amigo chino el dictador Ling-Piao: "Gato blanco, gato negro, da igual. Lo importante es que cace ratones". Hay que ver lo peligroso que puede resultar un consejo en la ausencia de lucidez para aplicarlo. Se toma al pie de la letra. Literalmente. Y se sueltan a saco los gatos hambrientos de la ambición, de la avaricia, de la falta de verdaderos proyectos al servicio de los ciudadanos. La ausencia total de referencias morales que consideban a Tierno Galván una reliquia reducida al municipio y a J.Luis López Aranguren, un cura desfasado, de sermones obsoletos. ¿Qué sabrían ellos de cazar ratones, verdad? Fueron solamente unos infelices condenados por la dictadura, por pensar. Unos utópicos para colocar en el ojal de la chaqueta mutable, que venía bien tener en la trastienda de Ferraz para lavar las manos de Pilatos cuando hiciese falta. Pero mientras, había que ser muy prácticos. Y echarse al monte de la corrupción cuando conviniese a los planes personales y de partido. Porque la democracia cuesta mucho dinero. Como afirmó Carmen Romero, tu ex, en más de una ocasión,cuando se le preguntaba qué opinaba del despilfarro de nuevos ricos entre los supuestamente austeros socialistas...Ella se debatía entre su conciencia y la fidelidad a tu despropósito.Mientras creyó en ti, confirmaba tus tesis.

Gracias a ti, Felipe, los españoles hemos reedescubierto otros mantras, esta vez de origen hispánico: "en todas partes cuecen habas" o "en buenas tierras, también crecen malas hierbas". Y hay que aprender a distinguirlas de las buenas y comestibles.

Ahora, con la reflexión dubitativa y melancólica, te has vuelto ecologista indumentario , artesano del ocio pensionista y has cambiado la chupa de cuero de ayer, por la de dril azul proletario de hoy. Como la camisa de los falangistas que han arrinconado al juez Grazón. Será que la corrupción , como la virtud, no tiene fronteras y agrupa por colores pragmáticos y actitudes. No por ideales realizables.

Como ves, Felipe, la caza del ratón da mucho juego. Aún permaneces en el recuerdo como un sacamuelas de feria. Un charlatán difuso con magnetismo embaucador y sin sustancia, capaz de batir el patético record de hablar y hablar durante horas y horas sobre el estado de una nación harta de oirte, sin responder a una sola pregunta concreta. Algo así como Camps pero con mucho más glamour en la incontinencia verbal y menos remilgos meapilas. Perdido en un laberinto de pasadizos dialécticos en dispersión. Con latiguillos como éste al final de cada perorata inextricable e intrincada como un bosque de sombras indefinidas: "Señorah y señoreh diputaoh, teniendo en cuenta la coyuntura ehpesifica y lah sircunstansiah evidentemente indihcutibleh de una situasión eminenetemente compleha, creo que con ehte dihcurso queda absolutamente clara la posisión del gobienno".
Aún flota en el aire aquella incógnita que acabó por responderse sola con el tiempo "¿Cómo una mujer sindicalista, comprometida seriamente, discreta y responsable, y además,guapísima y elegante, como la Romero, puede estar casada con semejante indivíduo?" Carmen, serena y sonriente como siempre, lo aclaró el año pasado cuando nos enteramos por la prensa de vuestro divorcio oficial y de que ella llevaba tiempo con alguien más lúcido y seguramente menos plasta. "Hace más de veinte años que ya no estábamos juntos", dijo con expresión de felicidad. Buff, menos mal!, respiró el paisanaje empáticamente. Hacía ya 20 años, también, que todos los demócratas normalitos, menos el sector de la ONCE de izquierdas acomodaticias, malabaristas del enjuague, se habían divorciado de tus mundos de yuppy ex marxista, ex socialista, ex pabloiglesista, filibustero del poder y arrima ascuas a la sardina de una pragmática que sólo te ha favorecido a ti y a tus negocios privados. Porque lo que es tu pobre partido se quedó a tu paso, no sólo partido, sino destrozado, hecho migas, gracias a tus estrategias de vanguardia gatuna en blanco y negro, como cualquier película antigua de Buñuel. A ver, ¿como "El ángel exterminador","El perro andaluz" o los tambores de Calanda con Labordeta al mando de la conciencia social? Ya da lo mismo.

Sólo queremos pedirte un último favor, igual que a Aznar, ese alma gemela y complentaria, Piscis como tú, Felipe de nuestras pesadillas. Retiraos ambos a vuestras vida privadas y no nos aburrais más con lamentaciones a destiempo,con esos masters de ultramar sobre lo que no fuisteis capaces de hacer y con una cara tan dura como inmutable. Que con los años está adquiriendo dimensiones aberrantes y una amnesia imposible.

La gente como vosotros nunca llegará a responsabilidades que os vienen enormes, cuando los sueldos y beneficios de los diputados, senadores, alcaldes, presidentes y demás laureados adjuntos, se equiparen a los sueldos y recursos normales de la ciudadanía. Y den sólo para vivir honestamente. Justito y con un control constante de cuentas por parte de un comité responsable y competente. Cuando meterse en polìtica signifique perder ventajas económicas por vocación de servicio. Cuando se requiera un valor y un espíritu de sacrificio igual a la honestidad y un ego por lo menos en la fila veinte. Cuando se haya aprendido a conjugar en la práctica el verbo dimitir. Cuando la intriga sea una vergüenza y no un recurso. Cuando los políticos estén en la onda de Marcelino Camacho, de Redondo, de Anguita, de Gandhi, de Pablo Iglesias, de Adolfo Suarez o de Gutierrez Mellado. De Nelson Mandela. Y de Zapatero. Sí, también. Ya sabemos que sólo lo apoyas por pura disciplina de partido, pero que le consideras un utópico y un inexperto. Y que te encantaría asesorarle en el sex-appeal tu arte oratoria y lianta, pero no lo vas a conseguir. Ese chico, no necesita vender aquello en lo que cree, ni ponerle ornamentos verbales a quello en que no cree. Es transparente. Deja los discursos a la fideuá interdental de Rajoy y hace lo que puede en una Europa oscurecida que está así, podrida de intrigas neocon, precisamente porque los falsos socialdemócratas como tú le habeis arrancado los ideales más altos y la habeis dejado en cueros ante la barbarie del parné y de los talibanes del bienestar egoísta a costa de lo que sea.

Si no has pagado lo que debes a los españoles, por lo menos, cállate y desaparece en el anonimato. No te compares con Suarez, que te daba y te da aun cien vueltas en vergüenza ,dignidad, salud ética y sentido responsable del servicio al ciudadano, a pesar de su alzehimer . Y cuando vengan a pedirte tu experimentada opinión para recordar el acento de Suresnes, díles la verdad, como en aquella canción de Mustaky : "Il est tres trad". Je ne sais pas.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Tomado del diario Público

¿Cuánto nos cuesta la visita del Papa?

El taxi más caro del mundo circulará este fin de semana por Santiago de Compostela y Barcelona. Se llama papamóvil, y cada hora de trayecto con ocupante divino sale por 800.000 euros de nada. O lo que es lo mismo: 13.333 euros por cada minuto que pase Benedicto XVI en España. Aunque el problema no es el precio, sino quién paga la mayor parte de esta abultada factura. Los papamóvil –han traído dos– llegaron la semana pasada a bordo de un avión Hércules del Ejército español. Es decir, fue el dinero de todos los contribuyentes el que también cubrió el traslado del vehículo privado de este señor, don Joseph Ratzinger, cuyas próximas visitas pastorales costarán a las menguadas arcas públicas 29,8 millones de euros.

El gasto en dinero público y la tarifa por horas las ha calculado la organización Europa Laica: tres millones de euros en Santiago, 1,8 millones en Barcelona y 25 millones el año próximo en Madrid. No sabemos si estas cuentas se quedan cortas o se pasan porque, inexplicablemente, no está del todo claro el dinero público empleado. El coste de las visitas no aparece detallado, sino que se reparte en varias partidas para que abulte menos –como el traslado de los papamóvil, que paga Defensa–.

Sabemos que Benedicto XVI viene a predicar su testamento. Sabemos también que la visita es religiosa, y no como jefe del Estado teocrático del Vaticano. Sabemos que esta gira está bendecida por cada ayuntamiento y autonomía implicados, y también por el Gobierno, esos rojazos comecuras que llevan meses pactando cada detalle con Roma y Rouco Varela. Sabemos que incluso hay descuentos fiscales para las empresas que financien estas misas –dinero que dejará de cobrar Hacienda–. Pero es un misterio lo que nos cuestan los viajes del Papa a este estado aconfesional llamado España.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Los castigos no solucionan nada

Comentarios: 31 | ELENA HERRERA

Juristas y colectivos de mujeres dudan sobre su posible regulación jurídica.

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Recojo esta noticia en el dario Público de hoy. Una pregunta que debería dar pie a una reflexión profunda. ¿Se puede corregir un vicio social a base de castigo o penalizaciones? Creo que no.

Se puede reprimir y vencer, pero nunca convencer a quienes no han comprendido desde su conciencia lo que significa el insulto en cualquier modalidad. Qué significado cruel tiene la burla sexista, racial o xenófoba. La burla no tiene nada que ver con el sentido del humor. El humor verdadero es una simpática y aguda manifestación de la inteligencia. y del ingenio Nunca es insultante. Nos acerca más a una tierna ironía capaz de descubrir el sentido lúdico de las situaciones que se pueden criticar salvando a las personas. Sin embargo la burla es obscena y lesiona la dignidad del individuo que es objeto de ella. Lo despoja de su humanidad y lo convierte en objeto de vituperio, de irrisión pública. Pero además reduce a cero la humanidad del burlante. Una persona que humilla a otra y además la convierte en el centro de sus ataques ridiculizadores, sin otro afán que degradarla, es indeseable. Sí, indeseable era una palabra que allá por los años 50 de mi infancia, se usaba muchísimo para definir a alguien con quien no apetecía encontrarse ni tener cerca. Era un automarginado moral. Un individuo que estando en una situación social de normalidad elegía marginarse por maleducado, por infame y por incapacidad manifiesta para la convivencia. Alguien que provoca con su conducta el alejamiento instantáneo del resto de sus congéneres, cuando éstos se sienten incómodos o agredidos por sus comportamientis anómalos y ofensivos.

Si embargo hoy,aquí, la inconsciencia nos lleva a no tener en cuenta esa lacra cruel de la burla, incluso la burla y el escarnio se han convertido en espectáculo de masas. Se coloca a un personaje determinado en el centro del cotilleo nacional. Se le exhibe, se le escanea, se le averigüa la vida, se le tira de la lengua para que cuente sus peripecias en público, se le asedia por la calle micrófono y cámara en rsitre y se le convierte en bufón universal. Con la bendición de los críticos y periodistas que no hacen nada más que hinflar el globo del patetismo nacional, criticando, defendiendo y condenando al pobre desgraciado que ha tenido la debilidad de entrar al trapo de la "fama".

Con este panorama indecente ¿quién va a poner el cascabel al gato? ¿a quién multar? ¿por dónde empezar el castigo, por el linchamiento mediático? ¿por el pobre zascandil que se extralimita en sus manifestaciones viscerales? ¿por el corrillo amplificador de tonos que lo lanza en público? ¿por la prensa que lo populariza y lo magnifica? ¿por los lectores o espectadores morbosos que siguen la ruta del desguace moral incapaces de saltarse la página o de pasar de canal cuando esa bazofia empastra el aire y la mirada? ¿valdría de algo una multa general a un país garrulo y obsceno por aburrimiento? Creo que no. Sinceramente. Mejor sería dar contenidos éticos y cívicos en la educación escolar. Mejor sería que el Estado crease escuelas de padres ,de asistencia obliagatoria. Que el ser padres implicase los estudios paralelos a los de los niños, pero en un sentido pedagógico de los valores. Mientras los hijos aprenden a multiplicar y hacer análisis gramatical, los padres deberían aprender como vivir con valores, como ser más limpios de pensamiento,de deseos y de actos. Como llevarse bien entre ellos. Como solucionar las crisis de pareja sin acabar en el abogado ni en el psiquiatra. Como separarse civilizadamente cuando todo termina. Como corregir y estimular a sus hijos con alicientes positivos y sólidos. Como darles ideales que no les limiten al consumismo y al poderío, a la imitación de famosos drogadictos o de personajes televisados y deleznables. Como enseñarles a no copiar a nadie y ser ellos mismos. A no necesitar ver en la tele como se destroza la imagen de otros para divertirse en plan circo romano del siglo I.

Las multas de tráfico tienen sentido porque hay un código de circulación que todos los conductores conocen por fuerza. Lo han estudiado. Se han examiniado y han tenido que aprobar para conducir su coche. Pero ¿quién ha estudiado el modo de conducir su vida? ¿de convivir con normalidad?¿qué cursos enseñan a respetar los límites de la libertad personal cuando tropieza con la dignidad del otro? ¿quién nos enseña el comportamiento adecuado,dónde se aprende la lucidez y el respeto unido a una sana autoestima? ¿Sería lógico exigir la práctica de lo que no se conoce ni se ha visto como ejemplo cercano? ¿Si un estado tiene un alto nivel de corrupción autonómica, institucional, financiera, religiosa, etc, puede multar a los ciudadanos que se corrompen por el morbo de la burla cruel? ¿tiene esa sociedad herramientas y métodos para detectar el origen variopinto de sus padecimientos, que confunde con su idiosincrasia y sus particularidades nacionales?

Lo de las multas por por carencia de vergüenza o de dignidad humana prosperaría en un contexto donde la conciencia personal detectase las propias responsabilidades. En un caos incontrolable de histerias y de frustraciones, de abusos teleradiados, de iras contenidas o sin contener,de machismo y feminismo a la greña constante, de tradiciones acorazadas que tapan pulsiones rupestres en forma de sanfermines, corridas de toros, cabras despeñadas o peleas de gallos, de oposiciones irracionales a todo aquello que no se puede dominar y controlar poco resultado pueden dar las multas por burla cruel, cuando la sociedad es una burla cruel de sí misma.

Voto porque haya escuelas de adutos de asistencia obligatoria par poder tener escolarizados a los hijos. Que las empresas públicas y privadas exijan el certificado de esos estudios prácticos de formación permanente para poder entrar a trabajar en ellas. Esto sí que daría resultado y sentido a la existencia de las multas por ínfimo uso y desgaste de humanidad.