viernes, 22 de marzo de 2019

OI AMA EUSKAL HERRIA PIANO BENITO LERTXUNDI

La SOLUCIÓN más sabia al CONFLICTO CATALÁN (JULIO ANGUITA)

 

Querido y entrañable Julio, escucharte o leerte es una conexión con la sensatez y la conciencia despierta. Te echamos de menos en la gestión política, pero siempre estás presente como referencia valiosa en el alma de la democracia y de la dignidad, de los DDHH...de la esencia soberana de un pueblo sometido a la mendicidad miserable de un legalismo farisaico, absurdo y mentecato, en las ántipodas de la legitimidad. Institucionalizar la basura que nos infecta, lavarle la cara y maquillarla sin hacer limpieza primero en los archivos de la desmemoria, es lo que tiene...Seguramente estos disparates deben ser por el karma histórico: llevar este desastre durante siglos a otro continente y dejarlo hecho trizas para los restos, en todos los sentidos, a imagen y semejanza de sus "conquistadores", seguramente es la causa de nuestro desastre crónico. Pura justicia poética. Cuando se hace daño a otros, especialmente, a los indefensos e inocentes, en realidad se lo hacen a sí mismos. La Historia es el testigo más fidedigno de esas tramas seculares. España se lleva la "recompensa" de las dictaduras y de los políticos incapaces y corruptos, lo mismo que EEUU genera peña como Bush, Trump, la pasta terminator, el kkk o los psicópatas matarifes por derecho constitucional a tiro limpio por cualquier chifladura...El imperialismo capitalista está en la lista negra de esa lotería infernal. Y España aun no lo ha comprendido. Sigue en sus trece, haciendo méritos para prolongar la agonía del muermo heredado, a golpe de bandera y de destarifo crónico. ¿Será por eso que nuestros emigrantes no quieren volver ni sienten nostalgia por su tierra de origen, que en realidad es más un marrón insoportable que una pérdida digna de echar en falta?

Valencia, el Ayuntamiento informa

Amb Mª Ángeles Durán Heras, 
catedràtica de sociologia, investigadora espanyola especialitzada en l’anàlisi de les cures i la seua relació amb l’estructura social i econòmica.-Premi Nacional d’Investigació Pascual Madoz-Doctora honoris causa per tres universitats-Premi Nacional de Sociologia i Ciència Política del CIS. 

“TREBALLADORES DE LES CURES. EL LLARG CAMÍ CAP A LA IGUALTAT” CONFERÈNCIA                                                                                                                                                                        
26 març, 18 hSala Conferències ADEIT - Fundació Universitat Empresa (Plaça Verge de la Pau, 3)  
Oberta al públic fins a completar aforament 
Con Mª Ángeles Durán Heras, catedrática de sociología, investigadora española especializada en el análisis de los cuidados y su relación con la estructura social y económica.-Premio Nacional de Investigación Pascual Madoz-Doctora honoris causa por tres universidades-Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política

Otro regalazo a portata di mano, por parte de los doctores Guillermo Basauri y Gualberto Díaz, cómo no, desde 'Hablando de homeopatía', una de las webs más necesarias e imprescindibles que se puedan imaginar. Gracias, doctores. Si hay ángeles sueltos por este mundo, sois vosotras, los y las médicas de verdad, enteros, y no en fascículos; cuando ciencia y amor se confabulan en conciencia y en luz, la esperanza se recupera en el mundo. ¡Gracias!



10 preguntas frecuentes sobre Homeopatía que nos hacen a los médicos en la consulta



 21-marzo-2019

En este vídeo-post, el Dr. Gualberto Díaz y yo mismo vamos a daros respuesta a algunas de las preguntas más frecuentes de los pacientes sobre la Homeopatía cuando acuden a nuestras consultas. 



1. ¿Quién puede tomar medicamentos homeopáticos?

Esta es de las preguntas que tienen una respuesta más sencilla; todo el mundo.
Los medicamentos homeopáticos son tan seguros que nos permiten poder utilizarlos en todo tipo de pacientes, incluyendo bebés y niños pequeños, ancianos, mujeres embarazadas y personas que están tomando otro tipo de medicamentos. Incluso las personas diabéticas pueden tomar los medicamentos homeopáticos en su forma más frecuente de utilización, los gránulos, sin riesgo de alterar sus niveles de azúcar en sangre.

2. ¿La Homeopatía es más eficaz en los niños que en los adultos?

La Homeopatía sabemos que actúa estimulando los mecanismos propios de regulación del organismo. Esta es la manera que tiene de llevarnos de nuevo a un estado de salud.
En este sentido, presuponemos que los niños tienen que ser siempre mejores respondedores a los tratamientos homeopáticos al presuponerles también mayor vitalidad y mayor capacidad de respuesta biológica.
La realidad es que vemos grandes respuestas a los tratamientos homeopáticos en todo tipo de personas y en todos los rangos de edad. Así, en nuestra experiencia, nos gusta contestar que, cuando el medicamento homeopático está bien indicado, vemos muy buenas respuestas en todo tipo de pacientes.
En realidad, lo que podemos esperar de un tratamiento homeopático en relación a la respuesta del paciente es lo mismo que lo que debemos esperar con cualquier otro tipo de tratamientos; cuanto menos grave y menos cronificada sea una dolencia y mayor vitalidad tenga la persona que la sufre mejor será el pronóstico que podemos esperar de nuestro tratamiento, sea cual sea.
Pero insistimos en la utilidad y en la capacidad de mejorar la salud de todo tipo de personas incluyendo los pacientes más mayores y las personas debilitadas por cualquier circunstancia. Es más, al ser medicamentos tan seguros podremos usarlos en este tipo de pacientes con la confianza de que no les causaran problemas a nivel de órganos sensibles como puede ocurrir con otros medicamentos.

3. ¿Si estamos tomando otros medicamentos la Homeopatía tiene menos efecto?

Siempre decimos que el mejor medicamento es el que necesita cada paciente. De esta manera, el médico tiene que valorar cuál es el tratamiento que necesita cada persona teniendo en cuenta una máxima: Hacer el mayor bien con el menor daño. Y si el daño es ninguno, pues ese será el tratamiento ideal.
Uno de los valores más destacables del medicamento homeopático es la posibilidad que nos da de combinarlo con cualquier otro medicamento sin riesgo de interacciones entre ellos. Así podremos sumar los efectos deseados de cada medicamento asegurándonos minimizar el riesgo de efectos cruzados entre ellos.
No solo el uso de otros medicamentos no disminuye el efecto de la Homeopatía sino que, en muchos casos, será esta sinergia la que consiga los mejores resultados para nuestro paciente. Esto es muy fácil de entender en el caso de infecciones graves en donde podremos usar un antibiótico que actúe atacando a las bacterias y sumar un medicamento homeopático que estimule las defensas del paciente. ¿Puede haber mejor sinergia? Y esto es aplicable a infinidad de situaciones clínicas que vemos a diario en la consulta.

4. ¿Si estoy tomando homeopatía se lo tengo que contar a mi médico?

, y sí.
Hace un tiempo, no mucho, ya escribía un post en relación a esto porque siempre nos ha parecido un asunto de una importancia máxima. Cómo vamos a hacer la mejor medicina, cómo vamos a cuidar de la mejor manera posible a nuestros pacientes sin conocer todos los tratamientos y medicamentos que están siguiendo y tomando. Es tan obvio que no merece mucho comentario.
El único que pierde cuando el médico no conoce información relevante de su paciente es, precisamente, el paciente. Y la medicación que uno toma es de las cosas más importantes a tener en cuenta a la hora de valorar la evolución de una enfermedad.
¿Cómo vamos a saber por qué está mejorando un paciente si no sabemos lo que está tomando?
Ahora la cuestión es si los médicos estamos siempre a la altura que debe esperarse de nosotros. Porque el médico debe respetar y comprender las decisiones que su paciente, bien informado, tome en relación con su salud. Sí, digo bien, con “su salud”, que no es nuestra.
Invito a leer este post del Dr. Gérvas en el que reflexiona, entre otras cosas, sobre este asunto del que estamos hablando.

5. ¿Es usted médico de los de verdad?

Esta es de las preguntas divertidas porque, la mayoría de los pacientes, según se escuchan la pregunta tienden a disculparse por miedo a haberte ofendido con la duda.
Yo siempre les digo que la duda no solo no ofende sino que están en todo su derecho de conocer la cualificación del profesional sanitario que les va a tratar.
Cualquier terapia médica no convencional debe ser ejercida por un médico cualificado y esto es algo que debe exigir todo paciente, pero no solo a su terapeuta sino a toda la administración.
Una de las responsabilidades de la OMC y de todos los colegios de médicos es el de trabajar para evitar el intrusismo médico que es el único y verdadero riesgo que puede tener una persona al decidir acudir a alguien que utilice estas terapias médicas no convencionales.
Un médico experto en Homeopatía primero es médico y, como tal, siempre actuará con toda su profesionalidad recomendando el o los medicamentos o tratamientos que considere más adecuados para cada caso. Y, si como médicos intentamos por encima de todo aliviar a nuestros pacientes causando el mínimo daño (ninguno a poder ser), el uso de los medicamentos homeopáticos en nuestra práctica diaria debiera ser la norma.
Insisto, perseguir el intrusismo médico y fomentar la formación reglada de médicos, farmacéuticos y veterinarios en esta disciplina médica deben ser dos exigencias básicas de la población hacia sus autoridades sanitarias. 

6. ¿Dónde podemos conseguir los medicamentos homeopáticos?

Esta es otra pregunta de las fáciles. El medicamento homeopático, como el resto de los medicamentos, son de venta exclusiva en farmacias.
Digo esto porque hay que saber que si compras un medicamento homeopático en un lugar que no sea una farmacia o lo están vendiendo irregularmente o no es un medicamento homeopático.
Por supuesto que se pueden conseguir por internet, siempre que sea una farmacia la que lo esté vendiendo a través de este medio.
Así que en este sentido también máxima seguridad; medicamentos regulados y de venta exclusiva en farmacias.

7. ¿En que se diferencian de los medicamentos convencionales?

La primera diferencia tiene que ver con su proceso de fabricación que es único y diferenciado del resto de los medicamentos y es, precisamente esto, lo que le da al medicamento homeopático su forma particular de actuar en el organismo.
Hay que decir que este método de fabricación del medicamento homeopático está totalmente regulado y tiene los mismos niveles de rigor y control que el aplicado al resto de los medicamentos.
Una vez dejado bien claro el asunto de la seguridad en todo su proceso de fabricación hay otro aspecto que nos parece absolutamente relevante y es la manera en la que el medicamento homeopático actúa en el organismo, pues lo hace estimulando los mecanismos de regulación del propio cuerpo. Y lo hace teniendo en cuenta la globalidad del paciente.
Un ejemplo real para que se entienda esto que queremos contaros. Hay publicado un estudio en el que se quería ver el efecto de la Homeopatía individualizada, los antidepresivos y un placebo en el tratamiento de la depresión en mujeres perimenopáusicas. Lo que se vio fue que el medicamento homeopático era igual o más efectivo que el antidepresivo y que ambos eran mejores que el placebo.
Hasta aquí fenomenal pero es que ahora viene lo mejor porque lo que también se vio es que el medicamento homeopático individualizado, prescrito según el diagnóstico de depresión y teniendo en cuenta además las características particulares de cada paciente, no solo mejoraba la depresión sino que actuaba mejorando en muchas pacientes otras dolencias asociadas como el insomnio o los sofocos, cosa que no ocurría con el antidepresivo.
Esto es así porque al mejorar un síntoma a través de una regulación global del organismo es totalmente esperable que otras molestias también mejoren.
Esto también nos da la dimensión de las posibilidades que tenemos de combinarlo con otros medicamentos para mejorar la eficacia en el tratamiento de muchos cuadros. Por ejemplo, en una infección severa podremos utilizar el antibiótico que ataca a la bacteria junto con el medicamento homeopático que estimula las defensas del paciente, como ya hemos comentado unos párrafos más arriba, o acompañando a una cirugía para que la cicatrización y todo el posoperatorio se desarrollen lo mejor posible. Magnífica sinergia.

8. ¿La Homeopatía es medicina natural?

Si entendemos a la Homeopatía como medicina natural en el contexto de una terapéutica que es segura, que no daña al organismo y que actúa, como decíamos, estimulando los propios mecanismos naturales de autorregulación del cuerpo, teniendo en cuenta a la persona en su globalidad biológica, social y emocional, pues sí, podríamos considerar a la Homeopatía como una medicina natural. 

9. ¿Los medicamentos homeopáticos tienen efectos secundarios?

Hay que tener en cuenta que cualquier sustancia con un efecto biológico en el organismo puede, en un momento dado, provocar un efecto no deseado.
Lo que ocurre con la Homeopatía en este caso es que los efectos secundarios que se han descrito han sido siempre muy escasos, leves y transitorios, de manera que, en la mayoría de los casos, no es necesario ni tan si quiera retirar el tratamiento, tan solo ajustarlo a la necesidad del paciente.
Podemos decir sin duda que son los medicamentos más seguros de nuestras oficinas de farmacia hasta el punto de que podemos usarlos con total seguridad en bebés, mujeres embarazadas, en personas mayores y en pacientes polimedicados. 

10. Una pregunta muy… ¿curiosa?

Quiero terminar nuestra lista de 10 preguntas frecuentes en consulta con una que me hacía hace muy poco una paciente y que quiero compartir con todos vosotros, y no por frecuente sino porque creo que explica muy bien el punto de sin sentido al que ha llegado esta campaña de acoso, desinformación e “infoxicación” que estamos viviendo en nuestra sociedad.
Cuarta consulta con una paciente que había venido por un problema puntual pero que no conseguía aliviar desde hacía mucho tiempo. Todo había ido muy bien, se sentía ya totalmente recuperada y ya, terminando la consulta, le estaba dando alguna indicación para cerrar el tratamiento y darle el alta, cuando me pregunta:
Perdone doctor, pero ¿esto de la Homeopatía funciona de verdad?
Claro, yo levanté la vista de la receta y debí mirarla de una manera que la pobre mujer enseguida se disculpó. Yo le pregunté dónde estaba la cámara oculta y los dos nos reímos un rato de la situación tan divertida que acababa de ocurrir. Divertida sí, obvias, por supuesto, lo dramático de que se esté haciendo dudar a las personas hasta de sus propias experiencias.
Seguimos haciendo un poco de broma sobre la naturaleza humana, lo porosos que podemos llegar a ser, me volvió a repetir lo contenta que estaba con el resultado del tratamiento y no la he vuelto a ver. Pero debía estar contenta de verdad porque algún paciente ya ha venido de su parte.
Esperamos que os hayáis sentido identificados con alguna, al menos, de estas preguntas frecuentes y, por supuesto, estamos a vuestra disposición en este blog para intentar dar respuesta a todas esas otras preguntas que tengáis en torno a la Homeopatía. Lo haremos siempre desde nuestra experiencia y nuestro cariño.
#Homeopatíasuma

¡¡¡¡Yayo Herrero for presidenta, porfa!!!!!

Carta a la comunidad de CTXT

Un acto de amor por la vida y con la gente

Y de repente, en las últimas semanas irrumpieron jóvenes y adolescentes para exigir responsabilidades, su derecho al futuro. Salen para denunciar las falsas soluciones: el sacrificio de lo vivo que supone el capitalismo
Yayo Herrero

<p>Huevo frito.</p>
Huevo frito.
LA BOCA DEL LOGO
20 de Marzo de 2019-Público
Querida comunidad de CTXT:
Este 15 de marzo ha sido un día muy especial para todas las personas que estamos preocupadas por la situación política y económica y,  a la vez,  somos conscientes de que la crisis ecológica y sobre todo el binomio inseparable que conforman el cambio climático y el declive de energía y materiales están en el núcleo central de esta crisis.

El viernes, la gente más joven abandonó sus institutos y universidades para denunciar que los adultos de la sociedad de la que forman parte han declarado la guerra a la vida y están haciendo inviable su futuro. Jóvenes, adolescentes, niños y niñas han puesto un espejo delante de la sociedad en la que viven. La imagen reflejada parece pintada por Goya. Representa a Saturno devorando a sus propios hijos. A ellos. Por eso salen a la calle.
Nuestra sociedad se autodenomina sociedad del conocimiento pero la economía y la  política que la organizan son analfabetas en el plano ecológico, es decir, en el plano de la vida, y las subjetividades e imaginarios que se crean bajo ellas discurren divorciados de la realidad material.
Se nos ha olvidado que somos una especie viva que obtiene absolutamente todo lo necesario para vivir de ese medio natural. Hemos aprendido a mirar a la naturaleza –y a los cuerpos– desde la exterioridad, la superioridad y la instrumentalidad.

De forma demasiado extendida, existe la creencia de que la biosfera es una especie de máquina previsible y controlable a voluntad por la tecnología, que los ciclos naturales degradados son reparables o que lo materiales agotados son sustituibles por capital.
En apenas dos siglos, y sobre todo en los últimos sesenta años, hemos desmantelado los equilibrios dinámicos de los ecosistemas y esquilmado los bienes naturales imprescindibles para que ese mundo se sostenga.
El cambio climático es una de las consecuencias más incontrolables de una economía que ha funcionado como un sistema digestivo insaciable, que en apenas dos siglos ha devorado energías fósiles que tardaron trescientos millones de años en ser producidas.
Los ecosistemas, abandonados a sus propios mecanismos, suelen ser muy conservadores y su ritmo de evolución es lento. Sin embargo, las transformaciones de origen antropogénico en la naturaleza han sido, y son, intensas y vertiginosas.
La magnitud y velocidad de los cambios actuales en los ecosistemas (pérdida de biodiversidad, extractivismo, proliferación nuclear o bombardeo de productos químicos ajenos a la vida) se unen al cambio climático y están forzando el colapso de la biosfera en su conjunto. Se pone en riesgo la propia existencia de la vida tal y como la conocemos.

Y no es que no lo supiéramos. A comienzos de los años 70 se publicaba el informe del Club de Roma sobre los límites al crecimiento. En él se alertaba sobre la inviabilidad del crecimiento permanente de la población y sus consumos en un planeta que tenía límites físicos. Desde entonces, la comunidad científica ha ido proporcionando información que avisaba de la intensificación del proceso y de las consecuencias potencialmente catastróficas que podía tener. En paralelo, los mercaderes de la duda se ocupaban de alentar y financiar el negacionismo y la estigmatización de los movimientos sociales, personas o pueblos y sociedades que resistían.
Hoy nos encontramos ante un verdadero atolladero. Ese gran almacén y vertedero inagotable que algunos veían en la naturaleza tenía efectivamente límites que ya están sobrepasados y, a pesar de sus promesas y discursos, ni el capital ni la tecnología son capaces de reparar el daño que ellos mismos crearon.

La propia humanidad empuja la dinámica planetaria hacia una nueva situación en la que la vida se hace extremadamente difícil: aumenta la frecuencia y la fuerza de los eventos climáticos extremos; se incrementa la incidencia de los grandes incendios en lugares como Australia, California, Amazonía, Indonesia, Chile, Portugal o España; se está produciendo el crecimiento del nivel de los mares y se espera,  en el caso más favorable, un aumento de unos 40 cm a final del siglo XXI –lo que comportará la desaparición de lugares como el Delta del Ebro, múltiples playas o los estuarios del Guadiana y Guadalquivir–; disminuye la capacidad de producir alimento; hay –y serán más agudos– problemas con el abastecimiento de agua dulce; se manifiestan cambios en las corrientes marinas…
Hasta hace poco, y a pesar de ser un problema de un calado monumental, la profundidad de la crisis ecológica ha permanecido invisibilizada y orillada en el debate social y político. Las repercusión y consecuencias de esta crisis sobre la vida humana, la economía y la política han pasado inadvertidas para la mayoría.

Y de repente, en las últimas semanas irrumpieron jóvenes y adolescentes para exigir responsabilidades, para exigir su derecho al futuro. Con un sentido común y pragmatismo aplastante no han salido a la calle para reclamar proyectos ilusionantes ni amables. Salen para denunciar las falsas soluciones, para denunciar el sacrificio de lo vivo que supone el capitalismo, una verdadera religión civil, que como auguró Polanyi tiene el efecto devastador del peor de los fundamentalismos religiosos.
En los últimos días hemos leído entrevistas a personas muy jóvenes, que hablan de liderazgos compartidos, que resisten al afán mediático de detectar líderes unipersonales; hablan de cambio de sistema y lo pergeñan tejiendo una trenza que se construye con hebras de feminismo, ecologismo y justicia con todas las personas y con otras especies. Con esas hebras que se anudan firmes e inseparables.
Recuerdan en sus pancartas que no hay economía o sociedad sin naturaleza;  que la economía es parte de la biosfera, y no al revés como cree la economía convencional. Señalan en sus discursos que si los cambios se reducen a lo políticamente posible y no a lo que se necesita para resolver los problemas, el futuro será duro, o no será.

La fuerte emergencia de este movimiento ha obligado a incorporar en tiempo récord en muchas agendas electorales la cuestión ecológica.
La cuestión es que el Green New Deal, la transición socioecológica, el Horizonte Verde, el postfosilismo, o la etiqueta que más nos guste, debe apoyarse en cuatro pilares irrenunciables: reducción de la huella ecológica acorde a la biocapacidad de la tierra, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta ajustarse a los umbrales definidos en la Cumbre de París, la equidad como criterio rector de la reconversión y la democracia basada en la ética del cuidado.
Acercarse a esto requiere un cambio en el metabolismo económico y en los estilos de vida de unas dimensiones descomunales pero, desgraciadamente, ya no son suficientes las medidas tibias que, aunque bien orientadas, sean irrelevantes para afrontar el problema.
En CTXT, estamos abordando todas estas cuestiones sin miedo, de una forma plural, comprometida, porque los medios de comunicación tienen responsabilidad en la disputa de la hegemonía cultural y en la visibilización de aportaciones que han estado demasiado ocultas.
La tarea es grande y costosa pero desde luego está llena de sentido. Se trata de, nada menos, reconciliarnos con la tierra de la que dependemos, con las personas subyugadas y progresivamente expulsadas. Se trata de reconciliarnos con nuestras propias hijas.
En el fondo, no es más que un acto de amor por la vida y con la gente. Os invitamos a participar esforzada, radical y apasionadamente en esta tarea.
Un abrazo fuerte.

Autora

  • Yayo Herrero

    Es activista y ecofeminista. Antropóloga, ingeniera técnica agrícola y diplomada en Educación Social.

jueves, 21 de marzo de 2019

Querida Lidia, el problema no es la demonización de la política, sino seguir llamando política a lo que solo es un juego obsceno de poderes partidócratas a los que la ciudadanía les ha perdido el respeto, tras años y legislaturas de paciencia más que probada. Circunstancia que los fachas esperan rentabilizar en las urnas como agua de abril, convencidos de que la cosa no va con ellos, y claro que va con ellos... ¿Quienes provocaron la crisis? ellos y su avaricia sin límites ¿Quienes agravaron la situación con una reforma laboral indecente y la supervivencia de los más desfavorecidos con unos recortes del copón? Ellos, sin duda ¿Quienes amordazaron las protestas con una ley medieval? Ellos, sin más. ¿Quienes se lo han llevado crudo en la corrupción hasta las cachas? Ellos, los salvadores de la patria...¿Quienes impiden el voto a los españoles migrantes a causa de tal atraco institucional y la libre expresión en un referendum en Catalunya, como se hizo en Escocia? Ellos, los fachas ¿Quienes han provocado que Catalunya salte por los aires al quitarles el esatut? Ellos, obviamente, los cerriles e incapaces para todo lo que no sea trincar e irse de rositas. Pero, ¿Qué hizo mientras la oposición izquierdista? Se hizo una de escaqueo monumental: abstenerse en el mejor de los casos y apoyar descaradamente a los vándalos en el mismo ataque patriótico. ¿Y crees, Lidia, que debemos seguir votando esa basura que para nada nos representa, para que todo siga igual destrozando la política y a los politoi, o sea a nosotras, el demos, mujeres y hombres en la misma remesa? Precisamente porque queremos una política decente y digna, limpia y sana no podemos seguir votándoles. Por eso es el momento de votar al partido feminista. Por muy mal que nos pudiese salir la iniciativa, no es posible que salga peor de lo que ahora nos aflige y aplasta. No se demoniza la política por no querer semejantes esperpentos al cargo del estado, son los pésimos gestores quienes se demonizan a sí mismos, con conductas degradantes en la manipulación de las leyes a su servicio, -en plan Luis XIV, l'etat c'est nous- impidiendo la reforma de la constitución y una consulta definitiva sobre el modelo de un estado que nunca hemos podido elegir en libertad, sino solo corroborar la trama de maquillaje legalista que el tardofranquismo nos endosó. Ahí está la verdadera demonización del asunto político en España. No nos vayamos por las ramas.




Opinión · La verdad es siempre revolucionaria

La demonización de la política





Es una evidencia que la política está desprestigiada ante las grandes masas. En sucesivos eventos que se han celebrado en varias ciudades de España en estas últimas semanas, organizados  por diversas asociaciones ciudadanas, dedicadas a denunciar y paliar los devastadores efectos de la crisis tales como el abandono de los sectores sociales más desfavorecidos: ancianos pobres, niños abandonados, mujeres maltratadas, la sanidad desmantelada, las trabajadoras explotadas, los desahucios masivos, a los que asistieron centenares de activistas, se hizo hincapié en que aquel encuentro se había organizado al margen de los partidos políticos. Los y las participantes vibraron emocionados con discursos que demonizaban la política y los partidos, rechazando toda participación política e impidiendo que asistieran representantes de los partidos, como si estuvieran contaminados por algún virus infeccioso.
Después de dar enérgicos y emocionantes discursos sobre las explotaciones que sufrían, las participantes –la mayoría eran mujeres- se retiraban entre aplausos. Pero ninguna explicó cuáles eran los objetivos que se pretendían con aquellos encuentros que habían costado muchos esfuerzos, trabajo y tiempo organizarlos, aparte de recordar las desgracias que estaban sufriendo. Se relataron las conocidas quejas: la corrupción de los políticos, el incumplimiento de las promesas difundidas por los partidos antes de elecciones, y se repitieron las consignas habituales: hay que seguir luchando, en la calle tenemos el poder, la unidad de las organizaciones y el repudio de toda identificación con un partido político.
En un encuentro con las camareras de piso en Calviá, Mallorca, se produjo incluso una situación tensa cuando se les indicó que sin apoyar un programa político sus reivindicaciones no tendrían nunca la posibilidad de ser defendidas. Argumentaron que en la asociación había 30.000 miembras en toda España y que cada una tenía un criterio diferente respecto a su opción política y a su voto y que esa pluralidad no podía romperse si la asociación se decantaba por defender una determinada opción ideológica. Ni aún para defender sus intereses.
Entienden que han alcanzado la meta deseada con la supuesta unión de sus componentes, sin entender que los objetivos por los que se agrupan no pueden alcanzarse si no apoyan un partido que las defienda. 30.000 votos diseminados entre las diferentes opciones que se ofrecen a los votantes –muchas de las cuales trabajan en contra de sus intereses-  no tienen ninguna consecuencia. Unidas con una ideología común podrían convertirse en verdadera fuerza política.
Este mismo discurso y estrategia son los que rigen el Movimiento Feminista. El éxito de las movilizaciones de los 8 de marzo no se convierte en el de los partidos políticos que pueden cumplir las reivindicaciones feministas. Si los dos millones de personas que salieron a la calle los 8 de marzo y los 25 de noviembre votaran a las formaciones feministas que durante años se han postulado como fuerzas políticas, ahora tendríamos un verdadero poder en el Parlamento, en los Ayuntamientos, en las Comunidades.
Con una falta de visión de lo que ese estaba dirimiendo en las elecciones andaluzas las feministas no hicieron campaña ni dieron consigna de voto antes de las votaciones, aunque al día siguiente salieron indignadas a manifestarse. Y hoy se niegan, en su mayoría, a apoyar al Partido Feminista, causando verdaderos conflictos cuando se oponen a su participación en las Comisiones y en las asambleas del 8 de marzo y del 25 de noviembre. Con una estrategia suicida los movimientos sociales se reclaman apolíticos y apartidistas para demostrar su virtud. Acusando a los políticos de actuar únicamente movidos por su interés personal, asegurando  que todos son corruptos, “y que todos son iguales”, mantra que recorre las redes sociales y se repite en las tertulias privadas y en los actos públicos, las asociaciones están abocadas a su fracaso.
Creyendo que con las manifestaciones se doblega la voluntad de los que gobiernan, las dirigentes del MF no demuestran más que su falta de formación y de información. Pocas veces el éxito acompaña a las movilizaciones sociales, una de las excepciones fue el fracaso del ministro Gallardón cuando pretendió modificar la ley de aborto. Y por supuesto se trataba de una causa perdida. En todo caso lo que se consigue es alcanzar un éxito pequeño sobre un tema sectorial. Uno de los tristes ejemplos que tenemos de hace pocos años  fueron las manifestaciones multitudinarias contra la guerra de Irak que se celebraron a lo largo y ancho del planeta y que no cambiaron un ápice el propósito criminal de los que gobernaban el mundo, incluido nuestro país.
Se acaba de formar un gran movimiento ecologista de adolescentes y jóvenes que ha emocionado a los ecologistas y a los militantes de izquierda, pero que me temo seguirá el mismo camino que otros y servirá para entretener a las muchachas y muchachos que tienen que invertir sus fuerzas y su juventud en una causa por la que luchar. Mientras el poder les oculta que es el capitalismo el que organiza la depredación del medio ambiente y las guerras que destruyen el planeta. (Ver el artículo de Nazanin Armanian en Público)
Proteger a las víctimas de violencia machista y poner freno al Patriarcado, acabar con las guerras de agresión imperialista, lograr un reparto de la riqueza más justo, modificar la forma de Estado, son objetivos de largo alcance que únicamente desde el poder político se pueden lograr.
Despreciar ese poder no demuestra más que ignorancia de las relaciones de poder. Aunque naturalmente esa ignorancia está orquestada y organizada desde el mismo poder.
El posmodernismo vino a decirnos que olvidáramos los grandes proyectos de transformación del mundo. La destrucción de la Unión Soviética, la derrota de Yugoeslavia, el hundimiento del Muro de Berlín, loa desaparición del mundo socialista han permitido que el Capital domine el mundo. Ese imperialismo que ahora se llama globalización -porque para ocultar la verdad y convertir la mentira en posverdad hay que cambiar el lenguaje- ha ocasionado muchas tragedias en el planeta: la masacre de los indígenas de Latinoamérica, el triunfo de la derecha en varios países latinoamericanos y en EEUU, con la consecuencia de los asesinatos de activistas en Latinoamérica, las guerras organizadas por el complejo militar industrial en todo el Medio Oriente y África, millones de desplazados, huidos de las guerras, de la miseria, de la destrucción de su hábitat, la pobreza que se instala en Occidente, el avance de los fascismos.
Pero la peor consecuencia de la eficaz propaganda del Capital es el desprestigio de la política, de sus instituciones y de su participación popular. Despreciando a los partidos y a los políticos, acusándolos sistemáticamente de aprovechados y corruptos, reclamando la desaparición de varias instituciones: el Senado, las Diputaciones, únicamente se consigue apoyar el Capital. Y lanzar a las masas en los brazos del fascismo que promete resolver rápidamente y eficazmente los problemas. Si los políticos no sirven habrá que reclamar un salvador de la patria.
Los discursos contra el Parlamento y las elecciones ya fueron inventados por Mussolini y copiados por José Antonio Primo de Rivera.
Como en el proyecto del TTIP, el tratado económico que se pretende aprobar entre EEUU y la UE, serán las corporaciones internacionales, es decir el gran Capital, el que decidirá el futuro de nuestras clases trabajadoras. No habrá freno para los propósitos depredadores de las multinacionales: ni Parlamentos, ni gobiernos nacionales ni la administración de justicia, podrán impedir la destrucción del medio ambiente, la explotación exhaustiva de los trabajadores y de las mujeres, los salarios de miseria, la pérdida de derechos sociales y económicos de las grandes masas.
Sin partidos políticos que defiendan las causas por las que la izquierda siempre ha luchado, sin sindicatos que formen un muro ante las pretensiones explotadoras de la patronal, las mujeres y los trabajadores estarán cada vez más desprotegidos, más abandonados ante los propósitos de la derecha organizada.
Eso sí, de momento, nos permitirán manifestarnos con pancartas en la calle.

LA VOZ DORMIDA | Ebri Knight [Videoclip]