viernes, 29 de abril de 2011

El vestuario cuestiona a Mourinho

El vestuario cuestiona a Mourinho

Los futbolistas del Madrid secundan en privado a Cristiano en las críticas al planteamiento contra el Barça: "Jugando todos atrás, no somos nadie"(El País)

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No han sido el Barça ni Guardiola los "enemigos" que han tumbado al Madrid y el prestigio de Mourinho como "mister". El peor enemigo de este buen señor, ha resultado ser el de todo hijo de vecino que se sube a la parra y no sabe bajarse a tiempo o renunciar cuando la parra es endeble y cede bajo el propio peso del trepa. Es el riesgo que uno corre cuando deja las riendas de su vida y su profesión en manos tan peligrosas como la soberbia, la vanidad, la prepotencia y el orgullo. Los tres mosqueteros y el d'artagnan del fracaso final de todo proyecto, de todo trabajo, de todo sueño posible.
Quien desconoce la humildad, que es simplemente la aceptación de la realidad personal y colectiva, está autodestinado al fracaso perfecto. A la autodefenestración inevitable.

Según confiesan los jóvenes futbolistas del Madrid, este entrenador les ha obligado a jugar sucísimo, haciendo trampas, simulando y tratando de engañar torpemente al contrincante y la cosa ha terminado fatal: los futbolistas del Real M. quedaron reducidos a monigotes obedientes y coartados. Replegados en una protección defensivo-atacante, que les bloqueó la creatividad, la frescura del juego, el valor que da el riesgo necesario. Una bazofia absoluta que dejó a un gran equipo en tanga ante otro gran equipo sano y bien vestido con la marca de un juego honesto y directo.

La gran lección que se desprende de estos casos es que la excelencia no se consigue porque se inviertan muchos millones en contratar "genios". Porque ese tipo de genialidad, sin un buen guía, es un arma letal. Y si el guía va también de "genio", el desastre está servido. Los egos se harán la guerra inevitablemente. Una persona entrenada para y obsesionada con el "triunfo", hacia la única meta de "ganar" a cualquier precio, jamás es un "genio". Sino un mediocre ambicioso empeñado en conseguir un nivel que le aúpe, como en unos zancos, por encima de los demás, para que se le vea bien y se le aplauda y le se paguen dineros a espuertas. Y él o ella, puedan hacer de su capa un sayo sin dar cuentas a nadie. Y por supuesto mucho menos a una propia conciencia que no tienen, porque en ese estado es imposible acceder a más. Y, por supuesto, nada más lejos del genio verdadero.

La verdadera genialidad aplicada al deporte se ve muy bien en el trabajo de Del Bosque o de Pep Guardiola. En el clima que son capaces de crear. Construyen convivencia. Nobleza. Fluidez. Inteligencia. Además de no entrenar máquinas de "ganar", sino favoreciendo que surja de cada jugador lo mejor que tiene, lo más elevado de sus posibilidades, primero como hombres y, en paralelo, como profesionales. Y eso se nota a la legua. Marca estilo. Propicia un clima muy distinto. Y los resultados están a la vista.

Parece que el problema del Madrid no son los jugadores ni el entrenador, sino la estructura ejecutiva y la mentalidad de la dirección. Una "filosofía" de la explotación a cambio de los millones invertidos en los cracks que se convierten en mercancía obediente y no pensante. Los directivos están aferrados a un pasado triunfal y quieren repetir y mantener las formas y los métodos de los años gloriosos. No han evolucionado. En la España de los años cincuenta, sesenta y demás décadas del pasado siglo la mentalidad era muy distinta. La cultura también. Y el nivel de conciencia de la sociedad mucho más elemental. Un dictador millonario y adepto al poder como Bernabeu podía ser el soberano absoluto y perenne de un club de fútbol, con la bendición de toda la sociedad. Incluso ser admirado como un gran líder ejemplar. Hoy no.
Los deportistas de entonces eran muchachos de humilde extracción social. Deseosos de fama y dinero para salir de la miseria o de un futuro campesino o proletario. Unos fenómenos espontáneos del balón, del ciclismo, motorismo o del tenis. Que descubiertos a tiempo, como Joselito o Marisol, Pablito Calvo, Ana Belén o Rocío Dúrcal, Bahamotes, Santana, o Ángel Nieto, podían ascender , igual que cometas, por los caminos de la gloria, dirigidos por los muchos bernabéus que andaban " a la caza" del talento natural y en bruto, que a su vez les permitía hacerse de oro. Eran fenómenos aislados. Ahora la energía es nueva. Hoy se valora mucho más un equipo bien avenido y cooperador que un conjunto de individualidades egocéntricas donde cada uno va a buscar su porción particular de éxito. Da muchas más satisfacciones una vida rica en relaciones fructíferas y reconfortantes, que el sufrimiento en solitario de los miembros de un equipo que rivalizan entre sí para ser líderes. Los deportistas pertenecen ya a un modo distinto de existir. Estudian. Se interesan por la cultura, y el deporte para ellos no es la panacea, sino una profesión temporal en la que buscan no sólo el dinero y la fama, sino una vida armónica y satisfactoria, con camaradas y amigos en colaboración. Saben que la "estrella" se eclipsa pronto y el hombre debe seguir su ruta más allá del esplendor pasajero. Y si tienen que elegir entre ser "astros" a cualquier precio o personas íntegras y felices, tienen mucho más clara su opción. No hacen ascos a un nivel de vida alto, pero ese nivel incluye también la calidad ética y digna, no sólo la cantidad crematística y glamurosa. Son otros tiempos. Y tal vez por eso en esta ocasión los jugadores del Madrid le han plantado cara a Mourinho y han hecho patente su descontento con sus tácticas.

En fin, que los tiempos nuevos aportan nuevas energías y esas energías modifican los tiempos, los comportamientos y las percepciones. Y conviene estar atentos a los signos, aprender de cada cambio y de su significado. Nada sucede por casualidad y ahora es mucho más fácil comprobarlo. El imperio del ego está en las últimas boqueadas. El hombre ha llegado a un punto evolutivo donde, o el ego se queda en motor físico para mover materia al servicio del espíritu, o destruye a su contenedor por falta de adaptación al nuevo medio de desarrollo. El ego es demasiado denso para la sutileza del nuevo estado naciente. La función crea el órgano o lo elimina cuando ya no sirve. Puro Darwin.

Increíble, pero cierto

Me ha llegado un mensaje con un video enrevesado y conspirador, diciendo que está cercana la tercera guerra mundial. No sé cómo ese ingenuo remitente no se ha dado cuenta aún, de que la tercera guerra mundial está en marcha desde antes de que acabasen la segunda y la primera. Parece mentira lo reducida que pueder se la percepción del etnocentrismo. Europa y los USA, son los únicos que, habiendo provocado las guerras más grandes y horrendas, no son capaces de ver que ese estado de destrucción y violencia está presente y sigue matando, bombardeando, y destruyendo en todo el mundo, primero con el olvido, luego la discriminación, la explotación, la injusticia, el rechazo, el engaño, la militararización de los problemas, el terrorismo y la invasión como armas "disuasorias" de estos gendarmes voluntarios y embrutecidos que han pervertido política y leyes hasta acabar justificando la barbarie como una "civilización" apetecible...¿Cómo el egoísmo de un bloque de naciones que tiraniza al mundo entero con sus imperios sucesivos, tiene la poca vergüenza de considerar que la paz significa solamente ausencia de guerra para unos pocos paises privilegiados, que tienen en armas y aterrorizado al resto del mundo, sólo por apoderarse de materias primas y zonas estratégicas para el comercio de esclavos? ¿Qué más guerra mundial, qué más apocalipsis necesitan para ver lo que hay, mientras se divierten viendo en la tele bodorrios virtuales, como el de hoy, que ninguno tendrá nunca? Que les pregunten a los chechenos, a los congoleños, paquistaníes, a los israelíes, a los de Darfur, a los palestinos, a los afganos, a los saharawis, a los vietnamitas, a los coreanos, a los indios y campesinos de América Latina o a los japoneses, a los guineanos o a liberianos, a los inmigrantes sin acogida, a los que huyen en las pateras de una muerte por hambruna o por bombas y aviones fabricados en Europa o USA, a los navegantes en la nada que llegan a Lampedusa y son rechazados porque allí no queda espacio ...y Europa, la unida por el mercado y seprada por la ignominia, mira para otro lado...que pregunten a los rumanos expulsados de Francia y de Italia. Para ellos cada día la vida es una guerra mundial sin número de orden. Inclasificable. Sin solución de continuidad. Infinita.

jueves, 28 de abril de 2011

Detrás de la noticia se esconden tantas cosas...

El odio es una tela de araña muy poco sutil. Sus tramas se ven enseguida, pero no se localizan como odio, sino como "razones", por supuesto sin más razón que la obstinación, la falta de cordura, de lucidez, de honesta autocrítica. El que odia pocas veces lo reconoce. Se suele limitar a un "no sé por qué me cae tan mal", " ese tío no me gusta un pelo", "todos los ....-hombres, mujeres, políticos, curas, tenderos, maestros, fontaneros, católicos, liberales, comunistas, alemanes, vascos, ateos, portugueses, catalanes, italianos, andaluces, inmigrantes o lo que sea- son guales".
El odio no es creativo. Porque es un cadáver emocional. Un zombi. Parece que piensa algo cuando habla, pero no es cierto. Sólo habla. Y siente. Rabia. Disgusto permanente. Antipatía generalizada, excepto por su religión o su irreligiosidad, por su pueblo, su familia, sus colegas de ideología, su grupo de rock o su equipo de fútbol. Todo lo que traspasa esa frontera de lo propio, no es que no exista para él, es que habría que eliminarlo. Molesta. La otredad. Lo distinto. Lo que no entiende, a lo que no llega. Un fastidio.
El odio se está viendo en estos momentos en los medios de comunicación. El PP contra TVE. Cospedal quiere su bula para proclamar las obsesiones del odio partidista. No admite la intervención de la moderadora del coloquio. Se enfurece y en su dieléctica de gaviota desmelenada, en el más puro estilo Fray Gerundio de Campazas, trata de rizar el rizo de la crispación. Como siempre. Es el problema de haber mezclado el centro derecha con la extrema campista, la democracia con la labor de zapa totalitaria. El PP carece de educación para la convivencia con el resto de ciudadanía. Y los pocos pperos que no comparten esa actitud, no tienen voz ni voto. Véase Gallardón. O Piqué. La moderación del PP está missing. No existe. No saben hacer oposición. Sino guerra sin cuartel con el único fin de apoderarse del feudo nacional. El diálogo es un desaparecido, como en las dictaduras desaparecen los que quieren dialogar. "Crispa y odia, que algo queda", es el lema, el mantra.
Odio hemos visto en ese Mourinho incapaz de valorar el buen juego del Barça cuando perdió la Copa del Rey - ¿o la de del rey copas, visto lo visto?- ante el Madrid e incapaz de reconocer sus errores como técnico y como indisciplinado y maleducado, cuando el Real perdió ayer ante el Barça. Nunca el Madrid había jugado con ese odio hasta que este buen señor, vecino de península, ha llegado a darle el master de la mala baba antideportiva. No es el fútbol español muy proclive a los malos tratos pensados como estrategia en campo. Dice que es juego duro. Pero en realidad, lo que agrede, impide el juego y hace trampas violentas, no es juego duro, sino juego sucio. En el partido primero, que no es casualidad que se jugase en Valencia, arbitrado por la arbitrariedad de su paisano, ganaron. Más tarde, como un reconocimiento cósmico del chanchullo y de la agresividad, la copa de su triunfo acabó hecha colacao bajo las ruedas del propio autobús madridista, desparramada en las manos de un Piqué, acostumbrado en la selección al juego limpio, a las almas grandes. Quizás no era él el más indicado para transportar y exhibir el trofeo de la vergüenza. Una cosa es vencer y otra muy distinta, convencer. Vence y convence el buen juego. La limpieza. La deportividad. La humanidad. El disfrutar y no sufrir en el deporte, como en la vida. Vence y convence una selección como la roja en Sudáfrica, o bien, jugando con un magnífico equipo como el de Alemania, con una elegancia y una clase fuera de serie. O vence la flexibilidad y la chispa providente y genial del "David" Iniesta frente a un Goliat holandés diabólico, pesado y lleno de odio. Nada se escapa al equilibrio del universo, ni siquiera en cosas tan poco trascendentes como el fútbol. O será que tal vez nada es intranscendente en la creación. Y todo tiene su por qué. Quizás a Mourinho antes que comprender a Einstein, al que dice leer sin entenderlo, le convendría empezar por asimilar la relatividad de las relaciones interpersonales, la ecuación de la humildad, la física cuántica de la evidencia, el logaritmo del juego limpio, las progresiones de la paz interior, del buen humor y del buen amor. Que no es posible el uno sin el otro. Y la tabla periódica del respeto y la generosidad. Porque se pilla antes a un envidioso que odia lo que no entiende ni alcanza, que a la tortuga de Parménides pasada por el big-bang.
No me gusta ver el odio condensado en las pantallas ni en las noticias. No me gusta ver el odio en ningún sitio y menos en lo seres hermanos y a veces tan poco humanos. Aunque siempre se apele a ese rastrero "es que somos humanos" para justificar lo más bajo, decadente y repulsivo que aún arrastra la especie y frecuentemente hasta calificarlo como "virtud", como "coraje" y "dueeza necesaria", cuando sólo es una demostración de la baja calidad de la inteligencia. Del espesor de la bestia que aún no se ha convertido en hombre.

No tengo nada personal contra el hombre o la mujer llamados Mourinho y Cospedal, creo que ellos pueden llegar a ser estupendos si renacen a otros valores, si crecen, si maduran. Pero en el estado que andan sus comportamientos, no pueden dar la talla de aquello que pretender ser y que no son. Seres sin odio y por ello, inteligentes y capaces. Seres para el futuro. No mascarones de proa de un barco que ya no puede navegar porque se hundió en las aguas negras del pasado.

miércoles, 27 de abril de 2011

Documento muy interesante

Post escrito por J.L. Padilla. Médico y trabajador de la conciencia. Dirige y orienta el centro Tian, en Pozaomargo (Cuenca)



LLAMADA ORANTE

EL CUERPO DE LA VIDA


“El cuerpo de la vida”.
¿Cómo es el cuerpo de la vida? ¿Grande? ¿Ancho? ¿Estrecho?
¿Quiénes… participan? ¿Rocas? ¿Algas? ¿Hielos? ¿Lluvia, rocío?... ¿Tierra? ¿Fósiles? ¿Bacterias? ¿Humanos?...

¿Cómo... cómo es que están todos juntos? ¿Cómo es que han coincidido en un mismo lugar? Porque podría ser que los mosquitos –por ejemplo-, habitaran en Júpiter; las tortugas, en Saturno; los marsupiales, en Edimburgo… Y cada uno tuviera su espacio vital… Y podríamos delimitar claramente cómo es el cuerpo de vida de cada especie.
¡Pero resulta que no! Que la lagartija transita entre mosquitos y arañas, mientras el hombre duerme cerca comiéndose una manzana. Es una mezcla –¿verdad?-; un –como dirían los cuánticos- un enredo… ¡extraordinario!
El cuerpo de vida no podríamos… “topografizarlo” –es decir, hacer una imagen de cómo es-, igual que podemos hacer la imagen de un pajarillo, de un ciempiés o de una golondrina. ¡Ya!, pero… eso es “una expresión” del cuerpo de la vida.
Todo junto –como está, porque se necesitan unos a otros-, ¿qué forma tendría?
Se podría hacer un concurso. ¡Si!: “Dibujen una imagen de cómo creen ustedes que sería la expresión, la forma, la imagen de… el cuerpo de la vida; obviamente, incluyendo todos los elementos que hasta ahora –hasta ahora- sabemos que participan”.

¡Claro! Evidentemente, puede contemplarse con… una escala de microscopia electrónica, una escala de visión normal –o de luz visible-, o se puede contemplar bajo la óptica de los infrarrojos….

¡Sí! Indudablemente, van a salir imágenes distintas. Cuando hacemos una fotografía a una persona, y fotografiamos su cabeza, ¡no se ven las neuronas!… ni los chismes de los neurotransmisores. ¡No!, no se ven.
Pero… podemos imaginarlo e intuirlo. ¡Y para eso está el arte abstracto, el realismo, el surrealismo, el ultrarrealismo!… –por centrarlo en una imagen-. ¡Inténtenlo!

Lo más sorprendente del cuerpo de la vida –visto desde la óptica orante- es: ¿cómo es que se ha convocado a tanta gente aquí? ¡Es que es verdad!, ¿eh? ¡Tanta gente!... Entiéndase por “gente”, entidades vivas y… ¡tantos! elementos que no llamamos vida, pero que son absolutamente imprescindibles para que se pueda dar el fenómeno –como el agua… como la tierra-…
En un primer momento, podríamos decir que… –¡bueno!- fue… la casualidad, o el azar, o la necesidad, pero, ¡¿tanta gente?!... ¿Hacía falta tanta gente para que existiera una gente!?
¡Ah, sí! Porque… es importante saber –desde el sentido orante- que, para que exista “una” gente –un–a-gente de la CIA, o de lo que sea-, ¡”una” gente! –vamos a llamarlo así para garantizar el anonimato, aunque todos sabemos a quién nos estamos refiriendo-… para que exista “una” gente, hace falta que existan… miles de millones de “gente”.
-¡Cómo va a ser?...
-¡Ésa es una buena pregunta! Pero ¡es cierto! Es decir, usted, o tú, podéis pertenecer al mundo de los vivos ¡porque!… existen previamente incontables trillones, quintillones, centillones de factores… que están CON-viviendo, CO-laborando, COM-partiendo, CON-siguiendo... CON-jugando...
O sea que ¡no sólo fueron tu papi y tu mami!… los que gestaron. ¡No! Ése es un punto cercano… –como el que decíamos de la fotografía de la cabeza- pero, realmente, lo que hay dentro es… de una imagen y de una complejidad que no podríamos imaginar.
-¡Ajá!

¿Cómo se verá…? –puede parecer una pregunta inútil, pero… ¡a lo mejor la necesitan!-. ¿Cómo se verá la vida –el cuerpo de vida- desde la perspectiva de un rinoceronte? ¿Qué existe para un rinoceronte? ¿Existe Massachusetts, para él? ¿Existe la hormiga?... ¡Ah! ¿Y cómo será la vida desde la óptica… desde un hormiguero? ¿Sólo existe el hormiguero?

Y bien se dice, al hacer esta pregunta; porque, cuando el ser humano se pregunta: “Bueno, y esto de la vida, ¿cómo, cómo es el cuerpo…?, ¿cómo es la configuración de la vida?”, lo vemos bajo nuestra óptica, y tenemos en cuenta determinados factores; y, obviamente, no llegamos a abarcarlos todos –sobre todo, las interacciones que pueden tener unos sobre otros; unos con otros; unos en… potencias con otros-.

La resultante de los infinitos elementos que participan para crear el cuerpo de vida, de momento está por dibujar y está por ver, pero es bastante… inimaginable.

Pero... ¡no nos preocupemos por ello ahora! Lo que nos llama la atención, orando, es que, en cada configuración –desde un alga hasta una libélula- hay una conexión; hay… un conocimiento mutuo. Se podría decir –en una frase- que “Todos están en uno, y uno está en todos”.
-Todos están… en uno, y uno está… en todos. ¡Es lo mismo!
-No.
-¡Es igual!
-Parece. Pero no.
-Espera. A ver…?
-“Todos están en uno”. O sea, dentro de uno –o fuera, o a la derecha, o la izquierda-. O sea que, “en mí”, están… todos. ¡Todos son todos!: protozoarios, algas, venenos, rocas, ciénagas, arenas movedizas...
-¡Ya!
-Puede ser más o menos fácil de entender.
-¿Y… y en todos estoy yo, también?
-¡Sí!... ¡sí! Cada uno de los demás –el alga, la libélula, el ciempiés y la jirafa- tienen algo... Más que “algo”, usted está dentro de ellos, también.
O sea que, si ellos quieren llamarme, así… De repente, les da por concentrarse, y dicen: “¡Antonio!” …
¡Vaya susto! –¿no?- que una jirafa… Estés por África en un safari, y una jirafa se vuelva y te diga: “¡Antonio!”… ¡Jo! Pues menos mal que ya están preparados… y ya pueden decir: “¡Claro! Es que yo estoy en la jirafa, y… ¡ha deparado en mí!
Pero el susto no te lo quita nadie, porque tú crees que… Como son tan altas, ¡pues no sabes de dónde viene!
-Bueno, pero esto… ¿esto es una especulación, o es una posibilidad; una hipótesis?
-¡No, no! Esto es… “así”.
-¡Ah!
-¡Sí! Es decir que… ¡verá!, ¡verá! ¿Cómo le diría yo? ¡Verá!, ¡sí!: “Todos” parece que conocen el código genético, ¿no? –parece-; ¡como está de moda!, pues… ¡igual que todos saben quién es John Lennon! –famoso futbolista del Liverpool-. Luego lo echaron, por “cantante”…
¡Bueno! Pues si cogemos una fracción –más o menos interesante- de ese código genético, ¿verdad? –una fracción, ¡un trozo, vamos!, ¡un “cacho”!; vamos a ponerlo lo más fácil posible, ¿no?- y ese “cacho” lo ponemos en un espacio donde haya alimento, donde las condiciones sean favorables –de presión, temperatura-… y lo estimulamos para que… se anime…
-¿Se anime?
-¡Sí!, se anime.
-¡Ah!, sí. ¿Qué?...
-Pues puede salir… una rana. “Croac-croac”. “La rana” –que nadie se dé por aludido- “la rana Gustavo”, por ejemplo. ¡Es que es una famosa rana! No existe la rana “Clotilde”. Es “la rana Gustavo”. Debería ser “el rano Gustavo”, pero como las ranas son transexuales –o lo que sea, ¿verdad?- pues transitan por el sexo sin deparar mucho en… ¡tonterías!
-¿Pero eso es verdad?
-Totalmente cierto.
Para que se entienda mejor todavía: pues, a la hora de ver nuestro… –¡el nuestro!- código genético, pues hay trocitos que dices:
-¡Mira! De aquí puedo sacar un virus. Y de este trozo puedo sacar una bacteria; la cual, en un día, me puede hacer 300 millones de copias…
-¡Guau!... ¿Y todo eso está…? Entonces, sí es cierto que “todos están en mí, y yo estoy en todos”…
-¡Exacto! Más o menos así se puede ver.

¡Verán! “One example”, ¿no?: se coge una célula de la piel –de ésas… de esos millones de células muertas, ¡asquerosas!, que tenemos que hacer “pielin” o “pelin” para que no nos pesen tanto-.
¡Bueno! Pues cogemos una célula de la piel, ¿verdad? –una célula madura, una célula ya honesta y honrada, que haya soportado potingues, cremas, maquillajes, sol… y “roces”-. ¡Bien! Y entonces le hacemos una… lo que se llamaría esotéricamente “una regresión”; o sea, la reprogramamos… –¡si es que es que hay que estar a todo, hay que estar a todo!-… Le hacemos una regresión, la reprogramamos, y la convertimos en una célula pluripotencial –o sea: que tiene la potencia para convertirse ¡en lo que quiera!-. ¡Cha-chán!...
La ponemos en una matriz, es decir, en una estructura –por ejemplo- de carácter… neuronal. Es como decir: “Bueno, cogemos la estructura, la metemos en una porqueriza, y nos salen puerquitos”. ¿Vale? Y si la metemos en una jaula, salen ¡pajaritos! Y si…”
Pues es lo mismo. ¡Así de simple! Y “¡rá-ca-ta-tún ras-ca-yún!”, ¡visto y no visto!, la célula empieza a reproducirse, y empieza a formar… “neurona”.
¡Guau!...
Pues miren ustedes: un experimento científico que acaban de descubrir, es que han cogido células de la piel de varios pacientes esquizofrénicos, y las han puesto “en remojo”... para que formen neuronas. Y han creado un tejido neuronal… ¡más confuso que la leche! ¡Oye, que la leche es confusa!... Pues esto… ¡más confuso! Y han visto, han visto… –¡manda carallo!, ¿eh?-... han visto que, comparado con un tejido neuronal de alguien que no tenga esa forma de ver la vida –¿verdad?-… ¡pues es muy distinto! Hasta –¡incluso!- se han atrevido a decir que ¡seiscientos! –“seiscientos”: ¡hala!, como “los cien mil hijos de San Luis”-, ¡seiscientos genes participan en ese caos perfecto! ¡Y le han hecho fotos y todo! ¡Más bonito!…
Y han visto que la comunicación entre una célula y otra se ve… ¡de otra manera! Y que se comunican peor–eso está por ver-; que si con dificultad, con inconveniencia…
¡Fíjense! ¡De una parte de nada…!

Cuando –siguiendo con la genética un momentito-… Si cogemos el gen “pluri-toti-potencial” de un ratón, o de un ser humano, y nos lo prestamos…
¡Bueno!, una vez que se presta, ya no… Es como decir: “Préstame un cigarro”, ¿no? O sea, ya no; ya no te lo puedo devolver, porque, capturar el humo… y recomponerlo otra vez… –¡jo!- ¡es mucho trabajo!, ¿eh? ¡Mucho!
Pues resulta que, cuando se hace eso, se asimila “perfecta-mente”, sin ningún problema. Se incorpora. Porque resulta que –como saben- “cuatro lobitos tiene la loba”.Es decir: adenina, timina, citosina, guanina… y por ahí aparece el uracilo de vez en cuando, ¡y ya está! “¡C’est tout!” –¡es todo!-…
“¡Eso es todo, eso es todo, eso es todo, amigos! ¡Pa-pa-pá, pa-pa-pá…!”
-O sea, entonces –por ejemplo-, si yo me pongo de acuerdo, y me concentro, me concentro, me concentro, me concentro… mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho… –en mi código genético- mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho… ¿me puede salir una gardenia por una oreja?
-Sí.
-¡Ostia, macho! ¡Qué fuerte! Y puedo cantar: “Dos gardenias para ti, con ellas quiero decir: te quiero…” O sea que… ¿tenemos la posibilidad genética de ser cantantes?
-¡Sí!…

Lo que nos ¡conmueve!… orantemente, en esta dimensión, es que todas las posibilidades, todas las opciones de conformar “vida”, y todos los elementos que participan, tiene un… un saber estar; un saber combinarse; un saber encontrarse.
¡Fíjense! Si no fuera por la “inteligensia” del Hidrógeno y del Oxígeno, ¡no tendríamos agua! ¡Estaríamos secos!
En cambio, debido a su “inteligensia”… y su atracción fatal…
¡Bueno!, lo de “fatal” es para… para darle un sentido ¡dramático!, ¡eh! Para que tenga… ¡un destino! Pero, como se han “dao” cuenta, son tres: “H”, dos, “O”…
Estas afinidades, ¿de dónde vienen? ¿Por qué… por qué las tienen? Esa inteligencia en… los electrones, en los protones… ¡o como se quieran llamar!…
¡Porque nadie los ha visto!, sino que… ¡se supone que son así, o asao!, por los efectos que –merced al sometimiento de determinadas condiciones de experimentación- se observan; lo cual puede significar que es absolutamente falso.
-¡Guau! ¿¡Cómo!? ¡A ver, repita!
-¡Sí! Que si yo someto –bajo un instrumental experimental, con una tecnología determinada- a observación, a un componente –el que sea, ¿verdad?-, puede ser que toda la tecnología que empleo para verlo me haga ver… lo que no es.
-¡Oooh!... ¡Ya!
-Y pueda mantener una verdad científica diciendo que “esto es así, esto es así, esto es así”, hasta que aparezca otra forma de ver, que me diga: “¡No es así! ¡No es así! Es… asao”.

Lo tienen claro en el ejemplo… ¡Bueno!, “el ejemplo”… “la demostración” que nos ha hecho ese satélite europeo que ha estado fisgoneando en la forma de la Tierra, y que… resulta que no es redonda; que es como una patata.
¡Sí! O sea, presionada por aquí, achatada por allá… Un poco “deforme”. O sea, no tiene forma así, tan… “tan así”. ¡No! ¡De momento! Veremos, con otros métodos de observación, qué es lo que se aprecia.
Pero volvamos al sorprendente y… y “merveilleux” –que dirían los franceses; ¡es que suena mejor en francés!- fenómeno de la inteligencia de los elementos –vamos a llamarlo “elementos”-.
¿Cómo saben…? ¿Cómo…? ¿Por qué… por qué un azúcar se mete ahí, con el fósforo, entre la adenina, la timina, citosina, guanina…? –y, sin ellas, no es posible-. ¿¡Qué hace el azúcar ahí!?
-¿¡Por qué!? ¿¡Por qué, en vez de un azúcar, no es un ácido sulfúrico –que estaría más de acuerdo con el comportamiento humano-? ¿Significa que, por tener un azúcar… somos dulces…, pero no sabemos edulcorar? ¿Será que nuestro azucarero no está bien puesto?
¿Y con el fósforo? ¿Qué hacemos con el fósforo?
-¡Hombre!, ¡más bonito que el fósforo!… Coges una cerilla, y hace fuego y todo.
-O sea ¡que en cualquier momento nos podemos “volatilizar”?... ¡Fffsiu!
-¡Sí! ¡Y eso ocurre!, ¿eh? ¡Poco!, ¿eh? Poco, porque ¡vaya susto!, ¿eh? ¡Vaya susto! Estás con la María echando un baile y, de repente, se convierte en un charquito. ¡Imagínate!... ¿Qué le vas a decir tú luego a los padres?: “Mire, pues… ¡se ha colapsao! ¡Qué quiere que le diga! Le ha impresionado mi belleza y…” –¡Por Dios!-
-O sea, ¿esto significa que tenemos cerillas dentro?
-Sí, sí. Para entendernos; para saber profundamente y sencillamente: estamos hechos de cerillas, azúcar y… cuatro asquerosidades más. ¡Y ya!
-¡Ah!

¡Ahhhh!... Por eso, a veces, nos ponemos ¡tan calientes!…
-¡A qué se refiere?
-¡Bueno!, ¡eso!: que a veces… te pones muy caliente.
-¡Ya!...
-¡Y por eso a veces somos tan dulces!
-¡Sí!... Las menos.

Esa inteligencia –vamos a llamarle así- de los diferentes elementos –¡los que sean!- es sorprendente. Es… Dios. ¡Vamos a ponerle ese nombre!, de momento, para… ¡para entendernos! Porque, cuando contemplamos ese cuerpo de vida, para que todos esos elementos se confluyan, y coincidan y se… precipiten en un lugar –como éste- del Universo, no nos queda más remedio que creer. ¡Y creer en que alguien que… que no está a nuestro alcance, sabe lo que ocurre y conoce el diseño.
¡Guau!
Y, en consecuencia, ¡está en nosotros!, porque formamos parte de ese diseño. Entonces, hasta podríamos decir que: “Creer es inevitable”.
Y, en la medida en que creo –¡en todo, claro!-, en esa medida me voy contagiando de ese diseño; me voy contagiando y me voy conectando con la potencialidad que… que ha precipitado elementos y circunstancias para que, en este lugar del Universo, se dé –hasta donde sabemos ahora- se dé… este cuerpo de vida.
Creer; que, para el caso, es ¡crear!; que, para el caso, es ¡crecer!...

Todo en mí, y yo en todo, por la inspiración de creer… de crear… de crecer…
Y sigue, y sigue… y… ssssigue…

martes, 26 de abril de 2011

El dios boder-line

Acabo de leer una noticia a caballo entre el dislate y la infiltración de silicona mental: los científicos del complejo de inferioridad cósmica han encontrado ¡por fin! "la partícula de Dios". ¡Aleluya! cada loco con la suya. Ya tenemos solucionado el secreto de la eternidad, de la piedra filosofal, la intriga "cuántica" (¡cómo no!) del misterio, le hemos arrancado a la divinidad el look glamuroso de su prepotencia omnipotente. Somos la leche. En polvo, claro. Nos falta un hervor de sensatez para adquirir ese estado fluído y acuoso que concede la liquefacción de lo sólido. La capacidad de salir, de avanzar, de fertilizar, refrescar y aclarar lo que se lleva entre manos. Nosotros, los humanos de mente fosilizada en el polvo lácteo como bebés sin más biberón que las alucinaciones colectivas, de momento, no damos para más. Por eso nuestro demiurgo absoluto sólo puede ser una partícula subatómica a merced del mejor postor, del que pague más para mantener proyectos de ciencia a la carta. Como si fuese el Burguerking o el McDonalds de todos los universos del barrio terrestre. Por ahora no merecemos otra cosa más potable.

Bromas a parte, lo que sí debería darnos que pensar, es el uso indiscriminado del absolutismo pseudicientífico, de la peligrosa cienciaficción-cracia. Que estemos en manos de la ambición sin fronteras éticas de ricos emparanoiados y de eruditos enloquecidos y empachados de una curiosidad adictiva, no intelectual, sino egorrágica. De gobiernos megalómanos y con manía persecutoria, como el yanky, capaces de encarcelar deficientes mentales de todas las edades, acusados de terrorismo guantanamero, mientras ese mismo poder es el generador de todos los terrores reales e imaginables. En manos de esos prendas está la "ciencia", la tecnología, la información, las comunicaciones, las materias primas y la pasta. Lo único que todavía se les escapa es esa chispa, esa partícula misteriosa , escurridiza y fugitiva, que no alcanzan a meter en vereda. Pero están en ello.
Lástima que nunca acierten en la trayectoria del empeño y así todos sus esfuerzos son agua de borrajas.

El quid es que esa "partícula" es demasiado previsora. Y sabiendo de antemano -para eso es Dios, faltaría más!- lo que se cuece en los exteriores del rodaje, se ha escondido dentro, en las inmensidades inexploradas del propio "sabio prêt a porter". De sobra sabe ella, que ese tipo de sabio donde menos mira y menos ve es en su propio interior. Porque en su mente superficial, amante infiel, dislocada y promiscua, de los efectos especiales y periféricos, jamás podrá dar con su paradero. Es decir, el "sabio" se ha pasado milenios buscando esa divina pulga de la Chelito en las iglesias, pagodas, monasterios, sectas, bibliotecas, museos, archivos, laboratorios, cuarteles, empresas, viajes, bancos, hospitales, quirófanos, talleres de alquimia, fiestas, cementerios y burdeles. Lechos y ataúdes, fama y virtud, desvergüenza y excesos...bondades de todo a un euro y ardores guerreros y políticos. Pero....imposible. Esa partícula no se daja camelar por nada ni por nadie. Es rebelde por que ella se hizo así y no hay quien la descubra ni la domine si no se cambia de abajo a arriba, de lado a lado, de fuera a dentro. Y como ese cambio no es compatible con la "búsqueda" del apetito habitual y la necesidad perentoria, de grandeur eterno y fanfarrioso, ni con los barnices de la apariencia, del mandoble y del tronío, el pobre sabio prêt a porter, se queda a dos velas for ever & ever, again & again. Y no escarmienta con la experiencia. Insiste. Cambia los métodos. Refina las tácticas, pero no crece, no percibe, no sabe penetrar en el punto "G", el de la Gracia. No en el de la guerra, ni la ganancia, ni del grito ni del gatuperio. Y entonces se pierde entre los aceleradores, los electrones, los neutrones, neutronas y neutrinos, los fotones, las fotonas y los fotinos. De ahí no sale. No puede salir. La partícula interior se lo impide. No es posible en estado precario alcanzar la plenitud particulera o "particular", o sea de la partícula ansiada y por eso mismo inaccesible. Cuanto más fuera, menos dentro. Cuanto más bajo, menos alto y así va la marcha. Para que todo opuesto se una, se armonice, hace falta encontrar la partícula y sin ella no se puede llegar a la unidad ni a la armonía. Y ahí termina el viaje "científico" y comienza el viaje hacia la nada y el vacío.

Hay una fórmula. Sí. Muy antigua y con muy pocos adeptos. "Si el grano de trigo no se entierra y se deshace, no hay espiga". El grano de trigo es el ego humano. Con toda su corte de engaños, deseos estrafalarios, y trampas justificadísimas. Y la ciencia y el arte y las disciplinas religiosas, sometidas a ese estado sólo son una droga más. Una adormidera. Un opio disfrazado de "verdad". Un sueño del que hay que despertarse si se quiere encontrar la "partícula". Quien la encuentra no lo pregona. Lo vive y basta. Porque sabe que cada uno debe entrar por una voluntad superior humilde y sincera, sin ego, sin pretensiones, despojada del deseo vanidoso de la "excelencia" humanoide, y no arrastrado por la curiosidad de otros, ni por la mímesis, ni por afán de ser "el mejor" en todo, y hasta más "dios" que el propio Dios. Los resultados son indescriptibles y el que los goza no puede volver al estado primitivo. Cambia su esencia para siempre.

Mientras eso no se descubre, mientras no se crece lo suficente para descubrirlo, todo el resto es una chapuza. Fuente constante de isatisfacción. Nada sacia y todo cansa antes o después. Un prolegómeno idiota e insulso. Una mala noche en una pésima posada. Si no desaparece la oruga en el capullo de seda, -la trampa del ego- no habrá mariposa que traiga nueva vida. Si la noche no cediese humildemente su oscuridad al alba, nunca habría luz para distinguir las piedras y los barrancos profundos del camino, ni las arenas movedizas del trayecto ni los bordes del abismo. Si el día no cediese su luz al crepúsculo no habría reposo ni descanso para los sentidos en este estado actual en que vivimos. Así, aceptando la realidad, serenamente, se va calando hacia dentro y ceden las murallas de la soberbia, de la testarudez, del prejuicio, del apego, del miedo, de la rapiña, de las manías, de los abusos innecesarios, de las mentiras como autoprograma de vida. Entonces la ciencia y el camino se hacen una sola vía de iluminación instantánea, que no sólo no es incompatible con el estudio, sino que potencia sus resultados mucho más de lo habitual. Y de repente, un día, en el silencio profundo de un instante infinito, la partícula es nosotros. No "yo". Nosotros. Ahí aparece el estado TOTAL. El acelerador de conciencia. Lapercepción "visual" de lo invisible integrado en la naturaleza de lo visible. La ciencia se ha convertido en espíritu, el espíritu es la ciencia, la materia y la energía una realidad inseparable. Y una evidencia indiscutible: La partícula divina es TODO. Pero ella misma se ha puesto un programa border-line para facilitar el paso -la pascua- de la densidad a la sutileza. De lo inconsciente del olvido a la consciencia de la memoria. Por eso mismo, ¿cómo podría encontrar la materia mental olvidada de su origen divino su propia esencia buscándola y buscándose en la superficie aparente de la realidad, es decir, en el mundo disperso e imaginario - de la imagen, el sonido, el gusto, el olfato y el tacto, sentidos aún sin evolucionar- "fuera" de ella misma?
Cuando se despierta se entiende instantáneamente: Nada verdaderamente válido y real estaba fuera. Sólo las máquinas y su almacén de ilusas perspectivas de triste y engañosa autonomía. Como señuelos y espantapájaros que aparecen en el viaje hacia la verdadera y única existencia esencial.





martes, 19 de abril de 2011

Estamos hasta la coronilla de enfrentamientos, de falsa política. De intereses que impiden realizar y construir lo que es necesario. Los ciudadanos queremos un país en paz, que se respete a sí mismo y sepa convivir, sin grupos boicoteadores del diálogo, sin mirar con recelo, desconfianza y mala uva todo lo que no viene de uno mismo o de su entorno afín. No queremos movimientos que usan la democracia como un arma arrojadiza, para destruirla e implantar dictaduras encubiertas que no sirven a los ciudadanos, sino al dinero y a la sed insaciable de poder. Que usan las leyes para lucrarse y dejar al ciudadano desprotegido frente al abuso de todo tipo. Queremos que desaparezca la inmunidad parlamentaria, que los imputados se juzguen y se condenen si lo merecen, aunque sean jefes del estado o del gobierno. Queremos que desaparezca la "clase política" como profesión. Que se regule la permanencia en los cargos públicos. Que no se cobre jubilación por ser político sino por la profesión y la vida laboral privada. Ejemplos como el Julio Anguita, que ha renunciado a esa compensación y se ha quedado con su pensión de maestro. Queremos una ética clara y bien definida. No podemos estar eternamente pasando todo por los tribunales, porque carecemos de valores y no conocemos los límites entre lo que nos interesa y lo que es delito.
Por una sociedad consciente y despierta hay que movilizarse desde dentro de uno mismo y desde la asociación formativa, que se educa en la convivencia, la escucha y la reflexión compartida. Sin líderes ni banderas. Desde nuestra dignidad humana, que es lo que cuenta de verdad.

domingo, 17 de abril de 2011

La casa por los cimientos, no por el tejado

Rajoy pide que España vuelva a ser "respetada"


Este titular habla por sí mismo. Ni siquiera me he molestado en transcribir la noticia completa, porque la noticia es el propio titular en sí. Sin más. Contrafraseando a Saramago podríamos decir que es el "Elogio a la ceguera". Una se pregunta por qué cuando el PP "oficial" escupe -porque realmente muy pocas veces habla- no es capaz de comunicar nada más que absurdos repetitivos, tópicos e inoperantes, de su catecismo aprendido de memoria, que sólo confirman su incapacidad para entenderse a sí mismo. Y a una que le encantaría vivir en un país donde los "poderes" públicos fuesen responsabilidades transparentes públicas y privadas, a una le da la sensación de habitar en un Liliput ridículo, en una vieja cárcel clonada del pasado, donde el reo es la sensatez y la insensata mediocridad, el carcelero.

No me gusta lo que ha hecho el gobierno en estos tres últimos años, tampoco soy ni he sido nunca socialista ni pepera, pero ya no se trata de lo que se hace, sino de como se hace. Desde donde se actúa. Y desde luego, prefiero un gobierno que se equivoque a veces y luego rectifique, prefiero un presidente que peque de ingénuo, antes que un gobierno regentado por máquinas, por grabadoras repetitivas, incapaces de "equivocarse" ni de reconocer un error, ni de dimitir cuando se es imputado en un caso de corrupción, porque ni siquera se ha alcanzado el nivel necesario de inteligencia para distinguir error de acierto, no sólo en las opiniones, sino lo que es peor, en el modo de actuar.
Cada vez que intento escuchar un discurso de uno de estos especímenes, mediocres hasta la bandera, termino por apagar el receptor sea radio o pantalla. No es porque no me guste su ideología, es por vergüenza ajena, es porque me indigna y me entristece más de lo soportable, comprobar cómo nuestra sociedad está en un proceso terrible de regresión y desmigamiento. Como aquello que habíamos creído ya pasado remoto, no sólo no pasó, es que ocupa una peligrosa franja del presente. Y lo repito, no es la ideología, es el vacío ético y la nada insensata de los papagallos repetidores, de lo animalesco ensalzado como humano. El pobre Rajoy es un robot, como Camps, como Barberá, como Fabra, como Aguirre, como Cospedal. Como Aznar. Son retratos- robot diseñados por Matrix. Cuando se es incapaz de reconocer los fallos, de pedir disculpas y mucho menos, de rectificar, estamos ante un grado considerable de sociopatía. Una enfermedad que se confunde con comportamientos normales hasta que se empiezan a ver los desastres que producen en su entorno.
La función del sociópata político es el boicot a todo lo que no viene de él mismo. Es considerar inválido e inútil todo lo que no beneficia directamente a su persona y a sus intereses. Es la nulidad en la escucha, es la chulería en mantenella y no enmedalla cuando se equivoca. Es pensar que es infalible y, con una paranoia inflacionada, ver "enemigos" en todos los que simplemente ven más cosas que él. No es cuestión de ser conservadores o no, sino de ser inteligentes o estúpidos. Ahí está el caso de Angela Merkel. Conservadora a tope hasta que la evidencia le ha demostrado que la energía nuclear es un peligro horrible. Y ha rectificado. Ha parado las centrales poco seguras y se ha negado a seguir por el camino nuclear. Ya nos gustaría que en España los conservadores tuviesen esa categoría. Al contrario, no han dicho ni mú. Y lo poco que han farfullado ha sido algo así como "no es para tanto". No es la ideología la que hace al político, sino el político el que dignifica o tira por tierra cualquier ideología.

Que un grupo político que lleva siete años impidiendo la gobernabilidad de este país, un trust tribal de amantes del dinero y del poder absoluto a costa de la difamación, de la calumnia, de la corrupción de instituciones capaz de infiltrarse hasta en los órganos más delicados e incorruptibles -hasta ahora- del Estado, de llevar a un juez al banquillo por "defectos de forma" mientras ellos se ponen las botas dinerarias y corruptas sin "defecto de fondo" alguno y con tal cinismo que hasta resulta imposible creer, que ese tipo de personajes ni siquiera tengan capacidad para relacionar lo que dicen y afirman, con lo que hacen, constituye una anomalía psíquica importantísima, igual que la incapacidad de Camps para comparecer ante la revisión de su gobierno en el parlamento valenciano. Alienados, destarifados y pusilánimes. Agresivos, venenosos y vacíos. Fuerzas enloquecidas del inconsciente humano pululando por parlamentos, senados, partidos, tribunales y cargos de i-responsabilidad.
Y no es esto lo peor. Lo peor es el estado degradado de la ciudadanía que tampoco ve nada ni dice nada hasta que le tocan el bolsillo o la seguridad de su empleo o la edad de su jubilación. Nadie dice nada cuando un corrupto es reelegido por su partido. Cuando se derrumban los techos del quirófano de un hospital recién inaugurado o se inundan los palacios operísticos chapuza en el primer estreno, o cuando se han pagado a un arquitecto 2,5 millones de euros por un proyecto que nunca se realizó y cuyo solar ahora está en venta...cuando el Corte Inglés compra la inexplicable deuda de consejerías y ayuntamientos, porque toda una comunidad está en bancarrota. Nadie se pregunta a favor de quién se gobernará si se debe hasta la camisa municipal y autonómica, se aguanta por obra y desgracia de los dineros privados, mientras los pícaros y las finanzas ilegales han vaciado la economía pública ¿Cómo se podrá legislar ni gobernar nada que pueda desfavorecer esos poderes dinerarios omnipotentes? ¿Nadie se da cuenta de que el dinero que falta en los presupuestos comunitarios es el que ha ido a parar a las empresas privadas del evento, del ladrillo, del cemento y del abuso, del gurtel endémico en ese tipo de funcionamiento dinosáurico, creador y autobeneficiario depredador del caos?
Los millones de votantes siguen la estela del flautista de Hammelin hacia el precipicio. Y sólo se mueven a base de un vocabulario grotesco, irritante y soez. Sólo se mueven por el tópico y la rabia del linchamiento. No son capaces de bajarse del barco a tiempo, de dejarlo solo y a su deriva. Porque la orquesta y el coro en el salón de baile popular, les impide escuchar el rugido del oleaje, y porque ellos mismos, atontados con el espectáculo, no son capaces de subir a cubierta y ver lo que hay : un enorme iceberg que avanza imparable contra este ridículo y prepotente titánic de pacotilla. Que según Rajoy "debe volver a ser respetado".

Lo único que nos salvará del naufragio será escapar del barco a tiempo, cuando podemos hacerlo con recursos y lanchas para todos, sin prisas de última hora. Ahora que podemos asociarnos, negarnos a colaborar con la locura, con este barco a la deriva, sin tierra que pisar, sin sentido común ni brújula ni más mapa que la deuda atroz pública y la inmoralidad enriquecedora privada. Un monstruo que se alimenta de todos, del trabajo de todos, del esfuerzo de todos y de la inconsciencia de todos. Hasta de los mismos autores del desaguisado, que tambiém pagan y pagarán su tributo en su momento.
Y no nos salvarán ni el puño y la rosa encadenados, ni la gaviota bulímica e inútil. Ni la iglesia gritona y retrógrada. Ni que la roja gane todos los mundiales de fútbol. Ni siquiera tener dinero que en estas tesituras, es pan para hoy y hambre para mañana. Sólo nos salvará y nos salva la conciencia despierta, perder el miedo, quitar la inercia y decirnos a nosotros mismos: ¡Basta!, pero en serio, con decisión. Tenemos un barrio cada uno con una asociación de vecinos, y un ayuntamiento. Pensemos en global y actuemos en local. Y vayamos creciendo como individuos porque una democracia sólo es verdadera cuando está hecha por seres responsables, conscientes y éticos. Indivíduos así jamás elegirán ideas sueltas ni glamour, sino personas capaces, gestores decentes.
Empecemos por ahí.
Y recordemos que un pais no tiene que buscar ser "respetado" por el barniz de la opinión manipulada, sino actuar y vivir de tal modo que cada uno de sus ciudadanos merezca ese respeto por su conducta, sus valores y su calidad humana.
A tal ciudadanía, a tal pueblo, tal gobierno.


martes, 12 de abril de 2011

Reflexiona e informa


Buscábamos una información seria y documentada sobre los acontecimientos de Islandia, proporcionados por una "prensa libre" de sospechas, capaz de valorar ese caso paradigmático, y sólo nos hemos encontrado idénticos discursos, informaciones cortadas por el mismo patrón establecido por la misma línea, es decir, una descripción de lo que ya sabíamos, con el añadido de una crítica despectiva a la valentía de la sociedad islandesa, que ha decidido someter a referendum la decisión de pagar o no pagar la gigantesca deuda externa que han adquirido porque los banqueros hicieron negocios sucios en paraísos fiscales con el dinero de todos y arruinaron la economía del país.Islandia puede ser un peligroso precedente para el resto de Europa y del mundo.
¿Qué harían los delincuentes de la especulación ruinosa internacional si todos los paises de la UE se negasen a pagar los platos rotos del fraude? Es ahí donde queremos llegar. A ese punto de reflexión. Porque es ahí donde los ciudadanos tenemos la posiblidad de intervenir y exigir el no sometimiento a unas reglas económicas absolutamente antidemocráticas e inhumanas, que nos esclavizan y nos hacen trabajar para un sistema infame, que nos engaña con un falso barniz de prosperidad y bienestar, que no es real. Un régimen que hipoteca no sólo el dinero, y las casas o los negocios modestos, sino también la libertad, la salud y la vida, humana, animal, vegetal e inorgánica.

¿Dónde está la prosperidad si nadie sabe dónde van a parar los dineros públicos que se han regalado a la banca a fondo perdido? ¿Por qué los gobiernos de la UE han actuado con esa irresponsabilidad, fiándose de informes inciertos, que nadie sabe de donde proceden? Un grupo de brokers de Cincinati o de Boston, se reune en un despacho, no conocen un país, no tienen ni idea de lo que pasa allí, pero deciden hacer un estudio económico "contra" un estilo de gobierno que les fastidia, porque quizás no quiere guerras ni ve con buenos ojos la política yanky de "arruina y vencerás" , o bien se dan cuenta de que el euro es más fuerte que el dólar y les está comiendo terreno mientras ellos han arruinado su propia economía con pelotazos tipo Madoff & company, y entonces organizan una estadística del futuro económico de aquel pais y de aquella moneda, y deciden arruinarlos también, pero vampirizando las economías ajenas a su favor. A ambos. Y colocan esa información en la prensa y a la mañana siguiente, un país que funciona, deja de funcionar al leer las noticias. Un continente que ha decidido convertirse en un gran País de naciones, entonces, se divide y se rompe, porque se ve en la cuerda floja y unas cifras manipuladas al otro lado del Atlántico les dan la noticia de su caída en bolsa, de su devaluación bancaria y de su poquísima solvencia repentina. ¿Qué hacen esos gobiernos? Inyectar dinero en la banca privada para evitar el crack, sin darse cuenta de que por evitarlo, lo están alimentando. El dinero inyectado en Europa, en el "rescate" de las economías de tinte más social, como Grecia, Portugal o España, o la Inglaterra laborista en riesgo, -porque la conservadora de Cameron ya es harina de otro costal favorable-, o Irlanda, irá a invertirse en Wall Street, a rellenar los huecos de la ruina yanky. El crack de Europa es el gran negocio de los USA. No es el "hermano" americano, es el Gran Hermano de Orwell. La piaraña avariciosa que acumulando tecnología punta, recursos y dineros, con su falsa fábula de libertad, como un flautista de Hamelin, ha arrastrado y comprado los mejores cerebros científicos y creativos del planeta, ha minado durante los últimos 100 años la integridad ética del mundo, con su filosofía del pelotazo y la hipocresía amoral con que condena la violencia y las decisiones incómodas de los demás países, cuando sacan los pies del plato y quieren ser independientes.

Estados Unidos, en su pachtwork socio-económico, ha heredado lo peor de cada casa: el apartheid racista de Sudafrica, el esclavismo de siglos pasados que ha añadido a la discriminación racial, la discriminación de la pobreza, el concepto mafioso heredado de Italia, y ampliado en la alta política y en la banca broker, la prepotencia chulesca y broncas de los conquistadores españoles, la crueldad hipócrita y fría de los ingleses, el chauvinismo pomposo y egocéntrico de los franceses, el tesón, el militarismo y la contumacia de los alemanes y la obstinación provinciana, gregaria, beata y obediente de los eslavos. El sectarismo y la voracidad comerciante de los orientales. Y el fanatismo derivado de las religiones "del libro", de la Biblia como arma invasiva y maltratadora de la libertad y los derechos humanos a favor de un dios único, celoso, discriminador e implacable, que ellos han convertido en un ídolo muy rentable: el dinero.

Con este mapa socio-económico-ideolológico, nos tenemos que enfrentar cada día. Abrir los ojos ante el sistema que han creado, basado en la depredación, el engaño midiático publicitario, su falsa cultura deseducadora, revienta valores, publicitaria, invasiva, especuladora, indecente, patológica.

Podemos leer o releer a Orwell, José luis Sampedro, a Hessel, a Chomsky, Le Monde Diplomatique, ver las películas-documento de Michael Moore, leer a Roberto Saviano, Leonardo Boff, leer a Rigoberta Menchú, a Nelson Mandela, a Gandhi, a Tolstoi, a Günter Grass, a Hans Küng,y sus propuestas para una nueva ética mundial. Los relatos de Michael Ende, metáforas perfectas como "La Historia Interminable" y "Momo". En fin, busquemos. Aprendamos a desprogramarnos de esta secta destructiva que se está comiendo la conciencia, la mente, la libertad y el alma de los hombres y mujeres que habitamos este planeta maltratado y herido gravemente por la avaricia sin escrúpulos de unos pocos y por la ignorancia irresponsables de todos los demás.

Que no nos engañen por más tiempo, porque no queda mucho para consumir los recursos y dejar este mundo como un desierto sin vida, lleno de radiactividad, enfermedades, muerte y desolación.
Tenemos por delante un futuro hermoso de posibilidades espléndidas, pero hay que cambiar de rumbo y de motivos para lograrlo.
Y hay que empezar por frenar la carrera de la locura sin remedio, aprendiendo a decir NO a la destrucción y SÍ a la vida y a los valores y a los derechos y obligaciones de unos para con otros, no para unos pocos, sino para todos. La tierra tiene bastantes, y múltiples, energías y recursos si no las acaparan cuatro gatos para enriquecerse y ser los negreros de la humanidad.

lunes, 11 de abril de 2011

Devoradores de imágines

En este tiempo nuestro se ha extendido una bulimia gráfica, un canibalismo de imágines horrendas, desagradables al cien por cien. Ya no se trata de lo que uno elige para ver o no ver. Ya se trata de que te obligan a mirar lo que no quieres porque te llega en un video a tu página Facebook o Twitter, un video cuyo contenido no conoces hasta que lo ves. A tu correo electrónico, a tu pantalla televisiva, aunque no lo elijas. Al inocuo blog que acostumbras a visitar, porque su tema es la fotografía. Te asalta a traición como un bandido emboscado en la oscuridad de las esquinas del Media-barrio, plateado por la luna de la confusión, de la locura inútil. De la gilipollez como meta existencial.

El asalto al buen gusto, la invasión de unos bárbaros marchitos,camuflados de seres amables y sonrientes, hasta humanitarios, hasta comprometidos con la evolución, que hablan y predican contra la violencia, contra el abuso, y hasta a favor de la cultura y de la belleza(?) ¿No es un abuso acaso recibir en tu ciberespacio estas marranadas, estas obscenidades declaradamente monstruosas, reconstrucciones virtuales, tantas veces falsas, por el gusto de medir la propia pericia engañadora, de retarse entre clanes a ver cuál de ellos tiene más finura para la suplantación y la mentira profesional? El imperio del bulo. El reino del cinismo sin sentido alguno. La mediocrerragia invasora de espacios que no le pertenecen, en los que no tiene sitio. Si no podemos invadir nada que valga la pena, invadamos al menos el campo visual, que en este horror vacui de porquería no quede un sólo hueco para la sensatez, la normalidad, el buen sabor de la vida sana y fluída.

Y así vamos limitando los espacios televisivos. Los anuncios. Los programas de cine "cultural", los vídeos que presentan cualquier señal de repugnancia premonitoria. Los libros degradantes, que aprovechan la dignidad de la letra impresa para inyectar contenidos que hieden. Las canciones pringosas con tufo a alcantarilla, borrando correos indeseables cuando su estética de enmascarmiento da el menor indicio de contaminación. La invitación al vals del histrionismo, del fotoshop de la vulgaridad, de la maledicencia hecha imagen y semejanza de desidentidades turbias y manipuladoras. Así vamos cerrando el cerco de la supervivencia. Creciendo hacia adentro, diseñando jardines colgantes en el alma, casas rurales y ecológicas en las colinas del sentido común. Tal vez sea este nuevo Farenheith 2011 lo que nos impulse a cerrar para siempre los puentes levadizos del castillo interior, cuyas murallas sólo lo son respecto a la vida falsa, en cambio se convierten en caminos abiertos e infinitos en la vida verdadera. La vida verdadera o la falsa no siempre coinciden con vida visible o invisible. Es muy probable que a base de saturar este estado de overbooking de imágenes estúpidas, vacías y desagradables, consigamos, como especie, separar por fin, el trigo de la cizaña. Arrinconar la mentira en el cubo de la basura y olvidarla para siempre. Olvidarla con pasión, con todas las ganas del mundo. Con un deseo irrefrenable de perderla de vista para siempre. Para siempre. Amén!



lunes, 4 de abril de 2011

El valor de la honestidad

Ma è il paese dell'odio?
di Domenico Tempio



Tutto ciò che è accaduto in questi ultimi giorni (immigrati e rissa alla Camera) fanno sembrare le celebrazioni dell'Unità d'Italia lontani anni luce. Non è passato un mese da quando abbiamo cantato l'inno di Mameli, riscoperto la parola Patria, sventolato il tricolore che prima era un simbolo legato soltanto ai mondiali di calcio.

E' stato un amore effimero di un'Italia che unita in realtà non è. E che non sia unita siamo consapevoli noi meridionali che, strano a dirsi, siamo poi più italiani degli altri. Di un Bossi che crede che il Paese si fermi alla Padania; di un Tremonti tirchio tesoriere per il Sud; di un Berlusconi che per convenienza, tra i tanti suoi problemi giudiziari, scopre di essere lampedusano; di un Bersani e di un Franceschini, emiliani nell'accento e nella mente; di un Fini e del suo clan la cui politica si ferma a un interessato antiberlusconismo; di un Casini con l'ambizione di conquistare con il suo 6% Palazzo Chigi; di un Di Pietro che oltre alle invettive e ai suoi interessi privati, come accusano i suoi ex sodali, non va; di uno Scajola che minaccia con arroganza il suo ritorno. E ci sarebbe un lungo capitolo sui politici siciliani. Lo abbiamo già affrontato e non lo molleremo.

L'impressione è che, nonostante Napolitano e i suoi inviti alla pacificazione istituzionale e sociale, il Paese continui ad essere attraversato da una carica di egoismo e di liti. Il caso immigrati è un esempio. Tutti a lacerarsi le vesti, a piangere sulla drammatica odissea di migliaia di profughi che hanno lasciato i loro Paesi, pronti però a mettere tanti paletti quando si tratta di intervenire per dare aiuto.

Sia Napolitano, sia proprio ieri Berlusconi hanno ricordato che anche noi siamo stati un Paese di emigranti e che quindi dobbiamo guardare alle sofferenze patite dai nostri avi. A parole tutti d'accordo, pronti a dividerci però quando bisogna passare ai fatti. La guerra municipalistica scoppiata in quasi tutte le regioni mette in risalto egoismo e opportunismo. Quest'ultimo è elettorale perché in molti Comuni, alcuni importanti come Milano, Torino, Bologna, Napoli, si voterà a maggio. Non si vuole infastidire l'elettorato poco sensibile all'ospitalità. L'assurdo è che molti di questi paletti (non parliamo del solito Bossi) vengono messi da sindaci di centrosinistra che sino a prova contraria hanno sempre combattuto la politica dei respingimenti. Cosa ci si può attendere del resto da una classe politica che in questi giorni ha mandato in scena una delle pagine più indecenti della storia parlamentare?

Sono in molti i politici a dimenticare la solidarietà, l'educazione civile, l'interesse per la gente. Lo dimenticano, purtroppo, giornalisti e anchorman. Schierati, apertamente di parte, cercano anche loro di seminare quell'odio che oggi domina il Paese.


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Comentario del blog

Hé aquí la crónica de un hombre lúcido y solo. De una especie de Gulliver en Liliput. Llegan al alma sus palabras de disgusto. Debe sentirse como un marciano en una bolera o como un fraile, célibe por libre elección, atrapado en un puticlub. Llevo tiempo leyendo sus comentarios, siempre respetuosos, tratando de dar ideas solidarias y humanas en medio de una situación caótica e injusta, pero nadie parece hacerse eco de su sabiduría. Sus palabras hermosas y profundamente sencillas se difuminan en el éter neblinoso de la incomprensión. De la indiferencia de sus conciudadanos a los que desea ayudar e iluminar. Los hechos cotidianos le devuelven sus palabras sin que haya una sóla noticia agradable que confirme sus deseos de concordia.

Desde aquí, querido compañero de pantalla, teclado e inquietudes, recibe el apoyo y el respeto que merece tu trabajo y tu inquietud por mejorar la calidad ética de un lugar que no sabe lo que eso significa, y ni siquiera sabe apreciar. Sólo tu voz silenciosa volcada en las líneas escritas habla desde la conciencia, desde la justicia y la fraternidad, recordando a la gente de tu país que Italia siempre ha sido una tierra de inmigrantes, que sufrieron y trabajaron mucho para abrirse camino en tantos puntos del Planeta. Sobre todo Sicilia, que ahora se cierra en banda y rechaza en masa a los desgraciados que acuden huyendo de la muerte y el exterminio. Yo también he visto y escuchado a tus paisanos en esos vídeos. Y sé cómo debes sentirte, aunque no te conozca personalmente. Sólo quiero animarte a seguir aunque todo a tu alrededor parezca tan oscuro. Hay una vía práctica que puedes seguir: olvida dar consejos a quienos no quieren oirlos y haz algo personalmente por esos seres desterrados de sus países por la miseria y el dolor. Ve junto a ellos, llévales algo de ropa, calzado, mantas y comida, alimento para los niños, aunque sea para unos pocos, habla con ellos, trátales como a hermanos y deja atrás a los prisoneros del miedo, a los verdaderos miserables, que han decidido serlo por propia elección. En cambio estos huérfanos de compasión, no han elegido su desgracia, son víctimas del expolio y del olvido. Ellos sí merecen el amor que los otros no conocen ni valoran. Ellos son los primeros en el reino de los cielos. Y deben ser los mejor acogidos y asistidos en la tierra. Lo necesitan de verdad. Mueren de hambre, mientras quienes les rechazan se mueren por comer en exceso lo que temen compartir, por eso les hace daño el alimento que retienen. Únete a personas que quieran hacer lo mismo que tú: olvidarse de sus egologías particulares para acercarse a esas criaturas.

Y no te extrañes si la exaltación de las banderas y colorines de tu país en su fiesta nacional es sólo una exhibición emotiva y epidérmica: cuanto más patriota se vuelve la gente, más grande está su ego repartido geográficamente. Patriotismo y patriocentrismo nunca se llevan bien con la generosidad, la apertura y la solidaridad. Siempre, un "patriota" considerará antes a sus paisanos que a otro ser humano de distinto origen. Y si tiene que privar a alguien de una ayuda no será a quien menos la necesite, sino a quien menos familiar le resulte, aunque está más necesitado que nadie. ¿Recuerdas la vieja parábola del buen samaritano? Ni el sacerdote ni el levita -los patriotas- ayudaron al herido, sólo lo hizo el que ni siquiera era de la misma patria judía, sino un proscrito samaritano. Que sería el equivalente actual, a un emigrante africano o a un gitano de Rumanía. Un sin patria tiene el corazón y las entrañas más libres para amar, que un ególatra de su entorno, aferrado a sus manías y seguridades, que no tiene ni un sólo hueco para la compasión.

No es por desmoralizarte, Domenico, pero con una visión realista, cabe esperar esa reacción de un pueblo que lleva siglos acostumbrado a convivir con los "valores" de las mafias, que ha hecho del miedo una virtud y de la desconfianza, un método de vida. Del lucro, una aspiración lícita y natural, de la omertà un vínculo fratreno, del cleintelismo, una tradición inmutable. La pobreza material es mucho menos peligrosa que la pobreza invisible, que vive agazapada en la hipocresía y en el "buenismo", que nunca mira de frente y tiene terror a decir o a escuchar un pedazo de verdad, porque ha hecho del fingir un protocolo de supervivencia. Y eso es lo que sale a la superficie cuando llegan situaciones dramáticas. Es muy difícil ayudar a ver a quienes han hecho de la ceguera su modus vivendi. Y muy difícil convertir en solidario lo que ha hecho del egoismo un paradigma. No se es buena persona sólo por decir palabras de amor o por ser muy buenos en el arte o en las habilidades del negocio, sino cuando se es capaz de ponerse uno mismo en último lugar para que quienes están más necesitados ocupen los primeros puestos de atención y de cariño. Aunque no sean de nuestra familia, ni de nuestro pueblo, ni de nuestro país. Hay que agrandar los espacios del alma si se quiere sobrevivir y que las cosas mejores de verdad.

Amar al prójimo como a sí mismo, sigue siendo un desafío que muy pocos consiguen superar. Pero hay que seguir sin prisa y sin pausa, dejando pistas con nuestros actos y nuestras decisiones, testimonios de luz y de esperanza. Sin cansarnos de amar a tiempo y a destiempo.