jueves, 30 de abril de 2009

"Mis caminos no son vuestros caminos"

La verdad hace libres e inexplicablemente felices. Sobre todo a los tontos, que tienen algunas ventajas. Quizás la Providencia, en su compasión, ha querido compensarles un poco por la falta de esa inteligencia, que la naturaleza regaló a los listos exclusivamente, así, la divina compasión, intenta equilibrar un poco el desajuste del reparto planetario.
El tontus terrestris pertenece a una especie casi en extinción. Suele ser tranquilo y bien pensado por naturaleza. Optimista. Inocente y confiado. Generoso y afectuoso. Tiene la estúpida inclinación a ver el lado bueno de las cosas y de la gente y eso le presenta situaciones resbaladizas, ya que dice ver aquellas zonas potenciales que no suelen manifestarse, con lo que se acarrea calificativos como iluso, utópico, idiota, majadero, etc, etc. y no falta razón a sus detractores, porque hay que ser un merluzo en este mundo para detectar bondad, sinceridad, belleza, inteligencia, cuando los hechos las niegan y las dejan a la altura del betún. Pero el tonto quintaesenciado no escarmienta con facilidad. Por más que descubre lo peor, se empeña en compensarlo con lo mejor y así dejar el asunto en tablas, en un equilibrio soportable, donde se pueden intuir y a veces reconocer, las buenas cualidades e inclinaciones, aún en la evidencia más dura e inclemente. El tonto está empeñado en que dentro de cada individuo yace oculto el mismo diamante en bruto y en que, tarde o temprano, ese diamante se convertirá en una joya de inmenso valor. Quizás el tonto, como tonto que es, no cae en la cuenta de advertir a tiempo que para que el diamante se pula, es necesario que un joyero lo golpee, lo lime, lo raspe y le dé forma, hasta hacer de su dureza, un delicado trabajo artesanal y concienzudo. Y no lo dice, es tan insufriblemente optimista que da por sentado que eso lo ven todos. Siente que el diamente es perfecto en su origen, que las irregularidades son añadidas y superables, porque la base y la materia prima son siempre de buena pasta. De primera calidad. Y no. Desgraciadamente no es así. Los propios diamantes se molestan y ofenden cuando oyen esas afirmaciones. Así que el tonto está condenado de antemano a ser un marginal, un excéntrico y un predicador de idioteces en el desierto del desencuentro. Sin embargo, a pesar de las clarísimas pruebas contra su forma de existir, el tonto in-siste, per-siste. Hé ahí la clave de su imbecilidad. La contumacia.
Y es ahí, justamente, donde el mundo le golpea, le engaña, le hiere, le escarnece y le ningunea, donde la Providencia se vuelca en mostrarle esa verdad que hace libres e inexplicablemente, felices. Y es que el pobre tonto, al ser despojado de tanto peso, de todo buen concepto de sí mismo, de toda "dignidad" y de toda virtud posible, no tiene ya nada que perder, por lo tanto, nada que temer, nada que defender, nada que ocultar, nada que ganar y nada que perder. Puede opinar o decir, pero cuando lo hace se desprende de todo adhesivo. En su centro, sólo hay una música sin palabras que se extiende por todas partes sin que él pueda evitarlo. Y puede mirar con Amor a todos, incluídos a los que no le entienden y están empeñados en retorcer cada cosa que piense o que diga. Al despojarle de todo, también le han despojado de esa necesidad de "defenderse", porque en realidad ya no le queda nada que pueda ser ofendido ni premiado. Puede defender causas que considera justas, pero no porque sean "sus" causas, sino porque la gente sufre arbitrariadades y absurdos dañinos e inútiles. Nada más.

Dado este lamentable estado en que le colocan las circunstancias, el Cielo, que es mucho más compasivo de lo que parece a simple vista, se ocupa de sanar los efectos secundarios de tanta cretinez y va mostrando al tonto vías alternativas donde regenerarse y sanar sin secuelas, ya que no tiene posibilidades de ser sanado de otro modo. Su vida es como un Magnificat constante. Y como dice una sabia afirmación: "Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta". Y esa es la única certeza que preside la vida del tonto idiosincrásico e idiopático. Atravesando tantos umbrales oscuros, superando las pruebas del miedo, las tentaciones innumerables, no por virtud, sino por clarísima ayuda de Ése que nunca le falta y siempre le basta, es cada día es más libre, más ligero y más feliz, cada día el Amor le llena por todas partes y se le hace real en todo lo que descubre. Al mismo tiempo que ama al Amado más que a sí mismo, puede dejarle volar y comprender vitalmente que nada está separado en el Amor. Si el Amado es Quien ES, ¿qué podrá separarles?, nada; y si no lo fuese ¿qué podría unirles?, nada. Un imposible, una aporía, porque esa clase de Amor, es TODO. Y lo que no es TODO no existe, simplemente. Pulula como un fantasma en los patios traseros de la pre-existencia, igual que una neblina evaporada, fugitiva y en dispersión. Un sueño sin contenido real que al despertar sólo deja sensaciones inoperantes.

En cambio el AMOR es otro mundo. No hay malentendido que lo enturbie, ni apariencia que lo eclipse. COMPRENDE y perdona porque sabe que la "culpa" del Amado está ligada a una falta de sí mismo. Son UNO. Por eso el Amor es humilde. Es leal. Jamás un Amante verdadero haría causa común con quienes intentan dañar al Amado, ni dejaría un tesoro tan preciado en manos y bocas extrañas. El verdadero Amante no se ocupa de ser imprescidible para el AMADO, le basta con que el AMADO sea imprescindible e insustuible para él. Respeta su vuelo y sus procesos personales de crecimiento.
Sólo quien ha degustado ese delicado manjar es fiel para siempre, no por lo que recibe ni por lo que da, sino por lo que nace milagrosamente en la infinitud de un sentimiento eterno e irrepetible. Único.
Cuando se ha bebido el agua inagotable, no se busca otra fuente. Y si se busca es que nunca se bebió de aquel sagrado manantial.
Así que quien no Ama, seguirá probando sorbos en distintos grifos acomodados a su altura y a su sed. Hasta que sane la avidez, el capricho y la comodidad, el apego y la vanidad, el afán de control y la desconfianza. Hasta que se deje en las Manos del Único Maestro Joyero para ser pulido y tallado. Y será bueno que así sea para bien de todos.
Sólo los tontos irredentos son capaces de Amar, porque ya no tienen las ataduras del apego, ni las cadenas del deseo egoista, su único deseo es como una esencia perfumada de bondad y de gozo, como un racimo de uvas maduras y dulces, cuyo jugo es el Vino de la Vida, por eso entienden el lenguaje del corazón y de ellos es el reino de los cielos y el misterio sencillísimo de la eternidad.

martes, 28 de abril de 2009

A viejos males, viejos remedios...Nada es nuevo cuando las almas están viejas

Nos quejamos por vicio y por falta de observación objetiva. Creamos entre todos un monstruo, lo alimentamos durante décadas, lo hacemos crecer nutrido, mimado, con todos los recursos de la imaginación, el talento y las posibilidades, le armamos hasta los dientes, lo blindamos, le forramos de dólares, euros y yenes, le complacemos en todo lo que nos va pidiendo...creeemos que lo dominamos y que nuestra habilidad de seres "superiores" tendrá siempre la sartén virtual por el mango. Pero no. Cuando un buen día el monstruo, haciendo uso de los poderes que le hemos dado, se pone farruco, se apodera de todo y nos aplasta con su volumen, entonces nos quejamos. Nos quedamos patidifusos ante el desastre y no sabemos a donde mirar para encontrar "al culpable" de tanta calamidad y el antídoto vacunador de bolsillos y bienestares sociales. Éso sobre todo. Lo otro, la monserga de los "valores", el coñazo de "la educación", el sinapismo de la ética y el topicazo absurdo de la coherencia, que es un verdadero cilicio en la chepa de esta "cibersociedad en progreso" , -sí, en progreso aunque no se sepa hacia qué ni hacia dónde, el caso es "progresar", aunque sea hacia un abismo sin fondo. Siempre nos salvará la campana del Titánic, en el último momento...
Bueno, a lo que iba, que ese cilicio de la moral, no sirve para nada , está claro, sobre todo si sus abanderados "profesionales" nos sorprenden con corrupciones alucinantes y siempre basadas en el mismo engañoso espejismo: el dios dinero es lo único que puede arreglarlo todo. De modo que la lección fundamental siempre se queda por explicar y aprender. Sin Valores que despierten la conciencia, el dios dinero seguirá siendo la enfermedad mortal de cualquier solución posible. Sin embargo,con la conciencia activa, ese mismo dinero se convierte en una energía más, estupenda para aliviar, mejorar, solucionar y construir. Quien está despierto en ese nivel superior puede crear lo que necesita y atraerlo a su vida desde el imán interno.

El problema de nuestra especie es que no estudia la historia y ya se sabe que las culturas que no conocen los errores de su pasado, acaban por fotocopiarlos en su presente.
Miremos, por ejemplo, crisis muchísimo peores que la humanidad ha padecido a lo largo de su "progreso". Por ejemplo, la Edad Media europea. Un tiempo oscuro, lleno de guerras brutales, invasiones, fanatismos, tormentos en la hoguera para los disidentes, poderes absolutos y absolutamente arbitrarios, incultura manifiesta, esclavitud y oligarquías terribles, genocidios entre las comunidades disidentes, recesión del verdadero cristianismo, que se vió aplastado desde el 313 y Constantino, reducido a una religión "victoriosa" y totalitaria. La "iglesia triunfante" -¿de qué?-.
Pues, hasta en esas tesituras horrendas, llenas de cruzadas, nacidas, redundantemente, del cruce de cables entre violencia y fe-tichismo religioso, aparece un paradigma de lucidez y de sensata revolución incruenta, sana y además, preciosa, que en su modestia, consiguió que en aquella Europa se suavizasen los vientos huracanados del odio y que ejerció durante centurias sobre la juventud de todo el continente una influencia sanadora y pacificadora. El joven Francesco d'Assisi consiguió con la sabiduría de los humildes, darle la vuelta a la difícil tortilla del patetismo social y fundamentar un dolce stil nuovo en todos los aspectos. Francesco era un sabio camuflado en la simplicidad y en la normalidad capaz de hacer milagroso lo cotidiano y extraordinario lo vulgar. Sobre todo porque estaba enamorado de la infinitud y de su ternura y además, sabía descubrirla en el fondo de cada ser yde cada sitiuación, tuvo la humildad certera de dejarse guiar por ese impulso de la gracia sin oponerle razones teológicas, ni dogmas acomodaticios. Permitió que el Espíritu fluyese sin trabas de ningún tipo, sin miedos y sin prejuicios.
Hoy podríamos aprender de su ejemplo a mirar esta crisis actual con otros ojos. A él le tocó también un tiempo oscurísimo, lleno de amenazas, pandemias, opresión, guerras entre vecinos, que podían ser aún más crueles que los enemigos sarracenos. Está escrito que en Perugia le torturaron y aprisionaron en una lucha entre ciudades, mientras que el sultán de Babilonia le recibió encantado y le hizo predicar su experiencia mística, hasta emocionarse y pedirle su bendición. Claro que para entonces el ex-hijo de Bernardone ya era Frate Francesco, il poverello, y todo su ser, una bendición para el mundo. Una llama de Amor verdaderamente viva.
Analicemos. Lo primero que puso en marcha el germen de un gran hombre en el cuerpo de un joven mequetrefe destinado por su padre a ser un burgués-gentilhombre, atildado, pesetero y vanidoso, fue precisamente la "crisis". La paliza física y moral que recibió en Perugia. Algo cambió profundamente en su interior mientras observaba la dinámica humana y sus socavones insalvables, si se quedaba limitada en su propia miseria. Y ese germen creció con el contraste entre la vida cómoda y regalada que llevaba en su casa y la realidad de un mundo golpeado por ambiciones, crueldades y barbaridades innumerables, entre "cristianos".
Así, Francesco, decidió que para comenzar un camino nuevo hay que liberarse de las vestiduras antiguas y , convocado por la autoridad del gobierno de su ciudad para que acatase las órdenes y obedeciese a su padre, él se despojó públicamente de los pesos añadidos. Fue un símbolo muy elocuente, que hoy también puede valernos como referencia. Francesco no se entretuvo en buscar "culpables", ni en disculparse, ni en tratar de contentar a su padre ni al obispo ni al príncipe. Ni en pensar en el posible ridículo, ni en que un joven atractivo y con posibles estaba a punto de arruinar su porvenir de próspero comerciante. No. Simplemente, se desnudó. Se limpió de residuos y lo hizo en público, para comprometerse de verdad. Con muchísimo cariño le recordó su padre que desde aquel momento, él se reconocía fundamentalmente hijo de Dios. Por lo tanto, hermano de todos los seres creados y eso le hacía responsable de un cambio muy profundo. El joven Francesco decidió que cuando se quiere un mundo mejor hay que ponerse a construirlo desde la base y dejarse de filigranas, barroquismos y capiteles corintios. Vio claro y se fue directo al grano, sin más.
Agarró como guía las Bienaventuaranzas porque seguramente era un profeta vidente y sabía que sólo ese programa "político" tiene el poder de cambiar algo en el hombre. Y se puso manos a la obra. Por un lado, para tener ocupada la mente, decidió hacerse albañil y reconstruir una ermita ruinosa, como símbolo de su propia reconstrucción. Era un poeta verdadero. Ya se sabe que los verdaderos poetas lo primero que tratan de componer es su propia vida con arte mayor, precisamente trabajando la menor y más humilde de las artes: la humildad que lleva al autoconocimiento sin contemplaciones ni zarandajas. No esperó ninguna subvención del gobierno, ni pidió permiso al arquitecto municipal. Ni fue en manifestación hasta las oficinas del paro. Se puso a trabajar y a solicitar a los pobres de la ciudad un lugar al sol para aprender de ellos el arte no menos grande de sobrevivir sin propiedades ni bienes. Dejando que la bondad de la vida fluyese de los corazones humanos, sin pasar por la oficina de asistencia social ni por el despacho de Caritas. Eso fue el comienzo. Poco a poco la crisis le fue mostrando el lado bueno de una dama despreciada, temida y evitada por todos: Donna Povertà. De la que Francesco se enamoró perdidamente. Pues no era lo mismo encontrarse con esa buena señora sin pretenderlo, que hallarla después de buscarla por todas partes. Y para llegar a ese punto de lucidez era necesario una catarsis tremenda, una sinceridad aplastante y un alma gigantesca que se había ido desarrollando a golpe de conciencia dentro de nuestro Fran, que ya nos apetece el diminutivo para llamar a un ser tan entrañable.
Solucionó su pánico a la lepra, que era entonces como una agripe porcina, pero mucho más bestia e interminable, con un abrazo bien fuerte al leproso que se le cruzaba cada mañana por el camino de la ermita agitando su campanilla de intocable, con lo que Fran fue el primer psicólogo gestalt de la historia. Se quitó para siempre los miedos y las hipocondrías. La verdad es que quien no se lanza al agua nunca aprenderá a nadar. Y él lo tenía muy claro. Un hombre que quiere ser libre no puede andarse por las ramas y debe afrontar de frente lo que más teme. Mientras no lo haga, nunca será libre de verdad por más milongas que se quiera contar a sí mismo.
Luego llegaron los esbirros eclesiales a pedirle cuentas de su pobreza y de su sospechosa filiación divina. Pero él, enamorado como estaba, los miró con el mismo amor con que miraba a Donna Povertà y no tuvo ningún inconveniente en ir hasta el Vaticano para pedir los permisos necesarios, dejarse scannear por la curia y decirles que en las Bienaventuranzas también hay sitio para papas y cardenales, cuando despiertan y dejan que el corazón se apee del papamóvil y del baldaquino. Que Padre/Madre Dios lo es para todos y que no se afligiesen por las púrpuras y los oropeles, las gemas y los ornamentos aparatosos y fashion, que éso tenía arreglo, sólo había que quitárselos de encima para estar más libres y ligeros, venderlos y repartir la pasta obtenida a los pobres, que como Lucía la mendiga, Giovanna la ciega, Guido el lisiado, Marco el leproso, Anna la viuda con 6 niños, etc...estaban con él en pequeñas cabañitas alrededor de aquella San Damiano que había dejado de ser un ermita, para convertirse en un palacio real, porque era justo, el retrato amoroso del Reino de Dios. Vamos, que la crisis empezaba a mostrar su mejor plano. Y lo dijo con tal humildad y cariño, con tal bondad natural, que ni un solo cardenal se libró de alguna lágrima que otra. Ellos también tenían un corazoncito y aún podían reconocer, bajo el peso plúmbeo de sus summae thologicae, la frescura que mana de la Fuente y la luz que viene derechita desde el corazón de Dios.
Poco a poco jóvenes inquietos y buscadores de toda Europa empezaron a desfilar por la Umbria y a experimentar los beneficios de una crisis bien resuelta. En vez de alistarse en la siguiente cruzada, se iban de camping a la dulce Italia y allí algo les conmovía y les transformaba la mirada y el alma cuando empezaban a respirar aquel aire único. Eso sí que era una revolución sin vuelta atrás. No vendían collares ni camisetas con flores, ni montaditos de mariguana, ni posters de Aurobindo, ni gominolas de mescalina, ni cuadernillos con los refranes de Mao Tse Dong, ni panfletos sobre el sexo en comuna, ni sobre el orgullo gay, -y eso que todos eran hombres...- no, que va, se despojaban de la costra programada, se quitaban las cadenas antiguas, desataban los lazos que no llevaban impresa la sigla del Amor y borraban los senderos que no llevan a ninguna parte, aprendían a volar sirviendo, ayudando y recibiendo humildemente lo que cada día trajese a cada uno, como un regalo bendito. Así de simple y de claro. En el espejo del hermano encontraban su propia radiografía. La convivencia hecha desde el Amor Divino es la mejor educadora y armonizadora del hombre. Así se liberaban de la mentira propia, de la fatuidad y de la apariencia. Unos se quedaban allí, otros regresaban a sus lugares de origen, pero todos aprendían que las crisis mundiales empiezan a solucionarse de verdad dentro del hombre y que eso produce la solución posterior compartida con los demás. Que una pandemia se cura cuando la gente pierde el miedo y cuida a los enfermos por Amor y les atiende en su sufrimiento, porque esa fuerza impide los contagios. Que la escasez termina cuando en vez de acumular se reparte lo que hay. Esa fuerza multiplica la materia de un modo increíble. La generosidad mueve montañas, porque es hija de la fe y está muy bien educada por ella. El milagro de los panes y los peces no fue un malabarismo de Cristo para hacer magia a lo Uri Geller, sino una muestra del poder que tiene la generosidad cuando se pone en marcha. Sólo fue posible hacerlo cuando el Amor repartió la poca materia prima que había en dos cestos.
En fin, que Fran fue un alumno aventajado en la escuela de los solucionadores de crisis. Y sabía como aplicar los remedios justos a los males injustos, convirtiendo las calamidades en una manifestación de la letizia, que obviamente no tiene nada que ver con un pase de modelos de la princesa de Asturias, sino con un estado superior de gozo coherente, donde la libertad y la autononía del SER son la clave del AMOR infinito y viceversa. Justo, esa felicidad que todos buscan donde no está ni se puede encontrar. Fuera del corazón y fuera del Amor. Es decir, que en vez de profundizar, se escapa, en vez de aceptar, se rechaza. En vez de dar, se retiene. En vez de soltar, se aferra. En vez de servir, se quiere dominar y en vez de pacificar se combate. En vez unificar, se divide. En vez de alegrarse y perdonar, hay rabietas y represalias, en vez de fluir se endurece...¿Cómo no va haber crisis? Lo raro es que no nos demos cuenta de que las producimos nosotros mismos. Pero bueno, ya llegará su momento y lo sabremos.

Paz y bien a todo el mundo. Y que, como el queridísimo Fran, aprendamos a vivir "A la buena de Dios", que no es sólo la "buena" sino la mejor.

domingo, 26 de abril de 2009

Salmo vespertino para despertar en el ocaso

En este mirador de media tarde,
estamos los dos juntos contemplando
cómo se pierde al fin el equipaje
mientras nos deja libres
en manos del Amor.
Libres de las palabras y los juicios,
liberados también del personaje
empeñado en hilar viejos residuos
afanes, entredichos y subastas,
estampas pasajeras que se escapan veloces
por los huecos confusos de la nada...
por las cartas perdidas en el corto trayecto
que va del alma al alma,
de los pasos silentes al rumor del abrazo,
de los mares antiguos al club de los humildes
que aceptan con dulzura
esa fatalidad de los enredos
y la prueba constante
de la sinceridad, las burlas y el escarnio,
la posibilidad de ser mejores
en medio de una nueva dimensión.

Y aquí estamos Tú y yo. En esta desnudez
y sin defensas. Limpios de dentro a fuera.
Nada que declarar. Sólo el silencio.
Y ese abismo de luz que nos inunda.

Ni Tú te puedes ir, ni yo tampoco.
¿Adónde llegaría nuestro viaje
en otras divisiones imposibles?
Aquello que se fue, bendito sea,
como es bendito, amén,
lo que se queda.
Era el soplo de Maya en su periplo
engañando la trama de los ciclos.
Era otro carnaval enmascarado
de turbia irrealidad, de tantos egos,
de tanta insoportable impermanencia,
que la tierra y el cielo se cansaron
de aguantar el sopor de la inconsciencia.

Y por eso crearon el milagro.
Para dejar más pistas en la vía.
Para mostrar sin duda y sin recelos
por donde crece el don de la alegría,
la brisa nacarada del prodigio,
en ese renacer que nos potencia.

Quede el tiempo estancado
en su curvo desfile de figuras añejas.
Quédese el menestral
en su guarida, recontando monedas
y conceptos. Quédense la derrota
y la victoria marchitas
en el suelo de los siglos.

Tú eres mi libertad. Yo tu respuesta.
Yo soy tu corazón. Tú mi destino.

Y los dos, en el UNO hacemos tres.
En esa matemática inocente
que sólo se demuestra en lo que ES.

Mágica trinidad. Feliz trayecto.

Quien quiera conocerte, que te ame
y quien quiera vivir, que te contemple...



Nadya Ivanovna. "No era lo que pensé, ni era lo que te dije...ES mucho más"

Al Amor no hay quien le engañe

¡Oh lámpara sagrada
que tiernamente habitas
de mi alma enamorada
el mismo centro,
puesto que así me amas y me quieres
haces más dulce aún
tan bello encuentro,
más profundo que ritos y saberes,
más hermoso que soles
y universos¡

¡Oh dulce Amado mío,
suave revelación y abrazo delicado
que toda deuda paga,
que compensa el dolor de los infiernos
y transmuta la muerte
en vida regalada!

¡Oh sereno ejercicio de dulzura,
que sabes levantar una muralla
donde la noche oculta su negrura
y colocas la paz de tu mirada
en el jardín sembrado de frescura!
Allí crece la flor en las praderas
de tu mano cuidadas y atendidas,
allí sabes vestir de primevera
las palabras, los sueños y las dudas...

¡Cuán suave y amoroso eres conmigo!
¡Y qué fiel habitante de mi seno
donde secretamente solo moras
como el más tierno amante y dulce amigo!
En tu aspirar gozoso, de bien y gloria lleno,
cuán delicadamente me enamoras!

Respirando el perfume de las flores
en la cima de la montaña eterna
miramos el fluir de los colores
bajo el techo feliz de la palmera;
allá se queda el mundo,
allí corre la gente entrenida
en pos de pasajeros beneficios
mas sola y desahuciada en lo profundo
y víctimas de tristes maleficios.

Dejamos deslizarse en las laderas
la piedad que genera el sacrificio,
la bondad que restaura y que libera
a pesar de los gajes del oficio.

Y vemos nuestras almas enlazadas
por canales de luz que trenza el cielo
y cómo sobre el mundo se desgranan
mil caminos de amor y de silencio.

Mientras duermen los cuerpos
y las sombras abarcan
su reino incongruente
la vigilia del alma
en su laboratorio de alquimista
con su pedagogía permanente,
nos muestra los senderos de la gracia:
el camino sereno y ascendente.

¡Oh, dulce sherpa de cumbres y escaladas!
Mano segura que siempre me sostiene,
Amor eterno que no le teme a nada,
y que nada se guarda ni retiene,
capaz de superar las trampas y celadas,
de sanar y crecer, de sorprensderse
y cambiar la armadura y la celada
por el beso más dulce e inocente.

Nada te sustituye y nadie se te iguala.
Eres la eternidad resplandeciente
que salta en el fulgor de esa mirada
y se queda a vivir en mi presente,
mientras la vida corre enamorada
por las aguas benditas de la Fuente.


Sanai-Ben Syphaní . "El lema de Nasrudín:
Es inútil la comedia.
Lo que ES siempre acaba por parecerlo
y lo que no es, nunca SERÁ
por mucho que lo intente parecer"

sábado, 25 de abril de 2009

El buen cuidado divino, en la noche escancia el vino...(parafraseando a Juan de la Cruz)

"Mi alma se ha empleado
y todo mi caudal a su servicio.
Ya no guardo ganado
ni ya tengo otro oficio,
que ya sólo en amar es mi ejercicio.

Pues ya si en el ejido
de hoy más no fuere vista ni encontrada,
direis que me he perdido;
que, andando enamorada,
perdediza me hice, y fui ganada.

De flores y esmeraldas
de las frescas mañanas escogidas
haremos las guirnaladas,
en tu amor florecidas
y por Ti en mi cabello entretejidas.

Cuando Tú me mirabas,
su gracia en mí tus ojos imprimían;
por eso me encantabas
y en ello merecían
los míos adorar aquella bendición
que en Tí veían.

No quieras despreciarme,
que, si color moreno en mí encontraste,
bien puedes ya mirarme
después que me miraste,
pues gracia y hermosura en mí dejaste.

Ha entrado ya la esposa
en el ameno huerto deseado,
y a su sabor reposa
el cuerpo reclinado
entre los dulces brazos del Amado.

Debajo del manzano
allí conmigo fuiste desposada;
allí te dí la mano
y fuiste reparada
donde un día tu madre fue ultrajada.

A las aves ligeras,
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, aires, ardores,
y miedos de las noches veladores:
por las amenas liras
y cantos de sirenas, os conjuro
que cesen vuestras iras
y no roceis el muro
porque la esposa duerme en lo seguro.

Escóndete, Carillo,
y mira con tu paz a las montañas
y no quieras decillo;
mas mira las compañas
de la que va por ínsulas extrañas.

La blanca palomica
al arca con el ramo se ha tornado;
y ya la tortolica
al socio deseado
en las verdes riberas ha encontrado.
En soledad vivía
y en soledad ha puesto ya su nido,
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad
de amor herido.

Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
el monte y el collado
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.
Y luego en las subidas
en cavernas de piedras entraremos,
que están bien escondidas;
allí nos quedaremos
y el mosto de granadas gustaremos.
Allí me mostrarías
aquello que mi alma pretendía;
y luego me darías,
allí Tú, vida mía,
aquello que me diste el otro día:
el aspirar del aire,
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donaire
en la noche serena,
la llama que consume y nunca apena.

Que nadie lo miraba...
Aminabab tampoco aparecía;
el cerco sosegaba
y la caballería
a vista de las aguas se perdía. Fin.

Descubre Tu presencia,
disuélveme en tu vista y tu hermosura;
mira que la dolencia
de amor no se me cura
sino con la presencia y la figura...

...¡Oh noche que guiaste!;
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado..."


La bontat i l'amor del Senyor
duran per sempre.
Beneim per sempre a Dèu,
celebrem el seu Amor,
dona pau als nostres cors
celebrem el seu Amor...

La bontat i l'amor del Senyor
duran per sempre, duran per sempre...

(Mantra en valenciá para bendecir el día
aún en mitad de la medianoche,
y para bendecir la noche
en la mirada del sol meridiano,
en los campos y en el mar, en los ríos y los montes,
en los cielos y en las almas...brilla por siempre
la Divina Presencia y todos los idiomas, culturas
y expresiones
se llenan de su esplendor, con la misma luz
y la misma bondad)

jueves, 23 de abril de 2009

Buenos días, mundo nuevo!

"È tanto, che non basta a dicer "poco"
O luce eterna, che sola in te sidi,
Sola t'intendi, e da te intelletta
E intendente ti ami ed arridi!...
Ma non eran da ciò le proprie penne:
Se non che la mia mente fu percossa
Da un fulgore in che sua voglia venne.
All'alta fantasia qui mancò possa
Ma già volgeva il mio disio e il velle,
Si come rota ch'igualmente mossa,
L'amor che move il sole e l'altre stelle."


Dante. Versos finales de "La Divina Commedia"


**

Las palabras sin tiempo
son más elocuentes que el tiempo
de las palabras.
Esta mañana el cielo está de fiesta
y la tierra se alegra agradecida.
Se pasea el Amor por los parques del aire
y a quienes reconocen la bendita presencia
les regala su beso iluminado,
las flores perfumadas de bondad
y el don que nos concede la alegría.

sábado, 18 de abril de 2009

Motivos para la alegría

Un signo de evolución muy importante es que el despertar de la conciencia individual conduce a la superación de la indiferencia social y a la recuperación dignificada de la participación ciudadana responsable, en los asuntos de gestión pública.
Una de las bases decisivas es la distinción entre los conceptos de "política" y "cratofilia". La Política es el sistema social de participación y servicio solidario en la consecución del bien común, de la "polis". No identificada con ideologías ni credos. Sino con la gestión. Organización y atención a las necesidades de los individuos y sus comunidades. Es necesario mantener y mejorar los recursos, sistemas y redes de servicios. Para eso se necesitan instituciones que ya tenemos, pero renovadas y puestas al día. Habría que reformar el concepto de "poder" sustituyéndolo por el de "servicio". Así terminará la era de la "cratofilia" ( del griego cratós -poder- y filos -afición, apego- ) y con ella la confusión que ha dado lugar a tantos malentendidos aprovechados siempre por las dictaduras, declaradas o encubiertas, que tan aficionadas son a desmembrar la responsabilidad del ciudadano y a licuarla en la inoperancia que conduce a la destrucción de las posibilidades de gobernar con inteligencia y respeto. Con demosofía. Un término que me parece mucho más adecuado a los nuevos tiempos, que el viejo y demostradamente caduco: democracia.

Realmente en un estado de ignorancia, de irresposabilidad, de lavado de cerebro universal a base de mass-media comprados, de ambiciones partidistas y de lobbies multinacionales que dominan voluntades y silencios, naciones y proyectos, almas y mentes, esa "demo-cracia" es una mentira y un suicidio colectivo. Un poder, aparentemente compartido por la masa y los tribunos de la plebe más votados, pero en realidad manejado por unos hilos ocultos, que en pocas manos, dominan el mundo, bajo la ilusión de un gobernar "democrático". Ni la masa puede alcanzar como tal la capacidad de autogobierno si no deja de ser "masa" y se convierte en un conjunto de voluntades inteligentes y conciencias despiertas. De seres cultivados y aptos para decidir y no para apoyar ideas postizas, carentes de valores, vacías de contenidos aplicables y útiles para evolucionar social e individualmente, y que sólo son trampas para captar votos.

Es notorio que todo lo que educa y colabora a desarrollar independencia de criterios y de juicio, que es la base de la creatividad y de la responsabilidad, produce pánico a los cratófilos. El poder necesita rebaños y pastores. Eso funcionó en la antigüedad, mientras la conciencia del hombre andaba resolviendo la supervivencia material -alimento, territorio, asentamiento y reproducción- y su cerebro estaba dedicado a ello casi por completo. Así se delegaba en el chamán, en el sacerdote o en el militar victorioso o en el magnate rico y poderoso, la responsabilidad del gobierno tribal. Era la época en que el cerebro reptiliano dominaba la actividad mental humana. El "poder" que hace ricas y fuertes a las minorías dominantes, hace cómodas y perezosas a las mayorías gobernadas. Ya lo dice algún refrán popular como "dame pan y dime tonto", es decir, "dame además tv, videojuegos, internet a saco, hipotecas esclavizantes, coches y viajes organizados, entretenimeintos y di-versión, drogas varias y un trabajo que ocupe el resto de mi tiempo y de mi energía, que me abduzca y programe de tal modo, que no me quede ni un hueco para pensar ni decidir quien soy y como quiero y necesito vivir de verdad..." Es natural que semejante "demos", no sepa qué hacer con el "cratós". Le viene grande. Y es un absurdo que esa fuerza "crática" se ponga en las manos de quienes no saben autogobernarse, que es el verdadero poder, ya que ni siquiera se conocen a sí mismos. En esas condiciones, se elige lo que hay y se identifica con el sentir visceral de la masa "crática". Es decir, con las ideologías que sustentan las programaciones que aún subyacen en los restos reptilianos del cerebro.
A más desarrollo neuronal y conectivo, a más energía y equilibrio de los hemisferios y del cuerpo calloso que los une, las necesidades egoistas se refinan y se abren más a la solidaridad, a la universalidad, desaparece el miedo y surge la creatividad. Se está potenciando la capacidad de amar, de sacrificio por los demás, la generosidad y la gratuidad, el respeto y valoración de lo diferente. Por el contrario, a menos desarrollo del tejido neuronal y del córtex, el dominio reptiliano del cerebelo, potencia la programación animal, incluso el uso de la mente mecánica al servicio del instinto exterminador de la vida y de los recursos, a favor de necesidades egoistas y parciales. Y en realidad, suicidas.
En los individuos de cerebro evolucionado no es necesario el "poder" porque la inteligencia racional y emocional son las herramientas que sirven al funcionamiento de las conductas y a la consolidación del carácter, al desarrollo de los valores superiores.
En los individuos de cerebro reptiliano sí que es necesario ese "poder" que se traduce en un estado constante de amenaza y crispación, de inseguridad, de lucha, producidas por el pánico de la animalidad no superada, que necesita reafirmarse con el "poder" y la conservación y acumulación de bienes perecederos, que dan seguridad y continuidad, aunque precaria, ya que el miedo a la muerte y a la enfermedad no los suprimen las posesiones materiales, sino el conocimiento y la serenidad que dimanan de la evolución de la conciencia, sostenida por y sostenedora del propio desarrollo evolutivo del cerebro. Conciencia y cerebro interactúan, se retroalimentan.

En el estado reptiliano lo que debería ser el noble y desinterasado servicio a la comunidad "política", es decir, ciudadana, se convierte en "cratofilia", en dominio y sumisión. En jefes y esclavos. En opresores y oprimidos. En ese estado está claro qué orientación tendrá la masa para elegir a sus líderes. Las leyes se hacen a la medida de los errores comunes. Favoreciendo a los poderosos y plastando a los ciudadanos anónimos. En ese estado reptiliano, las religiones funcionan desde el miedo y la superstición. Son más bien un cojunto de rituales mágicos, donde un mediador o hierofante, se atribuye el poder de administrar los bienes falsamente espirituales, que le confieren otro tipo de poder, quizás más fuerte y potente que el fáctico. Ya que los poderes "políticos" se esfuman cuando el detentador deja de ejercer sus cargos, pero en la superstición religiosa permanecen siempre en el aura dominante del lider carismático.

Gracias a Dios, la evolución no para y va haciendo su camino. Por eso lo que en siglos pasados era sólo una rareza, una rebeldía o una herejía, ahora es un camino compartido por millones de personas en estado de despertar. Hemos llegado a un punto en que la comprensión profunda de la Realidad empieza a ser instantánea y contagiosa. Ni siquiera hace falta la presencia física ni la predicación proselitista. Es simplemente un tejido energético, unas ondas que nacen de sí mismas y se extienden y modifican y amplían la intuición, el conocimiento y la percepción, todo al mismo tiempo, en varios planos simultáneos que están interconectados, que son móviles y al mismo tiempo, permanentes. Que vibran en una frecuencia inasequible a la baja densidad emotiva, mental y desiderativa. Es decir, quienes son "tocados" por ella y se hacen sensibles a su contacto, comienzan a cambiar inmediatamente y cambian en todos los aspectos. No lo "consiguen" por esfuerzo e insistencia, sino porque su maduración energético-espiritual ha alcanzado el nivel adecuado para la trasformación. Y pueden "ver" y descubrir quienes son y qué está pasando en ellos y en su entorno, como en el mismo universo.

Con este estado de cosas, es obvio que el sistema de gobierno a que estamos sometidos y habituados está en la últimas, afortunadamente. La misma crisis que estamos atravesando se ha provocado por ese mismo cambio: las viejas estructuras se han roto porque los contenidos se han ampliado y ya no caben en el recipiente antiguo. El mismo contenido, al crecer y modificarse está dando lugar a formas nuevas, flexibles y adaptadas al crecimiento más acelerado y expansivo de la energía y de la conciencia. El "poder" y su "cratofilia" está en sus postrimerías. Soportaremos sus últimos coletazos que pueden ser dramáticos para quienes aún permanecen encadenados a esas estructuras, cuyo declive aumenta en progresión geométrica, como geométrica es la forma y la estructura del universo conocido hasta ahora. La geometría mentalmente degradada termina con su propia degradación para poder evolucionar y regenararse en otro plano más alto y sutil.

En este nuevo formato cósmico, el servicio y la fraternidad sustituyen al poder y a las diversas tiranías, que van cayendo al ritmo necesario. La falta de compromiso social, se transforma en solidaridad y apertura al "otro", que se empieza a reconocer en uno mismo. El hombre, la naturaleza, la vida, el cosmos, Dios, los seres de luz y maestros intemporales, la creación y todas sus posibilidades infinitas...están dentro del hombre. No hay poderes, ni mediaciones. Todo es UNO y regresa a Casa! Es decir, a un estado lúcido y consciente, autónomo y compartido, "contagioso" y libre, pero obediente a la Ley Suprema: el Amor que Conoce y puede y sabe y se expande y se contrae, como una respiración infinita, donde todo es posible y nada puede dañar. Porque todo está gobernado por esa fuerza maravillosa e inagotable que nace en nosotros y al mismo tiempo nos hace nacer en ella constantemente.

miércoles, 15 de abril de 2009

La noche también habla...

"...y si no tengo amor, no soy nada"
dijo Pablo de Tarso en un momento único
de pura lucidez
y luego fue aclarando sus estrofas
en el canto más bello y más preciso:
"el amor no sabe contar, no exige,
no se venga, no desconfía,
es tierno y dice la verdad,
no cierra el corazón, no se irrita,
no tiene envidia, no se oculta
ni se avergüenza del ser
que ama, no da la espalda
ni abandona. Nunca miente."

Es claro y transparente.
Responsable.
Bondadoso y leal. No humilla
ni golpea suciamente los sentimientos.
Antes de traicionar, es capaz de morir.
Entre el amado y un plato de lentejas
está claro, que prefiere ayunar
si esas lentejas no las puede compartir
con el amor de su vida...Jamás
buscaría otra vida sin él/ella
y mucho menos, otra presencia
que no fuese la única.
Jamás abriría su corazón enamorado
a juglares advenedizos
ni haría de su amor una fotonovela.

La inocencia en el amor
no es la cháchara vacía
del incoherente,
ni la vanidad del joven inmaduro,
ni el miedo del cobarde
ni la falsa prudencia,
ni la rabieta del soberbio
que se ofende con facilidad
porque, simplemente, no ama.
Si se ama no hay ofensa posible,
nada hiere como para apartarse
del amado.

Quien ama no necesita poner a prueba
el milagro. Lo reconoce instantaneamente.
Se fia por completo. Disculpa todo.
Perdona todo. Abandona el mundo
de las apariencias,
en entra en el reino de la verdad.

Quien ama está completo. Y sabe callar.
Como en el tantra, retiene para sí
la semilla de lo maravilloso. La luz.
No la profana jamás.
Sabe que ese sacrilegio
es la verdadera infedilidad,
el exhibicionismo
y las confidencias a terceros
que vacían en el fango
las aguas limpias de la gracia
y dejan sin contenido
el cofre de la magia divina.

Si el voluntarismo y la testarudez
vencen sobre la ternura,
si los prejuicios de clase
y las componendas sociales
superan la generosidad y el valor,
si el miedo y la comodidad son más fuertes
que el sentimiento de plenitud amorosa,
entonces, hay que tener la honestidad
de reconocer que no se ama.
Que se es un indigente amoroso,
un sin techo y un sin cimientos.
Un miserable. Y confesarlo personalmente.
Tal vez no se consiga recuperar lo que realmente
nunca se tuvo
pero al menos se habrá crecido
y reconciliado con aquello que se rompió.
Se estará más cerca de la esencia
y más lejos del autoengaño.

Sin embargo quien ama de verdad
ama por siempre. Y esas premisas
no cuenta para él.
Quien ama de verdad
crea constantemente universos nuevos,
caminos inéditos, luces únicas e irrepetibles.
Con una sencillez total
entra en el cielo y lo refleja en la tierra.
Deja de ser espectador de la vida
para convertirse en protagonista de ella.

El adios no forma parte de su vocabulario.
Todo es un "Hola!" acogedor y sonriente.
No encuentra dificultades en lo difícil
ni tristeza en lo triste, ni frustración
en lo imposible. Sus lágrimas son vida
y fermento del gozo, levadura en el pan
de la felicidad. Semilla de flores perennes.
Es otro mundo. Alquimia en estado puro.
Por eso todo el mundo quiere amor.
Pero no saben que el amor no se consigue,
ni se compra en la oscuridad
ni se arrebata por la fuerza
ni se obtiene por la seducción y el engaño.
El secreto es que el Amor nace dentro
de nosotros. Es el brote de la eternidad
cuya semilla plantó en el fondo del ser
la mano del infinito.
Para amar hay que despojarse
en vez de ponerse aderezos y adornos,
maquillajes y modelitos de alta costura.
Lo mismo que los amantes se desnudan
en la intimidad,
así el amor nos despoja de las capas
superficiales, del fingimiento,
de las máscaras, de la apariencia...
Nos deja indefensos y fortísimos.
El amor es el antídoto perfecto del miedo.

Si uno quiere saber si ama,
le bastará solamente enfrentarse a sus temores
y dudas
para saber si su amor es de verdad
o un fuego fatuo.
Es un test infalible.

Quien espera ser conquistado y arrastrado
pasivamente por el amor, no lo conoce.
EL amor es respeto profundísimo
jamás arrastra ni obliga ni seduce.
Esas "lindezas" pertenecen a la periferia
emocional, a las pasiones bajas,
a la manipulación, a la inmadurez y al engaño. Al abuso
y al secuestro psicoemotivo. Al chantaje.
A la necrópolis de lo perecedero,
A lo que hay que olvidar y borrar
de la agenda sentimental y amorosa.

El amor tiene siempre un código privado.
Por eso no valen palabras ajenas
como traductoras de su fuerza.
Es original. Único. No conoce el tópico
ni la repetición.
Las palabras y los gestos del amado
son sólo suyos. Están cargados
de una energía desconocida
por los demás.

El amor no se puede definir.
No sepuede poseer. Al contrario,
es él quien nos posee y nos transforma.
Es inmortal e inagotable. Sabio.
Quien siente que "ya no ama"
es que no ha amado jamás.
Y quien ama alguna vez,
ama para siempre.
El amor es un estado evolutivo
que transforma nuestra esencia
perecedera
en esencia inmortal.

Quien ama es feliz para siempre.
Aunque no le amen, él es fuente de vida
inagotable y el mundo mejora
sólo por su presencia.
Como un brisa fresca y suave
acaricia, reconforta, sana
y bendice.
Nada ni nadie le arrebata el tesoro
que le posee, le guía y le eleva
a la dimensión infinita de la luz.
Nada necesita y nada busca,
sólo realiza, embellece y alegra
el paso de las criaturas por el mundo.
En el acto de dar, cumple su función
y al mismo tiempo conoce y desacansa
en Dios, el sol central creador de lo visible
y lo invisible...

lunes, 13 de abril de 2009

Todo es mucho más fácil y más imple de lo que nos contaron...

Andaba el Absoluto ensimismado
envuelto en perfección.
El notiempo flotaba en el vacío.
Todo era un pensamiento detenido
en única sentencia inamovible
en un sólo carril sin estaciones
Un bostezo infinito gobernaba
inalterable
la eternidad del sumo aburrimiento.

"Aquí me falta algo que no alcanzo a pensar"-
se dijo aquella Idea completa y magnífica
rebuscando en sí misma la respuesta .
Miraba y excavaba en sus centellas íntimas,
inmanentes, extrabióticas, esterilizadas,
en sus recodos exactos y sin fallos,
sin el más mínimo cortocircuito.
Y de pronto lo "supo": ¡Estaba congelado!
solemnemente pétreo,
litúrgicamente coagulado,
perfectamente rígido,
en un inagotable rigor aeternitatis

"¿Qué me podrá salvar
de mi divino estado insoportable?
¿Qué me liberará
de mi exquisita prisión,
de mi suprema ontología
teológica y esencialmente
irreprensible?

Me descubro
insoportable y absoluto
y absolutamente insoportable...
En toda mi divinez maxidivina"

De pronto sintió un roce sutilísmo
y ¡por fin!, des-co-no-cido,
y extrañamente familiar, oh, sí...
un cosquilleo en las partículas del núcleo,
un temblor inesperado, una suave textura
como de flan energético, una sutil y fluída liquidez
de chispa en chispa
encendiendo nuevas ondas
a lo largo del sistema perfecto.

Y comenzó a estirarse lentamente
desde dentro
hasta alcanzar la sensación de un "fuera"
que empezaba a palpar y a ser posible
Ah, qué sorprendente contrapunto...
y qué extrañeza tan hermosa.

Y de golpe "la" vio. Era su propia luz
proyectando un vapor,
un aura deliciosa. "Soy Tú"-
dijo con voz de niña aquel dulce trasunto-
"¿Te he creado de mi propia sustancia?"
"No, sólo acabas de descubrirme. Soy la potencia
y tú el acto"
"Entonces somos "yo"?
"Ummm, sí, más o menos"
"¿Y qué vamos a hacer con nuestra perfección
absoluta y centrípeta?"
"Aprovecharla para crear imperfecciones
centrífugas"
"¿Cómo?"
"Déjate ir. Ven, extiende ese segmento
y toca esta pequeña chispa..."
"¿Qué es esto? ¿Qué ha ocurrido?
Algo me cambia y me balancea..."
"Yo tampoco sé lo que es, ¡pero es precioso!"

Dos formas gigantescas hechas de pura luz
se extendían y creaban un espacio
y un ritmo al mismo tiempo.
Un sonido delicado soplaba
como brisa acariciante y por fin ¡cálida!

Así se descubrieron en la misma unidad.
Y brotó lo dual como una fuente.
Y de la fuente manaba la palabra
y sus siete sonidos irisados
y un impulso de gozo irresistible
que fundía y al mismo tiempo
aceleraba en la quietud
los núcleos y las ondas de una divinidad
desconocida. Completamente nueva.

Se inventaron dos nombres en una sola frase.
Y dos formas diversas en una Realidad
que llamaron Amor
porque era fácil de pronunciar. Sólo por eso.
Y así podían localizar las sensaciones
y el dulce desconcierto
de la más hermosa imperfección
perfectible.

Jugaron a llamarse de mil formas
pero eligieron finalmente
"espíritu" y "materia".
Y organizaron desarticulando
el ensimismamiento original
en unusversusalia transitorio.
"Uno orientado hacia todas las cosas"
dijeron a coro, riendo como chiquillos
en inventando el primer planisferio
de la felicidad.

Luego se repartieron en especies,
en innumerables reinos,
en células y átomos brillantes
que se aman y descubren
en todo lo que existe
fuera y dentro de todo lo pensable
y lo increado.

A veces en la noche silenciosa
cuando la vida duerme y lascriaturas sueñan
se les oye reir
entre sábanas bordadas de nebulosas blancas
juntando sol y luna en un abrazo
besando el firmamento con levedad de estrellas.


Sanai-Ben-Syphanì "La otra cara del Génesis"







sábado, 11 de abril de 2009

Al sherpa de mis Himalayas

Me despertaste al alba una mañana.
Hace ya tantos años como estrellas
se encienden en la noche. Incontables.

Debajo de la almohada brillaba
ese sol repartido que sostienen tus ojos
al repasar delicados rincones
que cobijan las almas
y acunan corazones gozosos
dispuestos al abrazo infinito

De pronto iluminaste mi secreto,
esa cámara oculta siempre desconocida
para mí. De pronto me mostraste
todo mi espacio interno, repleto, -sin dudar-
de tu perfume, de la seda implacable
de tu esencia, de la Voz y su eco
atomizado de silencios

Y como por encanto
nació la maravilla y se hizo carne
como el verbo divino declinó
el sustantivo de la gracia
y se hizo hombre
y le dió la palabra a la existencia

Así se reveló la melodía
de mi tiempo en el tuyo
de tu espacio en el mío
hasta perfeccionar el suma y sigue
de lo eterno en el toque de un beso
leve, casi intangible,
y sin embrago, más real que la vida

Y ya no quedó sitio entre los dos
para otra cosa. Ni para nadie más.
No quedó ni un milímetro sin ti
en el kilometraje de mi cuerpo
ni en la brisa que roza
estos bosques inéditos del alma

Por la dulce rutina del lenguaje
podría coincidir con el vocablo
al uso
que la gente define como amor,
pero yo juraría que esto va más allá
de la costumbre nominal
de la morfología y la semiótica

Es nuevo y a la vez tan antiguo
como el orden del cosmos
como las estaciones y la rueda del tiempo
como la nitidez del absoluto,
simple como una gota de rocío que resbala
y se fija temblando estremecida
en el puro elixir de la rosa temprana

Y desde entonces se hizo miel el dolor
y la miel adquirió sabor a cielo
y la sonrisa tuya se ha quedado
prendida en el presente,
y todas las auroras boreales
acompañan mi sueño
al despertar
como una milagrosa medicina
que repara al instante
las redes invisibles de las melancolías
naturales
bordadas en ese canesú descolorido
de la memoria pálida,
de la lógica gris, de aquella protohistoria
que se fue disolviendo entre los abanicos
de lo que nunca fue

Y aunque suene a lo mismo de siempre
sólo puedo decir
que en el amanecer de mil mañanas
-la dulce persistencia de este sol
que pronuncia tan dulce letanía-
sólo tú permaneces alumbrando
cada revelación de la ternura
y cada bendición hecha caricia




Sanai-Ben-Syphanì "La otra cara del zen"

jueves, 9 de abril de 2009

Palabras evaporadas

Deja, luz del alma mía, que resbalen las gotas
del pesamiento por los vidrios de ayer.
Deja las hojas muertas en palabras lejanas
perderse entre las ondas del eco

Tú y yo, pertenecemos a la brisa
que recoge la sutil espuma
de los sueños cumplidos
Al dulce paladar de las almendras
y el azúcar de caña,
al contenido suave de los frutos maduros
que el sol curte y cimbrea
el nítido flagelo de la luz.

Déja, mi ángel querido, que se borre la tiza
del encerado viejo, de la expresión antigua
y desgastada, entre caligrafías
que ya nada comprenden y duermen el silencio
de la memoria gris.

La primavera cubre los cielos y los campos
y el canto renovado enciende los sentidos
nos ofrece la copa de la vida serena
y al mismo tiempo, niña, reververando luz
entre los pinos y las tersas adelfas del sendero
reconocido, eterno, y sin embargo
siempre renovado.

Toma, recoge este suspiro
en la falda estampada de una luna de abril.
Encierralo en las hojas de aquel libro secreto
y miralo despacio cuando se apague el ruido
y el sol de media tarde aclare con sus rayos
la seda de tu pelo recién lavado, tibio,
como lo son tus labios al pronunciar mi nombre
y dejar su ternura en mi jardín

Anda, pintame otra sonrisa,
levanta el corazón hasta los cielos
y dime qué has escrito a media voz
qué suave melodía te ha cantado el olivo
o el naranjo asomado al horizonte,
qué jilguero ha llegado al mirador
para darte una carta sin palabras
y una declaración de amor eterno.

Un beso hecho de nube.
Y un aroma de versos sin rimar
que ha escrito sobre el agua de la playa
mil ternuras en flor
que ti regresan

miércoles, 1 de abril de 2009

Yo confieso

Tu beso es este sorbo de frescura.
La noche es el descanso en medio de ese bosque
encantador:
El reposo silente y delicioso de tu alma.
Perdida en Ti me encuentro y reconozco.
Perdida en ti siento mi identidad
más viva y más completa.

Mirarte es comprobar
la infinitud del sentimiento
la ausencia de fronteras
entre el tiempo y lo eterno
Desnudar cada sueño
para tocar el cuerpo de la esencia
y alzarse hasta la luz inagotable

El amor que creí conocer antes de Ti
se nutría, igual que las mareas,
de olas irregulares sujetas al deseo
caprichoso, a las alteraciones
y a la satisfacción, al subeybaja
de las repeticiones...
Pero llegaste Tú.
Y entonces se cambió todo el sistema.

Fluye la vida intacta entre nosotros.
Se ha terminado el tiempo
y con él se deshizo sin más
todo lo que velaba y eclipsaba
la gracia imprevisible
del AMOR