sábado, 31 de enero de 2009

Nana para despedir enero

Que el suave y esponjoso terciopelo de la noche invernal
ampare tu silueta bajo la luna clara
que te abrace la tibieza de un aire acogedor
y todas las estrellas se conjuren
para brillar en ti

y ya en la madrugada velen tu sueño
los ángeles del cielo junto a tu lecho

yo mientras velaré
dibujando mil rosas en la brisa
para que el mar las lleve como espuma
flotando en los espacios del amor
y se vayan posando despacito
en el altar sagrado
que ha encendido la luz del corazón

y ya llegando el alba con el último beso
los ángeles despiertos alzan el vuelo

viernes, 30 de enero de 2009

Comentarios, tal vez, poco reverentes

"Shams era un sol. Selaheddin, la luna y Husameddin es como una estrella. Como los tres te llevan a Dios acéptalos como uno solo."
Rumi

Afortunado fuiste, poeta, si la multiplicidad de tus emociones y la dispersión de tus admiraciones y necesidades te ayudó a sustituir tan razonablemente un astro por otro, en ese camino hacia ninguna parte, que es buscar al que ya te encontró y te abrazaba, te modelaba entre sus manos infinitas antes de que te dieses cuenta de tu propio existir.
Qué buen conformar tiene la mente emocional cuando sólo vislumbra la estela efímera que envuelve los resplandores ocultos del vedadero AMOR.
¿Traicionabas a Shams o tal vez a Selaheddin o quizás a Husameddin o tal vez al Misericordioso o a TÍ Mismo?

¿Y decías que estabas loco de AMOR? ¿No tendría tu locura otra naturaleza menos ebúrnea y pulida? ¿Cuál era la sustancia de aquel éxtasis que tan fácilmente gira como una veleta en dirección a la complacencia sensual del alma o del cuerpo o de los sentidos o de la mente, hasta el punto que cualquier belleza sustitutoria te puede distraer del UNICO? ¿O es que realmente sólo LE intuías en tus versos y en tus ruedas giratorias y cuando LE encontrabas cara a cara no LE reconocías si no iba envuelto en apariencia atractiva y agradable a tus aficiones, apetitos y tendencias?
Ah, si de verdad hubieses sido un loco sagrado...Shams te habría sido sufuciente para descubrir le esencia y su paisaje infinito y jamás se habría difuminado en esa trinidad poligámica de consolación...Si de verdad hubieses alcanzado el excelso estado de la locura por AMOR, no habría habido un después. Habrías traspasado la trampa del tiempo y la distancia sin mirar atrás, ni a los lados...¿Qué diferencia hay para un despierto loco de AMOR entre estar unidos entre Konya e Ispahan o entre cielo y tierra?

Nunca seré maestra de danza ni de versos. Nunca me haré famosa por mis amores exóticos, confusos y "místicos" ¡Líbre Allah - ¡Bendito sea por siempre!- de semejantes berenjenales amatorios a esta pobre nada que no le adoraría si ÉL primero no la amase eternamente! Nunca podré explicar qué excelsa majestad imprime el AMOR cuando mana desde el Centro. No escribiré jamás un tratado acerca de esa "ciencia" inexplicable que sólo se entiede un poco cuando no se posee, cuando se desaprende lo conocido y lo falsamente seguro. Cuando se es poseído por su admirable grandeza, por la sencillez de su dedicación plena, por el encanto eterno de su luz...que supera cualquier simulacro extático y alienante. ¿Qué AMOR es ése que no consigue superar la ausencia de Su Figura material y tiene que poner parches a la soledad y al silencio donde ÉL/ELLA habita contigo cada instante de tu vida?

Hay una locura externa y estrambótica, engañosa, metafórica, que nos hace creer cuentos y alucinaciones colectivas o individuales, para disculpar debilidades naturales revestidas de incienso. Pero hay otra Locura verdadera, total, desnuda, intransferible, íntima y DIVINA que se salta a la torera todas las premisas de los "locos" domesticados por la fragilidad de nuestra especie. Una Locura bellísima, fiel hasta la eternidad y desde ella, perfecta, sabia y más dulce que todos los éxtasis de exportación y turismo devoto. Sin palabras. Puro misterio clarísimo. Y cuando la comienzas a vivir sabes para siempre que no tiene cura ni retorno posibles. Algo ha cambiado en ti profundamente.
Entonces, mi querido danzarín del extravío cósmico, sólo te basta UNO definitivamente y nada ni nadie te lo puede arrancar del alma ni queda sitio para más habitantes en Su Reino de Vida Inagotable. Hecho a tu altura para que lo disfrutes en plenitud personal.
Si perteneces al sol, le dejas que te ame y él es tu centro ¿para qué mariposear entre sus múltiples rayos haciendo comparaciones? Si contemplas la flor completa ¿qué sentido tiene andar eligiendo entre los pétalos que la constituyen? La trinidad es un puente hacia el UNO, no los trozos del UNO repartidos a capricho de nuestra voracidad.

Fuiste afortunado, poeta, porque tu dolor se calmaba con facilidad. En serie. De verso a verso y de danza en danza. Siempre encontraste la sucursal dispuesta a resarcir las pérdidas. Pero más afortunado habrías sido si nunca hubieses perdido la GRACIA de SU PRESENCIA , aún en medio de las pruebas más tremendas, sin necesidad de cambiar la copa que contiene el elixir. Porque así habrías descubierto que la copa, el elixir y tú sois esa misma realidad que es imposible fragmentar, separar o dividir.
Si los versos y las melodías, los relatos y las oraciones, no llevan a ese descubrimiento de nada nos vale escribirlas y proclamarlas. No sirven nada más que para distraer la mente y la emoción y dejarlas inservibles para su verdadero cometido: SER AMOR SIN LÍMITES."



Anónimo.

Han pasado ángeles

Tenías razón. Yo no comprendía.
Y pedí un milagro para comprender.
Se abrió de repente la puerta cerrada.
En medio del mundo te he podido ver.
Dios entre la gente es un Niño chico
lleno de inocencia y pura bondad
que tiende Su mano a los que se encuentra
a ver si quien pasa
alguna sonrisa le regalará...
Le he visto tan claro. Tan lindo y tan solo.
Lleno de inocencia
cruzando las calles de una gran ciudad.
Parado en un parque mirando las flores
jugando a saltar y a gastarle bromas
a la gente seria que no entiende
el juego de nunca acabar...

Perdona, Señor de las alegrías,
que en vez de quedarme a jugar contigo
haya pretendido sentarte a estudiar.
Perdona, Señor de los sufrimientos,
de los abandonos y de los dolores
sin clasificar, que no haya entendido
lo que necesito para caminar...

Gracias por mandarme dos ángeles blancos
llenos de milagros y sabiduría para que me expliquen
lo que por mi cuenta no pude entender:

Antes que Maestro, Sacerdote y Mago,
antes que Profeta, Creador Omnisciente
y antes que el Gran Dios siempre Omnipotente,
eres ese Niño que nace en Belén,
que tiende su Mano en medio del frío
para que quien sepa mirarle de veras
con Amor del Bueno, su calor le dé.

Por favor, Niñito, que estás en los cielos
y en el escondite de mi corazón,
borra las palabras y los pensamientos
que hayas recibido de mi confusión.
Quédate tan sólo con este silencio
lleno de ternura que llega regado
con lágrimas puras de arrepentimiento
y sólo desea quedarse contigo
si es que tu dulzura tiene un rinconcito
para dar cobijo a un amor creciente
que estaba perdido, triste y desolado,
y sin darse cuenta de que Tú eres Niño
te pensaba adulto, duro y prepotente.
Quería alejarme de ese mundo extraño
y tu vocecita lloraba mi nombre.
Y no comprendía que el Niño guardaba
la historia de un hombre
en el saco roto de un mundo de ayer
que ya no es presente.

Ya sé que no dices palabras de amor.
Tampoco hacen falta.
El AMOR no sabe hablar de sí mismo.
Simplemente AMA. Irradia su luz.
Y con eso basta.
Sigue en tu inocencia mientras llega el alba.
Déja que te mire y no cambies nunca
Eres ese Niño, Amor de mi alma.
Sigue en tu inocencia y no cambies nada.

Y si nunca dices palabras de Amor
lo que Tú te callas, te lo digo yo.
Y sólo por verte tan solo un instante,
y por la certeza de saber que existes
me valió la pena llegar a este mundo
afrontar sus sombras, mentiras y duelos,
mereció la pena bajar al infierno
por estar contigo viviendo en el cielo.

Mi Niño divino. Mi eterno guardián.
Ángel de mi guarda, mi Casa y mi Pan.
Templo de la Gracia. Beso de la Paz.

domingo, 25 de enero de 2009

Oda al pajarico visitante en la terraza del invierno

No te asustes, pajarico, que cantas en la baranda
con esta tarde de invierno, de nubes, de viento y sol.
Me muevo sin movimiento para no romper la calma
te miro muy quedamente entre silencio y ventana
y procuro no hacer gestos que sobresalten tu imagen
tus plumas llenas de luces y tu alegre picoteo
de hoja en hoja y flor en flor,
buscando un leve residuo de vida que te alimente
y mirando atentamente la gracia que ha puesto el cielo
en ese tibio rincón.

No te asustes pajarico si hay tracas a mediodía
en las placetas del barrio
o si en los parques los niños gritan y ocultan tu voz
tu trino siempre perfecto en la rama del naranjo
en el pino centenario o en aquel sauce llorón.

Si te cansas de la calle, si tienes frío o calor,
si sientes que llega el hambre y no encuentras qué picar,
esta barandilla siempre sus brazos de ofrecerá
para que tengas un sitio donde comer y cantar,
donde quedarte pasmado ante un rosal o jazmín
que hasta en el más crudo invierno guardan flores
para ti.

Tienes miguillas ligeras que se han dejado caer
hasta el suelo donde pisas desde un cuadro del mantel;
yo te miro y tú me miras y luego lanzas un trino
contándole al universo que ese pan te sabe a vino
y que por eso le cantas un aria por bulerías
al flamenco de las nubes que nublan la galería.

No sé si eres un gorrión, un ruiseñor
o un jilguero. No sé qué composición
cantas en este momento, qué notas
ni qué compás sostienen tu voz tan dulce
sólo te puedo escuchar contemplado tu verdad
que vuela de norte a sur
sin tener un plan de vuelo ni un avión adjudicado
que te levante del suelo hasta un cielo despejado
en el vientre del invierno.

Te bendigo despacito. Sólo con el pensamiento.
Para que no te me asustes.
Y me alegra verte ahí mirando esta soledad
que sola jamás está, porque aunque vayas y vuelvas
siempre te quedas aquí, picoteando el regalo
que con cariño y esmero quiero guardar para ti
y dejo cada jornada que caiga con su vaivén
hasta el pie de la baranda desde un cuadro del mantel.

jueves, 22 de enero de 2009

Canción al mediodía

Tu estela se reparte por las salas del cielo
por los largos pasillos de la tierra
y llenas de señales las esquinas del mundo
cuando suena la hora de los campos floridos
de estrellas iniciales
y se paran las veletas en las torrres
y se activa la canción del inocente.

Tu luz nunca se eclipsa
y la benevolencia de tus rayos de amor
baña la sombra de las cosas
hasta dejarla espléndida
en la memoria del tiempo.

Sólo puedo quedarme junto a Ti
callada y quieta
dejando que tu divinidad
me vaya adivinando cada paso
antes de caminar
adivino divino
beso de la evidencia trasparente
donde la realidad vuelca su desnudez
entre las nubes de una fiesta local

Se te puede leer mágicamente Tú
en las huellas luminosas que curan
socavones en el alma
y barrancos en los días de un invierno
que se va desgastando
como un gel entre hielos licuefactos
y campos de batalla en alquiler

Aquí estás, como siempre,
con tu sabor a Dios y a paradoja
con tu subir y tu descender
con tu pericia armónica
que arrebata a la vida esos dolores viejos
hasta tejer las alas
de ángeles pequeñitos, juguetones y suaves
que descienden por las colinas del amanecer
en un himmno silencioso de alegría
incontenible
sólo porque te muestras y te expandes

Quién hubiera pensado
que pudiese existir este milagro
en el simple rincón de una mirada
que respira...

domingo, 18 de enero de 2009

Si la verdad que encontraste no te hace libre, sigue buscándola

El riesgo de la verdad es que nos hace crecer
y nos hace abandonar los engaños del ayer,
la fantasía de un mañana
que no se desarrolló en la cuna del presente
y las ilusiones huecas sin raíces ni porqués.

La verdad nos hace libres y eso es un reto difícil
de asumir con madurez. Y no es que lo diga yo
es que está escrito en lo alto. En el medio
y en el bajo.
A veces nos cuentan cuentos disfrazados de "saber",
nos ocultan lo real para que lo descubramos
no para justificar el valor de las mentiras.

La verdad puede ocultarse en matáforas divinas
en relatos adaptados a la mente que comienza
a intuir la luz del sol y precisa unos cristales
adecuadamente opacos que le oscurezcan el aire
para evitar deslumbrarse con aquel descubrimiento
pero el cristal es verdad y la luz también lo es.

El iniciado y el sabio no necesitan mentir
porque ellos son de verdad y a la verdad pertenecen.
Se les nota a simple vista
lo mismo que un manzano da manzanas
y no uvas, una vid no da nueces, ni almendras un peral,
tampoco un SER real dará mentiras.
Metafísicamente es imposible.
Si miente es que no ES y si ES no hace falta engañar
la verdad nos conquista cuando llega
y ya no es necesario el disimulo.
Que tiene tal poder de convicción y tal respeto
por las formas y modos diferentes
que jamás disminuye a ninguno ni le ofende,
que sólo nuestra propia vanidad
y nuestras falsedades subsidiarias
podrían ofenderse delante de su limpia condición.
Pues ante la verdad sólo nos duele
aquello que entorpece lo que SOMOS
y no queremos ver honestamente.

No miente nunca el sabio que mitiga
con parábolas simples un mensaje difícil de entender.
Pues filtrar la verdad no es ocultarla
sino facilitar que se asimile sin forzar el proceso.
Es un acto de amor y de creatividad y de poesía
de confianza plena en las capacidades de los otros
que crecen en la luz sin darse cuenta
hasta que al fin la vida les considera adultos
y les pone delante la evidencia absoluta de la prueba.

Y ante la prueba no sirve disfrazarse para evitar el lance
sino afrontar el resumen del camino a pie sereno y firme
a cara descubierta. Adultamente.
Claro está que todo ese proceso es necesario
y no existe maestro ni guía ni instructor
que lleve con mentiras la paz al corazón,
el enfermo a la cura, el camino a la meta
y el loco a la razón.

Todo lo que encontramos al pasar
es la linterna que nos descubre un trozo de verdad.
La escuela de la vida es implacable
en sus clases se aprende cada día
la fuerte disciplina y el trabajo
que consiste en vivir siempre despiertos
aprovechando el golpe de kung-fu
para poder cambiar la sombra en luz
o quedarse en la sombra, siendo estrellas, tantas veces
como el cielo lo exija y la tierra precise.
Pues cielo y tierra es nuestra sustancia eterna.

La verdad lleva implícita la práctica.
Por eso en realidad nunca es teoría.
Las fórmulas dogmáticas y rígidas no le son propias
pues Ella es siempre nueva igual que eterna.
Lo mismo es una anciana que una niña.
Se hace ciencia en un beso, oración y poesía,
comprensión instantánea de realidad divina,
trabajo silencioso y ardiente sacrificio
que colma la alegría
en el sereno templo de la paz
aunque la guerra empuje el tiempo
y deshoje los días.
Las cifras y arquetipos se deslizan
en formas de precisa y preciosa geometría
ante su sencillez y su excelencia
que fluye como un río hacia la mar bendita
de la infinitud.

La verdad nos arranca de las garras del drama
nos deja como nuevos en los brazos del dharma
y siendo alimentados por las leyes eternas
habitamos la Casa de la gracia
no para convencer ni conquistar
no para ejercitar ningún poder
no par combatir ni batallar
sino para vivir la Libertad que el universo siembra
por doquier, en el sabio precepto de gozo y santidad
nacido en la espiral de luz que emite el SER.
Inteligencia pura. Puro Amor.
Fluído prodigioso y natural
que baja a lo más hondo, oscuro y demencial
para abrazarlo con dulzura y candor
e invitarlo al palacio celestial.

Por eso la verdad, más que árido tratado
de enigmas y charadas o un dogma impositivo
basado en mil teorías importadas
que alargan nuestro sueño dormilón,
creyéndonos despiertos,
es el convencimiento inocente y amable,
honesto y perceptivo, siempre vivo y atento,
inteligente,
que concede la práctica constante y armoniosa
del verdadero AMOR

Completando algunas cosas y con mucho cariño

Ayer tarde unos amigos que merendaban en casa y habían leído el comentario anterior sobre las músicas de amor en este blog, se quedaron sorperendidos porque no conocían aún la existencia de Giuni Russo y tampoco su vínculo con Franco Battiato; les hice escuchar el disco "Moriró d'amore" y se quedaron alucinando. Me pidieron que volviese a escribir reflexiones sobre el tema. Y aquí es tán,Pili, José Miguel y Maite. Dedicado a vosotros.
No es que yo sepa muchas cosas sobre ello, pero les he escuchado. No conozco su historia personal porque no tengo nii he tenido relación con ninguno de ellos, pero puedo opinar sobre lo que traslucen sus obras a lo largo del tiempo. Como dice el Evangelio, "por sus frutos los conocereis" y desde ese ángulo es desde el único que puedo opinar algo.
La música de Battiato es realmente preciosa. Llena de vida y de sutileza. Y desde finales de los ochenta experimentó un cambio muy grande, que al parecer tuvo que ver bastante con su encuentro personal y colaboración con Russo, que le acompañó en una gira de conciertos importante, también por España, a partir de la cual, desde "Fisiognomica", se produce un salto cualitativo muy interesante, donde "E ti vengo a cercare" y "L'Oceano di silenzio" marcan la diferencia de la nueva ruta y "Giubbe Rosse", que según parece incluye en el título como homenaje las iniciales de -G.R- de Giuni Russo, él inició con más fuerza y determinación un camino hacia arriba que ya apuntaba en ciertas pinceladas a lo largo de los años anteriores. A partir de ahí el rumbo de su música cambió radicalmente y se elevó de un modo meteórico. Al mismo tiempo también su figura artística comenzó a brillar en otro nivel distinto. Luego llegó "El cammello en la grondaia" y "El cafè della Paix" donde canciones como "L'ombra della Luce", "Le sacre sinfonie del tempo", "Povera Patria", en el primero y "I giardini della presistenza", "Lode all'Inviolato", "Fogh in Nakhal", "La ricerca del terzo" y "Haiku" apuntan ya descaradamente hacia una vía mucho más alta y evolucionada en su búsqueda que le despega para siempre de la primera etapa.
Paralelamente siempre, Giuni Russo va experimentando un camino introspectivo similar. Ya no trabajan juntos, ella decide ir por libre y así lo expresa en "Strade paralelle", que interpreta a dúo con Battiato y en "Il sole de Austerlitz", de la que el propio Battiato es autor. A partir de entonces aunque cada uno lleva su marcha, la senda interior sigue viva entre ellos. Madurando. Pasando por crisis, que a ella le hacen cantar "Adrenalina", "Una vippera sarò", "Fonti mobbili" y a él la "Messa Aracaica", que es un maravilla, y continúa a partir del "Cavaliere dell'intelletto" y de "L'ombrello e la macchina da cuccire" con la adquisición colaboradora del paroliere Sgalambro, que desde ese momento se convierte en su sombra escénica y laboral, en el altavoz del mundo silencioso del artista.

A mediados de los 90 se produce un cambio radical en Battiato que se manifiesta con "L'Imboscata" a partir de la cual el músico deja la poesía y los textos decididamente en manos del anciano escritor y él se dedica sólo a la música. Pero en ese disco emerge el motor del cambio:"La Cura" y al mismo tiempo Giuni Russo comienza a sacar a la luz escénica los textos místicos que a partir de ahí marcarán otra vez la colaboración estrecha entre ambos, pero esta vez más sutilmente y menos pública. Eso ya se nota en "Casta Diva", "Il ballo del potere", "La preda", "Quello che fu" o "Vite paralelle" que se publican en "Gomma Lacca", ya en el 98. Tras "Campi Magnetici", que era un ballet para el Maggio Fiorentino y que tiene como tema central el vínculo cósmico de las almas gemelas, llega "Ferro Battutto" donde todas las canciones van haciendo alusión al proceso interno compartido. Sobre todo destacan "Bist du bei mir", "Personalità Empirica", "Il Cammino interminabile", "Lontananze d'azzurro" y "Il potere del canto", más el apéndice en alemán que añade al final y que no tiene desperdicio a la hora de aclarar el tema.
En los discos de versiones ajenas, que son el ciclo "Fleurs", Battiato se desintoxica de lo transcendente y se divierte versioneando las "canciones de amor" tradicionales en las que siempre queda de fondo la denuncia de lo perecedero y trivial de las relaciones amorosas habituales. Sabe arreglar como nadie las orquestaciones de pequeñas piezas intranscendentes convirtiéndolas en verdaderas joyas minimalistas. Es una especie de homenaje al abono y al compost de la vida emocional, que deberemos aprender a transformar en algo más sólido, firme y completo si no queremos quedarno enredados eternamente en lo pasajero y devastador de las relaciones de pareja. De fondo, Giuni Russo continúa su trabajo introspectivo con Santa Teresa y San Juan de la Cruz y Rumi entre otros místicos. "Moriró d'Amore" es el toque público que marca esa colaboración Russo-Battiato ya madurando entre los dos cantantes-compositores. "Demo de midì" es el adiós de ella a la vida, puesto que murió a los pocos meses de publicarlo, y a continuación aparece "Dieci Stratagemmi" de Battiato como primer homenaje a "le reliquie della santa" mientras el mundo se ve conmocionado por el olor "di polvere da sparo" en los atentados teroristas del momento, lo mismo que "Tra sesso e castità", "Le aquile non volano a stormi" , "I'mThat" o "La porta dello spavento supremo". Luego llegarà "Il Vuoto", posiblemente el mejor disco de Battiato, donde da tantos signos de presencia viva a pesar del cambio de plano y de planes. "Apettando l'estate", "Niente è come sembra", "Io chi sono", "Tiepido aprile", "The gane ist over" o "Stati di Gioia". Antes de morir Giuni deja un hermosísimo testamento de joyas inéditas hasta entonces, como "L'Addio","Cercati in me", "La settima stanza" y alguna otra sorpresa con que a lo largo de estos cuatro años de su marcha Battiato y la íntima amiga y compañera de Russo, han ido filtrando en un cuentagotas admirable, para alimentar en el tiempo el recuerdo vivo de una voz y de un talento que en su momento no fueron reconocidos ni valorados como merece tan gran calidad humana y artística. A lo largo de estos cuatro años, Franco Battiato ha proclamado su admiración y cariño por Giuni y la serena aceptación de una pérdida irreparable, cantando ese "Addio" desgarrador y tremendo por los escenarios de Europa. Aquí hemos tenido el privilegio de escucharle en Madrid y Barcelona, Burjassot, Burgos, Logroño y San Sebastián. Un privelegio verdadero, poder acompañar ese dolor profundo y compartir desde el respeto y la admirtación la luz que se desprende de ello, pues realmente cuando un alma purificada por una vida consciente abandona este mundo, lo que deja como herencia es luz y bondad en el recuerdo de quienes lo ven, sienten y comparten.
Y con este resumen, Pili, José Miguel y Maite, que no responde nada más que a datos temporales y reflexiones personales derivadas de la escucha de unas obras musicales, creo que habré podido satisfacer el interés que teneis en conocer estas minibiografías de dos buscadores que la vida cruzó y tejió por medio de la música y de la conciencia. Espero que vuestra curiosidad se haya visto recompensada, al menos un poquito.

viernes, 16 de enero de 2009

Otro mundo en este mismo

Andaba mi aburrimiento junto a mi curiosidad
pululando por "touyube"
cuando me encontré de golpe una extensa galería
donde reflejos había del sueño que nunca tuve:
los espejos de Narciso socarraban el espacio
con ínfulas baratarias y algún toque estrafalario
donde provectos señores y señoras del belcanto(?)
voceaban sin pudores el elenco imaginario
de una colección de amores
que convertidos en humo, miedo, cinismo
o fracaso, saturaban la atención
y amuermaban el oído
con tanta repetición de neuras a tresbolillo
reproches de tres al cuarto
celos a la vinagreta
y enfados de ringorrango
con un toque solapado de supina prepotencia
donde alternan sin ambages
la coacción y la amenaza
con improperio y chantaje...
Y a ese conjunto de penas
le llaman "canción de amor"
cuando sólo se reduce a un catálogo de sombras
donde exhibir el doblaje de la cutre condición
que encadena los esquemas
de una triste involución

Un elenco de retratos rifados al por mayor
va dibujando unos trazos hechos sin definición:
hombres que "mueren de amor"
mas siempre en cómodos plazos
que se pueden alargar de la postadolescencia
hasta los ochenta años
con las mismas situaciones y los mismos altibajos,
con las mismas primedonne
atándose los refajos.
Mujeres que no se encuentran
si un hombre no les amarga ese pan de cada día
con engaños y rodeos
y las deja hechas puré entre cuernos y sonrojos
exigencias, citas ciegas, promesas nunca cumplidas
geishas, coristas, huríes y notorias verborreas
con discursos aprendidos en un sálvese quien pueda.

Y el mause va señalizando el club de los oprimidos
que buscando libertad en tan turbio zafarrancho
dejan sus tristes miserias a lo alargo y a lo ancho
de patéticas cadenas.

Aquel que no se despierta nunca le canta al amor,
sólo se canta a si mismo. Insistentes, fanfarrones,
quejicas repetitivos, acusicas, peleones -
como le ocurre al mal vino- no tienen capacidad
para iniciar un camino . Se quedan a media torta
entre enfados y suspiros, en jamacucos llorones.
O tal vez enmascarados en un ataque de euforia
se pasan al otro lado y olvidan la desmemoria.

Para cantar al amor no basta con admirarlo
de lejos y con coraza, con monóculo y espasmos,
con lupa de microscopio y dedicarle un tratado
con antífonas, sopletes y aullidos desencajados.

Para cantar al amor
hay que dejar las maletas,
el peso del equipaje,
el canguelo y las rabietas,
la sombra del personaje.
Hay que olvidarse del ego,
tener la pilas bien puestas
para que alma y corazón
encuentren la mesa puesta,
los manteles impecables
y las sábanas de seda.
Que la humildad nos perfume
con esa dulce alegría única y esplendorosa
que convierte cada espina
en la esencia de las rosas.
Que el olvido de uno mismo
acabe en protagonista
y la generosidad
se convierta en la maestra
que ilumina nuestra vida.
Y que cuando contemplemos
el rostro del más amado
no busquemos los reflejos
de un ego mal disfrazado
en nuestros bajos deseos,
sino la dulce abundancia
de la más bella ternura
y la más preciosa gracia.

En vez cantar penurias
a causa de las torpezas,
regañinas y disgustos,
versos espesos y amargos,
adioses negros y adustos,
hay que mirar la belleza
que regala el ese regalo
al mantener nuestra llama
con su aliento que es el nuestro;
con él cambian los paisajes
y los pesos se aligeran,
las flores llenan los prados,
el sol brilla en la nobleza
de la cúpula celeste
y las más bellas canciones
nacen de idéntico abrazo
cuando se tiene el valor
y el permanente deseo
de entregarse sin remilgos
a la más dulce bonanza
que desde la eternidad
es el destino seguro
donde nace la alegría
en los corazones puros
por más que estén despistados
y encadenados al muro
de una letal entropía
o presos en la caverna
de un mundo destarifado.

Entonces el universo
gira al ritmo de otro amor
con sorpresas deliciosas;
el tiempo se confabula
con la visión de los sabios
y las palabras amadas
brotan siempre naturales
como miel entre los labios.

No hace falta erudición
ni copiar las expresiones
de los que se enamoraron
en diversa condición
y distinta circunstancia;
mejor es abandonarse
al torrente sempiterno
que nos corona la mente
ilumina el corazón,
armoniza nuestros cuerpos
y nos alimenta el alma;
así reconoceremos
que la creación se renueva
y no repite expresiones
que no sean originales
nacidas de una verdad
que ya en nada se parece
a las verdades parciales.

Cuando se vive ese estado
sin volver la vista atrás,
cuando sólo por amor
conseguimos respirar,
escapamos del mercado
y de la trampa fatal
que nos impide crecer
y no sólo consumir,
malvender y dominar,
ni tristeza ni recuerdos
ni admiradores pesados,
pelotas o encantadores,
ni consuelos adobados
por intereses menores,
conseguirán apartarnos
del amor de los amores.

Y cuanto más olvidamos
nuestro pobre egocentrismo
en el delicado abrazo
de ese amor inconfundible
sentimos que en este mundo
no existe ni existirá
otro amor que sustituya
esa completa bondad
viva en todo cuanto existe.

Con su voz nos despertamos,
en su silencio dormimos,
de su aliento reposado
suavemente nos nutrimos,
su ternura respiramos
y su mirada perenne
nos reviste de armonía
y aunque a veces nos parezca
que esté ausente,
entre la tierra y el mar
y el aire que nos sostiene,
no hay distancia que separe
aquello que ha unido el cielo
con lazos de eternidad
y aunque mensajes garrulos
lo intenten descafeinar
lo que guarda solamente
ese amor excepcional
no lo borra ni lo altera
la necia imbecilidad
que copiando las maneras
y el toque superficial
trepa por las escaleras
de una mentira sumisa
y una rijosa verdad.

Ese amor no tiene precio.
Su cuerpo es un santuario
de tamaño universal
donde cabe el mundo entero.
Su voz un canto perenne,
sus pensamientos
un lago de serena claridad,
su mirada una montaña
altísima y trascendente
y su beso, la delicia
de un jardín inenarrable
donde crecen tantas flores
de perfumes diferentes
siendo la misma sustancia,
y agua de la misma fuente.

Su risa es fresca y alada
como brisa celestial
y sus pasos una danza
al ritmo del arcoiris.
Mientras camina contigo
y eres consciente de ello
se despiertan los aromas,
se enciende el azul del cielo
y se arrullan las palomas
en el organdí del viento.

¿Para qué contar mi historia
ni el color de mis deseos,
para qué pedirle nada ni exigirle,
si le quiero,
si desde que le encontré
en el centro de mí misma,
si me he visto, ni me acuerdo?

¿Qué puedo contar de mí
si sólo vivo en el centro
de ese increíble jazmín
que me regala la aurora
en el fondo de la noche
y comparte cada instante
en el soplo del ahora?

¿Qué podría yo pedirle
a quien todo me lo da,
qué estúpida vanidad
me puede empañar su rostro?

¿Qué cretina insensatez
podría engañar mis sentidos
si sólo me habita amor
y ya no me queda sitio
ni ganas de contemplar
una distinta figura
ni impulso para danzar
ritmos que suenen distinto
a esa música divina
con tan dulce partitura,
que exhala su caminar
cuando camina conmigo
y anima el paso de todos
en un mágico danzar?

¿Qué grisáceos monigotes
pueden fingir su apostura
y qué torpes trovadores
le podrían imitar
colocando mil fetiches
en el centro de su altar?
¿Qué inciensos perfumarían
con falsas emanaciones
la luz con que amor me envuelve
con tan puras bendiciones?

Que le den morcilla al mundo y
butifarra a la peña
que me ofrece un bocadillo
de pan duro y mal sabor.
Pues desde lo más profundo,
desde la verdad más bella,
nunca viví nada igual
ni encontré tal excelencia
ni realidad más entera
que el tesoro de un amor
que va del cielo a la tierra
naciendo del corazón
y es el perfume sutil
vivo en la naturaleza
que a todo le da sentido
que no fenece ni mengua
entre memoria y olvido.

Está tan lejos amor
de la cutrez bananera,
de las viejas tonadillas,
de los sermones obtusos
y de las caras de acelga,
como la mina más honda
lo está de cualquier estrella.
Cuanto más interferencias
ponen en su caminar
más brilla y más se destaca
su exquisita inmensidad.

Así vivo en el amor.
Y así le quiero cantar.
Que ya no me queda "yo"
ni mentiras de guardar,
ni nostalgias de un ayer,
ni puedo dar marcha atrás
en este largo camino
que desde la tierra al cielo
me conduce sin parar
hasta mostrar que en el suelo
se encuentra la eternidad
camuflada de imposible
y que no puede haber cielo
que no sepa iluminar
la tierra que da sustento
a su forma material.

Que sólo existe este tú
que danza en el compromiso
y nace de la conciencia
en medio de este yosotros
y un alma multiplicada
por el amor infinito
en el bosque de la esencia.

No buscar fuera lo que vive dentro

Mi querido cielo inamovible. Impenetrabe y excelso.
Azul en lo más alto sobre los cambios y mutaciones.
Llegan vientos confusos que te imitan.
Conatos de invitación a un vals que no es el tuyo.
Tampoco el mío. Jamás nuestro.

Mi querido cielo imperturbable y puro.
Sereno. Inmaculado.
Tu verdad resplandece por sí misma.
Me encuentras en Ti y te hallo en mí.
¿Qué sentido tendría ya para nosotros
atravesar los mares y las tierras?
Somos el universo. Lo sabemos.
Nuestro viaje ha tomado una ruta sin retorno.
Cada vez más profunda, silenciosa y completa.
Hemos dejado atrás los esquemas de ayer
las puertas a medio cerrar y los vacíos dolorosos.
Me has pintado de azul eternamente
te he pintado de Amor en infinitos versos
liberados del mundo, iluminados.

Este viaje sin tregua es interior.
No conoce fronteras ni entredichos.
Aprendí tu lección simplificada.
¿Si eres Yo y soy Tú, por qué buscarte fuera?
He comprendido...

domingo, 11 de enero de 2009

Un sábado como Dios manda...

Resuena tu Palabra en las partículas imperceptibles
de esta atmósfera suave. Trino a trino
los pájaros hacen de cada nube un argumento
de la simplicidad. Ayer llovía sobre la mansedumbre
de una tarde cadenciosa.
Lloraba Gaza por las calles de un dolor extenso.
Madres que retenían la vida entre los dedos
de un amor desesperadamente sostenido.
Hijos sin infancia y muerte anunciada.
Futuro desinstalado
como un programa viejo y en desuso.
Rostros serenos a pesar de todo.

Recorrimos las calles en silencio.
Y la lluvia cesó al paso de la dignidad
del hombre herido. De Dios manifestado
de tal modo que era la transparencia
sin pudor. ¿Cómo no verlo ahí?
¿Cómo enredar razones de insulsas teologías
cuando Su luz deciende hasta el asfalto
cuando se desparrama Su evidencia
y nos grita en silencio "¡SOY vosotros! ¡Sois Yo!
Y es tan fácil..."

Entonces Tu Palabra es el milagro.
El perfume esencial de los instantes.
Sentado en la crepèrie
transmutabas el humo irrespirable
esa inercia suicida del hombre que renuncia
sin haber poseído el verdadreo objeto del deseo.
Hablabas de repente con acentos eslavos
y gestos boreales, igual que auroras sorprendidas
en la despensa, mordiendo el chocolate de la infancia.

Y tu divinidad ilimitada tejida de absolutos
como un alfombra en forma de damero
se acurrucó en la silla del rincón.
Brilló Tu omnipotencia omniscienciente
cuando tu sonrisa eterna
pidió aquel crèpe relleno de paciencia
de compasión suprema y queso fresco,
cubierto de una ligera y sutilísma salsa
de Amor sin precedentes.

Por las calles lluviosas de Madrid o Bracelona
iban los autobuses del estruendo
con pancartas entre contras y pros.
Tú reías como un niño goloso
en una crepèrie de barrio antiguo.

El joven camarero te miró fijamente.
"¿Tomará postre el Señor?"
"Sí, por favor" -dijiste. " El Señor tomará
un soufflè de concordia
y una infusión de paz universal
con un toque de humor a la miel de romero"
"Como ordene el Señor"
Y sonreíste.

Tu Palabra es el postre de una cena
donde tu invitación es el menú.

Y convertido en salmo y en motete
en pan, vino y aceite, en turrón almendrado,
subes por los terrados de la gracia
hasta los miradores de la Luz.

Para ser Dios, no lo haces tan mal como imaginan
quienes aún no han probado tus delikatessen personalizadas
y no te han invitado todavía
a esa cita gastronómica
íntima y gozosa que nutre el despertar.

domingo, 4 de enero de 2009

meditación nocturna

Como un abrigo viejo se caían las sombras en medio de la noche.
El viento del este, húmedo y pesado, cargado de ráfagas negras
salpicaba los reflejos de un mar gris acerado. Olas sin nombre.
Cifras y pseudónimos. Oscuridades obscenas. Musas torpes
y vacilantes. Piratas del caribe sin Caribe.
Barcos errantes sin tripulación ni pasaje...

Allí se quedó todo.Flotando boca abajo
como cadáveres de plástico sin peso
ni contenido.

Pasaste tu brazo por mis hombros. Suavemente.
Como todo en Ti es suave y ligero.
"Ven"-susurraste a mi oído- "No mires atrás"
Y tu dulzura me peinaba el alma
con los dedos dorados de la aurora.
De repente en mis ojos asomaron tus lágrimas.
Llorabas mi dolor y mi lucidez herida.
Te estaba acompañando en el notiempo.
Mientras el tiempo urgía sus premuras acostumbradas
que ya me son indiferentes desde hace tantos años.
Dime cómo se puede combinar esta ácida verdad
con un Amor así. Grande e inmenso igual que un océano.
Cómo mezclar la soledad y el silencio que sostienen la vida
con ese torbellino vengativo y escaso. Recortado
a la medida de un punto y aparte.

¿Dónde guardas lo que amo de Ti?
¿Dónde escondes la gracia que me das
cuando te ausentas de mí para perderte lejos
en los vahos de la niebla portuaria?
¿Dónde se te queda el corazón
cuando te arrastran las olas marinas
y las impertinencias ajenas?

Anoche tus ojos lloraron en los míos.
Y recogí mis lágrimas en paz.
Tu beso era una desesperada y cortante respuesta
a mi pregunta eterna.

Este jardín de invierno está enrejado
por los enanos moradores de una tierra
imprevista
y le crecen enredaderas nuevas
que dora el sol del amanecer.
Tú quieres sonrisas sin lágrimas
en un tiempo de evidencias raras.
Y ya no lloro. Sonrío en lo alto.
Tengo paz y distancia.
Siento un Amor distinto, que se acopla
a lo que Tú has querido modelar.
Es un Amor arcilloso y eterno.
Cansado. Mucho.
Y sin embargo, bello como la luz.
Dúctil y claro. A veces triste
al ver lo que no quisiera haber visto jamás.
Como si la inocencia se escapase por el colador
de los huéspedes inoportunos
de las visitas insoportables y pringosamente
voraces
que se maquillan los bajos instintos
con un talón al portador
firmado por el tedio.

Dejo que esta alcachofa silvestre
se despoje de los siete velos puntiagudos
hasta quedar desnuda e indefensa.
El velo de la ignorancia lo arranca la traición.
El velo la ilusión lo arranca el dolor.
El velo del miedo lo arranca la valentía.
El velo de las emociones, la lucidez...
El velo de la falsedad lo arranca la evidencia.
El velo de la estupidez, el conocimiento...
El velo del sueño, el despertar
y descubrir una tierra no deseada
pero imprescindible para completar el mapa.

¿Valdría la pena mentir ahora?
¿Buscar razones para algo
que te invita sin ganas
entre sustituciones y amenazas
entre chantaje y promesa?
Sólo conozco un remedio
pero quien tiene la fórmula
no está dispuesto a elaborarlo.

Entonces subiré donde Tú habitas
donde esperas mi mano entre las tuyas
para darme el calor que me arrancaron
las mentiras inmundas y el soborno
de tristes corazones de póker japonés.
Menos mal que Tú estás y no abandonas.
Menos mal que tu luz nunca se apaga ni vacila.
Menosmal y másbien
que Tú eres la verdad que me sostiene y me abraza
en las noches terribles del engaño.

Bendita libertad inasequible a las trampas sibilinas.
Bendita la canción que nos regala el cielo.
Bendito Tú, Señor de la gracia,
sol en el horizonte del Amor.
Si no fuese por Ti, yo no podría
soportar esa negra podredumbre,
esa cubierta lumpen de un mundo desquiciado
que sólo tu mirada hace habitable y un poco más
feliz. Bendito seas por siempre en tu ternura
que se asoma a mis ojos con tu llanto
y unas notas ligeras de violín.

Gracias por no romper nunca este abrazo.
Por mantenerme siempre en tu regazo
como a una niña chica
que no tiene otra vida que tu gloria
y no quiere más premio que tu rostro
reflejado en el hueco del ahora.

Igual que un año nuevo permanente
pasas por los senderos de mi mente
y como el estribillo de la mejor canción
me vistes de ternura el corazón


Rosa Mª Saavedra "El encuentro"

sábado, 3 de enero de 2009

Puntos interesantes y bibliografía

"Si quieres trabajar en el C.E.E. (Camino Evolutivo de los Enamorados) consulta de vez en cuando estas sugerencias, que son fundamentales cuando se desea avanzar en esa dirección, y mira si coinciden con tu forma de vivir las experiencias profundas, luego, tú misma/o considera lo que más te convenga.

* Si tus historias personales y tus fijaciones son para ti lo más importante, si tus costumbres y "seguridades" son lo prioritario y por ellas eres capaz de sacrificar a quien dices amar, mejor que te despiertes. No amas ni puedes hacerlo en las condiciones actuales.

*Si el apego a tus miedos te paraliza y es capaz de destruir ese tesoro maravilloso que te parece haber conseguido al enamorarte, es que tu "enamoramiento" es un fuego artificial que durará lo que tardes en dejar al miedo asomarse a tu mundo ilusorio. Pues tu único "amor" es tu pánico vital y emocional. No tienes madurez suficiente para ese nivel.

*Si crees que una mentira básica y presente puede convertirse en una verdad futura, mejor que lo olvides. La mentira sólo se recicla cuando la sustituye la verdad.

*Si quieres saber si tu amor es verdadero no lo pongas a prueba con tu torpeza, tu bajeza de miras y tus prejuicios. Ocúpate en trabajar desde la honestidad y la transparencia, desde la sinceridad y la generosidad, desde la pureza de intención y de actos, y deja que sea la vida quien lo pruebe. Ella te mostrará mejor que nadie ni nada, la calidad de ese sentimiento, su valor real y su fuerza eterna. O todo lo contrario.

*Si el cielo te ha regalado un amor excelente, de una cualidad que jamás habías conocido hasta que lo descubriste y en vez de trabajar para ponerte a su altura, lo intentas comprimir en tu esquema viejo y tratas de obligarlo a un servilismo ínfimo, comprimendo su fuerza y su poder en moldes enanos y ya usados, ese poder infinito se escapará de tu vida. Porque tu sistema personal no está adecuado para albergarlo. Deberás conformarte con lo que realmente está hecho a la medida de tu estado.

*Si eres adicto/a a los celos, tanto a fabularlos como a provocarlos, no amas. Juegas. Oscilas. Enredas. Escapas de lo mejor de ti misma/o. Si el otro/a es tan inmaduro/a como tú, convertirás la relación en patología y dramática dependencia inútil y destructiva. Si el otro/a es maduro/a, simplemente, se irá. Habrás conseguido frustrar una vía hacia el amor, pero nunca al AMOR. Ése no entra jamás en ridículas apuestas ni en juegos de rol.

*Si tu "personaje" controla a tu SER, es que aún no ERES. El volumen y el peso de tu "personaje" no te permiten subir la escalera empinada y estrecha que conduce a la LIBERTAD de los AMANTES. De los iniciados en el AMOR REAL.

*Si pierdes el tiempo disfrazándote de lo que no ERES no podrás entrar jamás en la esencia que tu comodidad tiene secuestrada, oculta e inutilizada. De la que sólo percibes destellos lejanos que solamente dejan huella de sueños en tu psique, pero nada sustancial ni verdadero. La "vida" es sueño mientras nuestro tiempo es un baile de máscaras. El despertar es la VIDA y el final de la mascarada.

*No temas descubrir tu debilidad ni tu temor. Decídete a hacerlo y te renovarás por completo. La felicidad no es posible sin salud psíquica y ética. Y el engaño es una mísera jugada que nos despoja de nuestra integridad. Y sin integridad el AMOR es inalcanzable.

*Si dices "amar" a alguien y en cuanto tienes la ocasión le sustituyes por otros/as, a quienes dedicas el tiempo, la atención y el afecto, mientras al supuesto"amado/a" lo/la reduces a una imagen o a un pensamiento volátil e irregular, a un deseo caprichoso y acomodaticio, a una manifestación esporádica y circunstancial, desengáñate, ni quieres a tu "amor" ni querrás nunca a nadie. Hay demasiadas moscas en tu tarro de miel sin tapadera. Y la única protagonista de tu vida se llama dispersión y bulimia caprichosa. Necesitas un maestro-terapeuta. No un/a amante. Sólo serás para cualquiera una fuente de incómodas sincronicidades a destiempo. Una penitencia, jamás un premio.

*Si confundes el AMOR con la pena, con la complicidad, con la "lástima" y el colegueo, y no te atreves a ser tú mismo/a, por miedo a "hacer daño", más vale que aparques esa relación. No hay peor daño que maltratar al otro con el fingimiento y la mentira, en espera de que las cosas se arreglen por sí mismas. El engaño y la cobardía son diques amurallados que el AMOR no se molesta en combatir. Los rodea y se aleja. No son compatibles. El AMOR tiene diferente pasta y condición.

*Un ser de Dios es un ser de claridad. De mirada limpia y directa. Sencillo y transparente como un diamante. Noble y sano como un chiquillo aunque tenga cien años. No necesita fingir lo que no es. Se le "ve" y basta. Siempre es él mismo. No necesita interpretar nada ni inventarse máscaras. No es lo mismo vivir en el Espíritu que hacer juegos malabares con la mente, el pensamiento y sus ondas. Es más, esa prestidigitación superficial es un gran obstáculo para conectar con la esencia divina que espera oculta en el interior del corazón a que despierte el portador narcotizado por la falsa magia. Es imposible que quien se entretiene fabricando pseudomaravillas pueda descubrir que el Creador de toda maravilla vive en su interior. No se da permiso para abrir esa puerta sagrada de la que sólo el AMOR es la única llave.

*Si eres incapaz de sentir alegría profunda, de admirarte en la simplicidad de lo cotidiano, si necesitas estar haciendo "proezas" cada día para sentir algo diferente. Si la entrega de ti mismo/a te aterroriza y sólo pretendes libar el polen de la energía ajena, sin acercarte, sin interesarte de verdad, sin involucrarte hasta el alma, la mente, el cuerpo, la vida y el corazón, procura no enamorarte de nadie. Sólo le harías sufrir. Tu karma aumentaría y tu involución también. Trabaja, profundiza en el sacrificio de tus caprichos y banalidades. Asciende en vez de hundirte. Ganarás mucho más y mejor.

*Recuerda que el AMOR no es un capricho de los dioses, ni un premio aleatorio en una tómbola de caridad, ni un curalotodo oportuno, ni un salvavidas en naufragio, ni un divertimento para ratos perdidos, ni la casa de té de la luna de agosto...El AMOR es un trabajo de unidad interna. Un matrimonio íntimo que genera sus propias vías en cada caso. Si ves que te sirven los pensamientos, palabras y modos de cualquiera, de otros tiempos y circunstancias para expresarlo, si no te conviertes en creador único, en poeta de la vida, en músico del cielo, en filósofo del alma, en viajero alado, individual y valiente, en gourmet de la eternidad, si necesitas amanuenses que te traduzcan lo que sientes y careces del calor interno para caldear la estancia exquisita de Su regalo, si los amiguetes tienen que empujarte a que declares un poco de ternura a ese ser"especial" al que dices profesar algo tan sublime, si le vas buscando sucedáneos y representación virtual en otras y otros, dedicate a otra cosa, porque de momento el AMOR ni lo has probado. No lo conoces ni sabes nada de él. Estás tan entretenido en estudiarte, auscultarte, medirte y pesarte, que la VIDA y el AMOR ni los ves, aunque sin ellos no vivirías ni un segundo.
Pero eso aún no lo SABES".

En fin, aquí quedan estas sugerencias puntuales. Ojalá sirvan para algo bueno.



(Artículo transcrito y traducido de la revista "Alma y Conocimiento". N.P.I. 1990)

viernes, 2 de enero de 2009

El mejor regalo para 2009

"Sólo tus claros signos son mi guía.
Sólo cuando me hablas y despejas las sombras
de la duda,
te puedo comprender.
Me muestras en parábolas
la luz y el contenido
y me dejas la paz
como discernimiento.
Y así puedo distinguir
el trigo que nutre,
de la paja
que el viento se lleva.
Demasiada paja en el granero
disfrazada de espiga
y poco trigo en el silo.
Me muestras la balanza
que se inclina hacia la espiga prieta
de perlas dulces
mientras sube en el aire
un haz ingente de volumen vacío:
La paja. Y su reino hueco. Insustancial.
Y allí se queda. Pulsando la nada.
Como un arpa sin cuerdas.

"Tienes que elegir"-me dice tu silencio.
"Ya te he elegido"-respondo.
"Entonces, vamos "-me dices sonriendo-
"pero sin mi Amor, nunca me habrías visto"
"Eso es verdad"-confirmo- "tu Amor
fue la señal y el punto de partida.
El cielo que bajó para quedarse.
Y refrescar el desierto de la memoria eterna.
Y plantarle primero mil oasis
y luego convertirlo en este huerto fértil,
en este jardín sin límites".
"El problema-me dices- fue la manifestación
de lo único inmortal en lo multiple y perecedero.
Enseñarte a distinguir la Luz de Amor Viva Incombustible
de los fuegos artificiales que entretienen la mente y los sentidos".
"Para Ti eso no es nada, Señor mío.
Tú me conoces mejor que yo misma
y sabes darme en cada punto de mi tiempo
lo verdaderamente necesario".
"Y tú mi pequeña nada querida -me dice tu bondad-
escucha mis palabras sin sonido.
Te hablo en lo que sucede. En lo que ocurre.
En lo que se mueve dentro y fuera de ti.
Observa las mil caras de lo aparente.
De un mundo que experimenta la resaca
del vacío sin haber probado el vino verdadero.
Déjales marchar sin pena. Sin ninguna nostalgia.
El duelo y sus lutos son cosa de un mundo inerte
que ya no corresponde a los despiertos.
Tienes otro destino: navegar en la luz del Amor Infinito.
No lo olvides mientras escuchas las voces
impresas en el eco ya inexistente.
Eres libre por fin.
Has hecho tu trabajo en la viña.
Sembraste y recogiste.
Has pasado por el lagar y el molino.
Has filtrado el jugo en el tamiz.
Lo has cultivado en la bodega.
Paciente has esperado su fermentación
soportando inclemencias y reveses durísimos.
Lo has dejado envejecer en los toneles del tiempo.
Ahora, como un buen operario a las órdenes
de un buen capataz,
despréndete de los toneles y de su contenido.
De sus aromas y sabores cambiantes.
Sal de la bodega y deja que el sol te renueve la alegría.
Ahora sólo quienes hayan crecido con la fuerza
de ese talismán sagrado, quienes lo hayan reconocido,
te reconocerán. Son los tuyos.
Les reconocerás. Porque eres ellos.
Y este es mi regalo para la nueva etapa
que comienza en la cima del once
y suma nueve cielos en dos corazones:
el divino y el humano fundidos en Amor Imortal.
Quienes hayan crecido se alegrarán infinitamente.
Quienes sólo se entretuvieron imaginando, tal vez lloren,
pero quizás ni siquiera el cielo les pueda conceder ese don,
ya que ellos son una parte decisiva de ese cielo que dicen buscar,
la puerta que debió abrirse en su momento
y que eligió cerrarse sobre sí misma
y conservar enterrado el único talento de su herencia.
Sin producir. Sin invertir sus fondos reservados.
Tendiéndose trampas en la noche.
Pretendiendo hacer un trofeo de lo sagrado.
Pensaron que el cielo era cosa de valor en metálico,
de imagen y sonido. De ganar o perder. De compraventa.
De exhibición.
Se equivocaron.
El cielo ni se pierde ni se gana.
Se recibe y se da. Secillamente. Silenciosamente.
Sin elucubraciones. Sin cálculos. Sin estrategias.
Sólo el alma de un niño verdadero
puede pasar la prueba y seguir vivo, feliz y hermoso, sano y natural.
Sólo el alma de un niño se arriesga sin miedo
a completar la obra, a atravesar los mares del destino
sin tripulación añadida, sin cortejo de súbditos innecesarios.
Sin miedo a las tormentas.
Desnudo frentre a Dios.
Entonces la potencia de su pureza y de su honestidad
derriba las murallas más espesas, cambia los tiempos,
y las coordenadas de las previsiones,
limpia las cloacas más pestilentes
y su humilde gozo es inconmensurable. Contagioso y sanador.
Nada en este mundo lo iguala.

Si ese niño existe, vendrá. No lo dudes. Recuerda: lo hará solo y sin pesos.
Por encima de todo lo hará. Por encima de su propia vida lo hará.
Como lo hiciste tú en su momento. Por encima de tus miedos
y de tus dudas. Por encima de la muerte y la vida.
De los enemigos emboscados y de las recompensas ilusorias.
Por encima de amenazas y trampas. Lo hiciste.

Si no viene, sigue tu senda sin mirar atrás.
Pues quizás ese niño aún no ha nacido en esta tierra.
Y los Reyes Magos debererán guardar sus tres regalos
hasta nuevo aviso y nuevo tiempo.
Yo Soy tu escudo protector. Tu fuerza y tu liberación.
Yo Soy la Fuente de la Palabra y del Silencio.
Vivo en ti desde siempre y para siempre.
Tienes mi sello grabado en tu energía.
El Signo de mi Amor impreso en ti.
Te guío y te conduzco porque Soy el Camino
la Verdad y la Vida. El Maestro Verdadero
del que todos los guías son imagen externa.
El Medico Eterno que te cuida y te entrena.
El ángel que puso la idea de la llamada
en la voz de un corazón sufriente al que atendiste,
amaste y cuidaste.
La Voz que te llamó. Y tú acudiste sin poner trabas
ni inventar excusas. Por eso vivo en ti y te protejo.
Te regalo mi Paz Inmensa. Mi gozo Infinito.
Eres mía porque soy tuyo.
Eres mi alma terrenal y yo tu Espíritu eterno.
Matrimonio Absoluto e Irreversible.
El Paraíso es nuestra morada.
Y de nuestra unión bendita
nace Dios en el mundo cada día."

"Tuya soy desde siempre, Señor y compañero,
Amado y Amante celestial. Mil gracias por amarme
de un modo incomparable. Por completar mi vida
y mi trayecto. Por ser Todo en el todo del universo
y de la creación. Nada llega a mi vida sin que tu mano
me lo regale. Desde la enfermedad a la fortuna,
desde la pena al gozo, nada en mí se produce
sin que tu mano intervenga con tanto Amor.
Por eso todo todo y todo es un regalo.
Perlas para el collar de la felicidad.
Seda para el traje de fiesta.
Alimento exquisito para el festín.
Te bendigo y te amo eternamente".


Sanai-Ben -Syphaní. "El año que cambiamos jubilosamente"