viernes, 19 de abril de 2019

Noticias reconstituyentes que regeneran y animan en tiempos del desguace ético, político y social de las instituciones. Sólo el pueblo puede salvar al pueblo desde su inteligencia y su voluntad colectivas, o sea, desde su conciencia in crescendo sin barreras ni miedos. ¿Qué pasaría, si lo que sobra en Chamartín se invirtiese en lo que falta en Madrid Sureste? ¿Qué pasaría si los políticos que deben gestionar la igualdad y el quilibrio social, en vez de vivir en urbanizaciones interestelares y barrios jet-set, viviesen en Madrid Sureste, simplemente por coherencia ética y para conocer de cerca esa realidad con la que trafican en las urnas y que siempre se les escapa de las manos, para empeorarla en plan exponencial? Para pisar tierra está el caso de Valencia: el alcalde, Joan Ribó, vive en un barrio como Patraix, de trajadores, artesanos, obreros y migrantes-refugiados, va a la compra y mira los precios, habla con los mendigos que piden a la puerta del super o de la frutería, sabe lo que vale una lechuga o un litro de leche o una barra de pan, lo que es hacer cola para pagar y esperar a que le llegue el turno, y eso lo hace cuando ha regresado del trabajo en su bici o caminando o pillando el autobús si llueve a lo bestia. A lo mejor es por esas razones por las que el déficit millonario del municipio, con que se despidieron Barberá y el pp, ha desaparecido a pesar de que se han multiplicado las ayudas sociales...A lo mejor esa sanación social de la política tiene que ver algo con que Ribó sigue siendo como alcalde, el mismo sensato profesor de izquierda, comprometido con su humanidad responsable, mucho más que con cualquier ideologismo o cálculo estratégico politiquero, (que no político) Tal vez por ello, aunque los chiringuitos pseudopolíticos se desmoronen, como en la peli de Casablanca,siempre nos quedará Compromís en la calle como uno más que se preocupa por el otro y la otra como por sí mismo, no por valencianista, sino por decente, cercano y normal. Normalmente no suelo decir nada porque no se suele hablar de lo normal como excepción, pero creo que ahora, de cara al mercadillo electoral sí valga la pena recordar 'que no todos son iguales' y que gente como la de Compromís en el Parlamento de Madrid, con votos suficientes, haría verdaderas maravillas para todas las españolas y españoles, estoy segura. Su nacionalismo es la conciencia que habla en valenciá pero piensa y siente en humanidad sin fronteras por encima de todo. Y esa impronta coherente, sí que marca diferencias esenciales a la hora de elegir entre morralla tóxica y desnortada y la salubridad social y política más disponible


El sureste madrileño Los barrios del sureste de Madrid quieren quitarse la etiqueta de "periferia sumidero"

Diez distritos del norte tienen una renta per cápita superior a los 22.000 euros al año, mientras que siete del sureste están por debajo de los 10.000 euros. Unos 38 de los 40 barrios más vulnerables de la ciudad se encuentran en esa zona

Planta de Valdemingómez. Foto Archivo Público-EFE


El cierre de empresas y el desempleo han golpeado duramente en los últimos años a los distritos del sureste madrileño, que además tienen que soportar numerosas instalaciones molestas y contaminantes. Para revertir esta situación, los vecinos, en colaboración con las administraciones públicas y los agentes sociales, han diseñado un plan de actuaciones para dignificar a los habitantes de estos nueve distritos de la capital.
La pérdida del tejido industrial ha sido particularmente grave en esta zona de Madrid. Solo en Villaverde, desde los años ochenta del siglo pasado han cerrado grandes fábricas como Boetticher, Marconi, Alcatel, Arcelor Mittal o La Veneciana.
Los datos de renta per cápita tampoco dejan lugar a dudas. Si en los diez distritos del norte está por encima de 22.000 euros al año, en siete de los del sureste se sitúa por debajo de los 10.000 euros al año, llegando a haber diferencias de hasta 10.000 euros entre distritos separados por una simple calle.
Los vecinos crean la Oficina del Sur y Este de Madrid para dignificar la vida de sus habitantes
La distancia en porcentaje de desempleo es de 20 puntos entre los barrios del norte y los del sureste, y en estos últimos la proporción de personas extranjeras está entre una de cada tres y una de cuatro habitantes, frente a otros distritos, en los que hay menos de un cinco por ciento.
Todos estos datos, unidos a que la esperanza de vida al nacer acumula diferencias de hasta tres años entre los distritos del norte y los del sureste, hacen pensar al presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Quique Villalobos, que no resulta exagerado utilizar expresiones como el "Detroit madrileño" o la "periferia sumidero" para referirse a esas zonas de la capital.
Los culpables de esta situación son, a juicio de Villalobos, todos los gobiernos de las distintas administraciones de los últimos cuarenta años. "Han fallado en el reequilibrio de la ciudad, porque a menudo han confundido mejorar con igualar. No basta con que el sur y este mejoren su situación, lo que necesita es tener una situación equivalente al resto de la ciudad. Necesita alcanzar al norte de una vez por todas", subraya.
"Los culpables de esta situación son todos los gobiernos de las distintas administraciones de los últimos cuarenta años", asegura Villalobos
De las estrategias recogidas en el documento elaborado por la Oficina del Sur y Este de Madrid, las más urgentes de acometer, según Villalobos, son la regeneración ambiental, la recuperación económica e industrial, la recuperación del espacio público, la promoción de vivienda pública y rehabilitación del parque de viviendas, así como el fortalecimiento de la enseñanza pública y la vinculación con las universidades.
Respecto a si existe voluntad política real para abordar las peticiones de los vecinos, el presidente de la FRAVM asegura que en las numerosas reuniones mantenidas sí ha percibido esa intención, aunque de forma desigual. "No todos entienden nuestras necesidades de la misma manera que las percibe el vecindario. A menudo, la otra parte piensa más en lo que quiere hacer o en cómo hacer para respondernos, que en ajustar y emplear todos sus medios a nuestras necesidades", aclara.

Renta familiar

En los nueve distritos del sur y este de Madrid viven 1.426.000 personas, casi la mitad de la población de la ciudad. La renta media familiar disponible en ellos es un 25% inferior a la renta media familiar de la ciudad, que se sitúa en unos 38.000 euros, según los datos que maneja la FRAVM.
En cuanto al desempleo, la tasa absoluta media de los nueve distritos es del 9,6%, un 24% superior a la media de Madrid. Si se atiende al índice de vulnerabilidad, 38 de los 40 barrios más vulnerables de la ciudad se encuentran en esa zona.
Otro de los problemas de tienen que soportar los vecinos del sureste madrileño es la actividad de numerosas instalaciones molestas y contaminantes. Casi la totalidad de depuradoras y plantas de gestión de residuos de la ciudad se ubican en cuatro de estos distritos, entre ellas la depuradora de La China o la incineradora de Valdemingómez.
"Ambas", precisa Villalobos, "deben clausurarse y el resto de instalaciones de gestión de residuos deben ser soportadas por igual en toda la ciudad. Si desconcentramos estas instalaciones repartiéndolas por toda la ciudad, la gestión de los residuos es más manejable y menos impactante, por eso hablamos de corresponsabilidad en la gestión de residuos".
Presentación en el palacio de Cibeles del Documento Estratégico de la Oficina del Sur y Este de Madrid. Foto FRAVM
Respecto a la posibilidad de que el plan de actuaciones presentado por los vecinos pueda cumplirse en la próxima legislatura, o al menos una buena parte de ellas, el dirigente vecinal admite que el planteamiento es estratégico desde su inicio, por lo que asume que una parte importante de las medidas no se pueden aplicar en cuatro años o sus resultados e impacto no se pueden apreciar en el periodo de un mandato.
"Aun así, cuanto antes se empiece, antes se acaba y lo inmediato, por urgente, es imprescindible. Para ello es imprescindible dotar económicamente de forma suficiente al plan, asignarle personal adecuado y suficiente para su planeamiento, gestión y control, así como que la política de reequilibrio pilote sobre el resto de la ciudad, impidiendo que otras actuaciones contrarresten a éstas. Si el Norte y Oeste dan dos pasos el Sur y Este no pueden dar sólo otros dos; así no se acortan distancias. No basta con mejorar, el Sur y Este quieren y necesitan alcanzar al Norte y Oeste de Madrid", concluye Villalobos.

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