martes, 14 de octubre de 2014

La gran lección gallega

Es grande la humildad. Y Galicia es un ejemplo; una autonomía modesta. Arrinconada en su huequito del Macizo Galaico, originado en la Era Arcaica de nuestra geología. Sólido y ancestral, verde y lleno de bosques. Abrazado por el Océano y acariciado por los largos dedos de las rías. Olvidado por los poderes de este mundo. Nunca ha reivindicado violentamente su nacionalidad ni su soberanía. Ha sido desde la noche de los tiempos una puerta abierta bajo la Vía Láctea y camino del Finis Terrae, por donde desfilaron druidas y canteros, pastores y herreros celtas acampados a la orilla del mar, peregrinos y místicos, juglares del alma, soldados penitentes y santos de incógnito que nunca se canonizan, como suelen ser los santos fetén, sólo reconicibles por su aroma a verdad. Campus Stellae. Compostela, que es mucho más que un rito confesional. Es un pellizco de lo eterno incrustado en el tiempo.

Pues esa misma Galicia, sin ruido, casi de puntillas por no llamar la atención, está revolucionando el futuro de todos con su preocupación solidaria. Y está dando vida a un sistema de base municipalista, como de minifundios de nuevo corazón, para ayudar al cambio que está llegando, pasar del petróleo a la vida sostenible. No se rindió con el chapapote. Ni con la reducción de la pesca y la supresión de los astilleros. Al revés. Se ha hecho más grande y ahí está su proyecto ecológico y de conciencia solidaria, a disposición de todos los españoles y de los quieran aprender de él. No reclama nada, no huye de la quema...trata de encontrar puertas abiertas para todos lo que quieran entrar en otro ritmo de pensamiento, en otro compás de la danza con la naturaleza, en otra relación más sostenible e innovadora con la economía. Damos la bienvenida a la "Útima llamada" que ha nacido de ese impulso renovador y lleno de sana esperanza no en el arreglo imposible de la ruina necesaria, sino de un mundo nuevo, más sencillo, más hermoso, menos fashion, por fin, pero mucho más humano, más culto, más práctico e inteligente.
Por el sentido poético y sutil de este estupendo servicio a la comunidad, se merece algo tan hermoso como su iniciativa. El Magnificat  de J.S. Bach.


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