sábado, 15 de agosto de 2020

Viaje al centro de la precariedad  Las asociaciones vecinales, la mano que ayuda donde no llega la Administración

La asociación Proyecto San Fermín acompaña a personas en la búsqueda de empleo y les forma para ampliar sus posibilidades de éxito.

Las 'colas del hambre' llegan al Palacio de Cibeles. TWITTER/@VirginiagFontcu
Las 'colas del hambre' llegan al Palacio de Cibeles. TWITTER/@VirginiagFontcu
Público
 
Durante estos últimos meses se ha hecho frecuente la frase "la pandemia está sacando lo peor y lo mejor de cada uno" y es que han sido muchas las asociaciones y voluntarios que se están dedicando a ayudar a aquellos que se han quedado sin trabajo o no llegan a fin de mes por estar en un ERTE.
Las llamadas "colas del hambre" han ocupado durante varios días los telediarios en España, pues la pandemia ha dejado las peores cifras de paro en el último trimestre desde el año 2012.
El golpe ha sido durísimo. El confinamiento y la etapa más cruda de la crisis del coronavirus han provocado que la tasa de paro se dispare al 15,3%, según los datos publicados en la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al segundo trimestre del año.
Para paliar esta situación, muchas asociaciones llegan donde no puede o quiere llegar la Administración ofreciendo todo tipo de ayudas a las personas que la necesitan. Una de ellas es la Asociación Proyecto San Fermín, en Madrid. Su presidente, Carlos Zapata, explica para la serie Viaje al centro de la precariedad cómo se organizan y qué tipo de ayuda ofrecen a las personas más necesitadas.

Asociación Proyecto San Fermín

La Asociación Proyecto San Fermín es una entidad sin ánimo de lucro nacida en el año 1991 de la mano de la Asociación Vecinal, a la que sigue ligada en objetivos y proyectos.
"Nuestro proyecto más antiguo se centra en la búsqueda de empleo. Hacemos intermediación y capacitación de las personas. Entre las actividades que realizamos para la capacitación de personas se encuentra un taller por módulos y enseñamos desde la utilización del ordenador hasta el manejo de herramientas en internet. También tenemos proyectos infantiles y juveniles para que aprendan nuevas tecnologías y proyectos con mujeres", cuenta.
Según explica, gracias a la asociación un 20% de las personas que están en los diversos proyectos encuentran trabajo y lo mantienen. "No suelen ser empleos muy buenos ni muy bien pagados, pero van consiguiendo trabajo", añade.

Crisis del 2008

Muchas asociaciones que ahora están ayudando durante la crisis económica derivada de la pandemia también tuvieron que enfrentarse a la crisis económica del año 2008.
Zapata explica que en los barrios madrileños de San Fermín y Villaverde la crisis del 2008 hizo que los vecinos fueran perdiendo su trabajo día tras día.
"Íbamos viendo como cada vez había más gente en el paro sin ningún tipo de solución porque las empresas no buscaban gente, al contrario…", cuenta a Público.

Los perfiles de antes y ahora

En esta nueva crisis, los perfiles de los trabajadores afectados no son exactamente los mismos que durante la crisis del 2008. Según Zapata, durante la crisis de 2008 las personas más afectadas trabajaban en la construcción, o eran mujeres y personas con baja cualificación.
Esta nueva crisis ha afectado de lleno a prácticamente todos los perfiles de la sociedad y Zapata recuerda que, de nuevo, son las personas más vulnerables las que más se han visto afectadas.
"En estos barrios hay mucha gente que combina la renta mínima de inserción con trabajos precarios como la venta en mercadillos, limpieza, chapuzas… Ahora, toda esta gente ha perdido la mitad de sus ingresos con la pandemia", cuenta.

Una situación preocupante tras lo más duro de la pandemia

Desde la asociación Proyecto San Fermín aseguran que la bolsa de empleo "está parada", algo que preocupa porque muchos vecinos viven de la temporalidad con trabajos esporádicos.

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