martes, 20 de abril de 2021

Himno de la Alegría - Míguel Ríos - con letra

  


 ASÍ, COMO  UN ECO DE FONDO

 

La alegría en esta tierra 

solo puede descubrirse

si nos fundimos con ella 

cuando tomamos conciencia

 y caemos en la cuenta

de que la tierra está dentro 

y las estrellas también;

que lo de fuera es reflejo 

del equipaje interior,

que el sentido de lo bello, 

de lo infinito y lo inmenso

tan solo se encuentra dentro

una vez que se atraviesa 

el espejo de la piel,

de la costra temporal 

y el circuito del espacio,

los enredos del buscar 

donde tan solo el vacío 

y su tuerca impenitente 

nos espera en el umbral 

de un mundo que no se entiende

y que a la vez nos atrapa, 

nos encadena y secuestra,

convertido en adicción

con ficciones paralelas 

estableciendo fisión 

donde solo fusionados

en la luz plena del Ser

nace la felicidad 

y todo adquiere un porqué

que se derrama en el cuerpo, 

en la emoción, en la mente, 

en las praderas del alma

que arando con las ideas, 

germinan los sentimientos 

recogidos en cosecha.

 

Somos gotas de infinito, 

neutrinos de inteligencia

de una humildad prodigiosa

en la luz de un océano 

que se mueve sin parar

somos materia de luz, 

energía inabarcable,

átomos de un corazón 

que late para crear

y que crea porque late 

y su latir es amar.

 

Somos entre el yo del ego  

y el tú de la inteligencia

la aventura del Nosotros,

semillas de un universo 

que aun está por descubrir

si es que queremos hacerlo

para disfrutar sin miedos

 la alegría de vivir.

 

Y ese universo es el fondo

donde se puede invertir

sin el riesgo de arruinarse,

ese capital inmenso 

que la vida nos regala 

en cada paso que damos, 

en cada soplo de aliento,

en la luz de la mirada 

con que acoges 

al hermano y a la hermana,

maestras imprescindibles

de viejas asignaturas 

que no tienes aprobadas

y de nuevas experiencias 

que nunca te imaginabas.


Nada está oculto, familia,

y así lo podemos ver

si nos quitamos la venda

con que la inercia vacía 

de conciencia y de sentido

nos ha tapado los ojos

y empobrecido la vida

 

No le eches la culpa a un mundo

que solo es el resultado

de causas malentendidas

que en vez de iluminación

producen corta cicuitos

en un sistema caduco

convertido en adicción

con los cables desgastados,

las centrales en desuso

y los rayos fulminando 

las torres de alta tensión.


Hace falta otra energía

que ilumine desde dentro

y no se agote por fuera

sino que hasta se refuerce

cuando las cosas flojean;

donde menos la buscamos

sembrando la paz que canta

con el ego a ralentí,

-más allá de las estrellas-

transparencia natural,

honestidad a la carta

y la humildad al volante,

en el huerto del Nosotr@s

nos espera la respuesta...



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