martes, 12 de noviembre de 2019




Dos salidas para la gobernación

Si los dos partidos y los dos líderes quieren superar el escepticismo general sobre este desentendimiento solo tienen una fórmula: no mencionar ni una palabra sobre cargos, puestos, carteras o porcentajes de representación




Solo hay dos salidas para la gobernación. Una está cegada y la otra es un barrizal. la gran alianza PP-PSOE está descartada. Ninguno de los dos la quiere. Y queda el gran laberinto: PSOE-Podemos-PNV más los regionales pequeños; y aún hacen falta para la suma Ciudadanos o Esquerra Republicana. Una carrera de obstáculos casi insalvable, un vía crucis.
Comenzando por lo último, Ciudadanos será imprescindble para no tener que recurrir a Esquerra. De no producirse un volantazo por la salida de Rivera, volantazo difícil de imaginar, Ciudadanos, en guerra abierta contra Sánchez, no le apoyará. La única esperanza es que los naranjas recuerden su vocación fundacional: liberar a los gobierno de España de la sombra independentista y qe actúen en consecuencia.
La segunda estación del vía crucis: el PNV que no ve a Ciudadanos ni en pintura por el tema del concierto económico que es sagrado para los vascos y además constitucional. Contando con que los regionales pequeños pueden llegar a acuerdos en materias territoriales específicas, aún quedaría el asunto principal, el arreglo PSOE-Podemos. O más exactamente, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. esta vez, sí, se dice, pero yo no sé muy bien cómo.
Visto lo que vimos en los últimos seis meses es imposible creer que Sánchez vaya a aceptar un gobierno de coalición con Iglesias sentado en el Consejo de Ministros. Tan imposible como creer que Iglesias vaya a aceptar ser vetado otra vez o que se resigne a un apoyo externo. Si los dos partidos y los dos líderes quieren superar el escepticismo general sobre este desentendimiento solo tienen una fórmula: no mencionar ni una palabra sobre cargos, puestos, carteras o porcentajes de representación. Y comunicar al público exclusivamente acuerdos sobre decisiones de actuación, planes, programas.
Solo así se les podría imaginar en un objetivo común. En todo caso, muchas dificultades para formar gobierno, y nada, digamos, para que dure.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::


Si Podemos consigue poner freno a Iglesias &CIA y si el Psoe logra dejarle clara a Sánchez la realidad y hasta la necesidad de sustituirle, si se niega irresponsablemente a aceptar los graves resultados de su torpeza y su inmadurez, que han llegado desde la incapacidad negociadora a la pérdida de escaños y de mayoría en el Senado puede que la cosa tenga arreglo. 

Los partidos son cómplices de sus caudillos pírricos si no saben pararles los pies y quitarles el poder que se han tomado como patrimonio personal, y demostrando repetidamente que son negados para gestionar lo que va más allá de unas ideas fijas acompañadas de la estupidez chulesca de unos egos sin fronteras.

 Conviene recordar la historia y no idealizar los disparates: una república bien gestionada, con la ética y la igualdad en primera página y en buenas manos nunca habría dado lugar a un golpe fascista/militar y a un espantoso genocidio que se alargó en décadas por goteo, convertido en "justicia" a medida dictatorial. La generación que ya no cumple los 70 y ahora defiende el futuro de las pensiones y los derechos de nuestros hijos y nietos, y la acogida de los migrantes en la España vacía y la igualdad en derechos y deberes, lo vivió en primera línea y no ha perdido la memoria. 

La estrepitosa inutilidad de Sánchez y la cerrazón miserable del mercadillo de sillones que para  Iglesias es la política han hecho posible el auge del viejo brote tóxico, o sea Vox. 

Antes del dúo terminator que va de izquierda haciendo que crezca la derecha para meter miedo y ganar escaños, la democracia estaba viva, ahora, entre los dos mosqueteros del rifirrafe sin fuste, nos la han dejado en la UCI. El discurso de Iglesias es el mismo de hace unas semanas y Sánchez está mudo. Seguramente su coach esté afónico con estos fríos, o quizás esté dando forma a otra ocurrencia ad hoc, o tal vez ya no tenga nada que añadir; más parece que el sueldo se lo pague Abascal que La Moncloa, o sea, nosotras y nosotros. Ains! 

Sánchez y "el coletas": si nos queréis, cambiad YA, - y Ya es Ya, aquí  y ahora- pero si solo pretendéis que cambie el otro, ¡irse!, los dos, sí, como Rivera, porque la próxima leche electoral será la vuestra. Y lo pagaremos los y las de siempre, mientras vosotros, Pedro y Pablo, apóstoles del destarifo,  aferrados a las actas, seguiréis chupando del bote de la sigla y echando balones fuera contra el gemelo idéntico, desde los escaños/púlpito del paripé. No necesitamos "políticos profesionales" sino conciudadanos honestos, con miras mucho más amplias que el 'siglismo' adoctrinador y narcótico de conciencias, libres de dogmatismos y de sofismas, generosos, lúcidos, éticos, responsables, sensatos y maduros, capaces de ser simples humanos libres de cualquier fijación, bandera o dogma intocable, que comprendan que el ser humano y su hábitat son los dos pilares básicos del bien común, y éste, el motor que produce la energía necesaria: la inteligencia colectiva.Hasta ahora los dos sólo habéis demostrado que sois cualquier cosa menos todo eso. 

Los milagros no son la normalidad, pero las circunstancias son el mejor coach: el de la cincha, como diría José Mota. Y hasta ahora ninguno de los dos ha superado la elemental prueba de la Esfinge: tener más consciencia que pertenencia, más humanidad que ideología. Más responsabilidad que obstinación. Más sentimientos humanos en el neocortex cerebral que ego reptiliano en el cerebelo. Sois involución más que evolución. Y así, no estáis capacitados para tareas que os desbordan escandalosamente. Con vosotros al mando no es nada raro que volvamos a votar en primavera. Nos estáis costando muchísimo más de lo que valéis políticamente. Y eso se llama estafa.

No hay comentarios: