martes, 26 de febrero de 2019

Pues sí, querido Iñaki, en esto coincidimos. Yo tampoco quiero ese planazo destroyer y no veo enemigos por ningún sitio, sino carritos del helado en invierno y puestos de chocolate con churros en verano. Ya, si eso, una decide lo que elige entre ambas opciones o pasar de largo comiendo fruta por el camino, si lo permiten las autoridades competentes, of course. Por lo demás, tutto a posto, o sea, ¡genial!



No hay dos Españas si una no quiere


VÍDEO: PABLO PALACIOS



La doble cita electoral de abril y mayo persigue un objetivo principal: impedir que el enemigo, sí, enemigo, consiga el poder en una coyuntura histórica en la que, a juzgar por el lenguaje de los contendientes, nos jugamos el destino de la nación, nada menos. Nos dicen que tenemos que optar entre unidad o desmembramiento de España, entre fascismo o libertad. Disyuntivas años 30 peligrosas en su simple enunciado.
Los partidos se enfadan mucho cuando se les empaqueta en bloques y cuando se habla de tres derechas o de gobierno Frankenstein, pero en cuanto se publica un sondeo suman los datos por bandos enfrentados, que se lanzan miradas fieras a través de la alambrada.
Si el votante ha de creer lo que le dicen, una de las dos Españas ha de helarle el corazón haga lo que haga antes del verano, pues en ese momento estará dirigiendo el país o bien la horda roja anti-España o la horda fascista anti-humanidad. Elija usted su abismo preferido porque del abismo no se libra.
Concedo a las elecciones una gran importancia porque la tienen y el momento actual es delicadísimo. Pero precisamente por eso los partidos no pueden dedicarse a anunciarnos el fin del mundo si ganan sus rivales. Nos deberían la esperanza de algún acuerdo, de algún plan compartido. Y si eso es imposible por ahora, por ahora porque terminará siendo posible, podrían al menos ahorrarnos los presagios tremendistas. Hay posiciones políticas muy diferentes, claro que sí, con propuestas radicalmente distintas, pero no hay dos Españas si una no quiere. Y yo me apunto a la que no quiere.
Posdata: Un estudio de Bloomberg señala que España es el país más saludable del mundo. Contabiliza longevidad, asistencia sanitaria, dieta alimenticia, etc. No creo que el sadomasoquismo patrio tarde mucho tiempo en salir a la palestra para ridiculizar noticia tan insoportable.

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