jueves, 18 de junio de 2020

La voz de Iñaki Gabilondo | 18/06/20 | El negocio de la crispación

       


Cuando la táctica de crispar se convierte en el máximo objetivo estratégico muy mal tienen que estar los cuarteles generales del tinglado. Aunque viendo a sus gigantes y cabezudos no es de extrañar que recurran a ese berenjenal de manicomio. No dan para más. Sus propuestas económicas solo han traído al Planeta ruina, desastres ecológicos, guerras son tregua, terrorismo, devastación en la Naturaleza, hambrunas,epidemias y enfrentamientos constantes, racismo, xenofobia y una crueldad de espanto en la sanidad pública junto a un emporio corrupto en la privada. Un aumento de la precariedad salarial para facilitar las ganancias de las empresas y el empobrecimiento de los trabajadores, y una manipulación total de las redes sociales convertidas en un negocio de provocación constante de odio, violencia, agresiones y amenazas.
El resultado es que se les ha terminado el juego y ya no les quedan mentiras políticas que vender, por eso se dedican al intento de saqueo emocional.  Pero contra el vicio de dañar está la virtud de reciclar daños y dedicarse a construir  lo que ellos no harán jamás: el bien común. A las claras, a las limpias, a las buenas y a las mejores. Recuerdo al principio del cambio de Gobierno y Ayuntamiento en Valencia. Los bulos y calumnias eran constantes, hasta que poco a poco la realidad las fue desmantelando. La gente con problemas podía hablar con el alcalde o con el presidente con solo solicitarlo.Y sus peticiones eran atendidas y sus problemas resueltos. Poco a poco, los bulos solo se han quedado reducidos a la nada. ¿Cómo van a creerse algo malo sobre quienes te han demostrado materialmente su atención y su servicio cívico sin pedirte a cambio un sobre o una comisión bajo mano por colarte en la lista de visitantes al alcalde? ¿Quién se va a creer las maledicencias sobre las dificultades y obstáculos existentes para cobrar la paga social, si aun ni siquiera se había aprobado en el Parlamento ? Es el colmo, mentir tan mal que la mentira se vuelva contra el autor. La verdad es que luces tienen poquísimas. Son un verdadero black out. Lo que demuestra que no pueden llegar muy lejos como "perfectus detritus" y que el refrán se cumple en ellos irremediablemente: se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.
Especializarse en el rebuzno emocional puede tener un cierto impacto al principio, pero su efecto dura poquísimo, lo que sí permanece de verdad es la poca inteligencia y la zafia falta de escrúpulos como publicidad marrullera de supuesta eficacia política. Ya no estamos en el siglo XIX. Ni en la primera mitad del XX. Hasta para la España más cutre y garrula el tiempo ha pasado y ya "el señorito" no es lo que era sobre todo desde que Gracita Morales no aparece en las pelis y las mujeres se han hartado de ser felpudos, los hombres se han vuelto feministas y los que se resignaban a cruzarse de brazos y a esperar que dios les diera lo que el alcalde o el presindente les negaba, ahora como losh catalanesh "hacen coshash", como votar a rojos y terroristas venezolanos en vez de votar a los amos del cortijo. 
Cuanto más rebuznen, mujan y cacareen, más claro irá quedando en la ciudadanía su condición de ganado y lo poco que pintan en los escaños del Parlamento esos animalicos con apariencia humana pero incapaces de hacer algo más que defecar y ponerlo todo perdido... Es natural, si lo suyo es el establo, la zahurda y el gallinero.

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