miércoles, 18 de diciembre de 2019

Hoy el Doctor Guillermo Basauri nos da su clase homeopática sobre los problemas bucales, los hábitos de higiene bucal y las soluciones homepáticas inseparables del conjunto medicinal. Que lo disfrutéis y un gracias enorme a ese blogg de sabios humanistas, que son los mejores médicos



Halitosis y Homeopatía. ¿Cómo prevenir y tratar el mal aliento?


En este post voy a intentar explicar cuáles son las causas más frecuentes del mal aliento, lo que se conoce como halitosis, cómo prevenirlo y tratarlo y qué lugar puede ocupar la Homeopatía en estos dos últimos aspectos.
Lo primero que hay que decir es que todos podemos tener, y de hecho tenemos, mal aliento de forma puntual y transitoria. Algunos alimentos pueden producir mal aliento tras su digestión o, incluso, nada más haberlos comido o ese aliento más fuerte que solemos tener por la mañana al despertar que tiene que ver con la disminución del flujo de saliva que se da durante el sueño.
Pero cuando se da de manera permanente e intensa puede generar un verdadero problema a la persona que lo sufre, a nivel emocional y relacional, además de que puede estar detrás de algunos problemas de salud que habría que detectar y resolver antes de que derivasen en problemas mayores.

Causas de la halitosis

El origen del mal aliento de boca se encuentra en un 90% de los casos en la misma cavidad oral y tan solo el restante 10% se puede asociar a otras causas extraorales y suelen tener que ver con trastornos metabólicos, hepáticos, digestivos y respiratorios fundamentalmente.
Así, la causa de la mayoría de los casos de halitosis tiene que ver con los gases malolientes que generan las bacterias que habitan en nuestra boca como consecuencia de su propio metabolismo. Estas bacterias se encuentran en mayor concentración en la parte posterior de la lengua y pueden llegar a acumularse de manera especial en la base de los dientes y en el fondo de las encías, hecho relacionado casi siempre con una mala higiene bucal.
Hay que tener también en cuenta que podemos sufrir de mal aliento por causas que no son propiamente patológicas, como por ejemplo:
  • Mal aliento matutino. Es natural tener peor aliento por la mañana y tiene que ver con que durante la noche el flujo de saliva es mucho menor y esto hace que los productos de desecho generados por las bacterias naturales de nuestra boca se acumulen en mayor concentración. Pensad que la saliva tiene la función de ayudar en la digestión de los alimentos y también la de ayudar a mantener la boca limpia.
  • Mala higiene de las prótesis dentales.
  • Periodos de ayuno o dietas bajas en calorías y pasar largo tiempo entre comidas pueden ser el origen de la halitosis. Salvo la molestia de tener mal aliento, esto no debe preocuparnos pues es algo natural que ocurre cuando nuestro cuerpo obtiene la energía de las grasas de reserva que acumula con este fin.
  • Algunos alimentos, como el ajo, la cebolla o algunos pescados, pueden generar en su digestión sustancias que desde el torrente sanguíneo acaben pasando a los pulmones y generen un olor especial e intenso en nuestro aliento.
  • Edad. Con la edad es normal que cambie la calidad de la saliva y puede darse un aliento más fuerte a pesar de tener una buena higiene bucal.
  • Algunos medicamentos pueden producir una disminución en la producción de saliva y contribuir así al mal aliento y otros pueden producirlo a partir de las sustancias que se liberan y pasan a la respiración durante su metabolismo dentro del organismo.
Otras veces el mal aliento sí que estará producido por causas que tengan que ver con determinadas enfermedades o con malos hábitos que estos últimos aparte del mal aliento, puedan también derivar en problemas de salud. Así, las circunstancias asociadas a la halitosis serán:
  • Boca seca. La saliva, como ya comentábamos, no solo tiene una función digestiva, también juega un papel importante en la limpieza de la cavidad oral. Algunas enfermedades o el consumo de tabaco, alcohol o café de forma excesiva pueden estar detrás de esta boca seca crónica. Ya decíamos también que el mal aliento que se acompaña a la boca seca matutina es algo normal que debe desaparecer en cuanto comencemos a ensalivar con normalidad.
  • Tabaco. Insisto en el tabaco porque no solo es causa de sequedad en la boca, sino que los fumadores están también mucho más predispuestos a padecer enfermedades de las encías y caries. Además, el propio tabaco puede ser ya en sí mismo origen de un desagradable olor de boca.
  • Mala higiene bucal. Si con alguna parte de nuestro cuerpo hemos de ser exquisitos en su higiene, por las repercusiones que puede tener en nuestra salud en general, esa es la boca. Y pensad que el mal aliento de boca puede ser una de las consecuencias menos graves de una mala higiene bucal.
Si no limpiamos correctamente nuestra boca se acabará depositando sobre los dientes una placa de bacterias que pueden introducirse entre estos y la encía provocando su inflamación, lo que se conoce como periodontitis. Este acúmulo de bacterias producirá un aumento de las sustancias malolientes que éstas generan durante su metabolismo además de funcionar como un foco de inflamación e infección crónico con las consecuencias que eso pueda tener para todo nuestro organismo.
Y, por supuesto, una mala higiene bucal contribuye a aumentar el riesgo de sufrir caries con todo lo que ello conlleva.
  • Infecciones de la boca como la periodontitis que comentábamos, las caries, las aftas u otro tipo de úlceras y heridas dentro de la boca pueden ser también el origen de la halitosis.
  • Afecciones de la garganta, de la nariz o de los senos nasales como las rinitis y las sinusitis crónicas, con todo ese moco que puede llegar acumularse y deslizar por la parte posterior de la garganta, pueden ser una causa frecuente de mal aliento. También a veces en amígdalas muy crípticas pueden acumularse restos de comida que acaben dando ese mal aliento y sabor de boca.
  • Otras enfermedades como algunos cánceres, trastornos metabólicos como la diabetes, dolencias digestivas como el reflujo gástrico y problemas hepáticos y renales.
El mal aliento en los niños pequeños suele tener que ver en gran medida con problemas de nariz y garganta crónicos y con el moco permanente que llegan a acumular en estas cavidades. Y ojo en lo niños porque a veces puede tener que ver con algún objeto extraño que se haya quedado atascado en la nariz, que no será la primera vez que lo vemos.

Diagnóstico de la halitosis

Es verdad que hay personas que viven muy preocupadas con el olor de su aliento sin que realmente sea algo reseñable y en cambio otras tienen una halitosis severa sin que sean conscientes de ello. Por eso es importante que ante la duda lo consultemos con alguien de confianza que nos pueda decir si realmente nuestro aliento está muy cargado. Si aún así tenemos dudas, no dejemos de consultarlo con un dentista.
Digo con un dentista porque, como os comentaba, casi en el 90% de las ocasiones el origen está en la boca. Si vuestro dentista no encuentra en la boca ninguna causa que justifique el mal aliento seguro que él mismo os remitirá al médico para buscar su origen extraoral.
Como dato, se estima que alrededor de un 20% de las personas que dicen tener mal aliento en realidad es una percepción suya, subjetiva, que no se corresponde con la realidad.
Existen dispositivos muy sofisticados que pueden identificar las sustancias químicas responsables del mal olor y ayudar así en gran medida al diagnóstico de la causa, aunque no es frecuente que estén disponibles en las consultas.

Prevención y tratamiento de la halitosis

Una vez diagnosticado el origen del mal aliento habrá que tratar su causa, bien por parte del dentista, en la mayoría de las ocasiones, o bien indicando el tratamiento médico que precise la dolencia origen de la halitosis.
En muchos casos tratar la enfermedad de las encías y restaurar o sustituir las piezas dentales careadas puede ser la solución al problema. Pero habrá veces en que esto no será suficiente y habrá además que atender otros aspectos en relación con nuestros hábitos.
  • Lavarse los dientes después de cada comida, seguido de comer, es muy importante para mantener a raya las caries y la enfermedad periodontal lavarse los dientes, sobre todo si hemos comido dulces.
El uso del cepillo eléctrico parece que favorece un lavado de los dientes más eficaz y además genera un masaje muy saludable para las encías.
  • Usar hilo dental o cepillos interdentales, según el espacio que haya entre los dientes, con cada lavado. Ni el mejor cepillo ni la mejor técnica de lavado puede llegar a esos rincones a los que llegamos con el hilo o los interdentales y esos restos de comida a los que no llegamos suelen ser la causa de muchos problemas bucales y, por supuesto, del mal aliento.
  • Cepillarse la lengua o usar un rascador lingual puede ser especialmente importante para las personas con boca seca o fumadoras, pues tienden a tener en su lengua mayor concentración de bacterias. Recordad que la mayor cantidad de bacterias se alojan en el fondo de la lengua.
  • Los enjuagues con antisépticos del tipo de la clorhexidina también suelen estar recomendados. A mí me gusta más y tengo muy buena experiencia con los enjuagues de caléndula en tintura madre disueltos en un poco de agua. Va fenomenal para desinflamar, desinfectar y cicatrizar y lo suelo recomendar tras cualquier intervención en el dentista, cuando hay llagas y heridas en la boca, en la inflamación de las encías y en estos casos de mal aliento.
  • Cuidar mucho la higiene de las prótesis de quita y pon de la boca.
  • Evitar el tabaco, el alcohol, el exceso de café y de alimentos azucarados, todo lo que aumente la sequedad de la boca. Y por supuesto, mantén una buena hidratación.
  • Cuidar la alimentación es fundamental, no solo porque algunos alimentos pueden ser causa directa de mal aliento sino, sobre todo, porque una alimentación inadecuada puede ser un factor clave en los desórdenes digestivos causantes de la halitosis. Aquí, aquí y aquí podéis ver algunos consejos muy interesantes sobre buenos hábitos de nutrición.
  • Y las revisiones periódicas con el dentista no deben faltar.

La Homeopatía en el tratamiento de la halitosis

Una vez diagnosticado el origen del mal aliento la Homeopatía y sus medicamentos homeopáticos pueden sernos de gran ayuda al poder formar parte, en muchas ocasiones, del tratamiento de la dolencia causante de la halitosis.
El lugar que deben ocupar los medicamentos homeopáticos en cada caso lo decidirá un profesional, médico u odontólogo, experto en Homeopatía después de haber valorado cada caso en particular. En Homeopatía, la individualización del tratamiento es muy importante para asegurarnos su máxima eficacia y es frecuente que pacientes con un mismo diagnóstico requieran medicamentos homeopáticos diferentes en virtud de las características particulares de su enfermedad, de su particular forma de manifestarse.
Medicamentos como NUX VOMICA, LYCOPODIUM, ANTIMONIUM CRUDUM, ARGENTUM NITRICUM o GRAPHITES, entre otros, podrán estar indicados cuando el origen del mal aliento sean los problemas digestivos.
Otra causa frecuente, como ya decíamos, son los problemas respiratorios crónicos, muy especialmente entre los niños. Aquí podremos beneficiarnos de medicamentos homeopáticos como HEPAR SULFUR, THUYA, MERCURIUS SOLUBILIS, SILICEA o KALIUM BICHROMICUM, también entre otros.
BRYONIA, ALUMINA o NUX MOSCHATA serán medicamentos en los que pensaremos cuando sospechemos que un problema de boca seca está detrás del mal aliento.
En caso de llagas, aftas o enfermedad periodontal, será de gran utilidad tener en cuenta medicamentos homeopáticos como BORAX, NITRICUM ACIDUM o MERCURIUS SOLUBILIS, además de los enjuagues con la tintura madre de caléndula.
Además, ya hemos dicho que determinados medicamentos pueden ser también el origen de estos problemas de mal aliento. Contar con medicamentos como los homeopáticos libres de estos efectos secundarios puede ser algo a tener muy en cuenta en muchos pacientes, sin olvidar que podremos usarlos con seguridad en embarazadas, niños pequeños, incluso bebés, y en pacientes polimedicados sin interacciones con otros medicamentos en estos últimos.
En resumen, para prevenir y tratar la halitosis hay que  cuidar la higiene bucal, eliminar tabaco y otros tóxicos, evitar los alimentos procesados y los dulces y revisar periódicamente tu salud bucal con tu dentista y siempre consultar ante la sospecha de mal aliento. Y pensar que la Homeopatía puede ser una pieza clave en la estrategia de tratamiento, con medicamentos seguros y que actúan estimulando los propios mecanismos de curación del paciente.

#HomeopatíaSuma

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