sábado, 28 de septiembre de 2019

Iglesias asegura que Errejón no es su "adversario" pero critica que no viene "a transformar la realidad, sino a adaptarse a ella". (Infolibre)



Comentario del texto

La realidad no se adapta por arte de birlibirloque a los que la intentan manipular desde fuera, creyendo poder cambiarla sin comprenderla ni ver detalladamente en qué consiste cada afluente del todo social, sino empecinados en colocarle el forro de sus ideas preconcebidas, convictas y confesas de unas teorías elaboradas a base de datos y códigos añejos, que en realidad tampoco han servido para modificarla cuando estuvieron vigentes en el candelero del presente político de los pueblos y es que los dogmas infalibles se momifican per se , la clave es que poco o nada tienen que ver con la sustancia modificable de la realidad que los dogmas no admiten, pero que la vida presenta constantemente. El mismo Marx, como Heráclito admite que materia y energía son una misma realidad que se transforma, ergo, pretender que el único factor de cambio sea la hegemonía de un ideologismo, sin tener en cuenta la interacción de todos los factores que integran y desintegran la realidad al mismo tiempo que fluye, es no haber entendido nada ni de la realidad ni del propio Marx,antes de pasar por Lenin, claro, que se la ajustó a lo suyo, como una bufanda. Es posible que por esa razón y ese empeño de adaptar la realidad a las fijaciones de los personajes con ansias dirigentes y empeñados en salirse con la suya por encima de todo, solo el fracaso a larga haya sido el resultado de su historia, dejando claro en todos los casos en que el poder se ha adueñado de la ideología y viceversa, que la realidad ha salido mal parada sobre todo para los de siempre: los trabajadores más precarios y explotados. 

No basta con enfadar a las masas para que tengan derecho a la limosna igualitaria del estado, sobre todo hay que hacer posible que el estado deje de ser Caritas y se ponga al servicio del ser humano más que de los partidos y sus códigos, de tal modo que no se necesiten limosnas estatales porque deberes y derechos van de la mano, y que para colmo nos quiten la libertad y la pluralidad del alma republicana, para imponer solo deberes autómatas entronizados y  mutilar la sociedad manipulando, desde el poder, la autonomía de la conciencia, en pro de una filosofía social de la miseria, como llamó Proudhon a la imposición ideológica que no respeta la libertad plural de elección e impone sus sistema unívocos como única vía mediante "revoluciones culturales" que vendan la cabra. 

La realidad no se adapta a las ideas a base de imposición, son las ideas las que comprendiendo la dinámica de la realidad, y siendo inteligentes la pueden modificar y hacer de lo inabordable una fuente de recursos sanos e inofensivos que para la cerrazón dogmática siempre serán imposibles, por muy estupendos que se crean sus gerentes. 

Si la realidad del mundo ha cambiado, lo mejor será admitir que lo que sirvió como revulsivo hace cien años y solo provocó guerras mundiales, extremismos irreconciliables y crisis económicas brutales, división y odio de clases, y dictaduras totalitarias en color rojo, a lo mejor es que la solución  de aquellos titanes de la nueva hornada cuyo combustible era el capital humano, o proletariado, no era tan genial como parecía, sino un capitalismo camuflado de obrerista todopoderoso, porque los valores eran igualmente el poder y el dinero, el control y mangoneo absoluto en manos del estado, claro, y de quienes lo gestionaban. Solo hay que ver cómo en los dos focos más fuertes y duraderos del invento, Rusia y China, se ha derivado hacia el peor y más recalcitrante e inhumano y demoledor capitalismo. En este momento, en Francia, Alemania, Bélgica, Portugal, ¡e incluso en Austria! o en los países nórdicos hay un sistema de gobierno con más valores socialistas que en los dos colosos arqueológicos herederos del patrimonio de la ya desaparecida U.R.R.S.S. Y no lo fastidió el socialismo marxista, sino la forma tan desastrosa de entenderlo, sobre lo que ya advertía Rosa Luxemburgo ante el pleno furor neoconverso del espectro político y social.

Reconocer una enfermedad y tratar de curarla estando al lado de los enfermos no significa adaptarse a ella, sino todo lo contrario: conocer in situ su curso, sus síntomas y sus virajes, agravaciones o alivios posibles. 

Y, desde luego, hay una evidencia cristalina: la injusticia y la desigualdad de los pobres no se conocen ni mucho menos se curan on line en plan crowdfunding partisano-consultivo, ni tampoco desde ningún Galapagar, Pablito, aunque salgas de paseo por las calles, vayas a comprar al super y acudas a las manis con toda tu buena voluntad. Nadie te acusa de nada, tus cualidades y tu preparación son estupendas, nadie lo niega, pero en el año 19 del siglo XXI, y tras fracasos electorales encadenados y apabullantes del sistem in faliure animados por vuestro garbo y aciertos constantes, a lo mejor resulta que prescindir de Podemos de  ti y de tus juramentados sería algo mejor y más adecuado que llevaros a las urnas y a gobernar nada menos que la democracia real (de realidad, claro, no de realeza zarzuelera y sainete forrístico) desde dentro de la misma realidad y no ad libitum, que es donde está estancado Podemos desde 2015, gracias a esa vuestra peculiar filosofía estratégica y táctica de la belle époque entre bolcheviques y mencheviques de imposible revival a estas alturas de instalación y performance. Ja en tingut prou, te dirían en Valencia si pudieran. Bueno, de hecho, creo que ya lo han dejado claro a través de Compromís. 

Ánimo, no tiréis la toalla, que aunque no sea fácil cambiar de registro no es tan malo como seguir empecinados en tirar a la izquierda por la alcantarilla y dejarla en la miseria for ever, sin más opción que Unidas No Podemos, como está quedando clarísimo en el bajón imparable en que os habéis especializado, ¿acaso lo vuestro es una venganza contra los votantes porque no se os concede una mayoría absoluta y el hegemón no sale elegido como brujo absoluto de la tribu? 

Por nosotras no os preocupéis, hemos sobrevivido a cosas peores y estamos acostumbradas a lo más heavy aunque no os lo creáis. No hace falta que nos protejáis tanto, nos gustaría al menos por una vez, tener la ocasión de equivocarnos solas simplemente viendo lo que hay y con la certeza sin milongas de por medio, de lo que no podrá haber si esto sigue como lo estáis dejando, bonicos y bonicas. Por cierto hay una peli de hace años  muy chula que se titula Bye, bye, Lenin. Igual os mola proyectarla y verla en vuestras  Moradas, en alguna quedada preelectoral, yo que sé, lo digo, por colaborar, dar ideas y eso...


 

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