jueves, 24 de septiembre de 2020

Gracias, querida Elisa, este jueves, inaugurando el otoño, nos trae tus reflexiones, siempre tan oportunas como lúcidas y sanas. Ánimo, que también los animales cuando evolucionan y se convierten en humanidad plena y consciente pueden ser estupendos. Por eso hay gente magnífica mezclada con el establo, el gallinero y la zahúrda: han conservado la inocencia, la frescura y la belleza natural de los hermanos animales pero han añadido el espíritu inteligente de una nueva especie "mix" que puede superar el peor lado oscuro de la animalidad mezclada con los barnice$ culturale$, hasta alucinado$ y "mágico$" del trampantojo, soluble$ y mi$$ing en cuanto llueve el miedo y $u hi$teria que $e lo lleva todo por delante. Menos mal que, si así lo decidimos libremente, ahí están, dentro de nosotros, las mejores herramientas: el paraguas, el impermeable y las botas de la conciencia, que es la casa-refugio bien construida, como en el cuento de los tres cerditos que aguanta y desactiva todos los ataques del lobo feroz: la parte más cutre de nosotros mismos, el motor contaminante de nuestra más estropiciada y torpe animalidad deshumanizada

 

El único animal

"La parte más filosófica de las historia es hacer conocer las tonterías cometidas por los hombres."

Voltaire

   

El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

El hombre es el único animal que tropieza dos veces.

El hombre es el único animal que tropieza.

El hombre es el único animal.

Estamos ante esa segunda vez ante la piedra y poco valen ahora las consideraciones que hicimos en la primera, cuando la realidad de lo improbable no arrolló sin contemplaciones. Ahora no, ahora sabemos, y lo que hay que saber no es tan complicado ni tan incomprensible. Lo saben los expertos, lo sabemos nosotros y, por supuesto, lo saben los gobernantes. No, no es tan difícil saber lo que hay que hacer.

Hemos marcado ya una jornada de 241 muertos por el coronavirus, aunque algunos diarios lo escondieran en páginas interiores. Las ambulancias son de nuevo ruido de fondo en la ciudad. Las estoy oyendo ahora mismo. Hay expertos que vaticinan que el ritmo de crecimiento de la curva nos llevaría a situarnos en los cerca de mil muertos diarios hacia el mes de noviembre. ¿De verdad creen que esta vez la gente se va a quedar callada y obediente si volvemos a llegar a esa masacre?

En primer lugar, sean sinceros. Si lo que quieren decirnos es que había que arriesgar en verano un poco para darle aire a la maltrecha economía ¡díganlo! Macron no se ha cortado en decirle a los franceses que no piensa seguir aumentando las restricciones, a pesar de que su situación es la segunda peor después de España, porque cree que hay que convivir con el bicho hasta que llegue la vacuna. Yo no digo que lo comparta, no lo hago en esos términos, pero al menos los vecinos cuentan con el conocimiento de las intenciones de sus gobernantes.

En segundo lugar, déjense de paripés y representaciones. Díganles a todos sus spin doctor, a los listos a los torpes y a los del carajillo, que no estamos para banderas ni inauguraciones ridículas de seis botes de dispensador. Que se enteren de que no les queda parroquia que consuma tales chorradas. No queremos comités ni consejos ni medidas absurdas para dar apariencia de gestión. No somos bobos. La mayor parte de la población está informada y al resto lo que tenían que hacer era formarla ustedes en materia de higiene y protección.

En tercer lugar, explíquennos si el problema es económico. Si se les dio un dinero para luchar contra la pandemia, queremos saber exactamente en qué se ha gastado y queremos saber por qué no se realizaron con él las contrataciones que no sólo eran imprescindibles sino que les fueron puestas como condición para salir del estado de alarma. Dígannos por qué se han puesto a construir un hospital, con 50 millones de presupuesto, para hacerse unas fotos a sabiendas de que jamás llegarían a tiempo para la segunda oleada y de que tendrían que acabar montando de nuevo Ifema. Si no hay dinero ¿por qué no lo piden al Gobierno central? Me temo que sí lo hay y que no hay nada más estúpido que tener los medios y no saber cómo emplearlos.

En cuarto lugar, ¿por qué se deshicieron de médicos y enfermeras cuando sabían que habría una segunda oleada? ¿por qué no invirtieron en aumentar las frecuencias del transporte público si sabían que ese era un vector de contagio seguro? ¿por qué no se han ocupado no sólo de obligar a llevar mascarilla sino de comprobar que no se vendan mascarillas inútiles contra el virus o de que no se usen mal? ¿por qué no invertir en educación sanitaria de la población inmigrante a través de sus propias asociaciones y representantes y en su propio idioma? ¿dónde están los hoteles para las cuarentenas de todas las personas que no tienen condiciones en su casa? ¿por qué han estado haciendo test y no dando los resultados hasta 15 días después, ya pasada la cuarentena? ¿cómo se les acabaron los reactivos y por qué no compraron? ¿a qué vino hacer test masivos en ciertos barrios sin cita, a demanda de los que fueran, y sin ningún plan? ¿qué piensan hacer con las residencias además de mantener hace ya más de un mes a los ancianos confinados en soledad? ¿por qué han dejado subir el nivel de ocupación hospitalaria hasta la casi saturación?

En quinto lugar, si esto les supera, si son malos gestores, si nunca se han visto en otra igual y no tienen ni idea de cómo hacerle frente ¿por qué consintieron que dimitiera quien sí parecía saber? ¿por qué no pidieron ayuda antes? ¿les negaron asesoramiento? ¿no se daban cuenta de lo que estaba pasando?

En sexto lugar, ¿no se les ocurre nada más que hacer que utilizar la represión? ¿van a solucionar esto multando repartidores precarios en bici como estaba haciendo la policía municipal esta mañana? ¿por qué toman medidas absurdas? ¿el contagio se expande menos cuando la gente sale a trabajar o al banco que cuando hace otras cosas? ¿les cierran los parques a los humildes y no los bares? ¿lo hacen por su incapacidad para controlar las normas que imponen? ¿por qué hay que llevar mascarilla en la calle y se la puede quitar uno en establecimientos cerrados? ¿por qué hacen normas absurdas desde el punto de vista epidemiológico?

En séptimo lugar, sean valientes y gobiernen. ¿No ven lo ridículo que resulta pretender que sean los jueces del TSJM los que lo hagan? Si creen en sus medidas y las han publicado en el BOCM ¡aplíquenlas! Los jueces no son colegisladores, no tienen que aprobar sus normas de gobierno. Ustedes gobiernen, y si alguien tiene que impugnar sus normas, ya lo harán. ¿Lo hacen por miedo? Ese miedo fue el que volvió ineficientes las normas anteriores.

No sean los únicos animales.

Este no es un tema ideológico, a ver si se lo meten todos en la puñetera cabeza, ni mucho menos un asunto electoral. Es una cuestión de pura supervivencia. Por eso, aunque entiendo que tiene que tocar mucho las narices que te estén vacilando con la dictadura del estado de alarma, que te lo saboteen o que lo utilicen como arma política, tampoco entendería que se dejara subir el nivel del agua hasta que llegue al cuello de los inútiles gobernantes de Madrid, porque sucede que por debajo de ellos estamos millones de personas que no merecemos que se nos utilice en ningún tipo de cálculo político.

Madrid se está enfadando, ¿no lo notan? En Madrid hay mucho talento y mucho coraje. Tanto los unos como los otros tienen votantes de una talla intelectual y moral que les supera. No piensen que se la pueden dar con queso a todo el mundo y todo el tiempo. Recuerden que Madrid siempre reaccionó primero.

Supongo que si han llegado hasta aquí es porque entienden la importancia decisiva que tiene Madrid para el bienestar de todos. Nuestra presidenta no fue capaz de hilar una frase coherente que lo expresara, pero lo cierto es que Madrid es la locomotora económica del país y el nudo de comunicaciones que puede servir para volver a complicar una situación que no es buena en ninguna parte del territorio.

Acabamos de darnos contra la misma piedra de bruces. Tienen que se capaces de apartarla o de conseguir que todos trepemos sobre ella y la saltemos.

Esta vez no tienen excusas. Lo saben. Lo sabemos.

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