lunes, 13 de julio de 2020

Reflexiones postraumáticas


Elecciones autonómicas

"Existe una cosa que se llama UP y que tiene los resultados de siempre de IU": el duro análisis de Errejón sobre los resultados del 12J

  • El exdirigente de Podemos habla en Twitter de "fin de ciclo" y califica de "resultados pre15M" el nuevo escenario político tras las elecciones gallegas y vascas
  • "Vaya bofetada de Podemos en Euskadi y Galicia", ha escrito en su cuenta otro exdirgente morado, Ramón Espinar

Publicada el 13/07/2020 a las 12:34 Actualizada el 13/07/2020 a las 13:15
Infolibre.
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No me mola nada hacer leña del árbol caído y no es mi intención regodearme con el tortazo de UP en las autonómicas de ayer mismo. Aunque sí, como ciudadana que conoce el percal desde su origen y por ello salió de la burbuja en cuanto vio el panorama, me parece responsable y honesto repasar el proceso por el que la izquierda más autolanzada ha sufrido un batacazo descomunal, en un momento en el que mantenerse en pie es fundamental. No me parece sensato ni acertado ensañarme con los ejecutivos, uno por uno ni  con la mayoría de sus propuestas políticas y económicas, que suelen ser bastante aterrizadas y necesarias. 
Lo cierto es que desde Vista Alegre I ya quedó claro el talante y las intenciones hegemonistas  Laclau fashion de la chiquillería haciendo prácticas tras finalizar sus carreras de Ciencias Políticas en Somosaguas y convencida, textualmente, de que "comerse" IU cuanto antes era el objetivo número uno de la nueva criatura podemita. Errejón estaba en la ejecutiva y no se opuso, aplaudió la ocurrencia. No tuvo nada que objetar al rechazo de las correcciones en el Código Ético y en el recorte de alas al gerifaltado por parte de los círculos, o sea las bases. Otras nos fuimos tras el cónclave tejemanejante al comprobar sin duda que para Podemos "la gente" era solo un comodín que bien manejado y distraído en dimes y diretes, podía dar mucho juego estratégico y alimenticio. 'La ilusión' se convirtió en la mejor embaucadora y liquidadora del 15M y por desgracia, también de una gran parte resignada de IU en la que nos intentamos refugiar a la hora de los votos. 
Apoderarse de una fuerza cívica innovadora y creciente, llena de iniciativas como la PAH, las Mareas, las Plataformas sectoriales como "Legal Sol" revisando las leyes y su humanidad en declive, los pensionistas Yayos Flauta, los dependientes,  los verdes, los parados, los observatorios municipales, la recuperación de los colegios públicos condenados al barracón pre-derribo por el pp, el empuje feminista contra la desigualdad y los malos tratos, el comercio justo, la agricultura directa del productor al consumidor, etc, etc,  supuso para Podemos un objetivo arrollador que les puso los dientes larguísimos, les obnubiló la inteligencia y liquidó la sensatez. Y para parte de la sociedad cansada de la crisis y sin práctica habitual participativa en el bien común, también significó un respiro de alivio, y el "sensato" regreso a lo de siempre. Ya hemos padecido lo nuestro, ahora, por fin, ha llegado "el mesías" y lo arreglará todo, que para eso ha estudiado cómo se hacen estas cosas. 
Ese fue el principio del fin. Algo que, por ejemplo, no pasó en Túnez, donde la Primavera Árabe sí consiguió su objetivo: un cambio de rumbo y de sustancia organizativa en la sociedad. 
Para la España emergente y renovadora Podemos fue un paso atrás simulando un camino nuevo. Una trampa que a muchos nos pareció al poco tiempo un recurso del sistem in failure  para impedir que la r-evolución social se hiciese realidad en el estado. El 15M pretendía que la ciudadanía alcanzase el nivel autorepresentativo de institución constituyente y viva poniendo en marcha el sistema de las ILPs (Iniciativas Legislativas Populares), que no dependen solo de los parlamentarios, sino que deben sobre todo detentar la responsabilidad testimonial y directa de la realidad, no solo en la calle, sino también, paralelamente, en el Parlamento. Ser elementos cívicos de control al poder político, de modo que le obligue a no derrapar en sus ideologismos y se centre en la dinámica primordial del bien común como objetivo fundante y esencial. 
Y no. Nada de eso ha sido posible. En Vistalegre I las sombras chinescas  quedaron más que evidentes y la luz de la transparencia se apagó entre marrullerías y gestualidad, rimbombancia y exhibición. Podemos quedó reducido a un juego seductor atrapa  votantes. Y en ello sigue. Nunca ha lllegado a comprender que la verdadera esencia autogestora del pueblo no se puede ni se debe "profesionalizar", convertirse en "carrera", en modus vivendi para quienes se dedican a la sofística y el enredo político que solo sirve para matar el alma de la política real y convertirla en dogma y principios ad hoc, a años luz del servicio público a la comunidad social. 
A partir de ese comienzo, está claro que lo demás ha ido llegando solo. Errejón hizo lo que pudo para cambiar cosas,pero lo hizo demasiado tarde. El desgaste del mejunje ya es imparable. Es cierto que hacen lo que pueden en el gobierno de coalición, que el Psoe necesita a su lado una corriente política regeneradora y ejemplar, que podría haber sido IU antes de la (con)fusión con Podemos, pero sigue sin ser lo que la ciudadanía española de base esperaba conseguir entre 2011 y 2015. De hecho Podemos por dentro está completamente dividido en sectores imposibles de unir. Y cuando es solo el poder y el cargo el objetivo básico del compromiso político, la casa se hunde sola porque no tiene los cimientos sólidos de una conciencia inexistente que no se puede improvisar, donde la ética no está presente porque se la considera un estorbo arcaico y nada práctico. Donde se predica igualdad pero se asume la desigualdad si da caché, comodidades elitistas y una buena vida burguesa y pija si es preciso. Tiene mucha lógica dejar de ser creibles si predicando una cosa para todos se hace lo contrario en lo personal. Si habiendo estado denunciando en la calle las barbaridades de la banca con las hipotecas arruinadoras,  una termina empantanándose en una hipoteca multimillonaria para toda la vida, que piensa pagar con el sueldo que cobra por defender a los extorsionados por ese capitalismo y se abandona un piso en Vallecas para mudarse a una urbanización para millonetis con protección segurata, que los de Vallecas no tienen porque "la gente" no la necesita. Eso quiere decir que los hegemones han dejado de ser "gente" y han pasado al Olimpo de los caciques institucionales. 
Se supone que personas con conciencia despierta deberían plantearse los fundamentos en los que se basa su compromiso político. Si te han votado esperando un cambio social y una igualdad justa, una ejemplaridad coherente y en cuanto te ves con pasta y glamour cambian tus principios como si fueses Groucho Marx, mientras en tus discursos intentas acercarte a Karl, lo menos que te puede pasar es que dejen de votarte, tanto los admiradores de Groucho, porque la imitación es patética, como los de Karl, porque es una degradación vejatoria de su mensaje. Y eso duele. Como duelen a los cristianos los manejos del clero, que predica pobreza evangélica, respeto y amor limpio, y acaba con áticos, inmatriculaciones, escaqueo de impuestos y pederastia. 

Está claro que si se dispone de un BNGA y de un BILDU en las listas electorales, ninguna izquierda sana va a votar un esperpento inasumible  que le avergüenza y se ha quedado pululando a la sombra de Lenin pero con el tufo sofista de unos vividores a costa del dolor social. 
¿Qué se puede hacer con ese bagaje irremediable? Tal vez, y sabiamente, dejar que los miembros de IU y los podemitas más presentable y sensatos, vayan asumiendo las responsabilidades más fuertes. Estando cerca un Alberto Garzón, un Carlos Sánchez Mato, una Inés Sabanés, una Yayo Herrero, una Teresa Rodríguez, una Rosa Pérez Garijo, un Rafa Plá, un Ricardo Sixto, un Cayo Lara, un Miguel Urbán o un Berto Jaramillo... es un verdadero disparate que el partido cogobernante esté representado en el Consejo de Ministros por los elementos menos asumibles del grupo, excepto Yolanda Díaz que es la excepción (¿será porque procede de las Mareas?). 
Con inteligencia, claridad, humildad de sabios y sentido de la responsabilidad todo puede tener arreglo. Arrepentirse y reparar los desastres, pedir perdón y cambiar de registro, saber decir adiós a lo que nos desborda y no podemos asumir, siempre es mucho mejor que el orgullo, el empecinamiento y la ceguera de quienes por encima de todo son egodependientes. Un verdadero peligro para todos, incluidos los egópatas protagonistas del desastre.
Lo peor y más injusto es que lo paguen quienes ni siquiera les han votado.  
No todo éxito es un triunfo. Al contrario, nunca se triunfa de verdad si no se sabe reconocer el valor pedagógico impagable de la justa derrota ni valorar y potenciar el bien común por encima de ganar o perder. 

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