miércoles, 29 de diciembre de 2021

Es la filobellaquería que domina el mundo. Mientras la política de los estados siga ligada al mercado financiero será inútil cualquier intento de mejora social si no produce al mismo tiempo altísimos porcentajes de ganancia para las minorìas multimillonarias, mientras los trabajadores que proporcionan las materias primas, su elaboración, montaje, envasados , transportes y distribución, servicios indispensables sin los que el negocio sería imposible,están esclavizados, explotados y manipulados, reducidos a la arbitrariedad de los porcentajes especulativos, incluso, indefensos ante leyes y disposicones ad hoc, que se olvidan de respetar los derechos de los más vulnerables como de poner en valor y vigor los deberes de los todopoderosos financieros. Hasta el punto de que, como sucede en España, un rey al que solo los ricos adoran y sostienen, puede estafar al estado impunemente, mientras quienes pagan los impuestos que mantienen el carnaval monárquico se ahogan en la desatención, en trabas para cobrar ayudas sociales o para ser atendidos adecuadamente por la sanidad pública, porque, cada vez es más frecuente que cuando les toca el turno de consulta, ya se han muerto o están para el arrastre sin remedio. ¿Qué harán los usuarios de esas neuronas locas cuando no quede en este mundo nada que comer, ni beber, ni respirar, todo lleno de chatarra y máqinas con fecha de caducidad, y, eso sí, dinero, mucho dinero ya inservible, amontonado en las cajas fuertes de los bancos en ruinas, mientras flotan en el espacio naves exploradoras de la nada llenas de momias astronautas? Qué pena que no haya vacunas para prevenir la crueldad, la miseria moral y la perversión de la inteligencia que acaba siendo letal hasta para el mismo sistem in failure que la ha creado y la mantiene... Ains, cuánta neurona estropiciada en cabezas de chorlito y conciencias missing, xd! Esperemos que una masa crítica de conciencias decida despertarse a tiempo , dar un frenazo y cambiar de rumbo, como dice Prigogine, con una bifurcación hacia la luz, del ego al Nosotr@s donde la materia se haga más sutil, liberada e inteligente y el espíritu liberador se materialice en las conductas humanas, dejando atrás la podredumbre fermentada de la entropía. Construyendo un mundo nuevo desde la humildad y la conciencia, otros nuevos planos del Ser para poder existir plenamente en vez de vegetar solo a capricho de las circunstancias. Ya es hora de dejar atrás los cerdos y las bellotas. Y de volver a la Casa de Tod@s, de donde vinimos. Muchas gracias, Vicenç Navarro y Público


Pensamiento crítico

Todo lo que está pasando en la pandemia se sabía que pasaría y continuará pasando

Un médico sostiene un vial con la vacuna rusa Sputnik V contra la covid-19. REUTERS/Shamil Zhumatov
Un médico sostiene un vial con la vacuna rusa Sputnik V contra la covid-19. REUTERS/Shamil Zhumatov

Todo lo que está ocurriendo durante la pandemia era predecible, y así lo indicaron muchas asociaciones científicas internacionales que gozan de gran credibilidad en salud pública. Y una de las situaciones más predecibles es que mientras no se tomen las medidas necesarias, promovidas por tales asociaciones (y conocidas desde hace bastante tiempo), tendremos pandemia para rato. Ya van tres inviernos y continuaremos otros más, si se continúan desoyendo lo que han estado proponiendo aquellas asociaciones. En realidad, lo que estamos viendo es la cronificación de la pandemia. Y lo que ha ocurrido en estas últimas tres semanas, continuará ocurriendo. Cuando hace cuatro semanas parecía que estábamos volviendo a la normalidad (y la gente salía por la calle sin mascarillas y sin mantener distancias), de pronto apareció una variante del virus, que es incluso más contagiosa que la variante anterior Delta, y que en tres semanas aparece ya como la variante dominante en muchos países a los dos lados del Atlántico Norte (primordialmente Norteamérica y Europa Occidental, donde están ubicados gran parte de países de renta superior) y de virulencia semejante (aunque se considera algo menor a Delta, la variante más maligna conocida hasta entonces), y qué va arrinconando toda esperanza de comenzar la normalidad de nuevo. Y así continuará constantemente. No hay duda de qué variantes se seguirán produciendo (con características semejantes o peores de las que sustituyan) sobre todo en los países de renta media y baja que rápidamente se distribuirán a todo el mundo, alcanzando a los países de renta superior en periodos cada vez mas cortos y breves.

¿Por qué esta cronicidad? Las causas de la cronicidad no son científicas sino políticas de las que no se habla

Es un hecho común entre la gran mayoría de los gobiernos de países de renta superior, el pedir a sus ciudadanos que hagan sacrificios (como por ejemplo el confinamiento), para controlar la pandemia, justificando tal demanda con el argumento de que tal sacrificio es necesario, pues se asume que estamos en una "guerra contra el virus", que hay que vencerlo para la supervivencia de amplios sectores de la población. No me parece mal esta imagen, y esta expresión, pero si que, de continuar utilizándose, habría que exigir a los gobiernos que utilicen tal eslogan, la veracidad y coherencia en su llamada al sacrificio, pues no se puede ser arbitrario, incoherente, selectivo y discriminatorio, en su demanda de hacer sacrificios (exigiendo a unos y eximiendo a otros) para alcanzar el bien común (la eliminación y/o control del virus) salvando vidas y evitando muertes. Este principio, sin embargo, no se está respetando y ejemplos de ellos son miles.

La gran mayoría de gobiernos en los países de renta superior a los dos lados del Atlántico norte, está mostrando un comportamiento discriminatorio, favoreciendo a grandes grupos económicos (que tienen como objetivo incrementar sus beneficios empresariales) a costa de dificultar el control y eliminación de la pandemia. Ejemplos, de nuevo, hay a montones, comenzando con los productores de las vacunas anti-COVID, que utilizando el símil militar serían los armamentos necesarios para ganar la guerra. He escrito extensamente y está bien documentado de que las industrias farmacéuticas productoras de tales vacunas (empezando por Pfizer y Moderna), se han opuesto a que se generalice la producción de tales vacunas a nivel mundial, dificultando con ello el acceso a tales productos por parte de la gran mayoría de la población de países de renta media y baja. Tales empresas (que están consiguiendo unos beneficios exuberantes sin precedentes) se han opuesto a que tales vacunas se puedan producir en los países de renta media e inferior, manteniendo un monopolio en su producción y distribución (asegurando sus patentes) que impide que ello ocurra.

Y los Gobiernos de los países de renta superior, donde tales vacunas se están produciendo, no están tomando las medidas necesarias para impedir la continuación de tal monopolio que está dificultando enormemente la vacunación mundial para resolver el problema de la pandemia, incluyendo en sus propios países. Lo que está ocurriendo con Delta primero, y con Ómicron ahora, es un claro ejemplo de ello. La variante Delta se inició en la India, uno de los países que expertos en la producción de las vacunas anti-COVID han indicado que tiene el conocimiento y los medios para producir las vacunas anti-COVID de Pfizer y Moderna. En realidad, India es el país que produce mas productos farmacéuticos genéricos en el mundo, incluyendo genéricos que se consumen a los dos lados del Atlántico norte. Y produce vacunas anti-SIDA, que son de mayor complejidad que las vacunas anti-COVID. Y Suráfrica, donde se identificó Ómicron, es también (según los mismos expertos), competente para producir tales vacunas. Si se hubieran producido y distribuido tales vacunas en tales países es muy probable que no habríamos tenido los problemas que estamos teniendo.

Como he indicado en diferentes ocasiones, la solidaridad internacional es una condición indispensable para la eliminación de la pandemia. Y a no ser que la solidaridad aparezca, la situación se irá empeorando. El virus, variante Delta, descubierta en la India, tardo varios meses hasta que apareció con toda intensidad en Norteamérica y Europa Occidental. La siguiente variante, Ómicron, tardo solo tres semanas desde que se conoció en Suráfrica para llegar a ser dominante en aquellas mismas zonas del mundo de renta superior.

Las limitaciones del modelo liberal como causa de la no resolución de la pandemia

La actividad comercial y las mal llamadas leyes de mercado no pueden ser las que definan la producción y distribución del armamento (es decir de la producción y distribución de las vacunas) en esta "guerra contra el virus". Y, sin embargo, esto es lo que está ocurriendo. Y la mayor causa de ello es que son las empresas farmacéuticas las que tienen un enorme dominio y control sobre los Estados que no se atreven a enfrentarse a ellas debido a su enorme poder político y mediático. Incluso el Presidente Biden de EEUU, que estaba de acuerdo en anular las patentes en la producción de vacunas durante el período de la pandemia, no ha presionado al Congreso y Senado para llevar a cabo tal medida, sabedor que los Senadores y Congresistas financiados por tales empresas lo vetarían. La enorme debilidad de la democracia liberal aparece con toda claridad en la excesiva y antidemocrática influencia que grupos económicos, como en este caso, la industria farmacéutica productora de tales vacunas, tienen sobre las instituciones políticas y mediáticas. Hemos visto solo hace unos días, como en el Senado estadunidense, un senador, Joe Manchin, del mismo Partido Demócrata que el Presidente Biden, y que es nada menos que el presidente de la comisión de energía del senado (y financiado por la industria del carbón) ha parado una de las medidas más importantes y de mayor relevancia para la ciudadanía en aquel país que era la reconversión energética y social del país claramente favorecida por la mayoría de la ciudadanía del país.

Igualmente, estas mismas industrias farmacéuticas productoras de vacunas no solo se han opuesto a anular sus patentes provisionalmente, mientras estamos intentando ganar la batalla contra el virus, sino que también se han opuesto a que el Gobierno Federal de EEUU estableciera un Centro de Investigación y Producción de Vacunas contra posibles nuevos virus y variante para impedir nuevas epidemias y pandemias. Tal proyecto se remonta a varias administraciones y fue el presidente Obama el que lo intentó por última vez. Y de nuevo no se ha podido realizar ahora tampoco, bajo el Presidente Biden, por la enorme oposición de estas empresas. En su lugar han conseguido amplios fondos de financiación pública (sin los cuales no se habría podido haber realizado la producción de las vacunas, controlando ellos su producción y distribución). Es más, las supuestas leyes de mercado tampoco funcionan por la monopolización de su producción que ellas controlan de manera tal que son ellas las que definen el precio de estos y otros productos farmacéuticos, como hace el conjunto de la industria farmacéutica en la provisión de medicamentos para el programa federal Medicare (proveedor de servicios sanitarios a todos los ciudadanos ancianos). Tal programa no cubre la totalidad del coste de los productos farmacéuticos cuyos precios están determinados en gran parte por estas industrias. Ello conlleva que muchos ancianos no puedan comprar medicamentos con el consiguiente resultado de aumento de morbilidad y mortalidad, como bien ha documentado el National Boreau of Economical Research señalando que el aumento del coste de las medicinas determina la disminución de su utilización y por ende aumento de la mortalidad (How to Cope With Medicare’s Rising Costs, The New York Times, 26 de Diciembre de 2021). El Presidente Biden ha propuesto que sea el Estado Federal el que regule tales precios asegurando su accesibilidad con la virulenta oposición de la industria farmacéutica. Ni que decir tiene, que esta medida es muy popular, pero el que ello ocurra o no, no depende de lo que la ciudadanía desee, sino del poder que sectores económicos tienen sobre el Estado. Y esto ocurre no solo a nivel nacional sino a nivel internacional. Las supuestas leyes del mercado son las leyes de los grupos de poder que monopolizan la producción y distribución de bienes que debían de estar al servicio del bien común.

Última observación. La insolidaridad es la mayor causa de la perpetuación de la pandemia

La experiencia con la pandemia muestra claramente que la escasez de vacunas a nivel internacional o de medicamentos a nivel local, depende de la distribución de poder político, económico y mediático internacional y nacional, temas totalmente aparcados en el debate sobre la pandemia. Esta está mostrando el enorme coste que significa la mal distribución de tales poderes en los países tanto ricos como de renta media y baja. Las autoridades públicas deberían dar protagonismo a los sectores públicos sobre los privados acentuando la urgente necesidad de que los primeros antepongan el bien común por encima de los intereses particulares y privados de carácter comercial cuya lógica no puede reproducirse en la actividad y servicios públicos. No es por casualidad que los países que han tenido mayores problemas con la pandemia han sido aquellos que tienen sus servicios esenciales, como sanidad y servicios sociales privados con sistemas democráticos muy limitados que permiten una enorme influencia de los lobbies económicos en sus decisiones políticas. La insolidaridad dentro de un país, así como entre países es la mayor causa de que el enorme sufrimiento que está creando la pandemia no se resuelva. Miren los datos y lo verán.


Dominio público

Reforma laboral, sífilis y capitalismo

Ana Pardo de Vera

Hace poco más de seis años, un mes de noviembre de 2015, Jordi Évole entrevistaba por segunda vez al expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, en su chacra de los alrededores de Montevideo. Durante la primera charla de ambos para el programa Salvados, Mujica era presidente; durante la segunda, lo había dejado hacía ocho meses con unos índices de popularidad muy elevados, aunque, según él mismo confesó a Évole, fueron muchas las cosas que no pudo hacer durante su mandato (2010-2015)

En buena parte, Mujica culpaba al capitalismo por habérselo impedido y entre todas las frases memorables que pronunció durante esa conversación, me quedé con ésta por su expresividad: "La sífilis es evitable, el capitalismo todavía no". Era 2015 cuando lo dijo, en España tratábamos de recuperarnos del estallido financiero de 2008 y no éramos ni remotamente conscientes de lo que se nos venía encima cinco años después, con una pandemia mundial de la que aún no hemos salido. Mujica admitía, sin andarse por las ramas ni poner paños calientes, que luchar contra el capitalismo es duro y frustrante, y muchas veces, encima, inútil.

He recordado esta frase de Mujica escuchando y leyendo a unos y a otras sus conclusiones sobre la contrarreforma laboral pactada entre Gobierno, sindicatos y patronal y que cuenta con pocos amigos entre los socios de izquierdas (Más País y Compromís), nacionalistas e independentistas (ERC, PNV y EH-Bildu), cuyo apoyo es necesario para que el proyecto del Ejecutivo -y la medida estrella de la ministra de Empleo, Yolanda Díaz- salga adelante. Las negociaciones están en marcha en el Congreso y, pese a las advertencias de CEOE, CC.OO. y UGT sobre no tocar una coma a lo pactado, me sorprendería que la vicepresidenta segunda no guardara un as en la manga para rematar la faena, pues en este momento que escribo, las posiciones entre los partidos citados y el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos parecen poco conciliables.

La negociación de la reforma laboral lleva nueve meses sobre la mesa y, más allá de las cuestiones técnicas, Gobierno y socios parlamentarios, como mínimo, sabían que había dos opciones: una contrarreforma con sindicatos y CEOE, la niña mimada de Mariano Rajoy en la reforma laboral de 2012, que echó a UGT y CC.OO. de la mesa de diálogo, o una reforma pactada solo entre Ejecutivo y sindicatos, excluyendo a la patronal y arrancándole de golpe todos los privilegios que le regaló el PP y que provocaron, sobre todo, el descenso a la precariedad y la pobreza laboral rampantes hoy. Esto último, un pacto entre Gobierno y trabajadores que contenga todas las reivindicaciones de la izquierda en materia de derechos laborales, es lo que ahora mismo reclaman los socios. No lo dirán con estas palabras, pero saben que si se cumple punto por punto la derogación fáctica de ["todos los aspectos lesivos de"] la reforma laboral de 2012, la CEOE abandonará la mesa.


¿Es "no evitable", citando a Mujica, que la patronal participe de este acuerdo de 2021 cuando en 2012, con el PP en La Moncloa, ambos aceptaron una mesa sin representación de los y las trabajadoras y ausencia total de remordimiento en plena crisis económica? ¿Acaso peligran los fondos europeos si la CEOE abandona el acuerdo? ¿Es preferible un pacto que incluya a los empresarios y que dé largo recorrido a esta reforma para que, si Pablo Casado llegara a gobernar con la ultraderecha Vox, se mantenga la protección laboral conseguida ahora y no volvamos al escenario de hace nueve años o peor? ¿Por qué los gobiernos y las oposiciones progresistas se empeñan siempre en el acuerdo con la derecha mientras en España, el PP revienta los consensos sin ningún tipo de pudor en cuanto tiene ocasión? ¿Es el consenso a toda costa un complejo del PSOE -efecto secundario del bipartidismo muerto- o es una responsabilidad exigida a cualquier gobierno? ¿Qué redunda en mayor beneficio del interés general, una reforma laboral con la CEOE o sin ella?

Todas estas preguntas carecen de respuesta en este momento o, al menos, aún no se nos han ofrecido. La negociación parlamentaria está en curso y, sea cual sea el resultado, y aparte de las cuestiones técnicas muy bien explicadas, la gente trabajadora debería saber cuál es la ventaja de tener a la CEOE en la mesa frente a no tenerla y, como aseguran los socios parlamentarios del Gobierno y otros muchos actores sociales, avanzar (más) en derechos laborales. Se llama pedagogía y ésa sí que debería ser "no evitable"; a Mujica le funcionó muy bien y, sobre todo, le diferenció del resto. Para bien

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Respuesta del blogg

Gracias, Ana, por esta invitación a reflexionar, algo tan urgente como imprescindible, tanto para las bases sociales como para el capitalismo, que más que sífilis personalizada es la auténtica pandemia terminator de nuestra especie, y según pintan las cosas, de las demás especies también. No hay peor enfermedad contagiosa que la que se soporta e incluso se asume como "normalidad" y comportamientos habituales, durante décadas e incluso centurias. 

Lo malo no es la necesidad del dinero, sino hacer del dinero y la especulación el único "capital", la máxima y más urgente necesidad, y por supuesto, elevar la pasta a la enésima potencia social, pisoteando la conciencia, e incluso creando realidades paralelas y absorbentes, que sustituyen el alma y la conciencia por emociones e instintos primarios, retorcidos y devoradores, donde la pedagogía del bien común y de su justicia no solo es una utopía fuera de tiesto sino un estorbo y un problemón para una "cultura" del "aquí te pillo y aquí te aplasto y te arruino si con ello me forro y me hago con el poder". 

La "lucha" no es el camino. La historia nos lo ha ido dejando cristalino. Toda "victoria" genera orgullos y prejucios, vencedores enfermos de ego ganador y perdedores heridos en el ego que no ha sabido ganar. Los egos son los gestores de la inmadurez, de la eterna lucha, de la incapacidad para ver y comprender. O sea, crueldad, desprecio, venganzas, odios, rencores y derechos de pernada sobre los mindundis que no han sabido ganar.  Por eso la lucha política o empresarial o sindical, es un suicidio intencional compartido entre ambos bandos. Ninguno de los dos logrará nunca lo que pretende, porque la misma tensión del " y tú más", impide salir del pozo negro y vuelve a reproducir lo mismo una vez y otra. Es el bunker de Hitler reproducido sine die en la política incapaz de evolucionar y de alcanzar niveles sanos y eficaces.

Enfrentar poderes en el cortoplacismo, aunque "se gane" en la periferia de las cosas,  es pura esterilidad ejecutiva a medios y largos plazos, que son los que dan estabilidad, eficacia y credibilidad sostenible. Vencer no sirve de nada si no se convence. Ya lo avisó Unamuno antes de que sus carceleros a domicilio lo liquidasen, en la Nochevieja de 1936. Y "convencer" nunca es un lavado de cerebro, sino la demostración real de lo evidente. Millones de español@s creemos que es el camino que ha emprendido Yolanda Díaz y el camino que emprendió Errejón, más Madird y Más País, en su momento, y el mismo que ha ido siguiendo Mujica y que siguió en España Izquierda Unida desde que sustituyó al PC. 

Ya no se trata de reventar el capitalismo que tal y como disfunciona, se ha reventado per se, absolutamente insostenible en todos los aspectos, desde el laboral, económico, político, energético, sanitario, religioso, cultural y científico singing mornings, hasta en el planetario y climático. Ahora se trata de que sus fans y al mismo tiempo sus víctimas/verdugas se despierten/nos despertemos,  y comprueben/comprobemos,  adónde nos ha llevado y sigue llevando, el uso miserable y ya insostenible de las riquezas, de los oportunismos con paradigmas paradisiaco-fiscales y tan campechanos, para todo el que pueda aprovechar la ocasión y su paradójico y exterminador sentido de "la libertad" de máquinas enloquecidas y autodemoledoras. 

¿La prueba más evidente del fracaso de los valores de izquierda y de derecha?: que los pobres cuando consiguen dinero actúan igual que los ricos, excepto cuando se han despertado. Que los que son dignos de compasión y ayuda, cuando se forran y se ven "poderosos" monetariamente , olvidan lo que sufrieron y lo siguen perpetrando igualmente hacia los que están peor, que para colmo, les recuerdan sus peores momentos de pobreza lacerante. Valga, como referencia reflexiva, un hecho en el evangelio muy interesante a este respecto: Jesús de Nazaret encontró un grupo de diez leprosos -aislados del resto de la población y  abandonados a su pésima suerte por miedo al contagio-,  y los curó. Nueve se fueron corriendo y saltando de alegría. Sólo uno volvió  para dar las gracias. Sólo uno tenía conciencia de lo que estaba viviendo y se estaba transformando en sí mismo. Y ahí estamos aun  -antropo/ginecológicamente hablando-, que en eso los géneros no se diferencian tanto. Hacerse ricos, en este mundo es curarse de la lepra, salir de la marginación social que supone no tener derechos humanos por la ley de la costumbre convertida en normativa social y psicológica, pero ¿qué curación puede proceder de un remedio tóxico en sí mismo, como es el ego salvaje, que solo conoce la crudeza de la supervivencia, el dolor del abandono y el olvido del muy poco prójimo, en un mundo feroz , con  la marginación como resultado existencial? ¿Qué valores sociales éticos, humanitarios y compasivos conocen y experimentan los pobres? Solo la limosna de la lástima o la indiferencia, o el miedo a ser proscritos además de marginados "si no se portan bien" y dan la lástima suficiente como para parecer "buenos".

La primera condición para poder ser libres es estar viv@s y san@s. En el capitalismo, entendido como hasta ahora, ese fundamento esencial ya es imposible hasta para la misma libertad, que a estas alturas de la historia es más irresponsabilidad y falta total de lucidez que una forma patológica de ser "felices" solo en la cantidad y desgraciados y víctimas de sí mismos en la calidad. La misma pandemia lo está demostrando exponencialmente siendo la resonancia magnética clavaíta de las peores profecías: si no cambiamos la forma de entender la vida y despertamos YA, por más que nos vacunemos, los virus repuntan y se eternizan. La economía va en paralelo. Economía y salud van de la mano. Y no solo por las cantidades de los remedios del tipo que sean, -que también- sino por el uso nefasto y la canalización pésima de la inteligencia racional emotiva de la sociedad y por ello, de los individuos. 

En las escuelas religiosas enseñan a rezar y a creer en un dios que les han contado, pero no se enseña a vivir con el espíritu que llevamos dentro y compartimos, no solo con los que se educan como nosotros, sino con  todos los seres humanos y con todas las especies que comparten la vida sin fronteras en común. En las escuelas laicas al menos, incluso, es más fácil conectar con el wifhi espiritual, porque no nos intoxican previamente y el encuentro natural con la energía infinita que nos hace posibles resulta más accesible. Las comidas de tarro desde la infancia son pedruscos que se interponen en nuestra evolución hacia la luz que somos. Las comidas de tarro nos bloquean y nos encadenan, justo lo contrario que Jesús vino a demostrar, incluso tirando los puestos de los mercaderes en la puerta del templo. El ser humano despierto y sin programaciones, es el verdadero templo en el que puede manifestarse el equilibrio, la ética, la sencillez de la evidencia y la conexión del amor, que sin duda es mucho más que un tirón de deseos, posesiones y sumisiones. Mucho más que cualquier tipo de posesión de verdades. Es La Vida. 

Obviamente, Pepe Mujica en su experiencia humanísima, tremenda, autoterapéutica y profunda, ha llegado ahí -por sus obras los conoceréis- . Así logró hacer tanto bien mientras sirvió más que mandó, y su pedagogía deja por los suelos a las de Wall Srteet fashion, sin tener que hacerles la guerra ni el boicot. Tan solo demostrando con su propia vida y actitudes prácticas, -o sea, valores materializados y no solo predicables en un bla, bla, bla, que sin hechos se queda en agua de borrajas-, que ese montaje injusto, miserable, generador de pobrezas endémicas en las que se basa para existir y loco de remate, es el verdadero boicot de la misma Vida que tod@s somos, independientemente de los efectos detergentes cerebrales a que estemos aferrad@s sin saberlo. Para detectarlos está la pedagogía del amor y su manifestación más clara: el entendimiento, el diálogo y el acuerdo para lograr el bien común, que simplemente ama a l@s demás como a sí mism@. Y a eso unos le llaman dios, conciencia despierta, alma en acción y otros justicia, igualdad, derechos con deberes adjuntos y bienestar auténtico, en el que nada se impone a lo bestia porque la comprensión, el respeto a la diversidad equilibrada y la responsabilidad van juntas. El mejor logro posible y ya imprescindible para que la humanidad se pueda llamar humanidad de verdad. Sin olvidar que la pedagogía no es un valor absoluto, porque se pueden enseñar y aprender actitudes que nutren y ayudan a crecer en ética y en amor fraterno, y también actitudes empecinadas, crueles.pero justificadas  y hasta bendecidas social, ideológica políticamente, que mutilan y matan de muchas formas a millones de seres humanos. Y ambas tendencias son pedagógicas.  No lo olvidemos. Tenemos a nuestra disposición a los maestr@s del sí y a los del no. Nosotr@s elegimos las gafas de ver. La óptica la llevamos dentro desde que nacemos hasta que nos vamos.

 

lunes, 27 de diciembre de 2021

Pentatonix - Hallelujah (Official Video)

¡Toma yá, rebeldes con la mejor de las causas, el Amor; esto sí que es Evangelio! Sí, con mayúscula. Lo contrario no tiene el menor sentido si se pretende que la compasión y las Bienvanturanzas sean la medicina y la terapia de este mundo, de esta sociedad maltrecha y desiquilibrada. Muchas gracias, Sor Lucía y hermanas, ojalá toda la iglesia católica y todas las religiones del Planeta hicieran lo mismo que estáis haciendo vosotras. Benditas sois.

Jesús Bastante 

Religión Digital

Erik SATIE - Gymnopedies 1, 2, 3 (60 min)

¿Qué mejor regalo de Navidad y Año Nuevo en plena pandemia que esta meditación? Viene que ni pintada, puro diseño de ese taller y almacén silencioso, donde guardamos las piezas para montar los muebles del alma, de la conciencia y de la verdadera libertad, que está -siempre sin hacer ruido- en las antípodas del egocentrismo depredador y tan primitvo que convierte la vida lúcida, inteligente y feliz, en un parque jurásico de pesadilla constante, porque nos atonta, nos cabrea, nos droga y nos duerme con su toxicidad embaucadora, haciendo de lobo de Caperucita disfrazado de la misma abuela que se ha merendado previamente (el pasado), para poder zamparse a la niña (el presente con futuro)...Ains! Tony de Mello nos deja aquí el botiquín dispuesto, con todos los remedios de rescate disponibles. ¡Y todo gratis! El Amor en su salsa, nada más y nada menos. La luz siempre tiene las puertas abiertas... ¡Vamos 'pa' dentro, familia querida! Ay, casi se me olvida un último aviso de urgencias: el lobo no son "los demás", sino lo más tontuso, primitivo, aturullado, "orgulloso" e ignorante de nosotr@s mism@s! Al descubrirlo se acaban los dos terribles roles inseparables de víctima y verdugo, que nos hacen puré y no nos dejan crecer de verdad, porque solo nos permiten -con nuestra cooperación- vegetar en vez de vivir plenamente. Hále, vamos a ello, carinyets!🤩🤩😍😍🤗😉


Meditación 18
-Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros
como yo os he amado.
(Jn 15.12)
 

        Acercar a los niños a los cuidados del jardín y las plantas.

 

¿Qué es el amor? Fíjate en la rosa: ¿puede acaso decir la rosa: "Voy a ofrecer mi fragancia a las buenas personas y negársela a las malas"? ¿O puedes tú imaginar una lámpara que niegue sus rayos a un individuo perverso que trate de caminar a su luz? Sólo podría hacerlo si dejara de ser una lámpara. Observa cuán necesaria e indiscriminadamente ofrece el árbol su sombra a todos, buenos y malos, jóvenes y viejos, altos y bajos, hombres y animales y cualesquiera seres vivientes... incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo.

Ésta es, pues, la primera cualidad del amor: su carácter indiscriminado. Por eso se nos exhorta a que seamos como Dios, "que hace brillar su sol sobre buenos y malos y llover sobre justos e injustos; sed, pues, buenos como vuestro Padre celestial es bueno". Contempla con asombro la bondad absoluta de la rosa, de la lámpara,del árbol.... porque en ellos tienes una imagen de lo que sucede con el amor. ¿Cómo se obtiene esta cualidad del amor? Todo cuanto hagas con esa intención únicamente servirá para que tu amor sea forzado, artificial y, consiguientemente, falso, porque el amor no puede ser violentado ni impuesto. No hay nada que puedas hacer. Pero sí hay algo que puedes dejar de hacer. Observa el maravilloso cambio que se produce en ti cuando dejas de ver a los demás como buenos y malos, como justos y pecadores y empiezas a verlos como inconscientes e ignorantes. Debes renunciar a tu falsa creencia de que las personas pueden pecar conscientemente. Nadie puede pecar "a conciencia". En contra de lo que erróneamente pensamos, el pecado no es fruto de la malicia, sino de la ignorancia. "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen..." Comprender esto significa adquirir esa cualidad no discriminatoria que tanto admiramos en la rosa, en la lámpara, en el árbol...

 La segunda cualidad del amor es su gratuidad. Al igual que el árbol, la rosa o la lámpara, el amor da sin pedir nada a cambio. ¡Cómo despreciamos al hombre que se casa con una mujer, no por las cualidades que ésta pueda tener, sino por el dinero que aporta como dote...! De semejante hombre decimos, con toda razón, que no ama a la mujer, sino el beneficio económico que ésta le procura. Pero ¿acaso tu amor se diferencia algo del de ese hombre cuando buscas la compañía de quienes te resultan emocionalmente gratificantes y evitas la de quienes no lo son; o cuando te sientes positivamente inclinado hacia quienes te dan lo que deseas y responden a tus expectativas, mientras abrigas sentimientos negativos o mera indiferencia hacia quienes no son así? De nuevo, sólo necesitas hacer una cosa para adquirir esa cualidad de la gratuidad que caracteriza al amor: abrir tus ojos y mirar. El mero hecho de mirar y descubrir tu presunto amor tal como realmente es, como un camuflaje de tu egoísmo y tu codicia, es esencial para llegar a adquirir esta segunda cualidad del amor.

La tercera cualidad del amor es su falta absoluta de auto-fijación, su espontaneidad. El amor disfruta de tal modo amando que no tiene la menor noción interesada en sí mismo. Igual que lo  que ocurre con la lámpara que brilla sin pensar si beneficia o no a alguien; o con la rosa, que difunde su fragancia simplemente porque no puede hacer otra cosa, independientemente de que haya o deje de haber alguien que disfrute de ella; o con el árbol que ofrece su sombra... La luz, la fragancia y la sombra no se producen porque haya alguien cerca, ni desaparecen cuando no hay nadie, sino que, al igual que el amor, existen con independencia de las personas.

El amor, simplemente, es, sin necesidad de un objeto. Y esas cosas (la luz, la sombra, la fragancia) simplemente, son, independientemente de que alguien se beneficie o no de ellas. Por tanto, no tienen intención de poseer mérito alguno. Su mano izquierda no tiene conocimiento de lo que hace su mano derecha. "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento y te ayudamos?".

Y la cuarta y última cualidad del amor es su libertad. En el momento en que entran en juego la coacción, el control o el conflicto, en ese mismo momento muere el amor. Fíjate cómo la rosa, el árbol y la lámpara te dejan completamente libre. El árbol no va a hacer el menor esfuerzo por arrastrarte hacia su sombra cuando corras el riesgo de sufrir una insolación; y la lámpara no va a ensanchar su haz de luz para que no tropieces en la oscuridad. En cambio, piensa por un momento en toda la coacción y el control por parte de los demás a que tú mismo te sometes cuando, para comprar su amor y su aprobación o, simplemente, por no perderlos, tratas tan desesperadamente de responder a sus expectativas. Cada vez que te sometes a dicho control y a dicha coacción, destruyes tu natural capacidad de amar, porque no puedes dejar de hacer a otros lo que permites que otros te hagan a ti. Observa y comprende, pues, todo el control y la coacción que hay en tu vida, y verás cómo se reducen las ataduras y empieza a brotar la libertad. En definitiva, "libertad" no es más que otra palabra para referirse al amor.               FLORES COLOMBIANAS: astromelias