Ucrania reivindica su primer ataque con armas
occidentales contra un sistema de misiles en territorio ruso
“Un bonito incendio. Es un (sistema antiaéreo) S-300
ruso”, ha escrito en su cuenta la viceministra ucraniana para la
Reintegración de los territorios ocupados, Irina Vershchuk
Imagen publicada por la ministra Iryna Vereshchuk, que
supuestamente muestra un sistema de misiles ruso S-300 alcanzado por un
arma suministrada por Occidente dentro del territorio ruso.
Iryna Vereschuk / Telegram
De qué vais,
hermano Biden, USA, and comapany, ¿estáis contentos con la que estáis
liando 'en favor de la paz mundial', provocando ataques y destrozos con
"bonitos incendios" a la ucraniana y/o a la rusa, en un Planeta cuya
atmósfera estáis convirtiendo, desde hace más de un siglo, en el basurero
globalizado "modernísimo" e irrespirable en todos los sentidos?
En
realidad la sociedad yanky no tiene necesidad de hacer elecciones a la
presidencia del cotarro: la dura realidad deja muy claro, tal y como
está el patio, que lo mismo da votar a un Bidé(n) que a un
Trum(pantojo), pues, debajo de cada objeto-sigla diferente en
apariencia,
ambos tienen el mismo grado en valores, de ética (¡?), de intereses, de
luces, conocimiento, de conciencia, de alma e inteligencia...Igualitos
que
Zelenski , Putin y Netanyahu, e igual que vosotros, sus electores
yankilocos, fotocopias exactas y extraviadas, de la misma Bestia del
Apocalipsis...Ainsssss!
Porfa,
UE, y resto del mundo,
¡¡¡¡Despiertaaaaaa y sal YA de esta pesadilla, dejando de colaborar en
y con ella!!!!, antes de que el
horror acabe con tod@s y con todo. Las guerras nunca terminan por sí
mismas, sino con el exterminio de miles y millones de personas inocentes
que no hacen
mal a nadie y cuyo "único delito", según los ppoderes 'termineitors' del
tinglado, "es haber nacido ", como dice Calderón de la Barca en su
monólogo de Segismundo, denunciando que "La vida es sueño", mientras la
humanidad se confunde de vía y de tren y de estaciones...para llegar a la Casa de
Tod@s, a la nueva humanidad que ya está llamando a la puerta entre
bombazos, mentiras, pringues, mugres, roñas, motosierras locas en forma
de armamento y negocios asquerosos, depredadores y letales, como
'😱😱resultados victoriosos', que ya es el colmo xd!...
No hay otro modo
de acabar con la guerra, que construyendo la paz entre todos y todas, en
la que no haya ni vencedores ni vencidos, ni amos ni esclavos,
ganadores ni perdedores, ni 'buenos' ni 'malos', sólo un nuevo
nacimiento y una resurrección colectiva e individual, para la verdadera HUMANIDAD👼👼👼👼
🙌🙌🙌 🙌🙌😍😍😍😍
Muchísimas gracias, querido hermano Arnaldo Otegui y querida hermana Ana Pardo de Vera por este magnífico chute de vitaminas inteligentes para el entendimiento y la convivencia, en un momento tan duro de pelar como el que estamos atravesando junt@s, no sólo en España y Europa, sino también en todo el Planeta, habría que ser la ONCE para no verlo.
No hay en esta conversación ni un sólo cabo suelto, ni una sola idea que no esté cargada de energía renovadora y sensata, sanamente crítica y transparente. Positiva a tope. Y por ello, nutritiva y alimenticia para impulsar nuevas iniciativas y un nuevo código humano, fraguado en común, desde una nueva y lúcida federalidad, no sólo española, sino también globalizada, para esta nueva humanidad que ahora mismo se está pariendo a sí misma. Seguro que por eso hay tantas contracciones y dolores de parto generalizados, tantos desgarros y necesidad de dar algunos puntos en el tejido más afectado. No es nada fácil traer al mundo una nueva historia, un nuevo paisaje y hasta superando la genética de Cromañones, Neanderthales y Sapiens de pacotilla desperdigad@s y confundid@s, hasta llegar a identificarse a sí mism@s con sus inventos de I.A. 😰😱
Que este regalo ya imprescindible nos ayude a quitar las telarañas, el polvo mugriento, las pelusas acumuladas bajo los escaños y a ventilar todos los rincones cerrados en su propia autarquía egópata y tenebrosa, sin pies ni cabeza, apta sólo para escribir finales-presentes sin futuro, vomitando pasados más tóxicos que otra cosa. Manos a la obra y vamos p'alante, familia querida!
Una pequeña puntualización: Cuando las palabras del Himno a la Alegría, escritas por Friedrich Schiller y musicadas por Beethoven, hablan de viajar al Cosmos y escapar de la tierra para encontrar las estrellas que no encontramos aquí, no lo tomemos al pie de la letra, es una metáfora poética espiritual, una invitación a descubrir el cielo y el universo que también están dentro de nosotr@s y que sólo podremos descubrir cuando nos liberamos de los cuentos chinos, de la ataduras del juicio, del peso de las culpas propias del remordimiento sin asumir y de las ajenas, por falta de perdón y de empatía hacia quienes consideramos enemigos porque aún no hemos descubierto la inocencia sana, la felicidad ni la libertad del verdadero Ser que Somos y sólo descubrimos cuando despertamos de una vez y para siempre. Y entonce nuestra vida ya es la VIDA, no un inagotable pero agotador teatro de guiñol.
España, con todos sus problemas, es hoy uno de los
países más prósperos del mundo y en gran medida se lo debemos a la Unión
Europea. Una Europa imperfecta, mejorable, que en muchas ocasiones
decepciona, pero que se parece más a ese ideal de libertad, igualdad y
fraternidad que aquí llegó más de un siglo tarde.
Patricia Bolinches
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Dos datos
que probablemente están relacionados: España es uno de los países más
europeístas y, al mismo tiempo, el Estado menos chovinista de Europa;
donde menos gente cree que su cultura es superior a la del resto. Ambas
realidades sociológicas sin duda nacen de nuestra historia: del pésimo
siglo XIX, de tres cuartas partes nefastas del siglo XX, de cómo Europa
fue clave para sacarnos de ese atraso.
La
construcción nacional española fue incorrecta e incompleta. La patria,
la soberanía del pueblo, eran un invento progresista, que venía de una
Revolución Francesa que convertía a los súbditos en ciudadanos. Pero en
España fracasó la patria del pueblo y triunfó su versión reaccionaria:
el nacional catolicismo. Una construcción que, de tan deficiente y
excluyente, se cayó después a trozos y nos legó un país acomplejado,
incluso cuando dejó de tener motivos para ello. En todas las encuestas,
los españoles creen que España está peor de lo que está, en comparación
con otros. Que somos más corruptos, más pobres, más incultos o más
atrasados de lo que realmente somos.
España, con
todos sus problemas, es hoy uno de los países más prósperos del mundo y
en gran medida se lo debemos a la Unión Europea. Una Europa imperfecta,
mejorable, que en muchas ocasiones decepciona –como ahora ante el
genocidio de Gaza o con su hipócrita política migratoria–, pero que se
parece más a ese ideal de libertad, igualdad y fraternidad que aquí
llegó más de un siglo tarde. No hacen falta muchas ucronías para
imaginar cómo sería este país si no hubiéramos entrado en la UE: uno
peor, eso es seguro. Tampoco hay duda alguna de qué sería de España si
dejáramos de ser Europa: basta con viajar a Reino Unido.
La Unión
Europea ha sido un éxito civilizador, la construcción política que más
felicidad ha generado a sus afortunados habitantes. Si pudiéramos elegir
dónde nacemos –solo la región, no la familia–, Europa sería la apuesta
más segura, aunque haya países más ricos. Porque esta Europa imperfecta,
mejorable, es la zona del planeta que mejor ha compaginado la igualdad y
la libertad. Porque fueron los europeos quienes inventaron el estado
del bienestar. Y también quienes lograron traer la paz a un continente
violento, depredador, colonialista y que provocó las grandes guerras
mundiales.
Es una
Unión Europea que también ha aprendido de sus errores. Basta comparar la
negligente y dañina respuesta que dio ante la crisis del euro y la
quiebra del sistema financiero con cómo se ha gestionado la salida de la
pandemia.
Es una
Europa que hoy está amenazada por el renacer de la extrema derecha, que
tanto daño hizo antes en nuestra historia, y que hoy pone en cuestión
los pilares mismos del edificio, esos que figuran en la carta de
derechos fundamentales de la UE: la dignidad, la libertad, la igualdad,
la solidaridad, la ciudadanía y la justicia. Es esa Europa en la que,
como español, yo también creo. Y que explica por qué hay tantos
españoles que, antes que cualquier otra identidad, queremos ser y
sentirnos europeos.
Muchas
gracias, Nacho Escolar, por esta declaración de europeidad
imprescindible, para vivir integrad@s en el mismo tejido que nos
sostiene, Europa. Pero, pensemos, ¿a qué Europa nos referimos y qué Europa queremos?
Nuestra historia
continental tampoco se libra de compartir la misma genética histórica sea del país que sea.
Unos en esppañol, otros en francés, en portugués o en alemán, austriaco, italiano,
polaco, inglés , griego, húngaro o ruso... Tenemos una historia durísma,
donde la guerra siempre ha sido "la niña bonita" del gallinero y el
ppatroterismo la justificación absoluta de todo lo ppeor.
Europa se
curará de su propia enfermedad cuando sea capaz de decir adiós a las
fronteras, a las guerras sean donde sean, y al complejo de madrastra superiora mundial que ha dejado en
herencia a los USA, que ahora son los padrastros superiores de la
humanidad, siguiendo el modelo materno. Tenemos tanto que reconocer, que aprender, que
aceptar y compartir con todas las víctimas del Planeta, tanto perdón
que pedir y recibir, que hasta que esa cuestión no se sane y se cure de
verdad, no habrá gobiernos ni parlamentos que la reconstruyan, porque los mejores y
más sanos siempre serán los "flojos" y los peores y más tóxicos, los
"fuertes", cuando,en universo más amplio y creador, la cosa es completamente al revés: sólo mediante el
bien común y la fraternidad universal como sistema de gobierno europeo y
mundial, podrá tener arreglo y sentido existencial este destarifado, ciego y loco continente
psicopenitenciario, en el que nada parece lo que es, y cuando lo
parece, se acaba montando el pollo armamentista de turno para que los afines a la rupestrilandia de siempre
no pierdan ganancias ni ppoderes manipuladores, aunque para ello se den
la mano Feijóo y Puigdemont, que para ello ya disponen de una fantasmal
amnistía, que para cada uno de los dos significa lo contrario y así
acabar en las mismas for ever and ever, again, rodead@ de Van der Laydens, Melonis(¿!), Rajoyses, Feijóoses, Macrones, Orbanes, todos juntos
cortando las orejas y el rabo al banderilleado y rejoneado toro de la
democracia, de la solidaridad, de la acogida, de la honestidad, de la
justicia y de la ética...
Ojalá ser europeo fuese lo que dices hermano
Ignacio, eso sería genial, ¡ya lo creo, qué más quisiéramos! Ojalá la
luz se encienda ya mismo en mentes, almas y conciencias al contacto con las urnas
y que de ese modo el pueblo europeo, por primera vez en su historia, pueda llegar a ser el héroe verdadero, autoliberador y sanador de lo peor de sí mismo, el Sócrates, el Hipócrates, el Aristóteles, la Hildegard von Bingen, el Galeno, el Paracelso, el Serveto, el Galileo, el Hahnnemann, el Kant, el Descartes, el Hegel, el Buda, el Cristo, el Gandhi, el Luther King, el Mandela, el padre Ángel, la sor Lucía Caram, las familias gitanitas de la Fuensanta y de Las Casitas Rosas en El Cabañal, los emigrantes de Entrevías y en Pozo del Tío Raimundo, con Josema Llanos y Enrique de Castro recogiendo lo chungo y pasando la fregona del cariño, la ternura y la normalidad... ojalá! Eso sí que sería un bombazo de amor y vida verdaderamente NUEVA!
Y también la comprobación personal y comunitaria de que hasta el salto cualitativo cósmico que descubrió el Premio Nobel de Física Ilya Prigogine, está a la disposición colaboradora de la conciencia despierta entre las especies cósmicas de esa creación que no para de fluir en las ondas infinitas y cambiantes del panta rei...
sol, ¿dónde va la ropa que dejas en los contenedores?
Sara, Greenpeace<info@email.greenpeace.es>
jue, 23 nov 2023, 14:29
sol:
Quizás alguna vez te hayas preguntado qué pasa con las prendas usadas que depositas en los contenedores de las tiendas o en la calle. ¿Realmente esa ropa tiene la 'segunda vida' que esperas?
En Greenpeace también nos lo hemos preguntado, y para averiguarlo, hemos llevado a cabo una investigación durante meses. Spoiler: lamentablemente, tu ropa no siempre tiene el final que desearías…
Hemos instalado un sistema de geolocalización con trackers en
29 prendas usadas y en buen estado, las hemos depositado en
contenedores municipales de ropa usada y en los sistemas de recogida de
tiendas de Zara y Mango.
Con el Black Friday,
las grandes marcas nos animan a comprar más y más ropa barata. Pero
nuestros armarios tienen una capacidad limitada y, cuanta más ropa
compramos, más ropa desechamos. Por eso marcas como las españolas Zara o
Mango, al tiempo que nos invitan a aprovechar el día del consumo
desaforado, establecen sistemas que prometen dar una segunda vida a la
ropa que ya no quieres. Un negocio redondo bajo la etiqueta de economía circular que promulgan las marcas.
Pero la realidad es que actualmente no existe una economía circular que pueda sostener este modelo desaforado de comprar y tirar. El impacto ambiental y social de la industria de la moda rápida es gigante y son otros quienes lo asumen.
Por eso, estos días antes de comprar piensa dos veces si de verdad lo necesitas.
Gracias por todo lo que haces, sol.
Sara del Río
Responsable de investigaciones en Greenpeace España
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No me ha gustado
Me ha encantado
PD y comentario del blogg:
Además de recortar el derroche en
compras inútiles e innecesarias y de reciclar al máximo todo lo que
adquirimos, y que sea cada vez más por necesidad que por adicción a las
compras, recordemos que hay en nuestra sociedad organizaciones sanas,
limpias, ecológicas, ejemplares creadoras de empleo sin explotación alguna, y dedicadas por completo al Bien
Común; además de y junto a GREENPEACE existen centros sorofraternos y
estupendamente auto-organizados como La Casa Grande y El Rastrell en
València o Traperos de Emaús, que no sólo recogen y reciclan la ropa,
sino también muebles, electrodomésticos, platos, vasos, cacharros de
cocina, cubiertos, libros, juguetes, calzado y todo lo que sobre y
estorbe en las casas de quienes tienen con qué vivir y comprar, antes de que lo tiren porque ya no les mola, y contamine a lo bestia.
Hay muchas familias que viven de
restaurar y vender todo lo que sobra y se tira, que además de venderlo
en locales determinados, también lo ofrecen en los mercadillos callejeros, a
precios inimaginables, como por ejemplo, un abrigo por uno o dos euros, unos
pantalones o un vestido sólo por uno, una lavadora o una cocina arregladas y
funcionando, por diez o doce euros cada una...
El reciclaje de todo lo que sobra y se
arregla crea puestos de trabajo en ambiente amigable de fraternidad y de ayuda mutua entre los trabajadores y trabajadoras, permite que vivan con dignidad y
soluciones sanas entre quienes si no fuese por eso, estarían pidiendo limosna
o tirad@s debajo de los puentes, o robando y acabando en la cárcel sólo para poder comer, y
también durmiendo en los bancos de los parques, asfixiados en verano y
congelados en invierno...
Puede que no cambiemos el mundo, pero cambiando nosotr@s podemos
salvar y mejorar vidas y medioambiente, coordinados con lo mejor y más hermoso de cada ser humano, y eso también cambia a mejor las peores costumbres y entendederas de quienes no tienen alma ni conciencia porque sólo les interesa el dinero y el poder y nunca la dignidad de l@s peor tratad@s, ni el derecho a
vivir ganando el sustento justo, sin abusos, con su alma y su
integridad más cerca de la felicidad que de la desesperación y del
sufrimiento. Esos elementos que confunden amor con deseo, bondad con flojera, inteligencia con picaresca, alma y conciencia con I.A, también cambian cuando contactan con la Realidad auténtica del cada día, y ven y comprueban, que en nada se parece a la mentira, como le pasó a Mateo, el cobrador de impuestos romano y a María Magdalena, prostituta profesional y a Zaqueo el vividor dormido que abrió los ojos de repente, cuando se tropezaron con Jesús.
¿Cómo sería nuestra sociedad, si toda la gente que sale a
la calle o se mete en los escaños para insultar, calumniar, ofender y agredir lo que no entiende y por ello
no respeta, se dedicase a reciclarse a sí misma, aprendiendo
directamente de los bienaventurados, más que de los trepas dormidos y roncando a tutiplén ,sin alma ni conciencia que los despierte, y por ello provocadores y creadores de las
malaventuranzas...?
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