lunes, 23 de mayo de 2022

Viene dabuten este artículo de R.D. Precisamente el autor comenta el nivel de conciencia de la iglesia católica alemana y la compara con la misma iglesia en España, parece que el Espíritu sigue soplando donde quiere y cómo quiere...tal cual decía Jesús cuando andaba por estos tinglados humaniformes en fase inicial de ciclo. En efecto, la conciencia de los pueblos y sociedades depende del grado de consciencia de los indivíduos que las componen. Con ladrillos desgastados y rotos o maderas carcomidas no se puede construir nada que dure. Con muchas células enfermas un cuerpo social no puede estar sano, porque los cuerpos están formados por los tejidos y los tejidos por las células, ergo, depende de la salud de las células, el estado y la salud de los cuerpos. Depende de la calidad del pensamiento, de la idea y de la voluntad que se emplea en las decisiones y en la acción, la calidad de la vida de cada ser humano, la calidad de lo que elige como alimento, como emoción, como expresión de su ser en el comportamiento. No es la profesión, ni los estudios brillantes, ni la ideología, ni los ritos litúrgicos ni el fanatismo cerril, ni los lavados de coco, ni las adicciones y apegos sin los que "es imposible vivir", lo que puede liberarnos de las peores cargas vitales, sino la conciencia despierta que nos comunica y unifica con todas las conciencias en el mismo nivel de apertura, alimentadas por la energía de la Consciencia Infinita y presente como noúmeno (diría Kant), en un plano expectante, atento en todo lo que existe como interruptor que enciende la luz en el momento adecuado, cuando la necesidad de ver en la oscuridad es total e imposible materialmente. Recordemos aquella cita del Apocalipsis 3, 20, que viene al pelo: "Estoy en la puerta y llamo, si alguien me abre, paso y cenamos junt@s". Es la invitación de Jesús, de Buda, de Rama , de Krishna, de Lao Tse, de Rumi, de Ibn Arabi, de Juan de Yepes, de Teresa de Ávila, de Hildegard von Bingen, de Thomas Merton, de Ernesto Cardenal, de Baruc Spinoza, de "la nube del no saber", de Tony de Mello, de Francisco de Asís, del mahatma Gandhi, y de todo ser que ha despertado y va descubriendo en todo, como en sí mism@, el verdadero contenido de la esencia, del Ser...Esa energía que lo mismo que transforma al ser humano liberado en divina humildad inocente y feliz, también transforma la sociedad que rodea y comparte casi sin notarlo, los despertares individuales, integrando un todo in crescendo entre cielo y suelo. Y es genial y necesario, que sea nuestra libertad responsable la que decida entre abrir o no la puerta a ese ser inmenso y a la vez, constantemente recién nacido, que llama y espera cenar con cada un@ de nostros@s. Ante esa llamada, Alemania abre y España, de momento, no está por la labor, prefiere distraerse con las procesiones y las romerías, con las inmatriculaciones, el impago del IBI y las aportaciones de Hacienda laicas y aconfesionales, y de fondo el tilín tilín de las campanas, los altares, sus retablos, sus velas a Santa Rita, a San Pancracio y el sobeteo de la santa costumbre, del farisaico "¡Señor, Señor!" ya convertido en machacón y lejanísmo 'misterio inalcanzable', por si después de todo, resulta que hay algo tras la muerte física y podríamos perdérnoslo por no haber rezado "comodiosmanda"... Mientras tanto la cena se pospone sine die y el invitado no puede entar a cenar, aunque la cena la aporta él...Con tanto ruido en los templos y en las calles, con tanta trompeta, tambores y flautas en las procesiones, con tanto estruendo de los anuncios publictarios nadie oye sus delicados toques en la puerta del alma, de la conciencia, de la mente y del corazón...Que para emocionar, distraer y entretener los mordiscos de lo insaciable ya están los videojuegos, las series de la tele, el cine, las birras, la cocacola y las palomitas. Un planazo, sin duda, para la fiesta final de etapa (des)evolutiva. Ah, y ... Danken, liebenen schwesteren von Deutschland!!!! Bendit@s seáis!

 

La revolución de la Iglesia en Alemania

Gracias, Juez Garzón. Es imprescindible una toma de conciencia social que nos ayude a superar el bache que nuestro sistem in failure está provocando y que evidentemente se ceba con países como el nuestro: con una historia de miseria sin superar, pero alabada y bendecida por los ppoderes ppúblicos y su corte de beneficiados y especuladores; un fenómeno incorporado y legitimado hasta en la misma Constitución, donde se compatilibiliza la igualdad en Derechos para toda la ciudadanía, con el amparo y la protección intocable a la figura del Rey de turno sea como sea y haga lo que haga...con todo lo que ese derecho de pernada total significa como oximoron y cínica indecencia subida a los altares de una democracia(¡?) en la que el "demos"/siervo, no pinta nada en la "cracia", pero paga todas las facturas habidas y por haber del señor feudal al que costea desde sus escapatorias huyendo de la justicia, hasta sus chanchulleras vacaciones eternas, incluso aunque ya no sea rey, sino un verdadero marrón cada vez más inocultable para la propia supervivencia de la corona y sus vericue(n)tos. en un entorno tecnológico intercomunicado donde ya nada resulta ocultable, como sucedía en los tiempos apoteósicos de los reinos de ayer. A Juancarprime, no solo se le ha pasado el arroz, es que se le ha achicharrado la paella, el socarrat s'ha cremat, atufa todo y a tod@s y hasta la Justicia cómplice acaba degradada al consentir y autorizar el desahucio de los que no pueden pagar el alquiler o la hipoteca por falta de medios, de trabajo o de salud, mientras se hace la loca y deja a un delincuente dinástico amparado en su "realeza" hacer de su capa un sayo en todo tipo de manejos corruptos, atorizado, para acabarlo de petar, por un decreto constitucional que ningún español decente habría consentido ni votado si no hubiesen puesto al pueblo contra la pared ante las urnas y la presión del miedo en 1978, como hicieron entonces los mismos que ahora siguen considerando "normal" y legalmente sostenible este deplorable estado de desecho, porque a ellos el pastiche les sale muy rentable, tanto profesionalmente en las urnas, como en plan futuras puertas giratorias si deciden salirse del politikmogollón y sus enjuagues variopintos. Solo así se explica este lodazal tan bien asumido y cultivado por quienes deberían denunciarlo y deslegitimizarlo de una vez por todas, que para eso se les vota o se les elige como jueces y fiscales del Estado, no para que se callen, miren para otro lado y hasta les parezca natural y superlegítimo el enjuague constante de la piratería entronizada. Ahora además de pagar las reales facturas en todas sus dimensiones, hay que pagar también los platos rotos del guiñol palaciego con las facturas de la miseria moral, institucional, económica y política. ¡Qué momentazo, xd! Esto sí que es un auténtico contubernio facha/monárquico/forrístico que se muerde la cola del novamás. Un constante alucine éticamente repugnante y socialmente tan demoledor como insoportable. Ains!!! 🤮🤮😤😤 Y no se trata de despreciar y odiar a los que hacen y eligen dar lugar a estas situaciones, ellos y ellas también son nuestr@s herman@s de especie, que han elegido el peor camino para moverse por este mundo, que ellos consideran el mejor y más provechoso para su insaciable afán de rapiña aunque arruinen su entorno y machaquen a sus víctimas, que para ellos solo son siervos de la gleba, que para eso están. Por eso hay que dejar de facilitarles el sistema que a todos arruina y solo a unos pocos hace millonarios y poderosos. Debemos cambiar y afinar nuestra aun primitiva sensibilidad individual y social. En una sociead despierta en sus bases, estas burradas no suceden porque los valores educativos son éticos y equlibrados por la igualdad y la fraternidad, son patrimonio inmaterial e imprescindible de la sociedad. Tenemos al lado a Portugal, por ejemplo. A Francia. Un poco más al norte, Alemania o Austria o Chequia. Allí alucinan con España. ¿Por qué no tenemos la humildad de aprender de ellos, de pedir ayuda para que nos expliquen y demuestren en la práctica que se puede ser conservadores y humanos, justos, cooperadores con las mejores iniciativas aunque no sean las nuestras, si enriquecen el bien común y no lo arruinan, como sucede entre nosotros, los hispánicos de la cáscara amarga? Y enseñar y ejercitar ese nivel desde la escuela, la familia, los centros culturales de barrio y de pueblo, que no están solo para montar fiestas, ferias, pachangas y desfiles. Sí, esto tiene arreglo, claro que sí, pero es fundamental para que lo tenga, que asumamos desde la base social una exigencia ética personal y colectiva, que nos ayude a quitarnos las cadenas que nos aprisionan los adentros hasta destrozar los afueras, y a descubrir que libertad no significa hacer lo que nos la gana sin considerar las consecuencias de nuestras decisiones en el bien común, que es el bien de todos , la verdadera calidad de Vida a corto, medio y largo plazo, un valor siempre compartido y ralacionado, queramos o no, con las consecuencias de lo que hacemos o no hacemos y desde que nivel de inteligencia espiritual nos manifestamos. Nada religioso ni manipulable. Sencillamente, despierto y por ello, espiritual, o sea, desde el plano racionalemotivo y no solo desde el instinto y la emoción nloqueados por los hábitos manipuladores del ego. La animalidad de lo insaciable. Todo resultado tiene una causa. Si los resultados son fatales es porque las causas lo hacen posible y no se ha descubierto aun, que la causa fundamental del ser humano es su conexión responsable con la consciencia infinita que nos hace posibles y con capacidad de evolucionar y crear lo mejor, lo peor o lo mediocre. Nosotr@s elegimos. Elijamos lo mejor en el más lúcido y sano de los sentidos, entonces no habrá situaciones como estas que ahora nos aplastan sin piedad y de la que sin duda, tod@s somos proporcionalmente responsables

'Mi primer encuentro con el fascismo'

 InfoLibre

Los disfraces del fascismo es una mirada en primera persona de Baltasar Garzón que repasa los casos de fascismos —y nuevos fascismos solapados— que atenazan nuestra democracia y la del mundo. Su intención es hablar sobre las esferas más conspicuas tras las que se esconde esa ideología que ha ido mutando desde los años treinta hasta las realidades cambiantes y cotidianas de hoy. Baltasar Garzón realiza un recorrido por algunos casos en los que él ha estado implicado y que esconden, directa o indirectamente, distintos disfraces del fascismo: la cobardía frente a los radicales, los radicalismos intolerantes y populistas, las amenazas extremistas, los favores a los dictadores y los jueces controlados y controladores. También se adentra en otro espacio, el de la acción de las redes y medios serviles al poder al desarrollar acciones propias de regímenes autoritarios bajo el manto de la libertad de expresión. infoLibre publica a continuación un extracto de la introducción del libro, editado por Planeta, que llega a las librerías este miércoles 25 de mayo. 

Mi primer encuentro con el fascismo

A lo largo de mi vida he conocido diversas manifestaciones del fascismo. Nací en 1955 y, como a todos los niños de mi generación, me tocó crecer en plena dictadura franquista. En mi pueblo se reconocía a quienes habían perdido la guerra porque en aquellas familias pesaba el silencio, el desprecio de los que se plegaron al régimen, y alguna que otra visita de la Guardia Civil, que preventivamente se dejaban caer cuando se iba a producir algún acto sonado en el que pudieran ser un riesgo los catalogados como rojos. En ocasiones, la sola visita no era suficiente y esos peligrosos vecinos, como mi tío Gabriel, debían pasar la noche en el cuartelillo. Esas precauciones, de las que fui testigo desde niño, fueron habituales en toda España y se prolongaron en las grandes des durante muchos años después, según averigüé más tarde.

Pero lo que prevalecía era el silencio, causado por el miedo. El silencio y el miedo siempre han acompañado a los regímenes dictatoriales y fascistas. El fascismo se nutre de la ignorancia de sus adeptos, en quienes infunde temor hacia un enemigo común, generalmente un colectivo vulnerable, como judíos, gitanos, inmigrantes o menores extranjeros no acompañados (menas), al que culpa de todos los males de este mundo para luego, a base de un constante bombardeo de bulos y noticias falsas, sembrar el odio, que tarde o temprano acabará en violencia. Será entonces cuando esconderán la mano y mirarán para otro lado, como sucedió en la noche de los cristales rotos (Kristallnacht) en la Alemania nazi de 1938, o en el ataque con una granada contra un centro de menores en Madrid imputado a Vox en 2019.

Por supuesto, durante la dictadura, la prensa no emitía más que loas al generalísimo, y en el cine, antes de la película, el obligado documental oficial de la época, el nodo, exhibía escenas de los nuevos mal llamados pantanos (en realidad, embalses), grandes atunes capturados o jabalíes (narcotizados) cazados por su excelencia y, en general, la imagen de país de las mil maravillas, avanzado y moderno, en el que todo iba bien por la gracia de Dios y de su excelencia, amén. Evidentemente, no se contaba nada ni de las torturas, ni de las desapariciones, ni de la persecución política que sufrían los pocos luchadores y luchadoras que se atrevían a enfrentarse al dictador, ni de las acciones del policía político-social, ni de la prohibición de la libertad de prensa, ni del Tribunal de Orden Público. Ni de los miles de víctimas enterradas en las cunetas, mientras que se exhibían impúdicamente los símbolos fascistas y los memorandos de exaltación a los «caídos por Dios y por España», como si los demás fueran apestados y su sentimiento español no hubiera existido nunca. España es diferente, se hartaban de decirnos machaconamente en todos los medios oficiales y en toda la prensa censurada, como también en el cine, con películas en las que se exaltaban los valores patrios que, aún hoy día, demasiados se empeñan en resaltar. 

Muchas veces me he preguntado cuáles son esos valores y qué es la patria para todos aquellos que instauraron, defendieron y todavía añoran el franquismo. Lo cierto es que la dictadura nos lastró como país, nos desconectó de Europa y nos condujo como manada a una situación de insolvencia política de primera magnitud en la que la represión y la persecución de los disidentes se viabilizó a través de los tribunales de justicia, con procesos manipulados, sectarios, parciales y en los que el derecho penal de autor, del más puro corte fascista, se mantuvo por muchos años, hasta la extinción del mencionado Tribunal de Orden Público. La justicia en nuestro país tiene una deuda que difícilmente saldará alguna vez con las víctimas del franquismo, a las que, aún hoy, se les sigue negando la más elemental reparación, como es la judicial. A los jueces no les importa nada este tema y, con ello, cometen el mayor agravio y la más grande equivocación, porque hasta que esa reparación no acontezca no podrá quitarse la mancha del régimen fascista de Franco. Es verdaderamente increíble que, después de tanto camino recorrido, existan cada vez más personas, incluso jóvenes, que añoran la dictadura, lloran su desaparición en secreto o cada vez con más publicidad. Eufemísticamente la denominan régimen anterior, como escribe con acierto Nicolás Sartorius en su libro La manipulación del lenguaje. Breve diccionario de los engaños:

Además —y quizás esto es lo más grave— el objetivo es establecer una continuidad entre aquella dictadura y la democracia actual. […] Simplemente, hubo un régimen anterior —que era la dictadura— y luego vino uno posterior —que es la democracia— ergo, no hay dictadura ni democracia, sino anterior y posterior, lo nor mal, lo obvio en la continuidad de las cosas y los procesos […] incluso se ha sostenido que ya en tiempos del sistema liberticida del general Franco se empezaron a sentar las bases económicas (liberalización económica), sociales (clases medias) y política (monarquía) de la actual democracia española. 

Yo mismo he escrito sobre la manipulación del lenguaje, pues me preocupa sobremanera el aprovechamiento torticero y tramposo de las palabras para conducir a las personas al punto de incidencia y anulación que interesa, así como de la tergiversación de la historia en función de quien resulte vencedor e imponga por tanto su visión sobre los hechos. 

La Constitución de 1978 impuso un freno al fascismo, y el esfuerzo por instaurar la democracia por parte de los españoles que la impulsaron tuvo un efecto beneficioso en cuanto nos ha permitido establecer normas de convivencia igualitarias y un sistema parlamentario que las garantiza. Pero quedaron flecos. En realidad, la Constitución supuso el inicio del fin del fascismo en España, porque el espíritu de aquel que animó y penetró la dictadura franquista dio sus coletazos durante los años de la transición antes y después de la norma constitucional y se mantuvo en los nuevos gobiernos postfranquistas con asesinatos cometidos por elementos ultraderechistas, en el seno del aparato institucional con el terror desde el Estado; en la intentona de golpe de 1981, y, ochenta años después de que Franco se hiciera con el poder único, todavía hoy se percibe en la reacción exacerbada de quienes se niegan a que los muertos descansen en paz. Es decir, en aquellos que han vivido como una guerra el hecho de que el mausoleo del dictador haya dejado de ser un monumento a su persona; quienes permitieron que notorios torturadores exhibieran sus medallas, pensionadas o no, mientras sus víctimas se han visto obligadas a viajar a otro país para buscar la justicia que les ha sido negada en España.

Todos ellos, envalentonados por la falta de respuesta a sus pacientes avances, y arropados con la desidia de los anteriores gobiernos conservadores del Partido Popular, más preocupados durante demasiados años por el beneficio propio que por los asuntos de todos, se han ido reagrupando, organizándose, presentando ahora un frente común con otras fuerzas de derecha que están demostrando que su ideología no pasaba por el centro o por el liberalismo moderado, sino que iba más allá. Iba tan lejos como para ser capaces de apoyar y apoyarse en aquellos herederos de las tradiciones más antiguas y reprobables del antiguo fascismo de la época de Franco. Estaban aquí, e, incomprensiblemente, les hemos dejado hacer. Ahora nos vemos como otros países en Europa, como otras naciones en Latinoamérica, con un avance claro y palpable de la ultraderecha y de sus postulados, que horadan los propios cimientos de la democracia, desde dentro. En los últimos años, influenciados (desde 2016) por el presidente norteamericano Donald Trump, que ha conseguido crear esa red viscosa y repugnante. La ultraderecha ha regresado y no solo quiere quedarse, sino continuar su expansión.

Pero no olvidemos que esas manifestaciones de corte fascista se producen también con acciones que nacen en el segmento ideológico de la izquierda o en el seno de gobiernos de izquierda o durante gobiernos progresistas que pueden sufrir la tentación de olvidar los límites de la democracia y del Estado de derecho. En España, esta situación se produjo, ya muerto el dictador, con las acciones de la extrema derecha y con la creación de los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación), o al menos con algunos de sus comandos o grupos, como ha sido establecido en sentencias firmes españolas y francesas; o como acontece con organizaciones terroristas como ETA, que, bajo el manto nacionalista y abertzale, realmente pretendían sembrar la discordia y una purifcación de lo auténtico y de lo mestizo, dando prevalencia y exclusividad a lo primero y violencia a lo segundo.

Kitaro - CD4 Itonami (2009)

domingo, 22 de mayo de 2022

Es lo que tiene endiosar los poderes de la cuchipanda coronada y entronizada, , que se endiosa ydiviniza cualquier cosa que se apodera de algo, da igual con qué método: hereditario, enchufado, comprado, chorizado, impuesto por un dictador genocida, o todo junto en el mismo pack, como en el caso español, que bate el récord en la especialidad divinizadora del tanto arramblas tanto vales, aunque haya que convocar el esperpento de un 23F para "legitimizar" y sacralizar la aberración. Menos mal que lo que llaman "dios" está en la antípodas del mejunje y la pringue del endiosamiento, del timo de la estampita como modus trincandi y un buitre en el lugar de la paloma, sí, y el detalle fundamental que falta en el conjunto: ser el crucificador de sus víctimas en vez del crucificado por amor a ellas...el mismo parecido chistoso que hay entre Hitler y Maximiliano Kolbe, sin ir más lejos..Ains!!!

Juan Carlos I no es Dios

Seguimos en las mismas, imposible insertar el artículo de nuestro amigo poeta. Pero pulsando sobre el nombre del autor lo encontraréis; como siempre, muy interesante y digno de reflexión. Muchas gracias al poeta y su verso libre!

 

Las encrucijadas de la democracia 

Luis García Montero 

InfoLibre

Gracias, Manel Fontdevila por las ' reales fotos de familia' y gracias a eldiario.es por mostrarlas en el álbum del historial...🤥😴🧐😳😤🥴🥴😰...Historia emoticónica de las Hispanias, hasta ahora, claro. Todo depende de lo que decidamos seguir aguantando o cortar por lo que quede de sano y despierto, claro...Pero, ¿quedará algo, si es que alguna vez lo ha habido?

 Los republicanos 

Qué historia más cutre 'disfrutamos', xd! Es normal que en este plan de agotamiento, hasta la vergüenza y el bochorno estén en crisis..Sobre todo cuando una monarquía se empeña erre que erre en promover esa república a la que España hasta ahora ha venido siendo resignada e históricamente alérgica por  impposición y canguelo inoculado por los mismos pproductores del estroppicio. Una historia alucinante, repartida mano a mano entre arañas y mosquitos, entre idiotas y mangantes (recordemos que idiota no es un insulto sino un estado de absorción suicida de la personalidad, hasta finiquitar cocidos en el propio ego y sus secuelas ppatógenas).

Ainssss!