viernes, 26 de abril de 2019

Muy bien Francino. Eso es. Yo tampoco tengo miedo; no hay miedo sin cooperantes. Y hubiese preferido que vox diese la cara en los medios al mismo nivel que los demás partidos, solo así se puede calibrar la hondura de su mensaje y la fiabilidad de sus propuestas y actitudes. No permitirlo ha sido una estupidez y una complicidad inexplicable con "el misterio" de ese entuerto fantasmal, que,como dice Serrat, solo desaparece si les quitas la sábana (bandera en este caso) que los envuelve, y sobre todo, por parte de la Junta Electoral, qué menudos Premios Nobel en Psiquiatría freudiana. Ains! Adivina adivinanza, ¿quienes pueden estar interesados en que la gente tenga miedo y en que vox esté siendo el dragón malo y oculto del cuento? Los mismos sastres marrulleros de la corte, que pasean al rey desnudo y dicen que solo los muy listos, lo ven vestido...Pues eso. El miedo no nace por arte de magia, sino de manipulación en todas sus vertientes morbosas y rentables. Muy rentables. Cherchez la pasta...



La respuesta ante Vox
El candidato de Vox a las generales, Santiago Abascal, en un mitin en Vitoria.
EFE / ADRIÁN RUIZ DE HIERRO

Yo no tengo miedo

Carles Francino

No nos dejemos asustar, no hay una mayoría tan grande de ultraderecha como para que estemos atemorizados. Hay que estar preparados y decididos para ir a votar el domingo


Llevo unos días con una sensación bastante rara. Y un poco cargante también. No hay conversación, ya sea con amigos, conocidos, colegas de profesión, incluso con algún familiar -imagino que les habrá ocurrido a ustedes también- no hay conversación que no empiece diciendo alguien: “Estoy acojonado con los resultados del domingo”. Bueno, pues sinceramente, yo lo que estoy un poco harto de esta actitud, estoy bastante cansado ya.
¿Acojonados por qué? Ya sé que hace cinco meses, con las elecciones andaluzas y el 'descubrimiento' –entre comillas- de que 400.000 personas habían votado a Vox se encendieron muchas alarmas; y que desde entonces las expectativas de este partido que reivindica la figura de Franco, con todo lo que ello significa, no han parado de crecer. Pero, ¿de verdad en España existe una mayoría tan grande de ultraderecha como para que los demás sigamos la corriente o estemos atemorizados? No, yo creo que no, de ninguna manera, no nos dejemos asustar.
Lo que hay que hacer es estar preparados, y decididos para ir a votar el domingo. Y contar -y denunciar- exactamente lo que propone Vox. Y si eso es darles un altavoz, pues vale. Pero todos esos comentarios en voz baja, esos susurros, “¿Has visto el mitin de Vox en Valencia? ¿Y el otro día en Sevilla...? Cuánta gente, cuántas banderas...”. Pues muy bien, felicidades a los premiados. Pero, vuelvo a preguntar, ¿eso significa que la suerte está echada, que hay que prepararse para lo que viene? Y sobre todo, ¿damos por hecho que nos merecemos como país, como sociedad, que esta gente marque el rumbo durante los próximos años? ¡Venga, hombre!
Luego ya habrá tiempo para analizar quién ha dado alas a Vox, si todos sus votos son fachas o hay otros elementos, pero hoy, ahora, a dos días de las elecciones, nada de bajar la voz y encogerse. Yo, al menos, no.
Y por cierto, pase lo que pase el domingo, con más o menos ultraderecha en el Parlamento, no olvidemos que los caminos de crispación, de insultos, de mal rollo, de odio incluso que estamos transitando desde hace tiempo, algún día habrá que desandarlos. Como antes nos pongamos, como antes se pongan algunos, mucho mejor para todos.

Tendremos que acostumbrarnos a no necesitar que nos represente nadie para poder construir entre todas el bien común, y que sean nuestros portavoces los técnicos que lo hagan público, no los inútiles ávidos de trinke a costa del prójimo y del ppatrimonio ppúblico. El pp, en vista de su Titanic, se está repartiendo en lanchas salvavidas, como c's y vox. Vota lo que sea, menos al trifachito o en blanco.

jueves, 25 de abril de 2019

Secuelas

Confieso que todavía no me he repuesto del sopapo que nos atizó la realidad, en plena conciencia, durante el debate del martes pasado en La Sexta, acerca de nuestro más inmediato des-futuro.
Sabía que la derecha va desatada, que anda dando tumbos y trompicones a troche y moche, y sin saber muy bien si eran eso o lo contrario, lo leía y lo escuchaba constantemente, y claro, te acostumbras y ya, lo asumes tan ricamente como los partes del Meteosat.  

Lo del martes no me lo contó ni me lo adaptó nadie a las entendederas, así como por fascículos mediáticos de cada día, digo. O sea, a dosis. Pero no. Esto sucedió a lo bestia. Así, sin más. Sin paliativos. Sin anestésicos. Una eutanasia política demoledora (poco "eu" y mucho más "tanasia" que otra cosa). Sin explicaciones científicas acerca del cortocircuito entendederil de los sujetos, de los actores, de los dos "protas" desorbitados que habían perdido toda referencia debatible. Estaban allí, sí, claro. Estar, estaban, pero ser...No eran. Nada relevante, nada digno de escucharse y mucho menos de analizarse, ni de un elemental comentario de textos, y no por falta de interés, que va. Es que es  imposible sacar de donde no hay.
Yo lo intenté, lo juro por Snoopy. Pero todo fue en vano. Lo bano de banal se acopla muy bien a lo vano de vanal y, por supuesto, a  lo forrístico de venal; no pueden actuar de otro modo. Solo en la  nada encuentran su no-lugar. Da igual el ruido que hagan, que se pongan a parir por la prevalencia supremacista  de sus despojos. Que insulten a diestro y siniestro a cualquier oponente venga de donde venga, para ellos todos valen y significan lo mismo: abstáculos en sus carreras por el imperio hacia Dios y arriba España.
Evidentemente cuanto más inteligibles y comprensibles resultan los argumentos de la competencia, más destarifados y obtusos se van descubriendo  los suyos, que para colmo ellos mismos están convencidos de lo innovador y aggiornato que resulta cada uno de sus descubrimientos. Como los hombres grises de Momo, chupan tiempo como nadie para inutilizarlo, así mientras se embrollan sobre sí mismos como estropajos de esparto enmarañados y cargados de residuos flotantes en el agua, impiden que los oponentes malísimos del rojerío, dispongan de su asignación minutera. Esa es la actitud. 
Y luego están los contenidos, que son capítulo aparte.  A ver, contenidos, lo que se dice contenidos, tampoco es que haya, pero mantras, sí, por un tubo. Por ejemplo: la palabra mentira. Debe ser que le tienen tanto apego ansioso al término, que no lo sueltan ni pa dormir, ni en la forma, ni en el fondo. Son hilemorfistas hasta la muerte, como cualquier novio alegionado del mejunje que merezca la pena. No es de recibo decir "mentira", "mentiroso", y perpetrar en ristra como proyectil el verbo "mentir" en todos sus modos, tiempos, oraciones y giros sintácticos, y al mismo tiempo no resultar empapados por el aceite esencial de tanto vocablo con  la misma raíz y tener la insensatez de creerse indemnes  y a salvo de la misma pringue con que se lleva la tira de años en plan alquimista: dando forma a la inenarrable corrupción sistémica, ya heredada en sus tiempos de gloria (hasta desmantelando el mismísmo Pórtico de la  idem), y con la que se amasaron las fortunas de todas las ramas del mismo árbol franquista que aun nos tiene atados y bien atados, en un verdadero derroche de creatividad y emprendeduría podre fashion, por el que no pasan los años, ¡ni los siglos!, en plan ungüento faraónico, que ya te digo...

Sin duda, durante el debate en cuestión, tanto Iglesias como Sánchez han debido hacer un impresionante ejercicio de libertad, de inteligencia y autodominio, para mantenerse intactos e incólumes  y no perder la dignidad ni el autocontrol, con   tantísimo cenagal salpicador usado como arsenal. Una zahúrda sin precedentes, en modo proyectil.
Momentos estelares, inolvidables, como perder el oremus  así, no se presencian habitualmente ni en directo ni en diferido: "noseatanpocoelegante, Srsanchez, ni tampocoeducado ni tan, tan, tan, ¡nomienta,nomienta, no mienta...! Peroquémentiroso y quépocoelegante..." Se repetían a sí mismos como un eco, en alternancia o a coro, incluso a secuencias,  y ya confundidos por su propio colocón, no sabían a quién se estaban dirigiendo, mientras se multiplicaban por dos en plan ping-pong. Y así, durante casi dos horas de julepe. Gritaban desaforados, como vendedores de mercadillo, pero con mucha menos dignidad y clase, para finalmente precipitarse en el ridículo de la celebración de Sant Jordi con la propia tesis de Sánchez y haciendo un feo horrible a Casado, al olvidar regalarle su título del máster  inédito por Harvaravaca, enmarcado adecuadamente, claro. Seguramente, Casado nunca le perdonará a Rivera esa humillante negligencia.

Y mientras, toda España ante la tele alucinando y a la espera de  que nos explicasen el programa de gobierno maravilloso que deberá haber formateado ya  la derecha con toda seguridad, y que seguramente, tanta sabiduría pepera y naranjita, tendrán a buen recaudo, como joyas de la corona, en sus cajas fuertes de Villagaviota y de Naranjilandia. Pero claro, estando tan ocupados en berrear y desnortar. insultar y acosar,  a la peligrosísima izquierda golpista, separatista y terrorista, antisistema y arruinapatrias, comunista y sacamantecas, pues claro, no tienen tiempo para debatir, ni para dialogar, ni para preguntar a la ciudadanía qué necesita, ni para nada más.
Así que tuvimos que conformarnos con el único programa electoral  disponible: el de la izquierda, ya  ves tú, con la ilusión que nos hubiera hecho, por una vez en la vida, poder admirar a una derecha comodioshmanda, a la altura de la situación, donde el alcalde es los vecinos y los vecinos el alcalde, donde la vajilla tiene clarísmo como diferenciar un vaso de una taza, pero nada, no hubo forma, de ponerse a la altura de la Historia del siglo XXI en cosas tan complicadas. Algo normal, por otra parte, cuando está a la altura sempiterna de la restauración borbónica como modelo de estado, que  ya la cagó en el XIX y en el XX...Pero nada, oye, im-po-si-ble. No ha habido forma. Así,  que otra vez será.
Por lo pronto, el domingo mi voto renuente  e incómodo, cansado y hasta los pelos, se lo va a llevar la izquierda. No sólo es que sea roja, rebeldaza por naturaleza y morada por escarmiento feminista, es que aunque me encantan el azul, el naranja y el verde, la derecha con semejante plan,  no encaja en los colores ni a la de tres, empieza por emborronar lo que pilla. Lo deja todo tan negro y tan guarro, sí, guarrísimo, cuando hace como que gobierna mientra se forra, cohecha y prevarica compulsivamente, que no hay forma de que los colores se recuperen, como yo mismamente. Que aún no me termino de recuperar del trauma-debate de la otra noche. 

No hay mal que por bien no venga. Gracias a la derecha, muchos votos irán a donde deben ir, al fondo, a la izquierda. Como suele ser en todo país en el que no se ha perdido el oremus al completo y las neuronas se mantienen aun en activo, en común o en plan suelto.
De cualquier modo, gracias, derecha paleolítica y cerril, por refrescarnos la memoria y recordarnos donde está lo que de verdad importa y donde debe  y no debe, estar lo demás.

I ara, en la  llengua de la meua avia urgel.lina, Farrás i Serra,  que estimava ho mateix a Castilla que a la seua tierra natal, Catalunya, una salutaciò ad ahoc, gracies a ella, que em va a ensenyar qué bonic és esser universals i sense fronteres. Un petò per a tu tambè, dreta espanyola, boniqueta, un poquet corteta i matxirula, però és ho que n'hi ha per ara. I moltes gracies pel servici, tu sempre pensant à la patria, amb banderes i gavines -però sense persones que no et donen sempre la raò-,  i plena de llaços grogs com tè que ser, collons... i no en plan Torra, però, (que tambè porta ho seu, pobret....) Malgrat tot, també és el vostre germà, i els bons catòlics no fan mal mai als germans, ho saveu, veritat? (Ah, si no entendéis esto, que os lo traduzca vuestro jefe Aznar, ése que con tanta soltura y de incógnito, habla catalán en la intimidad. Ains!)

Interesantísimo, aunque con un poco de retraso en esta noticia, Hablando de homeopatía...Un post del Doctor José Ignacio Torres, que como siempre, no tiene desperdicio



8º Congreso Nacional de Homeopatía: Experiencias de un médico homeópata


Si trabajas en lo que está delante de ti, siguiendo con seriedad, energía y calma la razón correcta sin permitir que nada te distraiga, salvo mantener en estado puro tu parte divina, como si debieras devolverla de inmediato.
Si haces esto, sin esperar nada más que la satisfacción de vivir de acuerdo con la naturaleza, pronunciando verdades heroicas en cada palabra vivirás feliz.
Y no habrá hombre capaz de evitarlo.
Marco Aurelio
El fin de semana del 5 al 7 de abril fue muy intenso en las vidas de las más de 150 personas que compartimos conocimientos, experiencias y vivencias en el octavo Congreso Nacional de Homeopatía.
Fue un encuentro de manos y almas unidas por un mismo fin: la libertad de elección para pacientes y profesionales del tipo de tratamiento más apropiado según sus necesidades y modo de vida en cada momento. Siendo una de las opciones a elegir una terapia segura y efectiva como es la homeopatía.
Desde el principio recordé un ya lejano año 2000 y ese grupo de médicos entusiastas a rebufo de la fuerza de la doctora Dolores Tremiño celebrando en Madrid aquel primer congreso de la Sociedad Española de Médicos Homeópatas que se centraba en la utilidad de la homeopatía en Atención Primaria.
Congreso llevado a cabo con el corazón fundamentalmente, pero del que queda constancia a través de un número de aquella efímera revista de homeopatía que algunos de los alumnos de Lola pusimos en marcha bajo su aliento y supervisión.
Fue muy hermoso mientras duró y luego dio paso a muchas otras iniciativas que hemos compartido juntos y con otras personas valiosas que hemos tenido la fortuna de tener a nuestro lado.
Muchos de los que participamos en aquel evento en el antiguo Palacio de Congresos de Madrid protegidos por el bello mosaico de Miró y la poderosa sombra del Estadio Santiago Bernabéu estábamos en este encuentro especial, con más experiencia y canas pero el mismo entusiasmo.
El tiempo nos ha hecho vivir muy diferentes experiencias personales, profesionales, académicas y sociales relacionadas con la práctica y enseñanza de la homeopatía, y a muchos nos ha cambiado la vida.
Al menos a mí, compartir tiempos y espacios con todos vosotros me ha hecho mejor persona. Más humilde, más reflexivo, más tolerante, y por todo ello posiblemente algo más sabio dentro de la enorme ignorancia que acompaña como una sombra la vida de cada ser humano.
Ese fin de semana magnífico que hemos vivido trabajando y disfrutando juntos farmacéuticos, veterinarios, médicos y pacientes, ha sido para mí un soplo de aire fresco necesario en el que además una lluvia fina nos acompañó para limpiar el ambiente y quitarnos de encima todos los tóxicos que nos acompañan en el día a día.
Pienso en la alegría que me produce estar todos unidos. Todas las sociedades científicas tanto médicas, como farmacéuticas y veterinarias y las asociaciones de pacientes que serán una fuente de aprendizaje e inspiración para los profesionales como ya lo han mostrado con sus actos públicos (conferencias, manifestaciones) y con el trabajo callado.
Tanto en el salón de actos donde se presentaron las ponencias como en los tiempos de café y comida se respiraron aires saludables. Aires de libertad, compromiso, cooperación y humildad.
La humildad y el respeto fueron en gran medida el hilo conductor de muchas de las intervenciones. Especialmente emotivas me parecieron las intervenciones del embajador de la India en nuestro país y el doctor Rajkumar Manchanda.
Siento que ambos calaron hondo en el auditorio y mostraron cuanto debemos aprender los europeos del modo de ser y trabajar de los indios.
Pero también pudimos sentir admiración y orgullo al escuchar las brillantes presentaciones de los interesantes trabajos de investigación de la Dra. Niurka Meneses, la veterinaria Coral Mateo y la Dra. Natalia Sofía Aldana Martínez mostrando el presente y futuro de la homeopatía en España y en el mundo.
Sin embargo, al menos para mí, lo más luminoso fue la presencia de las personas que representaban a los pacientes a través de las muchas asociaciones que en los últimos meses se han creado en España.
Nos hicieron sentir optimistas porque el futuro es de los valientes y ellos han demostrado que lo son con creces.
La consigna fue salir del armario. Mostrarnos tal y como somos. Diferentes. Tocados por la magia de la homeopatía. Por el interés genuino por mejorar, compartir y ayudar. Quitándonos todos los polvos de las batas. Los aprendidos en el pregrado, en el postgrado y en nuestro lugar de trabajo.
Mostrando la desnudez de nuestra pasión y nuestra convicción de las ventajas del método homeopático, pero a la vez con el profundo respeto que merecen nuestros compañeros de profesión médicos, farmacéuticos y veterinarios que prefieren seguir otros caminos, transitar por otros bosques.
Con un respeto aún más profundo si cabe con las ideas y necesidades de los pacientes que eligen libremente cualquier otra terapia diferente de la homeopatía. Respeto por múltiples razones; clínicas, legales y éticas. Y porque el presente y el futuro son y deben ser del paciente. Pacientes informados que son capaces de tomar decisiones compartidas con los profesionales sanitarios.
Sanitarios libres para prescribir, sin conflictos de interés. Cuyo único y exclusivo interés sea el paciente que tiene enfrente en ese momento.
Había en esa sala muchos amigos y maestros a los que quisiera dar mi más fuerte abrazo de consideración y agradecimiento por ser como son y no es necesario que les nombre porque todos saben muy bien a quién me refiero. Como diría Serrat decir amigo es decir tantas cosas, y a la vez no ser necesario decir nada.
Cuando parece que el momento es difícil merece la pena repensar en el poema que inspiró a Nelson Mandela y que todos conocemos por la película que lleva su nombre; Invictus. Un poema de William Ernest Henley que termina con los siguientes versos:
No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargado de castigos el viaje…
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.
Quisiera terminar estas líneas confesando que ese fin de semana fui feliz porque entre todos compartimos seriedad, energía y calma y la convicción de que la razón nos acompaña.
Y así, nadie podrá evitar que personas, animales y plantas, todos los seres vivos de este planeta azul, se beneficien de esta terapia maravillosa que nos apasiona y nos une. Porque somos los amos de nuestro destino y los capitanes de nuestra alma.

¡Brindo por el presente y el futuro de la homeopatía por y con todos vosotros!

miércoles, 24 de abril de 2019

La Misión- Tema Principal

¿Cuántas cervezas y cigarrillos se consumen al mes y por cuánto dinero? Bastante más de 20€. Si lo que gastas en destrozarte la salud y en contaminar el planeta, lo inviertes en ayudar a mejorar la salud y la vida de nuestros hermanos más maltratados y destrozados por el sistem in falliure , seguro que además de estar mucho mejor físicamente, serás mejor persona y por ello tu índice de felicidad será mucho más alto y completo. La justicia, la igualdad y la empatía son ramas del mismo árbol: el amor sin límites ni fronteras; o sea, el amor de verdad, aterrizado, y no de un wonderland imaginario fashion



La emergencia ha desaparecido de los medios, pero en el sureste de África todavía hay más de 200.000 personas desplazadas a causa del ciclón Idai. Necesitan urgentemente tiendas familiares, mosquiteras, linternas solares, kits de cocina y otros artículos de emergencia.

En el distrito costero de Buzi, en Mozambique, el ciclón provocó violentas inundaciones. Miles de personas, como Rosa y su hermano Manuel (en la foto), tuvieron que abandonar repentinamente su hogar y huir a zonas más elevadas y segurasEn Mozambique, cerca de 240.000 hogares fueron total o parcialmente destruidos por el ciclón. Quienes lo han perdido todo están viviendo, desde hace más de un mes, en escuelas o bibliotecas.

Con 20 € al mes puedes enviar refugios de emergencia a 7 familias afectadas por el ciclón. 
Necesitan ayuda urgente para reconstruir sus hogares y sus vidas.
ENVÍA AYUDA

El doctor Díaz nos informa y nos recuerda donde estamos y lo que tenemos por delante como experimentadores de la humanidad de la ciencia. ¡Gracias,Gualberto!



Informe Australiano sobre Homeopatía y fraudes científicos


De las autoridades sanitarias uno esperaría un genuino y auténtico interés por la salud de la población, libre de prejuicios y abierta a todo lo que pueda generar mayor bienestar a un coste razonable. Pero las autoridades sanitarias son personas, y como tales a veces dejan que sus criterios se contaminen con opiniones y creencias. Eso ha pasado en el sector de la homeopatía: la historia viene de lejos y su último capítulo es dramático por no decir esperpéntico. Ojalá no contamine a nuestro ministerio de sanidad, como ya proponía en una entrada anterior. En esta, me propongo profundizar un poquito en el feo asunto del “informe australiano”, por las preguntas, comentarios y peticiones que he recibido. Pero también comentaré los antecedentes, porque a esta situación no se ha llegado “de repente”.



2005: De las publicaciones científicas a los medios de comunicación
Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido (Malcolm X)
Decía que la historia viene de lejos, pero empezará por el artículo de Lancet (una prestigiosa revista científica) publicado por Shang en 2005. Fue sorprendente la manera en que un artículo científico, ni mejor hecho ni más novedoso que otros muchos de su estilo, adquirió rápidamente una enorme repercusión mediática en medios especializados (en biomedicina) y también de divulgación general. En el mismo número se publicó un editorial que vaticinaba “el fin de la homeopatía”. En efecto, un titular más mediático que científico para tratarse de una revista científica y un trabajo sin tantas pretensiones.
De hecho, la historia “ampliada” que casi nadie conoce es que este trabajo fue elaborado por un grupo de trabajo comisionado por el gobierno suizo para determinar la calidad de las publicaciones en homeopatía. Se discutía de si las publicaciones en homeopatía tenían la calidad metodológica suficiente, y de si la mejor o peor calidad estaba relacionada con que los resultados fueran favorables o desfavorables. Apenas terminando el trabajo, uno de los autores (Shang) filtró un análisis parcial y no planificado de algunos de los resultados. Las conclusiones del trabajo eran que, escogidos un grupo de publicaciones en homeopatía y otro grupo de publicaciones similares convencionales, las publicaciones homeopáticas eran de mayor calidad; eso puede explicarse de varias maneras (los editores son más exigentes con la homeopatía por la controversia que la acompaña, por ejemplo) y en realidad lo más importante es desmentir que la metodología de los estudios científicos con homeopatía sea deficiente en comparación con los estudios de la farmacología convencional (en número total de estudios y número de pacientes en cada estudio, es evidente que la farmacología convencional es superior).
Sin embargo, estos autores recuperaron los datos para analizar un aspecto diferente, sus resultados en lugar de su metodología (eso supone un error metodológico de base, ya que para eso habría que haber elegido el número y tipo de estudios de otra manera). Al no conseguir concluir negativamente para la homeopatía, decidieron escoger sólo los mejores estudios (21 de 110): de nuevo favorables a la homeopatía en su conjunto. Decidieron entonces elegir sólo unos pocos de los mejores estudios (8 de 21) basándose en el tamaño de la muestra (otro error metodológico, ya que se trata de una selección no planificada previamente y que no está justificada porque, por ejemplo, muchos quimioterápicos se justifican con muestras más pequeñas) pero sin explicar cuáles (otro error metodológico, en este caso de transparencia). A pesar de los resultados favorables para las infecciones de tracto respiratorio, reconocen que “si se tiene en cuenta que la homeopatía no puede funcionar”, globalmente los resultados con compatibles con que no funcione, en comparación con los resultados de la farmacología convencional (aunque quedaban sólo 6 estudios convencionales de calidad y tamaño aceptables para comparar, que ya no estaban apareados con los homeopáticos).
Adjunto una imagen que representa los estudios de esta publicación, porque cuando después de tapar los títulos he retado a algunos detractores a adivinar cual es la grafica de homeopatía y cual la convencional, no se han atrevido. Y si no somos capaces de diferenciar las dos gráficas… ¿Será que apenas hay diferencia? Por cierto, 3 de los cuatro puntos rojos de la esquina superior izquierda en la gráfica convencional, que son los mejores estudios convencionales por sus resultados… corresponden a medicamentos que han sido contraindicados por las agencias del medicamento europea y norteamericana.
Gráfico estudio informe Australiano de Homeopatía
Como es natural esta publicación recibió muchas críticas por parte de los científicos vinculados a la homeopatía, pero también de los científicos en general. Cuando finalmente se publicaron las fuentes de los datos utilizados, un reanálisis con la metodología adecuada (lo que se llama en estadística “análisis de sensibilidad” para ver cómo afectan los criterios escogidos al resultado final) determinó que la selección utilizada era prácticamente la única que arrojaría resultados negativos, y cualquier otra combinación, criterio o umbral mantiene los resultados favorables a la homeopatía. La críticas, la publicación, los estudios previos favorables publicados en la misma revista… Ninguno obtuvo un editorial y ninguno obtuvo la misma atención mediática. Así que el mensaje que cala en la comunidad médica y científica es simplemente que se ha demostrado que la homeopatía no funciona; contrarrestar ese mensaje requiere mucho esfuerzo y explicaciones, a los que pocos deciden prestar oídos dado que no es una de sus áreas de interés.
2010: Política disfrazada de ciencia (aunque la mona se vista de seda…)
¿Cuándo comenzaron a confundir la opinión de la mayoría con la opinión correcta? (Leones por corderos)
Un siguiente escalón fue el de tipo político. El Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes de Gran Bretaña produjo un informe titulado “Verificación de la Evidencia 2: informe de Homeopatía” (UK House of Commons Science and Technology Committee ‘Evidence Check 2: Homeopathy’ report). Por algún motivo, se ha divulgado como científico un documento que no es sino una recopilación de entrevistas e información. Que no estaría tan mal si no fuera porque la selección de las entrevistas y las informaciones no siguió ninguna sistemática o método científico, ni tampoco se realizó por investigadores o académicos. De hecho, de toda la información ofrecida por el sector homeopático, se quedaron sólo con 5 revisiones sistemáticas, para finalmente basar sus conclusiones en 1 de los estudios. En cambio, se escogieron pequeñas piezas de información de las entrevistas, se sacaron de contexto y se ofrecieron a los medios.
No suena muy bien, cierto. De hecho suena todo muy mal, tanto que si fueron 14 los parlamentarios responsables de esta iniciativa, sólo 3 de ellos ratificaron el informe. Tanto que 70 parlamentarios firmaron una moción contra este informe. Tanto que el Parlamento Británico decidió desoír las recomendaciones del informe, dado que es un sistema terapéutico reconocido y ampliamente utilizado en Europa, que se debe confiar en el criterio de los médicos que la prescriben y que el paciente tiene derecho a la libertad de elección informada.
Sin embargo, aún hoy (que incluso si los datos hubieran sido adecuados, estarían desactualizados) suenan ecos de ese informe como si fuera un documento científico y como si hubiera sido aceptado. Tanto se ha insistido en ello, que eso es lo que la opinión pública y política ha terminado por aceptar; junto con la necesidad de ahorrar costes y con el empujón del “informe australiano”, ha llevado a desfinanciar (que no prohibir) los medicamentos homeopáticos en Inglaterra.
Detrás de estas iniciativas encontramos a “Sense about Science”, que ha pasado de ser un grupo que promueve la comprensión científica en la población general a ser un lobby que ataca todo lo que no se alinee con los avances y la industria tecnológica, incluyendo las terapias no convencionales y en particular la homeopatía.
2015: Globalización de la campaña “mediático-científica”
“El asombroso incremento de personas, mercancías e ideas que se desplazan de una parte a otra del planeta es la causa principal de la globalización de la enfermedad” (Jonathan M. Mann, OMS)
Parece que los planes de los “homeófobos” se ejecutaran de lustro en lustro, y en 2015 tocaba otra vuelta de tuerca, esta vez a cargo del mismo lobby en su sede australiana (Friends of Science in Medicine, que está sufragada por la Australian Skeptics Science and Education Foundation). Así empieza este cuento pseudocientífico:
Érase una vez un Reino, el de una institución pública de investigación sanitaria (NHMRC – National Health and Research Council), que se propuso ayudar a la población esclareciendo el papel de la homeopatía en el cuidado de la salud. Pero hete aquí que la malvada Madrastra (un lobby protecnológico que se autodenomina de “escépticos” para poder criticar todo lo nuevo o poco ortodoxo en los sectores energético, de comunicación, alimentario o farmacéutico) tenía sus propios planes, y se las ingenió para influir en esta institución gracias a uno de sus miembros infiltrados que además se encargó de dirigir personalmente el proyecto de revisión de la homeopatía. Sólo hacia la mitad del cuento se descubrirá este conflicto de interés (¿se puede ser neutral en una evaluación cuando se lleva años siendo activista de una de las partes?), ya que este “científico” olvidó declararlo. ¡Ya empezamos con las irregularidades!
El Reino encargó el trabajo de revisión al Cazador, uno de sus investigadores de mayor prestigio, de hecho uno de los que redactó los criterios de revisión del NHMRC. Con tanto rigor, ¡seguro que sería capaz de cazar todos los sesgos y errores, y que no iba a dejar que cualquier tratamiento de pacotilla se colara como medicina! Resultó que su revisión fue tan rigurosa que los propios miembros del comité alabaron la labor realizada. Sin embargo la Madrastra le preguntó a su espejito si no habría otra terapia tan eficaz como la tecno-farmacológica, y el espejito respondió que una nueva revisión sistemática iba a dar luz a resultados interesantes… Era la revisión de la homeopatía. Muy disgustada con el giro de los acontecimientos, gracias a sus infiltrados e influencia consiguió encerrar ese informe en la mazmorra más profunda y oscura, cerrada por una llave que nadie ha conseguido encontrar desde entonces. Al honesto cazador que realizó la revisión se le exilió del Reino (se rescindió su contrato) por motivos poco claros, a pesar de los grandes servicios rendidos a su institución, a su gobierno y a la población. Esto también me suena muy irregular.
Para conseguir conquistar su deseado informe contrario a la homeopatía, el presidente del comité decidió aliarse con un ejército de Mercenarios extranjeros: a pesar de contar con grandes y reconocidos expertos en investigación, contrató una consultora externa norteamericana llamada Optum, muy conocida en la industria farmacéutica, para realizar un segundo informe. Más irregularidades.
A medida que Optum trabajaba y trabajaba, informaba al comité de lo difícil que era concluir de manera rotundamente negativa hacia la homeopatía. Las palomas mensajeras no dejaban de llevar y traer nuevas instrucciones, inventadas sobre la marcha, para limitar las posibilidades de la homeopatía hasta no dejar un vestigio de eficacia en las conclusiones. Afortunadamente de esos mensajes quedaron copias en los palomares (servidores de correo) y más adelante en el cuento se harían visibles gracias a las leyes australianas de transparencia  a través de varias solicitudes formales al Mago Ombudsman, que es el equivalente del Defensor del Pueblo (aunque sus hechizos aún no han conseguido encontrar el primer informe). Esto de ir adaptando los criterios sobre la marcha no solo es irregular, sino que es contrario a la metodología científica e inaceptable incluso para cualquier publicación en una revista científica.
Finalmente, la institución concluyó que “No hay problemas de salud para las que haya evidencias fiables de que la homeopatía es eficaz” (“there are no health conditions for which there is reliable evidence that homeopathy is effective”), lo que se llevó a algunos medios de comunicación como “el NHMRC ha demostrado que la homeopatía no funciona”. ¿Una frase y la otra son lo mismo? Pues no. Una dice que según ciertos criterios arbitrarios no hay suficientes estudios para demostrar la utilidad de la homeopatía en determinadas enfermedades. La otra dice que hay estudios que demuestran que la homeopatía nunca funciona, es decir que no puede funcionar. Como ambas frases se parecen, es una gran oportunidad para manipular la opinión pública que ha sido bien aprovechada por la Madrastra gracias a la ayuda de los Juglares y los Bufones que se dedican a entretener y distraer más que a informar. Pero es que además ninguna de las frases es verdad. La verdad es que Optum no revisó 1.800 estudios sino que revisó revisiones de estudios (si los estudios tienen sesgos y sus revisiones añaden más sesgos, imaginad una revisión de revisiones). Al ir aplicando criterios nunca antes aplicados a ninguna otra revisión de ésta ni de ninguna otra institución de investigación, consiguieron quedarse con… (redoble de tambores)… ¡Solo cinco (5) estudios! Teniendo en cuenta los cientos de estudios publicados en revistas indexadas, convencionales, de primer cuartil (de mayor prestigio), o teniendo en cuenta los datos del informe equivalente realizado a petición del gobierno suizo, es bastante extraño. Siendo un poco serios, si admitiéramos que 5 estudios es todo lo que hay, la conclusión científica que se derivaría es que la homeopatía no se puede evaluar con los datos disponibles, pero no que sea ineficaz. Para los detalles sobre la metodología aplicada y los errores cometidos, se puede profundizar aquí. Creed que hay mucha miga, como seguramente se puede intuir.
El informe añadía en sus conclusiones que los pacientes que elijan homeopatía pueden poner su salud en peligro si rechazan o retrasan tratamientos para los que haya buena evidencia de su eficacia y seguridad y que estos pacientes deben pedir consejo a un médico colegiado, lo que los Bufones de algunos medios tradujeron como “la homeopatía puede poner en peligro la vida”. Así se adereza el cuento con un toque de “posverdad” (distorsión deliberada de una realidad, con el fin de crear y modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales,​ en la que los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales), ya que además de exagerar y alarmar innecesariamente, se trata de una situación que nada que ver con la realidad social y sanitaria de la mayoría de países (en particular los del “primer mundo”): la homeopatía no se propone como sustitución de otros tratamientos buenos y necesarios (sólo el 18% de los recomendados en las guías de atención primaria según estudios como éste), y los homeópatas son médicos colegiados a los que por tanto es recomendable pedir consejo. Esta es la situación real, y lo demás son mentiras y manipulación.
Pero si algo tiene la posverdad es que va de la mano de potentes campañas mediáticas y de marketing, y potentes acciones de lobby con poder para conseguir casi siempre lo que persiguen.  Como consecuencia, gobiernos y sociedades médicas y científicas de varios países han mordido el anzuelo; algunos muy contentos de disponer de un tema del que hablar para distraer de otros temas de mayor relevancia sanitaria. El mapa de influencia impresiona, salvo si se dispone en paralelo del mapa de la Madrastra (vídeo informativo aquí).
No obstante países como Rusia, India y Brasil han rechazado el informe de manera oficial. Que se hayan visto en la necesidad de posicionarse oficialmente a nivel gubernamental, sobre el informe emitido en otro continente, es de por sí llamativo e indica la clase de presiones a las que se han visto sometidos. Que lo hayan hecho a favor de la homeopatía indica hasta que punto están comprometidos con un método terapéutico que es importante para su población, con el respeto a la libertad de médicos y pacientes y con el cumplimiento de las directrices de la Organización Mundial de la Salud.
Mapa de Mundial de Países contra el Informe Australiano de Homeopatía
¿Cómo termina este cuento?
Pronto lo sabremos. Con ayuda del Mago Ombudsman que usa la Ley para proteger los verdaderos intereses de la población, la de los Cazadores honestos que investigan y publican la verdad objetiva e independiente de prejuicios y la de los Reinos en los que la Madrastra tiene menos influencia, conoceremos el contenido del primer informe y se le podrá dar la debida difusión junto a otros informes menos conocidos como el del gobierno de la India (con una versión en español).
Confiando también en algunos valientes y esforzados Enanitos, los pacientes que usan homeopatía para cuidar de su salud. Cada vez más se agrupan contar sus experiencias y exigir respeto a sus derechos que son los nuestros. Cada vez más y mejor, nos ayudan a despertar como sociedad y “salir del armario”. Será lógico que se conviertan en los protagonistas de esta historia y en la influencia más determinante para los políticos y autoridades sanitarias, ya que son (o debieran ser) los protagonistas de los sistemas sanitarios públicos y privados en cualquier parte del mundo.

Brindo por los Finales Felices.
Por una comunidad científica honesta y consciente de sus limitaciones.
Por gobiernos y autoridades sanitarias realmente independientes.
Por asociaciones que de verdad persigan proteger los intereses de los pacientes.
Sobre todo, por pacientes libres, responsables y comprometidos;
que con su ejemplo nos animen a los médicos a ser (y nos exijan ser) igualmente libres, responsables y comprometidos.