lunes, 29 de mayo de 2017

¿El Estado de Bienestar es insostenible porque "resulta imposible mantenerlo"?

Cada euro de gasto que realiza el Estado en sanidad, educación, pensiones..., o en cualquier otro concepto, se convierte en un euro de ingreso del sector privado
Sexto artículo de la serie 'Desvelando mentiras, mitos y medias verdades económicas'
Interior Hospital Albacete. Foto: castillalamancha.es
Foto: castillalamancha.es
Las palabras que encabezan este artículo son textuales. Las dijo en abril de 2009 el ex presidente José María Aznar (Aznar cree insostenible el actual Estado del bienestar) y las ha vuelto a repetir en nuevas ocasiones, más o menos de la misma forma que los demás responsables de las políticas económicas que se han aplicado en los últimos años. Y, como ha ocurrido con otros mitos y mentiras, a fuerza de repetirse se ha conseguido que la gente termine creyéndose esa idea y que acepte las medidas que recortan sus derechos y los bienes públicos a los que venía accediendo. Pero ¿qué hay de verdad en esa afirmación? ¿Es cierto que los gastos públicos destinados a garantizar bienestar social son tan elevados y necesitan una financiación tan exagerada que resulta "imposible mantenerlos"?
A mi juicio, tanto si contemplamos el caso español como el de otros países avanzados, se puede concluir fácilmente que lo que dicen Aznar y otros políticos o economistas de su misma orientación es el resultado de sus preferencias ideológicas y contrario a la realidad que muestran los números.
En primer lugar, habría que explicar por qué en otros países se puede mantener sin demasiados problemas un porcentaje de gasto social sobre el PIB más elevado que el español y en nuestro país no. Es más, lo que habría que considerar es que nuestro gasto social más reducido es una rémora a la hora de generar más ingresos y actividad económica. Es decir, que conviene ponerlo a la altura de los demás, en lugar de reducirlo, si queremos que nuestra economía funcione mejor.
Increíblemente, los economistas y políticos neoliberales que atacan el gasto social y al Estado de Bienestar lo hacen considerando que es un gasto perdido, una especie de dispendio que se desperdicia en la propia barriga del Estado y que, por tanto, no tiene utilidad ninguna. Digo que resulta increíble que se diga eso porque resulta obvio que cada euro de gasto que realiza el Estado en sanidad, educación, pensiones..., o en cualquier otro concepto, se convierte (más o menos inmediatamente y en mayor o menor proporción) en un euro de ingreso del sector privado. El gasto público lo reciben empleados públicos que se lo gastan en consumo de bienes y servicios, o empresas que igualmente lo incorporan a la actividad económica invirtiendo y gastando a su vez, o rentistas que adquieran deuda pública (otra cosa es, como señalaré después que se tenga que gastar en intereses o que salga de nuestra economía).
Yo no defiendo que el Estado gaste por gastar, sino que se evalúe con el máximo rigor la conveniencia social del gasto público y su forma de realizarse. Pero eso es una cosa y otra creer a los economistas liberales cuando, para rechazar al Estado por preferencias ideológicas, se inventan el mito de que el gasto público no ayuda a la economía privada o a la actividad económica en general.
La realidad es que el gasto social y público en general tiene dos grandes ventajas. La primera, que cuando se realiza puede generar un incremento final en la renta mucho mayor. Es lo que los economistas llamamos el "efecto multiplicador" del gasto público (parecido al que tienen la inversión o las exportaciones) y que algunos economistas anarquista-liberales incluso se empeñan en negar con tal de justificar sus preferencias ideológicas. Es cierto que puede ser mayor o menor, o incluso anularse en determinadas circunstancias, pero, como las meigas, haberlo, háylo. Como explico en mi libro Economía para no dejarse engañar por los economistas, organismos tan conservadores como el Fondo Monetario Internacional no solo confirman su existencia, sino que han tenido que reconocer que es más grande de lo que se creía. El gasto público no llena la barriga del Estado, sino el bolsillo del sector privado, como saben muy bien los grandes promotores, constructores y banqueros españoles, sobre todo, pero también la inmensa mayoría de los empresarios que pueden vender sus productos gracias a que hay quienes reciben ingresos, por una vía u otra, del Estado.
La segunda gran ventaja del gasto social (y público en general) es que se puede financiar sin coste alguno por el banco central puesto que el dinero que presta se crea de la nada. Es evidente que eso hay que hacerlo garantizando siempre que la demanda que se crea tenga oferta suficiente para que no suban los precios, pero significa que el gasto social puede utilizarse sin problemas para activar la economía cuando el sector privado no consigue hacerlo.
Y esta ventaja del gasto social lleva directamente a descubrir otra de las grandes mentiras de los políticos y economistas neoliberales sobre su sostenibilidad. La que afirma que es el causante de los déficits y de la abultada deuda pública.
La oficina de estadística europea Eurostat acaba de publicar los últimos datos de deuda pública e intereses de España y del resto de países europeos y son bastante claros al respecto.
De 1995 a 2016, la deuda pública española ha aumentado en 811.349 millones de dólares (de 295.604 millones a 1,106 billones de euros) y en ese periodo España ha pagado 509.730 millones de euros en intereses. Es decir, que 62 de cada 100 euros del incremento que ha tenido la deuda pública española corresponden a intereses. Dicho de otra manera, eso significa que si nuestra deuda pública es tan elevada no es porque el gasto social o el público en general hayan sido muy grandes sino porque se renunció a que lo financiara el banco central, que puede hacerlo sin intereses. Es fácil deducir que si eso hubiera ocurrido, si el Estado español hubiera sido financiado en las mismas condiciones en que el Banco Central Europeo financia actualmente a la banca privada, la deuda pública española no sería superior al 100% del PIB sino que ni siquiera pasaría de la mitad.
Los economistas y políticos liberales enseguida me replicarían diciendo que estoy pidiendo que el banco central financie sin límite al Estado para que derroche. Pero no es eso lo que estoy planteando: he afirmado que soy partidario de que el gasto público sea eficiente y lo más austero posible, no ilimitado, y que se realice sin despilfarro y sin corrupción. Y lo cierto es que la deuda pública y, por tanto, el gasto público serían mucho más bajos si el banco central financiara correctamente a los Estados. Por el contrario, es la política neoliberal que concede a la banca privada el beneficio de financiar con dinero que crea de la nada y que genera artificialmente escasez de ingresos lo que aumenta la deuda, como mostré en mi anterior artículo ¿Quiénes son los adictos a la deuda?, publicado en este mismo diario.
Otra falsedad sobre el Estado de Bienestar consiste en afirmar que se benefician unos de él y lo pagan otros, de modo que genera un efecto de inequidad que, entre otras cosas, limita la libertad individual.
Dejaré a un lado el debate sobre la redistribución de ingresos que efectivamente genera el gasto social porque es una cuestión moral y sobre la que solo caben decisiones políticas que dependen de nuestras preferencias y no del análisis económico.
Pero sí hay que subrayar que se ha podido demostrar que los beneficiarios de los gastos del Estado de Bienestar contribuyen mediante sus impuestos a financiarlo incluso en mayor medida de lo que reciben. Los investigadores Anwar Shaikh y Ahmet Tonak han comprobado, para varios periodos de la economía estadounidense y de otros países, que el valor neto de las transferencias (es decir, el que queda una vez que se deducen los impuestos que pagan sus beneficiarios) ha sido negativo durante la mayoría de los años que han estudiado.
Finalmente, la mentira que hay detrás de los argumentos de Aznar y demás políticos neoliberales se demuestra si tomamos en cuenta los recursos con que se podría disponer para financiar el Estado de Bienestar. Valga un sencillo razonamiento.
El gasto que realizan anualmente todos los gobiernos del planeta es de unos 20 billones de dólares anuales.
Según el Banco de Pagos Internacionales, el volumen total de transacciones financieras en todo el mundo fue de unos 9.765 billones de dólares en 2015 (estoy hablando de millones de millones).
Por tanto, todo el gasto público mundial (no solo el destinado al bienestar) se podría financiar haciendo desaparecer TODOS  LOS IMPUESTOS QUE SE PAGAN EN EL MUNDO (este es el momento en que los economistas liberales deberían levantarse al unísono para hacer la ola a los economistas que hacemos esta propuesta) y estableciendo solo y simplemente una minúscula tasa de 20 céntimos por cada 100 dólares de transacción financiera. Ni un impuesto más.
Sé que el ejemplo es algo burdo porque me consta que las transacciones son complejas y que una medida de esta naturaleza requeriría medios y voluntad política hoy día inexistentes. Pero sirve para lo esencial, esto es, para demostrar que el problema básico al que se enfrenta el mantenimiento, no solo del Estado de Bienestar existente sino el de uno muchísimo más avanzado, no es la falta de recursos. Como también podría llegarse a la misma conclusión sobre la financiación del Estado de Bienestar en España: se podría financiar sin dificultad simplemente logrando que todos españoles y todas las empresas contribuyeran al fisco tal y como se establece en la Constitución española, de acuerdo con su capacidad económica y bajo los principios de igualdad y progresividad.
No hay falta de recursos, hay miseria de voluntades y una ideología anarco-capitalista con suficiente poder imponerse a base de mitos y falsedades.
__
Aquí puedes leer el anterior artículo de Juan Torres de la serie Desvelando mentiras, mitos y medias verdades económicas: " ¿Quiénes son los adictos a la deuda?".

Asesinato machista en la ciudad aislada





La mujer asesinada y su marido residían en el primer piso, ahora con las persianas bajadas
La mujer asesinada y su marido residían en el primer piso, ahora con las persianas bajadas
Lees, vuelves a leer, que una mujer "ha fallecido" al tropezarse con unas manos que la estrangularon, presuntamente las de su marido. Y que "el supuesto autor ha intentado matarse clavándose un cuchillo en el tórax y el abdomen". En realidad la autolesión ni siquiera ha penetrado, no ha sabido acabar con su vida con lo certero que fue segando la de su pareja. Él mismo llamó a la policía. Se ha confesado autor del crimen: estranguló a su mujer. De 55 años. Él tiene 61. Ha sido detenido. Ambos españoles. No había denuncias por malos tratos.
Madrid, Ciudad Lineal, calle de Alcalá,  abigarrado barrio que te conduce por un laberinto de Vírgenes al otro lado de la gran arteria, no menos enrevesado, de calles con nombres de intelectuales. En la de Vicente Espinel, en el número 27,  sucedió la tragedia en la noche del sábado. Encuentras el número por los periodistas apostados preguntando a los vecinos. Según manda el manual de los asesinatos machistas, la mayoría no sabe nada, no ha oído una riña, nada podían imaginar, saludan con mucha educación. Aunque hay dos niveles de relación social: están los del  "buenos días, buenas tardes" y los del "buenos días, buenas tardes ¿qué tal?". Aquí es donde puede lograrse una mínima información.


Porque es cierto que la mayoría no sabe nada, ni siquiera se han enterado. En un barrio de calles estrechas y balcones en las fachadas en su mayoría, apenas se conocen unos con otros. La ciudad de vidas aisladas se extiende del centro a los extremos. Quizás podrían aportar algún dato si la vieran en fotografía. Sin imagen, no saben quién era. Signos de alarma en la mujer –china- que gestiona una pequeña tienda de ultramarinos y en la peluquería donde una docena de clientas latinoamericanas comentan el hecho. Con temor y resignación dicen: "Habría bebido, se ponen locos". Nunca hay que aceptar esa excusa.

"Una excelente persona"

El "¿qué tal?" añadido al "Buenos días, buenas tardes" permite saber que él, Jesús, es "una excelente persona", menos mal. Me lo dice una vecina del mismo portal.  Le conoce desde hace muchos años. Vivía con su madre, hasta que la conoció a ella –cuyo nombre no recuerda-, lo que pudo suceder hace 4 o 5 años. Jesús llevó a su madre a una residencia. Pocos datos, ninguno, para entender qué se gestó en aquella casa y tener el fin que tuvo. 
"Había un partido y no paraban de gritar por todo el barrio, gol, gol", explica una mujer de la casa de enfrente. Reflexiona que quizás la víctima pudo gritar y confundirse con la euforia del fútbol. A su lado, un hombre, español, da lustre a su coche sin cesar. El ¿qué tal?  al que llegaron no avanza demasiado en el conocimiento. La pareja era normal, ella era normal, él también. Comentamos cómo hemos llegado a vivir tan alejados de quienes tenemos al lado. A él también eso le parece normal.
Otra mujer apareció muerta este domingo por apuñalamiento  en Molina de Segura, Murcia. El presunto autor, un compañero de trabajo, se ha ahorcado. Y a otra en Collado Villalba, Madrid, la han encontrado sin vida, maniatada y con una bolsa de plástico en la cabeza.   Tres, en pocas horas. Son 28 las mujeres asesinadas por sus parejas en lo que va de año, según muestra la contabilidad. Pueden ser más, a las victimas mortales del machismo no las cuentan con demasiada precisión. Niños, hijos de los verdugos, también han caído víctimas de esta lacra. Y quedan las secuelas de quienes supieron que papá mató a mamá. Y permanecen los daños a toda una sociedad aquejada de permisividad, y de una abrumadora indiferencia.
Es cierto que ahora las reacciones son más intensas, cuando se dan.  Pero más localizadas. Quisiera fuera una falsa impresión la que he experimentado comparando otras épocas:  que los asesinatos machistas han entrado en el efecto vacuna, como la corrupción, y ya se asumen poco menos que como inevitables. Y no lo son. La aberración es que existan.
El gobierno del PP restó medios a la lucha contra la violencia machista. Los presupuestos que se dirimen ahora, a punto de lograr el suficiente apoyo parlamentario, mantienen la tónica. El trabajo positivo precisa inversión económica y cambios en la mentalidad.
Las mujeres de la calle Vicente Espinel y aledaños se preocupan, la tarea nos supera. En Alcalá, por la zona de las tiendas de ropa abiertas en domingo, ponen una cierta distancia. La asesinada número 28 de 2017 no tiene nombre, ni foto. Aún. Solo una vecina corre, descompuesta, repitiendo: "Que no haya sido Susana, que no haya sido Susana". Parece no verlo descabellado.  Cualquier mujer es víctima posible. Lo normal.  En los pueblos y en la ciudad aislada, en la ciudad cerrada, ciega, sorda y muda, ajena a los gritos que no son "gol". 


                                                                                  
                                         Resultado de imagen de lazos de luto para descargar
  

domingo, 28 de mayo de 2017

Había una vez un circo...


Desde mi condición de votante de Unidos Podemos me considero afectada , damnificada y legitimada para expresar el disgusto cada vez más intenso que me producen las ocurrencias de Podemos, que en Valencia acaba de renovar cargos. 

No me gustaba ya desde el comienzo, allá por  la primavera de 2014, la forma de funcionar, la poca participación en la problemática ciudadana directa y el exceso obsesivo de aparatismo friki, el reparto de poder entre una élite universitaria cada vez más lejos de la ciudadanía y de la esencia 15M, que se convirtió en la rampa de subida al poder de una neocasta elitista cada vez más lejos de la realidad y más en la nube. Confieso que al principio pensaba que la confluencia con IU podría ser positiva para el bien de todos, especialmente por la riqueza que significa tener como socio a un partido honesto, sabio y comprometido, con experiencia y arraigo en la base social como es IU, y confiaba en que esa compañía fuese beneficiosa para el recién nacido movimiento, pero me equivoqué de medio a medio. Podemos solo pretendía arramblar con más votos, fagocitar a la izquierda y desactivarla para usar su fuerza y medrar en egolatría. 

No me gusta la mínima presencia de mujeres en las portavocías, no me gusta esa presencia forzada de jefes de cuadrilla boys-scout, no me gusta la manía de hacerse notar constantemente como protagonistas de todo lo que se les tercia, no me gusta Jordi Peris, el concejal de Valencia que en vez de facilitar los trámites de la Juntas Municipales de Distrito los paraliza y los enreda mientras alardea de no haber estado jamás en el 15M porque tenía cosas más importantes que hacer, no me gusta que el sufrimiento de la ciudadanía se reduzca como un consomé a la nada y sean los tejemanejes de partido, la elección de gerifaltes, las intrigas palaciegas y demás inanidades que nutren a la élite desde el mismo comienzo de su andadura lo que ocupe el tiempo y la energía de las reuniones, no me gustan los nombramientos a dedo como fue el de Montiel, no me gusta el concepto leninista de su hegemonismo y la falta de contenido de su palabrería. No me gusta su fijación con las estrategias y las tácticas y que se sacrifique la democracia interna por el aparatismo. Pero tengo que reconocer que gracias a ese Montiel puesto a dedo desde Madrid, València se salvó del pp gracias al Pacto del Botànic, que ahora el nuevo avatar, un tal Antonio Estañ de Alicante, pretende poner patas arriba, nada menos que con una auditoría ciudadana, seguramente con tal de dejar su sello, como la Dama, Dama de alta cuna y baja cama, en la vieja canción de Cecilia. 
Es el colmo de la arrogancia y de la estupidez y con la de asuntos graves y urgentes que tenemos entre manos en tantos sectores, dedicarse  a fiscalizar lo único que Podem València ha hecho bien: ayudar a que por primera vez en el último cuarto de siglo Valencia tenga un gobierno limpio de corrupción, democrático, plural, civilizado y de izquierdas, que ha terminado con la pobreza energética y los recortes, que ha normalizado la apertura de las instituciones a la ciudadanía, que está sacando a las escuelas públicas de la ignominia de los barracones, que facilita toda la ayuda social y crea empleo público, que hace juegos malabares para reducir el déficit heredado de la corrupción bajándose los sueldos y recortando los privilegios, aunque Podemos se abstuvo de intervenir en él y prefirió participar solo en el nivel municipal y provincial de la Diputación. Podemos Valencia ha sido el eslabón que nos ha permitido la unidad entre Compromís y Psoe, sin ese vínculo intermedio, sin duda, ahora mismo estaría gobernando el PSV con C's, Compromís sería la oposición y  Podemos no tendría relevancia, sería marginal, arrinconado por C's. 

Esperemos que si aun queda ciudadanía laica en ese partido le planten cara al nuevo sátrapa elegido, no se sabe con qué criterio o comida de tarro y antes de que la cague a base de bien. A veces la cuota de estupidez colectiva se sube al carrito de la compra y se imagina que es democracia corriendo en un circuito GP, porque son muchos. Si nos ponemos en ese plan, también los componentes de las plagas son muchos y mira la que lían. No caen en la cuenta de que la cantidad no avala el acierto. Ojalá fuese así de fácil. Para muestra, la mayoría absoluta del pp. 

Precisamente lo que me interesó de Podemos cuando lo conocí fue la dinámica de los círculos que al principio pensé que no serían sólo para discutir sobre como organizar los tiras y aflojas del partido sino fundamentalmente para formar conciencia ciudadana y ética mediante el debate en los barrios, municipios y sectores sobre los asuntos realmente sociales e ideológicos, pero aquello se reducía al concepto 'círculo' de la antigua Acción Católica de mi infancia: darle vueltas al ombligo de la organización y prou. Jamás había salido tan vacía de reunión alguna tras seis o siete horas perdidas y con tal sensación de vacío y pérdida de tiempo como las reuniones de la de comisión de análisis, de la que me fui al cabo de tres meses de no saber si Podemos tenía algún objetivo más importante que absorber IU como si fuese una horchata.

Sería muy recomendable que Estañ propusiese la auditoría politikburó fashion primero en su partido que 'buena falta le haz', si se deja, claro, que no creo y que luego pregunte democráticamente a la ciudadanía valenciana si está de acuerdo con que se pierda el tiempo en auditar el Pacto del Botànic, a lo mejor se lleva una sorpresa y le dicen por mayoría que antes de revisar lo que desde el principio ha sido un modelo de transparencia y de limpieza y ha permitido un funcionamiento ejemplar, hay urgencias que no pueden esperar, mucha justicia por recomponer, mucha desigualdad por igualar, mucha pobreza por eliminar, mucho entuerto de torpes y enredones por deshacer y mucha paciencia y tolerancia que practicar con los nenes de la guardería mientras van explorando un mundo de adultos que de momento les viene enorme. 
Es cierto que Montiel ha sido una anomalía, que era un enchufado de Madrid y del pablismo, puesto de emergencia porque no se disponía de algo más presentable ni fiable de cara a las elecciones, según el criterio del Kremlim de Somosaguas, pero mucho me temo después de leer las declaraciones y propósitos de su sucesor, que el remedio que se  avecina sea bastante peor que la enfermedad que el mismo remedio está emperrado en combatir. Todo puede ser que al final Montiel se despida diciendo que bueno le hará quien detrás vendrá. Por lo pronto que Podem València se vaya pertrechando de empapadores impermeabilizados porque ya se sabe lo que pasa cuando los niños se van con los padres a la cama grande. Caca-pis, seguro. 

Hay una salvedad que debo hacer honestamente: Berto Jaramillo, el concejal de Integración e Inmigración.  Ejemplar, ético y lúcido, humilde, responsable y buen organizador, como pocos. Un lujazo que no encaja en Podemos. Se sale. Y en el  que los refugiados y sin techo  de València han encontrado un ángel de la guarda del siglo XXI. Una excepción en el mundillo podemita, tan ombligo fashion. Cada mañana en los desayunos, en las duchas, en las consultas, en el ropero, talleres y clases del Centro de Acogida en Mosén Fenollar, su buenhacer hace posible la vida de muchos olvidados y machacadas de todas las edades y procedencias. Bendita sea esa conciencia.

Querida IU, cuánto se te echa de menos en el Ayuntamiento, en las juntas de distrito y en la Generalitat, cada vez más admiro tu temple, tu generosidad incansable y tu infinita paciencia, de verdad, eres heroica. Y espero con verdadero entusiasmo que el Psoe cuanto antes se recupere, se regenere y con Compromís se convierta en tu socio natural, que es lo que debería haber sido desde siempre y así estaríamos a años luz de un tiempo político tan cutre y de una sociedad a juego con el tiempo, además de cutre, desastrosa. Estoy convencida de que los movimientos ciudadanos estarán encantados de  esa regeneración política que permitirá una integración de la ciudadanía en las instituciones y del Parlamento en la calle. Pero lo de Podemos tiene que civilizarse cuanto antes, aterrizar en la realidad de cada día, recuperar la cordura, adquirir lucidez y dejar de ser una agencia elitista de colocaciones de filósofos light y demás licenciados en paro. Dèu n'hi do.
¡Y válgame la mano tiesa de Sant Vicent Martir, ché!

Perlas cultivadas del nuevo avatar podemí valenciano recogidas por el Diario Levante:
"Estañ, quien tiene claro que la propia democracia tiene su origen en la Filosofía y que con esta se consigue "subirse a hombros de gigantes que permiten ver tan lejos", podrá aplicar a su nueva responsabilidad una ciencia que, como decía Gilles Deleuze y él mismo recordaba hace poco, sirve para "detestar la estupidez" y "denunciar la bajeza del pensamiento

Claro, eso lo explica todo. Teoría a tituplén repetida en plan loro, sin  haberla aplicado, sin haber vivido aun, en plan Alcibíades y Glaucón, Protágoras y Gorgias, subidos a los hombros de los gigantes con todo el morro, para chupar rueda de lo que ellos se curraron, especular con lo que ellos hicieron, sin entenderlo y montarse la paraeta con la política profesional y metiendo la pata hasta el corbejón en la praxis, mientras van arrastrando a ignorantes que les siguen y les votan como al Flautista de Hamelin. Ya vale con la demagogia que se aprovecha de los problemas gravísimos del prójimo para trepar como sea y que utiliza la nobleza de la Filosofía como anzuelo sofista. No hay que empoderar ni "salvar" a los ciudadanos, basta con que no se les engañe con ilusiones manipuladoras ni se pretenda vivir de ellos fastidiando lo que funciona y exigiendo a los demás lo que ellos no saben hacer. Antes de cargarse un sistema hay que tener la honestidad de aportar unas alternativas más decentes, éticas y lúcidas que las que ya no sirven. Genial hacer en el Parlament loas a la Filosofía, pero de poco sirven si esa filosofía no termina con la miseria en la calle, con la violencia de los jóvenes sin educar, con el parasitismo de los ninis y la incultura y la miseria cognitiva de sus padres y con la egolatría de los políticos 'profesionales' y vividores que se aprovechan de esas miserias para sus montajes. Menos cháchara y más sustancia y más eficacia.

Hay que exigir por ley y por imperativo ético que antes de ser incluidos en las listas electorales, los candidatos a cargos políticos tengan previamente un empleo estable y una forma autónoma de ganarse la vida y de pagarse sus másteres sin engatusar a sus conciudadanos con fuegos artificiales. Si no se hace así, no nos sorprendamos luego de que la 'filosofía' del pp se convierta en una pandemia mantenida con nuestros impuestos y hasta bajo etiquetas revolucionarias y "salvadoras" hegemónicas. O nos convertiremos en otra dictadura: la de ex-precarios enteraos y prepotentes que estudian la ética de Aristóteles y de Kant en clase pero practican todo lo contrario en un mundo esquizofrénico y sin alma. Y nosotros pagando la factura interminable. 

Podemos nos convencería de su madurez política si fuese capaz de no llevar miserablemente al terreno de la gestión que busca y consigue acuerdos honestos para el bien común en el Pacte del Botànic los enredos internos de su barullo, sus peleas y tensiones entre egos y bandos, que es lo que en realidad subyace en el fondo de la estrafalaria propuesta de Estañ: una vez echado el "enemigo" poner patas arriba lo que mejor gestionó para que no quede de él ni un buen recuerdo, sin considerar siquiera lo positivo y el bien que se ha logrado, además de lo chungo que el rival haya podido hacer en otros terrenos. 
Cuando se entra a vivir en una casa no se destroza lo que funciona bien porque lo hayan puesto otros, solo se cambia, se reforma lo que no funciona o se añade lo que es necesario y aun no está disponible. 
Este tipo de destarife es la muestra indiscutible de un comportamiento paradigmático y exacto de la quinta ley de la estupidez humana, definida por C.M Cipolla en Allegro ma non troppo. Y como votante afectada considero que es demoledor comprobar lo que está apoyando mi voto y la impotencia de no poder cambiarlo y declarar que lo retiras. La justa revocación del voto es un derecho que la ciudadanía acabará por conseguir sin tener que recurrir a la parafernalia de las mociones de censura y que con un número determinado de votos retirados por la ciudadanía se pueda mandar a casa un partido que sale rana y se convierte en un obstáculo en vez ser un servicio para los colectivos sociales, sin tener que convocar elecciones cada dos por tres.

Es de inteligentes y sabios considerar que tras el disfraz de la cháchara con toda seguridad hay más humo de apariencia que fuego de realidad, y que el humo es tóxico y el fuego purifica, no quema la piedra pero reduce a cenizas todo lo que no tiene su consistencia. La piedra es el fundamento de lo que permanece más allá de todos los ataques, guerras y debacles: la conciencia del ser y su lucidez. Hasta cuando la erosión siglo a siglo la convierte en arena sigue siendo piedra que el aire y el agua transportan. La voz perenne de la esencia. El crisol que distingue la paja del trigo, la mena de la ganga, la religión de la espiritualidad, la ciencia del cuento chino, la filosofía de la demagogia. Es el trazo universal e indeleble que distingue a Sócrates, Platón y Aristóteles, Descartes, Spinoza, Kant o Marx de peña como Laclau, el Susano Díaz de la sofística entre patéticas costuras y remiendos gestores a gusto del manipulador.

Nota aclaratoria: 

 En la antigua Grecia el método sofista más cuestionado era la enseñanza de la erística o el arte de manipular para persuadir y ganar las controversias, principalmente en lo concerniente a ganar los litigios judiciales. Obviamente en la práctica, esta habilidad podía equivaler a que la causa injusta pareciera justa, cuestión contraria al afán de llegar a la verdad de los antiguos filósofos. En la línea que Macchiavelli expone en su obra como ejemplo práctico de la indecencia habilidosa de los embaucadores políticos para quienes el fin de ganar justifica las atrocidades de cualquier medio. En las antípodas de la filosofía.
Los jóvenes recibían con entusiasmo las enseñanzas sofistas pero los mayores temían por la formación de sus descendientes.
El sofismo sirvió de transición a la fase de la filosofía de Platón y Aristóteles que siempre los consideraron en forma peyorativa.
Pseudofilósofos como Laclau, el vendedor de ilusiones populistas tipo peronismo de supuestas izquierdas, que es la base directa de Podemos, han mezclado la política con la sofística, y la liturgia comunista con la fascista y han vendido el cóktel como filosofía a sus lectores y seguidores, que han encontrado en esa mediocridad la inspiración para su montaje de farándula política.

Si tenemos pistas y profundizamos será más difícil que nos vendan la cabra. Investiguemos, debatamos desde la realidad que tenemos delante pero con la mirada limpia de la conciencia (pienso, luego soy y me cuestiono todo, es el acierto de Descartes), descubramos, atemos cabos, permitamos honestamente que la verdad y su fluir nos haga libres y dejaremos de ser el menú a la carta de los vivales, demagogos y cuentistas. Entonces Podremos, de momento y en este plan esto es lo que hay: poder, lo que se dice poder colectivamente, podemos poquísimo. Y por eso nos puede cualquiera que se apunte al carro de ganar poder para sí mismo a cualquier precio. Así nos va. Antes de integrarse en un proyecto de todos, para no reventarlo, lo primero es desarrollar el poder armonizador sobre el propio ego, o sea el terno mantra "conócete a ti mismo" (gnozi seautón) y podrás conocer lo demás sin jorobar al prójimo como a ti mismo y sin machacarle la existencia con tus ocurrencias. Sin conocerse a sí mismo la empatía que da sustancia a la inteligencia colectiva es imposible. Y la prueba irrefutable es la catadura ética de los hechos y de las omisiones que nos hunden el chiringuito cada dos por tres.


Lo por venir

Elisa Beni


El Consejo General del Poder Judicial anula 34 puestos de letrado
El presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes. EFE
La corrupción es un mal que gangrena las estructuras profundas de la democracia y además tiene un coste económico elevado para las cuentas comunes. Gravísimo. No obstante, aún más grave es la disolución del Poder Judicial llamado a controlar y castigar los comportamientos que amenazan al sistema que nos hemos dado. El mal es terrible, pero una sociedad inerme ante él es aún peor. Una democracia en la que las oligarquías se han vencido ante la avaricia, el afán de poder y la corrupción es peligrosa y asfixiante, pero un Estado incapaz de defenderse de ello amenaza con ser fallido y retrotraernos a lugares a los que solo los totalitarios, los imbéciles y los malvados quieren mirar.
Hubo momentos de mi vida en los que escuché mucho y hablé poco. Y escuché muchas cosas que explican a la perfección los hechos de ahora. Un ahora en el que ya no es tiempo de callar. La progresiva colonización, asalto y toma de las instituciones y de los mecanismos de control que el Partido Popular está llevando a cabo responde a un estrategia calculada y desarrollada a lo largo del tiempo. En el caso de la Justicia, también. El primer Consejo General del Poder Judicial que respondió a los designios aznarianos, concitó a una mayoría dispuesta a aplicar el rodillo para salvar lo que, según ellos, era una ocupación forzada de los tribunales por magistrados proclives a las visiones progresistas. Y se pusieron manos a la obra como solo la derecha sabe hacer. Sin recato.

Cierto es que fue Felipe González el primero en utilizar resortes del sistema para, mediante una nueva legalidad, alterar la realidad que el sistema puro y duro producía. Convengamos en que durante la transición no hubo purgas. Así, los socialistas llegaron al poder y encontraron unas carreras administrativas (judicatura, fiscalía, militar, diplomática) copadas por los cuadros procedentes del régimen anterior. Como quiera que, por principio, las carreras se rigen por el escalafón para evitar el nepotismo se dieron cuenta de que pasarían décadas antes de que la pluralidad democrática llegara a tener la antigüedad suficiente para ocupar puestos de alta responsabilidad. Decidieron acortar el camino. Maniobraron, legalmente, para crear los puestos discrecionales para ser cubiertos por méritos y no por pura antigüedad. Así pudieron nombrar para puestos sensibles a generales, magistrados y diplomáticos, con ideas más asimilables a las que ese cambio profundo que iban a dar a España precisaba. Solo que una vez que abres una espita, la vía de agua queda abierta.
También usó en otras ocasiones la ingeniería jurídica el PSOE para soslayar inconvenientes que se producían a sus cuadros. Por ejemplo, cuando la norma que perjudicaba a Mariano Fernández Bermejo o luego a Antonio Camacho -ambos ministros- reformó la ley para permitirles volver a su puesto en la carrera fiscal con la misma antigüedad consagrando la gran puerta giratoria entre la política y las carreras jurídicas.
Aún así la demolición de la separación de poderes iniciada y proseguida con arrojo por el Partido Popular no tiene parangón. Sin rebozo alguno comenzó una política de nombramientos que empezó por asegurarse las salas sensibles del Tribunal Supremo -la Penal y la Contencioso-Administrativa- primero copando nombramientos de magistrados y después imponiendo a sus presidentes de Sala. Cuando consigues colocar en estos puestos estratégicos a tus afines, luego no precisas preocuparte demasiado. Sabes que si, por ejemplo, se pone en cuestión la financiación con dinero público de los colegios de los católicos ultra ortodoxos, acabarás teniendo un ponente del Opus Dei para fallar sobre ello y un número suficiente de magistrados que voten con él (como acaba de suceder esta semana).
Gallardón supuso un punto y aparte en esta estrategia puesto que abandonó toda prudencia y todo disimulo y cabalgó sobre el sistema como un jinete del Apocalipsis. Consiguió ser el primer ministro que concitó las iras de todos los actores jurídicos de forma unánime. Creó escuela. Las tomas de poder han seguido a buen ritmo. Así en la cúpula del sistema judicial español se sienta hoy un antiguo cargo de Aznar que llegó con la misión de soslayar el único contrapeso que el PP se había encontrado en el camino : las asociaciones profesionales. Los cargos se repartían como la túnica de Cristo pero a la hora de hacerla jirones no solo los partidos contaban, también los designios de las asociaciones judiciales y fiscales tenían algo que decir. Lesmes acabó con ello. Ya solo el poder político tiene carta de naturaleza en esos nombramientos. Un poder político unicolor que ha asaltado ya no los cielos sino incluso los infiernos.
Este desmantelamiento sistemático y asolador de los elementos de control -algún día les explico la operación Soraya con los órganos controladores, contra los designios de Bruselas- es ahora aún más urgente puesto que constituye la última barrera para lograr una suerte de impunidad o para salvar los trastos de la mejor forma posible tras el descubrimiento del lodazal en el que han chapoteado para ganar y conservarse en el poder.
Estas semanas pasadas adelanté cosas que ya han sucedido, pero aún queda más. Los siguientes pasos son "la reducción radical de la acusación popular", en palabras de Catalá y el paso de la instrucción penal a un ministerio fiscal controlado por el ejecutivo. Con estos últimos elementos, cautiva y desarmada, la Justicia estará atada de pies y manos ante los desmanes del poder. Y con ella, los ciudadanos. El ministro reprobado sigue exhibiendo sin rebozo sus intenciones mientras partidos como Ciudadanos nos engatusan con supuestas regeneraciones basadas en campañas de márketing en las que solo pueden empeñarse por desconocimiento o por pocas ganas de cambiar las cosas. Los aforamientos son una cuestión baladí dentro de todo este fárrago pero nos seguirán entreteniendo con ellos.  
La única esperanza es que para realizar cambios de tanto calado, el Partido Popular precisa del concurso de otros grupos parlamentarios. Es por eso por lo que solo cabe exigirle a ese regenerado PSOE, representado por Sánchez, que rechace cualquier deseo de volver a participar de este sistema perverso. Durante el tiempo de la gestora, se entreveía la intención de avanzar apuntalando las posturas de los populares. Ninguna credibilidad tendrá la oposición si no renuncia desde ahora a las eventuales ventajas que un sistema podrido les ofrecería en el supuesto de ser ellos quiénes lo controlaran tras llegar al poder. Esta es la trampa perpetua. La regeneración implica renunciar a las perversiones introducidas en el sistema y al poder que otorgarían en caso de llegar a gobernar.
Ahí esperamos encontrarnos con los que quieren plantar cara a este sistema insostenible. Nos movemos al límite. Y sus votantes no les han llevado al Parlamento para permitir que sean espectadores de la demolición sistemática del Estado de Derecho que lleva a cabo el partido corrupto que gobierna.
Nos jugamos casi la última esperanza.   

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::  

Querida Elisa Beni, es un lujo y una bendición que estés ahí y que no solo no se te escape una, hija mía, sino que además las veas venir desde el principio. No hay semana en la que la penosa realidad no confirme tus peores previsiones institucionales en el terreno de nuestra requeteviolada y apaleada justicia, convertida en el último ejemplar teledirigido, en plan dron, de bayeta limppiatodo a ojos cerrados, con su balanza a tresbolillo y su espada errática, mocha y mellada. 
En cuanto al derrengue actual del supuesto estado de Derecho, sólo queda añadir que si Marco Tulio Cicerón levantara la cabeza sería incapaz de reconocer en esa palabra el cauce magistral, inteligente y ético que, hace XXII siglos más o menos, él cooperó en estructurar y poner en marcha: el Derecho Romano. Gracias, Elisa, por ejercer tan generosamente de Sibylla de Cumas y despertadora de conciencias. Tu periodismo es ejemplar: basado siempre en pruebas y datos reales, que la misma evidencia confirma. El periodismo de anticipación es aún mas útil que el que denuncia a toro pasado, porque si se le hace caso, puede alertar e impedir muchas barbaridades, daños terribles y lamentaciones posteriores. 

A este paso para referirnos a las situaciones más lacerantes, vergonzosas y torturadoras que nos estamos tragando, tendremos que ajustar el modo clásico de la expresión: el pp lleva al estado -o sea nos maltrata- como a 'justicia por rastrojo'.

P.D. Y ahora la sugerencia de posibles remedios para ir considerando en lluvia de ideas:

-Una denuncia con demanda colectiva en el Parlamento de Bruselas y en los tribunales internacionales de justicia, en Estrasburgo, La Haya y Naciones Unidas, de la ciudadanía y de los miembros sanos del cuerpo jurídico y de los parlamentarios y senadores que sean conscientes de la cárcel soterrada y disfrazada de legal, en que nos están tratando de encadenar los orcos de Marianordor  desde la tierra ínfima, o sea, jueces, magistrados, fiscales y abogados decentes en general, que los y las hay.

-Y al mismo tiempo en coordinación con esas denuncias, una campaña, hasta que se vayan, de desobediencia civil pacífica pero total, como el motín de Esquilache que fue un éxito, pero mejor organizado, en plan Gandhi-15M-revolución de los claveles, a todo mandamiento corruppto, y que nadie obedezca nada que venga de la timba pepera, ni pague tasas ni multas ni haga caso a los desvaríos de los corruptos. Que se apaguen de común acuerdo todas las teles cuando salgan en ellas los delincuentes políticos y degradados mediáticos ya sea oppinando, ppredicando o enlodando, si baja la audiencia en masa la publicidad no hará anuncios en cadenas que no salgan rentables y las cadenas no invitarán a elementos que ofenden con su presencia la sensibilidad moral de la ciudadanía, no tanto porque tengan escrúpulos como porque es una ruina para la empresa. No asistir a festejos que los corrupptos presidan ni publicar sus fotos en la prensa en actos en que pretendan representarnos, como desfiles viajes y discursos de mequetrefes y/o chorizos, que sea un escrache constante, activo y sin insultos  para que no nos acusen hipócritamente de ofender unos sentimientos que no tienen.
Si nos empeñamos lograremos colapsar todo en todos los estamentos sociales, incluido el funcionariado. Los buitres del capitalismo no apuestan jamás por los pperdedores  y por lo que no da ppasta. Hagamos con nuestra insumisión que la decencia y el compromiso ético sean la mejor y más segura inversión del capital. Si insistimos y no cedemos ni un palmo en dignidad y buenas prácticas, los torpes tiranos del dinero acabarán entendiendo que el único y más valioso capital es el ser humano cuando está bien orientado, vive en un país honorable e igualitario que tiene como Constitución los DDHH y no ramplonerías, brindis al sol y cacicadas para obstaculizarlos, es honesto, libre, justo y feliz. Y entonces será posible una mayoría sana, un país próspero y avanzado en todos los aspectos, en el que no nos avergüence haber nacido.

Seguro que hay por ahí verdaderos/as estrategas de las ideas realizables, así que ¡hale!, a moverse y aprovechar los bailes de zumba para zumbar a la barbarie y quitarles el poder del que se han apoderado mintiendo y robando a saco para pagarse sus mentiras rentables... y que no nos jodan la vida más aún.


La encrucijada del PSOE

Publicada 28/05/2017  
 (Infolibre)
  
Las primarias del PSOE, con una participación orgullosa de la militancia, han sido un claro e inesperado ejemplo de vigor democrático. Por encima de tensiones, desencuentros y salidas de tono, el proceso demuestra que la discusión política abierta es mucho más conveniente para la renovación de un partido que el borreguismo y las ingenierías de control interno. Demuestra también que el PSOE sigue siendo una organización decisiva para la democracia española y que vuelve a equivocarse quien considera que se puede o se debe prescindir de él a la hora de buscar alternativas a la derecha.

El protagonismo de la militancia debería servir no sólo para legitimar la utilidad del proceso y el nombramiento del nuevo secretario general, sino para definir los caminos políticos del PSOE. Siempre se vota a favor de algo y en contra de algo. Saber contra lo que ha votado la mayoría de la militancia ayuda a comprender también el rumbo que se desea establecer.

Son muy reduccionistas las explicaciones basadas en la idea de que la militancia ha votado contra Susana Díaz. Cuando se insiste una y otra vez en que Susana Díaz no es querida fuera de Andalucía, se cuelan todo tipo de matices, mucho de los cuales tienen que ver con el clasismo, el machismo y la caricatura política. La militancia del PSOE ha hecho algo más que votar contra Susana Díaz. Es todo un comportamiento de su partido el que han querido cambiar dentro de un debate claro sobre el papel de la socialdemocracia en España y en Europa.

De verdad que no es una cuestión personal, pero me parece incompatible la figura sagrada de Felipe González con la dignidad política del socialismo. No, no puede seguir haciendo uso del socialismo un señor fascinado por el mundo del dinero, íntimo amigo de Carlos Slim, agente notable de los grandes millonarios latinoamericanos, ejemplo vivo de las puertas giratorias entre la política y las empresas del Ibex-35 y cínico desde 1982 en cada una de sus sílabas. El poder notable que viene ejerciendo en algunos grupos mediáticos, no ha servido para abrillantar su imagen, sino para desprestigiarse más él y desprestigiar más a esos grupos. La militancia ha dicho que eso no puede ser el socialismo. Tres vueltas de llave al sepulcro de su memoria.

La militancia también ha dicho que el socialismo no puede ser una promesa electoral que desemboque en una nueva desilusión de Gobierno. Rodríguez Zapatero es una persona mucho más honesta que Felipe González, pero se equivocó pactando con la derecha el cambio urgente de la constitución para hundir al país en las garras del neoliberalismo europeo. Las cuentas de los grandes bancos y de las multinacionales se lo han agradecido, pero la población quedó desamparada y sufrió el empobrecimiento y la pérdida de derechos sociales.

Cuando Pedro Sánchez se hizo cargo de la organización, tuvo malos resultados electorales. Responsabilizarlo a él fue un error de la cúpula socialista, porque los españoles castigaban con su voto un desencanto que venía de Felipe González, de Zapatero, de Rubalcaba, y de un PSOE condenado a ser parte de la política neoliberal hasta el punto de romper el diálogo con la izquierda y legitimar por activa o por pasiva una gran coalición con el PP. Cuando las descarnadas luchas internas hicieron de Pedro Sánchez una víctima de la situación, su figura representó la alternativa posible a un PSOE descaradamente neoliberal. Lo que unió contra él a toda la cúpula peleada entre sí, unió en su favor a una mayoría de militantes con derecho a exigir otro tipo de partido.

Y es que se pueden hacer muchas cosas por una democracia social sin caer en radicalismos de ningún tipo. Es muy sensato intentar que el Estado español deje de ser el gran negocio de los bancos, de las empresas de la energía, de las constructoras… Es muy sensato establecer una política fiscal que obligue a las grandes fortunas a pagar lo que deben pagar, evitando el fraude y las ingenierías o los paraísos. Es muy sensato equilibrar la relación entre los empresarios y los trabajadores con una legislación laboral más justa. Todo esto se puede hacer. La militancia socialista lo sabe y lo desea. Lo desean también los militantes y los votantes de las otras organizaciones de izquierdas.

Después del resultado de las primarias, ha surgido con fuerza la palabra unidad. Es lógico. Pero se trata de buscar la unidad en el sentido del voto de la mayoría de la militancia socialista. Unidad no debería significar volver a la gran coalición con el PP, a las puertas giratorias y a las complicidades con el mundo del dinero como si no hubiesen existido estas primarias. Pedro Sánchez y sus circunstancias tienen la oportunidad de demostrar que otro PSOE es posible.

Muchos votantes socialistas y yo, que no lo soy, se lo agradeceríamos.



                            Resultado de imagen de flores republicanas
                          Poetas de guardia