viernes, 2 de octubre de 2020

Gracias, una vez más, al Doctor José Ignacio Torres por publicar la segunda parte del post sobre el tema de las ETS. Un completísimo y detallado informe que ayudará sin duda a muchos y a muchas lectoras interesados/as en el tema de la salud en el caso de las enfermedades de transmisión sexual. Hasta ahora no recuerdo habr tenido nunca la oportunidad de encontrar en un blogg especializado en Medicina de Familia, un elenco de doctores e investigadores diarios en la salud humana, con un nivel tan alto en todos los aspectos. Es un verdadero premio encontrarles en medio del camino de la vida, como dice Dante Alighieri al inicio de la Divina Commedia, respecto al encuentro con el poeta Virgilio. Estos doctores son la poesía de lo humano, los alquimistas de la conciencia y los catedráticos del corazón. Disfrutad, famila humana, este alivio y esta frescura imprescindibles para respirar plenamente y que este ambiente enrarecido del Planeta desde hace unos meses más de lo habitual, no acabe con la humanidad y con la Madre Naturaleza antes de tiempo...

       

Riesgos y tratamiento de las ETS en el embarazo


Enfermedades de transmisión sexual (ETS). también conocidas como infecciones de transmisión sexual (ITS), son un conjunto de patologías infecciosas que producen diferentes problemas de salud en los que la vía de transmisión está relacionada con la práctica de relaciones sexuales.

Continuando con mi anterior post, «¿Qué son las ETS y cómo tratarlas con Homeopatía?«, en el artículo de hoy nos vamos a centrar en los riesgos y tratamientos de las ETS en el embarazo.

En las mujeres embarazadas se realiza de forma sistemática el cribado de VIH, de hepatitis víricas por virus B y C y de sífilis mediante determinaciones analíticas en el primer control (figura 5).

Figura 5. ETS en el embarazo. https://www.cdc.gov/std/spanish/embarazo/stdfact-pregnancy-s.htm

¿Puedo recibir tratamiento para una ETS mientras estoy embarazada?

Las enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, gonorrea, sífilis, tricomoniasis y vaginosis bacteriana pueden tratarse y curarse con antibióticos (tabla 4) que se pueden tomar de forma segura durante el embarazo.

En el caso de que se detecte positividad a las pruebas de sífilis el tratamiento de elección es la penicilina y en las mujeres alérgicas la desensibilización.

Las ETS causadas por virus, como el del herpes genital, la hepatitis B o el VIH, no se pueden curar, sin embargo, en algunos casos estas infecciones se pueden tratar con medicamentos antivirales (tabla 4) u otras medidas preventivas para reducir el riesgo de transmisión de la infección al feto.

Riesgos de las ETS en el embarazo y el parto

En función del momento del contagio y del tipo de ETS el riesgo para la mujer embarazada y el feto es diferente (tablas 5 y 6).

Tabla 4. Algunas ETS durante el embarazo y su tratamiento. Elaboración por al autor.

La infección por herpes genital en el embarazo aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de parto prematuro. Se puede transmitir la infección durante la gestación, pero es más frecuente durante el parto ocasionando herpes neonatal por lo que es importante evitar la infección por herpes genital durante el embarazo. Si se contrae la enfermedad se puede valorar el tratamiento hacia el final del embarazo para reducir el riesgo de tener signos o síntomas de herpes genital en el momento del parto, y si hubiera síntomas de herpes durante el parto, por lo general se realiza una cesárea.

Tabla 5. Riesgos de algunas ETS de origen bacteriano en el embarazo.

Tabla 6. Riesgos de algunas ETS de origen viral en el embarazo.

Papel de la homeopatía en el tratamiento de las ETS en el embarazo

Figura 6. Objetivos del tratamiento con medicamentos homeopáticos en las ETS. Elaboración del autor. MALBA. https://www.malba.org.ar/

Los medicamentos homeopáticos pueden ser de ayuda en los pacientes con enfermedades de transmisión sexual de forma complementaria (figura 6) al tratamiento convencional mejorando los síntomas, disminuyendo la duración de la sintomatología y espaciando y reduciendo la intensidad y duración de las recurrencias.

Bibliografía

Reflexiones lúcidas, sugerencias inteligentes, salud económica por medio de una ética social...Gracias, Juan Torres López, maestro imprescindible para que economía y conciencia no sean planos opuestos...


La tramoya

Los ERTE, un arma de doble filo

Personas con mascarilla paseando por el centro de Barcelona. REUTERS/Albert Gea
Personas con mascarilla paseando por el centro de Barcelona. REUTERS/Albert Gea

Cuando la pandemia obligó a decretar el confinamiento más o menos estricto en casi todos los países del mundo hubo un acuerdo general sobre las principales medidas que debían tomar los gobiernos para evitar el colapso total de la vida económica, con independencia de que estuvieran o no en sus manos, claro está. Entre ellas, resultaba imprescindible que los Estados se hicieran cargo de la totalidad o parte de los salarios que desembolsaban las empresas que habían de clausurar obligadamente su actividad o que iban a perder la mayor parte de sus ventas.

En España, esa medida se puso en marcha recurriendo a los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTE), un procedimiento que permite que una empresa suspenda temporalmente la contratación de toda o parte de su plantilla por razones diversas de fuerza mayor, como era claramente el caso de un confinamiento obligado.

Aunque haber recurrido a este recurso y no a otro más directo puede ser discutible, así como la eficacia con la que se ha llevado a cabo, el aspecto que quizá haya ocasionado más controversia, sobre todo entre los empresarios, es el compromiso de mantenimiento del empleo que han de asumir las empresas que solicitan un ERTE.

Como todos los problemas, esta cuestión se puede abordar de un modo simplista o como algo que tiene bastantes aristas y que, por tanto, merece un planteamiento sutil y complejo.

Que el Estado obligue a las empresas afectadas por un ERTE a mantener el empleo durante un determinado de tiempo no es un capricho ni la ocurrencia del gobierno social-comunista, como lo llama la derecha, de Pedro Sánchez. Otros gobiernos europeos conservadores han establecido este tipo de condición y es lógico que así se haga. La consecución del mayor volumen posible de empleo es un objetivo que suele estar consagrado incluso en algunas constituciones como un objetivo de primer orden de los Estados y si una empresa recurre a un procedimiento temporal de suspensión de empleo es precisamente porque entiende que le afecta una contingencia concreta, excepcional, de fuerza mayor. El Estado acude en su ayuda haciéndose cargo de todos o parte de los salarios que paga y a cambio le reclama que se comprometa a no actuar con oportunismo haciendo de una fuerza mayor una vía para rentabilizar la empresa por la puerta de atrás. Si a costa de un tremendo incremento del endeudamiento de toda la sociedad, el Estado pone dinero público para ayudar a que una empresa no cierre quizá para siempre lo obligado es establecer condiciones y cautelas para que ese dinero se esté realmente gastando por las razones aducidas y que dan pie el ERTE.

Por otro lado, muchas, por no decir que la gran mayoría de las empresas españolas, están desgraciadamente acostumbradas a enfrentarse a las vicisitudes del ciclo económico con solo dos tipos de ajuste que son muy lesivos para la economía en su conjunto: el de plantilla y el salarial. Un comportamiento que explica nuestra baja productividad y escasa innovación que se traduce en la baja la complejidad, entendida como nivel de conocimiento acumulado, de nuestra economía como un todo: en 1995 estábamos en el puesto dieciséis de todo el mundo y en 2018 en el 32. Por tanto, todo lo que sea generar incentivos para que las empresas se acomoden a los mercados como deben hacerlo las más eficientes y auténticamente competitivas, innovando y no sólo explotando más a la fuerza laboral, debe ser bienvenido.

Creo que hay razones sobradas, por tanto, para justificar este compromiso de mantenimiento del empleo y la prueba de que es razonable es que, más allá de algunas protestas, las organizaciones patronales lo han asumido en los sucesivos acuerdos que han suscrito con el gobierno en este aspecto.

Sin embargo, la cuestión quizá no sea tan simple. Creo que hay acuerdo general en asumir que la situación de la economía y la sociedad después de la pandemia no van a ser las mismas que antes porque van a cambiar las pautas de producción, de distribución y de consumo, los usos y costumbres y los valores de gran parte de la población. Los negocios forzosamente van a tener que adaptarse a esos cambios y, si quieren seguir viviendo, una gran parte de las empresas está obligada a repensar su actividad y modo de actuar, para adaptarse de otra forma a la nueva realidad, modificando su presencia en los mercados y sus estrategias de comercialización o sus estructuras financieras. Y, muy posiblemente, también sus plantillas pues estas se conforman no como un capricho sino funcionalmente, en virtud de la condición concreta en la que se encuentren cada empresa y los mercados. No son una componente fija que pueda servir siempre de la misma forma y en todo tipo de circunstancias.

De hecho, las empresas más dinámicas, las que han respondido antes y bien a la "destrucción creadora" que, como decía Joseph A. Schumpeter, se produce en las crisis, ya han comenzado a cambiar y están tomando nuevas posiciones y recomponiendo su configuración interna y externa, entre ellas sus plantillas. Y es lógico que eso debieran hacerlo con más urgencia o más intensidad justamente las empresas que actúan en los sectores más afectados por la pandemia o el distanciamiento social que implica, es decir, las que en mayor medida han tenido que recurrir a los ERTE.

Por tanto, lo mismo que está justificado que las empresas que reciban ayudas se comprometan a mantener el empleo, es también lógico que se contemple que las empresas que deban readaptarse modifiquen sus plantillas en este proceso tan difícil y complejo en el que nos encontramos.

El contemplar estas dos perspectivas es lo que me lleva a pensar que los ERTE pueden ser en España un arma de doble filo: la vía inmediata de salvación de las empresas, sí; pero también un recurso conservador que impida que se adopten las medidas de adaptación e innovación que son necesarias para salvar el ingreso y el empleo no solo durante la pandemia sino, sobre todo, después. Algo que puede ocurrir si se conciben con demasiada rigidez y no se contemplan o se incentivan los procesos de cambio que precisan nuestra economía y nuestras empresas.

Nadie sabe ahora mismo cómo va a terminar exactamente la situación en la que nos encontramos. Pero, como he tratado de explicar en otros artículos anteriores, hay algo cierto: no hemos hecho bien los deberes, no hemos aplicado todos los recursos necesarios y no estamos adoptando las cautelas para que lo que ya estamos gastando se utilicen con la mayor eficacia, de modo que no es frívolo anticipar que a nuestra economía le quedan todavía quedan muchos quebraderos de cabeza por delante y que las expectativas no son ni mucho menos las mejores.

Una encuesta reciente a nivel europeo de la auditora Grant Thornton (aquí) indica que sólo cuatro de cada diez empresas españolas mantendrán el 100% de su plantilla cuando pase la pandemia y una de cada siete prevé mantener a menos del 50%.

Los ERTE son una solución de compromiso bastante aceptable para mantener los ingresos de los trabajadores de las empresas cuya actividad se encuentra total o parcialmente congelada, pero es imprescindible tener presente que el día después no va a suponer que la mayoría de las empresas vuelvan a la misma realidad anterior y en las mismas condiciones de mercado.

El gobierno ha hecho bien la primera tarea que es la de evitar el colapso generalizado del sector empresarial español, lo que más o menos equivale a decir que ha evitado el hundimiento de toda la economía, pero eso obliga ahora a emprender dos tareas subsiguientes mucho más complicadas. La primera, poner en marcha desde ya una estrategia para hacer frente al incremento de la deuda que genera el salvamento de las empresas y la garantía de los ingresos salariales. Y, en segundo lugar, evitar que cuando acaben los momentos más difíciles de la pandemia y las restricciones de actividad, se hunda el empleo porque las empresas que recurrieron a la suspensión temporal de contratos se encuentren en la imposibilidad material de conservarlos y despidan a docenas de miles de trabajadores.

Ambas tareas son más difíciles y complicadas que limitarse a poner dinero obtenido de préstamos para congelar la situación y dejar todo tal cual estaba antes de la pandemia, pero hay que abordarlas. Y esto sólo se puede hacer bien recurriendo a la inteligencia colectiva y al diálogo social, promoviendo y consiguiendo constantemente la negociación y el acuerdo, tal y como lo está haciendo hasta ahora la ministra de Trabajo. Sin tener miedo a innovar y sin renunciar a enfrentarse con el conservadurismo de muchos empresarios que intentan salir del hoyo tirándose del pelo o al de muchos trabajadores u organizaciones sindicales que sólo persiguen mantener su statu quo. El Estado no puede renunciar a incentivar los comportamientos que procuran eficiencia, empleo y bienestar colectivo y a penalizar los que son retardatarios, socialmente más costosos y menos competitivos. Aunque para que esa estrategia sea posible y efectiva deben ser las propias administraciones públicas las que den ejemplo de buen hacer y de eficacia en la gestión de sus recursos.

Der Mond ist aufgegangen - Jazzchor Freiburg (Arr.: Bertrand Gröger)

Greguerías

Si algo me fascina en la medicina de familia o de cabecera, como se decía antes, es su inmensa y nunca bien valorada capacidad para el detalle, para atar cabos imprescindibles, tan humilde como sabiamente, hasta conectar con el paciente como lo haría su madre, su padre, su hermano mayor o sus mejores vecinos de al lado. Admiro y estimo profundamente a estos profesionales de la compasión constante, del desvelo por el prójimo, y que además la hayan elegido como su vocación primordial, que jamás podrá ser remunerada ni premiada con arreglo a su valor auténtico. Sólo un médico de familia es capaz de poner la ciencia a la altura de la comprensión del enfermo, sea quien sea y como sea, sin tecnicismos, sin fanfarrias ni postureos. Sabio no es solo quien 'sabe' muchas cosas acerca de su especialidad o conoce muchas técnicas maravillosas y exclusivas, solo es sabio de verdad aquel que sobre todo sabe cómo lograr que la luz de esas técnicas y ciencias especiales estén al alcance cognitivo de todos, que eduquen, informen y divulguen con claridad, ayudando a sanar y a mejorar a los seres humanos, sin por ello ponerse laureles, ni darse importancia...Sólo gracias a seres de ese calidad nos es posible acceder a lo mejor de nosotros mismos, pues eso es, en realidad, lo que nos mantiene sanos y nos puede aliviar y curar cuando se pierden el norte y la salud al mismo tiempo, lo que es en sí la enfermedad. Muchísimas gracias, Doctor Jorge Manresa, maestro y amigo

 

Rágades, boceras, boqueras, perleche o queilitis angular son distintos nombres con el que se conoce a las pequeñas lesiones en forma de fisura o grieta que aparecen en la mucosa de los labios y que obedecen a un estado inflamatorio a nivel del ángulo o del centro del labio.

Siendo una enfermedad banal, las boqueras resultan muy molestas especialmente a los niños sobre todo cuando tienden a repetirse en el tiempo. La homeopatía resulta de especial utilidad para tratar las boqueras tanto en su forma aguda como en la tendencia a repetirse. 

Síntomas de las boqueras

La aparición de una boquera comienza con la formación de una mancha roja en la comisura labial, donde la piel se agrieta (boqueras = grietas en la piel) o descama y suele recubrirse de una membrana blanca o amarillenta. Puede producirse en una o ambas comisuras labiales y las lesiones que se producen se deben a una inflamación de la zona afectada.

Aunque como veremos más adelante hay varios tipos de queilitis angular, todas ellas tienen en común unos síntomas similares: quemazón de la zona afectada e inflamación muy localizada que resulta bastante molesta, con dolor al tacto y una sensación de tirantez constante ligada a los movimientos bucales lo que provoca cierto dolor al abrir la boca así como a la ingesta de ciertos alimentos, especialmente cuando se consumen alimentos ácidos como limones o salsas con vinagre.

En casos más agudos, las lesiones se vuelven más profundas e incluso pueden sangrar. Rara vez sensación de cuerpo extraño.

Estas lesiones, nos hacen estar constantemente humedeciendo las heridas con la lengua de manera instintiva, acción que aunque  nos alivia momentáneamente el dolor,   resulta peor para la curación a corto plazo de la lesión.

¿Por qué salen las boqueras?

A esta lesión, que puede ser predictiva de trastornos de salud, no se le da a veces la importancia debida, y el paciente se siente motivado para ir a consulta por la afectación estética con el consiguiente trastorno en su bienestar social, y no por una preocupación puramente de salud-enfermedad.

Las boqueras pueden aparecer en pacientes dentados y desdentados, en los que la disminución de la altura del cierre de la boca favorece el contacto continuo con la saliva y el ajuste de los labios entre sí, y parte de la piel próxima a las comisuras, forma un pliegue que se mantiene húmedo por la saliva, se macera y se infecta.

La cuestión que puede complicar un poco el tratamiento para la boqueras es que no todas las lesiones labiales de este tipo son iguales, ya que tienen diferentes orígenes y afectan de forma diferente a nuestros labios. Por ejemplo, no son lo mismo las boqueras que aparecen en las comisuras de la boca que la queilitis que produce la descamación del labio inferior.

Hay una serie de causas generales que pueden facilitar la aparición de boqueras:

  • Trastornos nutricionales.
  • Alteraciones endocrinas (diabetes).
  • Anemias.
  • Carencias vitamínicas.
  • Defectos de inmunidad.
  • Tratamientos citotóxicos o inmunosupresores.
  • Cirrosis de los alcohólicos.

Existen también varios factores que predisponen a sufrir estos problemas en los labios. Uno de ellos es la edad, ya que es una enfermedad que sufren sobre todo niños y ancianos.

En el caso de los niños, el hábito de llevarse siempre las manos a la boca puede favorecer la aparición de queilitis angular. También el hábito del mordisqueo de las comisuras puede actuar como desencadenante por irritación crónica.

Las dentaduras postizas mal colocadas y las personas que se han sometido a un implante dental también tienen más predisposición.

¿Se contagian las boqueras?

Siempre que las rágades estén originadas por un proceso infeccioso causado por bacterias, virus u hongos, es posible el contagio por contacto.

Por este motivo, es recomendable que la persona afectada tenga especial cuidado a la hora de compartir cubiertos, beber del mismo vaso o besar a otra persona.

Tipos de boqueras

Veamos a continuación los 4 tipos más frecuentes de boqueras, también llamadas boqueras, queilitis angular o perleche:

  • Boqueras angulares, que afectan alas comisuras o extremos de los labios pudiendo producir grietas o laceraciones en la piel de esta zona de la boca y ser muy persistentes. Se produce, entre otras cosas, por falta de higiene y por la acumulación de saliva en las comisuras, lo que constituye  un foco de cultivo ideal para todos los gérmenes posibles, virus (herpes), bacterias y/u hongos.

Unas arrugas marcadas en la comisura labial potencian además este efecto. Por otro lado, la sequedad excesiva también predispone a este problema.

En adultos, las boqueras angulares aparecen casi siempre como consecuencia de una infección por el hongo llamado Cándida Albicans (candidiasis), mientras que en los niños están causadas, a menudo, por una infección bacteriana, habitualmente estreptococos o staphylococos, pudiendo en todos los casos tender a hacerse crónicas.


Otros factores de riesgo de este tipo de boqueras son la diabetes, la inmunodepresión, la malnutrición, una carencia vitamínica generalmente del grupo B, la falta de zinc o de hierro o el tabaco.

  • Boqueras alérgicas, también conocida como de queilitis de contacto. En este caso la inflamación se produce como reacción alérgica a algún agente químico o alimentario. Hablamos de los pintalabios, la pintura para piel, cremas, jabones, maquillajes y elementos similares y producida por colorantes (eosina, eritrosina), perfumes, excipientes (cuerpos grasos, cera blanca, manteca de cacao), etc.

También pueden estar implicados las pastas dentífricas y los enjuagues o colutorios. En casos raros incluso una alergia al material de las prótesis dentales pueden ser el desencadenante.

  • Boqueras actínicas: Mientras que en el caso de las boqueras alérgicas el origen es químico, en el caso de las boqueras actínicas el problema es físico. La piel se expone demasiado al sol y acaba por quemarse como ocurre en cualquier otra parte de nuestro cuerpo, afectando sobre todo al labio inferior.

Es peligrosa, ya que puede desembocar en una afección cancerígena si la exposición al sol es muy continuada y no se previene y trata adecuadamente con protectores solares.

  • Queilitis exfoliativa: en este tipo de lesión se produce una descamación de los labios, que afecta especialmente al inferior, y que es muy visible ya que se desprenden de ellos partes importantes de la piel. Es un tipo de rágades menos frecuente que las anteriores, afecta principalmente a personas jóvenes por debajo de los 30 años, y más a mujeres que a hombres.

Las causas de la queilitis exfoliativa pueden ser muy diversas, desde un origen bacteriano hasta un trastorno hormonal o carencias alimentarias.

Por último, cabe mencionar un grupo profesional que tiende a sufrir estas enfermedades y lesiones similares, se trata de los músicos, y en concreto de aquellos que tocan instrumentos de viento debido a un contacto continuado de sus labios con las lengüetas de los mismos, e incluso en casos como los de los clarinetistas y oboes llegándose a formar una línea callosa en el labio superior.

Los músicos también pueden sufrir alergias en los labios al contacto con la madera o con el metal de los instrumentos.

¿Cómo tratar y curar las boqueras?

El tratamiento de las boqueras vendrá dado por la causa que las produce, y como obedece a causas múltiples, el tratamiento en ocasiones es complejo utilizándose con mayor frecuencia el  tratamiento local con agentes tópicos, el cual se podrá combinar con tratamientos orales. En estos tratamientos de la queilitis exfoliativa  se pueden incluir los medicamentos homeopáticos, los fármacos convencionales y los tratamientos con laser.

Tratamiento convencional de las boqueras

El tratamiento local de las boqueras, el más prescrito, se realiza a base de antisépticos alcalinizantes y antibióticos o antifúngicos tópicos (ketoconazol, neomicina, cotrimazol, aureomicina, aciclovir, corticoides…).

Productos como la miel, el aloe vera o las compresas con agua y vinagre durante periodos cortos de tiempo contribuyen a mejorar el estado de las heridas. Otros productos naturales como el limón, el pepino o la manteca de cacao también contribuyen a aliviar el dolor.

La aplicación de aloe vera o rosa mosqueta por sus efectos cicatrizantes puede favorecer el proceso de cicatrización.

Por supuesto, cada vez que nos apliquemos alguno de estos productos conviene limpiar y dejar la zona lo más seca posible, ya que la humedad es el peor enemigo de la queilitis. En este sentido, debemos evitar el gesto involuntario de humedecer la herida con la lengua ya que la saliva, aunque nos produce un alivio momentáneo, solo contribuye a alargar el problema.

En ocasiones, si la infección es acusada se requiere la toma vía oral de antifúngicos o antibióticos.

Si se hubiera detectado una falta de nutrientes, el tratamiento irá encaminado a corregir esas deficiencias con suplementos vitamínicos o suplementos de hierro.

En el caso de una causa alérgica o de contacto y una vez detectado el elemento causal, algo difícil en ocasiones, se deberá retirar del uso el (los) mismo(s).

Si existiera implicación del sol es fundamental evitar la acción directa del mismo y una buena fotoprotección.

En aquellos pacientes con dentadura u otras prótesis dentales, se aconseja combinar los enjuagues y lavado de la prótesis con solución de gluconato de clorhexidina y su aplicación en la lesión en crema. También puede utilizarse el hipoclorito de sodio o el agua bicarbonatada.

Se ha utilizado también el laser de baja potencia en algunos casos concretos.

Existen además una serie de pautas que colaboran a acelerar el proceso de curación de las boqueras:

  • Evitar el roce con las lesiones: no rascarse, no emplear cosméticos en la zona afectada y evitar el contacto con la saliva.
  • Reducir el consumo de alimentos muy ácidos (cítricos, vinagre), picantes o demasiado calientes, estos pueden generar molestias añadidas y dificultar la cicatrización de las grietas.
  • Abrir la boca de manera moderada para que las fisuras se vayan cerrando poco a poco.

Tratamiento homeopático de las boqueras

Al margen del abordaje de las posibles alergias, déficits alimentarios o enfermedades de base que requieran un tratamiento específico y como ocurre con otras enfermedades, son muchos los medicamentos homeopáticos que pueden actuar eficazmente en el tratamiento de las boqueras.

 Si los síntomas tienen cierta intensidad,  evolucionan mal o tienden a repetirse, es necesario acudir al médico para que instaure el tratamiento de la queilitis exfoliativa  más apropiado.

Su seguridad, el poder evitar el rechazo en los niños de las aplicaciones locales y su complementariedad con cualquier otro tipo de tratamiento que sea preciso, sitúan a los medicamentos homeopáticos en una opción terapéutica muy a tener en cuenta en el tratamiento de las boqueras, especialmente cuando están tienden a repetirse o se cronifican.

Medicamentos como NITRICUM ACIDUM, GRAPHITES, CONDURANGO, NATRUM MURIATICUM, CAPSICUM, SULFUR, SILICEA o MERCURIUS SOLUBILIS son algunos de esos medicamentos homeopáticos que nos proporcionan a los médicos homeópatas grandes satisfacciones en el tratamiento de nuestros pacientes.

No me gustaría terminar sin remarcar la importancia de que mantengamos una buena flora intestinal, uno de nuestros mejores valores inmunitarios como lo prueban los múltiples trabajos científicos que se realizan sobre el tema y que cada día más ponen en evidencia su implicación en numerosos trastornos de la salud, entre ellos el que nos ocupa.


jueves, 1 de octubre de 2020

Chotis madrileño

¿Qué hacemos con el ayusperpento cotidiano? A ver si sus señorías, las de las togas, se van aclarando antes del Armagedón sanitario que se nos viene encima tal y como está el patio...Si a Torra se le inhabilita por desobedecer colocando unas pancartas completamente inofensivas ¿qué habrá que hacer con quien en plena pandemia desatada desobedece tan ricamente al Ministerio de Sanidad y al Poder Ejecutivo del Estadoo con el peligro que eso supone para la ciudadanía en alto riesgo pandémico? ¿Y adónde habría que mandar a los que en el gobierno autonómico y en el municipio de Madrid le siguen el juego destroyer a la inigualable Monja Alférez con su su despolítica sin pies ni cabeza? Una gallina o una cabra podrían gobernar en su lugar , no se notaría nada la difererencia, sin duda, serían mucho menos enredonas y saldrían muchísimo más baratas...Bueno, tal vez las animalicas lo harían mejor, porque al menos al carecer de una obstinación border liner no impedirían a otros hacerlo mejor que ellas, en seguida se darían cuenta de sus limitaciones y se retirarían sabiamente, y además el estado en general ahorraría una pasta en solucionar lo que Ayuso se está cargando en la sanidad pública, como despilfarrado en comida basura y nada nutritiva para las escuelas, o en volanderos PCRs que nadie sabe donde están ni cómo son, o en banderas a troche y moche para celebrar el triunfo de su hit parade a todo trapo. Ainsss! Verdaderamente Spain is different, y sobre todo ese Madrid, chulapón, campechano y ayusil... Que sí, vaya que sí!