sábado, 2 de junio de 2018

Me alegro un montón, compas. Se hace camino al andar dijo Machado, y es verdad, ¡Ánimo y palante, que se puede, buena gente!

El futuro de la izquierda

Podemos, IU y Equo cierran su acuerdo para concurrir juntos y con sus siglas a las elecciones de 2019

  • La coalición se llamará 'Unidas Podemos Izquierda Unida Equo'. Adquieren el compromiso de "construir una España más moderna, más democrática y más justa social y ambientalmente"
  • Apuestan por la coalición electoral como fórmula jurídica "más adecuada" para representar su unidad "sin renunciar a la diversidad"

infoLibre Publicada 02/06/2018 -Infolibre
  
Los líderes de Podemos e IU, Pablo Iglesias y Alberto Garzón.
Los líderes de Podemos e IU, Pablo Iglesias y Alberto Garzón.
Europa Press
Podemos, Izquierda Unida y Equo han sellado a través de una declaración conjunta el acuerdo marco para concurrir en coalición a las elecciones municipales, autonómicas y europeas que tendrán lugar en 2019, informa Europa Press.

Según han informado las tres organizaciones en sendos comunicados, el pacto definitivo se rubricó este viernes "atendiendo a las voluntades de sus bases" y con el objetivo de construir "un bloque histórico del cambio".

Tal y como adelantó Podemos el pasado domingo tras reunir a su Ejecutiva, el nombre acordado para los comicios municipales y autonómicos es 'Unidas Podemos Izquierda Unida Equo', mientras que para las europeas se han decantado por la marca 'Unidas Podemos cambiar Europa'.

Los tres partidos adquieren en su declaración conjunta el compromiso de "construir una España más moderna, más democrática y más justa social y ambientalmente" y apuestan por la coalición electoral como fórmula jurídica "más adecuada" para representar su unidad "sin renunciar a la diversidad".

El documento de los firmantes recoge, eso sí, que para que la coalición se presente en un determinado municipio no tienen por qué estar presentes los tres partidos. Además, se señala que a la norma general –que dice que en las papeletas electorales se recogerán el nombre de la coalición, las siglas y los logos de cada una de las organizaciones– pueden darse excepciones en las grandes ciudades con "marcas consolidadas" como Ahora Madrid o Barcelona En Comú.

Para concurrir a las elecciones europeas y autonómicas, así como a los cabildos insulares en Canarias, cada organización celebrará su propio proceso de primarias para después confluir en "una papeleta de unidad con el respeto a la identidad de cada una de las partes".

La fecha límite para llegar a un acuerdo en todos los ámbitos territoriales es entre noviembre y diciembre de 2018. Enero de 2019 será la fecha límite para la celebración de primarias en los ámbitos municipales que así lo deseen y febrero de 2019, en el caso de que además esas primarias municipales sean conjuntas.

La declaración concluye con el desarrollo de cinco objetivos, a saber: lograr un país "productivo, sostenible y con empleo"; "democrático y solidario"; "con servicios públicos de calidad"; "en igualdad"; y, por último, conseguir "cambiar Europa".

"Este acuerdo es la consolidación de nuestra apuesta por la construcción del espacio del cambio, que tendrá amplia presencia del ecologismo político. Queremos apuntalar aquellos espacios en los que el cambio ha comenzado, y expandir nuestra presencia en otros. Otro modelo no será posible sin una apuesta ecologista nítida y decidida", ha asegurado el coportavoz federal de Equo Juantxo López de Uralde
Opinion · El desconcierto

La venganza de la España plurinacional


Como toda realidad que es negada, la España plurinacional acaba de vengarse. Una moción de censura que tenía como objetivo resituar políticamente tanto al PSOE como a Pedro Sánchez, ha terminado con el partido en la Moncloa y con su líder como presidente de Gobierno. En apenas unos días, el mismo PNV pasó de votar a favor de Rajoy, en la votación sobre los Presupuestos del Ministro Montoro, a botarle de la presidencia, en la votación sobre la moción de censura. Ortuzar no podía hacer otra cosa. Desde el mismo momento y hora en que Carles Puigdemont optó por hacer política estatal, el PNV no podía continuar acompañando a la mafia corrupta del PP; máxime, cuando los dos diputados de la izquierda abertzale anunciaban asimismo su voto higiénico contra el PP. Tanto que la reunión del Euskadi Buru Batzar era seguida incluso con más interés que el propio debate sobre la moción.
Desde las históricas elecciones de febrero de 1936, no había vuelto a registrarse una mayoría parlamentaria como la que ha llevado a Sánchez a la presidencia del Gobierno. La suma total de las fuerzas nacionalistas vascas con las soberanistas catalanas, además de las progresistas españolas, configura sociológicamente la pluralidad de las naciones que conviven en el Estado español. Doce millones de votos, un millón más de los que hoy sostienen el centralismo del PP y Cs, que venían demandando una firme política democrática, que combinase la agenda territorial con la social sin relegar a ninguna, han encontrado, finalmente, la respuesta política que buscaban. Unos nueve meses de sistemática involución democrática en España, sobre todo marcados por una fuerte represión en Cataluña, han generado la necesidad de poner pie con el gobierno Sánchez.
Una vez más, es al PSOE a quien le corresponde la responsabilidad de aglutinar este movimiento democrático. Probablemente, el recuerdo de aquel Sánchez, vencedor de los poderosos enemigos que ayer le defenestraron, explique el cheque en blanco que acaba de recibir. Esa es su debilidad y esa es toda su fuerza. Sus apoyos están y deben de continuar estando solo en el parlamento; su gobierno debe estar compuesto únicamente por socialistas. Al igual que ocurre con el gobierno de Antonio Costa en Portugal, sostenido desde fuera por el PCP y por el Bloco de Esquerda. La izquierda lusitana da un ejemplo político de lucha contra el sectarismo. La pugna por los sillones del Consejo de Ministros no lo fortalece sino que lo debilita Querer hoy rellenar ese talón en blanco, otorgado ayer mismo a Pedro Sánchez, agravaría bastante el desafío al que el Gobierno socialista va a tener que hacer frente. No es un problema cuantitativo, sino cualitativo, la formación de un gobierno en la  excepcional situación española.
Tarea prioritaria de Sánchez es el cambio de vías para evitar el choque de trenes nacionalistas tan ansiados por el joseantoniano Rivera. De entrada, ha recibido una buena noticia con el apoyo del nuevo president de la Generalitat, Quim Torra, a la sensata propuesta del Cercle d’Economia de elaborar “un nuevo Estatuto de Cataluña con rango constitucional en el marco de la Constitución Española”. La expulsión de Rajoy de la Moncloa, que siempre se negó al diálogo político con el parlamento catalán, crea, desde luego, un nuevo clima en el que los pueblos de España pueden reencontrarse. Que nadie se equivoque, el éxito o fracaso político de este nuevo gobierno socialista depende de que se sepa encauzar bien las tensiones interterritoriales presentes en España. Desde septiembre, sobre todo tras el parte del 3 de octubre del Jefe del Estado, la principal asignatura de la democracia es la agenda territorial.
Sin desarmar la Brigada Aranzadi, que judicializa los conflictos políticos pro domo sua (PP-Cs), y la Brunete mediática, la Moncloa lo va a tener muy difícil. Desde el ministerio de Justicia y la Fiscalía General del Estado, nombramientos urgentes, cabe disolver la fronda de los togados políticos tanto como promover  a la vez a los sectores profesionales de la judicatura. Es todo un síntoma que coincidiera la entrada de Sánchez en la Moncloa  con la salida de la mujer de Barcenas de Soto del Real, de la mano del presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes. No menos importante es que los medios de comunicación, una vez recuperen la pluralidad que tuvieron bajo el gobierno de Zapatero, puedan contribuir  a fomentar la cultura democrática inherente siempre a la España plurinacional. Una vez desmovilizadas estas brigadas, la Fiel Infantería de Rivera perdería bastantes piezas de artillería, justo cuando está a punto de retomar su presencia en la calle.
La España plurinacional solo ha ganado una batalla parlamentaria. Muy importante, pero muy limitada. Dispone de dos años para conquistar también la batalla política en las urnas. Primero, urnas municipales y autonómicas; luego, generales. Afortunadamente, la reacción del PP y Cs, compitiendo ahora desde la oposición por el españolismo más rancio, va a ahorrar no pocos problemas a la abigarrada mayoría parlamentaria que ha llevado a Sánchez a la Moncloa. Cuando se tienen apenas unos dos años por delante, la heterogeneidad de la España plurinacional va a concretarse en un programa común tácito: derrotar electoralmente a la reacción centralista. Si alguno de los ocho partidos que votaron a Sánchez lo olvida, lo pagaría en la parte que les corresponde  de los doce millones de votos progresistas que han llevado a Sánchez al Poder, tal como llevaron en febrero de 1936 a Manuel Azaña.

¿Son democracia los disparates elegidos en las urnas a base de mayorías absolutas o son falsocracia delictiva?


Son muchas las preguntas que, a cerca de la gestión de la democracia, deberíamos hacernos personalmente, y tambien unas  a otros para dialogar y debatir acerca de estos fundamentos básicos para la convivencia y gestión de los asuntos comunes, que no podemos evitar forzosamente por el hecho mismo de ser, como decía Aristóteles, zooi politikoi, "vivientes políticos". Eso quiere decir que hay dos modos básicos de gestión de los asuntos comunes: 1) o por la fuerza del poder exógeno de una oligarquía o 2) por la madurez aplicada de la  inteligencia colectiva. En la misma democracia están reflejados los dos aspectos, las dos posibilidades, ederivada cada una del tipo de elección que se hace en las urnas. Es decir, que podríamos distinguir un modo primario y otro avanzado de elección democrática.

Hasta 2011 la tendencia sistémica en España fue la propuesta electoral casi de  ley, de un poder monocolor por encima del otro cada cuatro años, dando lugar a un turno de gobiernos implementados desde dos conceptos opuestos, entre polibueno-polimalo, según se mirase el poder a la izquierda o a la derecha,  con sólo diferencias nimias, y hasta Zapatero  usó el maquillaje social con habilidad durante su primera ligislatura, tanto en política como en economía, administración, leyes, servicios e incluso y sobre todos en derechos y libertades. Sin embargo hay que señalar que ningún gobierno socialista se ha atrevido hasta hoy con el laicismo y la aconfesionalidad del estado, ni con la revisión de la Constitución  ni con el papel de la monarquía, como si el socialismo pudiera ser monárquico  y no republicano como es su esencia, y como si al pueblo eso no nos incumbiese y estuviésmos encantados con semejante marrón en la misma jefatura del estado, y para colmo endosado por un dictador sin conciencia y yonky de la pena de muerte. Menudas credenciales...

Curiosamente, el límite a dos legislaturas no lo estableció el Psoe sino Aznar, que también quitó el servivio militar obligatorio lo mismo que la objeción de conciencia, que tuvimos con el Psoe, y de la que mi hijo mayor disfrutó en la última promoción, hasta que con Zapatero, Bono profesionalizó las Fuerzas Armadas, se creó la UME y adquirimos un status más adecuado al tercer milenio de esta era.
APor lo demás, el Psoe no se ha distinguido por innovar la sociedad en cuanto a valores éticos, sino a seguir la corriente y ya, a ese grado de pasotismo y abandono pedagógico  e insensible había llegado aquel socialismo que nunca lo fue nada más que de nombre y de retórica; y de momento sigue sin serlo hasta que Sánchez no confirme en la praxis del gobernar esos cambios hacia la izquierda tan optimistas que predica en los carteles asegurando ser la izquierda . Mientras eso no suceda, el Psoe seguirá siendo la bodeguiya en el sevillano y cervantino  Patio de Monipodio.

Se pensaba que  la fórmula era buena para salir de una dictadura de cuarenta años, - esa dinámica decimonónica que logró una precaria estabilidad impuesta por la hegemonía de una minoría social aristocrática y adinerada sobre el resto de una sociedad analfabeta estructural, desde finales del siglo XIX con la restauración borbónica, tras el fracaso de la Primera República, y hasta el siguiente fracaso de la monarquía restaurada a finales del siglo antepasado, que fenece con la procalmación de la Segunda República en 1931 y el conflicto se remata con el golpe de estado en 1936 provocado y sustentado económicamente por la oligocracia del capital con la tradición secular de amos y siervos más el respaldo de la ideología fascista, más el amparo de la iglesia católica, arte y parte del mismo tinglado y en las antípodas del propio evangelio que paradójicamente es la base y la razón de esa institución -.
Poder, dinero y dogmas en los que ampararse, era y sigue siendo el motor de ese modo sui generis de entender las formas de gobierno trasnochadas y ya en escandalosa decadencia, que aún permanecen atornilladas a una parte del argumentario derechil.
 Tras la dictadura, al final de los 70,  era urgente lavar la cara  al lodazal  heredado, poner ambientador a toneladas e improvisar los disfraces para adaptar el país a los tiempos sociales y culturales que corrían para el resto de Europa y del mundo civilizado, en medio del cual se encuentra La Patria roja y gualda con variantes banderiles, y , a veces, pareciera que muy a su pesar, según se deduce de los resultados de  la propia historia contemporánea (a por ellos, catalufos, charnegacos, terroristas, populistas iranés o venezolanos, o aprovechatiguis da Ribeira histerizados por contagio -hasta el Psoe- in articulo mortis 155 fashion  y lindezas por el estilo en pleno riverismo salvaje, que está dejando al pp, su padre fundador, como un antisistema capaz de cualquier pacto con los etarras del PNV y de Bildu si se terciaran votos).

Es decir que la democracia en este plan  y este país, vive sin vivir en sí, con el alma en un hilo. Confundiendo el rábano con las hojas constantemente por parte de los arcontes discapacitados que soportamos uno tras otro, que más parecen  reproducirse caminito  del portal de los desasatres como las muñecas de Famosa en plan niña de la curva o niña de Rajoy, que debe ser  la misma. Un ejemplo es  el momento presente y lo que nos ha traído hasta aquí.
Con todo esto llego a la conclusión de que nuestro socialismo oficial es una especie de  cajón de sastre, la caja de abalorios surtidos de un buhonero donde se podía encontrar lo que hiciera falta en cualquier ocasión. Porque ese Psoe se dapta a todo con una facilidad fabulosa y eso es muy bueno, hasta que se ve obligado a perder sus propias raíces y motivos para existir. Y entonces  deriva en una especie de  comodín que se coloca cada vez en un sitio según las estrategias del momento, como aquella coletilla  que las niñas y niños de mi infancia teniamos que decir obligatoriamenete cuando una persona mayor nos preguntaba nuestro nombre, añadiendo a nuestros datos la cédula de presentación oficial: para servir a Dios y a usted.

Pues así vemos al Psoe cada vez más españoles y españolas: como un trámite normalizador de disparates oficiales, que mientras el pp nos los impone a lo bestia y a lo zafio como son  su marca y modales, con la policía, las multas y la cárcel si hace falta, en cambio los sociatas nos lo adminstran con amabilidad, comprensión, una sonrisa de complicidad y si se tercia con un refresco y patatas fritas o unas gominolas para endulzar el amargor de los mismos tragos. La verdad es que se agradece la diferencia, pero lo cierto es que nos endosan y nos tragamos el mismo material con las dos versiones del mismo tejemaneje. 
Con ambos partidos soportamos la misma monarquía, la mala organización del estado, los mismos recortes, los mismos rescates, los mismos obispos, la misma deuda, las mismas burbujas, la precariedad de  nuestra cacareada multinacionalidad tan alabada como apaleada por el mismo 155 a la que te descuidas,y por consenso de ambos flancos, que en eso están a partir un piñón, así,  en bloque sin escuchar nada ni atender a más consideraciones que las suyas; aunque en realidad nuestra república plurinacional es inofensiva y solo se reduce a bailar la sardana, el zortzico, la muñeira, la pandeirada,las jotas y fandangos o los boleros...A ver por la tele las Fallas , los Sanfermines, la Semana Grande, la Feria de Sevilla, las romerías y la Semana Santa o esas masterfests animadísimas de cualquier universidad vendedora de títulos en oferta, que se precie de moderna, actual y políticamente dispuesta a cualquier cosa, y si ya lo hemos probado todo, nos dedicamos a admirar el crecimiento turístico mientras recibimos manadas viajeras que nos expulsan de la ciudades para invadirlas con más comodidad, ah, también salimos a reivindicar las pensiones, que el Psoe quiso arreglar, pero que permitiendo gobernar  al pp ha cooperado a hacerlas  papilla, ay, es que esa amabilidad complaciente y tan mirada les pierde... En fin que despotricar y echar pestes, ya lo hace cada uno en su lengua materna. Eso,sí, a veces lo hacemos en las  otras por solidaridad y argumentario más ad hoc, y entonces cantamos L'estaca, Els segadors, Gernikako arbola, A  Virxen de Guadalupe, un fandango del Alosno, La Rosa del Azafrán,  o Asturies patria querida, aunque con lo de Letizia de por medio parece que ya lo cantamos menos, no se lo vaya a tomar por donde no es y se crea que apoyamos su causa...y de eso nada.

Que el éxito de la moción de censura nos llene de optimismo y de legítima esperanza, claro que sí, pero que no se convierta en  el arrogante y estúpido colocón habitual de  españolón en plan "odgullo y sadisfadción" como el ganar las copas de fútbol, que no sea simplemente una narcosis de hooligans eufóricos en vez de  un impulso de inteligencias y lucideces sólidas, y que, como ya nos viene sucediendo desde hace tantos años, no nos haga apalancarnos en arrancadas de caballo y paradas de burro, como hasta ahora, porque tras cada fracaso y varapalo en las urnas no nos quedamos como estamos, sino que retrocedemos en derechos, libertades, oportunidades, en conciencia, en ética personal y en moral social y política, entonces bajamos el listón a la hora de votar y vamos cayendo a cámara lenta, de legislatura en legislatura,  cada vez más abajo en expectativas y en ética, se va cayendo hasta quedar a ras del underground, como nos ha pasado ahora: donde el Ibex35 nos intenta encasquetar a Rivera & friends una vez caído el kiosko del pp, casi el del Psoe y casi el de Unidas Podemos por el desbarajuste infernal de cotilleos, despellejes y nulidades enredando por el medio. No tanto gracias a la realidad como gracias a la especulación encuestadora de la entrañable prensa amiga que donde no hay argumento se lo inventa y si lo hay, aunque sea una estupidez , lo soba, lo hincha, lo hipertrofia y lo deforma para que crezca con la levadura del miedo, los rumores gritados y la inmundicia de titulares y artículos de fondo perdido.
Un ejemplo: en estos dos años que nos quedan de legislatura, la realidad parlametaria indiscutible es que Rajoy y Rivera ni juntos ni por separado se habrían podido comer una rosca para gobernar. Y en cambio la izquierda  ha tenido y lo tiene, como acabamos de ver,  todo a su favor para poder hacerlo aunque no por mayoría absoluta como a los dos grandes depredadores de votos les mola, ¿qué ha impedido hasta ahora que se pudiera gobernar según lo pidieron las urnas? El miedo, los cálculos y los remilgos, los piques miserables de las banderías, más ese pisar huevos con tacón de aguja del Psoe para quedar bien con todos sin molestar ni una miajita, y salirse con el triunfo unilateral como los legendarios Felipe y Arfonzo, y luego por los miramientos sin cuento, que por si se le  mancha el delantal no cocina si no lo hace la cocinera, el pinche, la doncella y el mayordomo con guantes. Y ese Psoe sigue ahí, sin mojerse en nada, fofo y blandiblú, que no sale a manifestarse si la mani no la convoca él, y no la convoca, claro, ¿qué puede reivindicar con propiedad si se le han perdido la s y la o,?  aunque a Pedro Sánchez parece que ahora le ha dado un estupendo ataque de lucidez decente y se ha remangado. Nos alegra infinitamente, pero no estaremos menos preocuapadas hasta que la euforia no cuaje en hechos acertado y constables, en un gobierno sin pirañas recicladas. No nos tranquiliza el runrún de que según se dice, lleve en la cartera a Jordi Sevilla y Beatriz Corredor, que en época de Zapatero ya hicieron de las suyas en Economía y Vivienda o a Borrell, que no estaba mal hasta el día del numerito-ocurrencia, con las banderas y celebrando Catalunya junto a Albiol y Riverita el pacifista a golpe de xenofobia naranja, allí en medio de la Rambla, hecho un activista de la derechona. Quién lo hubiera dicho en tiempos de Maragall. Ay!

No es como para tirar cohetes ese no atreverse a  incorporar gestores de izquierda de verdad  y no solo de pegatina, muy valorados, eso sí, por lo conocidos, pero no por lo acertados; sería muy torpe olvidar a IU, en un caso como éste se puede pagar muy caro a  la hora de la cosecha y de la regeneración, no solo política y electoral, también económica. Seguramente, Sánchez debería conocer las iniciativas y propuestas de IU documentadas y basadas en realidades y datos estudiados a fondo, esperemos que ojalá lo haga por el bien de todas; son propuestas del mismo estilo de las que están dando a Portugal el prestigio y la credibilidad en Bruselas como gestión ejemplar de la crisis con recuperación modélica. ¿Qué mejor apuesta para la izquierda que buscar la cooperación de los especialistas en el tema?
Sánchez no debería olvidar que el panorama de la crisis del 2008 Anguita lo había descrito y previsto en plenos años 90, cuando todo era fiesta  y derroche, le llamaron entonces los voceros del Psoe, iluminado, cascarrabias, aguafiestas y desde luego cenizo comunista. En cambio cuando se cumplió de la A a la Z aquel pronóstico terrible todos sufrieron un ataque de amnesia muy oportuno para ponerse a disposición de lo que mandasen Merkeĺ, la Troika y el FMI, -tras quitarse de encima a un presidente que también avisó del peligro y al que nunca sabremos si de verdad era un deprevado sexual abusador, o la víctima de un montaje para quitar de en medio a un personaje tan de riesgo para el sistema, y así llegó Lagarde a sustiuirle, como en su día llegó el genio de Rodrigo Rato a poner en lo más alto el pabellón del invento... Menudo palmarés, ese FMI.

A ver si Sánchez es valiente esta vez, y no se deja llevar por las ñoñerías y tiquismiquis de la vieja costra 'socialdemócrata' que nos dejó a cero con el anterior presidente socialista y que se remató hasta la hecatombe social con Rajoy; ojalá Sánchez  se atreva ahora a  lo que no se atrevió en 2016 y no nos deja colgados otra vez en manos del Ibex35 y de las garras de la derecha ahora derrotada, pero con el mismo talante destroyer en cuanto pille y se le permita la mínima oportunidad de volver a las andadas.

Que haya acuerdo en el cambio político por mayoría no significa que los analfabetos de ayer hoy sean doctores milagrosamente (claro, que después de Cifuentes ,Casado, y el descubrimiento de la chapuza universal para todo el que pague,los títulos universitarios han perdido muchísmo valor en credibilidad).
Una cosa es comprender en un momento lúcido aterrizado, que nos hemos equivocado, que hemos fallado, que un encargo político no es un certificado que garantice nuestra omnisciencia e infalibilidad, porque ha quedado bien patetente que al frente de encargos políticos hay más riesgo de errar con las peores consecuencias que en ningún otro menester, ya que el error en esas dimensiones se multiplica porque afecta a miles y millones de personas y acaba por arruinar las mejores intenciones iniciales si no se está despiertos y bien alerta. 

¿Es una garantía mágica la democracia para estar seguras de su transparencia y de su honestidad como de un talismán a lo Harry Potter? ¿Viene la transparencia implícita en el hecho democrático? Por desgracia, no. Lo mismo  que el hecho de nacer no garantiza la  vida si no se quiere o no se puede respirar ni  comer.  La democracia, como la vida, nunca viene hecha de casa, hay que construirla cada día con nuestra respiración vital y con nuestra inteligencia colectiva. Con los pespuntes del bien común se le adecenta la indumentaria a cada instante para que no se desgarre con los vayvenes de lo inesperado, lo corrompido y  lo amenazante.
¿Sirve de algo un sistema democrático que corrompe lo que toca? ¿Qué forma hay de que eso no suceda? Participar. Intervenir. Tomar conciencia y aprender a ajustar las cuentas sin remilgos a quienes voluntariamente han decidido servir a la ciudadanía sin corromper los medios ni los fines y nos fallan. Consultando a la base social mucho más que a los colegas de enjuague y considerando como el oxígeno democrático los prinicipios, derechos y garantías basados en la ética. Ahí es donde se basa la seguridad de que las leyes sean justas y de que nadie sea tratado desde la desigualdad y la exclusión en favor de otros privilegiados. Ahí radica sin duda la dignidad y la verdadera autoridad, no basada en ningún poder opresivo ni represivo, sino en el respeto máximo a los derechos y deberes que constituyen el núcleo social de la convivencia inofensiva para nuestros semejantes y para la vida del Planeta, como eficaz y justa en la construcción de las normas que se necesitan para ello.

No nos autoengañemos. Las aparentemente cómodas mayorías absolutas están mucho más cerca de una dictadura financiera endémica, camuflada, y de la corrupción, que cercanas a la transparencia de la democracia y lejos de lo que  creen los paladines y predicadores de ese modelo, dichas mayorías abducidas por la propaganda y las verdades a medias son más producto de la demagogia que otra cosa, absolutamente proclives al deterioro social y a la pérdida de la propia salud democrática, de la que depende precisamente la verdadera justicia, las leyes limpias de trampas y la garantía de una economía sana de apoyo mutuo que elimine desigualdades y crímenes de lesa ciudadanía, que luego nos sepultan irremediablemente en la miseria de los despojos y en  las razias financieras, aunque se hayan ganado millones que nunca valen lo que cuestan en sangre, sudor y lágrimas, en medio de una invasión de sociópatas carentes de la menor chispa de empatía, en las que "milagrosamente" sube el capital para cuatro gatos como lo hace la pobreza para millones de trabajadores abusados, mientra el poder adquisitivo ya no da, con tres empleos y sueldos de miseria, para pagar un alquiler astronómico y unos recibos de luz, gas y agua estratosféricos. En Portugal esto ya pasó a la historia cuando las elecciones hicieron posible el cambio de un derecha desastrosa a una izquierda sin complejos. Socialista de verdad. Por desgracia no es nuestro caso

¿Habría habido en  el Psoe y en el pp tantísima corrupción, nepotismo, fraude, decadencia y debacle con repulsa y rechazo final de la población por los cuatro puntos cardinales, como se está experimentando desde 2011, a partir del 15M, si desde el principio de la alternancia democrática en los años 80 los gobiernos hubiesen sido plurales portavoces de sus conciudadanos y  el Parlamento estuviese habituado a las intervenciones y voz directa del pueblo? Apuesto lo que sea a que no, a que nunca hubiésemos llegado a esto.

La pluralidad de tendencias políticas no es fácil para caciques e inmaduros que necesitan la falsa seguridad de los torpes: sentirse arropados hegemones e intocables por la gracia de un poder usurpado a los ciudadanos con la patente de corso de las urnas, sino para las personas que tienen capacidad, generosidad y empatía suficiente para sentirse capaces mucho más de servir que  de mandar. Cuando todos servimos, desde abajo, desde el codo con codo, desde la inteligencia colectiva, todo fluye, pero cuando unos pocos mandan sin  servir, construyen barreras crueles y necias, que al final caen sobre ellos mismos y los pueblos se convierten en siervos aprisionados en la misma ratonera de la miseria, unos moral, los menos, y tros, la mayoría,  material, aunque en teoría sus embaucadores lavacerebros les describan cínicamente como "pueblos soberanos"  en sus ampulosos discursos y constituciones que nunca aplican de verdad si no es para fundamentrar algo que les interese y les beneficie.

Hasta ahora sólo conocíamos una democrocia en crudo, primaria y rupestre, excluyente y despectiva, arrabalera y arrogante, de aparato y chanchullo grandilocuente y fuera de toda realidad que no fuesen sus tejemanejes mistéricos, que, tan contundente como pobre y raquítica, nunca ha acabado bien en su repetidoras modalidades del mismo error, porque sigue siendo el modelo del cortijo, como en el 78, y  es la de las mayorías absolutas propias de una debilidad objetiva,  que necesita mucha masa para sentirse fuerte, aunque en realidad no tiene más ingredientes ni más sustancia ni objetivo que imponer su bota sobre los números del establo y someterlos  a la mejor transacción en el nuevo y viejísimo mercado de esclavos del siglo XXI.

Hay, en cambio, la posibilidad de una democracia adulta, bien cocinada por muchos maestros sabios del fogón, juntos, que son eternos alumnos, nunca lo dan todo por sabido, saben escuchar y aprender, se renuevan como el Ave Fénix, cada día un poco, y esta dieta es muy alimenticia para todas, porque se puede digerir sin problemas y compartir en la calle como en las instituciones el recetario de los menús que tienen el arte de hacer de la calle parte de la  institución respetuosa y de los parlamentos y gobiernos, un ágora para el debate limpio que educa y hace crecer, decidiendo en común sin perder el contacto entre esos dos aspectos de la misma realidad política, valorando mucho más el consenso del bien común que la patada en la puerta o en la cara, el apalizamiento de abuelas y las órdenes de los jueces para detener al primero que rechiste ante los abusos de la política entendida como rejoneo, acoso y derribo y si hace falta, estocada final para acabar cuanto antes.
Y  ese modelo de democracia es el que nos acaba de sorprender en estos dos días de debate entre unos portavoces dignos de su función responsable plurinacional y solidaria, en contraste con una oligarquía decrépita que al primer resuello perdió el oremus, se quedó sin más argumento que el estupor y el constatar su vacío y su desbarajuste ante la sorpresa de una circunstancia
desconocida que no alcanzan a entender, y que la hizo desvanecerse en la nada sin experimentar siquiera la necesidad de dimitir. 

Tan bloqueados les ha dejado el trauma, que han peferido ser echados como ilegales e inadecuados, como basura que se tira con alivio al contenedor de la historia, incapaces de aceptar libre y sanamente que en democracia cuando no se puede cumplir la voluntad popular que  se prometió servir, con toda la elegancia del juego democrático, uno se despide sin aspavientos ni escenas de Berlanga, se va dignamente, y no huyendo del Parlamento a esconderse por los bares y restaurantes de lujo, donde uno se siente aún el presidente de las ruinas más aparatosas, de algo pírrico y estrafalario, pero presidente de algo al fin y al cabo. El caso es mandar y no ser manadado. Y que se vea y se oiga, como aquella inolvidable declaración de amor de Rajoy en la plaza de toros de Valencia, dedicada a uno de lo más preclaros corruptos, en entoces presidente de la Diputación y hoy enmierdado hasta las trancas, como toda esa colección devastadora 'de esos señores que pasaban por allí': "Que te quiero, Alfonso, que te quiero, coño!" Inolvidable. De antogía.
Por muy mal que lo puediese hacer Pedro Sánchez, es segurísimo que nunca llegaría a estas cumbres encenagadas de la miseria más repulsiva y obscena. Eso es seguro.

No cabe la menor duda de que España ha cruzado el umbral de una nueva era política. Seguramente es justo reconocer que sin el pp en ese plan finiquito absoluto, diferido durante tantos años, en todos los planos, es posible que nunca se hubiese producido tal metamorfosis. Tal resurrección política. De la calle a las instituciones. Ida y vuelta. Como ha hecho Pedro Sánchez y como enel lado oscuro ha hecho, al revés, el pp sumido en  el comppostero, en el que, con Franco, puso su primera piedra fundacional para pudrise juntos como diosh manda, of course.


Y además, de verdad: no hay peor caos que el analfabetismo en valores civilizados como el que produce la eshtabilidad mediante" la ley y el orden" orden dictatoriales camuflados de democracia



A Rajoy lo echa la democracia

Jesús Maraña

Escribámoslo pronto y claro: a
Mariano Rajoy
lo echan los votos. Es falso que sea víctima de una especie de conspiración encabezada por
Pedro Sánchez
, a su vez inspirado por
Pablo Iglesias
, un complot en connivencia con los independentistas para hacerse con el poder poniendo en riesgo la unidad de España. La estrategia de la mentira tiene un límite. Y Rajoy y el PP lo han traspasado con creces. Perdieron el poder en 2004 por mentir sobre el 11-M y ahora lo pierden por instalarse en la posverdad sobre la corrupción.

 
  • A Rajoy lo echan los votos porque los partidos que deciden apoyar la moción de censura representan casi un millón de votos más que quienes se oponen a ella, según los resultados de las últimas elecciones generales celebradas en junio de 2016. “En democracia gobierna quien gana las elecciones”, ha repetido este jueves Rajoy por enésima vez. Es falso. En una democracia parlamentaria gobierna quien logra mayor respaldo en el Congreso. Así ha sido desde 1978 porque así lo estipula la Constitución.
 
  • A Rajoy lo echa su propia soberbia política, la prepotencia de considerar que basta con negar la realidad para que esa realidad no exista, o no tenga la menor consecuencia política para quien está en el poder. Lo volvió a demostrar en la mañana del jueves al negar desde la tribuna del Congreso que la sentencia de la Gürtel condene al Partido Popular (sólo según él a “determinados militantes” que ya no lo son y a un par de ayuntamientos). Es falso, y cualquiera que se tome la molestia de leer las páginas que recogen los Hechos Probados de esa sentencia comprobará que el presidente del Gobierno y del PP volvía a faltar a la verdad en sede parlamentaria.
 
  • A Rajoy lo echa su concepción patrimonialista de la política, que les ha llevado, a él y a su partido, a actuar como si de un cortijo privado se tratara. Tanto desde los gobiernos autonómicos (Madrid y Valencia muy especialmente), podridos de corrupción durante casi tres décadas, como desde una sede central del partido donde circulaban el dinero negro y los sobresueldos como si fueran chuches.
 
  • A Rajoy lo echa su empeño en identificar las urnas como una especie de lavadoras de las responsabilidades políticas sobre ese “auténtico sistema de defraudación del erario público” que relata esa misma sentencia con todo detalle. Dar por amortizada toda culpa por acción o por omisión sobre graves delitos que llevan a la cárcel al tesorero que él nombró y a decenas de exdirigentes del PP simplemente porque consiguió mantener el poder (gracias por cierto a una abstención “por responsabilidad” del PSOE) era un engaño mayúsculo que ha terminado costándole la mayoría parlamentaria.
 
  • A Rajoy lo echa el uso y abuso del discurso del miedo y la exageración permanente. La insistencia sin límite racional en ese “nosotros o el caos” contiene el riesgo que advertía aquella genial portada de Ramón en Hermano Lobo (no de El Roto, como por error dijo Sánchez en su discurso): llega un día en que el personal se harta y es capaz de responder “¡el caos, el caos!”. Este mismo jueves ha culpado a Sánchez y su moción de censura de las recientes caídas de la Bolsa y la subida de la prima de riesgo, cuando un simple seguimiento de los datos refleja que la causa fundamental hay que buscarla en Italia. (Al menos hasta ahora). La más grave inestabilidad democrática es precisamente la que provoca un presidente del Gobierno instalado en una realidad paralela.
 
  • A Rajoy lo echa su excesiva confianza en la influencia de grandes cabeceras mediáticas que llevan una semana despreciando la moción de censura de Sánchez y reclamando editorialmente elecciones anticipadas (las mismas cabeceras, por cierto, que en 2016 presionaron por tierra, mar y aire al PSOE contra la posibilidad de repetir elecciones y también contra cualquier intento de formar un gobierno progresista).
 
  • A Rajoy lo echa, obviamente, la moción de censura presentada por Pedro Sánchez, quien ha insistido tantas veces este jueves en ofrecer el “decaimiento” de esa moción si el presidente dimitía que casi le ha faltado pedir perdón por presentarla. Era, efectivamente, “una obligación democrática” plantearla ante la ausencia total de respuesta de Rajoy tras la sentencia de la Gürtel, y que salga adelante es un éxito político de Sánchez con el que el PP no contaba en absoluto a la vista de la desorientación y perplejidad que ha mostrado su cúpula en la tarde de este jueves. (Nos quedamos de momento con la duda de si el propio Sánchez contaba de verdad con ganarla, porque a posteriori toda acción política es tan audaz cuando termina en éxito como disparatada si hubiera acabado en fracaso).
Sería absurdo e ingenuo negar la profunda complejidad que tendrá que afrontar Pedro Sánchez para gobernar en los próximos meses. Claro que es difícil hacerlo con 85 diputados y unos Presupuestos que el propio Sánchez definió en su día como
"un ataque al Estado del bienestar"
y un "chantaje" del PNV. Claro que
podría tratarse de un mandato breve
(o durar dos años, porque hoy por hoy a ninguno de los partidos unidos contra Rajoy le interesa ir a elecciones). Claro que se pone a prueba si estamos ante un político que galopa a lomos del azar y guiado por una enorme (pero legítima) ambición de poder o ante un político que ha madurado y está sinceramente dispuesto a ofrecer un nuevo modelo de país centrado en poner freno a la desigualdad económica y social y en abrir
una vía de solución política al encaje de Cataluña y Euskadi,
 asunto capital que Rajoy se ha demostrado incapaz de gestionar salvo para utilizarlo con fines electoralistas.

Se llama democracia. Sánchez tiene perfecto derecho a intentarlo, y se trata de
una oportunidad (inesperada y quizás irrepetible) de que las opciones de izquierdas demuestren que pueden entenderse
y cooperar superando el sectarismo y la desconfianza mutua. (Conviene no olvidar que aquella mítica portada de 
Hermano Lobo
 pocos meses antes de morir Franco incluía una tercera frase. Tras escucharse el clamor de "¡el caos, el caos!", el orador respondía: "Es igual, también somos nosotros"). 

viernes, 1 de junio de 2018

Querida Elisa, compartimos el respiro y la esperanza. ¡Los echamos! Era imprecindible para una regeneración urgente. Ya está. Ahora hay que reconstruir la sociedad entre todas, como se hace tras una guerra o un terremoto. Hemos soportado un infierno y ahora corremos el riesgo de que cualquier cosa nos pueda parecer el cielo,como sucedió en los 80, conformándonos con unas piruletas para hacer boca sin llegar a implementar una sociedad con valores sólidos, por lo que estamos pagando un precio atroz...Pero esta vez saldrá bien, una vez obtenido el doctorado en conciencia colectiva (siete años de lucha imparable en la base social dan mucho juego).Y no es un master.


Los echamos

Elisa Beni

Lo que no puede ser no sólo no puede ser, sino que es imposible. Imposible era que una democracia occidental aguantara un gobierno creador de una trama institucional de corrupción sin que nada sucediera. Lo expliqué aquí mismo en  El desalojo y  Rajoy: Game Over recientemente y en muchos otros artículos con anterioridad. Insistía en que sólo con las gafas del deseo, de la incredulidad o del miedo a perder los privilegios podían ignorarse las señales de cual iba a ser el resultado de la moción de censura: un nuevo gobierno para España alejado de la corrupción, de la mentira y de la indignidad.
Hoy será un gran día para la democracia, pero también se abre una ventana de esperanza. No sólo porque gobiernen unos en lugar de otros sino porque queda definitivamente consagrado el principio democrático de que los actos tienen consecuencias y que ser indigno, corrupto, pervertir las instituciones, faltar al respeto a los ciudadanos y sus representantes tiene consecuencias y, sobre todo, que tiene la más grave para un gobernante: perder el poder. A partir de ahora el mensaje es muy distinto al que el Partido Popular se había esmerado en grabar a fuego. No, los votos propios no lavan los pecados de lesa honestidad ni mucho menos los delitos porque enfrente, vigilantes, están los votos de otros muchos millones de ciudadanos que no están dispuestos a consentir que el apego al poder de unos cuantos destroce la dignidad de todos.





El mensaje institucional, europeista y alejado del caos y la ruina, que la derecha quiere verter para estigmatizar a las fuerzas de izquierda y nacionalistas, quedó perfectamente conjurado por el candidato Sánchez que dejó bien claro que otra forma de dibujar este país es posible. La conciencia social, el país plural, el diálogo y el entendimiento, las mujeres, la violencia de género o los dependientes. Hablaba el candidato para Europa. Hubo un momento en el que Rajoy comenzó su despedida.
Probablemente el PNV había cumplido su promesa de hacerle saber el primero que darían el bai a la moción de censura. Esteban lo explicó por la tarde de forma perfectamente racional y haciendo un análisis político irreprochable. Lástima que tuviera que hacérselo a un bolso de señora colocado en el escaño de un presidente del Gobierno que quiso tener un último gesto de desprecio hacia el parlamento. Los nacionalistas vascos aprovecharon para darles un txalo bien dado a los partidos nacionales que dejaban la solución de sus problemas en manos de un partido que nada quiere saber de gobernar España y les reprochó que sólo saben jugar en corto. Pero lo que dijo tenía toda la lógica: la sentencia marca un antes y un después, había más mociones anunciadas para convocar elecciones si esta no salía y eso les perjudicaba y, por último, el sentir de la sociedad vasca en general y de sus votantes en particular no casa con mantener al gobierno de Rajoy.
Las cuentas de una nueva página democrática salían. Ya no cabía duda. El fantasma de la dimisión agitado por Ciudadanos fue recogido en algunos momentos por todos aquellos seguidores del PP, por sus apesebrados también, que contemplaban cualquier solución antes que resignarse a la pérdida del poder. Perder el poder. ¡Perder el poder es perder tantas cosas! ¡Hay tanta gente que ve su futuro personal desvanecerse en el instante de una votación!. ¡Hay tanto que ganar cuando se gana y tanto que perder cuando se pierde! De nuevo sólo la desesperación puede creer en tal salida. A veces creo que Rajoy y su partido nos han acostumbrado a tal nivel de trilerismo que nos han embotado. Es tan evidente que Rajoy no puede permitirse dimitir que hasta Sánchez le dio un pase de pecho con la idea para rebatir el argumento de que sólo busca llegar a Moncloa. Rajoy no dimitirá porque eso supone asumir su responsabilidad política en la corrupción y es tanto como borrar de la historia su paso de la forma más ignominiosa posible. Rajoy no dimitirá porque eso le mataría como político y no está dispuesto a que suceda y, sobre todo, Rajoy no dimitirá porque eso no arreglaría nada. Los que deseaban sobre todo no perder los comederos, no repararon en que esa trampa tendría que llevar después aparejada una sesión de investidura de otro presidente del PP y de que si existe una mayoría para la moción de censura es imposible que exista mayoría para investir a ningún candidato del PP. Rajoy será lo que se quiera pero conoce la aritmética parlamentaria y constitucional algo que el baldragas de Rivera no conoce ni de pasada. Todas sus propuestas cambiantes eran imposibles desde el punto de vista constitucional.
Ahí se vino arriba el candidato Sánchez, que no se privó de desenmascararlo. Rivera que apareció solo en el Congreso, sólo con sus encuestas, sobre las que también fue advertido, y que se quedó sólo respaldando con su voto al partido condenado y apartado por su corrupción. Ellos, los de la limpieza y la ética. Sus incoherencias y sus propuestas caprichosas e interesadas quedaron bien retratadas. Tanto que la pataleta de Rivera en su intervención alcanzó tintes deplorables. Llegó a rozar lo rastrero cuando les dijo a los nacionalistas “aprovechen para violar derechos estos meses”. El resto de la intervención se resumió en pedir esas elecciones que ansía que lleguen antes de las municipales.
Hoy los votos de los representantes de millones de españoles llevarán a la Moncloa a Pedro Sánchez y hasta en el tono de las respuestas se notó que otros vientos soplaran por las tierras, las tierras, las tierras de España. A galopar. Eso es lo que queda por delante. No va a ser fácil y todos lo saben pero, contra lo que predican, esto abre también una ventana de oportunidad para futuros gobiernos de izquierda. Nada se va a derrumbar. Hay miedos que se perderán. Hay votantes hundidos y desesperanzados que saldrán. Debería haber sucedido hace dos años pero nunca es tarde si queda claro que existe la posibilidad de hacer las cosas de otra manera.
Hoy muchos respiraremos tranquilos porque habrá quedado claro que en un país con dignidad no todo vale. Los echamos.

La foto de la esperanza. Pedro y Pablo. Ojalá que la luz os encienda por dentro y no se apague nunca, ojalá que el camino del pobre no se borre jamás de vuestra agenda, ojalá que el lamento de todos los que lloran os llene el corazón y la memoria. Ojalá que el poder no se convierta nunca en el tipex que borre la decencia y el trazo primordial del compromiso. Ojalá que este tiempo crucial haga de nuestra tierra mil senderos de vida que vayan del problema a los sembrados y a los huertos, al jardín repentino que crece por las plazas y recorre las calles del futuro, sin pedirle permiso a las autoridades competentes(¿?) Un abrazo a los dos

La moción de censura
El secretario general del PSOE Pedro Sánchez, saluda al líder de Podemos Pablo Iglesias, en el hemiciclo del Congreso. Pedro Sánchez saluda al líder de Podemos, Pablo Iglesias, tras el triunfo de la moción de censura. EFE

Sánchez desaloja a Rajoy de la Moncloa

Yolanda González | Fernando Varela -Infolibre

Sánchez ya es presidente del Gobierno. El Congreso de los Diputados decidió este viernes, por 180 votos a favor, 169 en contra y una abstención, desalojar a Mariano Rajoy de la Moncloa y situar en su lugar al líder del PSOE.

El bar como refugio


Hasta el último respiro Mariano Rajoy se define como penosa anomalía.Cobarde e incapaz. Camuflando sus miedos en desprecio irrisorio, que le pone en evidencia mucho más que humilla a sus contrarios. Cuando vio su derrota cara a cara salió a escape, y sus esbirros detrás, hasta salir a dar la cara por él, como hizo Cospedal ayer para gritar a los cuatro vientos la debacle de una desesperación sin salida. Los amos del cortijo, de repente se han dado de morros con la realidad. El cortijo solo se reduce al bar. Ocho horas de bar no están nada mal. Una entera jornada laboral escapando del verdadero trabajo, que es hacer frente con responsalbilidad a las consecuencias de lo que se ha perpetrado durante años, en plan feudal. Es el colmo de la insensatez y de la incoherencia afirmar  que se gobierna porque se tiene el apoyo de una mayoría a la que acto seguido se abandona y se desprecia al huir del Congreso para refugiarse en un restaurante mientras todos los portavoces de la ciudadanía debaten acerca del momento político difícil y complicadísimo, de cuyo deterioro en picado es el principal responsable hasta las cachas , el susodicho esperpento. Ni Rajoy podía llegar a más ni la pobre España a menos. Los votantes y militantes sanos del pp deben estar destrozados por esta cutrísima comedia bufa, que si no hubiese hecho tanto daño a tantas familias, sería para partirse de risa.

Rajoy se ha quitado por fin la máscara, o más bien la vida se la ha arrancado de cuajo, para que sus ingenuos seguidores vean lo que hay. Un pobre hombre enredado en un ego miserable del que no se puede liberar. Un corrupto indeseable que durante años ha estado engañándose a sí mismo con una paranoia megalómana digna de Freud , engañando a media España al principio y a un mitad de cuarto de España en la actualidad. Seguramente en su vida privada sea un buen amigo, un buen padre y un buen hijo, pero en su vida pública es escoria. Por sus frutos los conoceréis mucho más que por sus palabras y sermones por brillantes que sean. Y ojalá este penoso episodio se convierta en una lección práctica para el resto de gestores políticos, de ésos para los que, al modo rajoyano, están convencidos de que cualquier medio degradante y puerco es válido y justificable si produce el fin deseado. De ese mal muy pocos responsables políticos podrían tirar la primera piedra. En especial los demagogos de cualquier tendencia. Como ejemplo González, Aznar y derivados,y actualmente Mariano Rajoy, Albert Rivera y su manada, Artur Mas, Pujol y tantos clones de todos ellos para los que el bien común es una chirigota de carnaval, no en lo que dicen, sino en lo que han hecho y siguen haciendo. Nada que ver con la actitud del diálogo, de la escucha y la humildad de los sabios. Ayer, Aitor Esteban, JoanTardá, los protavoces del PdCat y de Bildu y Compromís, fueron una muestra de la riqueza de la pluralidad y la decencia. Un contraste total con los dicursos vacíos unilaterales y cerriles que solo conducen al enfrentamiento. Ayer se produjo un schokc porcontraste entre la verborrea del poder y la sencillez del servir. O España aprende a escuchar y a dialogar sin combatir, o a España como entidad territorial y política le queda telefdairio y medio. La izquierda más responsable, o sea IU, Compromís, Equo, Podemos y una parte importante del Psoe, las bases, lo llevan diciendo desde hace mucho tiempo.  Y ahora está claro que ha llegado la hora de que esos deseos se hagan realidad.

Hemos entrado, por un empujón irremediable de la historia, en una nueva era política. Si algunos aun no están a la altura de la situación, tienen miedo a romper esquemas que ya son un lastre y una soga al cuello, deberán adaptarse, aprender o dimitir para dedicarse a sus asuntos, y dejar que el presente regenerado pueda diseñar ese futuro que las viejas glorias son incapaces de poner en marcha porque están agotadas, muertas, zombis, petrificadas en el  perenne horror vacui de sus inercias letales para la democracia, los DDHH y el verdadero estado de Derecho que en España es el convidado de piedra. Ejemplo: quince años de prisión  para la mujer de Bárcenas se sacan a subasta y sus delitos se diluyen en misericordia a base de miles de euros. Pero si sólo disientes del sistema político y decides decirlo en público desde un Parlamento, no hay piedad. Y si delinques y no tienes dinero para sobornar a la justicia, te pudres en la cárcel. Eso no es justicia, sino transacción interesada y terriblemente desigual mientras el dinero lo compre todo y la política le sirva de chambelán y ayuda de cámara.  Y el producto interior bruto sea un cacique que no distingue el Parlamento del bar de la esquina.

Y lo que son las cosas, de repente he recordado la similitud entre este episodio definitivo y los versos del Apocalipsis con motivo de la caída del mundo viejo y corrupto:

"¡Cayó, cayó la gran Babilonia! 
Se ha convertido en morada de demonios,
en guarida de todo espíritu impuro,
en guarida de todo pájaro inmundo y repugnante;
porque el vino de su corrupción
lo han bebido todas las naciones,
los reyes de la tierra se acostaron con ella
y los comerciantes se hicieron ricos
con su lujo desaforado.

Pueblo mío, sal de ella
para no hacerte cómplice de sus delitos
ni víctima de sus plagas;
porque sus delitos ha llegado hasta el cielo
y el cielo ha visto sus crímenes.
Ella solía decirse:
"Sentada estoy como una reina,
viuda no soy y duelo nunca veré";
por eso el mismo día le llegan todas sus plagas.

¡Ay  de la gran Babilonia,
la ciudad poderosa!
¡Qué haya bastado una hora 
para que llegue su caída!

¡Ay de la gran ciudad
donde se hicieron ricos todos los armadores
por lo elevado de sus precios!
¡Qué haya bastado una hora para asolarla!

Así, de golpe,
precipitarán a Babilonia y desaparecerá
porque sus comerciantes
eran los magnates de la tierra
y con sus brujerías mentirosas embaucó
a  todas las naciones.
En ella se encontró sangre de justos
y de todos los asesinados en la tierra." 


Desde luego, hay que reconocer que ese apostol Juan era un crack y que su visión no se limitaba al fin del imperio romano, sino al fin de cada brote, a través de los tiempos, de la podredumbre de todos los poderes de un mundo que ignora a su prójimo, que destroza sin piedad y por lucro, la Naturaleza, un mundo ciego que es incapaz de asumir la justicia y la igualdad como manifestción del amor fraterno sin fronteras ni exclusiones, que llama buenismo a la compasión, a la empatía y a la ética imprescindibles para la vida, y cuya opera magna es el bien común como construtor de una nueva humanidad comunitaria y unida en la inteligencia práctica del alma colectiva. Así lo explicó al inicio del movimiento social, con su vida, Jesús de Nazaret y siglos más tarde, Karl Marx lo reexplicó con razones científicas y filosóficas, localizando la eterna Babilonioa en el uso genocida del capital cuando sólo se emplea en acumular bienes particulares a costa de empobrecer al prójimo más débil, corromperse, y reducir a la misera a los demás convirtiendo los mensajes de la espiritualidad en manos de los corrompido, en un verdadero opio del pueblo, que dopado por los poderes del engaño, se ve arrastrado por sus explotadores y manipuladores. Todos los gobiernos y políticas que se desarrollan en ese caldo de cultivo son la Babilonia del Apocalipsis y están condenadas a desaparecer de la faz de la tierra debido a la acumulación de su sobrebia mezclada con sus maldades., que son la soga en casa del ahoracado.

¿Y quienes posibilitan esa caída en picado, cuando nadie se la esperaba? Una nueva humanidad capaz de construir la nueva ciudad desde la sencillez, desde la normalidad, desde el acuerdo inter pares, en igualdad, una ciudad donde nadie es extraño, donde los muros son conciencia. En un mundo nuevo donde "el mar (como amenaza, confusión y tempestades) ya no existe y tampoco la noche, porque todo es luz". Juan dice simbólicamente que se salvarán 144.000 justos, es obviamente otro símbolo, 1+4+4=9, que es el revés del 6+6+6=18, 1+8=9; el seis, es la bestia, el hombre primitivo sin evolucionar, el nueve es el hombre evolucionado, el seis del revés. Los salvados serán todos aquellos capaces de darse la vuelta, de cambiar y convertir su naturaleza primaria y superar sus instintos hasta convertirlos en inteligencia emocional y verdadero amor fraterno, que empieza por la solidaridad y la empatía, por quitar barreras y  fronteras, por quitar obstáculos en vez de ponerlos, por hacer de la justicia un camino pedagógico de liberación en vez de un castigo y una venganza de lospoderosos contra los más desasistidos. Y en ese camino estamos, por fin.

De momento, siguiendo la simbología de hace 2000 años, en el camino contamos con la conversión  a la lucidez sabia de los humildes de un Pedro y un Pablo que reconociendo sus pasados errores se han puesto al servicio de los que más necesitan este cambio. Será casualidad, pero todo esto  da bastante que pensar.