jueves, 3 de mayo de 2018

Avaaaz nos da una estupenda noticia. Ningún paso hacia el bien común se da en vano. Aquí está la prueba. ¡Gracias a todas y a todos!


¡¡¡Acabamos de lograr una prohibición total de los pesticidas que matan a las abejas en los 28 países de la Unión Europea!!!

¡Esta lucha nos ha llevado 7 años y estoy muy, muy orgullosa de nuestro movimiento ahora mismo! Nos han citado en cientos de artículos en los últimos días y los medios han calificado a Avaaz como un “catalizador” del resultado.

Y ese resultado es GRANDIOSO. No solo se trata de un punto de inflexión a nivel mundial a la hora de salvar a las abejas - prohíbe los insecticidas más comunes del mundo, ¡forzando al sector a desarrollar un nuevo modelo de agricultura no tóxica!



Nos enfrentamos a las mayores compañías químicas del mundo y usamos todo nuestro repertorio: desde una petición de 5 millones de firmas hasta un fondo común para la ciencia -- ¡incluso llegamos a localizar a ministros en la pista de aterrizaje del aeropuerto!

Aquí va la loca historia de cómo lo logramos - echa un vistazo y llevemos esta victoria al mundo entero...

Creamos la petición más grande del mundo a favor de las abejas

-- ¡con más de 5 millones de firmas! Y la entregamos junto a Berenice, la mascota de 5 metros de alto de Avaaz que ha viajado por el mundo en momentos de toma de decisiones clave, captando la atención de los medios de comunicación en cada ocasión.



Inundamos ministerios claves con llamadas directas de sus votantes

…¡a lo largo de siete años! Y, en las últimas semanas, la presión era tan fuerte que, en Alemania y Suecia, las ministras nos respondieron públicamente en redes sociales. Y, en Chipre, el ministro le respondió directamente a Nicolas, un miembro de Avaaz.

Tomamos los mandos de la consulta pública oficial de la UE

La consulta estaba pasando desapercibida y recibiendo un número reducido de respuestas, ¡hasta que los miembros de Avaaz participaron y el contador pasó de tan solo 9 mil a 66 mil respuestas en solo cuatro días! Incluso hicimos que el sistema se colapsara un día entero y un representante de la Comisión nos escribió diciéndonos: “¡Muchísimas gracias a todos por el esfuerzo y la dedicación a este tema!”.



Financiamos estudios científicos y se los presentamos a los políticos

Para contrarrestar el peso de los numerosos estudios financiados por las compañías químicas, ¡casi 150 mil miembros de Avaaz de todo el mundo donaron más de 2,5 millones de euros (!!!) a nuestras campañas a favor de las abejas y a su investigación! Juntos apoyamos estudios independientes fundamentales llevados a cabo por importantes expertos y nos aseguramos de que actores clave los vieran antes de la votación. Finalmente, el órgano científico oficial de la UE, la EFSA, salió en apoyo de la prohibición.

Dave Goulson, profesor de Biología de la Universidad de Sussex, afirmó: "La votación del viernes fue una fantástica victoria para la ciencia y para el medio ambiente; los miembros de Avaaz deberían estar orgullosos del papel que han jugado en su consecución".

Llevamos a los políticos las voces de agricultores favorables a la prohibición

Uno de los argumentos clave para retrasar el voto era que los agricultores no tenían alternativa a estas sustancias y que estaban en contra de su prohibición. Así que el equipo de Avaaz reunió a agricultores orgánicos y convencionales a favor de la prohibición en una carta abierta que rechazaba esa idea y la publicamos por toda la UE -- desde La Libre en Bélgica hasta el Dagens Nyheter en Suecia. ¡Se sumó incluso el sindicato de agricultores más grande de Italia!

Alison Waugh, agricultora de Escocia, dijo: "El futuro de mi carrera depende de la supervivencia de este sector y, en última instancia, de la supervivencia de las abejas y los insectos. ¡Lo que han hecho es estupendo!".



Trabajamos codo con codo con la Comisión Europea

Mantener la ambición de los políticos era clave para lograr esta prohibición. Así que, incluso cuando surgieron rumores de que la industria azucarera estaba presionando para suavizar la prohibición, le recordamos al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, su promesa de ser "el amigo de las abejas", le entregamos la campaña directamente al gabinete de Juncker, y cubrimos de anuncios la página web de un periódico de Bruselas. Y cuando salió el voto, ¡¡el mismísimo comisario de Salud publicó un tuit celebratorio con los miembros de Avaaz!!

Los miembros de Avaaz fueron país por país presionando a favor de la prohibición

Francia

La campaña comenzó en 2011, cuando un millón de miembros de Avaaz animaron a Francia a marcar la pauta con su propia prohibición. Y seguimos apelando al liderazgo francés gobierno tras gobierno hasta que Avaaz encontró un socio en el defensor de las abejas y ministro de Medio Ambiente Nicolas Hulot, quien ha estado al frente de la lucha europea para prohibir los neonicotinoides en su último tramo.



Tras la votación del viernes, el ministro Hulot declaró: "Estas son buenas noticias para las abejas pero también para la humanidad. ¡El paradigma está cambiando y quiero rendir tributo a la potente movilización ciudadana que ha impulsado esto!".

Alemania

¡Ganar en Alemania era nuestra siguiente batalla! A lo largo de los años, los miembros de Avaaz han entregado de forma incansable nuestro llamamiento a favor de esta prohibición a tres ministros de Agricultura sucesivos. Llegados a un punto, el ministerio tuvo que disponer una dirección de correo electrónico especial porque la cantidad de mensajes era altísima. En el último empujón, hicimos una encuesta de opinión que mostraba a las ministras de Agricultura y Medio Ambiente que los votantes de sus partidos respaldaban esta prohibición, ¡y funcionó! ¡Alemania finalmente pasó a apoyar la prohibición!

Reino Unido

Durante años, el Reino Unido fue contrario a la prohibición y el anterior secretario de Medio Ambiente llegó a calificar los mensajes de los miembros de Avaaz de "ciberataque". Pero, el año pasado, después de que Avaaz y sus socios se sumaran a las campañas nacionales, ¡el Reino Unido se convirtió en defensor de las abejas! ¡Parece que ningún otro tema había generado tanta correspondencia hacia los diputados por parte de sus electores!

Cuando las tres mayores naciones europeas se sumaron, países más pequeños como Irlanda, Luxemburgo, Austria y Eslovenia se subieron al carro. Pero todavía no era suficiente…

Para lograr una mayoría cualificada necesitábamos que España e Italia se sumaran

Así que las pasadas semanas lo dimos todo para conseguirla en ambos países:
  • Hicimos encuestas de opinión que mostraban que el 87% de los españoles y el 78% de los italianos querían esta prohibición;
  • Publicamos anuncios en importantes periódicos como El Mundo e Il Sole;
  • Enviamos un aluvión de mensajes personales a los ministros en Facebook y Twitter y les entregamos las opiniones de agricultores y científicos;
  • Y hablamos con políticos y funcionarios día tras día, hasta la misma mañana del voto. De hecho, fue un miembro del equipo de Avaaz el que le dijo a un miembro del gabinete de la ministra en Madrid que España había votado que sí -- ¡estábamos tan encima del tema que le dimos la noticia sobre el voto de su propio gobierno!
Juan López de Uralde, diputado español de Unidos Podemos/EQUO, afirmó: "Nada de esto habría sido posible sin la movilización de las millones de personas que presionaron a sus gobiernos hasta conseguirlo".

Pero no nos detuvimos ahí -- también entramos duro en Holanda, Grecia, Polonia y otros países más pequeños...

Holanda

Solo unas semanas antes de la votación, tres miembros de Avaaz de Holanda empezaron su propia campaña nacional para salvar a las abejas que pronto se hizo viral y que respaldaron 10 de los científicos más prominentes del país, dos antiguos ministros, ¡e incluso una princesa! Después hicimos una encuesta de opinión que mostraba que casi el 80% de los votantes holandeses respaldaban la prohibición -- y entregamos la campaña directamente a la ministra de Agricultura del país. ¡La ministra se llevó el cartel de la petición para “colgarlo en el pasillo”! Luego, dos días después de la votación, ¡Holanda salió a favor de la prohibición!



Grecia

En Grecia, enviamos nuestra petición masiva al ministro de Agricultura junto con miel orgánica hecha en su región natal, y miles de miembros le enviaron mensajes y tuits directamente. Luego, el día antes de la votación, nos aseguramos de causar sensación con una portada en el periódico pro-gubernamental más leído y llamamos a todos nuestros contactos, incluido el viceministro, para intentar hablar por teléfono con el ministro. Finalmente lo conseguimos unas horas antes del voto, justo cuando bajaba de un avión y, cuando se enteró de que la prohibición podía depender de Grecia, ¡se comprometió a apoyarla inmediatamente!

"La preocupación del público respecto al impacto en las poblaciones de abejas en Grecia y Europa ha sido demasiado fuerte y duradera como para ignorarla".
-- Vangelis Apostolou, ministro griego de Agricultura y Alimentación

"Una petición del movimiento global Avaaz, firmada por casi 5 millones de personas a favor de prohibir los pesticidas que matan a las abejas, fue el catalizador en el resultado de esta decisión".
-- Efsyn, periódico national griego

Solo unos minutos antes del voto, sabíamos que teníamos a 13 países en el bote pero aún no estábamos seguros de que ganaríamos. Cuando oímos que casi todos los países en nuestro punto de mira habían votado a favor, los miembros de Avaaz acudieron en tropel a Bruselas para celebrarlo.



Ha sido un esfuerzo masivo de años lograr esta victoria. Socios como la Red de Acción en Plaguicidas, Greenpeace, Amigos de la Tierra y SumOfUs han hecho muchas campañas junto a nuestra comunidad, y hemos trabajado codo con codo con increíbles científicos, apicultores y políticos y funcionarios defensores de las abejas.

Hoy lo celebramos juntos. Esta prohibición supone un primer paso sustancial desde una agricultura intensiva basada en pesticidas a un ilusionante nuevo modelo agroecológico, donde la producción de alimentos tenga lugar en armonía con la naturaleza, no contra ella.

Pero ahora no podemos descuidarnos -- debemos llevar esta victoria a EE.UU. y Canadá, que considerarán prohibiciones similares este año. Además, tenemos que permanecer vigilantes en Europa -- ¡Bayer y Syngenta han presentado un peligroso recurso legal en el Tribunal Europeo de Justicia! Debemos seguir luchando en todo el mundo si queremos evitar que nuestras tierras se desertifiquen y que nuestra valiosa biodiversidad desaparezca.

Pero nuestro movimiento se creó para este tipo de batallas… Y esta increíble campaña demuestra que, si somos suficientes los que alcemos juntos la voz, y si somos inteligentes, podemos hacer que nuestros gobiernos protejan el bien común. Así que: ¡gracias, gracias, gracias, y atención a la siguiente llamada a la acción para nuestra próxima batalla!

Con cariño y alegría,

Alice, Antonia, Emma, Ricken, Lisa, Iain, Nell, Pascal, Nick, Camille, Francesco, Daniel, Rene, Luis, Oscar, Spyro, Julie, Marie, Olivia, Joseph, Nick, Mia y todo el equipo de Avaaz

La noticia de las abejas y el rol de Avaaz han sido mencionados en cientos de artículos. Aquí va una pequeña selección:

La UE prohíbe el uso en espacios abiertos de tres insecticidas peligrosos para las abejas (La Vanguardia)
http://www.lavanguardia.com/natural/20180427/443056167756/la-ue-prohibe-uso-en-exteriores-tres-insecticidas-peligrosos-para-abejas.html

Europa prohibirá pesticidas dañinos para las abejas (El Periódico)
https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20180427/europa-prohibira-pesticidas-daninos-para-las-abejas-6788019

Tres pesticidas perjudiciales para las abejas quedarán prohibidos en la Unión Europea (France 24)
http://www.france24.com/es/20180427-tres-pesticidas-abejas-prohibidos-union-europea

La UE prohíbe tres insecticidas considerados peligrosos para las abejas (El Mundo)
http://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2018/04/27/5ae2e73c46163f5a208b45ea.html

De Mujeres y Hombres. No de corrales con hembras y machos de granja.


 Acabo de colgar aquí mismo dos artículos consecutivos de imprescindible lectura cuyas autoras son  Yayo Herrero y Elisa Beni. En ambos testimonios se hace patente la denuncia del idéntico estado de miedo y agresividad por  parte  del machirulismo más zafio, rupestre y corrupto del género masculino, en el que por fortuna no todo del monte es orégano. Esa reacción virulenta ante la vacuna social contra el patriarcado opresor que venimos padeciendo desde la noche de los tiempos, tanto las mujeres como los hombres que no se resignan a seguir en las cavernas paleolíticas en pleno siglo XXI, sobre todo, en lo que respecta al desarrollo de una conciencia colectiva digna de una verdadera humanidad. Y a años luz de cualquier concepto y conducta humillantes y degradadas tanto para las víctimas como para los verdugos, que en una civilización de verdad no deben tener cabida ni lugar.
Tanto Elisa como Yayo, nos relatan sus experiencias con la manada machista. Elisa en las redes, ya que su campo de acción es el periodismo y Yayo desde el activismo social, desde el empeño ecologista comprometido con la sociedad y la economía, que es una de las bases fundamentales del cambio político, social y sobre todo de conciencia, tanto  planetaria como individual. 
El hecho de que las actividades de ambas compañeras despierte la agresividad y el juego sucio de la manada mediática, con sus coces y rebuznos testosterónicos, es signo de que el camino andado va en buena dirección y de que las denuncias y propuestas que la una y la otra trabajan y exponen no caen en saco roto ni son tracas del momento que como se encienden se apagan en un plisplás. Mujeres como ellas, como Lidia Falcón, Manuela Carmena, Mónica Oltra, Ada Colau, Teresa Rodríguez, Sol Sánchez, Irene Montero, Anna Gabriel, Lorena Ruiz-Huertas y tantísimas más, son el signo del cambio de era, y no de sólo de siglo ni de ciclo electoral. 

¿Cuándo irrumpe una nueva era en la evolución  humana? Cuando se produce un cambio global de miras, de perspectiva, de dirección, que reacciona a situaciones insostenibles que solo abocan al exterminio de la especie humana y  en el momento actual, de toda especie viva que aun ose respirar, alimentarse y moverse libremente por la biosfera. Por eso hay tan pocas eras en lo que llevamos padecido hasta ahora. Arcaica, Primaria, Secundaria, Terciaria y Cuaternaria o  período machicénico que ahora agoniza con lamentables y estruendosos berridos, pataletas y terroríficas maniobras desastrosas hasta para su propia supervivencia. 
Es seguro que con las mutaciones cometidas  y perpetradas por los incontables agentes machicénicos hemos llegado al fin del Cuaternario y casi al agotamiento del Planeta como consecuencia de tanto agente foro-dolmen fashion y despendolado, inventores de la guerra constante, de la ambición exterminadora, de la rapiña y el saqueo en todos los planos imaginables desde el más rudimentario al más sofisticado, y del abuso en general como forma de vida, manufacturado y repartido en incontables formatos 'pedagógicos' e idelógicos que han venido modelando conductas, estados de ánimo, culturas, pensamiento, políticas, economías, religiones y sistemas de gestión variadísimos pero con el mismo finiquito en general.
Tiene toda la lógica que si el abuso se ha hecho sistémico durante miles de años, o sea, como mínimo un lustro de milenios, ahora todo el invento falsamente humano sea un almacén de residuos destroyers y putrefactos, o sea, la  escombrera del sistema solar, desde lo más elegante chachipiruli a lo más rudimentario y zarrapastroso, de lo más listo a lo más zopenco, se goza de idéntico nivel de inteligencia -puro eufemismo- aplicada y de resultados aplastantes, que ya saltan por los aires sin que nada ni nadie los pueda camuflar.

Como siempre, ¿quiénes salen al quite práctico y resolutivo cuando todo se   desmadra en una casa y amenaza con irse al garete? Pues las madres. Las hijas. Las hermanas. La suegras y las cuñadas, tan en las antípodas del cuñadismo macho. Las amigas y compañeras. No las hembras del corral, ni las burras de carga, ni las putas, ni las guarras, ni las zorras, ni las tontas, ni la maripuris, ni las marujonas, ni las trepas ni las corruptas, que sólo son inventos del machirulado y de su imaginación de hacha de sílex y fuego a indiscreción. Las mujeres sin adjetivos esperpénticos  salvan los muebles de la decencia aterrizada mientras arde el contencioso inútil del macherío dominante pero cada vez menos convincente hasta el punto de devenir monstruosidad antibiótica. Incompatible con la vida. Por eso, seguramente, en su agonía fatal  se ensaña con ellas en plan feminicida. Las mujeres engendran y gestan la vida. Qué simbólico matarlas y luego suicidarse...como hacen tantos machos enloquecidos y tantas veces sin saber por qué cuando les preguntan en las comisarías y juzgados por el móvil de su crimen.

Y esa eclosión salvadora del desguace es lo que tiene al machirulado en un sin vivir, experimentando una inseguridad y un desconcierto totales. Y cuanto más machos de corral y manada se sienten, mayor grado de  alarma experimentan. Ellas, sin guerras frías ni calientes, pero con la capacidad organizativa y práctica de la misma vida, capaz de darse y repartirse hasta biológicamente sin hacerse las heroinas ni las mandamases, -roles, que por cierto, son más propios del machismo que de la inteligencia- están demostrando que sí, que hay soluciones hasta para lo imposible, que desde el alma puesta a punto en la vida por la inteligencia emocional, el mundo se puede mover y auto-organizar por sectores plurales de mutuo apoyo sin necesidad de bombas ni de rifles, ni de mafias,  ni de mercadillos de la inmundicia, donde un #"yo sí te creo, hermana"# tiene mucho más poder de despertar y poner en marcha que el miedo y la represión de origen atávico, ditactorial y machista.

El machismo siempre es dictadura aunque se vista de Prada, como el mismísimo diablo, pero si se le quita el poder especulativo del dinero, se queda en el chasis. Su 'derrota' -que en el fondo es el triunfo de lo mejor que tiene y no conoce-, consiste en que se ajusten entre sí,  por medio de nuestra voluntad,  el corazón sabio y el cerebro empático. Pensar, comprender y crear con el corazón y actuar organizando y construyendo con el cerebro. Madres. Mujeres. Mundo nuevo.
Francesco d'Assissi, otro adelantado a su tiempo, en el siglo XII-XIII, ya se lo decía a sus compañeros de vida pobre voluntaria en dinero, pero rica y espléndida en todo lo importante de verdad: todos tenemos que aprender a amarnos unos a otros con amor de madre. El machismo fósil en ese terreno es totalmente analfabeto, por eso  el mundo no sobrevivirá en sus manos sin esta alfabetización de urgencia.

Las mujeres lo sabemos desde siempre. Los machos "profesionales" no lo  entienden ni lo entenderán mientras sigan siendo machos y no alcancen el nivel evolutivo de Hombre, que es igual que el de Mujer, que juntos y armonizados, descubriendo otros aspectos más sutiles y liberadores de la sexualidad  y las emociones que se van convirtiendo en sentimientos e ideas más amplias y sanas,  construyen un mundo andrógino, cuyos primeros pasos elementales  y necesarios los está dando el movimiento LGTBI, partiendo de la experiencia hétero y homosexual, transexual o bisexual, como cambio de parámetros psicoemocionales, y que es sólo un atisbo de lo que irá naciendo paso a paso mientras crecemos sin violencia, sin juicios ni condenas, superando las dependencias y apegos ansiosos que impiden ser libres de verdad, sino con empatía, compasión y amor universal capaz de cambios que el dinero ni la avidez ni la mentira, la simulación, la arrogancia, la hipocresía ni el afán por el poder porporcionarán jamás.
Podremos vivir armonizados con nuestra inteligencia colectiva e individual combinada con una nueva experiencia del espíritu que se irá descubriendo en la misma praxis de lo que vamos experimentando, aprendiendo y compartiendo, y desde ahí nuestra especie irá pasando página y llegará a comprender qué es aquello de lo que nos hablaban el taoísmo, el budismo, el zen, los evangelios, las culturas más sanas y lúcidas de la antigüedad, la mística de los cristianos y de los sufis.

Todo es lo mismo, todo está en nuestro interior, como una fuente subterránea que la luz va haciendo visible. Y a la vez, todo está en todo lo que vemos y vivimos, sólo nos falta parar la máquina del pensamiento autómata que nos piensa y no nos deja comprender ni disfrutar lo pensado, ni aprender a mirar para ver, como sucede con esos cuadros puntillistas, que en apariencia son un amasijo informe de líneas, puntos y colores, pero cuando los miramos sin la presión intencional  de descubrir las formas sino disfrutando de lo que sencillamente se ve,  éstas se revelan por sí mismas con una naturalidad clarísma y absoluta y en el caos aparece un paisaje, un retrato o un bodegón. Todo fluye y cuando lo torcemos impidiendo el curso inteligente de la vida, todo se emboza y desvirtúa.
En ese fluir contemplativo está el por qué de los mensajes solidarios de las monjas de clausura en el caso de La Manada. Quienes alcanzan un nivel lúcido por medio de la contemplación  - que para nada es exclusiva de los conventos, sino la mejor salsa en el menú de cada día, a  disposición de quien la quiera probar- , comprenden el todo sin barreras desde la inteligencia del amor infinito, sin prejuicios ni tópicos.

¿Que las redes son el refugio de los violadores de todo? Acabar con su poder agresivo es perfactamente posible si las mujeres que somos, como mínimo, la mitad del aforo mundial, dejan de participar en el enjuague consumista de las emociones manipuladoras, de los sopapos morbosos y de repente los machicyborgs se quedan solos echando pulsos con sus banderas y sus hormonas. Hablándose al espejo como Narciso y sin más eco que su ego hipertrofiado al otro lado del hilo. Mientras al mismo tiempo se pone en marcha una red social de iniciativa femenina con unas reglas consensuadas de participación basadas en la igualdad y el respeto mutuo, donde sólo puedan acceder hombres que demuestren en sus mensajes que valen la alegría de la inteligencia y no la pena de la mediocridad borreguil y estúpida, llena de prejuicios y tópicos sin digerir, violentos y bestias, con sus tics heredados, aprendidos por imitación en la berrea del instinto. Sería una gran lección y una empresa de éxito global asegurado. Tal vez es lo que Lisa Simpson habría pensado y propuesto si no fuese un dibujo diseñado por una mano y una inercia macheras.

Chicas del mundo: ánimo. No estamos solas ni queriendo. Somos millones. Y esta es nuestra Era.


Por mí y por todas mis compañeras: el ataque a la economía social y solidaria

Yayo Herrero
3-5-2018- eldiario.es

En las últimas semanas se está produciendo un importante ataque desde dos grandes medios de comunicación, El Mundo y El País, a las empresas de la Economía Social y Solidaria que trabajan con el Ayuntamiento de Madrid, así como a varios concejales, asesores y quizá de fondo a la alcaldesa. Se inventan una "trama" y sueltan nombres de personas que trabajan en la economía social o trabajaron en ella y hoy lo hacen en el Ayuntamiento. Las personas nombradas no tienen capacidad de contratación de servicios, pero se insinúa que la tienen y que usan su poder para crear una red clientelar.
No es una novedad. Desde 2015, el intento de descrédito mediático ha sido una constante. De forma recurrente, los nombres de personas y empresas de la economía social se han utilizado como arma arrojadiza contra el gobierno de Ahora Madrid.


Sin embargo, quizás porque se acercan unas nuevas elecciones, este último ataque es más intenso y, llamadme malpensada, parece estar coordinado entre varios medios de comunicación y algunos partidos políticos. Intuyo que, después de unas semanas de sacar todo tipo de información confusa e insidiosa, se terminará produciendo alguna querella infundada del PP, Ciudadanos o ambos, contra Ahora Madrid, que, como en otros casos acabará desestimada o archivada pero que generará ruido de cara a la contienda electoral. La economía social y solidaria y el cooperativismo es el terreno de combate que han elegido para poner en marcha esta estrategia.
En este marco de acoso a las cooperativas, el pasado lunes 30 de abril, se lanzaba una noticia que me afectaba a mí directamente. La escribía un periodista de El País, Luca Constantini, entregado desde hace meses a la causa de mezclar palabras, hechos y nombres en artículos venenosos de escaso rigor y calidad.
Ese lunes pude experimentar el dolor, el agobio y la rabia que da que alguien te difame en un medio de difusión masivo, y exponga una imagen distorsionada de ti ante miles de personas que no te conocen y a las que no puedes llegar para aclarar. Es curioso, pero no estuve tranquila hasta que pude comunicarme con mis hermanos y hermanas, que no son activistas, y solo se me saltaron las lágrimas cuando me expresaron su apoyo y confianza incondicional. Imagino que también se sentirán así Fernando Sabín, compañero imprescindible que, en una serie de piezas aún más delirantes que las que hablan de mí, está sufriendo un acoso tremendo por parte de periodistas de El Mundo; o Toño Hernández, el compañero de activismo y de vida más generoso.
Siento la necesidad de explicar cuáles son las falsedades y las medias verdades con las que Costantini construyó la noticia, que siguen la misma lógica del resto de noticias de este periodista contra Tangente y muy similares a las que El Mundo está usando con otras personas y empresas de la economía social. Siento la obligación de hacerlo ante muchas personas que me conocen y a las que no tengo el derecho de exigir actos de fe ni confianza ciega.
En mi caso, la noticia dice que he sido impulsora y fundadora de la candidatura de Ahora Madrid y además participante de una empresa cooperativa. A partir de esas dos afirmaciones, y sin realizar ningún tipo de acusación concreta, se insinúan todo tipo de uso de influencias y poderes que consiguieron que Carmena haya terminado "dando" 300.000 euros a mi "firma" (mismo término que usa El Mundo para dirigirse a las empresas de economía social). La entradilla del artículo afirma textualmente que "la cooperativa fundada por Yayo Herrero, activista de IU y Ganemos, pertenece a un grupo que ha obtenido ya 1.000.000 de euros del Ayuntamiento de Madrid".
Me gustaría aclarar algunos aspectos respecto a la información publicada.
Uno. Una cooperativa no es la "firma" de nadie. Es una empresa en la que las personas socias-trabajadoras son dueñas y, por tanto, quienes deciden democráticamente sobre todos los aspectos: una trabajadora, un voto.
Yo, efectivamente, fui una de las socias fundadoras de Garúa S. Coop. Mad. hace más de 10 años. En enero de 2012 decidí aceptar una oferta de trabajo externa y dejé de ser socia-trabajadora. Es decir, desde hace casi seis años y medio –salí de Garúa más de tres años antes de las elecciones de 2015- no formo parte de la empresa, y, por no ser trabajadora, no participo ni tengo voto sobre sus proyectos y actividad.
Dos. Tangente es un grupo cooperativo que aglutina a varias empresas –14 en total– de la economía social y que engloba el trabajo de unos 130 profesionales. Se conformó como grupo a finales de 2013, después de que yo hubiese dejado de trabajar en Garúa; por tanto, nunca he tenido la oportunidad de participar ni trabajar en él. Desconozco cuáles son los concursos a los que legítimamente se presenta y los que gana.
Tres. No soy activista ni de IU, ni de Ganemos, ni de ninguna de las organizaciones que construyeron la candidatura de Ahora Madrid. Se lo dejé claro al periodista por correo electrónico el día antes de que sacara la noticia. Me consta que recibió el correo porque recoge fragmentos del mismo en su artículo, pero prefirió mantener la mentira en su titular, supongo que para poder sostener su rocambolesca teoría.
Cuatro. Tampoco fui, como se insinúa, fundadora de Ahora Madrid; no impulsé la creación de la confluencia, no participé en la organización de la campaña electoral de Ahora Madrid. Es cierto que recibí propuestas, e incluso algo de presión, para incluirme en las listas de la candidatura, pero quienes me conocen saben que hasta el momento he optado por no participar en iniciativas que tengan como objetivo presentarse a elecciones. Tampoco he aceptado propuestas que supusiesen trabajar de forma remunerada en la política institucional ni como liberada en movimientos sociales, aunque me parece legítimo y necesario que otras personas lo hagan.
Asistí durante la campaña a un encuentro de Manuela Carmena con las entidades de la economía social madrileña, similar a los que se mantienen con candidatos de otros partidos, en la que le informamos de lo que éramos y le trasladamos nuestras expectativas.
Acudí como ciudadana a los actos de campaña que me interesaban y reivindico mi derecho a hacerlo sin tener que dar explicaciones ni disculparme ante nadie por ello.
Cinco. El artículo de Luca Costantini dice que, aunque yo le he dicho por escrito que no tengo ni he querido tener vinculación orgánica ni económica con el Ayuntamiento, "Herrero sí colaboró con el Consistorio en la auditoría ciudadana de la deuda, por la que se pagaron 500.000 euros en informes y contratos donde participaron miembros de Fuhem, otro colectivo dirigido por Herrero".
Este es un asunto sobre el que el mismo periodista trató de ensuciar en otros artículos previos. Lo explico de nuevo. Varias personas fuimos invitadas a participar en el consejo de la auditoría de la deuda. La realización de esta auditoría era una de las promesas centrales del programa con el que Ahora Madrid concurrió a las elecciones. El consejo asesor está integrado por personas expertas en los diferentes ámbitos que se pretendían auditar y la participación en este consejo es voluntaria y gratuita. Mi aportación se centra en proporcionar criterios para la evaluación de políticas públicas en materia medioambiental, cosa en la que, faltando a la modestia, he de decir que tengo conocimientos más que suficientes y contrastados.
Las personas que estamos en el consejo asesor no participamos en la decisión de a qué empresas o personas se adjudican esos trabajos técnicos. En cualquier caso, el colmo de la cutrez periodística es decir que en esos informes y contratos adjudicados participaron miembros de Fuhem. Una compañera, que además de trabajar en Fuhem colabora con una universidad, se postuló, en nombre de ésta última, como candidata para coordinar el trabajo de la auditoría. Su candidatura no ganó la licitación, pero la noticia sugiere lo contrario.
Además, y como aclaración, Fuhem – el periodista escribió mal el nombre en el artículo– no es un colectivo, sino que es una fundación de reconocido prestigio en el conjunto del Estado y en especial en Madrid, con casi 60 años de historia. Lo que sí es cierto es que tengo el orgullo de ser su directora desde enero de 2012, aunque siempre he observado con escrúpulo la distancia entre mi actividad política y mi trabajo profesional.
Vamos, que ni trabajo en Garúa, ni formo parte de Tangente, ni soy activista de IU o Ganemos. No he formado, ni formo parte del proyecto de Ahora Madrid. No hay personas de Fuhem que hayan trabajado en la auditoría de la deuda. No cobro por ser parte del consejo asesor, ni participo en la asignación de esos trabajos. Costantini sabía todo esto porque yo se lo explicité, pero en su artículo insinúa lo contrario.

Señalar a la economía social

Pienso mucho lo que cuesta llevar las prácticas feministas a la política. No se está consiguiendo ni en la organización de los tiempos, ni en las formas, ni en la capacidad de debatir, ni de buscar acuerdos. Creo que algunos medios, con ataques infundados como estos, tienen una parte importante de culpa y se convierten en importantes aliados del patriarcado más rancio.
He de decir que la calidad del artículo de Luca Costantini me parece pésima y, aunque soy crítica desde hace años con la línea editorial de El País, me parece tremendo que un diario de esa tirada no tenga controles de calidad que impidan que personas como esta arrastren el nivel y prestigio de su periódico hasta extremos tan bajos.
Pero no quiero reivindicar solo mi nombre o mi honestidad. No quiero ponerme de perfil ante lo que es el propósito de fondo de esta campaña de El País y El Mundo que trata de meter miedo, hacer pensar que todos somos iguales y señalar a la Economía Social y Solidaria y a quienes trabajan en ella como un atajo de advenedizos que ocupan un lugar que no les corresponde.
Defiendo que cualquier persona puede intentar ocupar con honestidad el lugar en el que desee estar. La gente tiene derecho a participar en la política institucional independientemente de dónde haya trabajado en el pasado y a ser tratada en los medios con el debido respeto y rigor. La institución tiene que vigilar la honestidad de las actuaciones, velar por la correcta gestión de lo público y actuar con firmeza ante cualquier irregularidad. Es precisamente la impunidad la que iguala a honestos y a corruptos.
Quiero decir, también, que Garúa es una excelente empresa, integrada por profesionales enormemente cualificados. Es el lugar donde, sin duda, volveré a trabajar. Es la empresa en la que es posible hacer tareas con sentido, criar hijos e hijas a la vez que se trabaja, desarrollar proyectos propios.
No me sorprende que mis excompañeras hayan obtenido tres contratos en diferentes concejalías en torno al diseño de un "proceso participativo", la implementación de un "plan de consumo sostenible" y "actividades formativas para la introducción de la alimentación ecológica". En esos tres aspectos, Garúa es una referencia. Me alegra mucho que el Ayuntamiento, a partir de los procedimientos administrativos que tiene establecidos, les haya seleccionado.
El proyecto de 292.000 euros al que hace referencia el titular de El País está adjudicado a una UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por otra entidad (que lleva el 95% del trabajo y la facturación) y Garúa (que lleva el 5% restante). Es curioso que solo aparezca el nombre de Garúa. Quizás sea porque era la única forma de poder construir "el notición". Y esa ausencia resulta aún más relevante por el hecho de que la otra entidad es la que lleva prestando ese servicio desde 2004, cuando ni siquiera era soñado el 15M y gobernaba el PP.

El objetivo: generar miedo

Cuando los artículos hablan de "dar a dedo", se pretende equiparar y confundir millonarias dádivas mediante sobres y comisiones ilegales con la adjudicación de trabajos concretos y verificables que, según los propios datos de El País, y teniendo en cuenta que en Tangente trabajan 130 personas, han supuesto una retribución bruta de unos 2.500 euros por trabajadora y año. Es obvio que el "pelotazo" descubierto por el sagaz periodista suena ridículo y que para las empresas de Tangente, el Ayuntamiento de Madrid es un cliente más.
El propósito de esta ofensiva mediática es triple. Por un lado, hacer pensar que da lo mismo quién esté en las instituciones. Hagamos creer que todo es lo mismo. Fabriquemos supuestas "tramas corruptas" que salpiquen a concejales, asesoras y a sus espacios de procedencia.
En segundo lugar, se persigue asestar un golpe a una forma alternativa de concebir la economía y las empresas. Se ensucian los nombres de muchas personas y de entidades empresariales que llevan años construyendo modelos económicos alternativos que tienen como prioridad la autoorganización, el bienestar, el mantenimiento y crecimiento del empleo, a la vez que se producen servicios socialmente necesarios que no destruyen la naturaleza y resuelven necesidades humanas.
Y el tercer objetivo es generar miedo. Miedo a defender y llevar a cabo los programas; miedo a ocupar espacios legítimos, miedo a emplear otros lenguajes y otras prácticas... Después de casi tres años de acoso mediático en el Ayuntamiento es ya hora de no tener miedo. Han sido muchos meses de querer pasar inadvertidos ante ofensivas que no van a cesar hasta que desaparezcas o dejes de ser lo que eres.
Canto en un coro de mujeres y nuestra directora utiliza las mejores metáforas para explicarnos cómo tenemos que interpretar un tema. A veces, cuando no estamos seguras, no llegamos a las notas más altas, desafinamos o el sonido no sale limpio. En esos momentos nos dice "chicas, están cantando con miedo y así la canción no expresa nada. Canten sin miedo, canten como si la voz les saliera de los ovarios". Y oye, la voz termina saliendo, y juntas somos capaces de conquistar las notas más altas.
Por eso, hoy quiero sacar mi voz también de los ovarios, porque no quiero tener miedo.
Voy a seguir defendiendo que la economía social y solidaria es una opción necesaria para revertir un modelo económico que echa a las personas de sus casas para luego especular con ellas; que le corta la luz a la gente cuando no puede pagar; que hace expedientes de regulación de empleo, a veces incluso teniendo beneficios; que recorta en servicios públicos; que pretende encerrar a la mujeres en casa para que se ocupen de sostener la reproducción cotidiana; que genera masas de personas desempleadas, las culpa y estigmatiza por no tener empleo; que destruye bienes finitos y desregula los ciclos naturales de los que dependemos.
Quiero reivindicar el derecho de las personas a trabajar, a construir empresas y a ser activistas o participar en la institución si así lo desean. No hay que esconder que muchas nos organizamos para transformar un modelo que le declara la guerra a la vida. Lo hacemos consciente y orgullosamente.
He intentado tener siempre un buen nivel de diálogo en todas las organizaciones políticas a las que he podido acceder o me han prestado atención, con el fin, confieso, de tratar de influir en la transversalización de las cuestiones ecológicas y feministas en sus programas y acciones y proponer alianzas y confluencias. Pienso seguir haciéndolo.
He hablado, como dice Costantini, de economía social en ámbitos de "IU, Ganemos e incluso de Podemos". Sí, lo he hecho y también en ámbitos del PSOE, del PNV o de la CUP. He hablado de economía ecosocial invitada por ayuntamientos de todos los colores políticos, también del PP, en universidades de todo el Estado, en centros sociales ocupados, en parroquias, conventos, asociaciones de budistas, en cursos para jueces y juezas, en formaciones para sindicalistas de todo el espectro… En todos los lugares en los que he tenido la oportunidad de hacerlo.
Lo voy a seguir haciendo, aún más si puedo, y además, trabajaré en las empresas de economía social que quiera y nos presentaremos a todos los concursos públicos que podamos, porque el espacio de la economía es también nuestro espacio y tenemos derecho a estar en él.
Seguiré firmando los manifiestos que me parezcan oportunos y apoyando todas aquellas causas que crea debo apoyar. No creo que se llegue a más gente ocultando las ideas en las que una cree. Lo transversal es saber explicarlas y estar dispuesta a debatirlas con cualquiera, con respeto y poniendo el cuerpo cuando haga falta.

No todos somos iguales

Tener posición política clara es un derecho perfectamente compatible con poner en marcha empresas y pretender vivir del trabajo en ellas. La clave es hacerlo con honestidad y transparencia, ahí están los portales del ayuntamiento en los que se detallan los contratos adjudicados. También son accesibles las cuentas de las empresas de la economía social, que no sólo miden sus resultados en términos monetarios, sino que también hacen balances sociales que incluyen la calidad del empleo y de los servicios prestados, la sostenibilidad o la igualdad de género.
No todas somos iguales. Ni las empresas son iguales, ni las organizaciones empresariales, ni las personas que gobiernan, ni las que están en la judicatura, ni tampoco los periodistas. En algunas de mis charlas, durante el coloquio la gente más fatalista suele plantear que cuando las economías alternativas cojan fuerza, el sistema iría a saco a por ellas. Puede que estemos llegando a ese momento y, de ser así, habrá que disputar esa hegemonía económica.
A mí me sirve de inspiración el movimiento feminista que ha pasado activamente a reclamarlo y exigirlo todo. Ante la violencia estructural o mediática estamos obligadas a dar un paso adelante, no dejar estas agresiones sin respuesta y defendernos colectivamente.


A los monstruos no mirar

Elisa Beni Follow @@elisabeni

Hace mucho tiempo que sabemos que Los Simpson son el Nostradamus de nuestra época. Casi todas las historias han sido contadas, casi todo ha sido avanzado en la serie. Como modernos Julio Verne nos ofrecen soluciones para todo tipo de problemas fruto de un futuro que ya intuían. Lo que sucede en Internet con las mujeres y, precisando más, lo que está sucediendo estos días como reacción a las protestas y a las voces que se han alzando para clamar por el respeto a nuestra libertad sexual y por el fin de las estructuras que nos convierten en víctimas o sospechosas, ha terminado por recordarme a un capítulo en el que la feminista Lisa nos daba una solución que ya se me antoja insuficiente. En él, la pequeña amarilla interpretaba junto con Paul Anka la canción: "A los monstruos no mirar". Los monstruos.
En la noche del martes al miércoles, sendos hilos en las webs Forocoches y Burbuja.info publicaron datos personales de la víctima de 'la manada'. Su nombre, sus dos apellidos, alguna foto y su perfil de Linkedin. Se trataba de una venganza por denunciar, por acusar, por pedir Justicia. No es la primera vez que lo hacen. Lo llaman CSI y consiste en poner a miles de foreros a buscar pequeños datos y detalles que, cruzados, les permiten llegar a la identidad. No lo han inventado ellos. No son precisamente listos. Lo han copiado de otros foros igual de nauseabundos. "Esta bien que tengamos esto para presionarlas y que dejen en paz a los jueces. Ahora depende de ellas y de cuanto les importa la chabala (sic) que ya te digo que nada pero bueno".
No es la primera vez ni será la última. Hay lugares en los que denigrar a las mujeres es un ejercicio que les resulta tan habitual como hurgarse la nariz o rascarse los huevos. Casi puedo imaginarlos. Por no mencionar a otras compañeras y otras mujeres, a las que no he pedido permiso para difundir tales insultos, a mí misma me han dedicado hermosos hilos en los que, tras mostrarse contrarios a mis palabras o escritos, se despachaban con lindezas tipo "tiene pinta de que le mola el anal hardcore de un pepero machista mientras le mete con el palo de la fregona ostias en las costillas al grito de viva españa zorra". He elegido uno suave para no amargarles el desayuno.
Ni tampoco son lugares aislados. Las reacciones vividas en Twitter tras el éxito de la etiqueta #Cuéntalo han demostrado también la rabia, la ira y la bajeza con la que se responde a la libre expresión de las ideas, pensamientos y reivindicaciones de las mujeres. El ambiente es irrespirable y, en sí, es también una agresión permanente a las mujeres que queda prácticamente impune y que tiene efectos sobre muchas que prefieren silenciarse a recibir tal cúmulo de agresiones verbales como reciben las que osan.
La utilización de mecanismos legales es muy complicada ciertamente pues obliga a interponer acciones individuales, una a una, en las que debe levantarse la identidad. En el caso de las mujeres públicas -y lo pongo adrede así para que algún badulaque haga el chiste fácil propiciado por lo atávico de nuestra lengua-, no tendríamos lugar en el día para perseguir e intervenir sobre una fosa séptica de tal magnitud. Ahí es dónde viene al caso el sabio consejo de Lisa Simpson sobre no mirar a los monstruos porque si no los miras, dejan de crecer y se autodestruyen; y porque si no los miras, ningún daño pueden causarte. Lo cierto es que esta tónica está siendo adoptada por cada vez más mujeres. Yo, personalmente, tengo puestos todos los filtros que Twitter ofrece para no ver las notificaciones indeseadas. A cambio, es seguro que me pierdo comentarios jugosos o que dejo de contestar a personas de bien que quieren intercambiar ideas conmigo. A los monstruos no mirar.
No es suficiente. No vale. Amnistía Internacional ha hecho público un estudio titulado "Toxic Twitter- A Toxic place for women" en el que ha condensado un decálogo de lo que las mujeres quieren que Twitter sepa de una vez sobre los abusos en Internet. Que a Dorsey, su presidente, se le llene la boca diciendo que su compañía hace un llamamiento "a apoyar a las mujeres de todo el mundo para conseguir que se escuchen sus voces" no es de ningún modo suficiente porque Twitter es ya también un lugar peligroso para las mujeres.
En este informe, se comprueba cómo los abusos que se practican en las redes y foros en Internet contra las mujeres están teniendo graves consecuencias para nuestra libertad de expresión. En primer lugar, porque muchas están autocensurando lo que publican para evitar agresiones o ataques. En el caso de las mujeres que tenemos voz en los medios, los ataques suelen producirse inmediatamente después de haber escrito artículos de opinión o de haber sostenido posturas contundentes. Demasiado contundentes para una chica. Es preocupante también el mensaje que pueden estar recibiendo las más jóvenes cuando ven que mujeres poderosas, políticas y líderes de opinión son impunemente atacadas. Eso, recoge el estudio, puede ser disuasorio a la hora de optar por tener ese tipo de lugar público.
Twitter ha manifestado estar haciendo un esfuerzo, pero lo cierto es que no parece interpretar de manera coherente las denuncias que las mujeres realizan. Lo dice Amnistía Internacional y lo he comprobado yo misma. Es muy difícil que se actúe contra cuentas que insultan gravemente de forma sistemática o que realizan críticas abusivas contra, por ejemplo, aspectos físicos por haber emitido una opinión.
En realidad nada tendría porque ser así. La libertad de expresión ha existido en nuestras sociedades mucho antes de que unos tipos crearan un modelo de negocio que les ha hecho multimillonarios, que ellos diseñaron, y que responde a sus intereses y no probablemente a los de los usuarios. Lo de no estar no me vale. Son ellos los que tienen que estar como hasta ahora han estado todas las empresas y medios de comunicación que en el mundo han sido: con responsabilidad.
Las mujeres no vamos a parar y los hombres que quieren acompañarnos en la lucha creo que tampoco. Esto no tiene marcha atrás. Puede que podamos no mirar a los monstruos, pero exigimos que tampoco sean alimentados ni cobijados por empresas que viven de nuestra propia presencia en sus sistemas.
Un día de estos, querido Twitter, puede que te hagamos una huelga. Desengáñate, sin personalidades conocidas, tu interés es bastante relativo. Sin gente que aporte contenidos, te quedas exhausto. Sin mujeres y sin hombres decentes, te conviertes en un lodazal que nadie soportaría. Es hora de exigir a las empresas y a las personas que se están forrando con estas tropelías que asuman su responsabilidad porque las redes también deben ser un lugar seguro para las mujeres.
"Si Twitter valora a las mujeres, si valora nuestra seguridad, debe desarrollar mecanismos que realmente nos protejan", dice el informe. Ellos y todos los demás.
Queremos que la red sea un lugar seguro para todas y tenemos la fuerza para conseguirlo. No vamos a parar.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Exactamente, la confesión delirante de un personaje de novela negra, pero, por desgracia, real y actualizada como la vida misma

El presidente en funciones de Madrid: "Haber sido leal a una persona no te inhabilita para un nuevo proyecto"

eldiario.es





El presidente en funciones de la Comunidad de Madrid se deja querer para seguir al frente de la Comunidad: "Estaré donde mi partido decida como he hecho siempre"
Ángel Garrido no da pistas sobre el futuro del Gobierno de Madrid y defiende la bicefalia en el PP: "Debemos usar todos los recursos que tenemos"
"En el PP nunca ha habido proyectos personalistas sino proyectos colectivos, que son los que merecen la pena", apunta el presidente en funciones




Garrido recuerda a los diputados del PP en la Asamblea "la importancia" que tienen tras este "golpe fuerte"
Ángel Garrido, durante el discurso de este Dos de Mayo.


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Es cada día más evidente que la especialidad médica de psiquiatría va a tener que crear  un nuevo departamento clínico e incluso una sub-epecialidad en la carrera, que se dedique a la políticoterapia. O sea, al tratamiento de aquellos pacientes que han enfermado al entrar en contacto con el mundo infecto de una política que en realidad no lo es, como los estimulantes peligrosos no son medicamentos, tal que los excitantes o anabolizantes, que en muchos casos acaban por enfermar  y alterar a sus consumidores.
 



Hay que afinar mucho para no dejarse arrastrar por la publicidad y sus mensajes. Hasta Freud estaba seguro de que la cocaína sería la sustancia terapéutica  más importante en el futuro de la humanidad, y acertó, sólo que al revés,  y aún se quedó corto en vista de lo que llevamos a cuestas en el siglo XX y lo que va del XXI. 




Lo que Freud veía como una sustancia milagrosa así, al primer golpe , resulta que no sólo destroza las neuronas y el resto del organismo, es que además crea adicción, una dependencia fatal, unas dobles vidas insostenibles y hasta un grave problema de integración familiar, laboral y social cuando los cerebros que deberían pensar en los demás antes que en sus dosis a quemarropa ya imprescinidibles, comienzan a ver chiribitas y a alucinar por varios tubos a la vez. 
Pobre Freud y pobre clientela intertemporal. Está claro que los grandes científicos pueden meter la pata hasta al séptimo chakra.
 




También se considera un noble arte el de la política y en esas, todo el monte parece orégano y todo acto público de grupo de intereses embaucadores, en pro de cualquier ocurrencia, por zafia y vil que  sea, se acaba clasificando como 'político', lo mismo que a cualquier mindundi de corte y confección ad hoc, se le endosa el mismo atributo e incluso se le invita a subir al púlpito para dar homilías ejemplarizantes, sin tener en cuenta que los efectos de la  política mal entendida y mal gestionada, igual que la cocaína en su narcosis de la razón, produce monstruos. En ese diagnóstico Goya se adelantó un siglo y pico a Freud, y solo a base de observar, soportar y pintar las jetas de la clientela.





Pues sí, querida gente sufridora de entuertos y malas prácticas "profesionales" de la política que no es política sino un tocomocho de aquí te des-espero, legalizado y empaquetado por las instituciones, que, a este paso de la oca trastocada, ya no saben ni lo que son; ahí hemos llegado a base de inventar, propagar y tragar mentiras de camuflaje a toneladas, que han dado en llamar cínica y eufemísticamente postverdad
Y eso es lo que ayer en la Fiesta de un  Dos de Mayo retrechero y chulapón intentó colocarnos el siguiente testaferro de la imaginería peperiforme. Ángel Garrido. Una pomposa denominación onomástica de origen. Y seguramente muy poco arroz para tan poco pollo,  -con demasiado aceite  para un ajo de untamiento tan peculiar y volandero- teniendo en cuenta el estado del gallinero gerifalte, con la gallina mayor y más clueca de todas  a punto de ser transmutada en consomé y servida en la vajilla tan original del Cheff Presidente  Mpunto y lo sabéis.

¿De qué puede hablar un fiel servidor del cotarro cutre-putrefacto cuando sus amos se despampanan en su propio despeñadero lodalicio? Pues de fidelidad a cascoporro y al vacío. A ver si no. Con un discurso que no diga nada, que no deje ni rastro de contenido, inocuo y ex aequo per omnibus, porque cualquier contenido sería una traición a la causa de sus entretelas. Si alaba a la choriza y salva a la mentirosa va a ser lo mismo que viceversa. Pero si la denunciase y se avergonzase del merder, en un acto rupturista de decencia, se estaría haciendo el hara-kiri delante de su partido y de la prensa, claro, porque para el resto de españoles (incluidos cada vez más ppepperos asqueados de tanta basura irrebatible, pero aferrada con uñas y dientes a los contenedores de basura) la cosa ya no puede ir a peor. El pp lleva años siendo el campeón imbatible e impune de la mierda urbi et orbe. Y cuanto peor para ellos/as, mejor para nosotras/os. El gran gurú de la nopolítica, de la nodecencia y del oxímoron destarifado, ya explicó con sus trabalenguas habituales, lo que significa para él y sus mesnadas eso que llama política porque no se le ocurre ningún otro concepto que lo defina con propiedad registrada que es lo suyo. Y ahí lo deja, para que las noexplicaciones las vayan dando por fascículos los pocos estómagos agradecidos y neuronas patinantes que  van quedando sin usar en esa manada interminable del partido popular. Que además disfunciona en modo plaga.

Si de verdad el presidente en funciones está diciendo lo que piensa y siente cuando afirma textualmente y tan pancho, sin una pizca de malestar ni titubeo, ni escrúpulo, ni ligero temblor en la voz, ni corte natural ante una realidad repugnante a la que representa, que "En el PP nunca ha habido proyectos personalistas sino proyectos colectivos, que son los que merecen la pena", y no se refiere al complot  para saquear el estado de común acuerdo y vista gorda colectiva, entonces no tiene arreglo, es un cínico como todos sus colegas de enjuague. Pero si además está convencido realmente de que lo suyo es lo normal, la enfermedad está en marcha y puede que el síndrome de la politicopatiosis gravis haya alcanzado un nivel  ya casi irreversible. Como le sucede al alcohólico o al drogata convencido y en sus trece, de que lo suyo no es una adicción como les pasa a los otros, y de que lo deja en cuanto le apetezca y no tenga algo mejor que hacer que trasegar, esnifar, empastillarse  o fumarse hasta el césped del parque. O creer que la cleptomanía no es robar por compulsión sino por error al confundir el carrito del super con el bolso, el bolsillo, el portafrolios o la secretaría de una universidad. Lo peor de un vicio, de una corrupción sistémica, de un delito  o de una enfermedad es empeñarse en que no lo es. Y justificarlo y defenderlo como un derecho a respetar y no a corregir, encauzar y sanar. Y que dé mucha más indignación y vergüenza el hecho de que se descubra el mal, que el hecho de perpetralo constantemente en plena impunidad.

Sí, desgraciadamente y según podemos comprobar casi a adiario, la politicopatía es una eppidemia muy ppeligrosa que no da síntomas hasta que el afectado/a revienta y lo ppone todo pperdido. Y entonces, querido pico de oro Rajoy, de nada sirve llamar a las kelys para que limpien las porquerías del reventón antes de que te resbales y la toña sea el amén. Ni rezar a San Benitiño ni al Apóstol. Aunque quisieran hacer el milagro de un cambio en el pp, no pueden, para ello el pp tendría que desearlo y cooperar. Arrepentirse, pedir perdón, poner remedio  y cerrar el capítulo de un gobierno patético y vergonzante por cualquier flanco que se mire. Y obviamente, no es el caso. Carece de conciencia moral para reconocer sus terribles errores con fatales consecuencias. 
Hay muchas formas de matar y tal vez la bombas y los tiros no sean más letales  que los recortes a enfermos que se mueren, la crueldad en las fronteras de  Ceuta y Melilla con cadáveres de por medio, que las muertes por frío provocado por hiberdrolas, endesas, fenosas y estados irresponsables incapces de frenar la bulimia de los explotadores, o el suicidio por desesperación ante los deshaucios, o  la muerte de cientos de inocentes a manos de asesinos cercanos que la ley y el orden pepeperos no saben administrar si no es a base de dar  hostias donde no toca, sin que ese gobierno de sociópatas sea capaz de conmoverse, y sólo sepa montar el espectáculo de una compasión de tele-show. ¿Arrepentirse de qué? Ellos nunca se equivocan, el señorito de Gracita Morales sigue siendo el amo del cortijo hereditario, como el ducado de Franco con que el rey de ayer premió los servicios prestados por el patriarca del Pardo. Que se arrepientan ellos, que nosotros ni de coña, sólo faltaría eso...se dicen cargadítos de razones que la decencia no entiende.
¿Cómo es posible que ETA lo haga y el pp no, verdad? Con lo que les mola ir de confesionarios, penitencias y procesiones...

Tales crueldades y contradicciones sólo son producto de una torpeza fanática, chuleta, cegata y cacique de dimensiones colosales combinada  con una políticopatía  de adictos a la droga del poder, el dinero y el miedo a no ser cualquier día la imagen proyectada en  los medios si el globo del paripé se les desinfla y  acaba por hundir al fantoche de turno en su miseria, mostrando todas sus vergüenzas, que han ido aumentando exponencialmente con tanta resistencia a lo evidente como mentiras en ristra infinita. 
Por ambas causas los peperos resistentes se tienen que ir del Gobierno, del Parlamento y del Poder Judicial. Unos por realizar el pillaje y las maldades que estamos viendo y los demás por seguirles manteniendo en la cúpula como si no pasase nada aunque la realidad sea absolutamente cierta y transparente sin dejar lugar a ninguna duda acerca de la rapiña, sus capos y sus cómplices. 
 
La plaga debe erradicarse antes de que España sea un desierto inhabitable en  todos los sentidos desgobernado sin parar por el Al Capone azulgaviota que amenaza con teñirse las mismas plumas en naranja para no perder comba en el forring office de la misma corrupción con bula bancaria
 
Ibex que te quiero Ibex, 
Ibex cuento, turbia estafa, 
el banco para robar 
y el gobierno siempre en Babia ...
 
Y que Federico el mártir de la poesía, grande y hermoso de verdad, desde la gloria bendita donde está, me perdone la paráfrasis de sus versos magistrales applicada en un asunto tan reppugnante como las inmundicias politicopátas y marrulleras, tan lejos de un poeta inmenso y, además, gradanadino como mi padre.





Sindicalismo y un despertar solidario de la sectorialidad. Un programa urgente y necesario para organizar el malestar y canalizar juntos las soluciones. Sí, hay vida después del fin del mundo neoliberal y "socialdemócrata" a la virulé, en comandita


1º de mayo. Organizar el malestar

Unai Sordo

Un país, que después de una crisis tan profunda como la vivida por España, crece desde 2014 a un ritmo del 2,8% de su PIB y no reparte ese crecimiento, es un país que va
labrando un profundo malestar social
.

Ese malestar social lo hemos visto reflejado en las calles de forma masiva en los meses que llevamos de 2018: el histórico 8 de marzo primero, y la movilización en torno a las pensiones después. Son movilizaciones que responden a motivaciones distintas y complejas, pero que a poco que se analicen con detenimiento, expresan
un descontento de amplias capas de la sociedad ante la desigualdad, la polarización social y el agravio
de quienes consideran que no se reparte el crecimiento, tras haber sufrido las embestidas de la crisis.

Es verdad que el Gobierno de Rajoy ha demostrado una importante incapacidad para prever estos movimientos
a priori
, pero no es menos cierto que
a posteriori
ha movido sus piezas mostrando
cierto margen de reacción
: por ejemplo, con la primera propuesta de subida de pensiones mínimas pactada con Ciudadanos; o el encuentro del presidente del Gobierno con un colectivo denominado
Las Kellys
(camareras de pisos que si bien no representan al colectivo –esto lo hacen las delegadas sindicales votadas por sus compañeras– encuentran un importante eco mediático y ahora institucional); o el acuerdo para aprobar los PGE con el PNV donde revaloriza las pensiones y
crioniza
 la reforma de 2013.

Es evidente que el Gobierno del PP no se va a resignar a que la ola de malestar social le pase por encima, y va a jugar sus bazas desde un ejercicio de
gatopardismo
:
cambiar algo para que nada cambie
. Tiene márgenes políticos y presupuestarios para ello, y puede encontrar en el legítimo movimiento de respuesta social una excusa para ir encarando los efectos de los problemas causados por lo que no está dispuesto a cambiar:
las reformas estructurales adoptadas en la crisis
, que son las causantes de este modelo de crecimiento sin reparto; es decir, de mayor desigualdad.
El papel del sindicalismo y de CCOO es en este momento prioritario para lograr que este malestar no se quede en rabia, sino en propuesta capaz de modificar las bases materiales que explican lo que está ocurriendo. Lo hemos dicho claro: o hay reparto o hay conflicto. Pero debemos analizar bien lo que ha sucedido, y cuáles son las teclas a tocar.
Hay más desigualdad porque se han deteriorado los sistemas de redistribución y poder durante la crisis. Las reformas laborales, de pensiones y fiscales explican por qué no suben los salarios o las pensiones, se incrementa la precariedad, o los PGE no son lo expansivos que requeriría un crecimiento inclusivo y justo.
En CCOO queremos que el Primero de Mayo suponga un punto de inflexión. Necesitamos situar una propuesta sindical unitaria que concite un amplio aval social. Pero no podemos quedarnos en las consecuencias de lo que ocurre; debemos ir a las causas, aun sabiendo que es difícil socializar la propuesta en una sociedad instalada en la simplificación emotiva de los problemas. Propuesta que, además, debe acompañarse de un proceso de movilización creciente. O hay reparto o hay conflicto.
¿Necesitamos un acuerdo sobre salarios? Evidentemente, sí. Partimos de una propuesta nítida: mejora del poder adquisitivo del conjunto y especial atención a los salarios más bajos. La caída del salario real del 20% de las personas con salarios más bajos es escandalosa en España. La propuesta sindical de un incremento del 3,1% es justa, es valiente (introducimos la variable de la productividad) y es necesaria para el país. Una mejora especial sobre los sueldos más bajos, o introducir salarios mínimos de convenio en los 1.000 euros, serían elementos muy importantes con un sesgo de edad y género fundamental. Afectaría de forma más favorable a mujeres, jóvenes y personas que perdieron su empleo en la crisis y encontraron otro mucho peor remunerado.
Medidas contra la precariedad. Las empresas en España se han acostumbrado a externalizar sus riesgos sobre la espaldas de lo que algunos denominan precariado. Dentro de la empresa, con tasas escandalosas de temporalidad (el 27% es la cifra más alta de Europa) o fuera de ella, mediante un modelo de subcontratación precarizante de actividades. Tenemos que lanzar una ofensiva que cambie estructuralmente esta realidad. Hay que cambiar las normas y los incentivos para que una empresa, cuando hay problemas, recurra exclusivamente al despido como último recurso. De la misma manera hay que impedir que la llamada descentralización productiva se utilice para tirar abajo los salarios como hoy en día ocurre. Es posible hacerlo y tendría un efecto muy beneficioso una vez más para mujeres (la segregación ocupacional las lleva a trabajar proporcionalmente más en estos ámbitos precarizados) y jóvenes (sufren la rotación laboral y la temporalidad de forma particularmente intensa).
Garantía y suficiencia de las pensiones públicas. El acuerdo del PP con el PNV supone meter en el congelador durante dos años la reforma de pensiones del año 2013. Pero los problemas de fondo siguen siendo los mismos. Con la actual regulación, la calidad de la protección de las pensiones caerá de manera drástica en las próximas décadas. Necesitamos mejorar los ingresos del sistema en el corto, medio y largo plazo. Y prever cómo se financia un sistema que ya sabemos que va a pagar más pensiones, seguramente de mayor cuantía y durante más tiempo. La decisión de si dedicamos un 15% del PIB a mantener nuestro sistema público es política; no hay ninguna maldición económica y demográfica que la predetermine.
Son medidas para recomponer un contrato social roto por las políticas de austeridad hechas en la crisis, pero que tienen un sesgo ideológico con vocación de permanencia porque parten de un determinado modelo de sociedad. Un modelo que ha modificado la distribución de renta y poder en un contexto de crisis de las legitimidades representativas clásicas, a las que el sindicalismo no es ajeno.
CCOO hace una lectura del actual momento social y político que vive el país, sabiendo que un descontento con elementos de subjetividad colectiva compleja no se explica ni se canaliza únicamente mediante el sindicato o el trabajo. Pero instamos también a que se haga una lectura en foros no sindicales de que un descontento canalizado solo de forma reactiva, sin organización democrática y estable, y sin capacidad de interlocución efectiva y útil, puede ser muy bien intencionado pero puede acabar siendo utilizado por el gatopardismo, que sabe que lo fundamental no es la respuesta en la inmediatez, sino las estructuras estables que reparten (o no) riqueza, influencia o poder. En la empresa y el centro de trabajo, en la sociedad y en la gestión del espacio público. Este Primero de Mayo, lo decimos claro: o reparto o conflicto. Y lo dejamos claro: sin acción sindical no habrá reparto ni conflicto útil.
______________ Unai Sordo es secretario general de CCOO.

Bon dia, Lula #bomdialula

martes, 1 de mayo de 2018

Querido Juan Carlos Monedero, estoy llorando al leerte. Una vez más,un gracias coral (la democracia es el mejor orfeón qu existe) con las más de 20.000 voces que esta mañana en Valencia hemos salido a la calle en femenino plural, los hombres también. Esto está cambiando de forma exponencial, sí, no cabe duda: una conciencia de madre le faltaba a este mundo y ya ha nacido adulta, ¡no hay que criarla!, qué alivio..., es ella la que nos educa paso a paso y día tras día mientras crece sin que nada se lo impida . Sí,una conciencia global con un corazón inmenso, y cómo no, bajo un cielo de colores. La cromoterapia luminosa de la igualdad hace milagros! Quizá porque es amor que piensa en todo...y en todos y todas...


Primero de mayo y un cielo de colores

Juan Carlos Monedero

 

Corría el siglo XVIII y cercaron con vallas los campos comunales y despojaron a millones de campesinos de sus tierras. Entonces, la única manera de sobrevivir fue vender la fuerza de trabajo. Nacía el proletariado como clase social. Arrancaba el capitalismo y los proletarios fueron esa mano de obra barata que permitió trabajar en las fábricas de una revolución industrial cuyo capital inicial lo pusieron, como esclavos, los indios de América y los negros de África. Eran muchos y estaban tan golpeados que empezaron a desarrollar la ayuda mutua. Los empresarios sabían que su beneficio dependía de que los trabajadores obedecieran y si en otros lugares podían esclavizarles, en Europa era más complicado. Empezaban las negociaciones, a las que cedían los empresarios cuando no les quedaba más remedio.
Desde ese evidente maltrato, los trabajadores montaron sindicatos, hicieron huelgas y convirtieron sus necesidades derechos. Juntando todas estas piezas, Marx entendió que ahí había un sujeto revolucionario porque las condiciones objetivas desembocarían en el agravamiento de las relaciones entre burgueses y proletarios, donde la victoria traería una sociedad sin desigualdades.
La sociedad se complejizó y algunas revoluciones, hechas en nombre del proletariado, triunfaron. Gracias a que existió la Unión Soviética, los trabajadores europeos disfrutaron del Estado del bienestar. Cuando los antiguos proletarios se sintieron clases medias, se olvidaron de dónde venían y volvieron a votar a sus verdugos. Apenas pasaron treinta años desde que salieron del hambre en los suburbios de Londres o Manchester y luego volvieron a votar a sus verdugos. El capitalismo de Estado de la URSS  fue incapaz de ser protagonista de la revolución tecnológica y terminó implosionando. Las cosas no mejoraron para el mundo. Comenzó el neoliberalismo y todo se tornó oscuro porque nadie veía una alternativa. Uno que trabajaba para los malos dijo que era el fin de la historia y que debíamos estar contentos.
Entonces, cuando no había donde mirar, alguien dijo que todos los órdenes sociales de la historia reciente, el liberal del siglo XIX, el socialdemócrata del siglo XX y el neoliberal del siglo XXI, así como todos los anteriores, habían funcionado porque había una esclavitud invisible que hacía posible que el mundo no se desmoronase. Lo dijo alguien -que era una mujer- y señaló que había un sujeto revolucionario llamado “mujeres” y que esa escondida esclavitud se llamaba tareas de reproducción y tarea de cuidados. Que las mujeres habían estado en todas las explotaciones que habían sufrido los hombres desde que sabemos de la historia y que, además, tenían una carga añadida y una enorme tarea callada. Y que si las mujeres dejaran de ocuparse de la reproducción y de los cuidados, ninguno de los regímenes económicos conocidos iba a funcionar.
Y cosas que parecían imposibles se hicieron posibles. En España, un Ministro de justicia quiso quitarles a las mujeres el derecho sobre su propio cuerpo y el Parlamento y el Consejo de Ministros se plegaron, pero salieron las mujeres a la calle y mandaron al Ministro al basurero de la historia. Un juez quiso hacer de una violación un episodio consentido de jolgorio y diversión y las mujeres salieron a la calle y señalaron la insania de esa sentencia y dijeron a la mujer violada: yo sí te creo, y entonces todos tuvieron que decir que la creían. Los sindicatos, el PSOE, el PP y Ciudadanos no creyeron que fuera posible una huelga el 8 de marzo, y las mujeres pelearon esa huelga y la ganaron y obligaron a los que no creían en ellas a convertirse en contorsionistas.
La opresión tiene muchas caras. De clase, de raza, de nación, de edad, de opción sexual, de actitud. Todas están rondando. Pero la opresión de género está germinando en su capacidad de crítica ante nuestros ojos. El mensaje de clase y de raza que no están transmitiendo abuelos a hijos y a nietos, está yendo, en el caso de la opresión de género, de boca en boca entre las mujeres. Pero todo con nuevos contornos. Las reivindicaciones feministas son más complejas, más fluidas, más acordes a un mundo en transición, más atentas a la necesidad de cabalgar contradicciones, que casi cualquier otra gran contradicción anterior. Si hay alguien que sabe que lo que le pasa no le pasa solamente por ser mujer, son las mujeres. Las luchas están llenas de colores. Resulta, querido Goethe, que el eterno femenino al final, era revolucionario.



Nuevas formas de esclavitud

La deshumanización que comporta la esclavización de otros seres humanos no es sólo cuestión de la degradación personal de determinados individuos, sino que es exponente de la violencia estructural del sistema económico y sociopolítico

J.R. Mora
30 de Abril de 2018-Público

¿No habrá un Espartaco del siglo XXI o, mejor, muchos “espartacos” rebelándose contra las formas de esclavitud que al día de hoy se siguen dando? ¿Lograrán las muchas “espartaquistas” que actualmente se organizan, como le gustaría decir a Rosa Luxemburgo, acabar con las actuales esclavitudes? Porque en nuestro mundo continúa habiendo millones de personas esclavizadas. Tal es una más de las graves contradicciones en las que nos movemos, pues este mismo mundo con esclavos es en el que se hace ondear la bandera de los Derechos Humanos, pretendiendo para ellos –es decir, para todos los humanos en referencia a los cuales se predican– validez universal. El desmentido que supone el hecho lacerante de las diferentes formas de esclavitud para la universalidad de los Derechos Humanos –incluso para lo que más matizadamente se presenta como su universalizabilidad– obliga a invocarlos con mayor cuidado y más humildad, no sea que de tanto apelar a ellos se nos queden en tapadera ideológica para encubrir realidades inhumanas.
La esclavización de otros seres humanos es exponente de la violencia estructural del sistema económico y sociopolítico
Porque la esclavitud es in-humana en grado sumo, esto es, negación de la humanidad de quienes se ven sometidos o sometidas a tal condición. Quienes llevan adelante las prácticas de esclavización presentan, por lo mismo, una extrema des-humanización. Pero la deshumanización que la esclavización de otros seres humanos comporta no es sólo cuestión de la degradación personal de determinados individuos, sino que es exponente de la violencia estructural del sistema económico y sociopolítico en que ese trato radicalmente injusto encuentra lugar. Cualquier forma de esclavitud es un modo de explotación máxima de unos seres humanos por otros. Toda forma de esclavitud supone la total reducción de seres humanos a medios, meros medios, para ser utilizados sin miramiento alguno: es cosificación, es mercantilización, es enajenación de la condición humana hasta no dejar resquicio alguno para el respeto a esa dignidad de la que toda mujer, todo hombre, cualquier niño o niña, es acreedor o acreedora. Si el imperativo reconocimiento de la dignidad, como señalara Kant, implica tratar a cada cual como “fin en sí”, la esclavitud se sitúa en las antípodas.
La trata de personas –para explotación sexual o para el modo de explotación que sea–, el trabajo infantil, el trabajo en condiciones infrahumanas, la vida a total expensas de la voluntad de otros –sin libertad alguna y, por tanto, en la más rotunda desigualdad–…, son las maneras en las que la esclavitud sigue reproduciéndose a estas alturas de la historia. Nada vale, no ya como justificación, sino ni siquiera como atenuante, la impertinente referencia al hecho de que en otras épocas y en muy diferentes culturas se diera la esclavitud. Tales consideraciones tampoco son de recibo como explicación acerca de las causas de por qué ciertas prácticas perduran. Las circunstancias son muy distintas.
Desde la Antigüedad hasta hoy, la lucha contra la esclavitud ha sido larga, y no ha terminado
Ciertamente, podemos recordar que hasta los griegos, con el refinamiento espiritual que les permitió inventar su democracia, tenían institucionalizada la esclavitud, el sometimiento de esos otros considerados bárbaros o tratados como vencidos sin remisión… Basta traer a colación a título de muestra las palabras del mismísimo Aristóteles al comienzo de su Política, donde aprueba sin ambages que los griegos sean “señores de los bárbaros”, asumiendo la concepción dominante en su entorno cultural de que “ser bárbaro y ser siervo es todo uno”. No entraba en el horizonte cultural de la Grecia clásica un cuestionamiento firme de una institución y unas prácticas sobre las que gravitaba en gran medida la dinámica de la polis desde sus condiciones materiales de vida. Pero fue germinando la semilla de la igualdad, de las exigencias de justicia, del imperativo de trato digno para todos. Desde la Antigüedad hasta hoy, la lucha contra la esclavitud ha sido larga, y no ha terminado.
Atendiendo a los últimos siglos, podemos constatar que esa lucha contra la esclavitud se hizo más compleja en la Modernidad, algo paradójico si se piensa que esa modernidad europea fue la de la autonomía del sujeto, la de la libertad del ciudadano, la de la progresiva democratización de la sociedad y de sus instituciones políticas. No olvidemos, sin embargo, que el reverso de la Modernidad fue el colonialismo, instaurado mediante políticas imperialistas. Fuertes contradicciones iban con ello.
La época que se inició repensando la naturaleza humana como universal y hablando de dignidad desde parámetros iusnaturalistas, fue la que generó desde el mismo Renacimiento una nueva manera de legitimar ideológicamente la esclavitud: la consiguió cultivando teórica y prácticamente el racismo, esa quiebra de la universal condición humana que se postulaba, estableciendo supuestas divisiones anti-igualitarias en  el seno de la especie, apoyándolas falsamente en consideraciones groseramente biológicas. Las nuevas formas de dominio a gran escala se apoyaron, como bien ha mostrado Foucault, en el racismo como elaboración discursiva reclamada como legitimación de una explotación que trascendía las relaciones de explotación en términos de clase. El discurso racista, reforzando el etnocentrismo europeo, sirvió para considerar a los otros no blancos, no europeos, como inferiores, menos humanos, susceptibles de un presunto legítimo dominio, cual si fueran animales o cosas. Costó siglos, y mucho sufrimiento, abolir oficialmente la esclavitud en los países en los que estuvo legalmente establecida. Si en los territorios de la Monarquía Hispánica el empeño abolicionista arrancó en el siglo XVI con figuras como Bartolomé de las Casas –su empeño por la liberación de la esclavitud para los indios no impidió frenar la “importación” de esclavos desde África–, la esclavitud perduró en dominios españoles hasta 1886, cuando definitivamente se abolió en Cuba.
Con todo, erradicar definitivamente la esclavitud, más allá de las declaraciones oficiales, sigue siendo tarea pendiente. Como ocurre con otras prácticas, también la esclavitud encontró formas de “reciclado”, bajo nuevas condiciones e incluso con el amparo de nuevas coberturas jurídicas. Por eso, el mismo Marx, a la vista del modo de producción capitalista tal como se iba estructurando en el siglo XIX, hablaba de “la esclavitud económica del proletariado”, por más que el obrero se supusiera libre bajo la ficción legal de un contrato de trabajo entre partes formalmente simétricas –¿y no se va abriendo paso una silenciada esclavitud de nuevo cuño a manos del desespero del desempleo, de la precariedad laboral, de salarios de miseria, de contratos leoninos?–.
Continúa dándose la negación de la humanidad de hombres y mujeres a los que se roba su dignidad a la vez que se les destruye su vida
La historia sigue con las formas de esclavitud que depara el siglo XXI en las condiciones de un mercado global en cuyos intersticios sociales, en los márgenes de la deslocalización empresarial, en los espacios ensangrentados de los escenarios bélicos, en el comercio clandestino de seres humanos..., continúa dándose la negación de la humanidad de hombres y mujeres a los que se roba su dignidad a la vez que se les destruye su vida –hasta la muerte, si es el caso–. Lo nuevo en medio de tan inhumano panorama es la invisibilización que se extiende sobre el mismo, la cual afecta a refugiados y migrantes expuestos en su vulnerabilidad, cuando no pierden la vida en naufragios o en imposibles travesías, a caer en las manos desaprensivas de quienes no ven en ellos más que carne de pingües beneficios económicos en la más cruda ilegalidad. Quienes son esclavizados quedan en esa zona trágicamente equívoca a donde los Estados no quieren llevar la ley, en donde los organismos internacionales no pueden hacer valer los Derechos Humanos. Es el territorio de un capitalismo salvaje ante el que se lava las manos el poder político, sabiendo cómo se sacrifican humanos en los altares de los ídolos económicos. Quienes quedan sometidos a nuevas formas de esclavitud son sus primeras víctimas propiciatorias.
Con sus “nudas vidas” –sus vidas al desnudo– quienes son esclavizados, y en muchos casos bordeando las leyes o retorciendo la legalidad pretendiendo guardar las apariencias de lo que es delictivo, son arrojados extramuros del Estado de derecho y fuera de las estructuras democráticas. El filósofo Giorgio Agamben subraya esa realidad de nuestro tiempo con marcados y bien puestos acentos. Las nuevas formas de esclavitud tienen el terreno abonado en esas zonas en las que cualquier individuo pasa a ser considerado “homo sacer”, del que se predica su carácter sagrado atribuible en teoría a su dignidad, pero que a la vez se aparta al territorio fuera de toda ley donde es sacrificado.
Quienes se hallan en situaciones de esclavitud padecen el más terrible “estado de excepción”. Si en la capacidad para decretar el estado de excepción ponía Carl Schmitt el elemento en verdad identificador del poder soberano, es de suyo la violenta reducción al más injusto estado de excepción lo que muestra el reverso de la soberanía que ejercen las instancias de efectivo poder que en nuestro mundo pueden hacerlo. Para los esclavizados se verifica en grado extremo la constatación de Benjamin acerca de cómo “la tradición de los oprimidos nos enseña que la regla es el ‘estado de excepción’ en el que vivimos”. Su clamor, el silenciado clamor de ellos y ellas, es interpelación ineludible que exige esa justicia sin la cual las democracias de este mundo no van más allá de la cobertura indecente de un modo de vida excluyente que conforma la realidad de un sistema de dominio en el que la exigencia de dignidad se ve aplastada por lo inhumano de las esclavitudes actuales: crímenes de lesa humanidad.
¿Qué cabe esperar? O más esclavitud o solidaria tarea emancipadora pretendiendo liberación. Para decantar tal alternativa por el lado de la humanización contraria a la deshumanización máxima que la esclavitud supone, la cuestión estriba en retomar lo que Ernst Bloch planteaba como el necesario enhebrar el hilo rojo de tantos éxodos habidos en la historia tras metas de liberación; en definitiva para que la Tierra que habitamos esté más cerca de ser, como relata un bello mito guaraní, la “tierra sin mal” –sin ese mal del cual la esclavitud es una de sus manifestaciones en grado sumo.

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