sábado, 31 de marzo de 2018

Maestros tiene la decencia y la honestidad intelectual. Gracias, Profesor Javier de Lucas. Y existe la sospecha justificadísima de que tal vez Cifuentes no haya leído y comprendido en su vida algo más que el móvil, el Hola y el TP

¡Maldición! Cifuentes tampoco ha leído a Kant

Javier de Lucas


A estas alturas es una evidencia que elcaso Cifuentesera también un caso URJC
, y que podía extender su sombra sobre la universidad pública. Como todo el mundo sabe, tras la polémica en torno a la obtención por la señora Cifuentes de un título de máster por la URJC, ésta abrió una investigación, encomendada a la jefa de Inspección de Servicios de la URJC, Pilar Trinidad, profesora titular de Derecho Internacional. Pero la necesidad de reaccionar para evitar más sombras sobre la propia URJC y sobre las universidades públicas ha quedado acreditado por el hecho de que, por primera vez ante sucesos de este tipo, un rector (y nada menos que el presidente de la Conferencia de Rectores, el respetado historiador Roberto Fernández) hizo una declaración matizada, en la que deslizó la sugerencia de que la URJC se había precipitado en el apoyo a la posición de la señora Cifuentes.
Al poco, se produce el giro significativo: el propio rector de la URJC solicita de la CRUE un inspector externo y la respuesta afirmativa desde la CRUE es inmediata…

Mientras tanto, la principal interesada se niega a discutir públicamente las dudas que le afectan y ha lanzado el aviso de la presentación de dos querellas contra la periodista autora del reportaje en eldiario.es y contra su director,mientras alardea de su condición de víctima de campañas oscuras que serían la venganza contra su implacable voluntad de limpieza y transparencia en lo público. 
¿Transparencia? ¿Puede hablar de transparencia quien se niega a responder y a proporcionar los datos más elementales requeridos por la investigación? ¿Por qué me vendrá a la cabeza aquello de Aguirre de que era ella quien había destapado la trama Gürtel?
¿Democracia sin control, sin transparencia?
Sobre la dimensión política de este asunto se ha escrito y se escribirá aún, estoy seguro. Me limitaré a apuntar algo que sugería Máximo Pradera y que considero importante subrayar para denunciar una de las confusiones más habituales en la discusión.Una falacia argumentativa tan básica como comúnmente ignorada: la confusión entre presunción de inocencia, principio jurídico básico en el ámbito penal y administrativo, y la exigencia de respeto a la "presunción de inocencia" en política, que no sólo no es un derecho, sino es un grave error.

Como recuerda Max Pradera, pedir presunción de inocencia en política destruye el principio básico de la democracia, ejercer control continuo y no superficial. Porque la democracia se basa en la experiencia de que hay que sospechar de todo aquel que ejerce el poder y, por ello, la necesidad de someterlo a control. La democracia –lo explicó Aristóteles– no se basa en la pregunta ¿quién debe gobernar? sino en la pregunta ¿cómo se debe gobernar?, es decir, en la institucionalización de medios que permitan exigir responsabilidad a quien gobierna, lo que requiere poder controlarlo. Cuanto más, mejor.
Por eso, en política se invierte la carga de la prueba: es el político quien debe demostrar que no ha actuado mal. Y por eso la tarea de la oposición en el Parlamento, y de los otros poderes (básicamente el judicial y el cuarto poder, los medios libres), es sobre todo actividad de control.

No hay democracia sin controles, que a su vez no pueden existir sin la publicidad, sin la transparencia, conforme al principio que dejara enunciado Kant y que es referencia obligada: "Son injustas todas las acciones que se refieren al derecho de otros hombres cuyos principios no soportan ser publicados". 
En realidad, la exigencia de publicidad entronca con el leit motiv de la obra de Kant y los ilustrados, esto es, la defensa de la libertad de crítica como expresión de la razón. Es sabido que Kant insistía en la prioridad del "tribunal de la crítica" y todo el mundo (salvo la señora Cifuentes y alguno más, me temo) recuerda su dictamen recogido en la Crítica de la razón pura: "Todo ha de someterse a ella. Pero la religión y la legislación pretenden de ordinario escapar a la misma. La primera a causa de su santidad y la segunda a causa de su majestad. Sin embargo, al hacerlo, despiertan contra sí mismas sospechas justificadas y no pueden exigir un respeto sincero, respeto que la razón solo concede a lo que es capaz de resistir un examen publico y libre".Esto es lo que parece olvidar la señora Cifuentes: sólo obtendrá respeto si se somete a ese examen. Quien se hurte a él podrá quizá seguir gobernando, pero sin poder a su vez exigirnos respeto. Y aquí cabe evocar aquello del cardenal de Retz, tantas veces mal atribuido a Lichtenberg: "Cuando los que gobiernan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto". Difícilmente podrá exigir la señora Cifuentes que le respeten los madrileños si ella actúa tan desvergonzadamente.

La Universidad y el tribunal de la libre crítica 
 Recordado lo anterior, me interesa sobre todo una dimensión que la señora Cifuentes parece ignorar también y que, de ser así, evidenciaría ignorancia culpable, habida cuenta de su condición de funcionaria de la administración universitaria: si hay una comunidad que no puede existir sin máxima apertura y libertad de crítica, esa es la Universidad. Añadiré que, a mi juicio, una parte de los males de nuestras universidades resultan del estrechamiento de eso que es, que debe ser,  nuestro hábitat natural. Porque las finalidades de la Universidad –investigación, formación especializada a través de la docencia, difusión y transferencia del conocimiento– exigen la máxima publicidad, en el sentido de la mayor transparencia, de la máxima libertad de crítica.
Ante todo, porque lo mejor que tratamos de hacer en la Universidad lo hacemos para que pueda ser discutido y criticado. Ninguno de nosotros en la Universidad escribe artículos, libros, tesis de grado o doctorales para que queden enterrados y nadie los lea y discuta. Y si alguien acude al subterfugio de la protección de la privacidad es que no ha entendido dónde ni para qué está. Salvo que, obviamente, se trate de descubrimientos de tal importancia que hayan de ser protegidos hasta que quede garantizada su autoría. A mi juicio, no parece que fuera el caso, por ejemplo, de la tesis doctoral de Francisco Camps, que pretendió ser hurtada a la publicidad y que, cuando por fin se pudo conocer, no supuso (que yo sepa) ninguna revolución en los modelos electorales. Sinceramente, tampoco creo que sea el caso de ese Trabajo Fin de Máster de la señora Cifuentes, si es que aparece o cuando aparezca.
De paso, por supuesto, habrá que convenir en que este ideal que debería caracterizar a la comunidad universitaria es eso, un modelo, una idea-guía. Ergo los universitarios somos los primeros comprometidos por esa exigencia, lo que quiere decir que no cabe esconderse bajo el alegato gremial y negar que existen situaciones poco compatibles con el modelo. No: no todo funciona bien, ni todo es igual en las universidades públicas (y no les digo de las privadas). Hay que reconocer que no todos los estudiantes, los PAS, los profesores e investigadores y los equipos de gobierno, con sus rectores, están –estamos– a la altura de lo exigible y por eso la atención crítica debe ser constante para corregir y mejorar. Eso exige la máxima transparencia. Aunque conviene añadir, para quien no lo sepa, que los universitarios somos probablemente los profesionales más sometidos a evaluaciones y controles. Otra cosa es que el sistema de evaluación y control no sea, a su vez, manifiestamente mejorable. Pero habrá que decir a la opinión pública, por ejemplo, que los másteres y programas de doctorado deben pasar por la revisión de comisiones externas de evaluación y de las agencias de evaluación de las comunidades autónomas y de la estatal. Y reciben calificaciones, de las que depende no ya su prestigio, sino su supervivencia.

Si aún así se producen anomalías, como las que acabamos de conocer, es evidente que hay que trabajar más y con más transparencia en el control. Porque quizá estos comportamientos tan poco elogiables que hemos conocido sean sólo la punta del iceberg y sea mayor de lo que pensamos la presencia de malos usos derivados, por ejemplo, de ciertas puertas giratorias: me refiero a malas puertas giratorias entre la Universidad y centros de poder, los partidos políticos, las empresas, los bancos, los medios de comunicación. Insisto: malas puertas, porque el contacto y la transferencia entre la Universidad y esos ámbitos no sólo es conveniente, sino necesario. Pero bajo la máxima transparencia posible. Y hay que corregir asimismo –a mi juicio– ese riesgo de contaminación que significa la adopción prioritaria y cada vez más extendida de criterios economicistas en la Universidad. No digo que no nos importen la eficiencia ni la rentabilidad en la Universidad, pero –a mi juicio– la docencia, la investigación, la creación y difusión de conocimiento no deberían regirse sólo ni aun prioritariamente por ese rasero. Temo que la señora Cifuentes no comparta nada de lo dicho cuando, por ejemplo, emprende un modelo de regulación de las Universidades en su Comunidad como la ley que ha presentado. Los universitarios debemos reaccionar. Y llevar nuestras críticas ante el tribunal de la libre discusión por parte de todos los ciudadanos. Parece que el presidente de la CRUE se mueve en esa dirección. Yo sé que él sí ha leído a Kant.


_________________ Javier de Lucas es catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política y director del Instituto de Derechos Humanos (IDH).

En fraude de ley

Javier Pérez Royo


La  euroorden  es simultáneamente un instrumento de cooperación intra e interjudicial. Es intrajudicial porque en ella intervienen únicamente jueces. En el punto de partida está el juez emisor de la  euroorden. En el punto de llegada está el juez receptor que tiene que decidir si la acepta en los mismos términos en que ha sido emitida o no. Es también interjudicial porque el juez que está en el punto de partida es de un país distinto al del juez que está en el punto de llegada.
La finalidad de la  euroorden  es clara: se trata de dejar a los  gobiernos de los distintos países fuera de la operación. Únicamente un juez debe tomar la decisión acerca de la solicitud de otro juez para que un determinado ciudadano le sea entregado, a fin de proceder penalmente contra él.

La  euroorden  descansa en la confianza. Descansa en la presunción de que todos los jueces de los países en los que opera dicho instrumento de colaboración actúan como se espera que lo haga un juez en un Estado democrático de Derecho. Se entiende que nadie va a intentar dar gato por liebre, es decir, dar una calificación jurídica  a unos hechos distinta de la que les corresponde. Se presume, por tanto, que ningún juez va a pedir autorización para perseguir penalmente a un ciudadano por una conducta que no es constitutiva del delito por el que se le pretende procesar de acuerdo con el relato de los hechos construido por el propio juez emisor.  Dicho en pocas palabras, se presume que ningún juez va a emitir una  euroorden  en fraude de ley.
Y sin embargo, esto es, justamente, lo que ha hecho el juez Pablo Llanera al dictar la euroorden contra Carles Puigdemont y otros cuatro dirigentes nacionalistas catalanes. El juez califica como delito de rebelión conductas en las que no está presente el elemento central del tipo penal de dicho delito que es la violencia.

Para que exista un delito de rebelión es necesario que se produzca un "alzamiento violento", expresión que, en la interpretación prácticamente unánime de la doctrina, no es el resultado de yuxtaponer un adjetivo al sustantivo, sino que "alzamiento violento"  es un conjunto inescindible. El delito de rebelión es un   alzamientoviolento, en el que la violencia tiene que estar desde antes de que empiece el alzamiento, desde el momento preparatorio del mismo y  del que no desaparece durante todo su desarrollo. No se trata de que haya episodios violentos, sino de que no haya prácticamente nada más que violencia.
Y este   alzamientoviolento simplemente no ha existido. Ha habido episodios violentos de muy diferente entidad, que pueden ser o no constitutivos de delito, pero que, en ningún caso, pueden serlo del delito de rebelión. Y esto resulta meridianamente claro a partir de  la lectura de los autos sucesivos que ha dictado el juez instructor.

Afortunadamente van a ser órganos jurisdiccionales de cuatro países democráticos los que va a tener que pronunciarse. Cada uno de ellos es independiente. No es un órgano colegiado el que va a intervenir, sino cuatro órganos independientes. Pero a nadie se le oculta y menos que a nadie, a los jueces de esos cuatro países que van a tener que tomar la decisión, que la misma va más allá del caso concreto que se somete a su consideración. Lo que van a decidir es el canon europeo del delito de rebelión, es decir, qué debe entenderse por rebelión en la democracia europea del siglo XXI.

Aunque cada órgano judicial va a tomar la decisión de manera independiente, todos son conscientes de que se trata de un asunto del que está pendiente la opinión pública europea, y no solamente la europea, que espera de ellos que definan el común denominador europeo del delito de rebelión.
Y ese común denominador  no puede ser el que figura en los autos y en la  euroorden  del Juez Pablo Llarena. El fraude de ley va a quedar retratado en las decisiones de los cuatro órganos jurisdiccionales europeos de manera inequívoca e inapelable.

El abuso de confianza se acaba pagando siempre. La  euroorden  se va a volver como un boomerang contra la justicia española, que va a sufrir un descrédito evidente.

¿Dimitir, dimitir...? Ufff...¿Qué era? ... esh que ahora no caigo...Shi esho, ya le digo a Shoraya que lo bushque en el diccio de la RAE cuando she acabe la proceshión, ahora esh mejor concentrarshe en no hacer lo que hay que hacer y viceversha


España, a la deriva en materia de política de residuos – Ecologismo de emergencia








Como los plásticos que flotan en los mares a la deriva, así está a día de hoy la política de residuos en España. O mejor dicho, la falta de políticas. En los años noventa del pasado siglo la cuestión ocupó buena parte de los debates ambientales en nuestro país, ante la saturación de los vertederos y la multiplicación de proyectos de incineradoras. Pero a día de hoy parece haber desaparecido de la agenda política. Nos encontramos con un Ministerio de Medio Ambiente en el que, en general, el peso de las políticas ambientales ha caído en picado, y en concreto la de residuos se puede dar por desaparecida.

En fechas recientes hemos conocido el retraso del Real Decreto con el que se iban a prohibir las bolsas de plásticos en 2020, la única medida realmente novedosa que se había anunciado en los últimos años en materia de residuos.
Aunque las competencias de gestión de basuras están legalmente en manos de municipios y Comunidades Autónomas, lo cierto es que la política de residuos está absolutamente condicionada por los llamados “sistemas integrados de gestión”, que en realidad son empresas privadas como Ecoembes. Gran parte de la gestión de la basura se encuentra en manos de Ecoembes, que se ocupa de la gestión de envases y embalajes a través del cubo amarillo. Ecoembes recibe su financiación de las empresas, que pagan un canon en función de la cantidad de envases que ponen en el mercado. Pero, más allá de la publicidad, a la que Ecoembes dedica grandes sumas de dinero, los resultados de este sistema de recogida se han quedado estancados, y muy por debajo de los objetivos europeos.

España debe cumplir con los objetivos europeos de reciclaje fijados para 2020 para alcanzar, como mínimo, el 50% exigido por Europa. Pero ¿dónde estamos ahora? Para buscar datos fiables hay que acudir a Eurostat, ya que los datos de las empresas de gestión son confusos y tienden a un optimismo reciclador muy alejado de la realidad. Según Eurostat España se encuentra muy por debajo de la media europea en reciclaje y compostaje con unos índices del 20% y del 10% respectivamente. Estamos por tanto muy alejados de los objetivos europeos.
La situación genera mucha preocupación, ya que si no hay cambios, no vamos a llegar en ningún caso a cumplir con los objetivos europeos. A ello hay que añadir la denuncia por los múltiples incendios en plantas reciclaje que han ocurrido en España, y que está siendo investigada ya por la Fiscalía. Pero, lo más grave es que los residuos se siguen acumulando sin freno, que no hay ninguna política de prevención, ni se impulsa la reutilización mientras, como queda dicho, los datos de reciclaje están estancados. 

La situación es grave y requiere de un replanteamiento de las políticas de residuos ante el estancamiento de la situación. Pero el actual Gobierno no está por la labor de acometer los cambios necesarios en política de residuos.
*Juan López de Uralde es coportavoz federal de EQUO y diputado en Grupo Parlamentario Unidos Podemos, donde es portavoz de Cambio Climático, Energía y Medio Ambiente.

viernes, 30 de marzo de 2018

Se recuperan hospitales públicos de la garras privadas, como el de Alzira y se potencia la continuidad de la enseñanza pública en pueblos olvidados por el pastón y la amnesia de los corruptos. Esta es la "indecencia" tripartita que saca de quicio al pp valenciano y le hace inventar calumnias y alucinaciones que los idiotas con prisas y sin seso asumen como verdades...Ains!

Otro colegio rural que se libra de la amenaza de la despoblación en el interior de Castellón

EDUCACIÓN




El colegio de Portell ha estado a punto de cerrar sus puertas. EL MUNDO

El Ayuntamiento de Portell garantiza dos puestos de trabajo y un alquiler simbólico a familias que matriculen a sus hijos
Una docena de familias dispuestas a trasladarse al pueblo y dos puestos de trabajo estable disponibles han sido garantías más que suficientes para convencer a las dos familias -cuyos hijos iban a ser los únicos alumnos del colegio de Portell durante el próximo curso escolar- de mantener a los menores en el centro y salvar así el colegio de un cierre inminente.
El alcalde de Portell, Álvaro Ferrer, explica tras asistir a la reunión con el Consejo Escolar que las dos familias implicadas en la problemática de la escuela se han inclinado finalmente por matricular a sus hijos en el colegio del municipio de Els Ports durante el próximo curso. La razón: el éxito obtenido con la llamada de socorro del consistorio.
Hace apenas un par de semanas, tras conocer la intención de los padres, el ayuntamiento lanzó un mensaje ofreciendo un lugar de trabajo estable y un alquiler simbólico de 50 euros para aquellas familias con hijos en edad escolar que quisieran trasladarse a Portell y evitar el cierre del aulario, ya que ante la falta de alumnado las dos familias que quedaban en el mismo se planteaban matricular a los niños (dos hermanos y dos hermanas) en otro colegio de alguna localidad vecina.
Ferrer, que la semana pasada ya había recibido una docena de solicitudes de interesados y estudiaba formas de contratación a través del Servei Valencià d'Ocupació i Formació (Servef) y las subvenciones Empuju y Emcuju, ha podido confirmar también este lunes en el Consejo Escolar la decisión de una empresa local de ofrecer dos puestos de trabajo estables a los nuevos habitantes.
Los interesados ya han hablado y ahora que le toca mover ficha al municipio las acciones serán igual de rápidas que las reacciones. En este sentido, el alcalde ya ha convocado para el próximo martes 3 de abril a las familias solicitantes -en tramos de media hora que comenzarán a las 10.00 horas- para enseñarles el pueblo y la escuela. Y las prisas no son en vano ya que para el mes de mayo se han de cerrar las inscripciones en el colegio y desde el consistorio de la localidad de Els Ports el alcalde desea que en esas fechas ya haya nuevos habitantes y trabajadores asentados en el pequeño municipio de apenas 200 habitantes según el último censo de 2016.
Cabe recordar que en la provincia de Castellón hay más de una treintena de municipios con un censo menor de los dos centenares de habitantes. Como Portell, estas pequeñas localidades se enfrentan al problema de la pirámide poblacional invertida. Motivo por el cual Ferrer anima a cuantas familias jóvenes quieran trasladarse al municipio para combartir «una media de edad que debe rondar los 50».
Además de los trabajos que ha ofrecido la empresa local que se ha solidarizado con la causa del colegio, el Ayuntamiento de Portell continua interesado en atraer más familias a su localidad a través de las ayudas de Diputación para contratación de personas jóvenes, y las subvenciones de la Generalitat Valenciana enmarcadas dentro de los planes Empuju y Emcuju.

Un festín de conciencia y de inteligencia política, es decir, de humanidad lúcida. IU: universidad para la vida



Compañeras y compañeros,

Debido a su gran interés en materia de formación, os enviamos este boletín especial con enlaces a los vídeos de los múltiples actos y charlas que hemos organizado en los últimos meses, así como los vídeos completos de las mesas y plenarios de la Escuela de Verano 2017 de IU que estaban pendientes de publicar.
¡Salud y república!

Campaña "Paremos a la Derecha"

Presentación de la campaña


Con Alberto Garzón, Sol Sánchez, Cristina Fallarás, Rafa Escudero, Pepi García, Pepa Beiras, Enrique Santiago y Paquita Martín <<

Feminismo para un Nuevo País


Con Clara Alonso, Laura Casielles, Sol Sánchez, Carlota Álvarez y María Estebaranz <<

Acto por la Libertad de Expresión


Con Alberto Garzón, Cristina Fallarás, César Strawberry, Valtónyc, Cassandra Vera, Enrique Santiago, Isabel Elbal y Aquiles López <<

Acto "5 años de la #QuerellaBárcenas"


Con Sira Rego, Juan M. Ruiz, Paco Segura, Ana Méndez, Enrique Santiago, Cristina Fallarás y Juan Moreno <<

Presentación del libro "Por qué soy comunista"


Con Marga Ferré, Fernando Harto de Vera, Julio Anguita y Alberto Garzón <<

Acto 40 años de franquismo, 40 años de impunidad

La memoria como herramienta para construir futuro


Con Marga Ferré, Rafael Escudero, Esther López Barceló y Alberto Garzón <<

Cómo contar la impunidad


Con Esther López Barceló, Juan Miguel Baquero, Lucía Lijtmaer y Alejandro Torrús <<

Escuela de Verano 2017 de IU

Presentacion de la Escuela de Verano 2017 de IU


Con Marga Ferré, Marina Albiol y Giovanna Capelli <<

La izquierda en España después del 15M: un proyecto de país


Con Marga Ferré, Alberto Garzón y Pablo Iglesias <<

Las mentiras del capitalismo español


Con Ismael González, Eduardo Garzón y Yayo Herrero <<

¿Tiene sentido la UE tras el Brexit y los memorándums?


Con Marga Ferré, Marina Albiol, Miguel Urbán, Paul Gavan y Claus-Dieter König <<

Por qué Marx tenía razón


Con Marga Ferré, Carlos Sánchez Mato, Paula Velasco y Luis Ramiro <<

Acabar con el capitalismo en Europa: propuestas desde la periferia


Con Ismael González, Eddy Sánchez, Giovanna Capelli, Angelina Giannopoulou y Hugo Monteiro <<

El porqué de la elaboración colectiva con participación democrática


Con Javier Moreno y Julio Anguita <<

Laclau no se ha leído a Gramsci


Con Jaime Aja, Ana Jorge Alonso y Francisco Sierra <<

Feminismo con clase


Con Clara Alonso, Ida Legnemark y Maria Eugenia Palop <<

Lecciones que aprender de los gobiernos de progreso de América Latina


Con Fran Pérez, Enrique Santiago, Sergio Martin, Henar Moreno y Marcos Roitman <<

Alianzas por un bloque histórico. Propuestas para un Estado Plurinacional


Con Nuria Lozano, Sol Sánchez, Joan Josep Nuet, Antonio Maíllo y Yolanda Díaz <<

Propuestas de, desde, para y por la clase trabajadora


Con Sira Rego, Alberto Garzón y Unai Sordo <<
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