domingo, 29 de noviembre de 2015

Observación empírica

Resulta demoledoramente patético llegar a la adultez cronológica apolillados y retorcidos como jóvenes, pero insensatos e inmaduros como viejos. O sea, sin la frescura de la plenitud juvenil y sin la sabiduría realizada de la vejez; es terrible quedarse así, enganchados en la caricatura viejoven de ambos polos. Entre El hormiguero, Sálvame, Bertín Osborne, el Mejide, Ana Rosa Quintana y Mª Teresa Campos. El retablo de las maravillas, versión sui generis xd!
Ay, ehta ehpaña cañí...qué caña de Ehpaña! Y qué cansina, pobrecica mía.

Romance dominguero


Hubo una vez un país
que desde tiempos remotos
dicen que se llamó Siria,
cuentan que tuvo de todo
y que allí bien se vivía;
ya se fuese musulmán,
cristiano, ateo o judío,
kurdo, griego,marsellés,
catalán o veneciano,
que a nadie se le impedía
el derecho de creer
en lo que mejor cuadrase
con su esencia y su cultura.

Mas aquel lugar dichoso,
cuna de tanta hermosura
y rico en recursos propios,
no quiso tomar  partido
por ninguna floritura
de las que en el mundo cuecen
los hornos del poderío,
y como además tenía
muy peligrosos vecinos
que necesitaban tierra
para agrandar sus dominios
y nunca quiso alinearse
en bélicas comisiones
solo por hacer el juego
al ojo del petrodólar,
ni ser súbdita ferviente
del potente FMI,
ni ponerse contra nadie
solo por hacer favores
al interés de unos cuantos
que solo van a su bola
utilizando el Planeta
para llevarse los cuartos,
y al estar siempre pillada
por su simple geografía
en una trampa mortal,
acabó como enemiga
del potente frenesí
que revuelve el mundo entero
de Nueva York a París,
de Berlín a Singapur,
de Wall Street a Japón,
de Boston a Tell-Aviv
y de Alaska hasta Calcuta
llevándolo al retortero
mientras cobra la minuta
por servicio tan artero;
y así, la bella Damasco
cuna de reinos de ensueño
de cultura, ciencia y arte,
de versos y arquitecturas
cayó en desgracia global,
lo mismo que le ocurrió
a la tierra entre los ríos,
la hermosa Mesopotamia...
que sufrió una suerte igual
sin más crimen que aspirar
a querer su independencia
sin que McDonalds y Ford,
Cocacola o Hollywood,
Washington o  Cincinati
le hagan pagar un pastón
y le impongan sus costumbres
con ese imperio mandón
con que imponen por el mundo
su mísera podredumbre
vendida a precio de oro
en frascos de 'christiandiosh'.

Y desde que descubrieron
que el hasta entonces amigo
y presidente siriano
no quería partir peras
con el trust americano,
ni que Siria se metiera
en más líos y alianzas
para que el dolar pudiera
ser el rey de las finanzas,
lo convirtieron de pronto,
como a Sadam Hussein
y al ex-amigo Gadhafi,
en un pérfido tirano
capaz de cualquier maldad
al que por ordeno mando
de ese gobierno mundial
que en la sombra corta y pega
con total impunidad,
se convirtió en un proscrito
y asesino criminal.

Primero se contrataron
pandillas de mercenarios
para crear de repente
una gran revolución
que derrocara en seguida
al incordión Presidente
de aquella infeliz nación,
y en vista de que la cosa
no daba los resultados
tan rápidos y excelentes
como fueron programados,
se cambiaron los esquemas
y se emprendió una campaña
planetaria e indecente
para matar musulmanes
por todo el orbe terrestre
a manos de unos sicarios
que decían ser musulmanes
tan torpes como incoherentes,
machacando a sus hermanos
mientras dejaban muy claro
quién les estaba pagando
por tantas y tantas muertes.

Y para disimular
tan nauseabundo montaje
primero se organizó
un repentino despliegue
de refugiados sin patria
que obligase a toda Europa
a cambiar su democracia
por miedo, balas y tropas
y como Europa salió
otra vez por peteneras
con esa rara manía
de su solidaridad
presionando a los gobiernos
para que abriesen las puertas,
el eje negro del mal
atacó en el corazón
de la Europa más legal:
hizo que en París murieran
inocentes ciudadanos
en las manos de un 'islam'
asesino y desalmado
que nada tiene de Islam
ni de la misericordia y perdón
que manda Allah,
y montar un Sarajevo
que nuevamente conduzca
a otro conflicto mundial.

Según ellos sobra gente
y temen que el capital
no medre adecuadamente
si hay que atender,
por derechos,
por leyes y por decretos
de mínima humanidad,
a tanto damnificado
por un desastre global
que ha sido planificado
de un modo tan excelente
y con tanta habilidad
para liquidar de golpe
a parte del personal
que se empeña en subsistir
siendo tan mísero y pobre,
y lo mismo que una plaga
se deberá exterminar.

Siria es como un adelanto
y una amenaza latente
cada vez menos velada,
para esta Europa que insiste
en mantener como siempre,
contra vientos y mareas,
derechos y democracia,
soberanía popular,
igualdad, fraternidad
y esas extrañas rarezas
empeñadas en seguir
con monsergas superadas
por la nueva sociedad,
tan lúcida y preparada;
por eso ha atacado en Francia
como símbolo evidente
de valores que no cuadran
con los valores bancarios
que impone la nueva marcha
del rating y Lehman Brothers
consistente en engañar
con papeles sin valor
a pardillos ahorradores
o a crédulos "inversores"
que se quedan a dos velas
entrampados en el cepo
con millones de hipotecas.

Europa en la encrucijada.
Debe trascender ahora
el horizonte que ve
y comprender que el problema
no es un simple terrorismo
sino un plan para imponer
una forma de vivir
como esclavos otra vez.

Europa debe negarse
a vender de nuevo el alma
al banco de la ignominia
y al trust de la cruz gamada
que se explayó en Hiroshima
después de montar el pollo
en la Europa destrozada.
Y plantearse muy en serio
por qué es miembro de la OTAN
si ella ya aprendió en sus carnes
lo que cuesta levantarse
de un tortazo colosal.

Si se desea la paz
no se prepara la guerra
ni se basa la riqueza
en comerciar con las armas.
Si es paz lo que se construye
no se justificarán
masacres y destrucción
para conseguir la paz.

Hay que acudir desarmados
y llenos de convicción
de que la escucha es posible,
y convocar a las partes
que se desgastan y mueren
en la misma destrucción.

Y lo mismo que cayeron
en desuso y en vergüenza
en su espacio y en su día
las lacras del apartheid,
la imposición de fronteras
y el imperio descarado
en la parcela visible
de esta dura realidad,
caerán también las mentiras
con que se va revistiendo
la miseria estructural
que perdura en intereses
sin ética ni verdad,
sin justicia y sin amor.
Y a su tiempo se verá.

Para que llegue esa hora
es preciso despertar
en el momento presente
y plantar cara serena
a lo absurdo e indecente.
Y recordar que esa Siria
tan arrasada y sufriente
puede ser mañana Francia
o cualquier otro lugar
de este viejo Continente
si Europa no dice basta
a la violencia creciente
desde la paz y el talento
con mirada diferente
y recordando a Alcuino,
o al peregrino de Asís
que se plantó en Babilonia
sin armas ni protección
para hablar con el Sultán
y acabar con la cruzada.
Y hasta el Sultán lo escuchó.
Y dicen que le hizo caso
y la guerra terminó.
Al menos por el momento.

No hay atajos en la lucha
cuando se quiere ganar
usando solo las armas,
el miedo y la división
que arruinan a los "contrarios"
con los que siempre al final
deberemos conciliarnos
si queremos funcionar.
La vida es un fifty/fifty,
que es un acuerdo plural
para poder entenderse,
y cuando sólo se quiere
un solo fifty total
ya no nos cuadran las cuentas
y todo sale fatal. 
Divide y no vencerás
pues sólo habrá destrucción,
pero construye unidad
respetando lo diverso
y objetivos que procuren
superar la división
y borrar del diccionario
el término "enemistad"
y entonces, -oh, qué cambiazo-,
como brilla y nos orienta
la misma Estrella Polar,
el bien común nos dará
el esplendor del milagro
que solo será posible
si lo queremos lograr.


P.D.
Algún día se descubrirá que aquella serie "V" de los 80 era el patético adelanto julioverniano de un futuro horripilante; o quizás el diseño del plan mundial psíquico de reptilización y retrotracción evolutiva de  gran parte de la humanidad, frustrando y manipulando el desarrollo del córtex cerebral para dar predominio al cerebro límbico-reptiliano que está en un plano de necesidad básica y primitivismo, de pobreza radical, que nos hace manipulables y dependientes de los deseos inmediatos, de la ambición más zafia y de lo ilusorio, cuyo vehículo es el ego, que en principio es una sana herramienta reafirmante de la misma evolución, pero que al servicio de lo reptiliano nos impide la lucidez y el acceso a la inteligencia superior que es la clave de la evolución . 
Los reptiles mentales  han copado el poder con su brutalidad y tienen pánico al desarrollo de las facultades superiores humanas. Por eso todo son impedimentos a la libertad de pensamiento y de expresión del pensamiento; en cambio hay libertad e impunidad absoluta para cometer las aberraciones y actos más estúpidos, ridículos, vejatorios, deplorables y crueles. 
La libertad entendida de ese modo está potenciando los malos tratos, abusos y asesinatos de mujeres y niños, sin que se haga nada en serio para detener el deterioro y cambiar de rumbo. La guerra es el mejor de los negocios, lo mismo que la extorsión de la banca internacional y el comercio del dinero sin más objeto que acumularlo en papeles sin valor real, se ha convertido en empresa rentabilísima, hasta la esclavitud denigrante de la prostitución se está debatiendo como una posibilidad estupenda para ejercer la libertad sexual que es otra esclava del dinero, del lucro y la más primitiva expresión de la egopatía. 

Desde hace más de una década los juguetes, cuentos y relatos para niños, hasta los mordedores y sonajeros para bebés adoptan  agresivas y espantosas formas de saurios. Pone los pelos de punta ver a un crío de tres años aferrado a un monstruo con la boca abierta, dientes desgarradores y ojos inyectados en sangre, y abrazarlo como a un tierno peluche para calmar su llanto ... o para dormir. Los apólogos y relatos de tradición narrativa y pedagógica, que mostraban varios planos de enseñanza al escucharlos, se han aniquilado, banalizado y acursilado, gracias a  la factoría Disney, que a base de entontecer con bobadas el desarrollo infantil, se ha hecho de oro. Pasaron el protagonismo humano al mundo animal, se han ido apartando los sentimientos para dejar todo en el dominio instintivo e histérico-emocional, de  lo imposible, pero engañoso aparentemente fácil si se puede comprar -¿quién no conoce a alguien que se dedica con toda devoción en exclusiva a sus  mascotas porque las puede dominar, pero  rechaza el trato próximo con los demás humanos?-. Los ideales dan risa. Sólo hay que ver la repugnante saga de Srek para comprobarlo. No hay como liquidar la utopía para que el hombre regrese al agujero primitivo de sus miedos y su violencia cavernaria. 

El rescate de lo humano pasa por mejorar, avanzar y abandonar la animalidad primaria que nos posibilita la llegada y la permanencia a este plano de la existencia: un cuerpo y una materia necesarios para permanecer aquí, que hay que cuidar, honrar y agradecer, dándoles el mejor y más digno de los usos que es, precisamente, crear y aumentar el bien común con nuestro equilibrio y con nuestro aprendizaje; con el desarrollo de nuestra alma, individual y colectiva. Aprendiendo las lecciones del Universo expresas en la vida. Desarrollando capacidades intelectuales, emocionales, éticas y justas. Bellas y creativas. Armónicas, para reciclar la desarmonía y el caos, en vez de potenciar su auge y destrozar el cerebro y el sistema nervioso humanos, bloqueando la evolución. Y trascender lo irracional, lo básico, lo elemental sin eliminar su energía, pero modelando su materia y potenciando el conjunto. Y así descubrir el sentido y el porqué de nuestra existencia, que explica y define en la práctica (con la sabiduría aplicada por la inteligencia a la conducta), nuestra esencia. No hay otro camino para ser felices y encontrar el tesoro del que antes hablaban los cuentos con sus alegorías adaptadas a cada momento del desarrollo de la comprensión. Como es la metáfora hecha vida, de la piedra filosofal de los alquimistas, de El Valle de Shangrilá o el dracma de la mujer barriendo su casa o del campesino que excavando descubre un cofre lleno de riquezas y vende todo lo que tiene para adquirir aquel terreno, como cuenta un relato alegórico del evangelio. La realidad tiene tanta profundidad que es preciso el relato simbólico, literario y poético,  también con la imagen y el sonido (así podría hacerse en el cine si su industria no estuviese también en las garras del Jurasic Park, igual que la tecnología del mundo on line) para mostrar y sugerir algunos planos y hacerlos más accesibles a la percepción que es la base del conocimiento.

¿Cómo llegar a la paz del mundo si se ha convertido éste en una madriguera de reptiles insaciables que se han hecho los amos de todo y pasan por humanos solamente en la forma externa, de la que la mayoría de relaciones interpersonales no pasan, porque no hay adónde llegar más lejos en ese ámbito? Seguramente, comprendiendo lo que ocurre y pasando página individual y colectivamente, sí será posible el cambio. 
Ánimo, que no son tantos como parece, aunque lo intenten hacer creer metiendo miedo y creando situaciones dramáticas y corrompiendo voluntades constantemente, incapaces de fluir, de facilitar, de beneficiar a otros sin llevarse una comisión por ello, del tipo que sea.
Lo que las religiones nos predicaron como "salvación" es, precisamente, la salida de ese estado patológico de esclavos y cegatos (Platón ya lo describió divinamente en sus "Diálogos"). La clave es la luz del espíritu humano cuando se abre al conocimiento y al amor incondicional sin pedir nada a cambio.
Pero los reptiles se apoderaron del mensaje y le dieron la vuelta con el ansia de conquista, de prosélitos y de poder. Siguiendo la dinámica de los imperios reptilianos e infiltrándose en el tejido social de cada logro colectivo usando el  ingenio de sus cómplices que acaban siendo sus víctimas y mantenedores. Por eso fastidian y enmarañan aquello que promete ser bueno para todos e igualar a los seres humanos con justicia, eliminando castas y poderes de unos sobre otros.
 Hé aquí un ejemplo evidente y recientísimo de comportamiento reptiliano:
¿Quién nos iba a decir que Ahora Madrid, ya con aires de casta, se negaría a cambiar los nombres de las calles dedicadas a los torturadores del régimen franquista, sólo porque la idea ha sido propuesta por otro grupo municipal, alegando que dicho grupo lo  hace para sacar más votos en las elecciones? ¿Acaso poner zancadillas a las cosas justas, las haga quien las haga, es más honesto que lograr el objetivo común sabiendo que serán el pp y C's los que se beneficiarán electoralmente de esa negativa, con toda lógica? ¿Cómo no va a ser infeliz Carmena en ese plan? Pobrecilla. Eso es un ejemplo de comportamiento reptiliano manipulador. Torpe y tan cortoplacista y miope que fastidia a la larga todo lo que toca. Como Podemos. Que ha tenido en su mano el cambio y con su visión reptiliana y mediocre le está regalando en bandeja a los de siempre esa  ocasión, destrozando los ideales progresistas y adjudicándose a sí mismo la única validez posible al descalificar a toda la izquierda. Podemos no puede cambiar nada porque pertenece a la misma tribu sauria. Depende completamente y sin dudas, del ego reptiliano.
Todo se queda circunscrito a reptilandia cuando no hay un despertar y unas miras más altas que el rasero de la propia miseria moral tomado como único referente. Por muchos cascabeles adjuntos que les coloquen  a las culebras y serpientes en las litas electorales, no dejarán de ir arrastrándose por su propia condición  que ni siquiera ven. En el colmo de la estupidez,al condenar  a los demás al hundimiento del mismo proyecto con diversa sigla, uno mismo se acaba hundiendo y se ahoga  en lo más bajo. Fracasando estrepitosamente y quedando a la altura del betún.  Dalle stelle en Bruselas alle stalle de Madrid. El cuento de La Lechera. A veces hay que meditar los cuentos de siempre para no enredarse y pegarse la gran toña en el Juego de Tronos de ahora. Así estamos. Y así nos va. "V" de vacío.








sábado, 28 de noviembre de 2015

Sí nos representan

Actualizada 28/11/2015 (Infolibre)   
 
Hay mucho de verdad en ese lema “No nos representan” que lanzamos en las manifestaciones contra el comportamiento de los políticos. El voto que nos piden en las campañas electorales no es nunca un contrato social. Sus decisiones parlamentarias o gubernamentales tienen poco que ver con lo que prometen.

La costumbre política permite que nuestros representantes mientan cuando hablan. Mienten también cuando callan. La respuesta militarista de Europa a los atentados de París nos ha ofrecido un buen ejemplo de las mentiras que se ocultan en los silencios. El presidente Rajoy evita pronunciarse porque resulta incómodo pedir el voto bajo los himnos de la guerra. Pero tiene una demostrada experiencia belicista y no dudará en ponerse al servicio de la industria de las armas en cuanto llegue al poder.

Su prudencia es una forma más de torear a los votantes. Respetar la decisión que tome el próximo Gobierno sólo sirve aquí para ocultar durante la campaña lo que piensa hacer si llega a gobernar. Los otros estadistas europeos comprenden estas cosas de la necesaria mentira política y respetan la coyuntura de su colega español.

Pero ya que hablamos de sinceridades y engaños, conviene también que pensemos en lo que de mentira tiene el lema “No nos representan”. Y es que muchos políticos españoles hacen lo que hacen, mienten lo que mienten, roban lo que roban, usan los medios de comunicación como los usan, obedecen a las élites económicas como las obedecen, porque sus votantes se lo permiten y porque carecemos de un tejido social capaz de exigir desde la España real un decoro democrático en la España oficial.

Del “no nos representan” consolador pasamos en un momento al “tenemos lo que nos merecemos”. Tampoco es del todo justo este sentimiento de culpa, pero no carece de motivos. La falta de educación democrática en España es todavía insoportable después de que se hayan cumplido 40 años de la muerte del Caudillo.

Conviene hablar en serio, aunque sea con humor, del sí y del no en la representación. La novelista Marta Sanz ha ganado el Premio Herralde con una magnífica novela titulada Farándula (Anagrama, 2015). La voz de la narración confiesa que el término farándula esconde una mezcla de faralaes y tarántula, es decir, de los entretenimientos superficiales de la sociedad del espectáculo y de los venenos y picaduras profundas de la existencia mercantil que llevamos.

El mundo del teatro es una buena metáfora para contar la vida de hoy. Pero no se trata sólo de denunciar las mentiras de la representación que caracterizan las promesas políticas y los cantos de sirenas de la publicidad. El teatro moderno consolidó sus raíces en la representación pública de lo privado. Cuando se abre el telón, se descorre la pared del cuarto de estar en el que sucede nuestra vida cotidiana. Así que hablar en serio de teatro supone buscar el punto de articulación en el que los intereses privados de cada uno se relacionan con la vida pública.

Los protagonistas de la novela de Marta Sanz son actores y actrices que viven su profesión de distinta manera. Nos encontramos, por ejemplo, con el actor de éxito que gana mucho dinero y que al mismo tiempo firma manifiestos contra el paro y las injusticias sociales, poniendo en riesgo su carrera por las antipatías que despierta en el público una toma de postura política. Nos encontramos también con la actriz joven que decide participar sin pudor en un reality show para abrirse paso gracias a la popularidad que otorga la telebasura.

¿Quién es más comprometido, más ideológico? El compromiso político con nuestra cultura dominante es mucho más fuerte en el reality show que en el manifiesto. La articulación de la farándula vital, las relaciones privado-público en la ley de la oferta y la demanda, nos convierten a todos en actores. El electoralismo y el populismo televisivo son un aspecto más de la realidad virtual en la que vivimos. Y el vivir sin principios no augura buenos finales.

El pintor chileno Roberto Matta, uno de los más grandes artistas del siglo XX, regaló al pueblo de Sanlúcar de Barrameda una escultura que se colocó en Bajo de Guía, junto a la desembocadura del Río Guadalquivir. Un buen lugar para que España mire hacia América. Pero el ayuntamiento socialista de Sanlúcar, sin duda animado por una demanda popular, ha decidido quitar la obra de Matta para sustituirla por una imagen de la Virgen del Rocío.

El concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata opina que no es necesario quitar los nombres y los símbolos franquistas del callejero de Madrid porque hay otras cuestiones prioritarias. ¿Para quién? ¿Para qué? ¿Y cuál es la incompatibilidad?

¿Nos representan nuestros políticos? Que cada uno de nosotros haga examen de conciencia.  

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: 

En efecto, nos representan.  A pesar de no sentirnos representados. Esta estúpida recurrencia es algo similar a aquel juego de mi infancia "del cuento recuento que nunca se acaba", que terminaba con la desesperación de las niñas y niños que padecían aquella burla de los mayores que primero preguntaban a la chiquillería inocente y crédula: "¿Quieres que te cuente el cuento que nunca se acaba?" Naturalmente la respuesta era un entusiasta "¡Sí!", Y entonces llegaba el chafón y el adulto desde su omnipotencia respodía: "Yo no he dicho ni que sí ni que no, sólo que si quieres que te cuente el cuento recuento que nunca se acaba" y la pobre víctima, por ver si tenía mejor suerte con el cambio de respuesta, decía "¡No!", pero la propuesta volvía a ser la misma, hasta que el niño se hartaba o el supuesto adulto encontraba algo más gracioso o urgente a lo que dedicar su tiempo y su falta de imaginación. Era una cretinez humillante. Cansina. Mediocre. Cruel. Pero era lo que había en aquel tiempo de muermo y  gris panza de burra, como diría Juan Ramón Jiménez. Entre una España que muere y otra España que bosteza, como diría Antonio Machado. No se daba para más. 
Pues lo mismo digo con lo de ahora.
No sé por qué sera pero son casi siempre los poetas quienes, tal vez por su  mejor ojo clínico, centran con más precisión la diagnosis de lo que hay... y de lo que no hay. En fin...Gracias, Luis. Poeta.

Por qué vamos a apoyar ahora al dictador sirio explicado en 1 minuto.

Buenas ideas que aplicar

ver fotogalería
Campos rehabilitados junto a la aldea de Raya Azebo (Etiopía). / Thomas Imo (GIZ)

Terrazas que quitan el hambre

Pablo Linde Mekele (Etiopía) 
Etiopía está desarrollando un sistema modélico de rehabilitación de tierras que mejora el acceso a los alimentos de miles de personas (El País)
  • foto

viernes, 27 de noviembre de 2015

Cuidado con el Windows 10

¿Destruir? Pues conmigo no cuentes, Hollande.

Hollande: “Destruiremos el ejército fanático que cometió estos crímenes”

El homenaje a las víctimas de París se ha celebrado al más alto nivel. El presidente francés arremete contra el ISIS, “que mató a 130 de los nuestros por una causa absurda y un dios traicionado”.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Y dále molino. Este gabacho insensato se ha empeñado en montar el pollo otra vez. Esto no es una guerra al uso. Ni el mundo es un campo de batalla. Esto es un genocidio de trastornados que han enloquecido y están usando las mismas armas y maldades que tú has usado previamente para bombardear sus casas y sus pueblos y matar lo mismo que ellos matan ¿O es que sus víctimas son serrín porque ya son miles y miles, incontables como las estrellas del cielo y las arenas de los ahogados, y sólo las tuyas alcanzan el trágico caché del recuento y el reconocimiento público? Esto es como los locos yankies cuando pillan un arsenal y se cargan un pueblo o una secta o una escuela. Sólo que esta vez lo han hecho franceses musulmanes renegados, en Francia, como represalia por los ataques de ésta contra Siria, aunque según se va investigando, la cosa comenzó en Irak, después del ataque y montaje de las Azores.
A ver si lo pillas, Hollande. Lo-cos. Fous.  Locos reminiscentes de las hecatombes sucesivas en tantos lugares previamente castigados y aplastados por las "democracias amigas". Locos de atar dispuestos a todos los disparates como lo es atacar y exterminar a los propios musulmanes por todas partes.  psicópatas y orates puestos al límite de su débil resistencia psicoemocional. No un ejército de verdad ni con una finalidad de montar ningún califato manga-outlet. Son frikis que han llegado al paroxismo picados por la miseria en todas sus modalidades. Y montar estos pollos sólo consigue hacerles héroes a los ojos de una masa idiotizada por la publicidad y con menos luces que un black-out. Como tú más o menos, cheri François, chavalote. Y así, aprovechar la coartada del miedo para el negocio del terror global; una especialidad que tiene, al parecer, un gran pasado destrozón y mucho presente matarile, pero ningún futuro, porque en este plan, aquí no va a quedar ni el apuntador para hacer gasto a esa banca mundial rebosante y autista, que se habrá convertido en un cajero automático global, ya sin usuarios y atiborrado de billetes inútiles sin más finalidad que el acumular porque sí. Porque de seguir tus estrategias turulatas, ya no habrá nada que comprar ni vender ni quedará vivo nadie que lo intente. ¿Es eso lo que quieres? Es que lo parece, ¿sabes?

¿Es que no entiendes nada, pseudosocialista y pseudohumano? Por esa misma regla proporcional España tendría que haber arrasado el doble que tú porque el atentado de Atocha casi dobló en número al de París. Vaya argumentos.

Creo que no te has enterado todavía de que la mayoría de europeos no quiere guerra bajo ningún concepto ni chantaje. Y los putos felones que gobernáis a las órdenes del parné no tenéis ningún derecho a jorobar la existencia a millones de personas inocentes en el nombre de la chequera y del  ego de vuestras movidas políticas y de los remiendos financieros a los socavones de vuestra crisis; de vuestro invento estafador de los trabajadores del mundo. Este juego macabro es de una torpeza y de una crueldad sin límites.

Es vergonzoso y rastrero que utilices el dolor de tu pueblo para militarizar el ambiente y llenar de odio y rencor los corazones y los cerebros que ya están abatidos por la pérdida y conseguir tu objetivo: ser el Napoleón del siglo XXI. Cuantas más arengas montas, más vergüenza ajena produces. Personajes como tú dan más miedo que el terrorismo en sí. ¿Para qué pacificar y concluir una guerra si es un filón en armamento, verdad? ¿Cuántos puestos de trabajo crearía el conflicto abierto entre fabricar armas y munición, transportes, blindajes, intendencias, mercenarios y demás faralaes militares? Empleo a tutiplén, claro, fin de la crisis y regulación demográfica "natural" que despeje el panorama de la superpoblación de la miseria. Por eso sólo duelen tanto las víctimas del lado propio y no las otras, que son morralla para vosotros.

Acabar con el 'ejército fanático' de esa manera es una propuesta de hincha de fútbol no de un  Presidente de una de las Repúblicas más cultas y avanzadas del Planeta. Y calificar de "dios traicionado" al dios de esos locos, sin calificar de lo mismo al dios de tu cultura, indica una ignorancia prepotente y una miopía hipócrita sin parangón y la utilización de la misma mentira religiosa que viene envenenando a la humanidad desde que tiene memoria. ¿O acaso los asesinos que oyen en misa el Evangelio y celebran la paz sólo por Navidad y en las Galerías Lafayette gastando hasta lo que no tienen para celebrar el nacimiento del pobre más grande y peor entendido de la historia , y a continuación se apuntan a matar enemigos anónimos que no han hecho otra cosa más que sufrir tiranías, son mejores practicantes de la misericordia, la paz, el respeto y el perdón que los locos enajenados del Daesh? ¿Dónde está ese perdón de las setenta veces siete de los Evangelios cristianos? Sobre todo  cuando de él depende la vida de millones de personas y la paz del mundo.

No hay que acabar con las personas, sino con la violencia, la incultura masificada y vendida como status en los medios y el daño social y político que las hace monstruosas. Y para eso está la investigación política, la ciencia del conocimiento social, la unión profesional de los investigadores, un acuerdo consensuado por la ciudadanía global mediante consulta y portavoces, en el uso ético de las redes sociales, -si existen facebook y twitter puede existir también esa capacidad para crear una pedagogía común y reticular del civismo que nos acerque y nos hermane, en el lugar de un ISIS que nos destroce y sus secuelas "civilizadas", en idéntica tesitura-, el interés humano desde la raíz de los problemas, la limpieza de intenciones, la serenidad, la justicia real y la reconciliación de sujetos agentes y pacientes. La creación de tribunales internacionales y competentes de Justicia y la revisión, por la ONU, de todas sus propuestas estupendas que son papel mojado desde el momento  en que sólo tres países o cuatro en el mundo pueden vetar sus decretos e interferir en sus funciones pasando por encima de cualquier atisbo de democracia. 
Y por supuesto, que mientras haya exclusión social, religiosa, económica y cultural, siempre se estará abriendo la puerta a locos y a desaprensivos pobres que querrán ilusamente hacerse con el poder y cargarse a los tiranos para ponerse en su lugar. El modelo de conducta no cambiará si no cambiamos de patrón-base desde la inteligencia emocional y solidaria.
Lo horrible de este panorama es que, además, se ha basado el bien estar y la prosperidad de una parte del Planeta, que nada tiene que ver con la religión pero sí con el dinero y el poder adquisitivo, en esa forma de entender la existencia. Cutre, cutrísimo. Tóxico y letal. Y al parecer tan normal como la vida misma. 

Hollande, hazle un favor a la humanidad y a ti mismo , deja de hacer el vaina, porfa, tómate unas vacaciones y aprovecha la ocasión para darte una vuelta por las ruinas de Siria, de Libia, de Irak y Afganistan, Egipto o Túnez. Por Palestina y Líbano. A lo mejor a la vuelta te pasa lo que a Dominique Lapierre cuando se fue a la India, vio lo que había y se empezó a preguntar los porqués. Hasta se  le curó el cáncer... no te digo más, los milagros que hace el amor cuando le damos permiso para que nos dirija las maniobras (¿no te dice nada La ciudad de la alegría?) . O lo que a Albert Sweitzer cuando vio la tragedia de Gabón y la lepra. No sé, es por dar ideas y no sólo echar pestes acerca de tu conducta irresponsable. Ah, también para que, de paso, Ségolène Royal deje de dar gracias cada día por su divorcio, que ya no sabe en qué idioma agradecer el haberte perdido de vista como parejo y para que tus hijos no se avergüencen nunca más del apellido y los genes. Visto lo visto.
Inténtalo, François, mon frére, que, si lo que te mola es darle una mano de barniz a la grandeur, vale más la pena pasar a la historia como el hombre que  evitó la tercera guerra mundial con su talento político, su ética ejemplar y su gran humanidad que acabar engrosando la lista universal de tiranos genocidas crueles, necios, torpes, paranoicos y engolados que hundieron generaciones enteras por su obstinación y su ego tan inmenso como borderline. Ya sabes, Atila, Napoleón, Hitler, Stalin, Mussolini, Franco...qué te voy a contar sobre el asunto que no te suene a estas alturas...Ains!