miércoles, 8 de febrero de 2012


Las razones de Saviano

Llega una noticia desde Italia. Roberto Saviano afirma que para que la mafia desaparezca hay que contar con la justicia española, porque según dice nuestro admirado joven e inquieto luchador, en España se refugian mafiosos por un tubo. Suponemos que al amparo de la impunidad de comunidades como Valencia o Baleares, Madrid o Cataluña, en las que las afinidades pepero-convergentes con la "cosa suya" ya son una descarada evidencia. Sin embargo Saviano no aclara por qué no exige lo mismo a los EEUU, que son la delegación mundial de mafias, camorras y ndraghetas, una verdadera ONU, al amparo del poder político y mercantil. Digamos que el quevoyquevengo que navega por el Mediterráneo es la cuna del pedigrí mafioso, por herencia imperial clientelista que ha impreso carácter a toda una cultura de chanchullos y corrupciones infinitas. Históricas y bendecidas por la costumbre milenaria del viejo concepto de "ciudad-estado" o de "clan" tribal, al que ya no une un ideal ni la defensa de sus derechos, sino la corrupción absoluta, el atropello social, el delito parasitario y el crimen organizado, que ha conseguido llegar hasta la presidencia de gobiernos y de estados. La mafia es el made in Italy más universal. El legado imperial romano no sólo más indeleble sino que además, parece haberse fortalecido y multiplicado por el mapamundi. Mafias chinas, pakistaníes, rusas, latinoamericanas y por supuesto, yankies. Ha echado raíces en el mundo entero. Como las malas hierbas, que arrancas una y crecen veinticocho.

Por otra parte, visto lo visto en el panorama de la justicia española en los últimos tiempos, mucho me temo que el pobre Saviano no obtendrá ningún resultado de su petición. Por imposibilidad indiscutible. En España no hay justicia, sino una mascarada de apaños, que no ha sabido ni querido separar los poderes del Estado, de modo que "la justicia" está al servicio de la mayoría que gobierne o de los acuerdos que se pacten con la oposición, cuando la mayoría no es absoluta, que es lo que pasó con el gobierno Zapatero. La justicia italiana es mucho más justa, honesta, indipendiente, valiente, responsable y libre que la española. En España sólo nos quedaba un magistrado incorruptible y justo capaz de plantar cara a cualquier abuso y delito, viniese de donde viniese, aún a riesgo de su vida y de su carrera. Hombre íntegro y sin miedo. Sobre todo sin miedo a plantar cara al canallismo social y a su miseria concomitante. El juez Garzón. Y ya hemos visto como lo está tratando esa misma "justicia", a la que un chiste gráfico dibuja por las esquinas haciendo la competencia a las prostitutas callejeras y a la que le grita una de ellas: "¡Eh, tú, desgraciada, haz el favor de no quitarnos el sitio!".

Ya nos gustaría a los españoles tener una justicia capaz de ayudar a desmantelar la mafia italiana que se ha alojado entre nosotros con toda impunidad. Pero va a ser imposible, porque desde la familia real a los presidentes y alcaldes autonómicos, negociantes y banqueros, el comportamiento mafioso ya no se distingue del concepto de lo político y económico. De lo "necesario y conveniente". No es que algo "huela a podrido en Dinamarca", es que esta "dinamarca" entera se ha podrido, querido Roberto Saviano, pero no desde los crímenes sagrientos y vendettas terroríficas. No, aquí triunfa sobre todo la discreción de la omertà incruenta y sin estrépito. Fina y penetrante. Empastradora y pringosa como una infinita mancha de aceite sin solución de continuidad. Si estuvieses una temporada en Valencia te asombraría el parecido con tu ciudad partenopea. Al principio te parecería que no se asemejan nada más que en el mar y en el cielo. Verías con agrado que es una ciudad muy limpia y ordenada, luminosa y llena de monumentos de todas las épocas muy bien conservados, de piedras históricas muy cuidadas, puentes sobre el precioso parque del Turia, llenos de flores o de diseños de Clatrava, que se alternan con otros antiquísimos y de una elegancia espectacular, de tiendas refinadas carísimas y mucha actividad mercantil; que la gente no se mata por la calle, que la gente cuando quiere matar, secuestra niñas como las de Alcácer y las hace desaparecer en rituales perversos y demoníacos con no se sabe qué clase de contrato infernal de por medio. ¿Sabías, amigo Roberto, que la comunidad valenciana es la región peninsular que tiene el índice más alto de desapariciones de niños y adolescentes? Aunque no es difícil que la vox populi lo comente, nadie lo investiga en serio, porque tal vez sean los que deberían investigarlo, a quienes no interesa remover esas basuras. Sin embargo todavía lo mafioso no ha llegado al ciudadano de a pie, que está en Babia, empeñado en su trabajo y en que la crisis no le asfixie del todo. Y ese ciudadano ha decido que no quiere pensar, ni reflexionar, sino mantenerse en un estado de "Virgencita, virgencita, que me quede como estoy". Y como además, el pizzo lo cobran el gobierno autonómico y los ayuntamientos...todo está en regla.

Me asombra tu ingenuidad, Saviano. Al convivir con una sociedad camorrista y escandalosa, de algarada y tiroteo callejero, contrabandista de rifiuti tossici, cocaína y patriarcado de barrio bajo, que aún huele a basilico y a succo di pomodoro, se ve que todavía no has podido ni imaginar lo que se cuece en la España pepera, que ahora, por mayoría, no sólo absoluta, sino absolutista, -y bastante autista-, es casi todo el País.
A España la ha invadido el Berlusconi fashion. La mafia italiana de guante negro y orientada al norte, con frialdad de psicópata monetario y sin escrúpulo alguno. Capaz de hacer lo que nunca haría un mafioso del Sur: vender a los suyos al primer postor que le regale un traje for ever young, un bolso Luis Vuitton o le tire los tejos seductores a cualquiera de sus debilidades irrefrenables, organizando bacanales en su honor. Como la vanidad, el sexo, el aplauso en olor de multitud o la prepotencia inflacionada. Algo que a su vez coloca el chantaje como moneda de cambio y herramienta de presión.
El mafias español no se apega al dinero como valor absoluto, sino al glamour, a la chulería ejecutiva y todopoderosa. Sabe que si alcanza ese séptimo cielo, el pastón y las oportunidades de llevárselo se le darán por añadidura. Igual que el hidalgo de el Lazarillo de Tormes, sabe que si alcanza pedigrí social nunca le faltarán criados que pidan limosna en la calle para alimentarle o un jurado popular favorable que le absuelva de sus tropelías, que, para los adeptos y para los tribunales a subasta, son bagatelas sin el menor relieve. Por eso se ha vendido y comprado esa justicia ciega cuya balanza se inclina a los pies del que mejor le paga y con más abundancia y frívola ligereza la mantiene.
Por eso, la mafia italiana que ha encontrado refugio a este lado del mar, se encuentra a salvo de cualquier sospecha. Comparados con los mafias aborígenes celtibéricos , tutelados hasta por la jefatura del estado, que es su suegra, tus mafiosos camorristas, caro Saviano, son monjitas del perpetuo socorrro o voluntarios de caritas. Te lo aseguro.

lunes, 6 de febrero de 2012

Frases de Gandhi



Es curioso que los verdaderos maestros de vida nunca se vean a sí mismos como tales, sino como hombres corrientes, sin aspiraciones ni ilusiones de impresionar a nadie, desprendidos de todo interés que no sea el servicio y la construcción del bien común. Que dejen muy claro que no desean que nadie les siga sectariamente, sino que cada uno construya y siga a su conciencia, porque es en el silencio de ésta, donde solamente se puede escuchar la "voz" de lo eterno y en eso Gandhi era un experto. Un crack del espíritu activo y del alma transparente.
Como recuerdo en el 64 aniversario de su salida del plano material tangible, y como un regalo, aquí quedan estas frases dichas y escritas por él. Bendito sea.


“Soy un pobre mendigo. Mis bienes terrenos consisten únicamente en seis ruecas, unos platos de hojalata, una jarra de leche de cabra, seis taparrabos y unas toallas fabricadas en el ashram, y finalmente mi reputación que no vale gran cosa.” (Declaración hecha el 11.9.1931 en la administración de aduanas de Marsella).
“Una vez metido en el ajetreo de la política, me pregunté qué es lo que había que hacer para seguir siendo íntegro y fiel a la verdad, y resistir las tentaciones que lleva consigo la búsqueda de éxito en este terreno. La respuesta me pareció evidente: si quería servir a aquellas personas cuya vida compartía y cuyas dificultades conocía, por haber sido día tras día testigo de ellas, tenía que renunciar a toda riqueza y librarme de toda posesión.”
“Reconozco sin restricción alguna los numerosos pecados que he cometido. Pero
no llevo ya su peso sobre mis espaldas. Mis pasos se dirigen hacia Dios y me siento animado por la irradiación de su presencia.”
“No soy muy culto. Sé poco de literatura y no he visto mucho mundo. He concentrado mi atención en unas cuantas cosas, excluyendo cualquier interés por todo lo demás.”
“No me cabe la menor duda de que cualquier hombre o mujer puede llegar a los mismos resultados que yo, si realiza los mismos esfuerzos y tiene la misma esperanza y la misma fe.”
“No existe el , ni quiero que se constituya ninguna secta después de mí. No pretendo en absoluto haber sido el origen de una nueva doctrina. Lo único que he querido ha sido aplicar, a mi manera, unos principios de valor eterno a los problemas de nuestra vida cotidiana.”
Hoy más que nunca mantengo que la verdad no puede sacrificarse a ninguna otra cosa.
“No son los libros los que podrán demostrar que todo el lado constructivo de mi programa se apoya en la noviolencia. Sólo mi vida podrá ofrecer esa demostración.”
“El mundo parece como si corriera detrás de cosas de valor efímero. Casi no le queda tiempo para más. No obstante, cuando se profundiza un poco en este problema, se ve que en definitiva lo único que importa es lo que lleva el sello de la eternidad …”
“Cuando se tienen bien cogidas las riendas del pensamiento, lo demás no es más que un juego de niños.”
“La renuncia a nivel físico no sirve de nada si no va acompañada de un verdadero desprendimiento del espíritu; sin él, es posible cualquier caída.”
“Un reformador no puede permitirse el lujo de esperar a que los demás se conviertan; necesita ir desbrozando el camino y aventurarse él solo si es preciso.”
“No soy más que una persona común con posibilidades comunes. Mis esfuerzos han sido tan laboriosos para llegar al grado actual de noviolencia y de dominio de mí mismo que no tengo ningún mérito por ello.”
“No hay fin más elevado que la verdad. Y no hay deber más alto que la noviolencia.”

Ouspensky y yo


Leo de vez en cuando algunas referencias a Gurdjeff, el armenio que pasó por Europa y EEUU como un cometa veloz, durante del último cuarto del siglo XIX y la primera mitad del XX, trayendo a Occidente la noticia fresca y viejísima del sufismo, envuelta en una capa de "misterios", de juegos equívocos, sombras chinescas, y no pocas manipulaciones oportunistas para sus intereses personales, donde el señor G. se lo pasaba estupendamente riéndose del mundo y tratando de hacer una escuela selecta de discípulos buscadores, curiosos, insatisfechos e inquietos, que le permitiese vivir con desahogo en una sociedad convulsa y golpeada por las revoluciones y guerras terribles que debió atravesar en su periplo temporal. Pasando tanto de moral como de sentimientos. Primera contradicción con ese sufismo que pretendía "vender" como señuelo. Una especie de escuela neocínica, cuyos protagonistas en vez de Diógenes y su tonel, eran el señor G. y sus alfombras de Oriente.
Desde el momento en que descubrí la "opera magna" del señor G, gracias a los "Fragmentos" de Ouspensky -hace ya más de 30 años- me llamó la atención poderosamente esa primera contradicción aplastante y básica entre la forma de vida, las disciplinas gurdjeffianas y la calidad extraordinariamente humana y espiritual del sufismo. Exquisito en la ética y enraizado honda y profundamente en la vía del corazón y la belleza radiante del Espíritu. El sufi es, ante todo, un hombre bueno. El señor G. era sobre todo un hombre ambicioso, curioso, especulador, frío y distante para unas cosas y sagazmente amable para otras; muy listo y con cierto magnetismo personal heredado de su cultura y su genética. Un pícaro de la pseudoespiritualidad.
Hay una regla infalibe: la visión que se tiene de la humanidad es el reflejo fiel de lo que uno mismo tiene dentro. El sufismo real, aunque en su humildad realista, reconoce las debilidades naturales del hombre, tiene una visión elevada del Espíritu que le habita en germen, por eso, cree posible el mejoramiento y el despertar. La poesía y la plegaria silenciosa y contemplativa del sufi son la demostración plena de esa cualidad; por debajo de toda debilidad, el Amado irradia y rescata, consumiendo en la llama del Amor Eterno toda la costra endurecida y miserable de lo aparente. Pero no es así en G. Él no cree en el Amado. No le necesita, ya tiene su mente mecánica adaptada a su supervivencia. A crear condiciones a la medida de sus necesidades y gustos. No lo conoce ni cree posible que ÉL exista más allá de la inquietud aletargada del ego, que es lo único tangible y comprobable. Es facilísimo poner en crisis y crear dependencia en quienes buscan soluciones porque ya están en crisis y no encuentran su lugar en el paisaje del mundo conocido.

Cuanto más iba avanzando en la lectura de Ouspensky, más y más comprendía las limitaciones del señor G. Y por qué su obra nunca edificó nada más que la cúpula evanescente de los deseos del fundador y si ha dejado un rastro, ha sido para conducir a los buscadores dormidos hacia el sufismo y al camino místico en cualquier otra vía de conocimiento. Quedarse en G. atascados sería atrofiar el alma e ignorar el Amor, sustancia eterna de la que estamos hechos. Todos.

La segunda contradicción apabullante que descubrí fue la obsesión por desarrollar "el potencial humano" basándose, sobre todo, en la sublimación de la mente, del pensamiento dominador de materia y energía, productor de "fenómenos" parasíquicos manipulables a gusto del gestor. O sea, la magia. El entretenimiento que nos impide entrar en la maravilla misma del Maravilloso, enredados en las pequeñeces ridículas de nuestra miope visión distorsionada y egocéntrica, limitadísima, que en vez de educar, neutralizar y poner el ego al servicio del Espíritu y del alma, de los valores supremos, le entroniza subliminalmente como rey de la propia acción y pensamiento. Del propio deseo cambiante y caprichoso, para comprobar que después de todo, y hagamos lo que hagamos, nuestra naturaleza primaria nos dominará, porque siempre seremos esclavos de las pasiones, de las bajezas y de los intereses; sólo que si hemos estudiado técnicas mentales y hemos desarrollado recursos mentales suficentes y además hemos superado cínicamente el moralismo farisaico y cosuetudinario que se confunde con el valor ético per se de los actos humanos, podremos seguir adelante haciendo todo lo que nos place, nadando en nuestro propio lodo, e incluso, acabaremos por justificarlo y reconocerlo como parte del "juego". Es decir, que estamos condenados a girar en la noria, como los asnos, para sacar la exigua cantidad de agua siempre ridícula, escasa y de pésima calidad, que nunca nos quitará la sed y nos llevará de Herodes a Pilatos en un viacrucis amargo, eso sí, lleno de "magia", que un buen día descubrimos que sólo sirve para ganar dinero y montar una escuela de amargura y cinismo, la misma que hemos heredado. Siguiendo esa escuela, en el fondo conformista, negativa y gris, sólo se puede terminar en la depresión y en el desaliento, todo lo contrario que el camino del Espíritu procura a los que andan por él.

Estos descubrimientos y mucho más, me los reveló la lectura repetida y subrayada del magnífico libro de Ouspensky. Honesto y transparente. Profundamente piadoso con el señor G. y sus avatares personales. Al que quise leer personalmente y sin relatos de terceros. Así que amplié el espectro lector y me zampé sus Relatos de Belzebú a su nieto. Ahí se corrieron todos los velos que pudiesen ocultar la carga de profundidad inexistente en el señor G. Lenguaje pretendidamente sarcástico y vacío, como la prueba del nueve de la dispersión de quienes se han extraviado dentro de sí mismos.

Más tarde leí a Lanza del Vasto. Otro buscador de lo infinito, contemporáneo al señor G, pero en dirección contraria. Filólogo, políglota, filósofo, músico y compositor, escultor, tejedor y carpintero, escritor brillantísimo y poeta enorme. Fundador de la orden fraternal del Arca, que todavía está viva y flotando en las aguas del diluvio actual. Comprometida con el cambio planetario y precursora de los movimientos noviolentos, asamblearios, cívicos y pacíficamente indignados.
Procedente de una familia aristocrática oriunda de Sicilia y descendiente de Federico II, Barbarroja, Giuseppe Branciforte Lanza del Vasto, se desprendió de su alcurnia, de su pedigrí, de su herencia y de su dinero, de su prestigio y de su glamour (era un play boy encantador en los salones del París novecentista, con dos metros de altura, rubísimo, ojos azules, una voz profunda, aterciopelada y espectacular, con una elegancia natural espléndida y con las mujeres más bellas cultas y exquisitas detrás de su personaje).
Con lo mínimo, embarcó hacia Oriente. En el camino le robaron lo poco que llevaba y como un verdadero peregrino despojado de cualquier adherencia llegó al Punjab para conocer a Mahatma Gandhi y cambiar su vida. Se quedó a su lado por tres años, sirviendo a los más pobres, sin posesión alguna. Trabajando en el campo de sol a sol, limpiando letrinas, curando y lavando enfermos, haciendo la comida para todos y peregrinando finalmente desde el extremo sur del subcontinente hindú hasta las fuentes del Ganjes, a los pies del Himalaya. Un viaje iniciático en el que por fin escuchó la voz interna que Gandhi le había asegurado que debía encontrar antes de tomar una decisión vital que le conectase con su destino cósmico. Y así fue. Al regresar al asram de Gandhi, de vuelta de su viaje, el mismo Mahatma, que salió a recibirle, le dijo en voz alta las mismas palabras que había "escuchado" en su interior. Aquello fue la confirmación exacta que esperaba.
Volvió a Europa, que vivía la locura de la pre-guerra. Era 1939, y los vientos del nazismo y del fascismo asfixiaban cualquier intento de cambio, pero Shantidas (servidor de la paz, como le llamó Gandhi) no se amilanó ni huyó a su tierra siciliana ni a la India, para escapar del desastre. Aguantó y empezó a reunir a sus conocidos en una vieja fábrica abandonada, junto al Sena. Meditaban, leían textos de Gandhi y los comentaban. Hicieron un análisis de la situación y decidieron que iban a empezar por la tierra y la fraternidad. Hacia el final de la II guerra mundial, encontraron un rincón al que llamaron con el tiempo y el trabajo de todos, la Borie Noble, en la fértil campiña del sur de Francia y de allí arrancó uno de los proyectos de vida y de regeneradora convivencia más hermosos que se han conseguido en el mundo. Y ahí siguen. Bendecidos y multiplicados por la bondad y la gracia, que son ellos mismos. Ascética y mística, libertad religiosa absoluta, estudio, meditación, servicio desinteresado, acogida al peregrino, normalidad, trabajo, arte, creación, música, poesía, danza, austeridad bellísima, tejedores, zapateros, alfareros, albañiles, maestros, médicos y sabios. Filosofía y compromiso. Compañeros de los animales a los que quieren y respetan como a las personas. Vegetarianos convencidos. Ecuménicos totales. Padres y madres de familia, niños y personas solteras. Un pueblo. Una tribu de ecoaldea. Unidos para hacer posible el bien común con valores insdispensables. Adelantados en el tiempo. El ideal del 15M proyectado desde el pasado hasta hoy. Lanza decía que ellos sólo eran como Juan Bautista: los precursores del mundo futuro. Que lo que vendría después sería la cosecha de aquella siembra. Así ha sido y así es.

Este inciso viene a cuento, para rematar el comentario sobre el señor G. que un día, en París al final de los años 20, envió un recado al brillantísmo, popular y entonces joven escritor (nació en 1900), invitándole a cenar a su casa. Lanza, que aún no tenía las cosas claras y andaba buscando su vía, aceptó. Encontró, según cuenta, a un hombre de mirada potente y enorme bigote negro, sentado a la mesa con una decena de comensales, todos hombre. A Lanza le llamó la atención que las mujeres no sólo no estaban a la mesa, sino que eran las que servían la cena y permanecían en la cocina. El señor G. bebía y bebía sin límite, gastaba bromas y ponía en ridículo a algunos de sus invitados y cuando se hubo saciado de comida y vino, tambaleándose un poco, se dirigió a una estancia contigua, le hizo una seña y le indicó que le compañase. El cuarto estaba lleno de tapices y alfombras. G. se sentó sobre unos cojines delante de una mesita donde habían servido te. Mientras bebían aquella deliciosa bebida el señor G. mirando vidriosamente a Lanza y con voz confusa por el alcohol, le dijo: "Le he llamado porque quiero hacer de usted una escultura perfecta. Si usted se pone en mis manos se convertirá en una de mis grandes obras maestras. " Cuenta Lanza que fue como un chispazo de lucidez lo que le hizo fijarse en el pulso temblón que casi no atinaba a acercar con destreza la taza a la boca. Mientras la lengua de G. intentaba colocar las palabras lo mejor que podía para hacerse entender entre el pésimo francés y los vapores del alcohol. Escribe que en aquel momento lo primero que le vino a la mente fue este pensamiento: "pues no seré yo quien se ponga en esas manos que ni siquiera saben a quien pertenecen" y despidiéndose se fue para nunca más volver. A los pocos meses ya había decidido que marcharía a la India para encontrar a Gandhi.

Cuando leí a Lanza volví a releer a Ouspensky y aún pude descubrir más información sobre el señor G. Pero no la comento porque es mejor que esas revelaciones las vaya descubriendo uno mismo. De poco sirve decir algo tan particular. Cada uno recibe lo que necesita saber. Si a una persona la lectura de G. le ayuda a ser mejor, más honesto, más justo, más generoso y más noble, hay que alegrarse por ello.

Por mi parte, creo que es Ouspensky quien demuestra una grandeza, una madurez y una humildad que le honran. Quien conociendo los puntos oscuros y pudiendo derribar por completo el mito del señor G. no lo ha hecho, es verdaderamente un buen hombre. No sé si sería un sufi. Pero se ha comportado como tal. Ya con lo que cuenta sin comentarios, es suficiente para quien lee entre líneas. A veces un acta notarial de los hechos, revela mucho más objetivamente la realidad que los detractores. Y a veces los "Fragmentos" de la realidad iluminados por la luz forman un panorama caleidoscópico completo. Y podemos ver más allá de lo que se nos cuenta.
Eso lo dan las gafas del Espíritu y lo oculta la venda del yo cuando aún no ha descubierto que es "nosotros".

sábado, 4 de febrero de 2012

Más hilos de una madeja inconmensurable

Más sobre la trama UBT [Urdangarin-Borbón-Torres]
Más hilos de una madeja inconmensurable



Tomo de nuevo pie básicamente en un excelente artículo de Público [1], de la magnífica periodista Gutiérrez que nos sigue informando incansablemente sobre una de las peores tramas, de corrupción y finanzas, conocida hasta el momento en nuestra demediada democracia monárquica española. Julita [¿] Cuquerella firma sus cartas como “asistente personal de Iñaki Urdangarin”, el aristócrata. Es su secretaria. Según fuentes de la propia compañía, su única labor en Telefónica, la multinacional dirigida por César Alierta, el presidente del Consejo Económico-Social de la UNED, es asistirle. Tan sólo eso.
Pero hay más desde luego o bien la asistencia tiene numerosos registros complementarios. Cuquerella cruzó en 2011 varios correos electrónicos con Marco Tejeiro [2], el contable del Duque palmesano y cuñado de Diego Torres, el ex profesor, el ex socio del marido de Cristina de Borbón, el economista (o afín) que consiguió su doctorado en ESADE con una tesis en la que citaba en bibliografía varios artículos supuestamente del yernísimo y en la que tomaba una parte sustantiva de sus actividades empresariales y del Duque como base empírica de sus ideas, tesis y conjeturas.
Los correos Tejeiro-Cuquerella hablaban de una empresa, Roakadvice S.L., ajena en principio a la madeja empresarial que el aristocrática siguió tejiendo en su “exilio” en Washington, tomando, vale la pena insistir, la embajada española en la ciudad como parte nuclear de su teatro de operaciones. Constituida en febrero de 2011, Roakadvice S.L se dedica, era de esperar, “al asesoramiento empresarial”. Alicia Gutiérrez señala que figura en ella como único accionista Juan Carlos Ros Brugueras. ¿Quién es este Ros Brugueras? Alguien que hasta hace pocos meses compartió mesa con el yernísimo en Telefónica Brasil y que, según su propio hermano a quien extrañaba que Juan Carlos tuviera una empresa de propiedad [3], seguía trabajando para Telefónica “como externo”.
Brasil es, pues, el nexo de unión entre el yerno del Rey y Ros Brugueras. El aristócrata, el duque consorte, quería completar su círculo empresarial en uno de los países del BRIC. Tocar todas las teclas da mejor resultado que centrarse sólo en algunas de ellas. Y la ambición, sabido es, puede no tener límites. Aizoon, la empresa Urdangarin-Borbón, realizó también actividades con empresas brasileñas. La Familia Real también extendió sus hilos.
Alicia Gutiérrez se puso en contacto con la secretaria del yernísimo. Roakadvice S.L es ajena al Duque palmesano, aseguró Cuquerella, pero, eso sí, comparte contable, Marco Tejeiro, con él. ¿Comparten contable? Si fuera el caso, ¿por qué este intercambio de correos si Cuquerella es sólo es secretaria del ejecutivo aristócrata de Telefónica? Su respuesta: porque también es secretaria de Tejeiro, del contable del yernísimo. Todo parece ser uno y lo mismo. Sin embargo, un representante autorizado de Telefónica había indicado a la periodista de Público que Cuquerella era sólo asistente personal del Duque palmesano y que nunca había sido secretaria de Ros Brugueras. Otra contradicción más.
La verdad es la verdad, la dijera Agamenón o la dijera el porquero, señaló Machado en su Juan de Mairena. El cúmulo de falsedades, medias verdades, informaciones inexactas, desconexiones forzadas del caso y la trama alcanza tales dimensiones e incorpora tantos vértices, privados e institucionales, que todo hace pensar no sólo en un episodio más de esta edad de la codicia y del “todo vale” en la que seguimos inmersos, con un entorno bobalicón de “gentes de bien” serviles, sino que estamos aún lejos, bastante, lejos de conocer todas las caras y pliegues de este inmenso poliedro y que el relato monárquico, la “narrativa borbónica” que se ha intentado difundir urbi et orbe, no sólo hace enrojecer al más pintado sino que no se puede coger ni por las comas. Ni pudieron ser sólo actividades del Duque, actuando así como un llanero financiero solitario, ajenas completamente a la que sigue siendo su señora, ni su “exilio” -ordenado o sugerido- en Washington significó su desvinculación de sus singulares actividades empresariales ni su uso de la embajada española en la capital americana, protesta pública del embajador incluida, permite hacer creíble la desconexión y rechazos monárquicos de alguien que seguía siendo parte integrante, incluida su asistencia a actos institucionales oficiales, de la Familia Real.
Que la Reina Sofía siga dando apoyo explícito al aristócrata, y de paso a su hija, y que afirme estar segura de su inocencia es un misterio insondable… o acaso, por qué no, indicio no disparatado de senderos aún más tenebrosos. En este caso, pensar mal (es decir, bien) es acertar.

Notas:

[1] Alicia Gutiérrez, “La secretaria hizo gestiones para una firma en teoría ajena su jefe”, Público, 24 de enero de 2011, p. 15
[2] Tejeiro, recuerda Alicia Gutiérrez, reconoció ante la Policía y el fiscal anticorrupción el pasado noviembre ser autor de un manuscrito usado por la trama UBT como guía par evadir dinero.
[3] La posibilidad de que Juan Carlos R. B sea un hombre de paja parece evidente.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


La cosa viene de muy lejos, ya a principios del siglo XIX, se les veía venir...

"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite que un día la banca privada controle su moneda, los bancos y las instituciones que florecerán en torno a ellos, privarán a la gente de toda posesión personal, primero por medio dela inflación, en seguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos amanecerán sin casa."

Thomas Jefferson. 1802



Qué profeta más lúcido. Qué clarividencia! Ya se ha conseguido que se cumpla su visión del futuro.

Detrás vendrá quien bueno me hará

Hachazo a los sueldos de los directivos de las cajas con ayudas

Los miembros de las cúpulas de entidades intervenidas no podrán cobrar más de 300.000 euros anuales y los de las que han recibido ayudas no podrán superar los 600.000

PÚBLICO.ES Madrid 03/02/2012 14:16 Actualizado: 03/02/2012 19:10

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Vaya, qué descanso. Desde hoy podemos estar tranquilos con este hachazo maravilloso, que va a permitir que la banca nos siga tomando el pelo, pero esta vez, acompañada de un decreto ley. Es decir, en plena crisis, a estos malandrines del negocio euro-pesetero, se les "priva" de sobrepasar sueldos de 300.000 euros anuales y los que, además, han recibido ayudas no podrán sobrepasar los 600.000 . Pero ¿estos son los recortes? Ay, que simpáticos.

Yo creo que este gobierno o tiene un sentido del humor dadísta y surreal, o está hasta el cuello en los manejos de la banca. A ver, ¿qué justicia fiscal, frenadora del despilfarro y promotora del crecimiento, puede permitir una ganancia así, mientras el cobrante está embargando pisos a tutiplén a los que no pasan de mil euros mensuales y dejándoles en la calle, pagando por estar debajo de un puente? ¿Cómo es posible que las ayudas estatales a esa misma banca "en crisis" permitan y consientan que los jerifaltes bancarios se puedan subir el sueldo mientras no superen la friolera de los 600.000 euros anuales, que son nada más y nada menos que 100.000.000 de las viejas pesetas anuales de sueldo? Este PP no tiene arreglo y sus votantes, menos aún. ¿De quién es el déficit?¿ De los ciudadanos que tendrían que pedir créditos para poder pagar los recibos mensuales? ¿De los parados, que son unos vagos y maleantes que pretenden vivir del cuento del paro? ¿De los maestros, padres y alumnos que exigen escuelas que no sean barracones a las que hay que llevar una manta para no congelarse? ¿De los dependientes y enfermos crónicos pensionistas, a los que no se les va a regalar la atención porque hay que subvencionar a la banca amiga y mantener bien alto el poder adquisitivo de gürteles, parlamentarios, senadores, presidentes, ministros, reyes, príncipes y duques sinónimo de lucro y por supuesto alcaldes y concejales que no pueden cobrar menos de 40.000 euros anules como mínimo? Una alternativa que este gobierno jamás tomará, sería poner un precio a la generosidad estatal con la banca.

Vamos a ver, guapos, megaeconomistas ruinosos de la Lehman Brothres en estado de euroreciclaje,como resolveis este problema matemático-moral: si Pepito tiene cienmil piruletas porque se las ha quitado a Luisito, a Juanito y a Lupe y además a todos los niños de la escuela, y para colmo las reparte con sus tres íntimos amigos, que son Manolito, Javi y Marcos y a él sólo le quedan 25.000 después del reparto, ¿cómo llamaríais al maestro que interviene como moderador de la situación, concediendo a Pepito otras 75.000 piruletas adquiridas con dinero del fondo escolar que sale de los impuestos que pagan los padres, para que el niño filibustero no se le enfade y le monte un poyo munumental, quitándole al resto de la clase, no ya las piruletas, sino los cuadernos, los lápices, los libros, las mochilas y los donuts y bocadillos para el almuerzo? ¿Qué haríais con ese maestro si fueseis los padres de las víctimas o el director del colegio? Transpolemos, porfa: La banca es Pepito. Sus amigos, Manolito, Javi y Marcos, son los políticos autonómicos y empresarios botarates adyacentes dedicados a eventos varios y corruptelas de diversa cuantía, como agentes de rating y brokers de Wall Street. El maestro debería ser el ministro de economía y el director del colegio, el presidente del gobierno, el claustro de profesores el consejo de ministros constituirían el poder ejecutivo, el consejo escolar el parlamento o poder legislativo, al que se le regalan piruletas para que se entretenga y no moleste, el poder judicial es la Inspección de enseñanza. Los padres y niños extorsionados, el pueblo damnificado.

Estoy convencida de que si eso sucediese, saltaríais como tigres de Bengala ¿a que sí? Primero hablaríais con el maestro y si él no respondiese, iríais al director para denunciar al maestro y si éste reaccionase igual, iríais al inspector, que sería un juez. Imaginaos que ninguno de ellos se hace responsable de la situación y que el director tiene miedo y el inspector se beneficia de las piruletas que le van regalando, y os responden que para que el orden de la clase y del colegio funcione hay que tener contenta a la banda de Pepito, que es un trust de gangsters de primera especial, con un poder de coacción tremendo. ¿Qué opción tienen los padres y los niños? Primero, darse de baja en ese colegio (llamadle UE, USA, FMI o BM). Y segundo, unirse e inventarse entre todos, dialogando y confiando en los más sabios, -no en los más pícaros e intrigantes-, un sistema educativo adecuado que permita funcionar sin extorsiones y con valores decentes y justos para todos. Y ahí, sí que es necesario, para arrancar, un voluntariado, porque nadie intenta beneficiarse y cobrar sino que todo se ponga en marcha y cuando todo funcione, ya se hablará de pagos. Ahí hace falta la inversión solidaria, no el egoísmo del río revuelto con la ganancia-fraude de los pescadores pícaros y sinvergüenzas y además idiotas, porque con su cortura de miras, arruinan a todos y se acabarán arruinando ellos mismos cuando no quede ni una sola piruleta, porque no hay dinero para seguirlas comprando ni produciendo, porque no hay consumo si no se pueden comprar, porque los fondos de la escuela ya no existen. Un círculo además de vicioso, corrompido. Obsoleto. Inservible.

¿Qué deberían hacer el maestro , el director y el parlamento-consejo escolar? Conseguir que la banda de Pepito devuelva las piruletas que ha robado y dejarles sólo las que les corresponden por su trabajo escolar bien hecho. Las que se merecen. (Dejar de pagar una deuda que nadie sabe de donde sale ni a cuanto asciende, ni si algún día se podrá pagar del todo) Y con ayuda de la inspección cambiar los valores con los que se está maleducando a todo ese colegio desastroso (el país entero). Conseguir que las personas valgan más que las piruletas y que los niños experimenten que la justicia, la solidaridad y la honestidad son mucho más importantes para que todo salga bien, que convertirse en matones ricos en piruletas, que una vez consumidas les dejan tan pobres, ignorantes e idiotas como en realidad son y con una clase llena de papelujos arrugados, caramelo pegado al suelo y palotes de plástico por todas partes (bonos-basura a espuertas y ruina total mientras todos se palean y se insultan entres sí)

Para terminar de arreglar el problema económico de la desigualdad social ante el agotamiento de las piruletas consistoriales, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella (qué curioso, igual que Pepe, el botella, el rey pegote que puso Napoleón en su colonia española, como Aznar la ha puesto a ella en su colonia gallardoniana), ha tenido una idea brillantísima. Ha dicho que un modo de ahorrar estupendo para el ayuntamiento de la capital sería que los equipos municipales de servicios, como la limpieza, la jardinería, las conserjerías públicas, etc, etc, pudieran desempeñarlas grupos de ciudadanos voluntarios y que eso sería estupendo porque es todo un detalle de civismo y de ahorro. Verdaderamente, un invento digno de un Nobel de la Paz, por lo menos. Con una condición añadida: que los políticos, parlamentarios, ministros, reyes, jefes de estado, alcaldes y concejales, hiciesen lo mismo durante sus mandatos y legislaturas: Un voluntariado, generoso, gratuíto y cooperativo. Y si además añadimos el voluntariado bancario, ya tenemos el prototipo de Jauja en marcha. ¡Qué bonito! Ver como doña Ana, doña Rita, doña Ehpe, doña Cohpe , doña Soraya , doña Chacón, don Rubalcaba, don Zapatero, don Mariano Rajoy, sus ministros, diputados, senadores y sus majestades, obispos, canónigos y cardenales, los showmans/womans televisivos y los presentadores/as que cobran sueldos astronómicamente alucinantes por programa, como el Mota, la Bueno, la Igartbouru y otros tantos/as, se ponen cada mañana el babi y el delantal y barren las calles, los jardines, podan, riegan, abonan, vacían papeleras, conducen el camión de la basura, arrastran contenedores, se colocan en las mesas de información de los conserjes, van a buscar los cafés de los demás, vigilan la entrada y piden el DNI a los visitantes de museos, archivos y bibliotecas públicas. Todo eso, mientras la asamblea ciudadana de turno, se reúne, también voluntaria, gratuíta y solidariamente, delibera, vota y decide lo que hay que hacer a pie de obra, sin hemiciclos ni gastos añadidos ni equipos de guarda espaldas, sin dietas ni gastos de representación, "ni fiestukis con tías"como las político-mercantiles del PP de Valencia, ni coches oficiales, sino a pie, en bici o en transportes públicos, y luego vuelve cada uno a su trabajo de maestro, albañil, médico, castañero, profesor, universitario, escritor, agricultor, oculista, sastre, abogado, músico, humorista, tendero, economista, pintor, mecánico, artista, filósofo, guardiacivil, enfermero, militar, policía, cobrador del metro o señora de la limpieza o fiscal del estado. Eso sería un ejemplo extraordinario, educativo e inteligentísimo, que desde luego esa casta de inútiles aprovechones, jamás tendría el talento de imaginar.

Si fuesen listos e inteligentes, lo harían encantados y los españoles de a pie podríamos aprender de una vez por todas la importancia de la sencillez, el diálogo y el sentido común, para arreglar los problemas más difíciles y enrevesados. Y comprobar por fin, que en España la transición del medievo al siglo XXI, es una realidad palpable, no un cuento tártaro para colocar en esa nueva y peregrina asignatura llamada "Educación cívica y constitucional", donde se seguirán manteniendo en alto los "valores" patrióticos y xenófobos de los Reyes Católicos, los saqueos de los tercios de Flandes, la ferocidad inquisitorial de Sant Vicent Ferrer y de Stº Domingo de Guzmán, el genocidio de los indios americanos que Bartolomé de las Casas denunció sin conseguir que nadie le escuchase, ya que estaban muy interesados en demostrar que los indios de ultramar habían nacido sin derecho al alma, lo mismo que los banqueros piensan de los desahuciados o los políticos "profesionales" de sus votantes. Valores patrios que pueden justificar dictaduras sanguinarias que se perpetúan en constituciones incomprensibles y vejatorias para la democracia, la libertad y la dignidad, desiguales en la relación entre los derechos de los ciudadanos y los deberes de los políticos.

Menos mal que entre la Botella de Ana, la Wert-güenza de la educación filo-subvencionadora de lo castizo, que quiere recortar en escuelas para invertir en una "tradición milenaria" y bárbara como el toreo, más el ministro de economía Del Guindo en la parra, ya está todo aclarado y puesto en marcha. Los voluntarios municipales y los sueldos de la banca, en su sitio. La justicia cerrando casos imperdonables, para crear precedente y domesticar la exigencia ética de la Ley.

Las piruletas al poder con la banda de Pepito a la cabeza! Esto sí que es gobernar, voto a Bríos (porque ya no me queda otra opción electoral)! Ufff! No quiero ni pensar qué sería de Ehpaña sin ellos... ¿Qué haríamos con tanta piruleta para dar y repartir y con una educación estupenda a la que no estamos acostumbrados? Por eso, precisamente preferimos un gobierno como los que nos procura la ley electoral del bipartidismo, donde el maestro, el claustro, el director, el consejo escolar y el inspector son tan adictos a las piruletas como la banda de Pepito.

jueves, 2 de febrero de 2012

¿España, qué hacemos contigo?

Qué penuria de país. Leer el periódico es una entrada para la tragedia de la depresión. No. No es la crisis. Aunque la crisis sea la circunstancia que ha terminado de desnudar y poner en evidencia el esqueleto histórico de una falacia histérica. Esta oscuridad es ancestral. Obtusa. Cerrada en sí misma como un huevo cósmico de aspiraciones ridículas. De chiscón. De taberna y porcojonismo. De zancadillas y rebotes. De envidias y orgullos irrisorios. De corrupciones bendecidas por los propias víctimas.
Parece que en el alma celtibérica no haya cambiado nada desde Viriato, desde Torquemada, desde Larra o desde la Generación del 98, ( para los damnificados por la LOGSE: me refiero a la generación de intelectuales que iluminó el final patético del siglo XIX, no a los horteras con pretensiones neocón del 98 del siglo XX, que no sólo no han iluminado nada, sino que se han convertido en un verdadero black-out de la inteligencia. O si no, hé ahí la prueba de la ruina total que nos ha caído encima) o desde las dictaduras de los años 20 y treinta, que se nos pegaron al alma y a la costumbre como una cartilla de racionamiento o un sello de correos. O una marca a fuego, de ganadería. Leer el periódico puede convertirse en una escuela de tristeza y de rabia neutralizada por el hábito de aguantar hasta convertirse en el eco de lo irritante, de lo estrafalario, de ese feísmo moralista y ramplón que viene encuadernando el día a día, como las ofertas de fascículos en el kiosco de la anormalidad normalizada. Convertida en derecho consuetudinario y bandecida por tribunales de pomposo nombre e inexistentes raíces éticas.

La Educación para la Ciudadanía desaparece del plan de estudios en el mismo remolino gestor que se está llevando por delante la escuela pública, las subvenciones a la concertada, la calefacción, los libros, las tizas, las becas de comedor, y a los maestros interinos y deja un abismo de deudas repartidas en la gürtelidad ya, casi, casi, convertida en norma funcional. El PP no tiene alternativa alguna, ni cultura democrática suficiente, ni imaginación ni creatividad, para mejorar los contenidos de esa hermosa e imprescindible disciplina del alma: educar para ser ciudadanos merecedores de libertad y respeto. Por eso ha tratado de imitar aquello que nunca ha entendido. No quiere dar la imagen cutrísima de lo que lleva consigo, quiere ser "demócrata", pero se queda en tecnócrata, en acumulador de datos legales y constitucionales. En organizador de índices de libros prohibidos y de tabúes maliciados por la ignorancia. No enseña a reflexionar sobre la realidad social del siglo XXI. No sabe. Ni contesta. Hace caricaturas sin humor ni talento, de lo que quiere eliminar. Es patético, que sea además, pretendiendo hacer algo serio, "mejorando" lo aborrecido y, por lo que se ve, admirado de reojo y despreciado por estar demasiado verde como el racimo de uvas, de la fábula de Esopo, tan alto en la parra, que por más que se salta no se puede alcanzar. Mejor pensar que están verdes, si ellos no son capaces de comerse ni una sola por que no llegan ni a rozarlas. De todos modos no es extraño que un ministro de Educación y Cultura, que se declara encantado con la subvención al "arte taurino", tenga tan exiguas herramientas inventivas y creadoras de algo nuevo, interesante, justo y necesario.

La vergüenza judicial ya no hace falta ni comentarla. Está a la vista cada día con más desafortunada efervescencia. Caso Gürtel, Garzón, corruciones a mansalva, etc, etc...Lo lógico es que los poderes del Estado -legislativo, ejecutivo y judicial- estén separados por una independencia absolutamente imprescindible. El nuevo ministro de Justicia ha hecho ya la propuesta de la separación real del poder judicial, tanto del legislativo, como del ejecutivo. Y sin embargo, como si un siroco hubiese soplado sobre el PSOE, escucho a Ramón Jaúregui protestar en el Senado, justamente por eso.

La desarticulación del PSOE como alternativa al PP y a cualquier otra cosa. Y ver que ese partido no se cosca de lo que le ha llevado a la debacle. Ahora todo su afán es buscar un lider, como Marco, el personaje de De Amicis, que buscaba a su mamá por todas partes sin encontrarla.
No se enteran. Que ni Rubalcaba ni Chacón convencen a nadie. Al PSOE le falta la humildad de preguntar, de investigar a pie de calle y de obra. De encuestar a la opinión pública, porque es la opinión pública la que les vota o no. La que busca y encuentra -a veces- a través del voto y del convencimiento, de la unanimidad de objetivos sociales. Ni las virtudes más que probadas del eficaz y sensato Rubalcaba, ni la prepotencia feminstoide de Chacón que ante el placer de gobernar un ministerio guerrero, perdió la oportunidad espléndida de rechazar la oferta, porque una mujer, si de verdad es mujer por dentro y por fuera, un ser humano completo, nunca, nunca, estará en disposición de colaborar, ni siquiera con la mejor intención, en ninguna "guerra justa" y mucho menos en justificarla, ensalzarla y jalearla, como en Afganistán o en Libia. ¿Feminismo con talante machista o machismo con talante femenino? Esa Chacón, que tiene un cierto aire de monja alférez , no posee el "talante" que hace falta ahora mismo, no sólo para las cortas miras de un partido, sino para la necesidad urgente que la sociedad tiene de cambios fundamentales. Se le nota a la legua el pelo de la dehesa, igual que a la Pajín o a la Alborch, que su vocación es de figura emblemática, de busto, mandante y figurante, de oficinista glamurosa "al servicio de la causa", pero no de líder, sino de "lideresa"como la Aguirre o la Botella, algo parecido a la malta o a la achicoria, como sucedáneo del café, como una Barbie superwoman, versión izquierda o derecha. Pero en el fondo, siempre una Barbie. No hay discurso socialista. Ni pepero. No hay discurso. Hay palabras demagógicas que la realidad desautoriza antes de que se pronuncien.
¿Qué puede aportar un partido socialista que ha doblado la bisagra ante el eurodelito de la ruina, que no ha sabido, desde 2008 legislar el riesgo, recortarse los sueldos, los asesores, las camarillas subvencionadas, los guardaespaldas y los cochazos, los sueldos vitalicios a los políticos, la subvención a partidos y sindicatos y a la iglesia católica y que no tuvo el talento de gestionar la ayuda a los bancos en picado, sino que les llenó los bolsillos de millones, que se usaron para subirse sueldos y jubilaciones a costa de la ruina y los desahucios? ¿Qué puede aportar un partido político que aún mantiene como figura emblemática al corrupto number one, Gonzélez Márquez, que aún tiene pendiente una explicación penal en la continuación del terrorismo de estado, prolongado desde el franquismo en el GAL, la corrupción a troche y moche, con Mariano Rubio, Aida Álvarez, PSV, BOE, Roldán, Caso Amedo, Intxaurrondo, Juan Guerra, etc...? Si el PSOE estuviese encondiciones de mejorar la ética social, las transparencia y la honestidad, Felipe González sería sólo un militante de base o un votante simplemente, porque de verdad no merece ni el carnet del partido, ni debería nombrar a Pablo Iglesias, con tal historial de desvergüenza irresponsable a sus espaldas. Sólo por eso, los votantes más honestos y coherentes vuelven y volverán la espalda al PSOE. Ese problema no lo tiene la derecha, porque su fanatismo, su cerrazón acrítica cerril y sus intereses económicos por encima de todo, son la base de su funcionamiento y de su "magnetismo" sobre sus fieles a machamartillo. Pero el votante de izquierdas se basa en la ética, fundamentalmente y es mucho más mirado, escrupuloso y exigente a la hora de aceptar personajes de cierto tufo infecto como representantes sociales y políticos. Con tal asignatura pendiente no habrá nunca más otra oportunidad para la mayoría absoluta en esas condiciones. Sobre todo ahora, cuando toda España es ya un clamor cívico, insumiso, convencido por la evidencia de la mentira oficial. Un 15M espiritual que ha aglutinado y está aglutinando lo que queda de decencia, de inteligencia real y de visión del futuro.
Primero será este requiem por el socialismo pésimo y a continuación, la misma miseria que han creado, cantará el requiem por el PP, porque esta crisis terminará con la mentira instituída como norma y anzuelo para desesperados, que comprobarán , como en Valencia, la bancarrota del sistema nacional-hipócrita-católico. Ni la iglesia estará en condiciones de salvarles, porque ella caerá también en la misma zanja de la realidad.

El hombre del siglo XXI o salta la barrera de la demencia colectiva que le ha llevado al desastre, o desaparecerá de la faz de la tierra. Quedará el resto. Los que estén en condiciones de llevar la luz a los antros del dolor y del olvido. Los inocentes y los sabios, que viene a ser lo mismo. Los que han comprendido la grandeza de la humildad y del servicio desinteresado. Los que ya hablan un lenguaje a la altura de los nuevos tiempos. A esos, les obedecen las leyes del Universo. Y de ellos es el único futuro posible.